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Full text of "Revista de archivos, bibliotecas y museos"

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(..  7 1 


REVISTA 

ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 

(HISTORIA    Y    CJENCIAS    AUXILIARES) 

ÓKGANO  OFICIAL  DLL  Cl.iKKPO  KACtiLTATIVO  DEL  RAMO 
(SE  Ne.r.r.:A  una  vez  ai.  mus)  .. 

TERCERA    ÉPOCA— AÑO    VI 

TOMO  Vil 
Julio  A  Dicikmbrk    dh    1902. 


MADRID: 

Tipiirafli  4a  li  Raviitk  de  Arahivgi,  Bllilisteoat  y  ■■Moi. 


CONSEJO  DE  LA  REVISTA 

JUNTA  INSPECTORA.  Presidente:  Jefe  superior  del  Cuerpo,  D.  Mar- 
celino Menénde%^  y  Pelayo, — Vicepresidente:  D.  Vicente  Vignau  y  Ballester. — 
Vocales:  D.  José  Onega  y  García. — D.  Manuel  Flores  Calderón. — D.  Mariano  Ca- 
talina y  Cobo. — D.  Rodrigo  Amador  de  los  Ríos. — D.  PJduardo  de  Hinojosa  y  Nave- 
ros. — D.  Juan  Catalina  García  y  López. — D.  Augusto  Fernández  Victorio  y  Coci- 
na.— D.  Ricardo  de  Hinojosa  y  Naveros. — D.  Francisco  Navarro  y  Ledesma. 

RE  D ACCIÓN.  Presidente:  D,  Marcelino  Menénde^y  Pelayo. — Vicepresi- 
dente: D.  Vicente  Vignau  y  Ballester. — Redactor  jefe:  D.  Juan  Menéndez  Pidal. 
— Vocales:  D.  Ramón  Menéndez  Pidal. — D.  Antonio  Paz  y  Mélia. — D.  José  Ramón 
Mélida  y  Alinari.— D.  Alvaro  Gil  Albacete.— D.  Ricardo  Torres  Valle.— D.  Narciso 
Sentenach  y  Cabanas. — D.  Manuel  Serrano  y  Sanz. — Contador:  D.  Manuel  Ma- 
gallón. — Secretario:  D.  Pedro  Roca. 


eOLABOI^ADORES 

Españoles. 

Todos  los  individuos  del  Cuerpo  Facultativo  de  Archiveros,  Bibliotecarios  y 
Arqueólogos,  y  los  distinguidos  escritores  siguientes:  Aguilar  y  Cano  (D.  A.),  Pu- 
blicista.—Altamira  (D.  R.),  Catedrático  de  la  Universidad  de  Oviedo.— Alemany 
(D.  J.),  Catedrático  de  la  Universidad  Central. — f  Araujo  Sánchez  (D.  C),  Crítico 
de  Bellas  Artes.— Aviles  (D.  A.),  de  la  Real  Academia  de  San  Fernando.— Baselga 
(D.  M.),  Catedrático  de  la  Universidad  de  Zaragoza. — Bayo  (D.  C),  Publicista. — 
Blázquez  (D.  A.),  C.  de  la  Real  Academia  de  la  Historial— Bonilla  y  San  Martín 
(D.  A.),  Secretario  del  Ateneo  científico,  literario  y  artístico  de  Madrid.- Calleja 
(D.  J.  D.),  Publicista.— Cedillo  (Excmo.  Sr.  Conde  de),  de  la  Real  Academia  de  la 
Historia. — Codera  (D.  F.),  de  la  Real  Academia  de  la  Historia  y  Catedrático  de  la 
Universidad  Central. — Costa  (D.  J.),  Iberista. — Cotarelo  y  Mori  (D.  E.),  de  la  Real 
Academia  Española. — Chabás  (D.  R.),  Canónigo-archivero  de  la  Catedral  de  Va- 
lencia.— Domínguez  Berrueta  (D.  M.),  Catedrático  del  Instituto  provincial  de  Sa- 
lamanca.— Eguílaz  Yanguas  (D.  L.),  Catedrático  de  la  Universidad  de  Granada. — 
Escandón  (D.  R.),  Astrónomo  del  Observatorio  de  Madrid. — Fernández  Duro  (don 
C),  Americanista,  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. — Fernández  de  Velasco 
(D.  F.),  Publicista. — Ferrá  (D.  B.),  Director  del  Museo  Arqueológico  Luliano. — 
Fita  (P.  F.),  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. — García  de  Quevedo  y  Concellón 
(D.  E.),  Catedrático  del  Instituto  provincial  de  Burgos. — Garrido  Osorio  (D.  M.), 
Catedrático  de  la  Universidad  de  Granada. — Garriga  (D.  F.  J.),  Catedrático  del  Ins- 
tituto provincial  de  Oviedo. — Gestoso  y  Pérez  (D.  J.),  de  la  Academia  de  Bellas 
Artes  de  Sevilla. — Gómez  Imaz(D.  M.),  Publicista.— Gómez-Moreno  y  Martínez 
(D.  M.),  Profesor  de  la  Universidad  del  Sacro  Monte  de  Granada. — Goyri  de  Me- 
néndez Pidal  (D.*  M.*),  Doctora  en  Filosofía  y  Letras,— Güemes  (D.  J.),  Archi- 
vero de  la  Real  Casa. — Hazañas  y  la  Rúa  (D.  J.),  Catedrático  de  la  Universidad 
de  Sevilla.— Hergueta  (D.  N.),  de'  la  Real  Capilla.— Herrera  (D.  A.),  de  la  Real 
Academia  de  la  Historia. — Herrera  (P.  I.),  de  las  Escuelas  Pías. — t  Jiménez  de  la 
Espada  (D.  M.),  Americanista,  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. — Lampérez 
y  Romea  (D.  V.),  Arquitecto  y  Catedrático  de  la  Escuela  de  Arquitectura. — Las 
Navas  (Conde  de).  Bibliotecario  de  la  Real  Casa. — Liñán  y  Eguizaval  (D.  P.),  Pu- 
blicista.— Lomba  (D.  J.  R.),  Publicista. — Llabrés  (D.  Gabriel),  Catedrático  del  Ins- 
tituto de  Cáceres.— Muntadas  (D.  J.  F.),  Publicista.— t  Navarro  (D.  L.),  Publicista. 
-Oliven  y  Esteller  (D.  B.),  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. — Pedraja  Fernández 
(D.  E.  de  la),  C.  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. — Ramírez  de  Arellano  (D.  R.), 
C.  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. — Rodríguez  de  Berlanga  (D.  M.),  Romanista. 
— Rodríguez  Mourelo  (D.  J.),  Profesor  de  la  Escuela  de  Artes  y  Oficios.— Sánchez 
Moguel  (D.  A.),  de  la  Real  Academia  de  la  Historia  y  Catedrático. — Soraluce(p.  P.), 
<le  la  Comisión  de  Monumentos  de  Guipúzcoa. — Tenorio  (D.  N.),  Publicista.-^ 

330673 


Tramoyeres  (D.  L.),  de  la  Comisión  de  Monumentos  de  Valencia. — Uhagón  (don 
F.  R.  dé),  de  la  Real  Academia  de  la  Historia.— Ureña  y  Smenjaud  (D.  R.  de).  Ca- 
tedrático de  la  Universidad  Central. — Velázquez  Bosco  (D.  R.),  Arquitecto  y  Cate- 
drático de  la  Escuela  de  Arquitectura. — Villaamil  y  Castro  ÍD.  J.),  Arqueólogo. — 
Vives  (D.  A.),  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. 

Extranjeros. 

Bienkovvski  (P.),  Profesor  de  la  Universidad  de  Cracovia. — Bonsor  (iM.  J.),  Ar- 
queólogo.— M.  J.  Calmette,  miembro  de  la  Escuela  Francesa  de  Roma. — Daumet 
(M.  C),  Archivero  de  los  Archivos  Nacionales  de  Francia. — Engel  (M.  A.),  Ar- 
queólogo.— Farinelli  (Dr.  A.),  Profesor  extraordinario  de  la  Universidad  de  ínns- 
bruck. — Fitz-Gerald  (M.  J.  D.) — Friedel  (M.),  de  la  Universidad  de  Liverpool. — Ga- 
rófalo  (Sr.  F.  P.),  Profesor  de  la  Universidad  de  Catania  (Sicilia). — Gráfenberg  (doc- 
tor S.),  Crítico  de  literatura  española.  Frankfort. — Graillot  (M.  Henri),  Profesor  del 
Liceo  de  Tolosa  de  Francia. — Haebler  (Conrado),  Bibliotecario  de  la  Biblioteca  Real 
de  Dresde. — Homolle  (M.  Th.),  Director  de  la  Escuela  Francesa  de  Atenas. — 
t  Hübner  (E.),  de  la  Real  Academia  de  Berlín. — Leite  de  Vasconcellos  (Dr.  J.),  Di- 
rector del  Museo  Etnológico  de  Lisboa. — .Melé (E.),  de  la  Biblioteca  Nacional  de 
Ñapóles. — Morel-Fatio  (M.  A.),  Director  adjunto  de  la  Escuela  práctica  de  Estudios 
superiores  de  París. — París  (M.  P.),  Catedrático  de  la  Universidad  de  Burdeos. — 
Ulloa  (D.  Luis),  Secretario  de  Legación,  Comisionado  especial  del  Gobierno  del 
Perú  en  los  Archivos  y  Bibliotecas  de  Europa. 


Catálogos  publicados  por  la  Revista  de  Archivos,  Bibliotecas  y  Miseos. 
Biblioteca  Nacional,  1. — Catálogo  de  las  piezas  df  teatro  que  se  conservan  en  el 
Departamento  de  Manuscritos  de  la  Biblioteca  Nacional,  por  D.  Antonio  Paz  y 
Melia,  Jefe  de  dicho  Departamento. — Madrid,  1899. — ^°  doble,  717  páginas. — 10 
pesetas. — Ocho  pesetas  a  los  suscríptores  de  la  Revista.  Punto  de  venta,  en  la  Ad- 
ministración de  la  misma. 


BIBLIOTECA  DE  LA  REVISTA  DE  ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS. 
11.  Instrucciones  para  la  redacción  de  los  Catálogos  en  las  Bibliotecas  públicas  del 
Estado,  dictadas  por  la  Junta  facultativa  de  Archivos,  Bibliotecas  y  Museos. — 
Madrid.  Tipografía  de  la  Revista  de  Archivos,  Bibliotecas  y  Museos,  1902. — 
8.°,  1 52  páginas  y  180  modelos.— 6  pesetas. 


PRECIOS  DE  SUSCRIPCIÓN.— En  España,  16  pesetas  al  año:  en  el  extran- 
jero, 20  francos  al  año. — No  se  admiten  sellos  de  correos  en  pago  de  suscripcio" 
/íes.— Número  suelto,  1,50  pesetas. 

Primera  y  segunda  serie  (primera  y  segunda  época),  226  pesetas,  tomos  I  á  IX; 
sueltos,  á  25  pesetas  tomo.— Tercera  serie  (tercera  época),  tomos  I,  II,  III,  IV  y  V, 
75  pesetas;  sueltos,  á  i5  pesetas  tomo. — Boletín  de  Archivos,  Bibliotecas  y  Museos, 
un  tomo,  7,3o  pesetas. 

Modo  de  hacer  el  pago  los  suscriptores  de  provincias. 

Por  medio  de  libranza  del  Giro  mutuo,  á  nombre  del  Jefe  del  Archivo 
Histórico  Nacional,  Paseo  de  Recoletos,  20. 


REVISTA 


ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  .MUSEOS 

(nit-rouA  T  cmcus  ADauuiu) 
ÚACAHO  OFICIAL  DEl.  CUESPO  FACULTATIVO  UEL  «AMO 


(TEROEnaA    ÉPOCA) 
ARO  VI 


MADRID 

lHnB?rTA  OB  SAIf  FKASCJ8C0  UN  SAUBS 

F»ta¡t  it  la  Mktmén.  J. 


St7MA.BIO 


1. — E¡  AhaJ  Múliunda y  ti  Sícttílin  Je  i^kja  Rtu  (ptMias  burgalcín),  por 
D.  Blay  úaKcía  i>b  Quaim^  v  CoiiccuLÓHt  Catedrático  del  Instituto 
di  Burgos.  , 

U. — DnaAtimitnto  ar^unM^ico  vnifi^nJ»  «n  ti  Tafo  ffonlero  ¿  príne^  ái 

ftbffTP  Je  j 000  (conclusión),  por  D.  M-.  R.  de  Bbhlanoa.. 38 

lU.^-Bitli^ffO  Jnndada  po*  tí  0>"dt  dt  Hsro  tn  /^; j  (cúniinuacídn),  por 

D.  A.  fAt  r  Muía;  de  U  Bibltoteca  Nacfon*) *     $t 

IV,~EI  Bffaiitrio  eiMÍenst,  por  D.  Bnldomero  Dítz  y  Lozaxo,  de  la  Biblio- 
teca Univcrfitnrlu  de  Oviedo,  proruor  de  U  Universidad. $) 

V. — DociWiSWTOs:  Uiuvoi  <¿)n«MKtai  rtfirttlu  li  Di^  ftlé^piej  dt  ¡a  Or- 
dtn  di  Santiago,  por  D.  PrancUco  R.  de  UhaoAh,  de  la  Real  Acade- 
mia de  la  Historia ^j 

VI, — Notas  BiRUocR^PfCAs:  Typogr^pbit  ihkiqut,  par  Conrtd  HAinn.BR;  por 
D.  A.  P.  y  M.— fiJ  Camcionrra  CUjHíe,  por  Ristori;  por  O.  A.  P.  y  M. 
¿}i>  A1iH¡aturena'uUUtntg  drr  K.  K.  ff^^HUioAsk,  voa  Rudolf  Beck;  por  J 

D.  A.  P.  y  M. — Maadixxti  t^ibt  ntwUbnayofCMg^fttm  WaíbitifloKi  J 

Doston,  i^at.—fteport  0/ tbt  Librarian  of  C^f^^rm  for  tb*  fiua! yur  ^^^^k 

mJñijfyuM  ^  190/;  WaNhioglon,  1901. — Librúry  (f  Congrat,  Cíuti-  ^^^^M 

fie'-á>H:  Ctxa  Z,  Bibiíograplty  and  Ubrary  scitnc^;  Washington,  1901,  l^^^| 

p..(  P.  R 69  ^^^ 

Vn. — Vahirdao»:  Alemtnia,  Bspsña  (Barcelona,  Córdoba,  HUdríd.  05a> 
te.  Pamplona,  Silamanca,  Se^ovta  y  Teruel),  Francia,  Inglaterra  y 
Turquía 7|  1 

VIII, — Crónica  db  Akcuivos,  Bihuot^ca»  y  IVIuiios:  BUttieUca  it  ta  Rai  ] 

Aeadtmm  dt  la  H'ftofia.—Miuto  Ar^iuoU^rú  Séthnai. — Mkuó  pro- 
Vtnáai  ar^tteológUoaftbíiio  de  Ciettn 76  ^^^J 

[X. — Biouookafía:  ¿tíroi  »^ñ»¿i,  por  D.  Pedro  Hdca  y  D.  Alvaro  Gn.  ^^^H 

Aldacbte,  de  la  Biblioteca  Nicional. — Ubrcí  oUranftrM,  por  D.  Pedro  ^^^| 

RoiiA  y  D.  Alvaro  Gil  Albactb.— Rmtrfoj  et^úíoLa,  por  D.  Pedio  ^^^ 

Hocu. —Rnalia  aclrtin/triu.  por  r   Pedro  Roca ,      79  1 

X- — SocudH  onciAi  y  db  hoticias 99 

Pliegos  7  y  H  de  la  Bihíbgrafiá  bitpdna-libiu  ctMiea,  por  D.  Marcciinn  MBrtMon  ' 

T  PeuTo,  Director  de  b  Biblioteca  Nacional. 

Pll^O  )8  del  Catiloito  I  M  Artbw  HiiÜrita  Niabiul,  fnjititíeián  de  ToMf. 


REVISTA 


DE 


ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 

(historia   y  CfENClAS  AUXIUARES) 


Año  VI.  — Julio  de  1902.  — Núm.  1, 


El  Abad  Maluenda  y  el  Sacristán  de  Vieja  Rúa. 

(POETAS  BURGALESES) 

Fácil  es  que  la  mayor  parte  de  las  personas  que  lean  el  encabezamiento  del 
trabajo  presente  desconozcan  por  completo  los  dos  poetas  á  que  se  refiere.  Nada 
tendrá  de  particular  tal  ignorancia,  pues,  hasta  muy  pocos  años  hace,  sus  nom- 
bres estaban  olvidados  y  oscurecidos,  y  ha  sido  preciso  que  personas  de  buena 
voluntad,  hallando  sus  obras  manuscritas,  hayan  dado  algunas  á  la  publicidad, 
para  que  los  aficionados  á  estas  cuestiones  hayamos  podido  enterarnos  de  que 
en  el  cielo  de  nuestro  parnaso  hay  dos  nuevos  astros,  tal  vez  no  de  primera 
magnitud,  pero  sin  duda  no  muy  inferiores  á  aquellos  grandes  luminares  que 
en  él  brillan  con  luz  propia. 

En  1890,  D.  Juan  Pérez  de  Guzmán  publicó  en  La  Ilustración  Española  y  Ameri- 
cana (1),  con  el  titulo  de  «Bajo  los  Austrias. — Poetas  inéditos. — El  Abad  D.  An- 
tonio de  Maluenda»,  un  largo  é  interesante  articulo  en  el  que,  con  justicia,  se 
jactaba  «de  ser  el  primero  que  saca  á  luz  este  nombre  de  las  umbrías  de  nues- 
tro parnasos;  poco  después  y  con  ocasión  de  insertar  un  soneto  del  Abad  Ma- 
luenda en  su  libro  «La  Rosa. — Manojo  de  la  poesia  castellana  formado  con  las 
mejores  producciones  lincas  consagradas  á  la  Reina  de  las  flores  durante  los  si- 
glos XVI,  XVn,  X VIII  y  XIX  por  los  poetas  de  los  dos  mundos»  (2) ,  hizo  una 
breve  biografía  ó  intento  de  biografía  del  poeta  en  cuestión,  el  mismo  laborioso 
escritor,  quien,  por  fin,  dio  á  la  estampa  en  Sevilla  (3)  un  tomo  rotulado:  «Al- 
gunas rimas  castellanas  del  Abad  D.  Antonio  de  Maluenda»,  en  edición  cuidadí- 
sima de  solos  cien  ejemplares,  costeada  por  el  Excmo.  Sr.  Marqués  de  Xérez  de 
los  Caballeros,  edición  que  lleva  un  prólogo  notable  en  el  que,  á  más  de  hacerse 

(i)    Número  de  22  de  Diciembre. 

(2)  Tomo  I  (Biblioteca  de  escritores  castellanos). 

(3)  Rasco,  1892. 


2  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

un  resumen  de  toda  la  antigua  poesía  burgalesa,  se  dan  cuantas  noticias  hasta 
entonces  habían  podido  allegarse  acerca  del  poeta.  Con  lo  nombrado,  y  con 
añadir  algunos  artículos  de  periódico  del  que  esto  escribe  (i),  está  citado  cuanto 
en  letras  de  molde  se  ha  publicado  referente  al  Abad  D.  Antonio  de  Ma- 

luenda  (a). 

¿Qyién  fué  este  poeta  tanto  tiempo  olvidado?  D.  Juan  Pérez  de  Guzmán,  re- 
volviendo los  tomos  de  manuscritos  de  nuestra  Biblioteca  Nacional,  halló  en  un 
cuaderno  de  varias  poesías  que  lleva  la  signatura  Ai.  ^28,  entre  las  de  otros  in- 
genios, no  pocos  de  la  magnitud  de  los  Argensolas  y  Villamediana,  algunas 
poesías,  sonetos  en  su  mayor  parte,  atribuidos  al  Abad  D.  Antonio  de  Maluen- 
da,  natural  de  Burgos,  muchos  de  los  cuales,  y  esto  tiene  más  importancia  de 
lo  que  á  primera  vista  parece,  llevan  señales  de  estar  corregidos  por  mano  dis- 
tinta de  la  que  los  copió  y  tal  vez  lo  fueran  por  el  propio  autor.  Ufano  el  señor 
Pérez  deGuzmán  con  este  descubrimiento,  enamorado  de  las  bellezas  que  las  com- 
posiciones halladas  encerraban,  trató  de  investigar  quién  pudiera  ser  aquel  des- 
conocido poeta;  sólo  encontró  que  le  citase  un  libro  impreso.  La  Letanía  Moral 
de  Andrés  Claramonte  y  Corroy  nombra  en  su  Inquiridión  de  ingenios  contemporá- 
neos (3)  al  a  Abad  Maluenda,  insignísimo  en  letras  humanas  y  aventajado  poeta 
de  Burgos»,  pues  si  bien  Martínez  Añíbarro  en  su  Intento  de  un  Diccionario  bio" 
gráfico  y  bibJÍQgráfico  d$  Autores  de  la  provincia  de  Burgos  da  á  entender  que  no  le 
fué  desconocido  este  gran  poeta,  del  que  había,  según  dice,  noticias  tradiciona- 
les, confundió  su  nombre  y  le  llamó  D.  Juan  Alonso  de  Maluenda. 

Casi  sin  ningún  dato  referente  á  la  vida  de  este  poeta,  no  obstante  sus  pes- 
quisas para  hallarlos  en  Burgos,  consultando  á  personas  ilustradas  de  aquella 
ciudad,  y  no  obstante  los  trabajos  que  espontáneamente  hicimos  otros,  publicó 
el  prólogo  á  que  antes  me  he  referido,  en  el  que,  por  consiguiente,  las  noti- 
cias son  escasas. 

Deshechas  las  dudas  que  en  un  principio  nos  habían  asaltado  á  todos,  por 
haber  existido  en  el  cabildo  catedral  de  Burgos  varios  capitulares  de  apellido 
Maluenda,  como  D.  Alonso  R.  de  Maluenda,  que  fué  Abad  de  Castro  en  1435  (4)* 
y  como  D.  Juan  Alonso  de  Maluenda,  Abad  de  Foncea  en  1520  (5);  deshecha 

(1)  Insertos,  uno  en  el  periódico  de  Madrid  El  Globo  en  Enero  de  1891 ,  7  otros  dos  en  el  Diario  de 
Burgos  en  Julio  de  1892. 

(2)  No  contando,  claro  está,  los  artículos  de  periódico  en  que  se  dio  cuenta  de  la  publicación  de  sus 
poesías. 

(3)  El  libro  está  impreso  en  Sevilla  en  1612  ó  1613,  según  Pérez  de  Guzmán. 

(4)  Véase  Martines  Sans,  Historia  del  templo  catedral  de  Burgos» — Burgos,  1866,  pig.  295. 

(5)  Véase  Flores,  España  Sagrada,  tomo  V.  Con  éste  confundió  á  nuestro  poeta  Martines  Afti- 
barro. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  3 

también  la  confusión  que  había  surgido  entre  nuestro  Abad  y  otro  Abad,  D.  An- 
tonio de  Maluenda,  que  lo  fué  en  el  Monasterio  benedictino  de  San  Juan  de 
Burgos  por  dos  veces,  desde  1559  á  1562,  y  de  1566  á  1569;  que  tuvo  igual 
dignidad  en  San  Vicente  de  Salamanca,  y  que  nacido,  según  Martínez  Añíba- 
rro  (i),  hacia  1498,  fué  primero  pagador  en  los  ejércitos  del  Emperador  Car- 
los V;  más  tarde,  dejando  la  vida  del  mundo,  profesó  en  Montserrat,  y  llegó  á 
^er  en  las  letras  divinas  tan  docto,  que  sostuvo  con  el  Cardenal  Obispo  de  Bur- 
dos, D.  Francisco  de  Mendoza  y  Bobadilla,  discusiones  reñidas  respecto  á  la 
Eucaristía,  con  motivo  «de  una  opinión  que  avanzó  nuestro  Prelado  en  un  ser- 
món» (2),  y  que  mereció  que  Paulo  V,  por  bula  que  el  mismo  Martínez  Añíba- 
rro  copia,  le  llamase  para  que,  en  calidad  de  teólogo  consultor,  asistiera,  como 
asistió,  al  Concilio  de  Trento  (3);  deshechas,  repito,  todas  estas  confusiones,  el 
Sr.  Pérez  de  Guzmán  creyó  poder  afírmar  que  el  Abad  D.  Antonio  de  Maluen- 
•da,  eclesiástico  secular,  había  sido  dignidad  de  Abad  de  San  Millán  y  canónigo 
«n  la  catedral  de  Burgos  hacía  los  años  de  i  ^86;  que  debía  haber  nacido  por  los 
de  1360  á  65,  teniendo,  por  lo  tanto,  poco  más  de  veinte  años  al  disfrutar  el 
distinguido  puesto  de  Abad  en  el  cabildo  burgense;  que  tomó  parte  en  un  cer- 
tamen poético  celebrado  en  Salamanca  con  ocasión  de  la  muerte  de  Felipe  II; 
•que  escribía  aún  versos  en  el  destierro  del  Conde  de  Villamediana  (que  como  es 
sabido  comenzó  en  Noviembre  de  1618)  en  competencia  con  varios  poetas  famo* 
sos;  y  que,  puesto  que  Claramonte  en  1613  sólo  le  alabó  como  insignísimo  en 
letras  humanas  y  poeta,  no  haciendo  mención  de  su  calidad  de  sacerdote,  no 
•debió  abrazar  el  estado  eclesiástico  hasta  edad  muy  avanzada,  aunque  llevase 
muchos  años  disfrutando  de  su  prebenda. 

Estas  son,  en  breve  extracto,  las  noticias  que  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán  pudo 
recoger  y  las  consecuencias  que  de  ellas  sacó;  veamos  ahora  las  pocas,  pero  á 
mi  modo  de  entender  importantes,  que  mi  diligencia  ha  podido  hallar  en  el  Ar- 
•chivo  de  la  Catedral  de  Burgos,  que,  cerrado  largos  años  á  los  estudiosos,  se  halla 
abierto  desde  hace  unos  cuantos  por  acertado  acuerdo  de  aquel  cabildo. 

No  erró  ciertamente  en  sus  conjeturas,  comunicadas  al  Sr.  Pérez  de  Guz- 
mán, el  ya  difunto  exclaustrado  Fray  Robustiano  Martínez  al  fíjar  la  fecha  de 
1586  como  la  en  que  era  Maluenda  capitular  de  Burgos.  En  efecto;  en  el  Re- 
¿isiro  dé  autjs  capitulares  (qut  así  se  llamaban  los  libros  de  actas  del  cabildo) , 

(i)    Obra  cittda. 

(2)  Martines  Sanz,  Episcopologio  de  ^«r^M.— Burgos,  Imprenta  del  Diario,  Sin  año  (1901),  pá- 
ipna  73. 

O)  Acerca  de  la  vida  del  benedictino  Maluenda,  véase  k  Yepes  en  su  Crónica  de  la  Orden,  tomo  IV, 
«enturia  IV. 


4  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

vemos  que  en  a  de  Enero  de  1583  nuestro  autor  pidió,  por  medio  de  procura- 
dor, quien  presentó  -poder  dado  en  Roma,  que  se  le  pusiere  en  posesión  de  su 
Abadía  (1). 

El  Libro  Redondo  donde  se  apunta  lo  que  se  recibe  y  paga  y  reparte  de  la  renta  del 
Cabildo  de  Burgos  este  año  de  mil  y  quinientos  y  ocbenta  y  seis,  dice  al  folio  8.®:  «Este 
dicho  dia  Miércoles  24  fde  Setiembre)  comenzó  ha  (sic)  hacer  la  residencia  D.  An- 
tonio de  Maluenda  abbad  de  Sant  Millan  y  canónigo»  y  así  mismo  consta  que  en 
igual  día  tomó  posesión  personalmente  en  aquella  iglesia  (a). 

Tenemos,  pues,  perfectamente  determinada  la  fecha  de  la  posesión  de  Ma- 
luenda, y  aunque  este  dato  no  nos  pueda  dar  luz  sobre  lo  que  antes  de  ser  Abad 
en  Burgos  había  sido,  ni  aun  nos  permite  rastrear  acerca  de  su  edad  y  circuns- 
tancias, sí  nos  es  bastante  para  desmentir  una  de  las  suposiciones  del  Sr.  Pérez 
de  Guzmán;  acabamos  de  decir  que  á  su  juicio  Maluenda,  al  ser  en  1586  capi- 
tular en  la  iglesia  burgense,  debía  apenas  tener  veinte  años,  y  desde  luego  no 
se  hallaba  ordenado,  cosa  que  no  debió  hacer  hasta  muy  avanzada  edad.  Nada 
más  lejos  de  la  verdad  que  esto;  los  encabezamientos  de  las  actas  del  cabildo  en 
sucesivas  sesiones  nos  dicen  claramente  que  asistió  á  ellas  Maluenda,  y  que  era, 
como  sus  compañeros,  «todos  canónigos  de  esta  Santa  Iglesia  ordenados  de 
orden  sacro».  ¿Qyé  más?  El  libro  Redondo  del  año  siguiente  (1587)  nos  enseña 
que  el  12  de  Setiembre  «se  compró  muía  al  Abbad  de  Sant  Millan»,  lo  que 
prueba  que  estaba  en  Burgos  y  que  desempeñaba  su  cargo. 

La  estancia  en  su  pueblo  natal  no  debió  prolongarse,  sin  embargo,  mucho, 
pues  el  5  de  Junio  de  1389  el  cabildo  acordó  ase  dieran  las  rentas  al  Abbad  de 
St.  Millan  que  está  en  Madrid  a  ciertos  negocios;  juró  serle  urgente  su  asisten- 

(1)  El  poder  lleva  U  fecha  de  2  de  Septiembre  de  1584  y  está  hecho  á  favor  de  sus  hermanos  D.  Fran- 
cisco y  D.  Pedro  de  Maluenda.  El  primero  de  ellos  fué  el  que  acudió  á  tomar  posesión.*  (Arch.  de  la 
Catedral  de  Burgos. — Registro  63  de  Bulas  y  posesiones). 

(2)  He  aqui  los  términos  del  acta  de  posesión:  «Miércoles  a  veinte  y  quatro  dias  del  mes  de  Sep- 
tiembre de  mili  y  quinientos  y  ochenta  y  seis  años.  Capitularmente  congregados  el  Dean  y  Cabildo  de 
la  santa  yglesia  metropolitana  de  Burgos,  en  la  capilla  de  Santa  Catalina  del  claustro  nuevo  de  la  dicha 
iglesia,  llamados  por  Esteban  de  Rueda,  su  portero  mayor,  según  uso  y  costumbre,  especial  y  nombra • 
damente  estando  pre«entes  los  prebendados  infrascritos - 

»Dean.— Capiscol. ^St.  Millan. —  Al  •  Diaz. —  Mendoza.—  Pax. —  Grijalva. —  Manso.—  Ugarte.— 
Márquez. — Dosal. — Cuevas  — Castro.— Bernardo  de  Castro  Valencia. ^Sancta  Cruz. 

»Todos  canónigos  de  la  dicha  santa  Iglesia  ordenados  de  orden  sacro. 

'»Este  dia  el  Abbad  de  St.  Millan,  canónigo,  ratificando  y  aprobando  el  juramento  que  mediante  su 
procurador  hizo  quando  en  esta  sancta  iglesia  tomo  posesión  de  la  dicha  Abadia  y  canonicato:  Juró  en 
forma  de  derecho  de  guardar  los  estatutos,  privilegios,  inmunidades,  usos  y  antiguas  costumbres  desta 
Sta.  yglesia  y  concordias  delJa  y  todo  lo  demás  cqntenido  en  t\  libro  de  la  regla,  de  la  dicha  iglesia  y 
hazer  y  cumplir  todo  lo  que  como  tal  Abbad  de  Sant  Millan  y  canónigo  de  la  dicha  es  obligado  k 
.hacer  y  cumplir. ^Testigos  que  fueron  presentes:  Pedro  de  E^pinosa^  escribano,  y  Diego  de  Soto,  mo^o 
de  choro,  vezinos  de  Burgos  ,.» 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  3 

cía  en  aquella  corte  por  entonces».  Para  esta  fecha  ya  Maluenda  había  renun- 
ciado á  una  de  las  dos  prebendas  que  en  el  cabildo  de  Burgos  tenía,  pues  como 
se  ha  visto,  dice  el  acta  de  su  posesión:  Abad  de  San  Millán^y  canónigo^  cargos 
distintos;  el  de  Abad  de  San  Millán  (de  Lara)  era  una  dignidad  que,  como  otras 
semejantes  (Abad  de  Cervatos,  de  San  Quirce,  de  Briviesca,  etc.),  existió  en  la 
iglesia  de  Burgos;  los  que  las  disfrutaban  eran  verdaderos  Abades,  con  toda  la 
jurisdicción  inherente  á  tal  cargo  en  distintas  colegiatas  de  aquella  tierra,  y 
tenían,  además,  por  ser  tales  Abades,  una  silla  en  el  coro  de  Burgos,  fuesen  ó 
no  canónigos,  pues  unas  veces,  como  en  Maluenda,  se  hallaban  las  dos  preben- 
das reunidas,  y  otras  los  Abades  no  tenían  canonjía. 

Poseedor,  pues,  el  poeta  mi  paisano  de  ambos  cargos,  renunció  el  uno,  sin 
que  se  indique  por  qué  causas,  y  en  ^  de  Abril  de  1589  D.  Iñigo  de  Velasco, 
Arcediano  de  Valpuesta  (otra  de  las  dignidades  de  la  Iglesia),  tomó  posesión, 
dice  el  correspondiente  libro  Redondo^  «de  la  calongia  que  se  renuncio  el  Abbad 
de  Sant  Millan  Ant.^  de  Maluenda». 

En  24  de  Mayo  siguiente  (1590)  aún  continuaba  Maluenda  en  Madrid,  pues 
pidió  con  tal  fecha  que  le  continuasen  acudiendo  con  las  rentas  de  la  Abadía,  á 
lo  que  el  cabildo  accedió. 

Después  de  esto,  no  he  hallado  en  los  libros  capitulares  una  sola  vez  el  nombre 
de  nuestro  poeta  ni  consta  que  asistiese  nunca  á  cabildo  en  adelante.  Tal  vez 
buscó  el  retiro  en  su  Abadía  y  allá  se  dedicó  á  sus  aficiones  literarias;  tal  vez 
estas  mismas  le  llevaron  á  la  corte  donde  ya  hemos  visto  que  algún  tiempo  resi- 
dió; pudiera  creerse  que  se  olvidó  para  siempre  de  su  cargo  y  de  un  pueblo  natal; 
pero,  al  fin,  un  documento  del  archivo  nos  dice  que  allá  fué  á  terminar  sus  días. 
«Martes  iS  fde  Diciembre  de  161^)  entre  las  siete  y  las  ocho  de  la  noche  murió 
D.  Antonio  de  Maluenda  Abad,  de  St.  Millán  y  el  cabildo  le  fué  á  enterrar  al 
monasterio  de  St.  Pablo»  (i). 

Completada  así,  hasta  donde  es  posible,  la  vida  de  Maluenda,  de  la  cual  no 
se  habían  presentado  datos  escritos  y  documentados  hasta  ahora,  pero  que  aún 
espera  nuevas  investigaciones,  que  pudieran  tal  vez  hacerse  si  lográsemos  saber 
cuáles  son  los  herederos  del  Vizconde  de  Amaya,  que  en  la  primera  mitad  del 
siglo  XVIII  (2)  era  el   poseedor  del  mayorazgo  de  la  familia  de  los  Maluen- 

(1)  Libro  Redcnio  de  1615.— El  monasterio  de  San  Pablo  fué  derribado  años  hace  y  en  su  solar  se 
^vanta  al  presente  un  cuartel;  tal  vez  tuvo  allí  alguna  fundación  la  familia  de  Maluenda,  pues  en  el 
Museo  de  Burgos  se  conserva,  procedente  de  dicho  monasterio  el  bulto  sepulcral  de  O.  Pedro  de  Maluen- 
da, capellán  del  Emperador  Carlos  V. 

(2)  Según  dice  el  P.  Bernardo  de  Palacios  en  su  manuscrito  Histeria  de  la  ciudad  de  Burgos,  su¡ 
fmniUasy  su  sania  Iglesia,  que  mi  padre,  D.  Julio  García  de  Quevedo  conserva  en  su  librería. 


6  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

das  ( I ),  en  cuya  descendencia  es  probable  que  se  conserven  documentos  (2); 
trataré  ahora  de  sus  obras. 

El  nombrado  manuscrito  de  la  Biblioteca  Nacional  las  contiene:  al  folio  15. 
(pues  los  anteriores  nada  tienen  que  ver  con  el  asunto)  hállase  esta  indicación: 
Sigúese  un  cuaderno  de  poesías  selectas  recogidas  de  lo  acendrado^  y  á  la  vuelta, 
Poesías  varias  de  primera  clase.  En  efecto;  como  dice  Pérez  de  Guzmán,  muchas 
lo  son,  á  no  dudarlo. 

Las  hay  entre  ellas  de  varios  ingenios;  unos  que,  como  D.  Luis  de  Góngora^ 
Gutierre  de  Cetina  y  algunos  más,  han  alcanzado  la  inmortalidad,  y  otras  de 
vates  tan  obscurecidos  como  D.  Felipe  Albornoz,  D.*  Beatriz  Sarmiento,  dama 
de  la  Reina,  y  D.  Antonio  de  Sarmiento  (3). 

Entre  todos  esos  poetas,  y  sin  miedo  á  las  comparaciones,  puede  hacer  un 
excelente  papel  nuestro  Abad  Maluenda.  Sus  composiciones,  que  son  en  su  ma* 
yoria  sonetos,  tienen  tales  méritos,  que  basta  leerlas  para  justificar  el  que  Cía- 
ramonte  llamase  insignísimo  á  su  autor.  El  Sr.  Pérez  de  Guzmán  dividió  las 
composiciones  en  religiosas,  heroicas,  laudatorias,  morales,  galantes,  amorosas 
y  varias.  Las  amorosas  ¡extraño  caso  tratándose  de  un  eclesiástico!,  son  en  ma- 
yor número  que  todas  las  otras  reunidas,  y  también  son,  sin  duda,  las  más  bri- 
llantes y  hermosas. 

El  soneto  LIX,  según  el  orden  del  Sr.  Pérez  de  Guzmán,  y  que  en  la  colec- 
ción impresa  lleva  por  título  Cor  amore  clausum^  puede,  realmente,  citarse  como 
modelo;  entre  los  heroicos,  aparte  de  tres  excelentes  á  Felipe  II,  en  que  he  de 
ocuparme  luego  largamente,  el  dedicado  á  Carlos  V  tiene  (4)  una  grandeza  y 
una  majestad  pocas  veces  igualada;  en  los  laudatorios,  cuando,  dirigiéndose  al 
Arzobispo  de  Burgos  D.  Cristóbal  Vela,  gran  predicador,  le  dice  que  si 

Ya  vio  la  edad  antigua  transformados 
Hombres  en  piedras,  plantas  y  animales 

(i)  Era  esta  familia  una  de  las  más  ilustres  de  Burgos  y  de  los  varones  más  insignes  que  k  ella  per- 
tenecieron, habla  largamente  el  autor  citado  en  la  nota  anterior,  aunque,  por  supuesto,  sin  hacer  men- 
ción  de  nuestro  poeta.  En  el  Archivo  Histórico  Nacional  se  conservan  las  pruebas  que  para  cruzarse  ca- 
ballero de  Santiago  hizo  en  1666  D.Juan  Alonso  de  Maluenda,  natural  de  Burgos.  En  ellas  consta  que 
este  caballero  era  hijo  de  D.  Juan  Alonso  de  Maluenda,  y  nieto,  por  su  linea  paterna,  de  D.  Lope  Alonso 
de  Maluenda,  el  cual  fué  bautizado  en  a6  de  Febrero  de  1542,  y  era  hijo  de  D.  Hiego  Alonso  de  Ma* 
luenda  y  de  D.*  Isabel  de  Maluenda.  ¿Serán  éstos  los  padres  de  nuestro  poeta? 

(2)  El  distinguido  literato  D.  Heliodoro  María  Jalón,  perteneciente  á  la  ilustre  familia  burgalesa  de 
los  Marqueses  de  Castrofuerte,  enlazada  con  la  de  los  Maluendas,  ha  tenido  la  bondad  de  registrar  por 
encargo  mió  el  archivo  de  su  casa,  y  no  ha  logrado  hallar  noticia  alguna  de  nuestro  autor. 

(3)  De  este  último  se  incluye  un  soneto  á  los  predicadores  de  la  Cuaresma  de  1628  en  Burgos.  Por 
esto  y  por  las  muchas  relaciones  familiares  de  los  Maluendas  con  los  Sarmientos  en  Burgos,  me  inclino 
á  creer  que  quizá  fuese  húrgales  tal  poeta. 

(4)  Soneto  XVn.  de  b  edición  de  Sevilla. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  7 

él  con  su  elocuencia  hace 

...  De  piedras  duras  hombres  tiernof.  (i) 

cuando  con  ocasión  de  la  muerte  de  un  niño  exclama: 

G>rtóle  en  flor  la  envidia,  temerosa 
De  ver  maduro  el  fruto  de  la  gloria 
Que  prometió  principio  de  tal  planta  (2) 

cuando,  con  alta  elocuencia  canta  los  trabajos  de  la  vida  en  el  soneto  XXXIII  (3), 
siempre,  en  fín,  su  musa,  robusta  al  par  que  delicada,  grandiosa  y  sencilla  á  la 
vez,  domina  la  forma  y  la  idea  y  maneja  la  lengua  con  gran  propiedad  y  de 
modo  muy  sobrio,  cayendo  rara  vez  en  excesos  conceptistas,  disculpables  siem- 
pre en  un  contemporáneo  de  Góngora. 

No  sé  si  con  lo  expuesto  basta  para  que  se  comprenda  el  mérito  de  mi  ilus- 
tre paisano;  á  dejarme  llevar  de  mi  gusto,  y  no  temer  pecar  de  prolijo,  conti* 
nuaría  copiando,  ya  versos  sueltos,  ya  composiciones  completas.  Baste,  sin  em- 
bargo, lo  escrito  y  remítase,  quien  más  detalladamente  quiera  conocerle,  al  li- 
bro de  sus  obras. 

Publicólas,  ya  se  ha  repetido,  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán,  con  las  alabanzas 
merecidas,  y  con  el  cariño  natural  á  un  autor  que  él  había  descubierto;  pero 
con  disculpable  ligereza  no  se  cuidó  de  compulsarlas  con  las  de  otros  poetas,  y 
no  sospechó  que  alguna  de  las  composiciones  de  Maluenda  corría  por  el  mundo 
con  ajena  ñrma.  El  caso  no  podrá  parecer  verosímil,  pero  es  rigurosamente 
cierto.  Nadie  que  viese  las  poesías  del  manuscrito, 'que  yo  tantas  veces  he  tenido 
en  mi  mano,  podría  dudar,  leyendo  la  atribución  hecha  por  el  propio  copista,  y 

(i)    Soneto  XXI,  de  la  edición  de  Sevilla. 

(2)  Soneto  XXIX,  de  ídem. 

(3)  No  resisto  á  la  tentación  de  copiar  este  soneto,  uno  de  los  más  hermosos  del  autor: 

«¡Trabajos,  peso  dulce,  don  precioso, 
al  que  con  humildad  os  sufre  y  lleva; 
Toque  de  la  virtud;  ilustre  prueba 
Del  corazón  constante  y  generoso! 

(Saludable  licor,  néctar  sabroso, 
Que  las  fuerzas  del  ánimo  renueva; 
Breve  y  seguro  atajo;  senda  nueva 
Para  llegar  al  reino  del  reposol 

]  Dichoso  el  que  os  abraza  y  se  sustenta 
Del  fruto  del  honor  y  de  la  gloria 
Qsit  entre  vuestras  espinas  nace  y  crece! 

Mas  |ay  de  aquel,  que,  en  ocio  y  vida  exenta, 
Dejando  al  mundo  infame  su  memoria, 
Sin  beber  de  este  cáliz  enveiece!» 


8  REVISTA   DE  ARCHIVOS 

repetida  al  frente  de  cada  composición,  de  que  el  Abad  D.  Antonio  de  Maluenda 
fuese  el  autor  de  las  poesías  que  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán  publicó,  y,  sin  em- 
bargo, algunas  dudas  hay  respecto  á  varias  de  ellas,  dudas  que  yo  trataré 
ahora  de  desvanecer  con  argumentos,  á  mi  entender,  irrebatibles. 

Uno  de  los  más  hermosos  sonetos  que  el  cuaderno  manuscrito  contiene,  el 
que  lleva  el  número  XVIII  en  la  edición  de  Sevilla,  y  dice: 

No  consagréis  á  la  inmortal  memoria 
Del  muerto  Rey,  trofeos  adornados 
De  arneses  rotos,  yelmos  abollados, 
Ni  de  banderas  de  naval  victoria. 

Mas  dedicad  altares  á  su  gloria, 
Do  estén  en  bronce  y  marmol  entallados 
Reyes,  Reinos,  i  Cristo  sojuzgados, 
Sujeto  digno  de  famosa  historia. 

En  (as  almas  se  estampa  el  claro  ejemplo 
Del  heroico  valor  jamás  vencido: 
{Huya  lejos  de  aqui  vulgo  profanol  (i) 
Que  ya  resuena  en  el  sagrado  templo 
de  1}  fama,  su  nombre  esclarecido. 
En  tanto  que  le  llora  el  mundo  en  vano 

había  sido  uno  de  los  que  más  me  habían  gustado  desde  que  comencé  á  leer  á 
Maluenda.  ¡Juzgúese  cuál  no  sería  mi  sorpresa  al  hacerme  observar,  años  ha,  un 
ilustrado  amigo  mío  á  quien  yo  se  le  había  recitado,  que  había  hallado,  no  en 
ningún  libro  raro  y  desconocido,  sino  en  un  tomo  de  la  Biblioteca  de  Autores 
•Españoles  (2)  el  siguiente,  atribuido  al  Conde  de  Villamediana: 

No  consagréis  á  la  inmortal  memoria 
De  nuestro  Rey,  trofeos  adornados 
De  arneses  rotos,  yelmos  abolladoi, 
Ni  de  trofeos  de  naval  victoria. 

M^s  consagrad  altares  k  su  gloría. 
Quedando  en  bronce  y  mármol  entallados 
Reyes,  Reinos,  á  Cristo  dedicados ^ 
Sujeto  digno  de  famosa  historia. 

En  las  almas  se  estampe  el  claro  ejemplo 
Del  heroico  valor  nunca  vencido: 
¡Huya  lejos  de  aquí  el  vulgo  profanol 

Que  ya  resuena  en  el  sagrado  templo 
De  la  fama,  su  nombre  esclarecido 
En  tanto  que  le  llora  el  mundo  en  vano. 

(i)    Así  en  la  edición  de  Sevilla  efi  el  manucristo:  «Huya  lejos  de  aquí  el  vulgo  profano.^ 
(2)    Tomo  XLll,  pág.  155. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  9 

Las  variantes  entre  \o%  dos  sonetos  (que  he  subrayado  en  el  segundo)  son, 
como  ven  los  lectores,  levísimas.  Mi  primera  idea  al  conocer  el  soneto  inserto 
en  la  Biblioteca  de  Autores  Españoles,  fué  la  de  que  tal  vez  hubiese  sido  en  mo- 
dernos tiempos  atribuido  injustamente  á  Villamediana  por  algún  colector  poco 
escrupuloso;  resolví  entonces  acudir  á  las  fuentes,  y  en  la  primera  edición  de 
las  obras  de  aquel  mordaz  y  cáustico  ingenio,  recogidas  por  el  Licenciado  Dio- 
nisio Hipólito  de  los  Valles  (Zaragoza,  1629)  (i)f  tuve  ocasión  de  ver  estampado 
ya  el  mismo  soneto  tal  y  como  le  reprodujo  D.  Adolfo  de  Castro  en  la  colección 
Rivadeneyra;  ¿qué  creer,  pues,  en  este  caso?  Dudoso  es,  á  fe,  pero  á  mi  juicio, 
este  litigio  en  favor  de  Maluenda  ha  de  decidirse.  Aun  llevándose  poco  ambos 
sonetos,  el  de  Maluenda  aparece  mas  limado  y  perfecto;  cierto  es  que  el  Licen- 
ciado D.  Dionisio  Hipólito  de  los  Valles  (nombre  que  suena  á  seudónimo, 
como  se  ha  hecho  observar  repetidamente),  publicando  su  edición  á  los  siete 
años  tan  sólo  de  la  trágica  muerte  de  D.  Juan  de  Tassis,  parece  que  debía  es- 
tar bien  persuadido  de  la  paternidad  de  las  obras  que  en  su  colección  incluía; 
sin  embargo,  á  mi  entender,  el  manuscrito  de  la  Biblioteca  Nacional,  ahora, 
como  en  otros  muchos  casos,  decide  de  plano  en  favor  de  Maluenda,  toda  vez 
que  el  soneto  á  que  vengo  refiriéndome  tiene  al  pie  una  nota  que  dice:  «En  Sa- 
lamanca llevó  el  premio  este  soneto,  que  fué  un  diamante  y  cincuenta  ducados.!^ 
^Cabe  en  lo  posible  que  todo  esto,  el  atribuir  el  soneto  á  un  autor  cuyo  no  era, 
y  aun  encima  añadir  una  nota  como  la  copiada,  que  indica  hasta  qué  punto  le 
era  conocido,  cupiese  en  la  mente  del  colector  del  cuaderno?  No;  á  nuestro  jui- 
cio quien  le  escribió,  sabía  de  cierto  que  era  de  Maluenda  el  soneto,  y  conocía 
también  la  ocasión  en  que  fué  escrito;  no  hay  sobre  esto  duda  posible. 

Pero  no  paran  aquí  las  coincidencias  de  nuestro  poeta  con  Villamediana,  de 
<iuíen  fué  tan  amigo,  que  el  Conde  le  dedicó  un  soneto  en  el  que  le  dice: 

Puesta  la  diestra  mano  al  instrumento 
De  Orfeo  causas  envidiosa  ira, 

añadiendo: 

Oscurecida  por  tu  canto  queda 
La  musa  de  Damon  Alfelibeo  (a) 
Que  en  tanto  nombre  puso  el  mantuano, 

(i)    Gallardo  cita  en  su  Ensayo  una  edición  de  Zaragoza  de  1619,  P^''^  ^^  1*  Biblioteca  Nacional  no 
iie  encontrado  otra  anterior  á  la  de  1629,  que  en  el  texto  cito. 

(2)    Sic  en  la  edición  de  Sevilla,  sin  duda  por  errata,  pues  el  verso  debe  decir: 

La  musa  de  Damon  y  Alfesibeo 

refiriéndote  i  la  conocida  égloga  VIII  de  Virgilio  que  comienza: 

Pastorum  musam  Damonis  et  Alpheriboei. 


10  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

soneto  que  por  cierto  no  figura  en  ninguna  de  las  ediciones  de  las  obras  del 
Conde,  pero  que  se  encuentra  copiado  en  el  cuaderno  de  la  Nacional  á  que  me 
vengo  refiriendo  y  reproducido  en  la  edición  de  Sevilla.  En  la  misma  colección 
Rivadeneira,  é  inmediato  al  anterior,  va  otro  soneto,  dedicado,  como  el  á  que 
me  he  referido,  á  Felipe  11,  y  que  dice: 

Yace  aquí  el  gran  Felipe:  al  claro  nombre 
Incline  el  pecbo  el  corarán  más  fiero; 
España  triste  ofrezca  el  don  postrero 
A  la  sacra  deidad  de  su  renombre. 

Aprenda  k  venerar,  de  mortal  hombre 
La  virtud  inmortal,  el  verdadero 
Valor,  virtud  de  un  ánimo  sincero 

Y  al  son  de  Roma  f  Grecia  no  se  asombre 
Qu  ya  vio,  en  verde  edad,  maduro  seso  (i) 

Templado  en  el  poder,  igual  semblante 
En  los  varios  sucesos  de  la  suerte; 

Sostener  los  dos  mundos  en  un  peso, 
Émulo  y  vencedor  del  viejo  Atlante 
Templar  la  envidia  y  despreciar  la  muerte. 

Este  soneto  figura  también  en  la  edición  de  Zaragoza  y  las  palabras  que  vaD 
en  letra  cursiva  darán  á  conocer  las  lígerísimas  variantes  que  tiene  con  el  de 
Maluenda  publicado  por  Pérez  de  Guzmán  (a)  y  que  dice: 

Yace  aqui  el  gran  Felipe:  al  claro  nombre 
Se  inclina  el  persa,  el  indio,  el  scita  fiero, 
España  triste  ofrezca  el  don  postrero 
A  la  sacra  deidad  de  su  renombre. 

Aprenda  á  venerar  de  mortal  hombre 
La  virtud  inmortal,  el  verdadero 
Valor,  piedad  de  un  ánimo  sincero, 

Y  al  son  de  Grecia  y  Roma  no  se  asombre 
Pues  ya  vio,  en  verde  edad,  maduro  seso 

Templanza  en  el  poder,  igual  semblante 
En  los  sucesos  varios  de  la  suerte; 

Sostener  de  dos  mundos  el  gran  peso, 
Émulo  y  vencedor  del  viejo  Atlante 
Domar  la  envidia  y  despreciar  la  muerte. 

Las  mismas  dudas  de  antes  nos  asaltan  ahora,  pero  ahora,  más  que  entonces 
todavía,  la  superioridad  del  soneto  de  Maluenda  es  notable;  sólo  el  verso: 

Sostener  de  dos  mundos  el  gran  peso, 

(i)     En  la  edición  de  Zaragoza,  sin  duda  por  errata,  este  verso  era  así: 

«Que  ya  bien  verde  edad  maduro  seso.» 
(2)    Soneto  XX,  en  la  edición  de  Sevilla. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  II 

puesto  en  vez  del: 

Sostener  los  dos  mundo*  en  un  peso, 

de  la  Biblioteca  de  Autores  Españoles,  ó: 

Sostener  de  dos  mundos  en  su  peto, 

de  la  edición  de  Zaragoza,  que  ni  aun  hace  sentido,  da  la  palma  al  vate  húr- 
gales. 

Para  darle  también  la  paternidad  del  soneto,  ahora  como  antes,  nos  auxilia 
el  manuscrito  de  la  Biblioteca  Nacional;  en  él  el  último  verso  dice: 

Domar  más  monstruos  que  Hércules  el  Fuerte 

y  este  verso  está  tachado  y  sustituido  por  el  hermoso: 

Domar  la  envidia  j  despreciar  la  muerte 

que  lleva  al  margen  la  nota  siguiente:  Del  mismo  abad  mejor.  ¿Cabe  prueba  más 
plena  de  que  es  de  Maluenda  el  soneto?  En  éste  como  en  otros  casos  se  ve, 
según  sagazmente  apuntó  Pérez  de  Guzmán,  que  va  castigado  el  manuscrito  de 
mano  del  propio  i\ilaluenda.  Ante  tales  argumentos  deben  callar  cualesquiera 
otros. 

No  paran  aquí  las  coincidencias  entre  Villamediana  y  Maluenda,  que  he  ha- 
llando, comparando  la  edición  primitiva  del  uno  con  el  manuscrito  del  otro.  El 
soneto  del  Conde  (VII  de  la  edición  de  Zaragoza)  que  empieza: 

Cuando  os  miro  pendiente  en  un  madero 

es  en  sus  cuartetos  exactamente  igual  al  soneto  11  de  la  colección  de  Pérez  de 
Guzmán;  pero  en  los  tercetos  hay  notable  diferencia,  pues  los  de  Villamediana 
dicen: 

Mas  entre  el  miedo  crece  la  esperanza 
En  la  inocente  sangre  derramada, 
Que  por  lavar  mis  culpas  dio  su  vida, 

Fe,  cuyo  aliento  á  conocer  alcanza, 
Que  alma  con  sangre  de  su  Dios  comprada, 
Será  á  su  mismo  autor  restituida 

en  tanto  que  los  de  Maluenda  son  los  siguientes: 

Mas  i  par  del  temor  con  menos  vida 
La  esperanza  se  alienta  y  reverdece 
Cual  con  la  rica  lluvia  mustia  rosa. 

|Ay  viva  y  fértil  planta,  producida 
Del  noble  tronco  donde  brota  y  crece 
Froto  inmortal  de  redención  gloriosa! 


t^  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

Tal  vez  en  este  caso  quepa  creer  que  en  alguna  de  las  Academias  de  la  época, 
á  las  que  acudiesen  juntos  Villamediana  y  Maluenda,  se  hiciesen  los  tercetos 
por  varios  poetas  para  unos  cuartetos  dados  de  antemano,  cosa  no  rara  en  aque- 
llos tiempos;  pero  esta  explicación,  buena  ó  mala,  no  cabe  respecto  al  gran  pa- 
recido que  se  nota  entre  el  soneto  LXXII  de  Maluenda  que  dice: 

Vuelvo  no  cual  rebelde  fugitivo 
,  Que  teme  de  su  dueño  el  rostro  airado; 

Mas  cual  vasallo  antiguo  y  desdeñado 
Que  tiene  fe  segura  en  pecho  altivo. 

Vuelvo  y  descubro  el  sentimiento  vivo 
De  un  dolor  no  creido  ni  aliviado, 
Confesando  que  muero  de  mi  grado 
'^     En  tan  gloriosa  sujeción  cautivo. 

Mas  no  consiente  amor  que  mi  tormento 
Tenga  fín,  ni  principio,  ni  esperanza, 
Que  aun  del  mal  que  padezco  está  envidioso. 

Tal  es  la  causa  y  tal  el  pensamiento. 
Que  puesta  gloria  y  pena  en  la  balanza, 
Queda  el  peso  del  bien  y  el  mal  dudoso 

y  el  siguiente,  que  es  el  número  VIH  de  los  amorosos,  en  la  edición  zaragozana 
del  Conde: 

Vuelvo  j'  no  como  esclavo  fugitivo 
Que  teme  de  su  dueño  el  rostro  airadoj 
Mas  como  buen  vasallo  despechado 
Que  tiene  fe  segura  en  pecho  altivo. 

Y  aunque  descubro  el  sentimiento  vivo 
,  De  un  dolor  no  creido  ó  no  aliviado 

Confieso  que  A  sus  daños  obligado 
En  su/edán  gloriosa  estoy  cautivo. 

Mas  no  consiente  amor  que  mi  tormento 
Tenga  fin,  ni  principio  mi  esperanza 
Que  aun  del  mal  que  padezco  está  envidioso. 

Tal  es  la  causa  y  tal  el  pensamiento 
Que  puestas  gloria  y  pena  en  su  balanza 
Está  el  peso  del  bien  y  el  mal  dudoso, 

« 

entre  los  cuales  es  difícil  dilucidar  cuál  sea  mejor  y  cuyas  diferencias  pudiesen 
achacarse  tal  vez  á  errores  de  copia  ó  á  nuevos  retoques  que  un  mismo  autor 
hubiese  ido  haciendo  en  él. 

Otro  tanto  ocurre  (y  no  he  hallado  ya  más  coincidencias)  con  el  soneto  si- 
guiente (111  de  los  amorosos  en  la  edición  de  Zaragoza): 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  ¡3 

Sólo  este  alivio  tiene  un  desdichado 
Que  J4fnás  alcanzó  de  amor  victoria: 
Que  en  el  discurso  amargo  de  su  historia 
Llora  presente  bien,  no  mal  pasado. 

Y  en  dichoso  morir  desobligado 
De  soledad  de  no  alcanzada  gloria. 
Los  sentidos,  en  par  con  la  memoria, 
No  echan  mrnns  la  luz  que  no  han  gozado. 

|Oh  ceguedad  segura  infelizmente, 
Y  bien  que  sólo  cabe  en  desventura 
E>te  que  á  mi  fortuna  se  permite. 

Que  descanse  el  vigor  del  ascendente 
Viendo  que  Amor  del  tiempo  me  asegura 
Con  que  nunca  he  tenido  que  me  quite, 

de  asunto  idéntico  al  XLVI  de  Maluenda,  cuyos  tres  primeros  versos  son  com- 
pletamente iguales,  siendo  los  otros  once  los  que  copio: 

Llora  el  presente  mal,  no  el  bien  pasado. 
^  Mas  ¡ay  de  aquel  que  yace  derribado 

De  la  sublime  cumbre  de  la  gloria, 
Si  no  pierde  la  vida  ó  la  memoria 
En  la  mudanza  triste  de  su  estadol 

Que  si  el  que  vive  ciego  en  el  engaño 
De  una  falsa  esperanza,  se  lamenta 
Cuando  pierde  de  vista  el  bien  fingido; 

Quien  después  del  favor  ve  el  desengaño  ^ 

¿Qué  sentirá,  mirando  en  la  tormenta 
Anegarse  el  tesoro  poseído? 

Confieso  ingenuamente  que  no  acierto  á  descifrar  el  enigma  que  todo  esto 
encierra;  que  me  sorprende  y  confunde  esta  larguísima  serie  de  coincidencias; 
que  me  da  que  pensar  el  que  el  editor  de  Villamediana  declare  que  la  mayor 
parte  de  lo  que  publica  lo  sacó  de  borrones]  que  hallo  que  unas  veces  parece 
haber  verdadera  copia  ó  identidad,  y  otras  no;  y  en  fin,  que  espero  ver  si  al- 
guien, con  mayor  ilustración  que  la  mía,  se  toma  el  trabajo  de  declarar  esta 
dificultad,  bastándome  á  mi  con  la  modesta  satisfacción  (de  ser  el  primero  que 
ha  presentado  este  problema  después  de  hacer  mas  de  diez  años  que  las  poesías 
de  Maluenda  se  dieron  á  la  imprenta. 

Aunque  hasta  tiempos  tan  recientes  no  han  visto  la  luz  sus  poesías,  no  ha 
dejado,  á  lo  que  parece,  de  aprovecharse  alguien  de  ellas,  y  en  el  mismo  cua- 
derno de  la  Biblioteca  Nacional  hay  pruebas  de  esta  afírmacióo.  Trátase,  y  por 
lo  extraño  del  caso,  ya  que  no  por  la  importancia  que  tenga,  lo  cito,  del  arre- 
glo hecho  en  los  primeros  años  del  siglo  XIX  de  una. poesía  da  Maluenda  vpjl^ra 


14  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

darla  actualidad  con  ocasión  de  las  cuestiones  políticas  entre  liberales  y  realis» 
tas.  Hay  en  el  manuscristo  tantas  veces  citado,  un  soneto  (i)  que  dice: 

Esconde  el  labrador  el  rubio  {^rano 
En  la  tierra  fiel  j  agradecida; 
Muere  en  su  amado  seno  y  cobra  vida ; 
Brota  con  nuevo  ser  rico  y  loxano. 

Halla  después  la  codiciosa  mano 
En  la  espiga  del  fruto  enriquecida , 
Que  del  afin  y  pena  agradecida 
El  dudoso  esperar  no  salió  en  vano. 

Sembré,  y  al  parecer  en  buen  terreno; 
Reguéle  con  la  lluvia  de  mis  ojos, 
En  el  maduro  Otoño  de  mis  años. 

Miróle  ahora  de  aspereías  lleno, 
Que  en  vez  de  fe  y  de  amor  produce  abrojos 
De  ingratitud,  desdén  y  desengaños. 

Pues  bien;  entre  las  hojas  mismas  del  cuaderno  manuscrito  se  halla  (ó  se 
hallaba  al  menos  cuando  en  Octubre  de  1900  \e  he  visto  por  última  vez)  un 
papel,  que  por  la  letra  parece  de  la  época  que  he  dicho,  y  si  la  letra  no  nos  lo 
dijese,  nos  lo  diria  el  contesto  del  escrito,  en  el  cual  se  hacen,  después  de  repro- 
ducir los  cuartetos  de  este  soneto,  varios  tanteos  para  hallar  unos  tercetos  que 
llenen  el  fin  que  el  arreglador  se  propuso,  y  su  forma,  por  decirlo  así,  definitiva^ 
es  la  siguiente: 

En  su  seno  íérai  la  madre  España 
Grano  de  libertad  é  independencia 
Sembró  y  regó  con  sangre  valerosa ; 
¿Pues  de  dónde  ha  nacido  la  cixaña 
Q.ue  intenta  sofocar  con  insolencia 
Una  revolución  tan  asombrosa? 

Y  dejando  á  un  lado  este  ridículo  engendro,  que  sólo  á  titulo  de  curiosidad 
he  incluido  en  el  trabajo  presente,  estudiado  con  los  nuevos  datos  que  he  po- 
dido allegar,  el  poeta,  mi  paisano,  hora  es  ya,  entiendo  yo,  de  preguntar:  ¿el 
Abad  Maluenda,  escritor  de  brío  é  inteligencia,  en  la  versificación  maestro,  que 
con  los  maestros  y  de  igual  á  igual  se  trataba,  oyendo  elogios  tan  pomposos 
como  los  de  Villamediana,  arriba  copiados,  que  era  en  vida  alabado  en  libros 
como  insignísimo  en  letras  y  aventajado  poeta,  no  escribió  en  su  vida  más  que 
el  corto  número  de  composiciones  que  el  cuaderno  de  la  Biblioteca  Nacional 
conserva?  Extraño  parece  que  así  sea,  y  natural  por  tanto  que ,  cuantos  en  este 

(1)    Soneto  LXXVi,  de  la  edición  de  SevilUu 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  1$ 

asunto  nos  hemos  ocupado,  hayamos  tratado  de  indagar  si  por  alguna  parte 
hállanse  otros  escritos  de  aquel  ingenio  burgalés. 

Cuando  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán  escribió  ei  tantas  veces  nombrado  prólogo,  ya 
trataba,  con  su  habitual  discreción,  de  este  punto.  Chocábale  que  en  aquellas 
tierras,  donde  las  artes  todas,  la  arquitectura,  la  pintura,  la  escultura,  la 
rejería  y  tantas  otras,  en  los  mismas  días  casi  producían  tales  y  tan  sazonados 
fcutos,  que  los  nombres  de  Juan  de  Valiejo,  de  Mateo  Cerezo,  de  los  SUoes,  de 
Bartolomé  Ordóñez  y  de  Cristóbal  de  Andino  ocupan  preferente  lugar  en  las 
Historias,  no  hubiese,  ya  que  no  verdadera  escuela  poética,  gran  copia  de  poe- 
tas, cuando  menos,  por  aquel  entonces.  Así  es,  sin  embargo,  por  extraño  que 
parezca,  y  asi  hemos  de  admitirlo  mientras  datos  nuevos  ó  investigaciones  con 
fortuna  llevadas  á  término,  no  vengan  á  darnos  mayor  luz  acerca  de  este  punto, 
Mas  ya  que  elSr.  Pérez  de  Guzmán  no  pudiese  encontrar  más  versos  por  Maluenda 
ñrmados,  ni  nadie  en  Burgos  que  en  él  pudiera  haber  influido  con  sus  consejos 
ó  con  su  ejemplo,  encontró  si  un  vate,  hasta  poco  antes  del  todo  desconocido, 
y  con  los  escasos  datos  que  acerca  de  él  tenía,  no  vaciló  en  lanzar  la  especie 
<bien  que  envuelta  en  grandes  reservas)  de  que  este  poeta,  cuyo  nombre  no  es 
conocido,  y  que  usó  constantemente  un  seudónimo,  era  ni  más  ni  menos  que  el 
mismo  Maluenda,  quien  firmaba  con  su  propio  nombre  las  obras  graves,  serias 
y  levantadas,  y  se  ocultaba  tras  el  fingido  cuando  trataba  asuntos  ligeros  y 
festivos,  ajenos  por  tanto  á  su  carácter  sacerdotal. 

¿Qpién  era  ese  poeta  al  cual  Pérez  de  Guzmán  quería  identificar  con  Ma- 
luenda? 

Hora  es  ya  de  decirlo,  y  de  entrar  en  la  segunda  parte  de  este  trabajo:  era 
4¡  Sacristán  de  f^iet'a  Rúa.  ¿Y  quién  era  ei  Sacristán  dé  Vieja  Rúa  y  cuáles  sus 
obras? 

Tratemos  ahora  de  este  punto.  Pocos,  muy  pocos  años  antes  de  que  el  se- 
ñor Pérez  de  Guzmán  diese  ai  publico  las  noticias  de  {su  descubrimiento  del 
poeta  Maluenda,  en  1889,  habíase  publicado  en  Madrid  por  la  Biblioteca  Nacio- 
nal, como  premiado  en  uno  de  sus  concursos  biobliográfícos,  un  libro,  del  que 
y9  he  tenido  ocasión  de  hablar  antes:  el  Diccionario  biográfico  y  bibliográfico  de 
autores  de  la  provincia  de  Burgos^  por  D.  Manuel  Martínez  Añíbarro;  tal  vez  lo 
más  curioso  que  hay  en  este  libro,  lleno  todo  él  de  datos  de  interés,  es  lo  refe- 
rente al  descubrimiento  del  tomo  manuscrito  de  poesías  del  Sacristán^  que  en 
Burgos  poseía  mi  difunto  amigo  D.  Lorenzo  García  Martínez  del  Rincón,  y  que 
para  hoy  en  poder  de  sus  herederos.  Consta  este  tomo  de  801  páginas,  mas 
14  de  prólogo,  no  lleva  indicación  del  nombre  de  autor  ni  portada,  y  se  halla 


JO  REVISTA   OB  ARCHIVOS 

dividido  en  diez  libros  de  á  loo  composiciones  cada  uno,  haciendo  un  total,  por 
tanto,  de  i.ooo  poesías,  entre  las  cuales,  si  bien  es  cierto  que  las  hay  muy  infe- 
riores, no  lo  es  menos  que  fíguran  muchas  de  primer  orden  en  distintos  gé- 
neros (i). 

Usa  su  autor  el  titulo  de  Sacristán  de  Vieja  Rúa  (antiquísima  parroquia  dé 
Burgos  destruida  en  el  sitio  del  castillo  de  aquella  ciudad  durante  la  guerra  de 
la  Independencia),  y  Martínez  Añíbarro  creyó  de  buena  fe  que  en  efecto  había  sido 
sacristán.  Un  estudio  detenido  y  atento  del  volumen,  hecho  en  el  largo  tiempo 
que  en  mi  poder  le  tuve,  gracias  á  la  amabilidad  de  su  difunto  poseedor,  me 
ha  hecho  á  mí  entender  lo  contrario;  que  bajo  aquel  nombre,  y  queriendo  usar 
vocablos  y  elocución  populares  casi  siempre,  y  de  ordinario  también  un  tono 
vulgar  y  aun  bajo,  se  esconde  un  poeta  de  grandes  vuelos  y  de  erudición  no 
corta,  desde  luego  muy  superior  á  la  que  se  pudiera  creer  que  tenía  un  mísero 
sacristán. 

Encabeza  el  volumen  un  prólogo  (al  que  le  falta  el  principio^  empedrado  de 
citas  latinas,  en  el  cual,  después  de  decir  ünonplageo  tihi  placeo  mibi,  empieza  á 
atacar  á  los  murmuradores  que  censuren  el  que  escriba  «un  pobre  sacristán  sin 
haber  profesado  letras  y  novicio  en  todas,  que  no  trata  sino  de  vestir  santos^ 
componer  altares,  ofíciar  misas,  tocar  campanas,  repicar  campanillas,  llenar 
vinageras,  atizar  lámparas,  barrer  polvo  á  los  muertos,  llevar  cruzes  para  se- 
pultar difuntos. ..]>  A  todos  los  cuales  contesta  con  unos  versos  de  Sanazaro, 
como  poco  después  á  otros  con  varios  de  Marcial,  de  Ausonio,  etc.  Tras  este 
prólogo  viene  un  larguísimo  romance  octosílabo,  que  es,  á  mi  entender,  de  lo 
más  notable  que  el  libro  contiene,  romance  que  no  se  hubiesen  desdeñado  de 
fírmar  autores  á  quienes,  con  justa  razón,  tenemos  en  el  pináculo  de  la  gloria. 

Titúlase  este  romance  A  la  vida  del  Sacristán  de  Vieja  Rúa  y  túvole  Martínez 
Añíbarro  por  autobiográfico,  insertándole  íntegro  en  su  obra  y  poniendo  en 
letra  cursiva  lo  que  entendía  que  más  directamente  reflejaba  la  vida  del  poeta. 

Gerto  que  dice  que 

La  cabeza  de  Castilla  , , ,  i , , 

Roma  invencible  ds  Espafta  

El  año  de  ochenta  y  cuatro 

En  el  mes  que  gato  y  gata 

Dio  lugar  á  que  naciese  Olvidando  los  ratones 

Entre  sus  fuertes  murallas  Andan  á  caza  de  gangas. 

} 
(l^     Puede  verse  la  descripción  detallada  de  este  cddice  en   el  citado  libro  de  Martínez  Afiíbirro, 

pig.  28  y  siguientes.  *'    '  «*  .  •      >  ^- 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


17 


pero  al  verso  siguiente  se  ve  ya  lo  serio  del  testimonio,  cuando  añade: 


Un  domingo  á  media  noche 
Cuando  la  luna  en  enaguas 
Aguas  hacía  y  aun  nieves 
De  puro  fría  y  helada. 


Como  otros  nacen  de  pie 
Dicen  que  naci  de  nalgas. 


Poco  después  afirma  todo  lo  contrario  de  lo  que  en  el  prólogo  ha  dicho: 

En  artes  me  gradué 


Letras  profesé  divinas, 


y  otras  cosas  que  el  Sr.  Añíbarro  subrayaba  como  dignas  de  gran  fe,  como  la 
de  decir  que  era 

Romancista  en  lenguas  varias. 
De  las  cuales  las  tres  lenguas 
La  griega,  hebrea  y  caldaica, 


sin  fijarse  en  que  á  continuación  se  burla  de  lo  que  acaba  de  decir,  añadiendo 
que  tales  lenguas 

En  bebiendo  las  hablaba. 

El  que  este  romance  no  pueda  ser  ni  sea  autobiográfico  (aunque  tal  vez  haya 
en  él  algún  rasgo  de  verdad  como  la  fecha  del  nacimiento,  en  1584),  no  es 
parte  para  que  tenga  rasgos  felicísimos  de  la  vena  poética  de  su  autor,  quien  se 
describe  asi: 

De  cabeza  soy  Lain  Calvo 
Ñuño  Rasura  de  barbas, 
Martin  Peláez  de  bigotes, 
Y  de  encias  Luis  Quijada. 

v  trozos  quevedescos,  como  el  decir,  hablando  de  su  estancia  en  la  escuela: 


Salí  tan  lindo  escribano 
Que  era  mi  letra  bastarda , 
De  bastarda  y  de  mal  hecha, 
Hija  de  alguna  probada. 

Ó  cuando  pinta  sus  cualidades: 

Soy  bárbaro  y  soy  barbero 
En  pláticas  ordinarias, 
Bárbaro  en  el  discurrirlas 
Y  barbero  en  el  contarlas. 
Mi  fígura  es  de  tapiz 
De  estatura  tan  mediana 


A  contar  nunca  aprendí 
Sino  sólo  agenas  faltas, 
Y  era  tan  cierta  mi  cuenta 
Que  de  ordinario  acertaba. 


Que  como  espada  de  temple 
El  pomo  y  punta  se  abrazan. 
En  mi  sotana  y  manteo 
Soy  como  Orfeo  el  de  Tracia 
Pues  arrastro  hasta  las  piedras 
Al  son  de  sucias  cascarrias. 


i8 


REVISTA   DE  ARCHIVOS 


y  cuando  por  fin,  con  picante  malignidad,  nos  cuenta: 

A  muchos  quito  el  bonete 
Cuando  por  la  calle  pasan 
Y  á  otros  muchos  se  lo  pongo 
Con  las  esquinas  mas  altas. 

Tal  es  el  poeta  y  tal  lo  que  de  su  biografía  sabemos;  es  decir,  nada.  Ni  las 
investigaciones  prolijas  que  he  hecho  aquí  y  allá,  durante  largos  años,  ni  la  lec- 
tura detenida  de  su  voluminosa  colección  de  versos,^ dan  luz.  Ahora,  como 
cuando  Martínez  Añibarro  escribía,  tenemos  que  lamentar  la  pérdida  absoluta 
de  noticias.  Aquel  autor  creía  que  se  hubiesen  podido  hallar,  á  no  haber  desapa- 
recido con  la  ruina  de  la  iglesia  de  Vieja  Rüa  su  archivo,  y  la  conjetura  que 
hacia  de  que  tal  vez  pudiese  ser  el  propio  Sacristán  un  Ludovico  el  húrgales,  que 
firma  tres  composiciones  en  la  Relación  de  las  fiestas  que  la  ciudad  imperial  de 
Toledo  hi¡(o  al  nacimiento  de  nuestro  Señor  Felipe  IV ^  impresas  en  Madrid 
en  1605  (i),  aunque  resultase  exacta,  no  podría  conducimos  á  ningún  esclare- 
cimiento de  este  oscurísimo  punto. 

Habremos  de  contentarnos  con  estudiar  al  poeta  en  sus  versos,  y  en  ellos  ae 
nos  presenta  como  un  buen  húrgales,  entusiasta  de  las  glorias  de  su  ciudad 
natal,  que: 

Aunque  es  cámara  de  rey 
puede  bien  serlo  del  Papa, 

y  SU  carácter  de  húrgales  legítimo  se  deja  entender  hasta  en  sus  burlas  al  frío  de 
la  tierra,  y  en  cierto  tonillo  agridulce  con  que,  aun  al  presente,  solemos  los  allí 
nacidos  tratar  de  nuestro  pueblo,  exagerando  siempre  sus  defectos.  Así  escribe: 


¿Qué  tiene  Burgos  bueno? 
Puentes  y  truchas,  casas  y  templos. 
¿Qué  tiene  Burgos  malo? 
Otoño  é  invierno  y  estío  y  verano. 


El  verano  húrgales 
Es  tan  suave,  fino  y  blando, 
Que  anda  la  nieve  rodando 
Cada  paso  entre  los  pies. 


y  tantas  otras  cosas  por  el  estilo. 

De  todo  el  inmenso  número  de  sus  composiciones,  sólo  han  visto  la  luz  unas 
sesenta,  que  Añibarro  reprodujo  como  muestra  en  su  Diccionario^  las  demás  per- 
manecen inéditas,  en  espera  de  mejores  tiempos.  No  tienen,  como  los  fragmen  • 
tos  hasta  aquí  copiados,  carácter  festivo,  puramente,  las  obras  todas  del  Sacris- 
tán^ aunque  sí  la  mayor  parte.  Su  autor,  ingenio  fresco,  alegre,  retozón,  un 

(1)     Véase  el  tantas  veces  citado  Diccicnario^  pág.  324. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  1 9 

tanto  epicúreo  tal  vez,  ha  sido  califícado  con  acierto  de  Quevedo  burgaUs^  y  yo 
le  tengo,  bien  guardadas  las  distancias,  por  legitimo  y  directo  descendiente  de 
aquel  fuan  Ruiz,  ArcbipresU  de  Hita,  que  es  quizá  una  de  las  más  puras  glorias 
de  nuestra  literatura.  ¡Cuántas  veces  leyendo  en  las  páginas  admirables  que  Me- 
néndez  y  Pelayo  dedica  en  la  Aniologia  de  poetas  líricos  castellanos  (i)^  al  creador 
de  la  Trota  Conventos,  de  Don  Melón  y  de  Doña  Endrina^  la  descripción  del  tempe- 
ramento sensual  y  robusto  del  Arcbipreste  me  pareció  que  tales  frases  van  diri« 
gidas  á  pintar  á  mi  paisano  el  Sacristán]  ¡Cuántas  veces  se  tomarían  por  alaban- 
zas á  éste,  las  que  á  la  franca,  castiza  y  lícita  alegría  del  desenfadado  clérigo 
hace  el  ilustre  maestro!  No  en  esto  sólo  son  semejantes;  uno  y  otro  han  dejado 
en  sus  libros  algunos  rasgos  autobiográficos,  de  tal  manera  revueltos  y  confun- 
didos, que  es  obra  imposible  separar  lo  que  sea  real  y  cierto  de  lo  que  su  fanta- 
sía creó,  dando  con  ello  tormento  á  sus  biógrafos;  uno  y  otro  también  canta- 
ron  el 

juvenum  curas,  et  libera  vina, 

no  al  modo  clásico  con  que  entre  nosotros  lo  hiciera  D.  Esteban  de  Villergas, 
sino  á  la  manera  castiza,  de  arraigada  cepa  castellana,  de  quien  escribe: 

Apenas  hay  requiebro  enternecido, 
Dulce  instrumento  igual  y  bien  templado. 
Reloj  sonoro  en  horas  concertado, 
Ni  metal  de  campanas  bien  fundido. 

Tamboril  de  danzantes  sacudido, 
Ni  pandero  de  mozas  repicado, 
Atambor  rimbombante  bien  tocado, 
Ni  clarín  resonante  bien  tañido. 

Que  pueda  regalar  tan  blandamente 
Las  orejas  y  espíritus  cansados 
De  toda  la  mortal  humana  gente; 

Como  el  son  y  los  golpes  borneados 
Del  hermoso  almirez  resplandeciente, 
Al  tiempo  de  comer  bien  repicados  (2). 

y  de  quien  alaba  á  las  fregonas  en  una  hermosísima  poesía  de  la  que  copio  los 
fragmentos  siguientes,  seguro  de  que  han  de  leerse  con  agrado: 

Quien  se  sienta  con  voz  y  con  garganta  De  los  rcmifasoles  de  una  infanta; 

Para  echar  contrapunto  á  canto  llano  O,  por  hablar  más  claro  en  castellano, 

(l)     Tomo  111,  págs.  Lili  y  siguientes. 

(3)  Esta  composición,  como  todas  las- que  en  adelante  inserto,  es  inédita.  Las  copié  del  manuscrito 
•oríginal  durante  el  largo  tiempo  en  que  le  tuve  en  mi  poder,  gracias  á  la  gran  amabilidad  de  su  anto- 
TÍor  poseedor,  quien  me  concedió  amplia  autorización  para  que  publicase  cuantas  quisiera* 


30  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

Quien  tuviere  dinero  y  más  dinero,  Dejo  las  reinas  á  los  reyes  de  oros, 

Y  fuese  rey  de  la  horadada  mano;  Y  con  una  Angélica  me  contento. 

Reinas  pretenda,  y,  á  lo  caballero,  Las  Angélicas  doy  á  sus  Medoros. 

Pasee,  rué  y  ronde  noche  y  día  Más  quiero  que  me  lleve  un  buen  jumento 

su  calle,  su  ventana  y  su  terrero.  A  su  paso,  que  no  que  me  despeñe 

Que,  yo,  aquel  que  en  mi  pobre  sacristía  Un  caballo  ligero  más  que  el  viento. 

Vivo  de  los  que  mueren,  nunca  mato  Venga  Marcial,  mi  amigo,  que  me  ensefie 

Altivas  aves  de  volatería.  Cual  suerte  de  mujer  más  apetezca, 

Hormas  busco  no  más  de  mi  zapato,  O  cual  para  su  gusto  más  desdeñe. 

Que,  de  mujeres  y  de  paño  pardo,  Dirá  que  quiere  aquella  que  se  ofrezca  (l) 

Dicen  que  es  lo  mejor  lo  más  barato.  Primero  á  su  criado  y  convenible 

Más  tengo  de  gentil  que  de  gallardo.  A  tres,  siendo  una  sola,  favorezca. 

Enemigo  mortal  de  los  chapines,  No  se  nos  muestre  Ausonio  tan  terrible, 

Que  en  oyendo  una  Doña  me  acobardo.  Que  quiera  á  la  mujer  que  no  le  quiere, 

Floreo  y  flores  gasto,  no  florines,  Y  aborrece  á  la  fácil  y  apacible. 

Que  para  semejantes  ejercicios  Por  damas  muera  quien  por  damas  muere. 

Bastan  faldas  y  sobran  faldellines.  Que  yo  por  mis  plateras  (?)  muero  y  vivo, 

Damas  busco  sin  arte  ni  artificios,  Y  su  galán  seré  mientras  viviere. 

Con  libertad  nací;  no  soy  cautivo; 

Aunque  me  mire  un  ojo  monicongo 

Dejo  la  calle  de  saldrás  si  puedes,  Con  señorío  y  con  desdén  altivo. 

A  los  que,  agarrochados  como  toros,  Jamás  se  da  veneno  en  el  mondongo,  (2) 

saltan  bardas,  barreras  y  paredes.  Y  más  á  mí,  que,  habiendo  opositores 

|[  (i)     Tal  vez  este  verso  deba  ser  asi:  «Dirá  no  quiere  aquella  que  se  ofrezca.» 

(2)     Ignoro  si  la  sentencia  que  este  verso  encierra  era  vulgar  en  Castilla  ó  fué  inventada  por  Lope  de 
Vega.  D.  Francisco  de  Rojas  en  su  comedia  Donde  bay  agravios  nohay  celos  y  Amo  criado  dice(jornada  III): 

«Que  como  Lope  advirtió 
A  ningún  hombre  se  vio 
Darle  veneno  en  mondongo.» 

No  conozco  la  obra  del  Fénix  de  los  Ingenios  en  que  figura  tal  advertencia,  de  ella,  sea  cual  fuere,  es 
de  creer  la  tomase  nuestro  Sacristán, 

No  deja  de  ser  extraño  que  los  versos  copiados  sean  de  una  obra  en  que  tan  repetidamente  se  habla 
de  Burgos  en  la  jornada  primera: 

«Burgos  mi  patria,  Burgos  que  ha  intentado 
Con  sus  agujas  y  sus  torres  bellas 

Competir  con  la  luz  de  las  estrellas», 

y  poco  más  adelante: 

cBurgos,  esa  gran  ciudad. 

Cuyos  altos  edificios 

A  vencer  al  sol,  gigantes 

Compiten  consigo  mismos», 

con  palabras  muy  semejantes  á  otras  del  Sacristán, 

También  hallo  cierto  parecido  entre  el  romance  A  la  vida  burlesca  del  Sacristán,  más  arriba  citado^ 
y  el  famoso  de  Rojas  en  Entre  bobos  anda  el  juego,  que  comienza: 

«Yo  soy  (señor  don  Antonio 
de  Contreras)  un  hidalgo.» 


Estas  observaciones,  cuyo  valor  no  dejo  de  comprender  que  es  corto,  no  van  en  modo  alguno  á  identi- 
ficar al  Sacristán  con  Rojas,  pero  no  me  parecen  del  todo  inoportunas  y  quizá  pudiesen  darnos  algún  e»» 
clarecimiento  respecto  á  la  vida  del  poeta  de  que  ahora  hablo. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


21 


A  cátedras  de  prima,  no  me  opongo* 

Lean  otros  maestros  y  doctores, 

Y  en  el  arte  de  amar  varias  materias 

Qpe  yo  siempre  cursé  escuelas  menores. 

Nunca  me  entiendo  sino  con  Quiterias, 

Qpe  apenas  se  hallará  en  mi  calendario 

Oficio  doble,  sino  sólo  ferias. 

Valiente  soy,  mas  no  tan  temerario 

Qpe  me  acuchille  sobre  que  pasea 

A  Doña  Estefanía  Don  Hilario. 

Nunca  me  enfado  porque  Doña  Andrea 

Dé  dos  cabellos  al  Señor  Don  Lucas 

Llenos  de  liendres  y  de  caspa  fea. 

Qpe  á  mí  por  más  ¡oh  amor!  que  me  trabucas 

Con  celos  y  recelos,  mis  fregonas 

Como  á  niño  me  acallan  con  dos  cucas. 

Allá  te  halles  con  esas  tus  tusonas 

Qpe,  arrellanadas  en  estrado  y  coche, 

Buscadas  quieren  ser  siendo  busconas. 

Qpe  cargadas  de  afeites  día  y  noche, 

Más  que  el  coche,  merecen  se  las  diga 

Como  á  tan  grandes  puercas: — (Coche,  cochel 

Maldiga  Dios  al  hombre  á  quien  no  obliga 

La  natural  limpieza  j  el  aseo 

De  mis  fregonas,  á  quien  ^ios  bendiga, 

Qpe  todo  es  propio  y  nada  de  acarreo, 

Sin  saleríllas  y  otros  badulaques 

Para  encubrir  las  faltas  de  lo  feo. 

Aguas  de  olor,  pastillas  y  estoraques, 

Les  dan  peor  olor  á  mis  narices 

Qpe  rosas  y  claveles  y  que  albaques  (sic). 

¿Qpé  importa  que  con  aves  y  perdices 

Se  críe  mi  señora  Doña  Urraca, 

Si  las  convierte  todas  en  lombrices?, 

¿Y  qué  se  me  da  á  mi  que  coma  vaca 

La  mora  de  cocina,  si  contenta, 

Cara  de  pascua  es  todo  el  año  saca? 

^Qp¿  mayorazgo  basta  ni  que  renta 

Para  el  pedir  de  Doña  Chilindrina, 


Un  bodigo  le  doy  á  Catalina, 
Un  papel  de  alfileres,  y  una  cofia, 
y  de  alegre  no  cabe  en  la  cocina. 
Un  mundo  estafará  Doña  Ascatofía, 

Y  llena  de  altivez  y  de  insolencia 
Lo  tendrá  por  basura  y  por  bazofia. 

Y  no  hay  entre  las  dos  más  diferencia. 
Que  la  esta^,  el  afeite,  la  arrogancia. 
Que  la  humildad,  respeto  y  obediencia. 

Y  para  puntos  de  esta  consonancia 
Todas  cantan  sus  voces  por  natura. 
Iguales  son  los  versos  de  esta  estancia . 
Con  razón  de  figuras,  es  figura. 

La  sota,  como  el  Rey  de  la  baraja. 
Iguales  son  los  naipes  de  esta  hechura, 
La  vara  de  sayal  y  la  de  raja, 
La  de  paño  también  y  la  de  seda, 
En  el  medirse  no  se  dan  ventaja. 

Y  aún  si  desnuda  de  sus  galas  queda 
Una  dama,  y  en  pelo  una  fregona, 
¿Quién  negará  que  la  ñ'egona  exceda? 
Qpe  aquesta  es  espalduda,  mocetona. 
Tiesa  de  lomos  y  ancha  de  pemiles, 

Y  aquella  todo  puños  y  valona. 
Pinte  Apeles,  los  lejos  muy  sutiles, 
Que  yo  la  estampa  quiero,  y  no  los  lejos. 
Aunque  llenos  de  Mayos  y  de  Abriles. 
Colores  vivos  busco  y  no  bosquejos; 

La  sustancia  pretendo  y  no  accidentes; 
La  burra,  no  la  albarda  ni  aparejos. 
Que  todo  es  tropelías  aparentes, 
Que  todo  es  oropel  y  argenterías, 
Todo  es  postizo,  como  el  moño  y  dientes. 
Mercedes,  excelencias,  señorías. 
El  tú  y  el  vos  de  Ineses  y  de  Olallas 
Todas  purgan  por  unas  mismas  vías; 

Y  alguna  voz  el  dios  de  las  batallas 
Pide  mercedes  á  la  del  herrero, 

Y  tiene  por  merced  el  alcanzallas, 


De  galas  y  regalos  siempre  hambrienta? 

Tiene,  ya  va  dicho,  la  lira  del  Sacristán  todos  los  tonos;  si  del  festivo,  y  por 
asi  decirlo  bajo,  pasamos  al  medio,  vemos  también  cómo  le  domina;  sea  prueba 
de  ello  el  soneto  siguiente: 

Aunque  el  idiota,  vulgo  impertinente. 
Llame  discreto  al  necio,  que  callando. 
En  la  conversación  está  escuchando, 
Con  orejas  de  á  palmo  atentamente 


22  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

Aunque  tengan  por  sabio  y  por  prudente, 
Al  que,  su  necedad  disimulando, 
Por  no  saber  hablar,  cómo  ni  cuándo, 
Como  piedra  enmudece  eternamente. 

Yo  sólo  no  pretendo  ser  ingrato. 
Del  hablar,  Belisario,  al  dulce  fruto, 

Y  ii  su  apacible  cortesano  trato. 

Que  en  el  hablar  conozco  al  sabio  astuto, 

Y  en  el  callar  al  necio  mentecato, 

Al  tosco  mármol,  y  al  salv  je  bruto  (i) 


y  aun  sirvan  de  otras  mayores  sus  epigramas,  de  los  cuales  los  mejores  están 
copiados  por  Martínez  Anibarro,  pero  de  los  que  quedan  inéditos  algunos  tan 
elegantes  como  los  que  siguen: 


A   PABIO 


Todos  ellos  son  escoria 

Respecto  del  Escorial. 
Riete  de  Flandes  Fabio, 

Las  Indias  no  me  las  mientes,  A   LUCRECIA 

Ni  me  tomes  en  el  labio  ^^^q^^  Lucrecw  alcansó 

De  Roma  los  pretendientes,  ^^  f,^^  g„„  ¡^^^^^ 

Ni  de  escuelas  el  mas  sabio.  p^,q„^  ^  „,t¿  ¿„p„¿. 

Dicha  y  más  dicha  procura.  q^^  Tarquino  la  gozó,| 

Y  con  quietud  muy  segura,  Mucho  mayor  la  alcanzara 
No  estudies,  navegues  ni  andes,  s¡  ^^n  y.lor  peregrino 
aue  no  hay  Indias,  Roma  ó  Flandes,  j^^ties  de  darse  á  Tarquino 
Tales  como  la  ventura.  Y  no  después  se  maUra. 

AL  ESCORIAL  A   ORPBO 

Los  siete  raros  portentos  Por  gran  cosa  Ovidio  dice 

Qpe  la  cana  edad  dejó  Qpe  muy  portugués  y  tierno 

Por  pasmo  de  sus  intentos.  El  Tracio  bajó  al  Infierno 

A  cuyas  máquinas  vio  Por  su  mujer  Euridice. 
Todos  los  siglos  atentos.  Mas  yo  ten^  o  pareceres 

Dada  paridad  igual  Qpe  por  muy  cierto  me  dan, 

De  su  grandeza  real  Que  de  los  más  que  allá  van, 

Y  de  su  ilustre  memoria,  Los  más  bajan  por  mujeres. 

A  mi  modo  de  entender,  en  este  género  especial  de  los  epigramas,  dedicados 
casi  siempre  á  una  persona  y  no  siempre  festivos  sino  la  mayor  parte  de  las 
veces  encerrando  en  pocos  versos  un  pensamiento  oportuno,  ingenioso,  delicado 

(i)     La  misma  idea  de  este  soneto  U  desarrolla  en  otra  forma  en  la  composición  siguiente: 

«Discurre  y  habla  muy  bien  Pues  U  contraria  sentencia 

Menandro  sin  reparar  Dice  con  rara  elocuencia 

Del  vulgo  el  necio  desdén  Que  ha  menester  cualquier  boca, 

Qsie  solamente  al  callar  Para  callar  ciencia  poca 

Lo  tiene  por  mayor  bien.  Y  para  hablar  mucha  ciencia. 


BIBLIOTECAS   Y  MUSEOS  33 

Ó  profiíndOi  es  donde  este  poeta  puede  llevarse  la  palma  entre  todos  los  españo- 
les;  no  en  vano  era,  según  su  dicho,  Marcial  su  amigo  y  en  la  fuente  abundosa  y 
limpisima  del  gran  poeta  hispano-latino  había  bebido. 

No  paran  aquí  sus  facultades  y  en  ocasiones  se  alza  hasta  las  alturas,  como 
en  los  Desetigaños  del  amar  del  mundo  y  en  el  soneto  á  la  muerte  del  maestro  de 
capilla  Peralta,  composiciones  ambas  que  reprodujo  con  elogio  Pérez  de  Guzmán 
del  Diccionario  de  M,  Añibarro.  Sin  llegar  á  la  perfección  de  estas  dos  poesías 
(que  no  copio  por  estar  impresas  dos  veces),  el  soneto  siguiente  á  la  muerte  de 
Felipe  II  da  idea  también  de  lo  que  el  Sacristán  podía  hacer  en  el  tono  elevado, 
que  no  era  el  más  predilecto  suyo: 

El  %o\  de  España  con  fatal  caida 
En  la  alegre  ocasión  que  esparce  y  vierte, 
La  primavera  de  la  humana  suerte. 
Más  flores  sobre  el  campo  de  la  vida. 

Llegando  presuroso  en  su  corrida 
Al  turbio  ocaso  de  la  triste  muerte. 
En  sombras  tenebrosas  hoy  convierte, 
De  sus  rayos  la  luz  esclarecida. 

Mas  apenas  eterna  noche  obscura 
Enmaraña  de  horror  el  mortal  velo, 
que  ocupa  el  centro  del  común  reposo, 

Cuando  luego  ya  libre  el  alma  pura, 
Sube  mortal  con  generoso  vuelo 
Al  claro  oriente  del  vivir  dichoso. 

Las  composiciones  copiadas  y  otras  inéditas,  que  van  en  nota  al  pie  por  no 
hacer  ya  mas  difuso  este  trabajo  (i),  dan  cumplida  idea  de  lo  que  filé  el  poeta 

(i)    He  aquí  algunas  otras  poesías  del  Sacristán,  de  distintos  géneros,  é  inéditas,  como  las  copiada» 

«n  el  texto: 

Á  fAmpilo  Quiero  feas,  porque  feas 

*No  me  envíes  cada  día  ^"»«^n  """«*»*»  ^  P»^*"  ^"^ 

Tantos  vinos  peregrinos.  Á  rilanzón  (a)  y  á  sus  TtucHAS 

Panfilo,  que  es  demasía,  La  margen  del  Relanzón 

No  me  envíes  Untos  vinos,  Es  de  esmeraldas  muy  finas 

Panfilo,  la  sed  me  envía.  Y  sus  aguas  crisUlinas 

Á  LISARDA  De  plata  bruñida  son. 

Lisarda,  pretenda  hermosas  Y,  sin  contraría  opinión, 

Quien  tiene  de  majadero  Son  sus  hondos  manantiales 

Tanto  como  de  dinero  Del  mejor  de  los  metales, 

Para  sus  galas  costosas.  Y,  por  últimos  blasones. 

Que  yo  que  de  lejos  toco  Son  sus  pcqueftos  salmones 

La  bemosura  de  estas  deas,  De  naisimos  corales. 

Á   SILVIO 

Amor  sin  celos,  Silvio,  es  muy  grosero, 
Q$ie  de  dulce  empalaga  y  da  dentera; 

(a)    Nombre  aatiguo  del  rio  Arlanzón  que  pasa  por  Burgos. 


^4 


REVISTA   DE  ARCHIVOS 


burgalésy  de  quien  ahora  hablamos  y  al  cual,  como  he  dicho  mas  arriba,  trató  de 
identificar  con  Maluenda  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán. 

¿Puede  hoy  creerse  que  fuesen  uno  mismo  el  que  usó  el  seudónimo  del  Sa* 
cristan  de  Fieja  Rúa  y  el  autor  de  los  versos  del  cuaderno  de  la  Biblioteca  Na- 
cional? He  de  negar  resueltamente  tal  identidad,  aunque,  contradiga,  vencido 
por  la  fuerza  incontrastable  de  los  documentos  y  de  las  fechas,  lo  que  años  hace 
sustenté  en  letras  de  molde. 

Pocas  palabras,  y  estas  serán  las  ultimas  del  trabajo  presente,  bastarán  para 
probar  mí  actual  opinión. 

Quien  haya  leído  atentamente  las  muestras  que  de  uno  y  otro  autor  acabo 
de  dar,  creo  que  podrá  haber  nótalo  que,  si  bien  es  cierto  que  ambos  manejan 
la  lengua  con  singular  destreza  y  hallan  siempre  la  palabra  justa  y  el  consonante 
oportuno,  el  Sacristán  no  escribe  de  modo  tan  suelto,  desembarazado  y  libre 
como  Maluenda,  y  éste  rara  vez  usa  los  conceptismos  que  aquél.  Este  dato 
parece  indicar  que  es  más  moderno   el  autor  del  manuscrito  de  Burgos  y  que  su 

Que  sin  adobo  es  vaca  la  ternera 

Y  el  carnero  sin  salsa  no  es  carnero. 
El  pavo,  pollo  y  perdigón  primero, 
Sin  saínete  son  cosa  muy  grosera; 

Y  sin  él,  que  la  gana  y  gusto  altera. 

El  salmón  no  es  salmón,  ni  el  mero  es  mero 
El  comer  sin  saínete  ó  sin  picante 
Es  buena  gana,  pero  no  buen  gusto, 
Que  la  contraria  es  opinión  muy  falsa 

Y  así  tengo  por  necio  á  todo  amante 
Que  quiera  sin  recelo  ó  sin  disgusto, 
Qpe  amor  sin  celos  es  comer  sin  salsa. 


DE  CAROLO    IMPUATORB 

Júpiter  viendo  desde  el  alto  cielo 
Al  gran  emperador  Oírlos  triuntimte 
Mandar  la  redondez  del  ancho  suelo 

Y  dar  leyes  al  piélago  inconstante. 
Así  le  dijo  con  envidia  y  celo: 

— ^Tú,  César,  eres  nuestro  semejante. 
Pues  á  mí  me  obedecen  las  estrellas, 

Y  á  tí  cuanto  se  ve  debajo  de  ellas. 

Á   CINES 

No  reparas  mal  Ginés 
Cuál  andan,  y  es  de  advertirse. 
En  desnudarse  y  vestirse, 
Los  árboles  al  revés; 
Pues  vemos  por  caso  Uano^ 
De  que  los  ojos  no  dudan^ 
Que  en  invierno  se  desnudan 
Y  se  visten  en  verano. 


LOS   QPE   CONQ.U1STARON   IL  PIRIJ  (SÍC.) 

Algunos  conquistadores 
De  los  que  el  Pirú  ganaron, 
Por  su  codicia  se  alzaron 
Con  el  nombre  de  traidores, 
Los  cuales  apenas  hartos 
De  uno  y  otro  vil  tesoro. 
Fueron  por  pIaU  y  por  oro^ 
Y  quedaron  hechos  cuartos. 

Á   LA  COMEDIA 

Aunque  es  propio  á  la  tragedia 
Triste  fin  de  ilustre  hazaña. 
No  hay  poeta  en  toda  España 
Que  no  le  dé  á  la  comedia. 
Pues  todas^¡ falta  notablel  — 
Aunque  con  vario  argumecito 
Rematan  en  casamiento, 
Qpe  es  un  fin  muy  miserable.» 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  2  5 

estilo  no  se  pudo  librar  de  la  decadencia  general  de  nuestra  literatura,  como 
se  libró  el  del  Abad. 

Por  otra  parte,  ¿qué  argumentos  poníamos  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán  y  yo,  si- 
guiendo sus  pasos,  en  favor  de  la  pretendida  identidad?  ¡Pocos,  y  de  no  mucho 
valor  sin  duda,  puesto  que  él  decía  con  prudente  reserva  que  los  creería  uno 
mismo  «á  no  mediar  una  disconformidad  de  fechas  que  me  abruma»  y  yo, 
aunque  con  el  calor  de  los  poquísimos  años  que  entonces  tenía,  iba  más  allá, 
apenas  podía  acogerme  á  otros  recursos  que  á  hacer  ver  el  parecido  entre  el  so- 
neto á  la  muerte  del  maestro  de  capilla  Peralta  y  uno  de  los  dedicados  á  la 
muerte  de  Felipe  11  (los  cuales  en  efecto  hoy  como  entonces  sigo  encontrando 
muy  semejantes)  y  dar  por  seguro  que  era  uno  solo  el  poeta  nado  en  la  autoridad 
del  Sr.  Pérez  de  Guzmán  y  manifestándolo  así! 

Pero  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán  y  yo  caímos  entonces  en  un  error  grave  y  de 
bulto  que  he  de  declarar  aquí  ahora:  en  el  libro  del  Sacristán  de  Vieja  Rúa  hay 
un  soneto  que  dice  así: 

A    DONA   CATALMA   DE   MALUENDA 

Sobrina  del  Homero  burgaUs  el  Abad  de  Maluenda. 

¡Oh  tú  cual  nueva  fénix  renacida 
De  las   enizas  del  varón  famoso 
Que  en  dulce  lira  y  verso  numeroso 
Dejó  nuestra  región  esclarecida! 

Tierna  planta  engendrada  y  producida 
Del  árbol  noble  y  tronco  generoso, 
Que  del  terreno  del  común  reposo 
La  muerte  trasplantó  á  dichosa  vida. 

Brote  ya  de  la  fértil  primavera 
De  tu  ingenio  feliz,  que  el  mío  adora, 
En  vez  de  flores  sazonado  fruto. 

Si  del  hado  cruel  la  ley  severa 
Que  al  árbol  se  atrevió  te  deja  agora 
Seguir  las  huellas  con  semblante  enjuto. 

Este  soneto  le  publicó  Martínez  Añíbarro  en  su  tantas  veces  citado  Dicciona" 
rio  (1),  queriendo  probar,  y  probando  en  efecto,  que  había  habido  en  Burgos  un 
poeta  llamado  el  Abad  de  Maluenda,  aunque  confundiendo,  como  antes  dije,  su 
nombre  y  llamándole  fuan  Alonso  de  Maluenda,  pero  le  publicó  indicando,  como 
yo  lo  he  hecho,  que  se  hallaba  en  el  manuscrito  del  Sacristán  y  que  de  allí  le 
había  tomado.  No  rsparó  en  esto  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán  y,  equivocando  la  es- 
pecie, afirmó  en  el  prólogo  de  la  edición  de  Sevilla  (2)  que  Añíbarro  «sólo  había 

(i)    Artículo  jllonso  de  Maluenda,  pág.  11. 
<2)    Pág.  XVI. 


20  REVISTA   DE  ARCHIVOS 

visto  de  él  (de  Maluenda)  un  soneto  dedicado  por  el  poeta  á  su  sobrina  D.'  Cata- 
lina de  Maluenda»,  y  no  contento  con  hacer  tal  atribución  indebida,  incluye  el 
soneto  en  la  colección,  por  cierto  sin  indicar  siquiera  que  no  se  halla,  como  todos 
los  demás  con  él  publicados,  en  el  cuaderno  de  la  Biblioteca  Nacional.  A  cual* 
quiera  que,  sin  reflexionar  sobre  el  caso,  viese  que  un  soneto  publicado  por 
Añíbarro  como  del  Sacristán  se  reproducía,  sin  advertencia  ninguna  que  diese  á 
conocer  su  distinto  origen,  en  un  libro  que  dice  en  la  portada:  Rimas  castella- 
nas del  Abad  D.  Antonio  de  Maluenda — descubriólas  entre  los  manuscritos  de  la 
Biblioteca  Nacional  D.  Juan  Pérez  de  Guzmán — y  las  publica  por  vez  primera»— 
no  le  podría  caber  duda  de  que  en  efecto  tal  soneto  se  hallaba  en  ambos  tnanas» 
critos  y  deduciría  sin  diñcultad  que  ambas  colecciones  brotaron  de  una  misma 
pluma,  pues  que  una  composición  inserta  en  una  va  reproducida  en  la  otra.  En 
este  error  caímos,  pero  este  mismo  soneto  va  á  servir  ahora,  ó  mucho  me  enga- 
ito, para  demostrar  todo  lo  contrarío. 

En  efecto;  si  el  soneto  está  escrito  por  el  propio  Maluenda,  y  dedicado  á  su 
sobrina,  ¿iba  el  autor  á  llamarse  á  sí  mismo  El  Homero  hurgaUi? 

No  parece  probable.  ¿Pero  es  probable,  ó  aun  posible  que  Maluenda  llamase 
á  su  sobrina 

Nueva  fénix  renacida 
De  las  ceniías  del  varón  famoso, 

es  decir  de  él  mismo?  ¿Iba  á  añadir  que  la  tal  sobrina  era  planta  que  provenia 
de  un  árbol  que 

La  muerte  trasplantó  á  dichosa  vida, 

é  iba  á  concluir  como  concluye?  No,  sin  duda  alguna;  pues,  ó  tenemos  que  su- 
poner que  Maluenda  escribió  el  soneto  después  de  muerto,  lo  cupI  no  hay  que 
decir,  si  resulta  absurdo,  ó  habremos  de  convenir  en  que  ese  soneto  le  escri- 
bió alguien  que  conocía  los  méritos  de  Maluenda,  que  tal  vez  le  conoció  perso- 
nalmente, que  encarecía  sus  glorias,  que  lloraba  su  muerte,  que  hacia  votos 
porque  su  sobrina  siguiese  tales  huellas,  y  que  le  había  sobrevivido.  Si,  pues, 
quien  le  escribió  tuvo  que  sobrevivírle^  y  nos  consta  que  le  escribió  el  Sacris* 
tán^  he  aquí  ya  probada,  con  el  argumento  mismo  que  pareda  más  fuerte  en  pro 
de  la  identidad,  la  dintinción  entre  los  dos  autores. 

No  era  necesaria  tal  prueba,  y  si  la  he  dado  ha  sido  para  no  dejar  suelto  ese 
cabo  y  para  hacer  notar  esa  ligera  equivocación  del  Sr.  Pérez  de  Guzmán  (que 
bien  puede  perdonársele  en  gracia  de  sus  muchos  aciertos  y  descubrimientos  en 
este  punto),  y  no  era  necesario — repito — porque  hay  otra  más  completa,  irre- 
fragable y  absoluta.  Por  testimonio  documental  consta,  y  arriba  va  dicho,  que 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  27 

en  8  de  Diciembre  de  161 5  fallecido  en  Burgos,  Maluenda:  pues  bien;  enel  libro 
del  Sacristán  hay  un  soneto  á  la  muerte  de  la  Reina  D.*  Isabel,  mujer  de  Felipe  IV, 
ocurrida  en  Madrid,  según  es  sabido,  el  6  de  Octubre  de  1644,  es  decir,  cerca  de 
treinta  años  después  de  la  muerte  del  Abad, 

Ante  tales  argumentos,  preciso  es  rendirse  y  declarar  que  son  dos  poetas 
distintos  el  que  encubre  sus  festivos  versos  con  el  nombre  de  Sacristán  de  Vieja 
Rúa  y  el  que  los  firma  con  el  nombre  de  Antonio  de  Maluenda. 

Diez  años  hace  ya  que  el  Sr.  Pérez  de  Guzmán,  en  su  prólogo,  decía  que  al 
Sr.  Martínez  Añíbarro  y  á  mí  tocaba  respecto  á  Maluenda,  «no  sólo  acabar  de 
descifrar  el  secreto  y  remover  el  olvido  en  que  injustamente  se  le  tiene,  sino 
concordar,  en  presencia  de  la  colección  que  aquí  se  publica  y  del  manuscrito 
que  posee  D.  Q.  Garda  Martínez  del  Rincón,  el  carácter  de  unas  y  otras  com- 
posiciones y  discernir  si  pudieron  salir  de  una  misma  pluma». 

A  tal  llamamiento  respondo  yo  con  el  trabajo  presente,  en  el  cual  creo  dejar 
probada  la  distinción  entre  los  dos  poetas,  determinadas  varias  fechas  de  la 
vida  de  Maluenda  y  notadas  las  extrañas  coincidencias  de  algunas  de  sus  poesías 
CQp  otras  del  G>nde  de  Villamediana. 

Qpeda  aún  envuelta  en  nieblas  la  extraña  personalidad  del  Sacriiánáe  Piifa 
Rúa  y  quedan  aún  inéditas  las  nueve  décimas  partes  de  sus  poesías. 

Para  aclarar  lo  obscuro  hace  falta  un  investigador  diligente;  para  publicar 
lo  inédito,  un  editor  de  inteligencia  y  gusto,  que  bien  pudiera  serlo  la  Sociedad 
de  Bibliófilos  Españoles. 

Si  el  investigador  tuvies3  fortuna  y  el  editor  llevase  á  cabo  su  empresa,  es- 
tarían de  enhorabuena  las  letras  castellanas. 

Eloy  García  de  Qubvbdo  y  Concellón. 


28  REVISTA   DE   ARCHIVOS 


DESCUBRIMIENTO  ARQUEOLÓGICO 
verificado  en  el  Tajo  Montero  á  principio  de  Febrero  de  1900 


(Conclusión.) 

II.  «Piedra  curiosísima,  también  caliza  de  la  misma  sierra,  que  tiene 
de  alto  o, 5o  metros,  de  ancho  o, 5o  y  de  grueso  o,i  i ,  faltándole  un  trozo  por 
la  parte  inferior  que  impide  apreciar  la  altura  exacta  que  tuviera.  Repre- 
senta el  pórtico  de  un  templo,  cuyo  frontón  y  tímpano  están  sostenidos 
por  dos  columnas  muy  deterioradas,  que  por  su  capitel  parecen  corintias. 
En  los  ángulos  extremos  del  frontón  se  levantan  dos  adornos  figurando 
llamas;  en  el  centro  del  tímpano  hay  un  ave,  que  parece  buho  y  algunos 
consideran  águila.  En  el  espacio  central  comprendido  entre  las  dos  colum- 
ñas  y  el  frontón  se  descubre  á  la  izquierda  del  que  mira  una  palmera,  ^e 
la  que  pende  una  aljaba,  á  la  derecha  un  arco  colgado  del  muro  y  en  me- 
dio una  mujer  en  pie,  desnuda  y  con  los  ojos  alzados  al  cielo.»  En  la  parte 
superior  de  su  cabera  aparece  el  pelo  dividido  por  una  raya,  agrupado  á 
ambos  lados,  viniendo  luego  á  caer  sobre  las  [sienes  y  descendiendo  por  ¡os 
lados  del  cuello,  á  veces  rifado,  hasta  llegar  al  pecho.  Lo  que  resta  de  los 
bracos  y  de  la  mano  ¡derecha  muestra  claramente  que  aquéllos  bajaban 
también  derechos  en  dirección  á  los  costados. 

Esta  escultura,  pasablemente  regular  en  el  trazado  del  contorno  del 
marco  arquitectural  que  la  rodea,  es  menos  que  mediana  en  la  ejecución 
de  la  figura  que  encierra  en  su  centro,  que  resulta  abultada  de  cara,  enjuta 
de  cuerpo  y  poco  esbelta  de  contornos,  acusando  bien  un  arte  incipiente, 
que  para  nada  se  cuidaba  del  natural  ó  que  decae  visiblemente,  habiéndose 
olvidado  por  completo  del  modelo.  Tan  singular  obra  artística  tiene  su 
similar  en  otra  edicula  análoga,  que  representa  en  el  centro  la  figura  de  la 
diosa  Isis,  habiendo  sido  encontrada  en  Sulci,  antiguo  puerto  de  mar  al 
Este  de  Cerdeña;  al  pie  de  cuya  escultura  de  mármol  aparece  en  caracteres 
púnicos  un  epígrafe  votivo  mutilado,  del  que  sólo  se  conservan  las  palabras 
que,  vertidas  al  latín,  dicen  de  esta  manera:  [vo]  (ij  tum  Baaljatonis  filii... 

(i)    Corp.  Ins.  Semit.  I,  i,  tab.  148^  pág.  196. 


BIBLIOTECAS   Y  MUSEOS  29 

En  la  misma  Isla  sarda  se  descubren  muchos  monumentos  análogos  (i), 
como  en  Cartago  se  ha  encontrado  también  otro  muy  semejante  al  Sulci- 
tano  (a),  con  palmera,  y  cuyos  adornos  angulares  son  en  su  forma  iguales 
á  los  del  aparecido  en  Tajo  Montero  (3).  La  estela  votiva  cartaginesa  tiene 
en  el  tfmpano  una  pantera  y  en  el  recuadro  del  medio  la  diosa  Tanith,  en 
pie  entre  dos  columnas  (4).  Por  el  tocado  y  el|  ave  de  la  de  la  Sierra  de  Es- 
tepa, que  el  Sr.  Hübner  estimaba  paloma,  pudiera  considerarse  la  figura 
central  una  Astarte  (b)  si  á  esta  conjetura  no  se  opusiera  [la  indumentaria 
de  la  figura  además  del  carcax  que  pende  de  la  palmera  y  el  arco  del  lado 
opuesto.  Pero  cualquiera  que  fuese  esta  divinidad  es  indudable  que  perte- 
necía al  Panteón  de  Cartago,  tan  análogo  al  de  Sión  y  Tiro,  y  que  el  bajo 
relieve  en  que  se  encuentra  fué,  sin  género  de  duda,  una  estela  votiva  pú- 
nica abierta  en  la  piedra  por  el  cincel  de  un  escultor  africano,  que  desconocía 
por  completo  los  elegantes  cánones  técnicos  del  desnudo,  profesados  en  las 
escuelas  griegas  de  escultura,  y  trazó  aquella  edícula  acaso  al  terminar  la 
primera  guerra  púnica. 

En  el  plinto  de  esta  estela  del  Tajo  Montero  debió  existir,  cuando 
estaba  íntegra,  una  inscripción  trazada  en  los  mismos  caracteres  que  se  ven 
grabados  en  las  monedas  de  plata  y  cobre  más  antiguas  de  Gades  y  de 
Ebusus,  expresando  el  nombre  del  que  hacía  la  ofrenda,  la  divinidad  pú- 
nica á  que  la  consagraba  y  el  motivo  que  había  provocado  el  voto  que 
cumplía. 

111.  aCabeza  muy  mal  conservada  y  mutiladísima,  de  tamaño  mayor 
que  el  natural,  con  el  rostro  barbado,  la  boca  entreabierta  y  la  actitud  ma- 
jestuosa. En  su  lado  izquierdo  se  rastrean  hasta  tres  dedos  de  la  mano  em- 
puñando un  cetro  ó  un  bastón,  cuyos  fragmentos  se  conservan  también 
grabados  en  la  piedra,  que  procede  de  la  misma  cantera  de  la  sierra.» 

Lástima  grande  es,  por  cierto,  que  obra  de  tal  belleza  se  encuentre  tan 
deteriorada;  lo  tranquilo  de  la  mirada,  unido  á  lo  apacible  y  sereno  de  la 
expresión  de  aquella  fisonomía,  llena,  en  efecto,  de  majestad,  como  con 
toda  exactitud  la  describe  el  Sr.  Aguilar  Cano,  dan  á  conocer  que  repre- 
sentaba una  divinidad  pagana  de  alto  rango,  porque  nadie  ignora  que 

(1)  Corp.  Ins.  Semit.  I,  i,  tab.  148,  pág.  193. 

(2)  Ibidem,  I,  I,  pág.  270,  tab.  XLI. 

(3)  Perrot,  III,  núra.  326,  pág,  454. 

(4)  Leoormant,  VII,  pág,  662. 

(5)  Lenormant,  VI,  pág.  SyS. 


30  REVISTA   DE  ARCHIVOS 

hubo  en  aquellos  tiempos  dioses  mayores  y  menores,  desempeñando  en  el 
Olimpo  el  papel  de  los  patricios  y  plebeyos  en  Roma. 

Las  suaves  ondulaciones  del  cabello  y  la  manera  como  está  tratada  la 
barba,  que  recuerdan  la  de  los  grandes  innovadores  helénicos  del  quinto 
y  cuarto  siglo  antes  de  nuestra  Era,  amén  de  los  demás  detalles  antes  apun- 
tados, revelan  el  delicado  cincel  de  un  escultor  de  la  mejor  época  del  arte 
romano^  como  me  escribía  el  profesor  Hübner  al  recibir  la  fotografía  de 
este  bajo  relieve,  cuya  cabeza  atribuía  á  Júpiter  6  á  Esculapio.  Respetando 
siempre  opinión  de  tanto  valer,  conjeturaba  entonces  por  mi  parte,  y  sigo 
pensando  ahora,  que  la  tal  cabeza  por  su  misma  expresión  de  soberana  bon- 
dad, por  las  proporciones  fuera  de  lo  ordinario  con  que  está  ejecutada,  por 
el  esmero  con  que  se  observa  detallado  el  pelo  de  la  cabeza  y  de  la  barba, 
parece  ser  como  una  imitación  del  Zeus  del  Palacio  Vorospí,  hoy  en  el  Va- 
ticano, por  no  decir  del  de  Olimpia,  según  las  monedas  de  Elida  (i),  sen- 
tado, como  aquél;  si  bien  la  mano  izquierda  sujetando  el  bastón  en  el  de  la 
Sierra  de  Estepa  á  la  altura  de  los  ojos  parece  como  que  acusa  la  postura 
en  pie  (2). 

Hasta  lo  mal  tratada  que  se  encuentra  esta  escultura  revela  también  el  de- 
cidido empeño  con  que  fué  mutilada  la  representación  más  alta  del  Olimpo 
griego  y  romano  por  los  fervorosísimos  cristianos  que,  salvados  de  las  ho- 
rrorosas escenas  de  las  persecuciones  á  que  puso  término  el  Edicto  de  Coni- 
tantino,  quisieron  borrar  de  la  memoria  de  los  nacidos  todo  recuerdo  de 
aquellos  nefandos  ídolos,  ante  cuyas  aras  se  había  derramado  á  torrentes 
la  sangre  inocente  de  tantísimos  mártires  de  la  fe,  sepultando  á  la  vez  aque- 
llos mutilados  restos  esculturarios  en  la  cantera  abandonada,  que  cegaron 
después,  de  donde  se  habían  sacado  las  mismas  piedras  para  las  esculturas 
y  algunos  de  los  sillares  para  levantar  el  templo  rupestre,  en  el  que  por 
tantos  siglos  se  rindió  culto  á  semejantes  divinidades  paganas. 

No  faltará,  sin  embargo,  quien  conceptúe  temeraria  semejante  conje» 
tura,  asi  como  atrevida — por  más  que  ni  la  una  ni  la  otra  sean  improba- 
bles—la  de  suponer  que  aquel  sacellum  erigido  en  la  cumbre  del  Cerro 
Montero  en  plenísimo  período  fenicio,  estuviese  consagrado  primitiva- 
mente á  Baal  Amnón,  á  cuyo  culto  continuara  dedicado  durante  la  domi- 
nación cartaginesa,  hasta  que  los  italiotas  trocaron  aquel  simulacro  del 

(i)     Ducharme,  Mytbologie  de  la  Grece antique,  pág.  62,  fíg.  1 1 ;  pág.  58,  ñg.  8^ 
(2)     Collignon,  Mytbologie  figurée  de  la  Grece^  pág.  34  40,  núm.  lo- 14. 


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•  •  ,t . 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  3 1 

Príncipe  de  las  dlTlnldades  celestes  de  la  Siria  por  el  Soberano  absoluto  y 
omnipotente  de  las  supremas  jerarquías  olímpicas  de  los  romanos.  El  ser 
la  cabeza  de  que  se  trata  de  tamaño  mayor  que  el  natural,  parece  como  que 
▼lene  en  apoyo  de  esta  última  suposición;  pero  lo  que  sí  hace  ver  induda- 
blemente es  que  no  debía  ser  pequeño  el  recinto  del  templo  en  que  estu- 
viese expuesta  la  tal  hornacina  á  la  adoración  pública;  porque  los  artistas 
antiguos,  tan  amantes  de  la  perspectiva  en  arquitectura  como  en  escultura, 
no  hubieran  encerrado  en  reducido  espacio  busto  de  tal  tamaño,  hacién- 
dole perder  la  armonía  de  sus  proporciones,  de  no  encontrarse  á  distancia 
oportuna  del  observador. 

IV.  «Alto  relieve  mutilado  en  forma  de  hornacina,  partido  en  dos  pe- 
dazos, teniendo  de  alto  0,70  metros,  de  ancho  o  5o  y  de  grueso  0,22.  Re- 
presenta el  arrogante  busto  de  una  mujer,  de  tamaño  natural,  con  el  ca- 
bello ondulante,  coronada  de  una  láurea,  el  índice  de  la  mano  derecha 
sobre  los  labios  en  actitud  expresiva  de  imponer  ó  de  recomendar  el  silen- 
cio. El  brazo  izquierdo  doblado  pasa  por  debajo  del  seno,  sosteniendo  con 
¡a  mano,  de  que  sólo  se  ven  cuatro  dedos,  el  pecho  del  mismo  lado  i^^ 
quierdo,  que  aparece  por  una  abertura  de  la  túnica,  y  hacia  esa  mano  se 
dirige  un  animal,  representado  proporcionalmente  en  tamaño  pequeño, 
acaso  un  cerdo»  (i). 

Este  hermoso  busto  de  mujer  es  una  preciada  obra  del  arte  romano 
que  el  profesor  Hübner  entendía  que  debió  haber  sido  esculpida  en  el  pe- 
ríodo que  medió  de  Adriano  á  Commodo,  mientras  por  mi  parte  conjeturo 
que  hubo  de  ser  labrada  en  tiempo  de  este  último  emperador,  muerto  en 
193  de  Jesucristo,  porque  entonces  comenzó  á  usarse  la  túnica  manicata, 
como  la  que  figura  vestir  la  que  aparece  en  este  bajo  relieve  esculpida  (2). 
Kl  mencionado  profesor  alemán  conjetura  á  la  vez  que  este  torso  debió 
representar  un  personaje  mitológico,  opinión  que  yo  también  comparto, 
fundándome  ante  todo,  en  la  superabundancia  del  cabello,  que  sería 
exageradísima  si  se  tratara  de  una  simple  matrona  y  convencional  en  una 
divinidad  femenina,  como  se  ve  en  la  Venus  Capitolina,  la  Juno  del  Vati- 
cano y  la  Aphrodete  de  Armenia,  cuya  cabeza  de  bronce  posee  el  Museo 

(i)  Lo  que  no  va  entrecomado,  sino  en  bastardilla,  no  lo  notaron  al  princi- 
pio ni  el  Sr.  Hübner  ni  el  Sr.  Aguilar,  como  yo  no  vi  el  animalito  que  el  señor 
Hübner  sospecha  que  fuese  ternera  y  que  no  sabré  decir  lo  que  pueda  ser. 

(2)    Marquardt,  La  vieprivee  des  romains,  11,  pág.  225. 


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BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  3 1 

Príncipe  de  las  dhrlnidades  celestes  de  la  Siria  por  el  Soberano  absoluto  y 
omnipotente  de  las  supremas  jerarquías  olímpicas  de  los  romanos.  El  ser 
la  cabeza  de  que  se  trata  de  tamaño  mayor  que  el  natural,  parece  como  que 
viene  en  apoyo  de  esta  última  suposición;  pero  lo  que  sí  hace  ver  induda- 
blemente es  que  no  debía  ser  pequeño  el  recinto  del  templo  en  que  estu- 
viese expuesta  la  tal  hornacina  á  la  adoración  pública;  porque  los  artistas 
antiguos,  tan  amantes  de  la  perspectiva  en  arquitectura  como  en  escultura, 
no  hubieran  encerrado  en  reducido  espacio  busto  de  tal  tamaño,  hacién- 
dole perder  la  armonía  de  sus  proporciones,  de  no  encontrarse  á  distancia 
oportuna  del  observador. 

IV.  «Alto  relieve  mutilado  en  forma  de  hornacina,  panido  en  dos  pe- 
dazos, teniendo  de  alto  0,70  metros,  de  ancho  o  5o  y  de  grueso  0,22.  Re- 
presenta el  arrogante  busto  de  una  mujer,  de  tamaño  natural,  con  el  ca- 
bello ondulante,  coronada  de  una  láurea,  el  índice  de  la  mano  derecha 
sobre  los  labios  en  actitud  expresiva  de  imponer  ó  de  recomendar  el  silen- 
cio. El  brazo  izquierdo  doblado  pasa  por  debajo  del  seno,  sosteniendo  con 
¡a  mano,  de  que  sólo  se  ven  cuatro  dedos,  el  pecho  del  mismo  lado  i^» 
quierdo,  que  aparece  por  una  abertura  de  la  túnica,  y  hacia  esa  mano  se 
dirige  un  animal,  representado  proporcionalmente  en  tamaño  pequeño, 
acaso  un  cerdo»  (i). 

Este  hermoso  busto  de  mujer  es  una  preciada  obra  del  arte  romano 
que  el  profesor  Hübner  entendía  que  debió  haber  sido  esculpida  en  el  pe- 
ríodo que  medió  de  Adriano  á  Commodo,  mientras  por  mi  parte  conjeturo 
que  hubo  de  ser  labrada  en  tiempo  de  este  último  emperador,  muerto  en 
193  de  Jesucristo,  porque  entonces  comenzó  á  usarse  la  túnica  manicata^ 
como  la  que  figura  vestir  la  que  aparece  en  este  bajo  relieve  esculpida  (2). 
Rl  mencionado  profesor  alemán  conjetura  á  la  vez  que  este  torso  debió 
representar  un  personaje  mitológico,  opinión  que  yo  también  comparto, 
fundándome  ante  todo,  en  la  superabundancia  del  cabello,  que  sería 
exageradísima  si  se  tratara  de  una  simple  matrona  y  convencional  en  una 
divinidad  femenina,  como  se  ve  en  la  Venus  Capitolina,  la  Juno  del  Vati- 
cano y  la  Aphrodete  de  Armenia,  cuya  cabeza  de  bronce  posee  el  Museo 

(i)  Lo  que  no  va  entrecomado,  sino  en  bastardilla,  no  lo  notaron  al  princi- 
pio ni  el  Sr.  Hübner  ni  el  Sr.  Aguilar,  como  yo  no  vi  el  animalito  que  el  señor 
Hübner  sospecha  que  fuese  ternera  y  que  no  sabré  decir  lo  que  pueda  ser. 

(2)    Marquardt,  La  vieprivee  des  romains,  II,  pág.  225. 


32  REVISTA    DE   ARCHIVOS 

británico  (i).  Además  corrobora  esta  conjetura  la  anchísima  torona  de  lau- 
rel que  ciñe  en  redondo  todo  aquel  bosque  de  pelo,  el  animal  que  le  acom- 
paña, cualquiera  que  sea,  que  no  sabré  determinar  con  precisión,  y  su 
misma  actitud  extraña  con  el  índice  de  una  mano  sobre  los  labios  y  con  la 
otra  sujetando  el  pecho  izquierdo  desnudo,  sin  que  pueda  decirse  que  sea 
la  diosa  del  silencio,  deidad  que  no  fué  conocida  en  el  panteón  griego  ni 
romano  bajo  la  fígura  de  una  mujer  de  tan  exuberantes  formas. 

Los  egipcios  representaron  á  Horus,  divinidad  que  formaba  parte  de 
la  triada  de  Isis  y  Osirls,  bajo  la  fígura  de  un  niño  envuelto  en  pañales  ó 
desnudo  en  el  regazo  de  Isis,  que  le  ofrecía  el  pecho,  ó  bien  también  des- 
nudo con  el  dedo  índice  sobre  los  labios  indicando  que  no  hablaba  porque 
era  in-fans  (2).  Cuando  desaparecen  los  Pharaones  y  los  sustituyen  los 
Ptolemeos  al  morir  Alejandro  Magno  en  el  IV  siglo  antes  de  Jesucristo, 
los  nuevos  dominadores  de  las  tierras  que  el  Nilo  fecunda,  trasportaron  á 
la  Grecia  esta  pequeña  divinidad,  y  suponen  los  que  se  deleitan  en  étimo* 
logizar  que  de  su  nombre  egipcio  Haroeri  formaron  los  helenos  por  ono- 
motapeya  el  de  Harpocrat,  bajo  cuya  denominación  la  importaron  á  su 
país,  como  dios  del  silencio,  desfigurando  por  completo  el  mito  africano 
en  nombre,  en  edad,  en  indumentaria  y  en  la  misión  que  se  le  atribuía, 
no  sé  por  qué  capricho  de  gente  tan  avisada.  En  Roma  los  emperadores 
no  fueron  muy  favorables  al  culto  de  esta  nueva  divinidad  extranjera,  que 
contó,  sin  embargo,  con  algunos  apasionados  en  Italia  bajo  el  falso  atributo 
que  no  tuvo  en  sus  orígenes,  de  dios  del  silencio. 

Ahora  bien;  si  con  tales  precedentes  se  me  preguntara  qué  represen- 
taba en  el  mundo  teogónico  de  los  mitos  romanos  el  busto  de  mujer  del 
Tajo  Montero,  sin  vacilar  un  momento  contestaría  ingenuamente  que  lo 


(i)  Collignon,  Mytbologü  figurée  de  la  Grece^  pág.  151,  fig.  56;  pág.  58,  figu- 
ras 19  y  30. 

(2)  Perrot,  1,  pág.  733,  fig.  487;  pág.  837,  fig.  571;  pág.  87,  fig.  55;  pá- 
gina  53,  fig.  36.  Existe  en  el  Museo  del  Louvre  un  grupo  esculpido  en  piedra 
calcárea,  traído  del  Egipto,  que  representa  un  matrimonio,  el  marido  muy  pe- 
lado y  la  mujer  con  su  gran  peluca,  y  entre  los  dos,  apoyado  en  el  banco  que 
sirve  de  asiento  á  ambos,  un  niño  en  pie  y  desnudo,  con  el  dedo  pulgar  de  la 
mano  derecha  sobre  los  labios  en  actitud  de  chuparlo^  con  cuyo  gesto  indicaban  los 
artistas  egipcios  la  primera  infancia,  según  Perrot,  1,  págs.  658  y  659,  números 
441  y  442. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  33 

ignoraba  por  completo,  y  ansiaba  ver  resuelta  esta  duda  por  mitógrafos 
modernos  de  reconocida  competencia. 

V.  «Fragmento  de  una  hornacina  que  tiene  de  largo  0,49  metros,  de 
ancho  o,5o  y  de  grueso  0,24.  En  la  parte  superior  hay  esculpida  una  cabexa 
varonil  con  la  barba  y  el  cabello  ensortijado,  semejante  á  las  que  se  ven  en 
las  antiguas  monedas  Ibéricas.  Parece  del  todo  evidente  que  la  cabeza  del 
Júpiter  y  la  laureada  de  la  que  impone  silencio  son  de  mejor  estilo  y  eje- 
cución que  esta  otra  con  el  pelo  tan  rizado.» 

La  generalidad  de  nuestros  prehistorlstas,  que  han  escrito  de  memoria 
y  sin  la  preparación  oponuna  para  el  caso,  salvo  honrosas  excepciones,  lo 
mismo  que  los  etnógrafos  de  segunda  mano,  se  hati  dejado  llevar  no  po- 
cas veces  de  este  signo  externo,  que  indica  simplemente  una  manera  de  eje- 
cución propia  de  un  periodo  de  desarrollo  en  el  arte  y  de  un  estilo  de  es- 
culpir, el  más  antiguo  de  la  Grecia,  que  tuvo  su  apogeo  y  sus  imitaciones 
eo  fechas  distintas;  suponiendo,  con  errado  criterio,  que  las  cabezas  de  los 
anversos  de  las  más  viejas  monedas  iberas  eran  retratos  de  los  remotos  an- 
tepasados de  esta  raza,  que  hacen  derivar,  por  lo  ensortijado  del  pelo  de 
estos  monumentos  numarios  del  corazón  de  la  Etiopia,  porque  ignoran 
por  completo  que  los  troqueles  más  antiguos  de  estas  piezas  amonedadas 
fueron  abiertos  en  el  siglo  tercero  anterior  á  nuestra  Era  por  artistas  helé- 
nicos descendientes  ds  aquellos  escultores  griegos,  que  representaban  á  sus 
héroes  en  medio  de  los  más  rudos  combates  con  sus  cabezas  tan  esmerada- 
mente arregladas  y  con  tanta  profusión  de  rizos,  como  si  acabaran  de  salir 
de  manos  del  más  hábil  peluquero  de  nuestros  días. 

El  Hércules  Farnesio,  el  Laoconte  del  Vaticano,  el  Harmodio  y  la 
Agripina  del  Museo  de  Ñapóles,  la  conocida  cabeza  del  Lapitha,  de  uno  de 
los  frontones  del  templo  de  Olimpia,  la  de  bronce  del  atleta  de  la  misma 
Olimpia  y  otra  también  de  bronce  de  Herculano,  hoy  en  el  Museo  Borbó<p 
nlco,  presentan  el  cabello  bajo  una  forma  más  ó  menos  monótona  y  profu- 
samente rizado  y  más  ó  menos  artísticamente  tratado,  según  el  buril  griego 
ó  romano  que  en  épocas  distintas  lo  han  esculpido. 

Pero  hay  otra  razón  concluyente  que  convence  hasta  la  evidencia  de  lo 
errado  de  aquella  arbitraria  deducción.  En  los  denarios  oscenses  más  anti- 
guos, que  datan  del  tercer  siglo  que  precedió  á  nuestra  Era,  se  encuentra 
representada  por  el  anverso  una  cabeza  á  la  derecha,  con  el  pelo  ensorti- 
jado y  detrás  los  signos  X  N,  primera  y  última  letra  del  nombre  indígena 
de  la  población,  que  aparece  en  el  reverso  grabado  con  cinco  caracteres  del 

3 


34  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

alfabeto  ibérico  del  Norte  de  la  Península.  En  otro  denario  más  moderno, 
también  de  este  pueblo,  acuñado  cuarenta  años  antes  de  Jesucristo,  vuelve 
á  aparecer  en  sus  anversos  la  misma  cabeza  con  idéntico  cabello,  arreglado 
en  rizos  simétricos  y  numerosos,  figurando  detrás  de  aquélla  el  nombre  de 
OSCA  y  delante  el  de  DOM.  COS.  ITER.  IMP.,  de  cuya  moneda  sería 
preciso  deducir  forzosamente  que  el  Cónsul  Gneo  Domicio  Calvino,  deve* 
lador  de  Sertorio,  á  quien  se  refería,  era  también  oriundo  de  la  misma 
Etiopía,  como  de  las  Cabezas  de  los  Ases  del  municipio  pontificense^  ha- 
bría que  suponer  que  los  munícipes  de  Obulco  habían  venido  á  la  Híspa- 
nla de  la  isla  de  Cypre  (i),  donde  se  encuentran  cabezas  esculpidas  con 
idéntico  peinado. 

En  este  punto  concreto,  para  evitar  errores,  es  preciso  tener  en  cuenta 
de  qué  manera  comienza  á  ser  representado  el  pelo  en  la  escultura  antigua, 
desde  el  período  más  remoto  del  arte  hasta  que  llega  á  su  verdadero  apo- 
geo en  la  quinta  y  cuarta  centuria  antes  de  Jesucristo,  para  volver  á  caer 
por  un  resabio  de  amaneramiento  en  el  mal  gusto  arcaizante  de  lús  rizos 
simétricos  que  tanto  entusiasmaron  á  algunas  emperatrices,  cuyas  cabezas 
se  conservan  reproducidas  en  los  anversos  de  numerosas  monedas  de  sus 
tiempos,  sin  que  á  nadie  se  haya  ocurrido  por  este  mero  hecho  suponerlas 
conterráneas  de  Nofri-t-ari,  al  menos  que  yo  sepa  (2). 

Los  escultores  egipcios  del  viejo  imperio  representaron  las  cabezas  va- 
roniles de  sus  compatriotas  ó  bien  rapadas,  como  la  de  Ramké  (3),  ó  pela* 
das  á  punta  de  tijera,  como  la  del  escriba  sentado  del  Louvre  (4),  ó  con 
gran  peluca,  llegando  sus  tufos  hasta  los  hombros,  como  la  del  otro  escriba 
arrodillado  de  Boulaq  (5).  La  de  las  mujeres  aparecen  cubiertas  por  una 
peluca  de  pelos  lacios  y  abundantes,  cortados  en  línea  semicircular  simé- 

(i)  Perrot,  111,  pl.  1,  núm.  3;  pág.  464,  núm.  340;  pág.  536,  núm.  36a;  pá- 
gina 5?7,  núm.  363;  pág.  $40,  núm.  366. 

(2)  Como  se  sabe,  fué  Nofri»t-ari,  una  princesa  etiópica,  que  casó  con 
Ahmes,  el  glorioso  Pharaón  que  expulsó  á  los  Pastores.  Los  artistas  contempo- 
ráneos del  Egipto  la  pintan  con  las  carnes  negras,  pero  sin  tener  el  pelo  rizado. 
— Lenormsint^  Hist.  anc.  del  Orient,^  II,  pág.  159. — En  cambio  la  Reina  Taia^ 
también  extraniera,  pero  de  origen  quizá  asiático,  mujer  de  Amenophis  111,  es 
representada  por  los  escultores  de  la  época  con  el  pelo  rizadísimo  en  su  hermosa 
beza  del  Museo  de  Boulaq. — Perrot,  I,  pág.  694,  pl.  XI. 

(3)  Perrot,  1,  pág.  10,  núm.  7— (4)  Perrot,  1,  pág.  646,  pl.  X. 
(5)    Perrot,  I.  pág.  657,  núm.  440, 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  33 

trica,  alrededor  del  cuello,  por  encima  de  los  hombros,  como  la  de  No- 
frit  (i),  ó  por  otra  larga  y  rizada  como  la  de  Nai  (2),  que  baja  hasta  el  seno 
desnudo,  porque  ul  era  la  moda  nacional  persistente  en  aquel  vasto  terri- 
torio desde  los  primeros  tiempos  de  su  consdtución  en  Monarquía  ab- 
soluta. 

En  el  imperio  medio  es  cuando  este  tocado  toma  por  el  momento  otro 
aspecto,  que  desaparece  con  los  dominadores  extranjeros.  Una  escultura, 
que  se  supone  de  la  época  de  los  Hyksos,  presenta  una  cabeza  de  hombre 
con  peluca  más  poblada  que  las  antiguas,  formada  por  larguísimos  tirabu- 
zones,que  unidos  á  los  profusos  bucles  de  la  rizada  barba, llegaban  al  pecho, 
formando  un  conjunto  del  estilo  más  amanerado  y  antiestético  que  es  posi- 
ble imaginar  (3). 

Sin  duda  era  éste,  á  lo  que  algunos  suponen,  el  tocado  peregrino  que 
importaron  á  aquellas  regiones  los  invasores  extranjeros  que  por  quinien- 
tos años  dominaron  el  país  con  el  nombre  de  Pastores,  porque  no  bien 
fueron  espulsados  del  Delta,  vuelven  los  artistas  del  nuevo  imperio  á  repro- 
ducir la  moda  antigua  de  la  cabellera  postiza  y  sin  barba,  no  cuidándose 
para  nada  de  los  rizos,  como  adorno  exótico  traído  del  Oriente. 

Fueron  á  la  vez  estos  mismos  escultores  pharaónicos  admirables  imi- 
tadores del  natural,  habiendo  dejado  á  la  posteridad  numerosas  estatuas 
notables  por  su  verdad  y  sorprendente  realismo;  pero  tales  obras  artísticas 
no  tienen,  sin  embargo,  la  resonancia  de  las  helénicas,  porque  los  modelos 
de  uno  y  otro  sexo  que  inspiraron  aquéllas  eran  singularmente  feos.  Ellos 
fornidos  (41,  nada  esbeltos,  con  las  facciones  abultadas  y  expresión  vulgar, 
cuando  no  desagradable,  como  puede  observarse  en  las  esculturas,  en  las 
pinturas  y  en  las  mismas  momias;  ellas  (5)  estrechas  de  caderas,  enjutas 
de  brazos  y  de  piernas,  ancha  la  nariz,  la  boca  grande,  los  labios  gruesos, 
con  deprimidas  curbas  en  el  pecho,  luciendo  sus  desmedradas  formas  á 
través  de  la  estrecha  camisa  de  fino  lienzo,  abierta  por  la  parte  superior  del 
cuello.  Así  es  que  cuando  dejando  de  copiar  el  natural,  quisieron  aquellos 
artistas  inventar  tipos  ideales,  plagaron  su  copioso  panteón  de  personajes 

(1)    Perrot,  I,  pág.  638,  pl.  IX.—  (2)  Perrot,  I,  pág.  77,  núm.  50. 

(3)  Perrot,  1,  pág.  684,  núm.  46$;  pág.  685,  núm.  466. 

(4)  Perrot,  I,  págs.  10  y  11,  núms.  6  y  7;  pág.  655,  núm,  436;  pág.  678, 

núm.  461. 

(5)  -Perrot,  I,  pág.  77,  núm.  50;  pág.  658,  núm.  442;  pág.  639,  núm.  443. 


36  REVISTA    DE  ARCHIVOS 

teogónicos  de  las  más  horribles  formas  (i),  ó  mejor  dicho,  con  extrañas 
cabezas  de  animales  representando  las  fuerzas  vivas  de  la  divinidad,  este* 
riorizadas  por  creaciones  de  lo  más  ridículo,  emanadas  de  la  misma  esencia 
divinísima.  En  cambio  lograron  representar  con  acierto  notable  los  dpos 
diferentes  de  las  diversas  razas  que  con  ellos  estuvieron  en  contacto,  como 
puede  notarse  en  las  celebradas  representaciones  murales  de  algunos  hipo- 
geos pharaónicos,  donde  se  ven  desfilando  ante  el  alma  del  soberana 
muerto  las  gentes  que  venció  en  vida,  cuya  nacionalidad  se  reconoce  sin 
esfuerzo,  no  sólo  por  los  rasgos  fisionómicos  y  la  indumentaria,  cuanta 
por  el  corte  del  pelo  y  el  tocado  respectivo  de  cada  grupo  de  prisioneros  ó 
de  tributarios  del  vencedor,  sin  que  aparezca  como  signo  distintivo  del  etió- 
pico el  pelo  encaracolado  de  las  cabezas  de  los  anversos  de  las  monedas  íbe- 
ras y  de  la  del  exvoto  del  Tajo  Montero  (3),  por  tenerla  cubierta  con  una 
peluca  corta. 

Los  que  esculpían  en  Caldea  y  en  Babilonia,  en  la  Asirla  y  en  la  Per- 
sia,  exageraron  hasta  el  extremo  la  moda  originaria  de  aquellos  países  de 
los  grandes  pelucones  minuciosamente  rizados,  bajando  en  simétricos  bu- 
cles, como  la  barba,  en  largos  tirabuzones,  hasta  cubrir  parte  del  pecho,  lo 
mismo  en  sus  divinidades  que  en  los  soberanos,  en  los  soldados  que  en  los 
más  humildes  artesanos  (3).  Uso  tan  ridículo  que  del  Asia  trajeron  los 
Hykios  en  tiempo  remotísimo  al  Egipto  y  muchísimos  siglos  más  tarde,  en 
los  días  de  Luis  XIV,  caricaturaron  este  rey  soberbio  y  sus  aduladores  cor- 
tesanos, se  convirtió  en  el  mundo  oriental  en  distintivo  de  algunos  pue- 
blos que  fueron  de  razas  distintas  y  adoptaron,  sin  embargo,  estas  rizadas 
cabelleras  postizas. 

En  cambio  los  fenicios,  que  vinieron  después,  no  fueron  literatos,  ni  ar- 
tistas, sino  todo  lo  contrario,  industriales  y  mercaderes,  y  cuando  tuvieron 
necesidad  no  de  crear,  sino  de  fabricar  alguna  figura  de  varón  ó  de  hem- 
bra, no  acertaron  á  hacer  otra  cosa  mejor  sino  poner  en  práctica  las  reglas 

(i)     Perrot,  I,  págs.  55  á  64,  núms.  37,  39.  40,  42,  43,  44  y  45. 

(2)  El  egipcio,  el  asiático,  el  negro  y  el  libio-europeo  están  cubiertos  con 
grandes  pelucas  con  rizos  artificiales  en  la  tumba  de  Setis  1. — Perrot,  I,  pág.  289, 
núm.  181;  Lenormant,  Hist  anc.  ieVOrient,  1,  págs.  no  y  111;  ihidenij  11,  pá- 
gina 285;  ihidem,  111,  págs.  11  y  326;  Perrot,  1,  pág.  796,  núms.  527  y  528; 
pág.  799,  núms.  529  y  530. 

(3)  Perrot,  11,  pág.  498,  núm.  223;  pág.  502,  núm.  226;  pág.  508,  núm.  253; 
pág.  512,  núm.  235;  pág.  518,  núm.  237;  pág.  550,  núm.  256  y  pl.  X. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  37 

más  rudimentarias  que  habían  aprendido  en  el  Egipto  y  en  la  Asirla,  los 
dos  grandes  centros  de  cultura  del  mundo  clásico  por  ellos  tan  frecuenta- 
dos, esparciendo  sus  exóticas  producciones  en  las  factorías,  bajo  cuyo  suelo, 
al  ser  removido,  suelen  aparecer  soterradas  en  los  tiempos  modernos,  unas 
sin  barbas  y  sin  pelo  rizado,  aparentemente  desnudas  hasta  la  cintura,  de 
la  que  baja  una  especie  de  nagüeta  corta  y  estrecha  como  figurando  el 
schenti\  afectando  la  manera  egipcia  (i),  y  otras  con  sendas  barbas»  espesas 
y  rizadas,  vistiendo  á  la  vez  un  traje  largo,  grueso  y  pesado,  marcada  imi- 
tación aslria,  como  se  observa  en  la  estatuaria  fenicia  de  Cypre  {2),] 

Pero  pasaron  numerosos  siglos  y  de  entre  las  glorias  de  las  viejas  nacio- 
nalidades clásicas  del  Oriente  comienza  á  surgir  inopinadamente  el  mundo 
helénico,  que  había  de  dar  á  la  admiración  de  la  posteridad  poetas  como 
Homero  y  Esquilo;  legisladores  como  Licurgo  y  Solón;  médicos  como  Hi- 
pócrates y  Galeno;  filósofos  como  Platón  y  Sócrates;  historiadores  como 
Herodoto  y  Tacídedes;  generales  como  Milciades  y  Epaminondas;  políticos 
como  Pisistrato  y  Pericles;  cortesanas  como  Aspasia  y  Phriné;  escultores 
como  Phidias  y  Praxiteles,  cuyas  obras  inmortales  no  han  sido  antes  ni 
después  sobrepujadas  por  los  genios  más  eminentes  que  les  habían  prece- 
dido ó  les  sucedieron  más  tarde. 

Los  escultores  griegos  que  vivían  en  un  suelo  tan  privilegiado  y  ameno, 
cercado  de  encantadoras  islas,  dignas  moradas  de  sus  poéticos  dioses,  y  se 
veían  de  continuo  rodeados  de  un  pueblo  de  admirable  perfección  de  for- 
mas en  los  unos,  como  de  singular  belleza  en  las  otras,  que  contemplaban 
sin  cesar  en  la  agora  y  en  el  teatro,  en  el  gimnasio  y  en  la  palestra,  en  el 
estadio  y  en  el  hipódromo,  encontrando  <le  continuo  y  por  doquiera  ga- 
llardos modelos  de  hombres  y  mujeres  de  singular  atractivo  que  copiar  en 
la  piedra,  consiguieron  trasladar  al  mármol  las  formas  purísimas  de  sus 
más  arrogantes  beldades,  logrando  poblar  su  Olimpo  de  divinidades  verda- 
deramente ideales,  las  más  apuestas,  las  más  esbeltas  y  las  más  expresivas 
que  alcanzaron  á  imaginar.  Por  ello  forman  un  contraste  singularísimo  las 
asambleas  de  las  deidades  helénicas,  esculpidas  con  singular  donaire,  donde 
se  veían  reunidas  las  más  bellas  idealidades  de  la  Grecia  con  el  congreso 
monstruoso  de  las  horrendas  divinidades  egipcias. 

(i)    Perrot,  III,  pág.  526,  núm.  355. 

|a)    Perrot,  111,  pág.  510,  núm.  349;  pág.  513,  núm.  350;  pág.  518,  nú- 
mero 353. 


}6  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

Sin  embargo,  en  sus  comienzos^  como  queda  Indicado,  pagaron  aqué- 
llos largo  tributo  á  la  preceptiva  oriental  imitando  el  simétrico  paralelismo 
de  los  copiosos  grupos  de  rizos  con  que  exornaron  las  cabezas  de  sus  divi- 
nidades y  de  sus  héroes  (i)  los  primitivos  escultores  de  la  Grecia,  se  hizo 
tan  insoportable  por  el  exagerado  abuso  de  su  monotonía,  que  se  impuso 
la  necesidad  de  ponerle  correctivo  eficaz,  y  si  se  da  crédito  á  Plinio  el 
Viejo  (2),  fué  Pythagoras  de  Rhegium  el  que  se  atrevió  primero  á  rom* 
per  con  este  intolerable  convencionalisir.o,  impuesto  por  el  despótico 
precepto  de  escuela.  No  he  visto  ninguna  escultura  indudable  de  este 
innovador,  ni  de  Kalamis,  que  en  el  siglo  V  antes  de  Jesucristo  embelle» 
cía  á  Atenas  con  sus  obras;  pero  en  cambio  es  conocida  la  copia  del 
Apolo  del  Cerámico,  dicho  de  Cholseul-Gouñer,  hoy  en  el  Museo  Británi- 
co, atribuido  su  original  ya  al  uno  ya  al  otro  de  estos  dos  maestros,  de 
donde  parece  comenzar  la  nueva  manera  técnica  para  el  arreglo  del  pelo 
en  las  estatuas,  que  había  de  producir  desde  las  hermosas  cabezas  esculpí*- 
das  por  Phidias  en  algunos  de  los  frontones  del  Parthenón,  que  se  conser- 
van también  en  el  Museo  Británico,  hasta  la  del  Fauno  de  Praxiteles,  cuya 
reproducción  existe  en  el  Capitolio,  porque  es  preciso  no  olvidar  que  son 
pocas  las  esculturas  originales  de  los  grandes  maestros  que  han  llegado 
hasta  nosotros,  siendo  la  generalidad  de  las  más  renombradas,  copias  úni- 
camente de  las  obras  de  más  fama,  como  acontece  con  el  Diadumeno  Far- 
nesio,  el  Doryphoro  del  Museo  de  Ñapóles,  la  Amazona  herida  del  de  Ber- 
lín, la  Niobe  del  de  Florencia  y  tantas  otras  que  fuera  inútil  recordar.  En 
el  siglo  III.%  cuando  los  orgullosos  generales  de  Alex:indro  desmembran  el 
vasto  imperio  del  Macedonío  en  J'einos  por  la  ambición  desunidos,  las  es- 
cuelas regionalistas  esculturarias  de  Pergamo,  de  Rhodes  y  de  Tralles  (3), 
suceden  á  las  de  las  centurias  precedentes,  y  con  visible  decadencia  llegan 
hasta  la  dominación  romana  de  mediados  del  segundo. 

Desde  que  Paulo  Emilio,  el  ilustrado  patricio  admirador  de  las  letras  y 
de  las  artes  de  la  Helada,  triunfa  en  Pydna  de  las  huestes  macedónicas, 
comienzan  los  legionarios  á  considerar  como  tierra  conquistada  la  infortu- 
nada Grecia,  declarada  al  ñn  provincia  romana  cuando  en  146  antes  de  Je- 

(i)    Collignon,  Arch,  grecque,  pág.  i3i,  núm.  39. 

(2)  Plin.,  H.  N.  XXXIV,  59  Pyibagoras  Rbeginus...  primus  ñervos  it  venas  ¿x- 
pressit  capiUunque  diligentius, 

(3)  ¡hidem,  págs.  305  á  Jia. 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  39 

sucristo  el  ignorantísimo  plebeyo  Lucio  Mummio,  desconocedor  en  abso- 
luto de  la  cultura  helénica,  derrota  á  los  acheos  en  Leucapetra.  A  partir 
de  este  momento,  los  escultores  griegos  se  plegan  á  las  veleidades  de  sus 
vencedores,  que  menos  exigentes  que  los  vencidos,  sólo  querían  satisfacer 
su  excesiva  vanidad  exornando  sus  fastuosas  residencias  con  reproduccio- 
nes más  ó  menos  felices  de  las  obras  maestras  tan  renombradas.  La  misión 
del  que  esculpía  quedó,  pues,  reducida  á  imitar  los  modelos  más  admira- 
dos de  los  grandes  maestros,  á  partir  de  Kelamis,  sin  preocuparse  en  lanzar 
la  imaginación  en  las  vías  de  nuevas  invenciones. 

Pero  esta  misma  repetición  constante  de  aquellos  personajes  de  piedra, 
ya  tan  conocidos,  quitaba  todo  interés  á  tales  trabajos,  produciendo  la  na- 
tural indiferencia  por  la  monotonía  de  la  reiterada  reproducción  de  las  tan 
vulgarizadas  ñguras.  Incapaces,  sin  embargo,  los  nuevos  artistas  para  abrir 
sendas  inexploradas  por  las  que  pudieran  caminar  en  alas  de  la  fantasía, 
inspirándose  en  nuevas  creaciones  de  incontestable  originalidad,  sentíanse, 
por  el  contrario,  como  esterilizados  por  el  siempre  igual  y  no  interrumpido 
trabajo  de  imitación  á  que  se  veían  sujetos  desde  luego  y  sin  descanso. 
Queriendo  dar,  sin  embargo,  cierta  variedad  á  sus  obras,  y  cansados  de  re- 
petir los  modelos  de  los  tres  siglos  más  gloriosos  de  la  estatuaria  de  la  Gre- 
cia, del  V  al  III  antes  de  nuestra  Era,  se  lanzaron  á  reproducir  los  tipos 
más  arcaicos  de  los  primitivos  escultores  helénicos,  ó,  mejor  dicho,  volvie- 
ron á  poner  de  moda  sus  más  exagerados  amaneramientos,  como  las  cabe- 
lleras minuciosa  y  exageradamente  rizadas,  cayendo  en  el  mismo  abuso 
arcaico  del  paralelismo  simétrico  de  numerosos  grupos  de  rizos,  iguales 
siempre  y  desprovistos  de  toda  estética. 

Antes  de  comenzar  el  primer  siglo,  Julia,  la  mujer  de  Augusto,  aparece 
ya  en  las  monedas  con  el  pelo  afectadamente  ondulado  (i),  moda  que  sigue 
Agripina,  madre  de  Nerón  (2),  y  Messalina,  casada  con  Claudio  (3),  siendo 
otra  Julia,  la  hija  de  Tito,  la  primera  entre  las  princesas  imperiales  que 
comienza  á  usar  el  pelo  rizado  (4).  á  la  que  sigue  Domicia,  la  esposa  de 
Domlciano  (^), 

Ya  en  la  segunda  centuria  Adriano  fígura  en  las  piezas  amonedadas  (6), 
y  sobre  todo  Lucio  Aurelio  Vero  (7),  con  la  cabellera  y  la  barba  rizadfsl- 

(i)     Cohén,  Monnaies  imperiales^  1,  pl.  V. — (2)  Ibidem  pl.  VIH. 
(3)    IMem  pl.  X.— (4)  Ibidem  pl.  XVII.— (5)  Ibidem  pl.  XVllI. 
(6;    Cohén,  II,  pl.  IV,  V,  — (7)  Ibidem  pl.  VIII,  IX. 


40  REVISTA   DB   ARCHIVOS 

mas,  moda  que  conservan  Antonino  Pío  y  Marco  Aurelio  (i)  y  comparte 
Faustina  Segunda,  casada  con  aquel  último  (2),  terminando  este  periodo 
con  Commodo  y  Crispina,  ambos  con  el  (pelo  cuidadosamente  rizado  (3). 
Al  comenzar  el  tercer  siglo,  Septimio  ¡Severo  y  Julia  Domna  (4),  como 
después  Caracalla  y  IPlautila  (5),  siguen  consecuentes  con  los  rizos,  como 
sus  antepasados  imperiales.  En  este  largo  período  de  trescientos  años  la 
glíptica  numismática  produjo  el  ejemplar  del  hermoso  gran  bronce  de  Lu» 
cius  Aelius  Verus  (6)  del  Gabinete  de  París»  á  cuya  cabeza  quiere  aseme- 
jarse algo  la  del'bajo  relieve  del  Tajo  Montero  y  más  á  la  del  Lapitha  del 
frontón  occidental  de  Olimpia,  si  bien  ia|últimamente  descubierta  aparece 
muy  amanerada  en  el  paralelismo  de  los  rizos,  tan  copiosamente  agrupa- 
dos en  cabeza  y  barba  (7),  acusando  un  arte  de  imitación  que  viene  ini- 
ciando su  decadencia,  y,  por  lo  tanto,  de  época  más  moderna  que  el  siglo 
segundo  de  nuestra  Era,  á  cuya  fecha  asigna  el  profesor  Httbner  el  sober- 
bio busto  del  Zeus,  de  la  misma  procedencia.  Sin  embargo,  la  clasificación 
atribuida  tan  vagamente  á  la  cabeza  con  la  cabellera  y  barba  rizada  del  Tajo 
aludido,  no  puede  darse  como  definitiva,  quedando  sujeta  á  ser  alterada  ó 
ratificada  según  nuevos  estudios  críticos  lo  exijan  en  adelante. 

G>mo  se  ha  visto,  no  llegaron  los  artistas  de  la  Grecia  al  grado  de  per- 
fección que  alcanzaron  en  la  escultura  sin  haber  antes  recorrido  un  largo 
número  de  años  de  preparación  imitando  la  manera  egipcia  y  la  pesada 
indumentaria  asiria  en  la  estatua  sentada  de  Charés,  del  templo  de  Apolo, 
cerca  de  Mileto,  y  copiando  de  los  citados  asiáticos  las  cabelleras  y  las  bar- 
bas simétricamente  rizadas  en  la  Athena  arcaica  del  Acrópolis  en  el  Apolo 
de  Thera  y  en  el  de  Tenea,  en  la  Estela  de  Aristión  y  en  la  de  Chrysapha, 
en  la  que  la  línea  curva  de  rizos  iguales  y  seguidos,  uno  tras  otro,  que  ciñe 
la  frente  de  la  primera  de  las  figuras,  provoca  el  recuerdo  del  bronce  de 
Olimpia  representando  á  Zeus,  con  sus  dos  bandas  de  gruesos  rizos  iguales 
rodeando  su  cabeza,  que  resulta  del  aspecto  más  ridículo.  Esta  tosca  ma- 
nera de  figurar  el  pelo,  cuya  forma  más  incorrecta  y  rudimentaria  parece 


(1)    Ibidem  pl.  XV,  XVI.— (2)  Ibidem  pl.  XVllI,  XIX. 

(3)    Cohén,  ibidem,  III,  pl.  111,  IV.— (4)  Ibidem,  pl.  VII,  IX. 

(5)    IbUem,  pl.  XI,  XII.— (6)  Cohén,  ibidem,  II.  pl.  VII. 

(7)  Colignon,  Arcbeologie  grecque,  pág.  181,  núm.  58.  Véanse  también  las 
estatuas  del  Museo  de  Ñapóles,  copias  del  Harmodios  y  Aristogiton  de  Kritíos  y 
Neciotes. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  4 1 

ser  la  cabeza  arcaica  del  Museo  británico,  y  la  más  refinada  la  de  bronce, 
de  Herculano,  tiende  á  desaparer  con  el  nuevo  estilo  del  Hermes  kriophoro 
de  Kalamis,  que  anuncia  ya  las  cabezas  de  los  dioses  y  de  los  héroes  del 
Parthenón,  esculpidas  por  el  cincel  de  Phidias,  la  de  Conon  de  Polycleto, 
del  Museo  de  Ñapóles,  que  han  de  traer  las  del  Fauno  y  el  Hermes  de 
Praxiteles,  y  aun  después  de  esta  época  las  hermosas  de  la  Venus  de  Milo 
y  la  de  Médicis.  De  modo  que  los  primeros  artistas  de  la  Helada  trataron 
el  pelo  con  todo  el  amaneramiento  de  los  asirlos,  cuyas  esculturas  se  esfor- 
zaron en  copiar  tomándolas  por  tipos  convencionales,  hasta  que  los  gran- 
des maestros  del  V."*  y  IV.*  siglo  dieron  á  este  mismo  cabello  toda  la  suave 
flexibilidad  de  los  modelos  vivos  que  tenían  ante  su  vista.  Con  estas  dife- 
rentes maneras  de  peinado  representaron  ios  griegos  en  la  piedra,  en  épo- 
cas distintas,  lo  mismo  sus  dioses  que  sus  héroes  y  que  sus  conciudada- 
nos,* sin  que  ninguna  de  estas  formas  técnicas  indicase  entre  ellos  diversi- 
dad de  raza,  como  tampoco  en  Roma,  que  las  copió  de  las  fuentes  puras 
de  donde  tomó  las  artes,  las  ciencias  y  las  letras,  los  escultores,  los  histo- 
riadores y  los  poetas.  Sin  embargo,  el  mal  gusto,  por  la  simétrica  profusión 
de  rizos  en  la  cabellera,  reaparece,  como  se  ha  visto,  con  las  Emperatrices 
como  Agripina,  subiendo  hasta  el  Olimpo,  con  la  Arthemis  de  Pompeya  y 
el  Zeus  Trophonios  del  Louvre,  dando  vida  á  la  amanerada  escuela  arcai- 
zante, tan  estimada  de  Hadriano. 

Y  á  este  propósito  no  debe  olvidarse  que,  si  bien  en  los  tiempos  más 
antiguos  usaban  los  romanos  la  barba  y  la  cabellera  largas,  cuando  ai  co- 
menzar el  tercer  siglo  anterior  á  nuestra  Era,  se  introducen  en  la  ciudad 
los  barberos  y  los  peluqueros,  comienzan  aquéllos  á  afeitar  las  unas  y  éstos 
acortarlas  otras,  moda,  sin  embargo,  que  tuvo  sus  alternativas,  pues  mientras 
varios  Emperadores  aparecen  rapados  y  rasurados,  se  ven  algunos  con  sen] 
das  pelucas,  (i)  y  muchos  elegantes  con  el  pelo  cuidadosamente  rizado,  ca- 
iamistrata  coma,  cuyo  recuerdo  conserva  el  gran  orador  en  una  de  sus  aren- 
gas (2).  Por  lo  que  respecta  á  las  mujeres  siguieron  en  sus  tocados  alterna- 
tivasanálogas,  usando  al  principio  peinados  muy  sencillos,  siendo  entonces 
peculiar  de  las  cortesanas  los  rizos  y  los  añadidos,  que  adoptaron  á  la  postre 
las  damas  del  gran  mundo,  concluyendo  también  por  aceptar  las  pelucas, 
como  los  antiquísimos  egipcios,  los  asirlos  y  los  persas,  á  la  vez  que  los 
peinados  más  caprichosos  y  fantásticos,  no  siempre  iguales,  sino  con  dife- 

(i)    Suet.  in  Othon.,  la— (a)  Cic.  pro  Sext.,  8, 18. 


42  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

rendas  notabilísimas  en  una  misma  Emperatriz,  cuyas  cabezas  son  las  qne 
más  han  pasado  á  la  posteridad,  conservadas  en  sus  monedas  (i). 

Volviendo  ahora,  pues,  que  ya  será  tiempo,  á  considerar  lo  que  resta 
del  alto  relieve  del  Tajo  Montero,  que  ha  dado  ocasión  á  las  reflexiones 
que  preceden,  desde  luego  hay  que  deplorar  no  quede  signo  alguno  que 
pueda  servir  de  indicio  por  donde  se  rastreara  qué  personaje  mítico  buba 
de  representar,  porque  tratándose  de  un  exvoto,  de  confección  romana» 
llevado  enofrenda  á  iinsacellum  porcualquier devoto  más  ó  menos  crédulo^ 
no  pudo  ser  aquella  efigie  la  de  un  particular,  destinada  á  coronar  un  mo* 
numento  honorario,  levantado  en  cualquier  sitio  público,  de  orden  délos 
decuriones  de  una  ciudad  provincial  determinada.  Realmente  la  cabeza  eD 
cuestión  pudo  ser,  salvo  las  diferencias  técnicas  de  ejecución  naturales  del 
período  enque  fué  esculpida,  una  imitación  de  la  del  ifare^, sentado— Pla- 
tón— de  la  Villa  Borghese,  ó  de  la  del  Poseidón,  en  pie — Neptuno — de  Her^ 
culano,  estatua  de  bronce  que  hoy  está  en  el  Museo  de  Ñapóles,  ó  de  la  de 
Asclepios — Esculapio — no  tomado  de  las  representaciones  más  arcaicas  que 
lo  figuran  imberbe,  sino  de  las  relativamente  modernas,  donde  ya  aparece 
con  barba,  como  en  algunos  de  los  exvotos  descubiertos  en  Atenas  hace 
pocos  años. 

VI.  «Otra  hornacina,  de  igual  figura  que  las  anteriores,  qiie  se  en* 
cuentra  partida  en  dos  pedazos  de  arriba  abajo.  El  lado  izquierdo,  que  está 
íntegro,  mide  de  largo  0,80  metros,  de  ancho  0,40,  y  de  grueso  0,24,  te- 
niendo esculpido  un  busto  de  perfil  á  la  derecha,  que  no  es  fácil  determi- 
nar si  es  mujer  ó  de  adolescente;  pero  por  la  posición  de  las  manos  se  ve 
que  figura  una  tocadora  de  doble  flauta.  El  otro  fragmento  de  la  derecha, 
de  que  sólo  se  conserva  la  parte  superior,  mide  á  su  vez  de  largo  0,46  me- 
itros,  de  ancho  o  24,  y  de  grueso  0,22,  representando  una  cabeza  de  mujer 
con  los  carrillos  inflados,  como  si  soplara.  Existía  otro  tercer  trozo  de  es- 
cultura, en  el  que  se  distinguían  dos  manos  agarrando  una  doble  flauta^ 
que  formó  parte  de  los  anteriores;  pero  como  estaba  suelto  ha  desapareci- 
do por  haberse  aplicado  como  material  de  construcción  en  las  paredes  de 
un  corral  para  yeguas  que  se  está  edificando  cerca  del  supuesto  pozo^ 
donde  aparecieron  todos  estos  restos  esculturarios.  Las  caras  de  las  tibici* 
ñas  son  de  distinto  tamaño,  siendo  mayor  la  de  perfil,  teniendo  por  inferior 

(i)     Marquardt.  Lavieprivée  des  romains,  vol.  11- VI,  pág.  243  (598)  á  pági- 
na 253  (606). 


BIBLIOTECAS   Y  MUSEOS  43 

en  mérito  dichas  tibicinas  comparadas  con  el  Zeus.  Pero  en  ésta,  como  en 
todas  lae  demás  piedras  del  hallazgo,  sólo  está  bien  labrada  la  cara  escul- 
pida; la  opuesta  es  deforme,  apenas  desbastada ,  ofreciendo  por  ello  una 
yariacíón  constante  en  su  grueso.  En  el  fragmento  pequeño  de  las  tibici- 
nas, por  ejemplo,  sucede  que,  mientras  por  la  parte  superior  apenas  tiene 
un  espesor  de  o,io  metros,  por  el  medio  sube  á  0,22,  y  á  algunos  más  en 
la  inferior.» 

Conforme  á  las  indicaciones  reiteradas  del  Sr.  Aguilar  Cano,  aparecen 
reunidos  en  una  misma  hornacina  los  bustos  de  las  dos  tibicinas,  por  más 
que  de  este  maridaje  resulten  las  dificultades  que  voy  á  indicar.  Estando 
ambos  colocados  en  una  misma  linea  visual,  fígura  ser  de  más  tamaño  el 
que  representa  una  joven  que  el  que  reproduce  las  facciones  de  persona  de 
más  edad.  La  manera  suave  y  ligeramente  ondulada  con  que  está  tratado 
el  pelo  de  aquella  cabeza  recuerda  el  cincel  que  trazó  la  cabellera  de  la 
mujer  que  impone  silencio,  mientras  la  simétrica  y  profusamente  ensor- 
tijada de  la  otra,  trae  á  la  memoria  la  del  que  he  supuesto  q«:e  pueda  ser 
Esculapio,  de  que  acabo  de  ocuparme.  Es  decir,  que  en  un  mismo  bajo 
relieve  aparecen  reunidos  dos  estilos  distintos  y  dos  escuelas  diversas  de 
escultura,  hija  la  más  clásica  de  los  grandes  maestros  reformistas  del 
siglo  V.*,  antes  de  J.  C,  que  concluyeron  con  todos  los  exagerados  con- 
vencionalismos más  antiguos,  y  nacida  la  postrera  de  la  manera  impeni- 
tentemente arcaisante,  que  reprodujo  las  más  extravagantes  exageraciones 
del  peinado  femenino  especialmente,  perpetuando  hasta  nuestros  días  las 
ridiculísimas  modas  de  los  tocados  imperiales  romanos  de  la  decadencia. 

Es  muy  conocido  el  oficio  de  las  tibicinas  y  los  actos  de  entonces  á  los 
que  concurrían,  como  los  convites  (i)  y  las  pompas  fúnebres;  entre  otros 
para  que  sea  necesario  detenerse  á  detallarlos,  bastando  sólo  el  recordar  que 
la  tibia  no  era,  propiamente  hablando,  sobre  todo  en  la  manera  de  usarla, 
igual  á  la  moderna  flauta,  sino  instrumento  de  viento,  largo  y  estrecho, 
como  la  canilla  humana,  de  la  que  toma  el  nombre  latino,  semejante  al  cla- 
rinete moderno.  En  dicho  instrumento  se  soplaba  por  el  extremo  más  del- 
gado, y  no  de  través,  modificando  los  sonidos  á  voluntad,  tan  sólo  con 
obturar  con  los  dedos  algunos  de  los  agujeros  practicados  como  al  come- 
dio de  aquel  estrecho  tubo* 
VIL    c Últimamente  se  descubrió  un  ara,  que  también  ha  desaparecido, 

(i)    Marquardt,  Ibidem,  I,  págs.  395,  404,  405,  not.  i,  y  pág.  41 1. 


44  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

por  haberse  empleado,  como  las  manos  de  una  de  las  tibicinas,  como  ma- 
terial para  construir  las  tapias  del  mencionado  corral  de  yeguas.» 

Semejante  pérdida,  sin  embargo,  no  es  muy  de  sentir  si  el  ara  no  tenia 
bajo  relieves  ni  epígrafe,  toda  vez  que  su  solo  hallazgo  viene  á  robustecer 
por  completo  la  conjetura  que  formé  desde  luego,  por  la  descripción  de 
las  seis  esculturas  encontradas  en  el  Tajo  Montero,  y  de  que  acabo  de  ha- 
blar, confirmada  por  la  inscripción  de  ANNIA  SEPTVMA,  que  hace  ver 
que  dichas  piedras  esculpidas  eran  exvotos  llevados  á  un  Sacelium,  levan- 
tado en  época  antiquísima  en  una  de  las  ásperas  cumbres  de  la  Sierra  de 
blstepa,  opinión  que  aceptó  desde  el  primer  momento  el  profesor  Hübner, 
y  que  explica  satisfactoriamente  las  diferencias  técnicas  que  se  observan  en 
estas  piedras  esculpidas,  acusando  épocas  distanciadas  y  artisus  distin- 
tos, de  aptitudes  diversas. 

VIII.  «Por  fortuna  se  han  podido  ordenar  de  una  manera  indubitada 
hasta  catorce  trozos  de  una  tabla  de  mármol,  que  tenían  letras,  constitu** 
yendo  un  solo  renglón  que  debió  estar  precisamente  en  el  friso  del  monu- 
mento á  que  alude;  dice  así.» 

ANNIA  .  SEPTVMA  .  VOTVM  .  ANIMO  .  LIBENS  .  SOLVIT 

El  Sr.  Aguilar  Cano  fué  el  que  tuvo  la  suerte  de  salvar  este  importante 
epígrafe,  reuniendo  uno  por  uno  los  diversos  fragmentos  de  que  se  com- 
pone sin  que  falte  más  que  una  letra  fácil  de  adivinar  en  la  última  palabra» 
así  como  el  mérito  que  nadie  podrá  disputarle  de  haber  dado  á  conocer  el 
primero  hallazgo  tan  notable,  señalando  su  importancia,  evitando  su  des- 
trucción y  cuidando  de  reproducirlo  en  buenas  fotografías;  como  era  tam- 
bién el  juicio  que  de  todo  ello  había  formado  y  me  expresaba  con  su  ingé* 
nita  sinceridad  en  sus  postreras  comunicaciones  el  sabio  epigrafista  ger- 
mano tan  citado. 

Hablándome  de  esta  inscripción  votiva  el  mismo  profesor  Hübner  me 
decía  que  «el  texto  le  parecía  del  siglo  li.*,  no  evitándolo  la  forma  SEPT- 
VMA, que  es  un  arcaísmo  propio  de  aquella  época»  opinión  que  confirmó 
al  recibir  el  calco,  que  el  mismo  Sr.  Aguilar  nos  mandó  y  vino  á  corrobo- 
rar el  juicio  antes  emitido  (i). 

Ahora  bien;  la  ofrenda  que  acaso  llevara  ANNIA  SEPTVMA  al  Saee^ 
llum  del  Tajo  Montero  en  cumplimiento  de  su  voto  podría  haber  sido  la 

(i)    E.  S.  E.  L.  677.  aChist.  198. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  43 

gallarda  matrona  coronada  de  laurel  y  con  el  índice  sobre  los  labios,  por 
ser  la  escultura  contemporánea  del  epígrafe. 

Pasando  ahora  á  otro  género  de  consideraciones,  me  sería  muy  grato 
dilucidar  cuál  pudo  ser  la  población  que  desde  tiempo  remotísimo  existiera 
en  las  inmediaciones  del  lugar  de  este  hallazgo;  pero  confieso  ingenuamente 
que  la  manera  como  entre  nosotros  son  de  antiguo  tratadas  tales  cuestio- 
nes de  geografía  clásica  por  los  discípulos  de  Madoz  y  de  Cortés  y  López, 
me  han  apartado  de  semejantes  invesdgaciones  haciéndomelas  refractarias. 
Aunque  he  dado  el  nombre  del  mencionado  político  como  el  del  autor  del 
abrumador  Diccionario  que  lo  lleva  estampado  al  frente  de  su  portada,  co- 
nozco demás — como  que  fué  hecho  en  mis  mocedades,  y  conocían  todos 
entonces — que  dicho  exministro  escribió  cortas  páginas  en  cada  uno  de 
aquellos  dieciséis  volúmenes  en  folio  menor,  confeccionados  por  casi  tantos 
colaboradores  conu)  artículos  contiene,  rebuscados,  los  que  realmente  los 
escribieron,  entre  la  más  modesta  burocracia  y  los  más  menudos  literatos 
de  cada  provincia.  Por  lo  que  hace  á  Cortés  y  López  no  negaré  que  fué  un 
auctodidacto  de  recomendable  mérito,  que  había  estudiado  con  vivo  interés 
los  geógrafos  mayores  y  menores,  griegos  y  romanos  por  las  ediciones  vul- 
gares en  su  época  conocidas,  habiendo  concebido  el  proyecto  de  publicar 
una  obra,  que  hubiera  sido  monumental,  si  hubiese  reunido  más  crítica 
que  la  que  había  logrado  alcanzar.  Por  otra  parte,  sus  conocimientos,  con 
no  ser  escasos»  no  eran  profundos  y  la  atmósfera  fantástica  que  entonces  se 
respiraba  en  el  mundo  de  las  letras,  ofuscando  sus  ideas,  lo  lanzó  precipita- 
damente por  el  resbaladizo  sendero  del  etimologismo.  De  modo  que  entre 
el  exagerado  afecto  al  regionalismo,  que  acapara  para  cada  pueblo,  de  que 
se  ocupa,  cuantas  consejas  falsas,  exageradas  leyendas  y  extravagantes  tra- 
diciones logra  descubrir,  ya  antiguas  ya  modernas,  y  el  extremado  cariño 
á  la  novedad,  que  conduce  alas  más  extrañas  aberraciones,  provocando 
una  topografía  tan  ideal  como  romántica,  no  es  posible  encontrar  al  pre- 
sente el  apetecido  justo  medio  entre  nuestros  neogeógrafos  más  caracteri- 
zados, si  se  exceptúan  muy  raros  casos. 

Por  ello,  pues,  sólo  habré  de  detenerme  breves  momentos,  dedicando 
pocas  palabras  á  cuestión  tan  capital,  indicando  únicamente  que  la  actual 
Sierra  de  Estepa  á  seis  leguas  al  Sur  de  Ecija,  estaba  enclavada  dentro  de 
este  antiguo  territorio  jurídico— conv^n^ti^  astigitanus — del  que  formaba 
parte  Ostipo,  que  López  de  Cárdenas  sostuvo,  no  sin  fundamento,  que 
existió  donde  hoy  Estepa,  por  estar  esta  moderna  población  en  sitio^  alto^ 


40  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

bien  fortalecido^  con  vestigios  de  antigüedad  y  piedras  escritas^  no  lleva- 
das  de  otra  parte,  encontrándose  en  el  camino  de  Sevilla  á  Antequera^ 
donde  colocó  el  Itinerario  de  Antonino  á  Ostipo  (i).  Además  esta  última  ciu- 
dad antigua  á  juzgar  por  la  estructura  de  su  denominación  pertenece  áesa 
serie  de  pueblos,  que  por  la  terminación  de  sus  nombres,  parece  que  deben 
traer  su  origen  de  los  que  fundaron  la  Hippo  de  la  Siria  á  orillas  del  Lago 
de  Genezaret,  la  de  África  vecina  de  Cartago  y  la  de  la  primitiva  Híspanla, 
Hippo  nova^  en  la  Bética  (2).  A  cuya  conjetura  viene  á  prestar  fuerza  ines- 
perada el  sillar  del  Tajo  Montero,  representando  dos  caras  de  frente  con 
grandes  pelucas,  grabadas  á  cincel  en  la  piedra,  obra  que  ni  por  su  ejecu- 
ción, tocado  es  posible  atrini  por  su  buir  á  los  artistas  cartagineses,  ni 
mucho  menos  á  los  romanos,  sino  á  otros  de  fecha  más  remota  y  menos 
distante  de  la  fundación  de  Ostipo.  Este  pueblo  además  y  lo  mismo  Astigi, 
eran  en  79  de  Jesucristo  oppida  libera  (3).  Categoría  política  que  conser- 
vada cuando  había  ya  más  que  mediado  el  primer  siglo,  muy  cerca  de  tres 
después  de  la  conquista  romana  del  país,  indicaba  claramente  que  du- 
rante las  sangrientas  campañas  hispanas  de  la  segunda  guerra  púnica,  am- 
bas poblaciones,  á  trueque  de  conservar  su  autonomía  respectiva,  habían 
permanecido  neutrales,  sin  tomar  parte  alguna  por  uno  ni  otro  bando  en 
aquella  lucha  tenaz  de  tantos  años. 

Réstame  ahora  añadir  que  á  la  opinión  de  López  de  Cárdenas,  sostenida 
hoy  con  fortuna  por  el  Sr.  Aguilar  Cano,  viene  á  dar  inopinadamente  cierta 
validez  no  tanto  los  hallazgos  referidos  del  Tajo  Montero,  cuanto  los  nue- 
vos descubrimientos,  que  no  debo  pasar  en  silencio  á  pesar  del  sigilo  con 
que  se  les  quiere  envolver;  valiéndome  al  describirlo  de  las  mismas  palabras 
con  que  me  han  sido  comunicados  por  el  tan  citado  erudito,  sin  omitir 
sus  salvedades  por  no  haber  visitado  los  sitios  en  que  han  tenido  lugar,  re- 
firiéndose por  lo  tanto  á  informes  de  terceras  personas  que  le  han  relatado 
lo  que  han  visto. 

Es  creencia  arraigadísima  entre  la  gente  más  ignorante  del  país,  que  los 
moros,  al  ser  expulsados  de  estas  tierras  dejaron  ocultos  numerosos  tesoros, 
de  que  los  descendientes  de  sus  respectivas  familias  en  el  África,  conservan 


(\)     López  de  Cárdenas.  Notas  24  y  22,  á  la  Antorcha  de  la  Antigüedad  de 
Franco. 

(2)  Plin.  H.  N    5.  71.  5,  21.  3,  10). 

(3)  Plin.  H.  N.,  111,  12.  Oppida  libera  Astigi  vetus,  Ostipo. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  47 

el  secreto  respecto  á  los  sitios  donde  se  encuentran  enterrados.  Por  ello  no 
es  de  extrañar  cuando,  después  de  haber  estado  incidentalmente  en  Marrue* 
CCS  algún  embaucador  vulgar,  suponiendo  que  ha  tenido  fntimas  confiden- 
cias con  cierto  zahori  circunciso,  logra  convencer  á  más  de  cuatro  ilusos 
que  se  le  asocien,  emprendiendo  cautelosamente,  en  lugaresapartados^explo- 
raciones  subterráneas  en  busca  de  ajorcas  y  arracadas,  joyeles  y  doblas  gra* 
nadies,  que  presumen  encontrar  apiladas,  como  el  grano  en  los  silos,  en  los 
recónditos  subterráneos  de  algún  castillo  ó  palacio  ignorado  y  hace  siglos 
destruido.  Uno  de  estos  buscadores  predestinados  de  oro  y  piedras  finas, 
unido  á  varios  candidos  soñadores  de  riquezas  ignotas,  comenzaron  á  minar 
con  todo  misterio  en  «la  Corecha,  ladera  del  Castillo  de  Estepa,  en  las  pare- 
ces mismas  de  la  población,  y  después  de  estar  trabajando  bajo  tierra  de 
siete  á  ocho  meses,  encontraron,  como  á  cuatro  metros  de  profundidad, 
unas  especies  de  galerías,  llenas  de  escombros,  abiertas  en  el  terreno,  de 
forma  irregular,  apenas  suficiente  para  el  paso  de  un  hombre.  Cuando  las 
iban  limpiando,  tenían  que  hacerlo  con  cuidado,  porque  á  lo  mejor,  tocan- 
do á  la  bóveda,  se  venían  encima  cargas  de  escombros  que  estaban  ence- 
rradas en  unos  estrechos  pozos,  de  la  anchura  de  un  hombre,  que  desde 
dicha  bóveda  subían  á  la  superficie  del  terreno.» 

«Dieron  con  dos  muros  paralelos  formados  por  sillares  de  piedra,  dis- 
tanciados los  muros  entre  sí  unos  cuatro  metros,  y  de  trecho  en  trecho 
divididos  por  paredes  de  sillares  en  escalera,  formando,  según  su  testimo» 
nio,  como  los  trojes  de  un  molino.  Uno  de  los  muros  tendrá  veintitantos 
metros,  y  otro,  el  doble,  corriendo  de  Norte  á  Sur,  y  el  eje  de  los  compar- 
timientos de  Este  á  Oeste.p  «Entre  los  dos  muros  de  sillares  paralelos,  hay 
las  divisiones  necesarias  para  dejar  tres  espacios  de  nueve  metros  de  longi- 
tud, cada  uno  sin  que  se  pueda  afirmar  que  fueran  los  únicos.  Los  sillares, 
de  los  cuales  pasarán  de  setecientos  los  descubiertos,  unos  están  bien  labra- 
dos y  otros  no  tanto,  habiéndose  empleado  en  la  construcción  un  mortero 
de  superior  calidad.»  «Según  dicen  los  que  han  hecho  la  excavación,  parece 
que  no  se  ha  encontrado  en  lo  descubierto,  objeto  alguno»,  «disponiéndose 
á  desmontar  y  vender  los  sillares.» 

Después,  «según  informes,  parece  que  para  extraerlos  con  dicho 
objeto,  han  roto  el  terreno  hasta  la  superficie,  lo  que  permitirá,  cuando 
menos,  precisar  la  forma  que  tuviesen  los  cimientos,  y  poco  más  ó  me- 
nos, el  plano  de  la  construcción.  Los  sillares  que  se  conocen,  son  de 
varios  tamaños,  abundando  los  que  tienen  una  longitud  de  i,25  metros, 


48  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

labrados  á  escuadra,  y  sólo  con  una  cara  fina  que  sería  la  del  paramento»» 

Verdaderamente  no  es  posible  con  tan  sucintos  detalles  determinar  la 
clase  de  edificio  que  sería  el  encontrado  por  acaso  bajo  el  suelo  actual  de 
la  moderna  Estepa;  los  pozos  que  desde  la  superficie  del  terreno  bajan  á 
aquella  construcción  para  mi  indefinible^  demuestran  que  se  trata  de  un 
subterráneo  de  uso  que  no  puedo  adivinar.  Los  sillares  á  medio  acabar  los 
unosy  cortados  á  escuadra  los  otros  y  con  una  cara  bien  labrada,  además 
del  duro  mortero  que  los  ¡une,  lo  mismo  pudieran  suponerse  de  fines  del 
periodo  cartaginés  que  del  principio  del  romano,  quedando  siempre  la  duda 
sobre  su  destino  de  origen.  Creo  firmemente  que  se  han  de  haber  encon- 
trado objetos  que  ocultan  los  que  han  minado  el  terreno  para  no  excitarla 
codicia  de  los  demás,  en  la  esperanza  de  seguir  explotando,  libres  de  com» 
petidores,  aquel  subterráneo  que  han  encontrado.  Estos  pequeños  objetos, 
acaso  de  escaso  valor  material,  podrían  tal  vez  conducir  al  esclarecimiento 
de  estas  dudas. 

Reasumiendo  ahora  para  mayor  claridad  mis  conjeturas,  habré  de 
repetir  brevemente: 

I.*  En  la  meseta  del  Tajo  Montero  existían ,  en  tiempos  pasados,  seña» 
les  de  cimientos  de  edificios,  algunos  de  los  cuales  cimientos  aún  estaban 
visibles  después  del  hallazgo  de  las  esculturas,  entre  las  cuales  figuran  dos 
retratos,  no  esculpidos,  sino  grabados  á  la  punta,  sobre  un  viejo  sillar  de 
la  piedra  caliza  de  la  misma  Sierra.  Por  las  grandes  pelucas  que  rodean 
ambos  rostros,  que  aparecen  dibujados  de  frente,  y  más  que  nada  por  la 
manera  como  están  cincelados,  hacen  ver  que  no  los  trazaron  artistas  grie- 
gos, ni  cartagineses,  ni  menos  iberos,  ni  romanos,  sino  fenicios,  acasa 
antes  del  574  que  precedió  á  Jesucristo. 

2.*  El  edificio  á  que  debieron  pertenecer  aquel  sillar  y  los  tales  cimien» 
tos,  no  p*jdo  ser  ni  una  granja  ni  una  casa  de  recreo,  por  lo  árido,  estéril 
y  falto  de  agua  potable  de  aquel  terreno;  ni  menos  un  sepulcro,  por  haber 
visto  en  la  Punta  de  la  Vaca  de  Cádiz  cómo  construían  estos  extranjeros 
sus  tumbas  bajo  tierra.  Sólo  es  dable,  pues,  conjeturar  que  los  mercaderes 
tirios  levantasen  en  aquellas  alturas  un  pequeño  templo  rupestre  dedicado 
á  cualquiera  de  las  divinidades  de  la  Siria,  antes  que  alborease  nuestra  his- 
toria p'tria  y  á  corta  distancia  de  a?guna  factoría  de  importancia  que  man* 
tuviera  vivo  el  culto  en  aquella  Sierra. 

3.*  El  b?jo  relieve  representando  una  edícula  con  una  palmera  y  una 
divinidad  minuciosamente  peinada;  pero  sin  camisa  siquiera,  en  pie  entre 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  49 

dos  columnas  del  pórtico,  es  conocidamente  un  ^jrvoto  canaginés,  acaso 
anterior  al  241  que  precede  á  Jesucristo,  en  que  termina  la  primera  guerra 
púnica  y  se  inicia  la  espansión  territorial  de  los  tales  africanos  en  la  Penin- 
sula.  Este  importante  descubrimiento  viene  á  corroborar  la  conjetura  que 
acabo  de  emitir,  de  que  por  aquellas  cumbres  había  ya  de  más  antiguo 
abierto  al  culto  pagano  un  edificio  religioso  de  gran  veneración  en  la 
comarca. 

4.^  La  superficie  de  la  aludida  meseta  del  Tajo  Montero  es  de  roca  viva, 
cuya  piedra  caliza  puede  aplicarse  á  las  edificaciones  en  trozos  irregulares 
ó  cortada  en  sillares,  extrayéndolos  de  canteras  abiertas  al  efecto,  una  de 
las  cuales  pudo  ser  el  supuesto  pozo  donde  han  aparecido  ios  objetos  rese- 
ñados, todos  ellos  labrados  también  en  la  misma  clase  de  piedra. 

5.<*  Sobre  aquella  cumbre  se  encuentran  con  frecuencia  en  la  actuali- 
dad  restos  no  escasos  de  tejas  romanas,  habiéndose  hallado  á  la  vez  entre 
las  seis  esculturas  allí  aparecidas  una  pequeña  ara,  que  se  utilizó  como 
material  cuando  se  levantaron  las  paredes  de  un  corral  para  yeguas,  que  se 
construyó,  comprendiendo  en  su  área  los  cimientos  aún  visibles  de  un 
viejo  edificio  á  5o  metros  de  la  aludida  cantera. 

Este  ara  y  estas  tejas  fragmentadas,  conocidamente  romanas,  demues- 
tran que  al  comenzar  la  dominación  de  los  italiotas  en  la  Península,  persis- 
tía aquel  antiquísimo  edificio  como  Sacellunij  donde  se  sostuvo  el  culto  de 
los  ídolos,  si  bien  al  romanizarse  del  todo  el  país  sometido,  la  divinidad 
primitivamente  fenicia  á  que  estuviera  dedicado  y  que  respetaron  loscarta- 
ginesesy  por  la  misma  identidad  de  orígenes  de  sus  respectivas  teogonias,  se 
trocara,  sin  duda,  por  otra  análoga  del  panteón  mitológico  de  los  vence- 
dores. 

6.*  La  hermosa  cabeza  de  Zeus,  la  de  la  fastuosa  matrona  coronada  de 
laurel  y  la  inscripción  votiva  de  ANNIA  SEPTVMA,  los  tres  monumen- 
tos de  la  misma  centuria,  hacen  ver  que  durante  el  siglo  segundo  aquel 
Sacellum  transformado  al  culto  romano,  alcanzaba  el  período  de  su  mayor 
esplendor,  mientras  en  cambio  la  cabeza  arcaizante,  con  la  cabellera  y  la 
barba  esmerada  y  minuciosamente  rizada,  así  como  las  de  las  dos  tibici- 
nas,  acaso  nos  llevan  al  siglo  tercero,  en  el  que  aún  persiste  la  devoción  al 
oratorio  de  la  Sierra  de  Estepa;  por  más  qfue  no  ignore  que  esta  escuela  neo» 
arcaica,  afectando  las  viejas  habitudes  técnicas  convencionales,  apareció 
de  improviso  antes  del  imperio  al  que  sirvió  con  profusión  lamentable. 
7.^    La  ciudad  autónoma  de  Ostipo^  de  fundación  oriental,  debió  ser  de 

4 


30  REVISTA   DE  ARCHIVOS 

la  que  dependiera  el  pequeño  templo  de  la  vecina  Sierra,  erigido  en  aque« 
Has  ásperas  alturas  en  tiempo  remotísimo  por  los  mismos  inmigrantes  veni- 
dos de  la  Siria,  que  se  establecieron  en  tan  fragosas  montañas,  siendo,  por 
otra  parte,  indubitado,  que  en  las  proximidades  del  templo  rupestre  del 
segundo  siglo,  dedicado  á  una  divinidad  del  Olimpo  romano,  hubo  de  exis- 
tir un  municipio  ó  una  colonia,  dentro  de  cuyo  campo  público  estuviese 
comprendido  el  Tajo  Montero. 

g.o  Cuando  en  3i3  el  edicto  de  Milán  declaró  libre  el  culto  del  cristia- 
nismo, ordenando  la  devolución  por  el  Estado  y  los  particulares  de  los 
bienes  eclesiásticos  que  tuvieran  aquél  y  éstos  detentados,  es  dable  que, 
excitados  los  fieles  por  el  recuerdo  de  las  crueles  persecuciones  que  acaba- 
ban de  sufrir,  se  lanzaran  á  arrancar  de  su  asiento  aquellos  falsos  simula- 
cros, mutilándolos  sin  reparo  y  arrojando  airados  sus  fragmentos  en  la 
sima  donde  ahora  han  aparecido,  que  debió  ser  la  cantera  de  que  se  extra- 
jeran las  piedras  para  aquellos  bajo  relieves,  como  lo  demuestran  la  irregu- 
laridad misma  de  sus  paredes  y  de  su  suelo,  que  indica  que  semejante 
hueco  artificial  no  fué  destinado  á  servir  de  pozo,  conjetura  insostenible, 
dada  le  formación  geológica  del  terreno. 

9.<»  No  es  posible  afirmar  si  aquel  Sacellum  pagano  se  trocaría,  después 
de  purificado  para  el  nuevo  culto,  en  capilla  cristiana,  que  si  logró  salvarse 
del  empuje  asolador  de  los  vándalos,  no  podría  resistir  al  de  los  musulma- 
nes de  las  postrimerías  del  califato,  que  harían  desaparecer  todo  recuerdo 
de  aquel  viejo  santuario  del  que,  después  de  tres  largos  siglos  de  sangrien- 
tas luchas,  no  encontraron  ni  la  menor  huella  los  soldados  de  la  recon- 
quista. 

No  puedo  abrigar  la  presunción  de  haber  escrito,  en  loque  precede,  un 
verdadero  juicio  crítico  del  importante  hallazgo  de  la  Sierra  de  Estepa, 
sino  únicamente  auxiliado  por  las  interesantes  fotografías  que  me  ha  faci- 
litado su  verdadero  descubridor  y  por  la  exactísima  descripción  que  me  ha 
comunicado  de  cada  uno  de  los  objetos  encontrados,  un  mero  catálogo, 
más  ó  menos  metódicamente  ordenado,  del  que  me  he  permitido  sacar 
varias  deducciones,  algunas  de  ellas  aceptadas  por  el  Sr.  Hübner,  cuya 
autoridad  me  ha  prestado  confianza  para  hacer  del  dominio  público  este 
papel,  defiriendo  á  los  deseos  del  Sr.  Aguiiar  Cano,  con  el  propósito  de 
dar  á  conocer  las  reproducciones  de  cuanto  aún  conserva  en  su  poder  dicho 
señor,  del  pequeño  tesoro  arqueológico  del  Tajo  Montero,  para  conseguir 
que  llegue  á  conocimiento  de  quien,  con  verdadera  competencia,  pueda 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS 


5« 


satisfactoriamente  ilustrarlo,  resolviendo    mis  dudas  y  corrigiendo   mis 
errores. 

Alhautin  el  Grande,  29  Mayo  1901. 


M.  R.  DB  Beeujínga. 


BIBLIOTECA  DEL  CONDE  DE  HARO 

FUNDADA   EN    1455 
(Continuación)  ( i ). 


TuLuo  DB  oppicus,  escrito  de  mano  en  pergamino. 
En  la  segunda  hoja  de  guardas. 


Reyna  preciosa 
Col  cor  e  con  la  mente 
Madre  de  yesu  cristo  omnipotente 
A  ti  me  do  vergene  gloriosa. 
Anni  piu  di  cincuanta 
Chai  mondo  venni  som  9a  trapassati 
E  mió  cor  non  se  vanta 
Auer  tenuti  alcun  modi  lodati 
Ma  tutti  macuiati 
E  piu  de  vici  e  de  cose  mondane 
Inamorate  e  vane 
4a  balii  e  canti  e  in  vita  dañosa. 

Id  pccati  mortaii 
In  viso,  gusto^  odorato  e  tacto 

Et  altri  multi  malí 

E  me  som  deletato  come  matto 

De  tutol  mal  chio  facto 

Pensato  o  dicto  fin  al  di  presente 

Pentito  uera mente 

Chiero  perdón  con  ciera  lagremosa. 
Piu  che  pietra  o  diamante 

Som  fermo  ne  la  fede  del  tuo  figlo 

Voio  viuer  constante 

Ne  mai  voltarme  per  aitro  consiglo 

Per  fugir  lo  bisbiglo 

De  linimico  de  humana  natura 

Che  sempre  mai  procura 

De  deuiarne  dati  uera  sposa. 
Benegna  madre  mía 

Fontana  de  pietate  e  dalegreca 


Non  guardar  la  folia 

E  li  pecati  de  mia  Qouene^a 

Pensa  la  mia  vechie^a 

Dogne  pecato  dolente  e  pentita 

E  fa  chin  iaitra  vita 

Esser  me  troui  in  pace  e  uera  posa. 

De  no  mabandonare 
Bcn  chio  sia  stato  miser  pecadore 
Fermo  som  de  tornare 
A  viuer  sempre  to  bon  seruidore 
E  I  asar  tanto  errore 

Nel  qual  som  stato  pochio  vini  al  mondo 
Pero  fami  iocondo 
Chio  vieg^a  in  gpraüa  de  ti  pietosa. 

A  ti  me  do  col  core 
Et  al  tuo  figlo  me  do  con  la  mente 
De  piábate  de  tore 

Per  scruo  mi  chanior  me  te  consente 
Pregóte  dolce  mente 
Cha  questo  tracto  tu  non  mabanduni 
Ma  de  gratia  me  duni 

La  toa  misericordia  graciosa. 
E  quando  desta  uita 

Me  partiro  per  dio  non  auersdegno 

Fin  a  guerra  finita 

Defendermi  dal  nimico  malegno 

E  ben  chi  non  sia  dcgno 

Piábate  de  chiamar  Mathio  grippqmb 

E  farli  dar  perdone 

Dal  tuo  figlol  benegno  dogne  cosa.  Am¿n« 


1     Véase  el  número  de  Abril  y  Mayo» 


32  REVISTA   DE  ARCHIVOS 

Hanc  orationem  Ego  Matheus  de  griífonibus,  civis  bononiensis  dum  magna 
infírmitate  grauarer  feci  deuotissime  virgini  marie  ín  rithmis  supraescriptís^ 
postea  cum  fui  mediante  eius  misericordia  liberatus  ipsam  orationem  pulcro  et 
deuoto  et  ameno  cantu  vestiui  ano  domini  Mccccxij  D.  mensts  nouembr. 

Fol.  I  v.«  empieza  la  obra  con  las  palabras:  «M.  T.  C.  arpitratris  facundissi» 
mi  oratoris  de  oíficiis  liber  primus  incipit.  Et  primo  de  honesto  absolute  et  com* 
paratiue.» 

Encierra  el  texto  ancha  y  rica  orla  de  colores  sobre  gruesa  plancha  de  ore 
Entre  el  titulo  arriba  copiado  y  la  inicial,  miniatura  que  representa  las  cua- 
tro virtudes  cardinales.   Por  bajo  gran  inicial  sobre  chapa  de  oro,  y  miniatura 
en  el  centro. 

En  el  de  la  orla  inferior  el  escudo  del  Conde,  cuartelado  de  quince  puntos  de 
oro  y  de  veros  de  plata  y  azul,  dos  ángeles  con  túnicas  por  tenantes.  Por  bajo 
dos  salvajes  orantes  que,  arrodillados  sobre  peñas,  se  desgarran  el  pecho  y  lle- 
van en  bandolera  sendos  escudos  con  una  gemela  de  oro  en  campo  de  gules. 

Se  perciben  señales  claras  de  haberse  raspado  la  orla  para  sobreponer  laa 
armas  del  Conde  quizá  á  las  de  un  poseedor  más  antiguo. 

En  la  margen  inferior  del  mismo  folio  vuelto  el  escudo  con  el  aspa  de  San 
Andrés  sostenido  por  dos  ángeles. 

Capitales  é  iniciales  en  todo  el  texto,  alternadas  de  oro  bruñido  y  de  colores» 
Rasgos  caligráficos,  adornos,  cabezas  y  otras  partes  del  cuerpo  de  animales  y 
monstruos  fantásticos,  hábilmente  trazados  en  las  letras,  de  azul  y  rojo. 

Comentarios  interlineales  y  marginales  en  carácter  minutísimo.  Los  según* 
dos  también  con  iniciales  alternadas  de  azul  y  oro.  Hojas  de  fína  y  blanca  vite- 
la de  358  X  2^3  mm.  Caja  de  la  escritura:  180  X  <  ^o* 

Dos  foliaciones,  una  arábiga,  en  que  la  portada  lleva  el  núm.  3;  otra  roma- 
na, en  que  tiene  el  núm.  I. 

Este  manuscrito,  que  ofrece  un  conjunto  de  ejecución  rica  y  elegante,  está 
encuadernado  en  menos  que  modesta  holandesa,  de  las  que,  con  nuestro  prover- 
bial mal  gusto,  se  hacían  aquí  á  mediados  del  siglo. 

Al  pie  de  los  folios  XXXVlll-40,  la  siguiente  nota:  «La  parte  superior  de 
esta  hoja  está  suplida  de  mano  de  D.  Francisco  Asensio,  oficial  del  número  de 
la  R.'  Biblioteca,  el  año  de  1764,  de  orden  del  Sr.  D.  Juan  de  Santander,  Biblio«^ 
tecario  mayor  del  Rey  N.»  8/  » 

La  parte  suplida  está  admirablemente  ejecutada,  no  faltando  (por  tocar  el 
drincipio  del  libro  11)  la  gran  inicial  de  gruesa  chapa  de  oro  bruñido  con  la  mi- 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS 


53 


fiiatura  en  el  centro,  que  conserva,  así  como  todas  las  demás  letras,  el  carácter 

«xacto  de  las  antiguas  del  manuscrito. 

En  el  fol.  lxj-63  empieza  el  libro  3.*  con  inicial  también  de  oro  bruñido  y 

miniatura. 

Acaba  en  el  fol.  lxxxviii-90  v.*  con  esta  suscripción: 

«M.  T.  C.  de  ofñciis  liber  tertius  et  ultimus  explicit  feliciter.  1417.1) 


Tullitts  hesperios  cupicns  componere  mores 
Edidit  hos  libros  appelUns  officiorum 
(^o  solo  ferus  extinctus  furor  est  Katiline 
Consilio  superum  custos  directus  ad  urbem. 
Luí  orbis  patricque  salus  meus  tota  senatus 
Hic  plus  solé  micat  cruciatus  propter  honestum. 

Eloquii  cultor  quisquís  Ciceronis  honorem 


Diligit  exemplo  presentís  celera  curet 
Scriptt  suís  renouare  iibrís.  Nanc  nanque  Matheus 
Quem  Griffonorum  stírps  duxít  Bononiensis 
Conscrípsit  proprium  superaos  et  moribus  ipsís 
Et  virtute  genus  mérito  bene  fretus  honore. 
Excellunt  cantos  hí  libros  philusophorutn 
Libri  quos  fecít  tres  Tuilius  officiorum. 


Boecio  de  consolación;;  escrito  de  mano  por  capítulos  en  cinco  libros. 

Seis  liojas  que  contienen  la  Tabla  de  capítulos;  otras  dos  en  blanco. 

Fol.  I  .*  (Rúbrica,)  a Aqui  comienza  el  libro  de  boecio  seuerino  senador  de 
rroma  el  qual  fizo  estando  preso  por  mandado  de  iheodorico  rrey  de  los  godos 
e  es  llamado  este  libro  de  conssola^ion  e  fue  declarado  por  doctor  en  ssanta 
theologia  que  ouo  nombre  fray  nicolas  trebet  de  la  orden  de  los  frayres  de  San- 
to Domingo.» 

«Yo  fray  nicolas  de  trebet  maestro  humilde  en  la  ssanta  escriptura  en  rreue- 

renda  sso  atreuido  a  declarar  este  libro  de  boecio recontando  assi  la 

ystoria  de  tbeodorico  rey  de  los  godos  como  todas  las  otras  cosas  que  a  la  dicha 
ystoría  perteneciessen»  etc. 

Tiene  duplicado  el  íoL  xeij;  arrancados  los  folios  cxxxv  á  cxxxjx,  ambos  in- 
dosive,  y  termina  incompleto  en  el  fol.  cliij  v.^  con  los  prindpios  del  cap.  IX 
del  V  libro. 

No  se  declara  el  nombre  del  traductor  español. 

Letra  del  siglo  XV.  Hoj.  de  289  X  ^^5  tnm.  Escrit.  á  dos  col.  de  188  X  60» 
Capítulos  y  capitales  de  rojo.  Papel.  P.^* 


Tratado  db  Maphbo  Vbgio  db  las  Doctrinas  y  buenas  crianzas  qüb  dbbbn 

DAR  los  padrbs  á  LOS  Hijos;  escrito  de  mano  en  86  hojas. 

El  titulo  de  que  carece  debe  ser,  según  se  declara  ya  en  el  libro  segundo,  el 

f  iguiente:  Maffei  Végii  laudemis  de  edueatüme  libirorum  et  eorum  claris  moribus. 

F<d.  I.*  Gran  inicial  de  oro  bruñido  sobre  fondo  azul  punteado  y  troncos 

blancos,  según  la  ornamentación  conocida  de  los  mss.  itals.  del  siglo  XV. 


94  REVISTA   DB  ARCHIVOS 

Empieza  el  texto:  «Si  tantum  nobis  ingeoii  et  ut  quod  in  presentía  aggredi^ 
mus  recte  consumateque  perficere  possemus...!) 

La  orla  de  la  margen  inferior  tiene  en  su  centro  el  escudo  de  armas  del  Con* 
de  sobre  el  aspa  de  San  Andrés,  de  plata  muy  ennegrecida  por  la  oxidación. 

Iniciales  de  oro  sobre  fondo  azul;  capitales  como  la  reseñada  al  principio* 

Consta  de  87  hojas  de  fína  y  blanca  vitela,  de  292  X  ^^o  mm. 

La  escritura  mide  190  X  125.  Canto  de  oro  labrado. 

Es  una  de  las  obras  escritas  en  Italia  indudablemente  por  encargo  del  Conde 
y  que  por  su  elegancia  en  nada  desmerece  de  las  que  allí  se  hacían  para  su  con- 
temporáneo el  Marqués  de  Santillana. 

Acaba:  «Sumptum  pretiosissimum  tempus  esse  ipsi  quoque;  animo  ñxun» 
perpetuo  tementes  obseruent.D 


ROMAE  APVD  SANCTVM  PETRVM  NONO  KL  lANVARII  MCCCCXLIIll 
TEMPVS  QVO  MATEVS  LIBRVM  EDIDIT. 
Encuad.  Grimand. 

LaCTANCIO  FlRMIANO  QUE  TRATA  DE  LAS  DIVINAS  INSTITUCIONES  CONTRA  GENTBSt 

escrito  de  mano  en  pergamino. 

De  este  ms.  puede  decirse  io  mismo  que  del  anterior  en  cuanto  á  la  elegan- 
cia de  la  escritura,  gusto  y  riqueza  de  capitales  é  iniciales,  fínura  de  la  vitela  y 
al  carácter  de  la  ornamentación,  como  que  pertenece  á  la  misma  época  y  fué 
hecho  también  en  Italia  para  el  Conde  de  Haro. 

El  título  en  la  primera  hoja  (1),  dice: — Lactantii  Firmiani  institutionun^ 
dívinarum  adversum  gentes. 

Consta  de  194  fol.  Hojas  de  280  X  190-  ^^j^  ^^  ^^  escritura  186  X  I37« 
Encuad.  Grimaud.  Canto  dorado. 

Historia  del  Emperador  Tamurbeque  donde  se  refieren  sus  grandezas  y  vic» 
torias  y  la  famosa  Batalla  en  que  venció  y  prendió  el  Gran  Señor  y  Turca 
Aldaire  Básica,  en  que  se  hallaron  Payo  de  Soto  y  Hernán  Sánchez  de  Palen* 


(i)  Esta  hoja  está  rehecha.  AI  pie  de  la  página  hay  esta  nota  de  Asensio:  «Año  de  1769  se  suplid 
esta  primera  hoja  que  faltaba  á  este  Ms.  de  Lactancio  por  la  edición  de  1470.  La  escribió  de  orden 
de  D.Juan  de  Santander,  Bibliotecario  Mayor  de  S.  M.,  D.  Francisco  Asensio,  á  los  seis  años  de  fU 
empleo  numerario  eo  la  Real  Biblioteca,  y  á  los  treinta  de  su  antigüedad  en  ella  y  sesenta  y  cebo  deíA 
edad.  La  nota  aquí  de  orden  superior.» 

La  imitación  está  muy  bien  hecha,  considerada  la  edad  de  Asensio , 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  55 

zuelos  Embaxadores  de  el  Señor  Rey  Don  Enrique  de  León;  que  fueron  por  el 
muy  bien  recibidos,  y  El  retorno,  letras  y  dones  que  embió  con  un  cavallero 
suyo  Caatrax,  por  nombre  Mohamao  Alcaxí,  y  la  segunda  embaxada  quel  Señor 
Rey  le  hizo  y  de  lo  que  paso  que  va  la  Historia  refiriendo  por  sus  capítulos. 

Fol.  1.*    El  grand  emperador  e  señor  tamurbeque  auiendo  muerto  el  emped- 
rador de  samarcante... 

Acabada  en  el  fol.  CLI  v.^  con  las  palabras:  «lunes  en  la  noche  postremero 
día  de  nobiebre  llegaron  a  la  ysla  de  Cecilia  e  tomaron  puerto  en  la  ciudad.» 

Queda  incompleto  el  texto;  pero  es  muy  poco  lo  que  falta,  como  puede  ver- 
se cotejando  el  ms.  con  la  edic."  de  Sevilla  de  1583.  Este  cotejo  permite  apuntar 
algunas  variantes,  en  general,  en  favor  del  ms. 

Su  letra  es  del  siglo  XV.  Hojas  de  294  X  210.  A  dos  col.  de  205  X74  En  las 
dos  últimas  hojas  47  dichos  de  Catón,  romanzados  y  de  letra  del  siglo  XV.  Hol.« 

SÉNECA  CONTRA  LA  Ira  Y  Saña,  escrito  de  mano  en  lengua  castellana. 

SÉNECA  EN  sus  EpIstolas,  traducido  del  Latín  en  romance,  por  Hernán  Pérez 
de  Guzmán,  con  una  introducción  de  Philosophia  moral.  Impreso  en  Zaragoza, 

año  de  i4g6. 

A.   P.   Y  M. 

(CoHÍiHUMrá,) 


EL  BREVIARIO  OVETENSE 

El  mérito  principal  de  este  Breviario  consiste  en  haber  sido  el  primer  libro 
impreso  en  Oviedo.  Según  el  P.  Risco  (1),  «toda  la  clerecía  de  la  Diócesis  suplicó 
en  Sínodo  al  Obispo  D.  Cristóbal  de  Rojas  y  Sandoval  que  imprimiese  el  Brevia- 
rio ovetense,  porque  eran  ya  muy  raros  sus  ejemplares,  por  cuyo  motivo  se  iba 
perdiendo  el  propio  rezo  diocesano».  Así  fué  la  impresión  del  Breviarium  secundum 
morem  almae  eccksiae  oveUnsis  emper  impressum  aptíd  Ovetum,  Atino  Dom,  1536^ 
Excudehaiur  Oveti  Per  Augustini  de  Pa:(^  8.*,  505  hojas  escritas  á  dos  columnas 
en  latín,  excepto  cinco  páginas  de  erratas  y  16  al  principio,  letra  gótica,  dibu- 
jados algunos  caracteres  capitales,  tinta  negra,  y  encarnada  al  principio  de  las 
lecciones.  Las  primeras  88  páginas  foliadas  con  números  árabes  comprenden  el 
Ptalterio,  estando  las  siguientes  hasta  el  fín  señaladas  con  cifras  romanas. 


(i)     España  Sagrada,  tomo  XXXVIII,  pág.  84,  columna  l.»,  líneas  31  á  38 


^6  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

Principia  con  el  Calendario,  seguido  de  una  Tabla  de  las  letras  dominicales, 
Áureo  número,  De  mdictume^  Canon  de  las  fíestas  movibles,  Instituciones  gene- 
rales para  el  Oficio  divino  según  el  orden  de  la  santa  Iglesia  de  Oviedo,  índice 
de  los  Psalmos  por  orden  alfabético,  Dominicas,  Santoral,  Oficio  común  de  las 
fiestas,  Letanías  de  los  santos,  Bendiciones  y  Errata.  En  el  texto  se  hallan  tres 
láminas  intercaladas;  una,  que  precede  al  índice  de  los  Psalmos  y  representa  al 
Padre  Eterno  con  los  ángeles,  en  la  cual  se  lee:  Sancta  Trinitas  vtivs  Devs  ndu- 
rir$  nohis  idu gloria  in  coelis.  Otra,  en  que  figura  un  penitente  y  esta  inscripción: 
Bgo.  ovi.  peccaiH.  Y  la  tercera,  cuya  parte  superior  dice:  Hi  svni  filii  tnei  diUcti^  y 
la  inferior,  ostenta  las  figuras  de  San  Pedro,  un  Arzobispo,  un  Obispo  y  varios 
monjes  y  santos.  Esta  va  colocada  antes  del  Santoral,  y  á  la  anterior  sigue  el 
principio  del  Psalterio.  En  la  santa  iglesia  Catedral  Basílica  se  conserva  un  ejem- 
plar y  otro  en  la  Biblioteca  provincial  universitaria,  que  es  el  que  tenemos  á  la 
vista,  y  carece  de  algunas  hojas  al  principio.  Tiene  tres  páginas  en  blanco,  que 
anteceden  á  las  erratas.  En  la  parte  media  de  la  tercera  se  halla  una  nota  manus- 
crita,  muy  importante  desde  el  punto  de  vista  litúrgico,  que  copiada  á  la  letra 
dice  así:  «Prohibido  por  la  Bula  de  Fio  5.*  en  el  año  1568  qe.  principia  Quod  a 
mbhis  y  se  halla  al  principio  del  Breb.  Romano  que  hoy  se  usao-anno  de  1769.» 
No  encontramos  indicio  alguno  de  quién  fuera  el  poseedor,  que  indudablemente 
anotó  esto. 

Esta  afirmación  es  exacta,  porque  sabido  es  que  antes  del  Concilio  de  Trento 
el  Breviario  no  era  uniforme  para  todas  las  Diócesis;  los  había  distintos  para 
cada  una  de  ellas,  lo  mismo  que  para  el  orden  de  religiosos.  El  Papa  Pío  V  fué 
el  primero  que  mandó  formar  un  Breviario  para  el  uso  universal  de  la  Iglesia, 
titulado  Briviarium  romanum  ex  decreto  sacro -sancti  concilii  TridenUni  restitutum^ 
en  el  cual  hicieron  después  reformas  Gemente  Vlil  (1603^  y  Urbano  Vil!  (1631) 
que  mejoraron  la  edición  de  Pío  V.  Desde  entonces  el  Breviario  romano  no  ha 
sufrido  sino  insignificantes  modificaciones. 

Tal  es  el  Breviario  de  Oviedo^  libro  venerable  y  raro  por  ser,  como  al  prin- 
cipio se  ha  dicho,  el  primero  editado  en  esta  ciudad,  y  acaso  el  único  por  el 
impresor  Paz,  quien,  como  en  su  tiempo  se  acostumbraba,  era  impresor  ambu- 
lante; pues  existen  ediciones  suyas,  hechas  en  Burgos  el  año  1557. 

El  ejemplar  de  la  Catedral  refiere,  entre  otras  cosas  notables  y  curiosas,  cómo 
fué  abierta  el  Arca  Santa  de  las  Reliquias  por  orden  del  Rey  D.  Alfonso  VI. 

Baldombro  Dibz  y  Lozano. 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  ^^ 


DOCUMENTOS 


Nuevos  docameiitos  referentes  á  Diego  Velásqaes  en  la  Orden 

de  Santiago. 

En  Mayo  de  1899,  y  con  motivo  del  cuarto  centenario  del  nacimiento  del 
insigne  Velizquez,  di  á  conocer  en  esta  Revista  todos  cuantos  documentos  se 
conservan  en  el  archivo  secreto  de  las  Ordenes  concernientes  al  larguísimo,  traba- 
joso y  accidentado  expediente  para  el  ingreso  de  tan  preclaro  varón  en  la  noble 
caballería  de  Santiago. 

Extracté  al  mismo  tiempo  todo  lo  más  importante,  á  mi  juicio,  que  contiene 
el  voluminoso  proceso  público  de  pruebas,  y  aun  cuando  llamó  mí  atención  el 
que  muchos  de  los  autos  y  acuerdos  del  Consejo  respondiesen  á  peticiones  y 
alegatos  que  no  parecían  por  escrito,  hube  de  atribuirlo  á  extravío  de  semejan- 
tes demandas  y  memoriales. 

Por  fortuna  no  ha  sido  así,  y  estos  documentos,  que  merecen  toda  suma  de 
respetos  y  la  consideración  de  verdaderas  reliquias  históricas  por  ser  algunos 
autógrafos  de  Velázquez  y  referirse  todos  á  su  persona,  se  hallaban  fíel  y  segura- 
mente guardados  y  me  han  sido  conñados  por  su  ilustre  depositario  el  Sr.  Zarco 
del  Valle,  Inspector  de  los  Reales  Oñcios,  para  que  los  reúna  á  los  demás  que  se 
han  entregado  y  se  custodian  con  el  mayor  esmero  en  el  Archivo  Histórico  Na- 
cional, 

Cuando  por  orden  del  Gobierno  fué  el  difunto  Sr.  Sancho  Rayón  á  incau- 
tarse de  los  libros,  papeles,  legajos  y  probanzas  que  constituían  el  abandonado 
archivo  de  la  casa  conventual  de  Uclés,  rompió  con  natural  curiosidad  y  viví- 
simo interés  la  funda  ó  camisa  que  envolvía  el  expediente  del  gran  artista  y  se* 
paró  los  documentos  sueltos  que  allí  había,  entregándolos  como  depósito  y  con 
cláusula  devolutiva  al  Sr.  Zarco  del  Valle,  quien  después  de  publicar  muchas  y 
muy  curiosas  noticias  de  Velázquez  en  el  tomo  LV  de  los  Documentos  iMitos, 
continuaba  reuniendo  cuantos  á  las  manos  le  venían  y  su  diligencia  le  procu- 
raba, con  ánimo  de  seguir  ilustrando  la  vida  del  Principe  de  nuestros  pintores, 
por  quien  siente  aquel  erudito  bibliófilo  profunda  admiración  y  fervoroso  culto. 

Guardó,  pues,  como  oro  eu  paño  tan  preciosos  documentos,  dilatando  la 


58  REVISTA    DE   ARCHIVOS 

divulgación  de  su  noticia  y  la  de  varios  libros  impresos  que  posee  con  peregri- 
nos datos  para  la  historia  de  Velázquez,  por  no  disponer  de  tiempo  suficiente 
para  este  ameno  vagar  intelectual,  y  absorvérselo  todo  las  ocupaciones  ínheren* 
tes  á  sus  cargos  palatinos  de  Bibliotecario  Mayor  de  S.  M.,  primero,  y  de  Ins- 
pector de  los  Reales  Oficios  más  tarde. 

Conoció  mi  articulo,  que  sirvió  para  aguijar  su  deseo  de  publicar  en  opúsculo 
los  papeles  que  tenía;  pero  los  continuos  deberes  de  su  alto  empleo  y  su  que- 
brantada salud,  no  le  consienten  realizar  su  propósito  y  me  ha  dispensado  la 
amistosa  confianza  de  entregármelos  para  darlos  á  la  estampa  y  devolverlos  á 
donde  deben  estar. 

Las  tristes  reñexiones  que  sugiere  la  lectura  de  este  proceso  incoado  y  ter- 
minado con  mejor  intención  que  acierto  y  durante  cuya  substanciación  tanto 
hubo  de  mortificarse  el  amor  propio  del  egregio  pretendiente,  consignadas  que- 
dan en  mi  citado  artículo  de  Mayo  de  1899;  no  hay  por  qué  repetirlas  ni  hacer 
nuevos  comentarios. 

Con  la  devolución  de  estos  importantes  y  autógrafos  documentos,  quedan 
completas  las  piezas  todas  de  este  asendereado,  famoso  y  discutido  expediente 
de  caballero  de  D.  Diego  de  Silva  Velázquez. 

Francisco  R.  db  Uhagón. 
He  aquí  estos  documentos  por  orden  cronológico: 

1658  (29  junio) 

Remito  al  Consejo  de  Ordenes  el  mem.*'  que  va  aqui  de  Diego  de  Silua  Veláz- 
quez para  que  se  me  consulte  lo  que  se  ofreziere  y  pareziere  sobre  su  pret.*"^  =:Ru- 
bricado  por  S.  M.  el  Rey  D.°  Felipe  4.°=:En  M.**  á  29  de  Junio  de  i638.=:=Al  M,*  de 
Tauara. 

(Gn  la  parte  exterior  de  esta  carpeta  se  lee  el  siguiente  extracto.) 

Decreto  de  su  Mag.*^  sobre  la  pretensión  de  Diego  de  Silua  Velázquez. 

Pretende  el  habito  de  Santiago.  Señalaronsele  confínes  de  la  ciudad  de  Oporto 
en  Portugal,  los  lugares  de  Monte  Rey  y  Tui»  y  diose  á  la  escriuania  de  Cámara 
decreto  p.^su  cumplimiento  en  23  de  Julio  de  lósS.sHay  una  rubrica. 

(Dentro  de  esta  carpeta  se  halla  lo  que  sigue.) 

Señor, 

Diego  de  Silua  Velázquez  Aposentador  de  Palacio  y  ayuda  de  Cam."  de  V.  M.: 
DJQe  q.*  V.  Ma  Dios  le  g."  le  ha  hecho  mrd.  de  hauito  de  la  orden  de  Santiago  y 
respecto  de  hauer  nacido  sus  abuelos  paternos  en  el  Reyno  de  Portugal,  supp.® 
á  V.  M.  se  sirua  de  mandar  que  los  informantes  que  hubieren  de  hacerle  sns 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  39 

pruebas  en  Seui.*  de  donde  es  natural  no  se  embaracen  en  ir  a  la  frontera  sino 
que  se  hagan  en  esta  corte,  por  la  parte  q/  le  tocare  de  sus  abuelos,  como  se  ha 
hecho  generalmente  con  todos  los  que  tienen  dependencia  en  aquel  Reyno;  y 
quando  en  esto  no  haya  lugar  puedan  los  informantes  hazer  las  pruebas  que 
tocare  a  esta  parte  en  la  dha  ciu."*  de  Seuilla  donde  biuieron  dhos  sus  abuelos,  en 
q.«  a[brá]  merced. 

i658  (5  julio) 
Señor, 

Por  decreto  de  29  de  Junio  pasado  se  sirbe  V.  M.  remitir  á  este  Consejo  el  me- 
morial que  bino  con  el  de  Diego  de  Silba  Velazquez  y  manda  V.  M.  que  sobre  su 
pretensión  se  consulte  lo  que  se  ofreciere  y  pareciese.  Diego  de  Silba  Velazquez 
Aposentador  de  Palacio  y  ayuda  de  Cámara  de  V.  M.  refíere  que  le  tiene  echa 
m.'  V.  M.  de  habito  de  la  orden  de  Santiago  y  respecto  de  auer  nacido  sus  abue- 
los paternos  en  el  Reyno  de  Portugal  supplica  a  V.  M.  se  sirba  mandar  que  los  in- 
formantes que  ubieren  de  acer  sus  pruebas  en  Sebilla,  de  adonde  es  natural,  no 
pasen  a  la  frontera  a  ager  las  que  tocan  en  aquel  Reyno  por  sus  abuelos  paternos 
sino  se  agan  en  esta  corte  lo  que  tocare  a  esta  parte  como  se  auia  echo  general- 
mente con  todos  los  que  tenian  dependengia  en  aquel  Reyno,  y  quando  esto  no 
aya  lugar,  se  agan  en  Sebilla  adonde  binieron  y  biuieron  sus  abuelos. 

Y  auiendose  uisto  en  el  Consejo  ha  paregido  representar  á  V.  M.  que  aunque 
antes  de  los  Qapitulos  Generales  que  últimamente  se  ^alebraron  en  esta  Corte  se 
solia  dispensar  con  los  Caballeros  Portugueses  habiendo  en  esta  Corte  sus  prue- 
bas, reconociendo  los  incombenientes  que  resultauan  de  esto  se  Qero  la  puerta  por 
una  de  las  contituQiones  de  los  Qapitulos,  y  siendo  tan  próxima  la  prohibiQion  si 
se  i^iese  este  exemplar  todos  queran  balerse  de  el  y  abria  aprobechado  poco  el  re- 
medio que  procuraron  poner  los  Qapitulos;  pero  reconoglendo  el  Consejo  que  el 
pretendiente  se  alia  sirbiendo  tan  cerca  de  la  Real  persona  de  V.  M.  parcQe  al 
Consejo  proponer  á  V.  M.  toda  la  gracia  posible,  como  lo  será  si  V.  M.  se  sirbiese 
que  se  agan  en  los  conñnes  las  pruebas  que  tocaren  al  pretendiente,  en  los  luga- 
res que  se  aliaren  mas  próximo*-  á  la  Qiudad  de  Oporto  que  es  adonde  da  el  preten- 
diente sus  orígenes  por  la  genealogia  que  a  presentado  en  el  Consejo.=:V.  M.  man- 
dará en  todo  lo  que  mas  fuere  de  su  Real  servígio.  Madrid  Julio  5  de  i6bS,=(Hay 
ocho  rubricas  J 

(JEn  el  exterior  de  este  informe  se  lee  el  siguiente  extracto,) 

Consejo  de  ordenes  a  3  de  julio  de  i638.  Responde  á  la  Consulta  de  V.  M.que 
bino  con  un  memorial  de  Diego  de  Silba  Velazquez  ayuda  de  Cámara  de  V.  M.  en 
que  supplica  que  la  parte  que  le  toca  por  sus  abuelos  paternos  en  el  Reyno  de  Por- 
tugal se  agan  en  esta  corte  o  en  Sebilla.  de  adonde  es  natural.=/'/fj/  una  rubrica.) 

(Al  margen) 
chagtse  dUM^Rubricado  por  S,  Af.J 


6o  REVISTA    DE   ARCHIVOS 


1659  (i6  febrero) 
M.  P.  Sr 

Diego  de  Silua  Velazquez,  Aposentador  de  Palacio  y  Ayuda  de  Cámara  de 
V.  A.  recoQogido  con  sumo  reodimieato  á  la  mrd.  que  el  Consejo  le  ha^e  en  la 
pretensión  que  tiene  al  avito  de  Cauallero  de  la  orden  de  Santiago=JiQe  que 
viendo  la  dilagion  de  su  despacho  se  alia  obligado  de  suplicar  a  V.  A.  continué 
la  mrd  que  le  ha^e  viendo  la  información  que  se  a  hecho  sobre  si  en  el  conca- 
rren  las  calidades  que  disponen  los  establegimientos  que  acordó  el  ultimo  Capí* 
tulo  q.*  celebro  la  dha  orden:» Y  aunque  juzga  traerá  entera  prouanza  de  su  no- 
bleza ladha  información, presenta  al  Consejo  testimonio  de  DonFernando  Suarez 
de  Urbioa  escriuano  mayor  del  Cauildo  y  Rejimiento  de  la  Ciudad  de  Seuilla,  por 
donde  consta  fueron  personas  hijosdalgo  notorios  de  sangre  sus  padres  y  abuelos 
losquales  fueron  vezinos  y  naturales  de  la  dha  ^iudad,  e^epto  sus  abuelos  pater- 
nos que  nagieron  en  el  Reyno  de  PortugaI=Y  pues  el  Consejo  es  pregiso  este  muy 
Informado  de  que  en  la  ciudad  de  Seuilla  no  ay  mas  acto  de  distioQion  para  la  no* 
blega  de  sus  veginos  qué  el  que  el  presenta  y  no  a  sido  estilo  traer  los  libros  origina- 
les, parece  que  si  hubiese  bastado  este  motibo  a  despachar  otros  ahitos  podra  pro* 
meterse  el  suplicante  no  recibir  menos  onrra  de  la  grandeva  de  V.  A.=No  puede 
hauer  en  el  pretendiente  actos  de  distiogion  en  su  persona  a  causa  que  vibiendo  en 
Seuilla  con  su  padre  Juan  Rodríguez  de  Silua  le  mando  venir  V.  A.  el  año  de  6a3 
teniendo  muy  pocos  de  edad  el  dho  Diego  de  Silva  q.*  desde  entonces  a  conti- 
nuado el  R.'  Seruigio  y  ocupado  algunos  años  fuera  de  la  Corte  siendo  embiado 
de  V.  A.  en  diferentes  ocasiones  a  todas  las  provincias  de  Italia  para  cosas  tocan- 
tes a  su  Seruicio.  Y  empleado  en  el  cumpliendo  con  esta  primera  obligagion  no 
a  atendido  a  otra  combeniengía  ni  de  interés  ni  de  lustre.=Y  por  las  jornadas 
que  a  hecho  tampoco  se  a  avengindado  en  Madrid  ni  en  otra  parte,  en  cuya  con- 
sideragion  no  duda  que  V.  A.  le  dexe  de  hager  la  mrd  que  esper slss Diego  de  SUua 
Vela^que^. 

Yo  Don  Fer«<^  Suarez  de  Urbina  escribano  mayor  del  cabildo  y  reximiento 
desta  Muí  Noble  y  Muí  Leal  ciudad  de  Seuilla,  Doi  fe  que  vn  Libro  enquadernado 
en  pergamino  escrito  en  noventa  y  seis  foxas  con  vn  titulo  que  dise  Libro  de  ta 
imposision  de  la  carne  que  enpiesa  en  trege  de  dígiembre  de  mil  y  quinientos  y 
nobenta  y  seis  y  acaba  en  quinge  de  febrero  de  mil  y  scisgientos  y  trage  años,  y  a 
foxas  siete,  a  la  buelta,  esta  vna  partida  que  dise  al  marjen:  petigion  de  Ju.'^IBeias- 
ques;  y  su  tenor  della  dise  asiraLei  petigion  de  Ju."  Belazques  en  que  pide  se  \t 
buelba  la  blanca  como  Caballero  hijo  dalgo  notorio  de  sangre  y  dio  fe  Ber.*^  de 
Bonilla  portero  que  llamo  a  cabildo=Todos  que  se  le  buelba  como  la  pides^y  en 
el  dicho  Libro  á  foxas  sesenta  y  vna  esta  vna  partida  que  dise  al  marjen:  petigion 
de  Andrés  de  Buen  rostro  en  que  pide  la  inposision  de  la  carne  como  Caballero 
hijo  dalgo  notorio  de  sangre siTodos  que  se  le  buelba  como  la  píde=Y  asi  mismo 
Doi  fe  que  en  otro  Libro  enquadernado  en  pergamino  escrito  en  dosientas  j 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  6 1 

noventa  y  dos  foxas  coa  vn  titulo  q."  dise  Libro  de  la  inposision  de  la  carne 
que  se  manda  bolher  al  estado  de  la  No  bleqa  que  empiesa  en  dies  y  auebe 
de  Junio  de  mil  y  seiscientos  y  tre^e  años  y  acaba  en  seis  de  Junio  de  seiscien- 
tos j  quarenta  y  dos  y  a  foxas  treinta  y  tres  del  dho  Libro  esta  vna  partida  y  a  la 
margen  dise:  petición  de  Diego  Rodríguez  de  Silba;  y  su  tenor  della  dise  asi== 
Lei  la  petición  de  Diego  Rodrigues  de  Silba  en  que  pide  la  ynposision  de  la  carne 
como  hijo  dalgo  notorio  de  sangre  a  ra^on  de  tres  libras  en  cada  vn  dia  y  el  pare- 
cer que  sobre  la  dha  pretensión  an  los  Señores  Diputados  de  hidalguías  e  los 
Ll^fkj^  Cnbrun  LauQÍa  y  Henrique  Duarte  Letrados  de  la  Qiudad  y  dio  fe 
Per.'"  de  Bocanegra  que  a  llamado  a  cabildo  para  este  negocio  y  son  dadas  las 
ouebe=:Todos  q.*  se  bote  por  botos  secretos  si  se  bolbera  o  no  esta  imposision  de 
la  carne  que  pide  y  si  saliere  de  si  se  le  buelba  como  la  pide  por  a  horden=e 
luego  se  boto  secreto  y  se  contaron  los  botos  y  estaban  yguales  con  ios  capitulan- 
tes e  luego  Su  Señoria  el  S/  Conde  asistente  dixo  que  es  en  que  se  le  buelba  a 
dha  ynposision  como  la  pide=s  luego  se  regularon  los  botos  y  salió  de  si  que  se 
le  buelba  con  todos  los  botos  y  el  del  s.*"^  asistente  mtnos  vn  boto  que  ubo  de  no:= 
Y  en  el  dho  Libro  foxas  siento  y  sesenta  y  ocho  esta  vna  partida  y  a  la  margen 
dise  petición  de  Ju."  Rodrigues  de  Silba  hijo  lexitimo  de  Diego  Rodrigues  de  Silba 
en  que  pide  la  inposision  de  la  carne  a  ragon  de  a  tres  libras  en  cada  vn  dia  que 
)ura  aber  gastado  de  las  carntcerias  publicas  desta  ^iudad  como  a  hijo  dalgo  no- 
torio de  sangre  según  y  como  se  le  bolbio  a  el  dho  su  padre=sTodos  que  se  le 
buelba  como  lo  pide  y  se  le  bolbio  a  el  dho  su  padre.=Y  en  esta  conformidad  y 
forma  están  las  demás  partidas  que  están  en  los  dhos  libros  a  q.°  la  ciudad  manda 
bolberla  dha  ynposision  de  la  carne  como  consta  y  parece  de  los  dhos  Libros 
a  q.*  me  refiero;  y  para  q.«  dello  conste  de  pedimieoto  de  la  parte  de  D.  Diego  de 
Silba  Belazques  di  el  presente  en  Seuilla  en  dies  y  seis  días  del  mes  de  febrero  de 
mil  y  seiscientos  y  sinq.^  y  nuebe  años  (Hay  una  rubrica  ó  signo).  E  hice  mi  sig- 
no (Hay  un  signo)  en  testimonio  de  verdad.sKer.'^^*  Suarez  de  Uruinass."*"  m.<^ 


1639  (18  rCBRERO) 

Exeelentisimo  Señor, 

Por  la  Estafeta  con  certificación  remitimos  las  pruebas  de  Diego  de  Silua  Ve- 
lasquea  a  manos  de  Matheo  Mallea  Ibarra  para  que  las  entregue  en  el  Conss^«srs 
Desde  el  Domingo  16  del  presente  están  concluidas  =s  y  nosotros  estañamos 
preuenidos  para  partir  a  Baeca  el  dia  siguiente  a  obedecer  a  Vex.*  i  amaneció  mi 
compañero  con  calentura  y  esta  es  la  hora  que  no  se  le  a  quitado:  i  por  temerme 
no  pase  adelante  el  mal  i  no  atrasar  mas  que  estos  dos  dias  el  emularlas  me  a 
parecido  no  dilatarlo=En  estando  para  ponerse  en  Camino  mi  compañero  iremos 
1  Baccs  sin  perder  tiempo=Guarde  Dios  a  Vex.'  como  desseo  y  e  menester:  Se- 
nula  y  febrero  18  de  lóScpsCriado  de  Vex/  Femando  Antonio  de  Salcedo. 


6a  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

1659(19  julio) 
(Carpeta  que  dice) 

Despáchese  titulo  de  Caballero  de  la  orden  de  Santiago  a  Diego  de  Silua  Ve- 

lazquez,  natural  de  Seuilla,  inserto  el  brebe  de  Su  santidad  en  q/  dispensa  las  no 

prouadas  noblezas  en  el  Consexo.  A  veintinuebe  de  Julio  de  i^^^ssfHdy  unm 

rubrica,) 

(Dentro  de  esta  carpeta  se  halla  lo  siguiente.) 
El  Marq,'  de  Tauara  3  de  Abrill  659. 

S^ñor, 

Con  la  Conss.^  del  Conssejo  sobre  el  haujto  de  Diego  Velasquez,  da  qnenta  a 
V.  M.  de  lo  que  se  ofrece. 

(En  el  interior  se  lee  lo  siguiente.) 

Señor. 

El  Consejo,  obrando  toda  la  gra  posible  dio  auto  en  las  pruebas  de  Diego  Ve« 
lazquez  para  q.*"  letigase  Carta  executoria  dejando  pendientes  para  después  de 
hauerla  obtenido  lo  que  pertenese  a  la  nobleza  de  las  ¡dos  agüelas  Doña  Maria 
Rodríguez  y  D.*  Catalina  de  Zajas  para  que  nezessita  de  dispenssa^ion  y  se  res* 
soluio  se  repressentasse  a  V.|M,  fuese  V.  M.  seruido  [de  pedirlas  a  S  u  San* 
tidady  secreta»  como  también  para  lo  q/  pertenezia  a  la  hidalguía  q.*  no  prouo 
el  pretendiente  en  su  baronia;  después  (señor)  pressento  nuebos  papeles  ynten* 
tandod?r  satisfazion  al  Conss.^  della  y  no  nezesitar  de  litigar,  con  que  se  voluio 
a  abrir  el  juy^io  7  dellos  ress/**  con  entero  conozimiento  de  que  no  obtendría  la 
executoria  y  que  era  condenarle  en  el  gasto  y  en  el  tiempo  y  otras  considerazio« 
nesy  y  hauiendose  buelto  a  conferir  el  negozio  parezio  (señor)  que  no  se  propu- 
siese á  V.  M.  en  el  aunque  se  a  hecho  en  otros  el  medio  de  dispenssazion  secreta 
y  que  corriese  este  negozio  en  conformidad  de  las  dispensaziones  que  se  an  pro- 
puesto y  V.  M.  se  a  conformado  pedir  a  Su  Sant/  como  las  de  que  nezesita  el  pre* 
tendiente  en  que  también  á  concurrido  el  conss.*  por  lo  que  en  el  e  buelto  a  par^ 
tizipar  las  de  la  Real  m^  de  V.  M.  sobre  que  no  se  obre  en  el  lo  que  se  opusiere  a 
los  estilos  y  atenziones  q.*  se  obscruan  en  estos  negozios,  7  aunque  en  este  es  gra- 
zia  particular  la  de  dispensarle  en  la  hidalguía  de  la  baronía  de  ninguna  manera 
es  trasordin,'**»  corriendo  en  la  forma  ordin.':  Como  lo  propone  el  Conss.^  y 
para  q.*'  V.  M.  se  sirua  tenerlo  entendido  me  a  parezido  representarlo  á  V.  M«y 
que  en  el  emos  sido  todos  de  un  parezer« 

Lo  que  V.  M,  fuere  seruido  resoluer  sera  lo  que  mas  combenga,  M/  3  de  Abrill 
de  i6^g.^Hay  una  rubrica.) 

(Al  margen  de  esta  Consulta  hay  el  siguiente  decreto,  rubricado  por  S.  M.) 

Veréis  lo  que  resueluo  en  la  Consulta  del  Conss.*  y  como  mando  que  esta  se 
ponga  con  ella  y  assí  se  executara^Es/á  rubricado  por  S.  M.) 


-       —  V., 


64  REVISTA    DE    ARCHIVOS 

1639  (5  agosto) 
Señor. 

El  Consejo  de  Ordenes  en  5  de  Agosto  de  lóSp. 

Para  que  V.  Mgd.  se  sirua  de  firmar  dos  cartas  para  el  enbaxador  de  Roma 
para  las  dispensaciones  del  abito  de  don  Diego  de  Silua  Velazquez  aiuda  de  Ca» 
mará  de  V.  Mgd.  y  aposentador  de  palacio. 

(Al  margen  un  Decreto  rubricado  por  S.  M.  que  dice  «Van  firmadas. i) 
(En  el  interior  de  este  pliego  se  dice  lo  siguiente.) 

Señor. 

En  conformidad  de  lo  que  V.  Mgd.  se  a  seruido  de  mandar  acerca  de  la  pretea» 
sion  del  abito  de  Santiago  de  D.  Diego  de  Silua  Velazquez  aiuda  de  Cámara  de 
V.  mgd.  y  aposentador  de  palacio,  el  Consejo  remite  vna  carta  duplicada  para 
que  V.  mgd.  se  sirua  de  fírmalla  para  que  el  enbaxador  de  Roma  remita  nueua 
breue  por  no  auer  prouado  la  nobleza  de  sus  agüelos  el  pretendiente  y  auer  veni- 
do el  breue  que  se  remitió,  diminuto.  V.  Mgd.  mandara  lo  que  fuere  mas  de  su 
real  seruicio.  Mad.  a  3  de  Agosto  de  1659.  C^^J  nueve  rubricas,) 

(Dentro  de  este  pliego  se  hallan  los  dos  siguientes  que,  no  obstante  haberlos 
publicado  en  el  referido  artículo,  vuelvo  á  reproducir  por  la  forma  bastante' dife- 
rente, de  su  redacción  y  la  discrepancia  de  alguna  fecha.) 

Licenciado  don  Gaspar  de  Sobremonte  de  mis  Consejos  de  Castilla  y  Italia,  mt 
Presidente  de  la  sumaria  de  Ñapóles  que  assistis  en  essa  Corte  Romana  a  mis  oe- 
gocios.=aA  Diego  de  Silua  Velazquez  mi  aiuda  de  Cámara  natural  de  la  Ciudad 
de  Seuilla  hize  merzed  de  habito  de  la  orden  de  S.  Tiago  y  auiendose  echo  lasin* 
formaciones  de  sus  calidades  y  siendo  vistas  en  el  mi  Consejo  de  las  Ordenes  pa- 
reció concurrir  en  el  pretendiente  las  que  requieren  los  establecimientos  de  dicha 
orden  menos  tener  dudosa  la  hidalguía  )  nobleza  por  su  varonia,  por  lo  qual  se 
le  ha  ordenado  que  litigue  y  saque  carta  executoria  por  esta  parte,  comprobando 
auer  sido  noble  Diego  Rodríguez  de  Silua,  natural  de  Oporto  en  el  Reyno  de  Por- 
tugal, abuelo  paterno  del  pretendiente,  y  assi  mesmo  por  no  auerse  probado  ple- 
namente la  nobleza  de  Doña  Maria  de  Silua,  abuela  paterna,  natural  de  Oporto» 
y  las  de  Juan  Velazquez  y  Doña  Catalina  de  Zaias  naturales  de  Seuilla,  abuelos 
maternos,  conforme  lo  disponen  los  establecimientos=Jefectos  porque  necesita 
de  dispensación  de  Su  Santidad  para  poder  obtener  la  merzed  que  le  e  echo,  y  me 
ha  parecido  mandaros  como  lo  ago  pidáis  de  mi  parte  esta  gracia  a  Su  Santidad 
y  que  alcanzada  la  remitáis. 

(Al  pie  de  este  documento  dice  lo  que  sigue.) 

Carta  para  el  \.^  D.  Gaspar  de  Sobremonte  de  mis  consejos  de  Castilla  y  Ita* 
lia  que  assiste  a  mis  negocios  en  Roma,  para  que  pida  la  dispensación  que  nece- 
sita Diego  de  Silua  Velazquez  mi  aiuda  de  Cámara  natural  de  la  ciu.'  de  SeuiU» 
para  tener  el  habito  de  S.  Tiago. 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  6^ 

(Ea  pliego  separado.) 

t 

el  Rey. 

Don  Luis  de  Guzman  Ponze  de  León  Caballero  del  habito  de  Alcántara  Comen* 
d.^de  Zeclauin  del  mí  Consexo  de  guerra  Jentilhombre  de  mi  Cámara  Capitán  de 
mis  guardas  españolas  y  mi  enbaxador  en  Roma,  por  cuanto  para  la  merzed  del 
habito  de  Santiago  q.*  tengo  hecha  a  Diego  de  Silua  Velazquez,  aiuda  de  mi  Cá- 
mara y  aposs.*"^  de  Palazio,  habiéndose  hecho  y  determinado  las  informaziones  en 
el  mi  Consexo  de  las  Ordenes,  parezio  q.«  nezesitaba  de  algunas  dispensaziones^ 
y  de  orden  mia  se  pidieron  a  Su  Santidad,  y  se  ha  expedido  breue  Apostólico,  el 
cual  visto  en  el  dicho  mi  Consexo  se  halla  q.«  en  el  viene  dispensada  la  no  pro- 
bada nobleza  de  Maria  Rodríguez  abuela  paterna  del  dicho  Diego  de  Silba  Ve- 
lazquez  y  assi  mismo  las  no  probadas  noblezas  de  Juan  Velazquez  y  Catalina  d 
Zaias  sus  abuelos  maternos,  y  por  q/  en  la  varonía  de  Diego  Rodríguez  de  Silua 
su  abuelo  paterno  le  estaba  mandada  litigar  y  sacar  Carta  executoría,  he  tenido 
por  bien  q.*  sin  esperarse  a  esto  se  pida  también  dispensazion  a  Su  Santidad  ea 
este  defecto,  os  mando  q.*"  en  mi  nombre  supliquéis  a  Su  Santidad  permita  se 
dispense  con  los  demás  y  en  la  misma  forma  este  defecto.  Para  lo  cual  mando  se 
os  vuelba,  el  brebe  q.*  ha  venido  de  Roma,  para  con  vista  de  el  y  de  la  nueba 
dispensazion  que  se  pide  solíziteis  y  hagáis  se  despache  el  que  conuiene  y  q.* 
comprehenda  todos  cuatro  suplementos  y  dispensaziones  y  sacado  le  remitiréis  a 
manos  del  mi  infra  escrito  secretario.  En  Madrid  a  cuatro  de  Agosto  de  1639. 

(Al  pie  de  este  documento  dice  lo  siguiente.) 

Para  q.'  el  embaxador  de  Roma  pida  dispensación  a  su  Sant.**  en  el  defecto  de 
no  probada  nobleza  de  Diego  Rodríguez  de  Silua,  abuelo  paterno  de  Diego  de 
Silua  Velazquez,  pretendiente  del  habito  de  Santiago. 

« 

1639  (26  noviembre) 

Remito  á  V.  E.  el  breue  inclusso  de  Su  Sant,**  sobre  el  despacho  del  hauito  de 
Diego  Velazquez  para  q.*  V.  E.  se  sirua  de  mandar  se  vea  en  el  Conss.®  y  q."  co- 
rra  este  negocio.  G.***  Dios  a  V.  E.  muchos  años.  Pal.®  26  de  Nouí.«  659.  =  Don 
José  diB  Fonseca  Rui^  de  Cortes. 

Don  Philipe:  por  la  gragia  de  Dios  Rey  de  Castilla  de  León,  etc.,  etc..  Admi- 
nistrador Perpectuo  de  la  Orden  y  Caualleria  de  Santiago  por  autt.^  app.<^  a  Vos» 

Saued  que  Diego  de  Silua  Velazquez  natural  de  la  ^iudad  de  Seuilla,  me  hi^o 
relación  dessea  entrar  en  la  dha.  Orden  y  víuir  en  la  obseruan^ia  regla  y  di^i* 
plína  della  por  deuogion  que  tiene  al  vien  auenturado  Apóstol  Sj  Santiago:  Su* 
pilcándome  le  mandase  admitir  y  dar  el  hauito  y  insignia  de  la  misma  orden,  yo 
acatando  su  deuocion  y  los  semidiós  que  ha  hecho  ami  y  a  ella  y  espero  que  hará 
de  aquí  adelante  y  a  que  por  vna  mi  ^edula  fha.  en  Buenrretiro  a  doce  de  Junio 
del  año  pasado  de  mil  y  seiscientos  y  ^inquenta  y  ocho,  hi^  mrd.  al  suso  dho. 
del  hauito  de  la  dha.  orden,  concurriendo  en  su  persona  las  calidades  que  los 

5 


66  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

•estableQtmieatos  della  disponen,  y  atento  que  por  ynform.*"  por  mi  mandado  ha- 
uida  consto  concurrir  en  el  dho.  Diego  de  Silua  Velazquez  las  dhas.  calidades,  lo 
he  hauido  por  vien  no  obstante  las  no  prouadas  noblezas  de  María  Rodrigues  su 
abuela  paterna  y  de  Juan  Velazquez  y  Doña  Catalina  de  Qayas  sus  abuelos  ma- 
ternos. En  que  Su  Santt."*  a  mi  instancia  y  suplicación  a  dispensado  por  su  breue 
«xpedido  en  Roma  que  es  del  tenor  siguiente  (i). 

1659  (27  noviembre) 

En  el  Consejo  a  veinte  y  siete  de  noviembre  de  mil  seiscientos  y  cincuenta  j 
nuebe  años  los  señores  presidente,  Estrada,  Riaño,  Arce  y  Arellano  para  que  cons* 
te  en  todos  tiempos  los  motivos  y  razones  que  tuvo  para  despachar  elavito  de  Diego 
Velazquez  de  Silva  aposentador  de  Palacio  y  ayuda  de  Cámara  de  su  Mag/  man* 
da  ron  que  se  pusiesen  por  avtos  todos  los  que  en  este  negocio  havido  consultas 
de  Su  Mag.<>  y  replicas  del  Consejo  y  en  execucion  del  hicieron  el  siguiente: 

Diego  de  Silva  Velazquez  dio  memorial  a  Su  Mag.<*  en  29  de  Junio  de  658  para 
que  las  pruebas  de  sus  abuelos  paternos  respecto  de  ha  ver  nacido  en  Portugal  se 
hiciesen  en  esta  Corte  por  el  embarazo  de  ir  aquel  reyno,  o  en  Ssevilla  por  haver 
ido  desde  el  a  ser  vecinos  de  aquella  civdad;  este  memorial  se  sirvió  Su  Mag.<*  por 
por  su  R.i  decreto  de  ag  de  Junio  de  38  remitir  al  Consejo;  en  el  se  hizo  consulta 
en  que  se  represento  á  su  Mag.<>  que  antes  de  los  cap.*»  G.^^  se  solía  dispensar  en 
que  las  pruebas  de  los  pretendientes  del  reyno  de  Portugal  se  hicieran  en  esta;  por 
vna  de  las  constituciones  que  en  ellos  se  hicieron  se  prohibió;  con  que  la  mayor 
gracia  que  Su  Mag.'^  podia  hacer  al  suplicante  era  mandar  se  hicieren  en  los  con- 
fínes mas  próximos  a  la  civdad  de  Oporto,  naturaleza  de  tus  abuelos,  y  por  decre- 
to de  5  de  Julio  del  mismo  año  en  respuesta  de  esta  consulta  se  conformó  Su 
Mag.'  se  hiciesen  en  los  confínes,  y  haviendose  hecho  las  pruebas  en  esta  confor- 
midad  y  entrando  en  el  Coasejo  en  26  de  febrero  de  5g  fueron  aprobadas  las  lim- 
piezas de  todas  lineas,  reprochando  todas  las  noblezas  por  no  estar  probadas  y  se 
le  mando  litigar  en  q.**  la  nobleza  de  su  varonía;  y  en  7  de  marzo  de  Sg  habiendo 
presentado  testimonio  el  pretendiente,  de  D.  Fer.**»  Suarez  de  Vrbina  escribano 
QQ.or  (iel  cabildo  de  la  civdad  de  Sevilla,  su  fecha  en  ella  a  diez  y  seis  de  Febrero  del 
mismo  año,  por  donde  constaba  que  al  padre  del  pretendiente  se  le  hacia  refacción 
de  la  blanca  de  la  carne,  pretendiendo  ser  este  acto  distintivo  de  nobleza,  havien- 
dose visto  en  el  Consejo  en  2  de  Abril  se  dio  avto  en  que  no  se  tubo  por  vaste,  este 
papel  para  abrir  el  Juicio  ni  alterar  nada  de  lo  resucito,  y  en  3  de  Abril  del  mismo 
año  haviendo  participado  en  el  Consejo  el  S.'  Marques  de  Tavara  presidente  del  le 
iiavia  dicho  el  5/  D.  Luis  de  Haro  q/»  deseaba  Su  Mag.**  el  buen  despacho  del 
pretendiente  y  quan  de  su  servicio  y  gusto  seria  el  que  le  tubieseí  se  hizo  consulta 
á  Su  Mag.<*l  refiriendo  el  estado  que  tenia  el  avito  y  como  no  se  le  podia  poner  por 
despacho  del  Consejo,  y  que  solo  se  le  podia  suplir  dispensando  Su  Santidad  en 
todas  las  noblezas,  sirviéndose  Su  Mag.**  de  escribir  carta  para  este  efecto  á  Roma, 
y  en  respuesta  a  esta  consulta  se  sirvió  Su  Mag.**  de  conformarse  con  el  Consefo 

(i)    Lo  pnbliqué  en  el  artículo  referido  y  no  hay  necesidad  de  volver  á  reproducirlo* 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  67 

Temitíendo  la  carta  firmada  y  mandando  que  esta  consulta  y  la  que  le  hizo  el 
'S.'  Presidente  se  junte  y  pongan  en  el  Archivo  para  que  siempre  conste  de  lo  que 
se  le  propuso  y  mando,  y  haviendo  venido  el  vreve  que  se  pidió  a  Su  Santidad 
errado  y  diminuto  en  3  de  Ag.^de  59  huvo  decreto  de  Su  Mag.**  para  q.*  haviendo 
entendido  el  hierro  de  la  dispensación,  por  evitar  la  dilación  y  ganar  las  oras  en  el 
despacho  mando  que  no  obstante  que  era  día  feriado  se  juntase  en  el  el  Consejo  en 
la  posada  del  S/  Presidente  para  dar  espedicion  a  este  negocio  oy  en  cinco  de  Ag.^ 

Diego  de  Silva  Velazquez,  Aposentador  de  PalaQÍo  y  Ayuda  de  Cámara 
de  V.  A.  Dí^e  a  entendido  que  el  Consejo  halla  poco  llena  de  actos  de  nobleQa  la 
información  que  se  a  hecho  para  el  abito  que  pretende,  y  por  que  el  es  natural 
•de  la  Qiudad  de  Seuilla  donde  fueron  a  si  mismo  vecinos  sus  padres  y  abuelos 
y  en  dha  Qiudad  no  ay  otro  acto  de  distinción  en  los  hijos  dalgo  de  sangre  (que 
/el  de  la  blanca  de  la  carne}  como  parece  por  el  testimonio  que  presenta,  se  ve  no 
poder  valerse  de  mas  instrumentos  que  aseguren  su  nobleza  que  los  presentados 
y  de  nuebo  añade  otro  testimonio  por  donde  consta  que  el  suplicante  á  gomado 
como  persona  hijo  dalgo  notorio  de  sangre  y  su  padre  y  abuelo  de  la  exsemp- 
Cion  y  prebilegio  de  la  dha  blanca,  y  por  que  no  parezca  puede  contradecirse  en 
lo  que  tiene  suplicado  antes  de  aora,  presenta  fee  de  hauerse  casado  el  año 
de  1618  en  Seuilla^  y  aunque  vibio  en  casa  de  su  padre  dio  petición  como  ve* 
CÍQO  para  que  se  le  mandasen  haber  en  la  blanca,  de  la  carne  los  cinco  años  que 
ay  desde  el  dho  de  618  hasta  el  de  623  en  que  fue  llamado  de  V.  A.  para  benir  á 
seruirle,  por  tener  en  su  misma  persona  este  acto  mas  de  distinción,  el  qual  ase- 
rgura  tres  posesiones  en  pretendiente,  padre  y  abuelo,  cuya  Consideragion  pide 
toda  la  atención  de  tan  gran  Tribunal,  para  que  no  permita  padezca  mas  descre- 
-dito  el  suplicante,  supuesto  que  no  puede  haber  en  el^  ni  en  sus  ascendientes 
mas  titulos  de  noblega  que  los  declarados,  ni  se  hallara  en  Seuilla  quien  pueda 
tener  mas  prerrogativas  para  obtener  abito  militar. 

Supp.*^  á  V.  A.  mande  Juntar  los  instrumentos  que  de  nuebo  presenta  á  los  ya 
-vistos,  y  que  se  le  despache  como  lo  aguarda  de  la  piedad  de  V.  A.  en  que  recl- 
uirá merced  =Z)i>^o  de  Silua  Vela^fquej. 

Don  Fernando  Suarez  de  Urbina  scriu*^  Mayor  del  Cabildo  desta  muy  noble  y 
muy  leal  zin.**  de  Seui/  y  Jurado  de  ella|  zertifíco  y  doy  fe  que  la  distinción  que 
ay  en  esta  ciu,<>  de  los  Caualleros  Hijos  dalgo  a  los  hombres  llanos,  es  el  boluer 
la  Ciu'  a  blanca  de  la  carne  á  los  que  tiene  por  tales  Hijos  dalgo,  y  no  ay  otro 
acto  distintibo  en  esta  Ciu,**  para  sus  vez.*»»  por  que  la  bara  de  Alcalde  de  los 
Hijos  dalgo  se  elixe  siempre  en  ella  a  cauallero  Rexidor  de  dentro  del  Cauildo  y 
no  a  otro  de  fuera=Y  el  seruicio  hordinario  y  extra  hordinario  y  moneda  forera 
no  se  reparte  en  esta  Ciu.^'  a  ningún  vezino  ni  ay  padrones  destos  repartimien- 
tos por  que  por  la  mayor  conserbacion  de  su  poblagion  y  beneficio  suyo,  el  ca- 
uildo desta  muy  noble  y  muy  leal  Ciu,<*  de  Seui/  los  paga  por  mayor  á  Su  Mg.^ ;  y 
para  que  conste  de  pedim.^  de  la  parte  de  Diego  de  Silua  Belazquez  ayuda  de 


68  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

Cámara  y  aposentador  Mayor  de  Su  Mg.**  di  el  presente  en  Seuilla  en  onze  días  del 
mes  de  marceo  de  mili  y  seisz.^  y  cinquenta  y  nueue  años=E  hÍQe  mi  signo  (hay 
un  signo)  en  testimonio  de  yerdad=>Fer.'^  Suare^  dt  üruinam 

Los  escriuanos  públicos  del  numero  de  esta  ziudad  de  Sevilla  que  aqui  firma» 
mos  damos  fee  que  don  Fernando  Suarez  de  Urbina,  de  quien  la  zertifícacion  de 
esta  otra  parte  parece  esta  firmada,  es  scriu.®  mayor  de  el  cauildo  desta  muy  noble 
y  muy  leal  Ziu,<*  de  Seuilla  y  como  tal  usa  y  exerze  el  dho  ofícioy  losavtosscrip.'^y 
de  roas  ynstrumentos  que  ante  el  an  pasado  y  pasan  se  les  a  dado  y  da  fec  y  ere- 
dito  en  juicio  y  fuera  de  el.  Fecho  en  Seuilla  en  ooce  de  marQO  de  mili  y  ss.<>*  y 
cinq.^  y  nueve  años.  P.®  Greg,'*  dt  i4uf7a=escriu.'»  pp."  ^Hay  un  signo,':=Tcmás 
Palomares=esescTÍu,^  ^^.^^(Hay  un  signo.) 

Yo  Don  Fer.'^'*  Suarez  de  Uruina,  escribano  mayor  del  cabildo  y  reximiento 
desta  mui  noble  y  mui  leal  ciudad  de  Seuilla,  Doi  fe  que  vn  libro  enquadernado 
en  pergamino  con  un  titulo  que  dise  Libro  de  la  ioposisión  de  la  carne  que  se 
manda  bolber  al  estado  de  la  noblega,  escrito  en  dosientas  y  nobenta  y  dos  foxat  y 
a  foxas  noventa  y  tres  del  dho  Libro  esta  vna  partida  del  tenor  sig.** 

Leila  petición  de  Diego  de  Silba  Velazquez,  hijo  lexitimo  de  Ju.*^  Rodrigues 
de  Silba,  en  que  dise  que]  se  le  deue  la  inposision  de  la  carne  de  tienpo  de 
sinco  añ.*  a  ragon  de  tres  libras  cada  dia,  que  pide  y  suplica  a  la  giudad  mande 
que  se  le  buelba  como  a  caballero  hijo  dalgo  de  sangre,  y  dio  fe  P.*^  López  de  Za- 
rain  portero  que  llamo  a  cabildo  y  son  las  oueue;  acordóse  de  conformidad  que 
se  le  buelba  como  se  le  bolbio  a  su  padre  y  abuelo,  como  parece  por  el  dho  Libra 
a  q.'  me  refiero  que  por  aora  queda  en  la  escríbanla  maior  del  dicho  cabildo;  y 
para  que  de  ello  conste,  de  pedimento  de  la  parte  de  don  diego  de  Silba  Velazque^ 
di  el  presente  en  Seuilla  en  diez  días  del  mes  de  marQO  de  mil  y  seiscientos  y 
8inq«^  y  nuebe  años.=E  fige  mi  signo  (hay  un  signo) ^  en  testimonio  de  ve.'  sv 
Fir.^  Suarej  de  Uruina=s,'"'  m,"" 

(Sigue  la  legalización  de  los  escribanos  en  letra  bastante  confusa.) 

Fe  de  casamiento  de  Diego  Vela^que:;, 

El  \^^  Juan  Gargia  Boga  beneficiado  y  Cura  proprio  de  la  yglesia  de  señor  Sant 
Miguel  de  Seuilla  gertifico  que  en  vno  de  los  libros  de  velagiones  y  desposorios 
desta  dicha  yglesia  esta  vn  capitulo  del  tenor  siguiente. 

En  lunes  v.^  y  tres  dias  del  mes  de  abril  de  mili  y  seisgientot  y  diez  y  ocho 
años  yo  el  \^^  Andrés  Miguel,  Cura  de  la  yglesia  de  señor  Sant  Miguel  de  Seuilla.. 
auiendo  pregedido  lo  dispuesto  por  el  Sancto  Coogilio  Tridentino  despose  por 
palabras  de  presente  que  hisieron  uerdadero  matrimonio  a  Diego  ,Velasques  hijo 
de  Ju.**  Rodríguez  y  de  Doña  Ger."*  Velazquez,  natural  desta  Ciudad,  con  Doñt 
Juana  de  Miranda  hija  de  Fran.<»  Pacheco  y  de  Doga  Maria  del  Paramo;  fueron  tes- 
tigos el  D.o'  Acosta  presbit.®  el  \\.^  Arnoja  (i)  y  el  padre  Pabon  y  en  este  día  los 

(I)    Rioja? 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  69 

vele  y  di  las  beadi^iones  nuptiales  en  esta  digha  iglesia  á  los  suso  dichos;  fueron 
padrinos  Ju.°  Pérez  Pacheco  y  Doña  Maria  de  los  Angeles;  y  por  verdad  lo  fírme 
fha  ut  supra.  El  UJ°  Andrés  Miguel, 

Y  para  que  de  ello  conste  a  pedimento  de  la  parte  di  esta,  fha  en  Seuilla  en 
ocho  dias  del  mes  de  abril  de  mili  y  seiscientos  y  v.^^  y  quatro  años  y  lo  ñrme= 
El  ll.<^  Juan  Garfia  Boqa. 


NOTAS  BIBLIOGRÁFICAS 

Typographle  IbérIquB  du  XV  aleóle. — Réproduction  en  facsimile  de  tous  les  carac- 
teres typographiques  employés  en  Espagne  et  en  Portugal  jusqu'á  Tannée 
i3oo.~Avec  Dotices  critiques  et  biographiques,  par  Conrad  Haebler. — La 
Haye,  M,  Nijhoff,  ed/  1901. 

El  nombre  del  Sr.  Haebler  no  necesita  de  presentación  para  nadie  que  en 
tipografía  ibérica  se  ocupe.  A  sus  anteriores  estudios  ha  añadido  el  arriba  citado 
de  innegable  utilidad  en  nuestra  tierra,  donde  no  se  hallan  editores  que  arries- 
guen el  capital  que  exigen  tales  obras,  de  escaso  número  de  lectores.  Tiene 
texto  español  y  francés;  comprende  67  nombres  de  impresores  ó  citas  de  im- 
prentas y  en  166  facsímiles  se  ofrece  una  reseña  bastante  completa  de  los  diver- 
sos tipos  empleados  en  las  primitivas  impresiones  de  la  península.  Es  de  lamen- 
tar, y  ya  lo  advierte  el  autor,  que  no  hayan  podido  conservarse  los  tamaños 
exactos  de  las  páginas  reproducidas,  detalle  importante  para  la  comparación  de 
los  caracteres.  En  el  texto  castellano  también  se  advierten  algunas  incorreccio- 
nes, explicables  en  un  extranjero,  p.  ej.,  la  traducción  de  aissancé  por  aseo  y 
otras;  pe  ro  todo  ello  son  detalles  que  no  afectan  al  mérito  principal  de  tan 
útil  repertorio.  Como  en  bibliografía  al  último  que  llega  le  son  muy  fáciles  las 
adiciones  ó  correcciones,  podemos  por  nuestra  parte  indicar  al  Sr.  Haebler  algu- 
nas de  las  primeras.  Ya  en  el  prólogo  observaba  que  prescindía  de  algunos 
tipos  solamente  empleados  para  bulas  de  indulgencia.  Entre  ellas  está  compren- 
dida una  en  pergamino  á  favor  de  D.  Fernando  de  Zúñiga  para  la  guerra  de 
Granada,  con  fecha  17  de  Abril  de  1483.  Procede  de  la  Delegación  de  Hacienda 
de  Valladolid;  se  conserva  en  el  Archivo  histórico  nacional,  y  aunque  algo  pare- 
cidos sus  tipos  á  los  del  facsímile  núm.  165,  es  evidente  que  pertenecen  á  dis- 
tinta fundición.  En  el  número  de  esta  Revista  correspondiente  á  Agosto-Septiem 
bre,  se  reproducirá  esta  Bula.  Del  impresor  Luschner  he  visto  otro  incunable  no 
mencionado  entre  los  registrados  en  la  Tipografía  ibérica.  Aunque  falta  la  primera 
hoja,  su  título  es:  «Regula  S.^  Benedícti»,  y  el  colofón  dice:  Explícit  regula 
eximii  patris  no/stri  beatissimi  benedicti.  In  mona/sterio  beatissime  virginis  Marie 
de/monteserrato  ordinis  einsdem  (sic)  san/cti  de  obseruátia.  Impressa  per  ma/gis- 
trú  Johannem  luschner  alamanü/expensis  eiusdem  monasterii.  Anno/Domini  mi- 


70  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

llesimo  quadringétesimo/nonagesimonono.  xíj.  mensis  Junii.  (43  hoj.  8.*)  Es  prcH 
piedad  del  Sr.  D.  Emilio  Trallero,  residente  en  Estercuel,  provincia  de  Teruel. 
Finalmente,  en  el  articulo  que  nuestro  compañero  el  Sr.  Serrano  ha  publicada 
en  el  último  número  de  esta  Revista  acerca  del  verdadero  autor  de  La  Celestí^ 
na  y  podrá  ver  el  Sr.  Haebler  y  añadir  á  su  catálogo  de  imprentas  españolas,  la 
curiosa  noticia  acerca  del  impresor  Juan  de  Lucena,  que  muy  próximo  á  los 
años  de  1476,  imprimía  en  la  villa  de  Montalbán,  probablemente,  con  caracteres 
hebraicos.  Nuestro  sincero  aplauso  al  ilustrado  extranjero  que  con  tan  preciadas 
obras  contribuye  al  esclarecimiento  de  la  historia  tipográñca  española. 

A.  P.  Y  M. 


II  Cancionero  Clasaense  263.— Nota  del  prof.  Antonio  Restori. — Roma.  Tipogr*  D,. 
R.  Accad.  dei  Lincei.— 1902.-40  págs.  8.®  (R^ale  Accademia  dei  Lincei.  Ex-^ 
tratto  dai  Rendiconti.  Vol.  XI,  fase.  3.®  Seduta  del  16  Marzo  1902). 

La  mina  de  los  Cancioneros  españoles  es  inagotable,  y  su  abundancia  pro- 
duciría hartura  si  la  historia  literaria  no  los  utilizara  para  fínes  distintos  que  el 
simple  pasatiempo.  Todavía  quedan  varios  inéditos  y  no  tardará  nuestra  Revis- 
ta en  quitar  esta  cualidad  á  uno  de  los  antiguos.  El  Sr.  Restori  nos  da  á  cono- 
cer ahora  el  arriba  citado,  que  se  conserva  en  la  Biblioteca  de  Rávena,  adonde 
en  Mayo  de  1712  fué  trasladado  desde  Pisa.  Lleva  por  título  Libro  Roman\€ro  dé 
canciones.  Romances  y  algunas  nuehas  para  Passar  la  siesta  á  los  que  para  dormir 
tienen  la  gana,  i^8p,  Alonso  de  Nabarette  de  Pisa  en  Madrid,  j^8g,  Al  fín  del  ms.  se 
lee:  aCarte  cento  nouanta  quatro  scritte  tutte  di  Cansone  e  romanze  spagnole 
di  mano  di  Alfonso  nauaretti  di  pisa  1589  in  Madrid.»  El  Sr.  Restori,  que  ha 
encontrado  otros  códices  españoles  de  la  Classense  en  que  se  lee  el  apellido  Na- 
varrete,  cree  que  en  Pisa  y  en  Liorna  residían  y  ejercían  cargos  públicos  desde  la 
segunda  mitad  del  siglo  XVI  hasta  principios  del  XVII  varios  individuos  de  esta 
familia,  de  origen  español,  algunos  de  los  cuales  se  ocuparon  también  en  reunir 
y  copiar  obras  religiosas,  morales,  poesías,  etc.  Al  Alfonso,  probablemente  sol* 
dado,  según  el  Sr.  Restori,  debía  serle  más  familiar  casi  que  la  española  la  len* 
gua  italiana  y  su  cultura  no  pasaba  de  escasa,  como  ambas  cosas  se  deducen  de 
los  muchos  italianismos  que  emplea  y  del  poco  esmero  con  que  transcribe.  En  el 
cancionero,  que  comprende  233  composiciones,  abundan  más  que  las  religiosas 
y  morales,  las  populares  ó  callejeras.  El  Sr.  Restori  ha  logrado  fijar  la  paterni- 
dad de  unas  6j,  entre  las  que  hay  varias  de  D.  Diego  Hurtado  de  Mendoza,  Qjie» 
vedo,  Góngora,  Alcázar,  Cetina,  Juan  del  Encina,  Liñán,  Salinas,  Lope  y  del 
obsceno  fraile  Laserna.  No  faltan  en  esta  noticia  ios  principios  de  cada  composi- 
ción, ilustrados  á  veces  con  eruditas  notas.  Termina  el  interesante  estudio  del 
Sr.  Restori  con  un  índice  de  primeros  versos. 

A.  P.  Y  M. 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  7I 


DIe  MlnlatareaaaMtelIniio  der  K.  K.  Htfblbllothek,  von  Rudolf  Bber. 

Con  este  titulo  ha  empezado  á  publicar  el  Sr.  Beer  en  el  5/  cuaderno  de  este- 
año  de  la  Revista  vienesa  Kunst  und  Kunsthaudwerk  una  serie  de  artículos  acer- 
ca de  los  códices  con  miniaturas  de  la  Biblioteca  imperial  de  Viena  (1).  Este 
primer  artículo,  cuyo  texto  ocupa  las  págs.  233  á  264,  está  ilustrado  con  34  re- 
producciones fototípicas  de  miniaturas,  inicíales,  orlas,  escudos  de  armas  de  usos 
griegos,  latinos,  eslavos,  desde  los  de  hojas  de  pergamino  purpureo  del  siglo  V 
hasta  los  del  siglo  XVI  y  sirven  de  prueba  de  los  atinados  juicios  del  autor  sobre 
el  desarrollo  del  arte  en  la  iluminación  de  manuscritos;  respectivo  inñujo  de  las 
diferentes  escuelas,  interpretación  de  las  escenas  ó  fíguras  representadas  y  sobre 
las  múltiples  cuestiones  á  que  da  lugar  el  estudio  de  las  miniaturas.  En  la  segun- 
da parte  estudiará  el  Sr.  Beer  los  manuscritos  franceses  y  flamencos  y  en  la  ter- 
cera los  italianos.  El  trabajo  del  ilustrado  conservador  de  la  Biblioteca  de  Vien» 
será  leído  con  fruto  por  cuantos  se  interesan  por  esta  clase  de  conocimientos. 

|A.  P.  Y  M. 


Handbook  oí  the  new  Llbrary  of  Congress  In  Washington.  Boston,  1901. 
Report  of  the  Librarían  of  Congress  for  the  fiscal  year  ending  June  30,  I90L 

Washington,  1901. 

Llbrary  of  Congress.  Classifloatlon:  Class  Z,  Bibllography  and  Llbrary  solenoo» 

Washington,  1902. 

Muchas  veces  nos  hemos  lamentado  en  esta  Revista  de  la  penuria  con  que 
están  dotadas  nuestras  Bibliotecas,  y  no  hemos  extendido  la  queja  á  la  escasez 
del  personal,  porque,  como  interesados  en  el  asunto,  quizá  carecemos  de  auto- 
ridad para  consignar  el  hecho.  Siento  a  la  tv^  indignación  y  espanto  cuando  com- 
paro el  presupuesto  de  las  más  modestas  Bibliotecas  de  cualquier  nación  civili- 
zada con  la  mísera  y  regateada  limosna  que,  por  lástima  sin  duda,  dan  los  Go- 
biernos españoles  á  nuestras  Bibliotecas  para  europeizarnos  y  y  mucho  más,  si  para 
americani:(arnos^  que  este  sería  el  ideal,  establezco  la  comparación  con  las  de  los 
Estados  Unidos.  El  presupuesto  de  gastos  de  la  Biblioteca  del  Congreso  en 
Washington,  pública  y  verdadera  Biblioteca  Nacional  de  la  Confederación,  fué 
el  año  1900  á  1901  de  2.825.000  francos,  y  en  1901  á  1902  de  2.984.000,  can- 
tidad crecidísima  aun  teniendo  presente  que  en  ella  están  incluidos  los  gastos 
de  ofícina  del  depósito  legal,  en  el  que  los  derechos  de  inscripción,  importantes 
339.000  francos  durante  el  ejercicio  de  1900  á  1901,  han  disminuido,  en  cam- 

(1)    La  segunda  edición  del  Catálogo  de  estos  códices  se  publicó  el  año  pasado  en  aquella  ciudad» 


72  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

bio,  los  gastos  del  Estado.  Esto  es  soñar  para  los  españoles,  que  en  su  Biblioteca 
Nacional  han  tenido  que  suspender  por  falta  absoluta  de  dinero  la  adquisición 
de  obras  extranjeras  y  hasta  la  encuademación  de  los  volúmenes.  A  ese  enorme 
presupuesto  corresponde  lo  numeroso  del  personal,  que  permite,  no  ya  organi- 
zar los  nuevos  ingresos,  sino  reorganizar  los  fondos  antiguos,  acumulados  desde 
el  año  1800,  fecha  de  la  fundación  de  la  Biblioteca;  todas  las  obras  que  ingre- 
san quedan  rápidamente  catalogadas  por  orden  alfabético  de  autores  en  papele- 
tas impresas,  según  el  método  antiguo  de  catalogación,  y  al  mismo  tiempo 
otros  libros  son  clasificados  y  catalogados  de  nuevo,  conforme  al  moderno  sis- 
tema metódico,  y  conforme  á  él  lo  han  sido  sólo  en  el  año  1901  los  25.000  vo- 
lúmenes que  forman  la  sección  de  Historia  y  descripción  de  América,  Nosotros 
que,  por  disposiciones  del  destino,  estamos  condenados  á  realizar  empresas 
grandes  ó  chicas  con  poca  gente  y  menos  dinero,  podemos  prometer  que  dentro 
de  poco  quedarán  también  catalogados  al  día  todos  los  libros  que  ingresen  en  la 
Biblioteca  Nacional.  Pero,  además  de  la  de  catalogación,  hay  otra  sección  de 
bibliografía  que  redacta  bibliografías  especiales  ó  de  circunstancias  en  cuadernos 
impresos  ó. en  papeletas,  como  las  relativas  al  canal  de  Nicaragua,  al  arbitraje 
internacional,  etc.  El  asombro  de  mis  lectores  subirá  de  punto  cuando  sepan 
que  la  Biblioteca  posee  un  automóvil  eléctrico  para  distribuir  dos  veces  al  día 
los  volúmenes  correspondientes  á  los  que  tienen  derecho  al  préstamo  de  libros. 
Una  cuestión  ardua  de  biblioteconomía  es  la  del  índice  Central  ó  General,  agi- 
tada entre  nosotros  en  más  de  una  ocasión;  la  Biblioteca  del  Congreso  de  Was- 
hington está  envías  de  resolverla,  sobre  todo  porque  tiene  dinero.  Como  impri- 
me todas  las  papeletas  de  su  catálogo  y  el  precio  de  la  tirada  de  éstas  aumenta 
ó  disminuye  según  disminuye  ó  aumenta  el  número  de  ejemplares  impresos  de 
la  misma  papeleta,  ofrece  las  suyas  á  precios  módicos  á  otras  bibliotecas,  aho- 
rrándoles los  gastos  de  redacción  y  composición  tipográfica,  y  como  además 
recibe  por  el  depósito  legal  casi  todo  lo  que  se  publica  en  América,  compra 
muchísimos  libros  antiguos  y  extranjeros  y  rehará  el  catálogo  de  sus  antiguos 
fondos  conformándolo  con  el  nuevo  sistema,  llegará  el  día  en  que  las  demás 
bibliotecas  de  los  Estados  Unidos  encuentren  en  las  listas  que  la  del  Congreso 
publica  el  mayor  número  de  las  obras  que  poseen  actualmente  ó  adquieran  en 
lo  sucesivo,  recibiendo  aún  más  baratas  que  hoy  las  correspondientes  papeletas 
impresas. 

P.  R. 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  73 


VARIEDADES 


Aleaaala. — Se  ha  constituido  en  Maguncia  una  Sociedad  internacional  con  el 
nombre  de  Guttenberg  y  b^\o  la,  protección  del  Gran  Duque  Ernesto  Luis  de 
Hctséi  Se  propone  utilizar  el  Museo  Guttenberg  de  Maguncia  para  propagar  el 
conocimiento  de  cuanto  se  relaciona  coa  el  gran  'lescubri miento.  Pasan  ya  de 
quinientos  ios  asociados  por  uoa  cuota  anual  de  lo  marcos,  mas  otros  25  que 
han  pagado  de  una  vez  la  cuota  única  de  3oo  marcos.  Entre  los  primeros  está 
representada  nuestra  nación  por  el  Instituto  Catalán  de  las  Artes  del  libro  7 
por  uno  de  sus  miembros,  D.  Isidro  Bonsoms. — apm. 

— La  Comisión  de  los  Monumema  Germaniae  histórica  tiene  concluido  el 
tomo  IV  de  los  Áuctores  antiquissimt,  que  contendrá  poesías  de  Merobandus,  Dra- 
contius  y  San  Eugenio  de  Toledo;  la  edición  de  las  Lejres  Wisigothorum^  que 
formará  la  segunda  mitad  del  tomo  XXXII  y  que  prepara  el  profesor  Zeumer, 
aparecerá  en  el  próximo  otoño  con  el  correspondiente  (ndice  formado  por  el 
Dr.  Werninghoff;  el  tomo  I  de  los  Diplomas  carolingioSy  incluso  los  de  Carlo- 
magno,  está  casi  terminado,  y  el  II,  consagrado  á  Luis  el  Piadoso,  será  enviado 
á  la  imprenta  el  año  próximo.— pr. 

España. — Barcelona, -^Real  Academia  de  Buenas  Letras,— En  la  sesión  del  i5 
de  Marzo,  D.  Fernando  de  Sagakra  leyó  una  Memoria  acerca  de  la  Importan^ 
da  de  la  Sigilografía  como  ciencia  auxiliar  de  la  Historia  y  rama  de  la  Ar- 
qMología\  en  la  del  i5  de  Abril   D.   Luis  Comenge  presentó  un  estudio 'de 
Antropología  de  los  Reyes  de  Aragón;  en  las  del  19  del  mismo  mes  y  3  de 
Mayo,  concluyó  la  lectura  de  la  Introducción  á  la  obra  inédita  del  Sr.  Durín  y 
Bas,  Páginas  de  la  Historia  contemporánea;  en  la  del  10  de  Mayo,  nuestro  com- 
pañero D.  Andrés  Jiméniiz  Soler  leyó  interesantes  Notas  histórico-arqueológieas 
sobre  algunas  de  las  coronas  usadas  por  los  monarcas  de  Aragón;  en  las  del  24 
7  31  del  mismo  mes  fueron  leídas  las  cuatro  primeras  lecciones  de  las  siete  que 
dejó  inéditas  el  difunto  académico  numerario  D.  Juan  Illas  y  Vidal  sobre  la 
Ethnografia  en  su  aplicación  histórica;  y  en  las  del  7  y  21  de  Junio,  D,  Francisco 
Carkeras  y  Candi  leyó  otro  estudio  acerca  del  Momjuitch,  sus  castillos  y  sus  ea- 
pUlaSy  ocupándose  del  cementerio  hebraico  y  del  puerto  existente  detrás  de  la 
montaña.  El  día  24  de  Junio  celebróse  en  el  Paraninfo  de  la  Universidad  litera* 
ria  la  sesión  pública  para  la  recepción  en  dicha  Academia  del  académico  electo 
Dr.  D.  Federico  Rahola  y  Trbmols,  tratando  en  su  discurso  de  Baltasar  Gra. 
cián,  escritor  satírico,  moral  y  político  del  siglo  XVII.  Fué  contestado  por  D.  José 
Pilla  y  Forgas,  En  la  sesión  del  3  de  Mayo  fueron  nombrados  por  unanimidad 
correspondientes  nuestros  colaboradores  D.  Roque  Chabás,  en  Valencia;  D.  Ma- 


74  *  REVISTA    DE   ARCHIVOS 

nuel  Rodríguez  de  Berlanga,  ea  Málaga;  D.  Rafael  Altamira  j  Crevea,  en  Ovie- 
do; D.  Leopoldo  Eguílaz  y  Yanguas»  en  Granada,  y  D.  José  Gestoso  y  Pérez,  ea 
Sevilla,  y  nuestro  compañero  D.  Joaquín  Casan  en  Valencia.^pr. 

Córdoba.—Se  ha  repartido  hasta  el  cuaderno  V  de  los  Romances  histórieth- 
tradicionales  cordobeses  de  D.  Teodomiro  Ramírez  de  Arbllano.—D.  Pedro  Al- 
calá Zamora  ha  (publicado  un  tomito  en  prosa  titulado  Afds  cuentos^  imprenta 
del  Diario  de  Córdoba,  en  donde  se  insertan,  entre  otros,  los  dos  que  le  pre- 
miaron en  [el  ¡último  certamen  cordobés. — La  Sociedad  de  Excursiones  hizo  el 
día  i3  del  corriente  una  al  castillo  de  Almodóvar,  y  su  reseña,  escrita  por  D.  Ra> 
fiíel  Ramírez  db  Arellano,  se  publicó  en  el  Diario  de  Córdoba  del  19. — rra. 

Madrid, — Rea!  Academia  de  la  Historia, — Convocatoria  para  los  pí^mios 
de  1903-1904.  Institución  de  D,  Fermín  Caballero:  Dos  premios,  uno  á  la  virtud 
y  otro  al  talento,  en  las  condiciones  otras  veces  apuntadas.  En  el  del  talento  la 
Memoria  presentada  ha  de  haber  sido  impresa  por  primera  vez  en  cualquiera  de 
los  cuatro  años  transcurridos  desde  i.^  de  Enero  de  1899.  Premios  del  Marqués  de 
Aledo:  Uno  para  1903  al  autor  de  la  me|or  Historia  de  Murcia  musulmana,  se- 
gún se  anunció  ya  [vid.  la  Revista,  Julio  1900,  pág.  431,  y  Julio  190 1,  pág.  497I 
y  otro  de  i.ooo  pesetas,  que  se  adjudicará  por  la  Academia  en  1904  al  autor  de 
una  Historia  civi i,  politica y  administrativa ^  legislativa,  judicial  y  militar  de  la 
ciudad  de  Murcia  y  de  sus  alrededores — la  vega,  ó  poco  más,  á  reserva  de  algún 
caso  excepcional~¿/efie  la  reconquista  de  la  misma  por  D,  Jaime  I  de  Aragón 
hasta  la  mayoría  de  edad  de  D,  Alfonso  XHI.  Hasta  la  muerte  de  Fernando  Vil, 
el  historiador  podrá  juzgar  según  tenga  por  conveniente  los  acontecimientos  re- 
latados por  él;  pero  desde  dicha  época  hasta  el  fin  de  su  obra,  se  limitará  á  rese- 
ñarlos y  procurará  no  dejar  traslucir  su  criterio;  procedimiento  que  extremará 
más  según  sean  más  recientes  los  hechos.  Las  solicitudes  y  las  obras  serán  pre- 
sentadas en  la  Secretaría  antes  de  las  diecisiete  horas  del  31  de  Diciembre  de  iqoa 
á  1903.  Estarán  escritas  en  castellano.  De  las  impresas  se  habrán  de  remitir  dos 
ejemplares.  La  Academia  resolverá  antes  del  15  de  Abril.  (Gaceta  de  Madrid,  3 
Junio.) — La  Real  Academia  fispañolaj  encargada  de  adjudicar  el  premio  fundado 
en  su  testamento  por  D.  José  Piquer  para  la  mejor  de  las  obras  dramáticas  que 
en  cada  año  se  hayan  compuesto,  no  ha  encontrado  en  ninguna  de  las  escritas 
en  190 1  mérito  suñciente  para  obtener  tal  recompensa. — Eu  la  sesión  de  clau- 
sura del  curso  de  1901  á  1902,  celebrada  por  la  Real  Sociedad  Geográfica  el  día  i.* 
del  corriente,  el  Secretario  general  D.  Rafael  Tokres  Campos  expuso  ios  Pro* 
gresos  realizados  por  las  ciencias  geográficas  duran. e  todo  el  año  1901. — En  vir- 
tud del  acuerdo  tomado  por  la  Junta  de  gobierno  de  la  Real  Academia  de  JuriS' 
prudencia  y  Legislación  en  21  de  Junio  próximo  pasado,  se  ampHa  el  plaxo  para 
la  presentación  de  trabajos  al  tema  Don  Augusto  Comas  como  legislador,  eate^ 
drátic o  y  jurisconsulto  [vid.  la  Revista,  Abril  1901,  pig.  236]  hasta  el  31  de  Di- 
ciembre de  1902.  (Gaceta  de  Madrid,  26  ímtíío,)^ Ateneo  científico,  literario  y  ar- 
tlstico.  Escuela  de  Estudios  Superiores.  Curso  de  1902  á  1903.  Profesores  electos 
y  asignaturas  que  han  de  explicar:  D.  Marcelino  Meníndes  y  Pela  yo,  Los  gran- 
des peligra  fos  españoles;  D.  F.  Alvares  del  Mansano,  Estudios  mercantües; 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  ^^ 

D.  Maauel  Antón,  Psica^sociología  de  las  ra^as  f  de  tos  pueblos;  D.  Rafael  To- 
rres Campos»  Los  pueblos  de  Asia;  D.  J.  R.  Mílida,  Historia  comparada  del  arte 
antiguo  (arte  antiguo  español);  D.  Vicente  Laiipírbs  y  Romea,  Historia  déla  ar- 
quitectura  cristiana  española,  y  D.  Felipe  Pidrell,  El  canto  popular  español. Se 
ha  publicado  un  Bosquejo  históriohdocumental  de  la  Gaceta  de  Madrid,  escrito 
al  entrar  en  el  IV  siglo  de  su  existencia  y  para  solemnizar  la  declaracióo  de  la 
mayor  edad  del  Rey  D.  Alfonso  XIII,  por  D.  Juan  Pérez  de  Guzmán  y  Gallo, 
(Gaceta  de  Madrid^  de  6,  7,  8,  9,  10,  11,  12,  13,  14,  15,  16  y  17  de  Julio  corrien- 
tee) — La  ilustre  escritora  D/  Blanca  de  los  Ríos  de  Lampérez  ha  comenzado  la 
publicación  de  sus  Obras  completas,  con  un  volumen  en  que  ha  coleccionado 
cuentos  andaluces  y  otros  varios,  entre  los  cuales  hay  algunos  como  La  ron^ 
deña  y  El  Padre  €Me alegro*,  que  fueron  traducidos  al  francés  y  publicados  en 
Revistas  extranjeras*  No  hay  para  qué  decir  que  campean  en  dichas  obras  el 
fino  gusto  y  la  cultura  característica  de  los  escritos  de  Blanca  de  los  R(os. — Por 
Real  decreto  de  1 1  de  Julio  corriente  se  ha  concedido  la  Gran  Cruz  de  la  Orden 
civil  de  Alfonso  XII  al  conocido  hispanóñlo  caloñes  D.  Juan  Fastenrath.--En  la 
Reme  Archeologique,  número  de  Mayo-Junio  de  1902,  hay  un  artículo  de  M.  Sa- 
lomón Reinach,  titulado  A  propos  d'un  stamnos  béotien  du  Musée  de  Madrid,  El 
vaso  de  que  trata  y  reproduce  es  el  mismo  publicado  en  nuestra  Revista,  ilus- 
trando el  artículo  que  dedicó  á  la  Donación  Síüt^el  nuestro  compañero  D,  José 
Ramón  Mílida.  Encuentra  [que  éste  estuvo  acertado  al  clasifícar  dicho  vaso, 
cpieza  capital—dice^que  todos  los  Museos  del  mundo  podrían  envidiar  |al  de 
Madrid,  y  cuyo  origen  beocio,  al  que  ya  se  inclinó  nuestro  compañero,  cree  ver 
confirmado  por  la  presencia  de  la  doble  cruz  gammata  ó  estrella  [de  [ocho]rayos, 
lo  cual  le  da  motivo  para  extenderse  en  eruditas  coosideraciones  sobre  la  hipó- 
tesis de  que  esa  ñgura  haya  recordado  ó  sugerido  el  ideograma  de  un  ave  gran- 
de, una  cigüeña,  tan  abundante  en  algunos  lugares  de  la  Grecia,  donde  tuvo  ca- 
rácter sagrado. — Al  éxito  del  Teatro  lírico  español,  de  que  hablamos  en  el  nú- 
mero aoterior,  ha  contribuido  nuestro  compañero  D.  José  Ramón  Mílida,  en- 
cargado por  la  empresa  de  ilustrarla  ;en  cuanto  atañe  á  la  propiedad  arqueoló- 
gica é  histórica  de  las  óperas  representadas. — pr* 

Oñate. — Los  juegos  florales  eúskaros  se  celebrarán  este  año  en  Oñate.  Publica 
el  programa  la  Revista  Euskal  Erriá  de  3o  de  Junio»  El  plazo  para  la  presenta- 
ción de  trabajos  expira  el  día  3o  de  Agosto. — pr. 

Pamplona. — El  día  4  de  Julio  hizo  entrega  el  eminente  violinista  D.  Pablo 
Sarasate  al  Excmo»  Ayuntamiento  de  los  valiosos  objetos  que  regala  á  su  ciudad 
natal.  Son  dichos  objetos:  diez  riquísimos  bastones  con  puños  de  oro  y  piedras 
preciosas,  artísticamente  trabajados  y  que  fueron  dados  al  gran  artista  por  Reyes 
y  millonarios;  tres  álbums  con  autógrafos  y  retratos  de  Luis  Felipe,  Thiers,  La- 
martine, Víctor  Hugo,  Wagner,  Verdi  y  otros  muchos  políticos,  artistas  y  litera- 
tos; un  precioso  libro  que  contiene  toda  la  instrumentación  musical  inglesa  j 
cuya  obra  tiene  el  mérito  de  que  su  autor  solamente  editó  aoo  ejemplares,  que 
distribuyó  unos  entre  varios  Museos,  regaló  otros  á  muy  pocos  Soberanos  y  otro 
dio  á  su  amigo  Sarasate,  y  para  que  nadie  pudiera  volver  á  editar  tan  costosa 


76  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

obra,  rompió  ios  moldes  y  destruyó  todos  los  objetos  de  que  se  había  servido  en 
su  labor;  y,  por  último,  un  fotograbado  del  primer  gran  diploma  que  la  Acade- 
mia de  Declamación  de  París  otorgó  á  Sarasate  y  que  ostenta  el  retrato  de  éste  á 
ios  trece  años,  edad  en  que  obtuvo  dicho  premio.  Unidos  estos  objetos  á  las  es- 
pléndidas joyas,  regalos  de  Emperadores  y  Reyes,  dadas  en  años  anteriores  por 
Sarasate  á  Pamplooa,  constituyen  un  verdadero  museo  de  tanto  valor  material 
como  mérito  artístico. — La  Comisión  de  Monumentos  de  Navarra  ha  publicado 
en  el  Boietín  Oficial  de  la  provincia  del  23  de  Julio  una  circular  recomendando  á 
los  Alcaldes  el  mayor  celo  para  evitar  las  pérdidas  de  objetos  y  mutilaciones  de 
ediñcios  de  carácter  histórico  y  artístico.—cmv. 

Salamanca, — En  los  juegos  florales  celebrados  en  esta  ciudad  el  1 3  de  Septiem- 
bre de  1901,  obtuvo  el  primer  accésit  del  premio  de  S.  M.  la  Reina  Regente  nues- 
tro compañero  D.  Ángel  del  A^co  y  Molinero,  por  su  poesía  Treg  ideales^  y  ei 
del  Excmo.  Sr.  Ministro  de  Instrucción  Pública  y  Bellas  Artes  nuestro  compa* 
ñero  D.  Ignacio  Calvo  y  Sánchez,  por  su  trabajo  Injluencia  del  espíritu  uniyersi^ 
tarto  en  la  ciudad  de  Salamanca,  Fué  mantenedor  D.  Joaquín  Costa,  que  leyó  un 
discuro  acerca  de  la  Crisis  política  de  España» — pr. 

Segovia. — Se  ha  publicado  el  programa  de  los  juegos  florales  que,  patrocina- 
dos por  el  Excmo.  Ayuatamíento  de  la  ciudad  de  Segovia,  se  celebrarán  el  día 
21  de  Septiembre  del  corriente  año.  (Véase  la  Gaceta  de  Madrid  i3  Julio.) — pr. 

Teruel, — En  los  primeros  días  de  Junio  se  verificó  la  inauguración  de  la  esta- 
tua del  insigne  Francés  M.  de  Aranda,  uno  de  los  compromisarios  de  Caspe*  La 
estatua  es  obra  del  escultor  zaragozano  Sr.  Palao.— pr. 

Francia.— Los  días  24,  23  y  26  de  Mayo  de  1900  se  veriflcaron  en  Montpellier 
las  fíestas  destinadas  á  celebrar  el  trigésimo  aniversario  de  la  fundación  de  la  5d- 
ciété  pour  Véíude  des  langues  romanes.  En  la  sesión  inaugural  del  día  24  M.  Mar- 
TiNENCHE,  profesor  del  Liceo  de  Nimes,  leyó  una  Memoria  acerca  de  Le^  sources 
espagnoles  d'Horace  et  d'Héraclius  de  Corneille^  y  en  la  del  24  León  Laiiouchb 
una  Note  sur  la  classification  dts  dialecíes  de  la  langue  d^Oc,  Se  han  enviado  ad- 
hesiones de  Cataluña.  De  las  28  obras  enviadas  al  concurso,  26  llenaban  las  con- 
diciones impuestas  á  los  concurrentes.  Los  26  trabajos  han  sido  divididos  en  dos 
grupos,  el  catalán  ó  transpirenaico  y  el  de  la  lengua  de  Oc  francesa  ó  cispire- 
naica.  He  aquí  cómo  se  expresa  M.  Chassary,  refiriéndose  á  la  poetisa  española 
que  ha  obtenido  la  medalla  de  oro:  cC'est  une  pensée  délicate,  féminine,  patrioti- 
que  et  chrétienne  a  la  fois,  quí  a  inspiré  Tauteur  de  la  piéce  á  cjohana  d'Arch», 
dans  le  choix  de  son  sujet. 

»Mlle.  Enriqueta  Paler  y  Trullol  a  voulu  rendre  hommage  á  la  France  vers 
laquelle  la  portent  sans  doute  les  sympathies  de  coeur  et  les  afñnités  de  race; 
femme,  elle  a  tenu  á  honorer  une  jeune  fllle  illustre  entre  toutes;  enfant  de  cette 
Catalogue  qui  revendique  avec  une  persévérance  digne  d'admiration  les  impre^ 
criptibles  droits  de  sa  nationalité,  elle  a  exalté  la  Frangaise  qui  chassa  PAngiaís 
du  doux  pays  de  France;  chrétienne  ardente  comme  on  Test  dans  la  región  que 
domine  le  sanctuaire  de  la  Vierge  Noire  de  Montserrat,  elle  prie  déjk  avec  une 
ferveur  enthousiaste  la  sainte  que  Jeanne  d*Arc  sera  offlciellement  demain. 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS  77 

>La  piéce  est  écrite  eo  strophes  uniformes  de  quatre  vers  de  aeuf  syllabes  sonó» 
res  et  fortement  rythmés. 
•Celle  qui 

«Comine  héroine  est  une  gloríe  de  la  France, 
et  qui 

)!>G>mme  sainte  sera  une  glorie  du  monde, 

— je  cite  l'autcur— a  porté  bonheur  a  son  admiratrice  de  Figueras. 

>Une  medaille  de  vermeil  rappellera  á  MHe.  Paler  y  TruIIol  la  gran  patrie  de 
Jeanne  d'Arc,  la  petite  patrie  du  roi  Don  Jacme,  avec  le  legitime  et  tres  mérité 
succés  q*eUe-méiie  y  obtieat  aujourd'hui.»  (Revue  des  lances  romanes^  Mayo- 
Junio,  1900,  págs.  270  y  271.) — En  la  Sociedad  Nacional  de  Anticuarios  de  Fran» 
eiaj  sesión  de  23  de  Julio  de  1900,  H.  de  Latour  presentó  la  fotografía  de  un 
camafeo  procedente  de  las  colecciones  Arundel  y  Marlborough  y  actualmente 
propiedad  de  M.  Newton  Robinson,  que  representa  á  Antonio  Perrenot  de  Gran- 
vela  y  es  obra  de  Leone  Leoni. — En  la  Academia  de  Ciencias^  Inscripciones  y 
Bellas  Letras  de  Toulouse  se  han  leído  durante  el  año  190 1  dos  Memorias  referen- 
tes á  Cataluña,  ia  de  M.  Brissaud^  Recherches  sur  ¡es  anciennes  coutumes  de  Bar- 
eelone  (ío6S)f  y  la  de  M.  Pasquibr,  Marguerit  d^Aguilar^  gentilhombre  catalán 
au  seryice  de  la  France  (i642'i64^), — Nuestro  ilustrado  colaborador  M.  Joseph 
Calmette,  miembro  de  la  Escuela  francesa  de  Roma,  acaba  de  obtener  una  ter- 
cera medalla  en  el  concurso  de  antigüedades  nacionales  por  su  obra  La  diploma- 
ti€  earolingienney  du  Traite  de  Verdun  a  la  mort  de  Charles  le  Chauve  (843- 

877)— Pr. 

Inglaterra. — En  el  mes  de  Mayo  se  ha  vendido  en  Londres,  en  39.437  francos, 

un  tríptico  español,  del  siglo  XVI,  esculpido,  pintado  y  dorado  en  manera,  repre- 
sentando la  vida  de  Jesucristo  y  asuntos  del  Antiguo  Testamento.-:-pr. 

Turquía. -—En  estos  días  se  han  descubierto  en  la  mezquita  de  los  Ommiadas, 
en  Damasco,  varios  manuscritos  de  gran  importancia  para  la  historia  eclesiástica 
de  los  primeros  siglos.  Comprenden,  entre  otros,  ^b  manuscritos  de  los  Salmos 
de  David  y  11  del  Pentateuco,  en  escritura  mayúscula  griega,  del  undécimo  siglo 
próximamente,  y  gran  número  de  fragmentos  del  Antiguo  y  del  Nuevo  Testa- 
mento, en  lengua  siro-palestina,  que  prueban  que  las  Epístolas  de  San  Pablo  fue- 
ron traducidas  á  este  dialecto,  que  es  el  que  se  hablaba  en  la  época  de  Jesucristo. 
Fragmentos  del  Pentateuco,  en  dialecto  samaritano,  prueban  la  existencia  en  Da- 
masco de  una  Comunidad  samaritana.  El  Salmo  LXXVUI  en  lengua  árabe  con 
caracteres  griegos,  es  muy  interesante  para  el  conocimiento  de  la  pronunciación 
del  árabe  en  aquel  tiempo,  así  como  77  páginas  de  un  comentario  desconocido 
hasta  el  presente  de  Teodoro  de  Mopuesrtie,  en  lengua  siria  antigua,  con  copias 
de  los  escritos  de  San  Cfraín  el  Sirio.  Se  han  encontrado  también  muchos  docu» 
mentos  en  francés  antiguo  de  los  siglos  XI  y  XIII,  entre  los  que  se  cuentan  algu- 
ñas  cartas  de  protección  expedidas  por  Balduino  III  á  los  mercaderes.  De  la  mez- 
quita de  los  Ommiadas,  construida  á  principios  del  siglo  VIII,  se  conservan  ac- 
tualmente sólo  tres  cúpulas  intactas:  la  del  cSurtidor»,  la  del  cReloj»  y  la  del 


> 


I 


r 


78  REVISTA   DE   ARCHIVOS 

«Tesoro»,  donde,  según  la  tradición,  debía  existir  una  riquísima  colección  de 
documentos  cristianos.  Todos  los  papeles  hallados,  después  de  ser  fotografiados, 
han  sido  remitidos  al  embajador  de  Alemania  en  Constantinopla,  á  fin  de  que  los 
«nvíe  á  Berlín,  donde  serán  examinados  por  los  sabios. — jrm. 


CRÓNICA  DE  ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


Biblioteca  db  la  Rral  Acadbnia  de  la  Historia.  —  Por  Real  orden  de  19  de 
Julio  y  por  la  cantidad  de  2,460  pesetas  han  sido  adquiridas  por  el  Estado  con 
destino  á  dicha  Biblioteca  47  obras,  casi  todas  relativas  á  nuestra  dominación  en 
los  Países  Bajos,  de  la  biblioteca  que  fué  del  académico  D.  Alejandro  Llórente. 
(Vid.  la  Gaceta  de  Madrid^  24  Julio.)— pr. 

Museo  Arqueológico  Nacional. — D.*  Isabel  Qalcerán,  viuda  de  Díaz  del  Mo- 
ral, ha  donado  á  dicho  establecimiento  una  pequeña  joya  de  oro  esmaltado  y  per* 
las  finas  en  forma  de  guzla,  que  encierra  un  reloj,  estilo  imperio,  y  un  abanico  con 
paisaje  de  vitela  y  varillaje  de  marfil  tallado,  obra  del  siglo  XVIII.  (Gaceta  de 
Madrid^  27  Junio.)— D.  Miguel  Moya  y  D,  Antonio  Sacristán,  testamentarios  dej 
escritor  D.  Isidoro  Fernández  Flórez,  cumpliendo  la  última  voluntad  de  éste,  han 
hecho  entrega  á  dicho  Museo  de  36 objetos  antiguos  que  le  pertenecían,  consisten- 
tes en  piezas  de  loza  deTalavera,  sillas  estilo  Luis  XV  y  Luis  XVI,  un  brasero, 
dos  tenacillas,  dos  badilas,  un  espejo,  una  cómoda,  un  marco  tallado,  una  borgo- 
nota,  un  peto,  una  encuademación  de  libro  de  coro  y  dos  candelabros.  (Gaceta 
de  Madrid  29  de  Julio.)— Cumpliendo  los  deseos  de  su  difunto  esposo,  la  Sra. 
Marquesa  de  Peñaflorida  ha  hecho  donación  al  Museo  de  un  retrato,  pintado  al 
óleo  sobre  cobre,  del  conquistador  del  Perú  D.  Francisco  Pizarro,  j  de  una 
campanilla  artística  de  plata,  con  relieves  é  inscripción.  (Gaceta  de  Madrid  del 
mismo  29  de  Julio.) — pr. 

Museo  Provincial  Arqueológico  Artístico  de  Cáceres.  —  En  el  número  de 
Marzo  de  este  año,  pág.  225,  dimos  cuenta  de  la  instalación  de  este  Museo.  Hoy 
debemos  añadir  que  la  idea  está  realizada  y  que  son  ya  muchos  los  objetos  dona* 
dos.  Además,  en  la  Revista  de  Extremadura^  Mayo  1902,  leemos  que  en  la  se- 
sión de  21  de  Abril  próximo  pasado,  celebrada  por  la  Comisión  de  Monumentos: 
«Propuso  Llabrés  que  en  el  mismo  local,  contiguo  como  está  á  la  rica  biblioteca 
provincial,  debiera  formarse  una  sección  de  incunables,  impresiones  famosas,  ma- 
nuscritos y  encuademaciones^  bajo  la  custodia  del  Bibliotecario,  y  se  acuerda  so- 
licitarlo de  la  Junta  del  Cuerpo  de  Archivosi.— pr. 


BIBLIOTECAS   Y   MUSEOS 


79 


BIBLIOGRAFÍA 


(La  lengua  es  la  base  de  clasificación  de  nuestra  Bibliografía.  En  ésta  se  incluyen  todos  los  libros  de 
cualquier  índole  y  los  trabajos  de  revistas  publicados  por  individuos  de  nuestro  Cuerpo,  lo  cual  puede 
servir  para  intentar  una  bibliografía  de  éste:  las  marcaremos  con  un  *.) 


LIBROS  ESPAÑOLES 

[i.*  Todos  los  de  historia,  en  la  acepción  más 
amplia  de  la  palabra,  desde  la  politica  k  la  cienti- 
tica,  y  los  de  sus  ciencias  auxiliares,  incluso  la 
filología  y  la  lingüistica,  que  se  publiquen,  editen, 
reimpriman  y  extracten  en  la  España  actual  y  sus 
posesiones^  de  autor  español  ó  extranjero,  en  cual- 
quiera de  las  hablas  españolas,  ó  en  ó  fuera  de 
España,  de  autor  español,  en  lenguas  sabias. 
2.0  Las  ediciones,  reimpresiones  y  antologías,  he- 
chas en  ó  fuera  de  España,  de  libros  de  cualquier 
materia  escritos  por  autores  ya  muertos  no  con- 
temporáneos, españoles  ó  extranjeros,  en  dichas 
hablas,  ó  por  españoles  en  lenguas  sabias,  dentro 
de  la  extensión  de  los  antiguos  dominios  españo- 
les. 3.0  Las  traducciones,  arreglos,  refundiciones 
é  imitaciones  publicadas  en  ó  fuera  de  España  por 
autores  vivos,  españoles  ó  extranjeros,  en  las  mis- 
mas hablas  ó  en  lenguas  sabias,  de  obras  históricas  y 
literarias  debidas  á  españoles  ya  muertos.  4.**  Los 
libros  notables  originales  de  amena  literatura  da- 
dos á  luz  en  ó  fuera  de  España  por  escritores  con- 
temporáneos, españoles  ó  no,  en  las  hablas  españo- 
las, ó  por  escritores  españoles  contemporáneos  en 
lenguas  sabias.  5.0  Los  de  cualquier  materia,  siem- 
pre que  se  refieran  á  cosas  de  España,  publicados 
en  las  referidas  hablas  en  aquellas  naciones  que  no 
las  usan,  ó  en  las  mismas  hablas  ó  en  lenguas  sa- 
bias en  los  pueblos  que  usan  el  castellano.  Y  6.0 
Las  traducciones  hechas  por  españoles  ó  extranje- 
ros, á  cualquiera  de  las  hablas  españolas,  ó  por  es- 
pañoles á  lenguas  sabias,  de  libros  extranjeros 
históricos,  de  cultura  general,  y  aun  de  amena  li- 
teratura cuando  son  obras  maestras.] 

AciRo  Y  Abad  (D  Nicolás). — Dos  cuadros  de  la 
insigne  iglesia  parroquial  y  colegiata  de  Santa 
María  de  la  Redonda  de  Logrofto.^Logroño.— 
Imp,  de  los  sucesores  de  Federico  Sanz. — 1901.— 
En  la  cubierta. — 1902.]  —  8.*  marq.,  610  pági- 
nas;—7  pesetas. — [Refiérese  á  dos  cuadros  que  re- 
presentan la  conversión  de  San  Francisco  de  Borja 
y  su  ingreso  en  la  Compañía  de  jesús;  el  libro  es 
un  confuso  almacén  de  noticias  más  ó  menos  reía- 
donadas  con  San  Trancisco  de  Borja  y  de  otras 
eompletamente  impertinentes  al  asunto.] 

AounfAOA  (D.  Samuel), — El  Paraguay  en  el 
«xterior.  Conclusiones  aprobadas  en  el  Congreso 
científico  de  Montevideo;  informes  y  datos  biográ- 


ficos de  los  delegados   del   Paraguay.— Montevi* 
deo.~i90i. 

Alano  (El),  poema  anónimo  del  siglo  XVII. — 
Reimprímese  por  primera  vez  á  expensas  del 
Excmo.  Sr.  Marqués  átjere^  de  los  Caballeros. — 
Sevilla. — Imp.  de  E.  Rasco.»- 1902.— 4  »,  28  pá- 
ginas. 

Alcover  (J^**^)*  "  D<>"  Jeroni  Rossello.  Dís- 
curs  Ilegit  en  la  sala  de  sesions  de  PExcelentissim 
Ajuntamen^  de  Palma,  día  23  d* Abril  de  190O.  — 
Palma  de  Mallorca.  —  Est.  y  Llib.  de  Joseph 
Tous.  MCD.  — 4.»  m.,  50  págs.  Con  el  retrato  de 
Rossello. 

Alfonso  Kanmengibser  .  Un  cura  alemán  ex- 
traordinario. Traducción  del  Dr.  D.  Modesto  ffer- 
nánde^  Villaescusa.  —  Barcelona.  —  Juan  Gilí. — 
1900.— I  pta. 

Antología. — Los  mejores  cuentos  de  los  mejo- 
res autores  españoles  contemporáneos.— París.-* 
Viuda  deCh.  Beuret. — 1902.^8.*,  256  páginas, 

AzcÁRATE  (D.  Gumersindo)  y  Diez  Macuso 
(D.  José). — Discursos  leídos  en  el  acto  de  dar  so- 
lemne posesión  de  la  investidura  de  académico  de 
mérito  [de  la  Real  de  Jurisprudencia]  al  excelentí- 
simo Sr.  D.  José  Diez  Macuso,  celebrada  el  día  21 
de  junio  de  1902. — Madrid.— Imp.  de  los  hijos 
de  M.  G.  Hernández. — 1902. — 8.0  m.,  51  páginas 
[Vid.  la  Revista  del  mes  anterior,  pág.  504.] 

Balaguer  y  Bosch  (D.  Jaime).  — Compendio 
de  Geografía  é  Historia  de  la«  Baleares,  escrito 
por...  Quinta  edición. — Palma — Imp.  de  Francis- 
co Soler.— 1900. -^8. o,  192  págs. 

Berwick  y  Alba  (La  Duquesa  de).— Nuevos  au« 
tógrafos  de  Cristóbal  Colón  y  Relaciones  de  Ultra* 
mar.  Los  publica.,.— Madrid. — Est.  tip,  «Suceso* 
res  de  Rivadeneyra»,— 1902, — 4,0  marq.,  294  pá« 
ginas.  Con  fototipias. 

Bonilla  y  San  Martín  (A.)  y  Mblb  (Eugenio). 
— El  Cancionero  de  Mithias  Duque  de  Estrada. 
Descripción  y  varías  po;síiS  inéditas  del  mismo. 
(De  la  Revista  db  Archivos,  Bibuotecas  t  Mu- 
SBOS.  Abril-Mayo  1902).— 'Madrid. ^Bst.  tip.  de 


8o 


REVISTA   DE   ARCHIVOS 


|a  Viuda  é  Hijoi  de  M.  Tero— 190a.— 8.0  d., 
45  P^gS'i  y  I  <lc  colofón.  Tirada  de  50  ejemplares. 

Bueno  (Roberto).— Piltrafas  del  arroyo  (Policía 
y  malhechores).  -*  Madrid.  —  Imp.  de  Ricardo 
Rojas. — 1902. — 8.0,  XII.— 482  págs. — 4  y  4,50 
pesetas. 

Casasnovas  y  Sancho  (D.  Domingo)  —  Anti- 
güedad del  Arte  Dental  y  de  la  Ciencia  Odontoló- 
gica. Memoria  premiada  en  el  concurso  celebra- 
do por  el  «Correo  internacional  Odontológico». — 
Palma  de  Mallorca.  —  Tip.  de  las  Hijas  de  Juan 
Colomar.— 1900. — 4.0  m.,  12  págs. 

Catálogo  de  los  libros  escogidos  del  difunto 
Excmo.  Sr.  D.  Alejandro  Llórente.— Madrid. — Es- 
tablecimiento tip .  de  Fortanet.^1902.— 8.' m., 
1 59  pigs. 

CoLELL  (D.  Jaume).  —  Degeneració  Regeneració. 
Discurs  llegit  en  lo  Primer  Certamen  de  la  joven- 
tut  Católica  de  Manrcsa  lo  dia  27  de  Maig  de  1901. 
— Manresa.— Imp.  de  Sant  joscph.  —  1901. — 
8.«m. 

CoLL  Y  Bernat  Tambó  (N'Andreu).  —  Gloses  de 
N'Andreu  Colly  Bernat  Tam^ó.-Sóller.— Imp.de 
«La  Sinceridad».— 1900.— 8.0  m.,  193  págs.  Pu- 
blicadas por  D.  José  Rullán. — (Literatura  popular 
mallorquina.  Tomo  II.) 

Comisión  del  Mapa  Geológico.  —  Memorias  de 
la  Comisión  del  Mapa  Geológico  de  España.  Ex- 
plicación del  mapa  geológico  de  E«paña,  por 
L.  Mallada,  Tomo  I(^.  Sistemas  permiano,  triási- 
co,  liásico  y  jurásico.  —Madrid. — Est.  tip.  de  la 
Viuda  é  Hijos  de  M.  Tello.  —  1902.  —  4.®,  VIII- 
514  págs.  Con  grabados— 15  y  15,50  ptas. 

— Boletín  de  la  Comisión  del  Mapa  geológico  de 
España.  Tomo  XXf^I.  Tomo  VI,  segunda  serie 
(1899).— Madrid.  —  Est  tip.  de  la  Viu.U  é  Hijos 
de  M.  Tello.  — 1902,— 4.*»,  XV-285  págs.  y  8  lí- 
minaí.— 15  y  15,50  ptas. 

CoNAN  D01LB  (A.).  —  La  guerra  en  Sud  África, 
sus  causas  y  modo  de  hacerla  por...  autor  de  «La 
gran  guerra  boer»,  traducida  directamente  del 
inglés  por  Fernando  de  Arteaga  y  Pereira.---' 
Madrid. — Imp.  de  Antonio  Marzo — 1902. — 4.0, 
IV- 1 56  págs. — 0,50  y  0,75  ptas. 

CoNPBRENrlA  (SbGUNDA)  INTERNACIONAL  AMERICA- 
NA. México,  1901-1902.  Recomendaciones,  Resolu- 
ciones, Convenciones  y  Tratados.  Textos  castellano, 
inglés  y  francés. — México. — Palacio   Nacional.— 
1902. 

Congreso  social  y  económico  hispano-america- 
NO,  reunido  en  Madrid  el  año  1900. — Madrid. 
—Imp.  de  los  Hijos  de  M.  G.  Hernández. — 1902, 
—  4.0,  2  tomos  1.021  y  524  págs. — 20  y  22  ptas. 

CoNsTrruaÓN  de  la  República  ue  Cuba,  pro- 


mulgada por  el  Congreso  en  21  de  Mayo  de  1902, 
publicada  con  algunas  notas  comparativas  y  críti- 
cas, y  seguida  del  texto  del  Tratado  de  Pac  entre 
España  y  los  Estados  Unidos  de  América;  Decre- 
to sobre  el  modo  de  recobrar  la  nacionalidad  espa- 
ñola los  naturales  de  los  territorios  cedidos  6 
renunciados  por  E«paña,  etc.,  etc.,  por  la  Redac- 
ción de  la  «Revista  de  Legislación  universal».— 
Madrid. — Imp.  de  Felipe  Marqués.— 1902. — l2.o, 
80  págs  — I  y  1.25  ptas. 

Corte  ( )uan  de  la). — El  Casino  de  Madrid  (Apun- 
tes para  su  historia). — 1836- 1902.  —  Madrid. — 
Imp.  de  L.  Aguado. — MCMII.— 8.0,  154  P^g*»— 
2  pesetas. 

Cortiblla  (Felipe).— El  llanto  del  Alba,  por... 
Traducción  del  catalán  por  el  mismo  autor.— 
Barcelona.— Tipografía  «L'Aven^».  —  1902. — 
12.0,  90  págs.— I  y  1,25  ptas. 

Cruz  (D.  Ramón  de  la).  —  Las  Mahonesas. 
Comedia  (inédita)  en  un  acto,  escrita  con  motivo 
de  la  conquista  de  la  isla  de  Menorca  ó  Mahón  y 
rendición  de  su  castillo  y  fuertes  por  las  armas  de 
Su  Magcslal,  año  1782. — Palma.  —  Est.  tip.  de 
|.  Tous.  — 1900. — 8.®m.,  38  págs. 

Duran  (José). — Memoria  biográfica  de  Fr.  Die- 
go de  Deza. — Salamanca.  —  Imp.  Salmanticen- 
se.— 1902.— 8.0  m.,  32  págs. 

Elías  de  Moi  íns(D.  Antonio). — Bibliografía  his- 
tórica de  Cataluña. — Preliminares.  Numismática 
Epigrafía.  Coleccionesdiplomát'cas  Sigilografía.— 
Barcelona. -Imp.  de  M.  Martany.— [1902.]  — 4.', 
68  págs.  —  [Oe  la  Revista  critica  de  historia  y 
literatura  españolas  portuguesas  é  bispano-ñmerü 
canas.) 

Faj ARNÉS  Y  Tur  (D  Fnrique). — Ensayo  de  una 
Bibliografía  Orfila. — Palma  de  Mallorca. — Tip. 
de  hs  Hijas  de  Juan  Colomar.  — 1900.— 4.*  m., 
15  págs. 

^ Mortalidad  de  la  Tisis  en  Palma  de  Mallorca 
durante  el  siglo  XVIII.  Memoria  presentadf  al 
IX  Congreso  Internacional  de  Higiene  y  Demogra- 
fía. —  Palma  de  Mallorca.  —  Tip.  de  las  Hijas  de 
Juan  Colomar.  —  iqoo. — 4.®  m.,  46  págs. 

— Investigaciones  sobre  el  origen  de  una  epide- 
mia de  fiebre  tifoidea  circunscrita,  padecida  en 
Palma  en  1800.  —  Palma  de  Mallorca.  — Tip.  de 
las  Hijas  de  Juan  Colomar.  —  190*.  —  4.®  m.,  14 
prginas. 

—  Epizootia  de  hidrofobia  en  la  ciudad  de  Palma 
en  1744. — Palma  de  Mallorca.— Tip.  de  las  Hijas 
de  Juan  Colomar.  — 1900.— 4.0  m.,  15  pág». 

Fbrreiro  Laoo  (Dr.  Ramón). —Condición  jurí- 
dica de  la  mujer;  estudio  fílosófíco-histórico  jf  del 
CóJigo  civil.— ValUdolil. —Imp   y  lib.  de  F.  San- 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


8l 


taren  Madrazo.  — 1902.  —  8.«,  108  págs, — 2  pe- 
setas. 

FiouBROA  (El  marqués  de). — Goudar  y  Forteza. 
Segunda  edición. — Madrid.—- Tip.  de  la  Viuda  é 
Hijos  dcTello.  — 1902.— > 2  ptas. 

García  Barbakin  (D.  Eugenio). — Nociones  de 
Historia  de  España.— Nueva  edición  ilustrada. — 
Madrid. -*Imp.  de  Hernando  y  G>mp.'--i9o2.— 
8.».  64  págs. 

Gbben  Roten.  — Vindicación  del  Arzobispo  Ca- 
rranza, Arzobispo  de  Toledo  y  de  la  Orden  de 
Predicadores:  la  Inquisición,  Melchor  Cano  y  Me- 
néndez  Pelayo.— Madrid. ~Est.  tip.  «Sucesores 
de  Rivadeneyra».  —  1902.  —  4.*,  45  págs. — 1,50 
y  1,75  ptas. 

Gil  y  Robles  (Enrique). — Tratado  de  Derecho 
político,  según  los  principios  de  la  fílosofía  y  el 
derecho  cristiano.  —  Tomo  II,  —  Salamanca.  — 
Imp.  Salmanticense.— 4.0  marq.,  XXVII.909  pá- 
ginas.—12  y  13  ptas. 

Gramática  (Apuntes  de),  formados  para  las 
alumnas  matriculadas  en  la  escuela  de  las  Religio- 
sas Franciscanas,  con  arreglo  al  primer  año  del 
programa.— Palma  de  Mallorca  — Est.  Tipo-lil.  de 
Amengual  y  Muntaner. — 1900. —8.0,  29  págs. 

Gramática  (Breves  nociones  de)  española-lati- 
na, teórico-prá etica  para  uso  de  los  alumros  de 
los  seminarios,  institutos  y  colegios,  por  }.  P,  y 
Af.— Tarragona. — Tip.  de  F.  de  Asís  é  Hijo.— 
2,50  ptas. 

GuDiOL  Y  CuNiLL  (Joseph). — Nccions  d'Arqueo- 
logía  sagrada  catalana.— Vich.  — Imp.  de  la  Viuda 
de  R.  Anglada.  MCMII.— 4.0  marq.,  647  páginas. 
Con  grabs.  Obra  laureada  con  el  único  accésit 
(5.000  ptas.)  concedido  en  el  Concurso  Martorell 
de  1902. 

Guía  Palaciana.  Cuaderno  45.  Educación  re* 
ferente  á  los  reyes  y  principes.  Monografía  escrita 
por  D.  José  María  Nogués. — Madrid.  —  Est.  lip. 
«Sucesores  de  Rivadeneyra».  — 1902.-8.°,  33-14 
págs.  Con  retratos.— 2  y  2,50  ptas. 

Guillen  García  CGuUlermo  J.  de). — Apuntes 
para  la  historia  de  la  Metalurgia.  Colección  de  ar- 
tículos publicados  en  la  revista  Industria  ¿  Inven- 
dones.  Primera  parte:  Edades  antigua  y  media. — 
Barcelona. — Tip.  de  Serra  Hermanos  y  Rusell. 
1901. 

Hernándes  Villaescusa  (Dr.  D.  Modesto). — 
Curso  de  Historia  de  España,  narrativa,  critica, 
interna  y  externa. — Tomo  I. — Oñate.  —  1900.— 
8  ptas. 

—La  Inmaculada  Concepción  y  las  Universida- 
des españolas. — Oñate. — Tip.  de  M.  Raldúa.  1901 . 

Idoy  (Dr.  D.  Marcelino).  —  Discurso  sobre  el 


progreso  de  la  Teología  Moral  en  sus  diferentes 
períodos  históricos  y  caracteres  que  ofrece  su  es- 
tado actual,— Pamplona.  — 1 901. —4.0,  75  págs. 

Iriartb  Rbinoso  (Teodoro).— Pal  guitarrico; 
colección  de  cantares  baturros  v  poesías. — Zara- 
goza.—Tip.  de  A.  Sabater.  1902.— 12.0,  79  pá- 
ginas.— 0,65  y  0,80  ptas, 

Jardibl  (D.  Florencio). — Discurso  pronunciado 
en  la  fiesta  de  los  Juegos  Florales  de  la  ciudad  de 
Zaragoza  el  año  1901  por  el  M.  I.  Sr...,  y  con- 
testación al  mismo  por  el  Sr.  D.  Mariano  de  Paño 
y  Ruata. — Zaragoza.  —  Est.  tip.  del  Hospicio. 
1901.  — 4.0  marq. 

Kbmpis  (Fr.  Tornas  de).— Imitación  de  Cristo 
por...  traducción  española  de  Fr.  Luis  de  Grana» 
da^  según  la  primera  edición  hecha  en  Sevilla  en 
1536.— Friburgode  Brisgovia,  B,  Herder.— 1902. 
— 8.0  marq.  con  dos  láminas. 

León  (M  Rdo.  P.  José  de).  — Historia  déla 
Sagrada  imagen  de  Nuestra  Señora  Bien  Apareci- 
da. Nueva  edición.— Rennes  (París). — 1890. — 8.« 

Losada  Rodrígues  (D.  Ramón). — Cuentos  peda- 
gógicos por...  con  un  prólogo  de  *D.  Manuel  Cas- 
tillo. — Cáceres.— Tip.,  ene.  y  lib.  de  Jiménez  en 
testamentaría.— 1902. —  8.0,  132  págs. 

LuLio  (Raimundo).— Las  Virtudes.  Máximas. — 
Madrid. — Imp.  de  Felipe  Marqués  [1900]. — 16.«, 
1 76  págs.  (Joyas  de  la  mística  española.) 

Llobera  y  Martorell  (D,  José). — Apuntes  al 
programa  de  primer  curso  de  lengua  castellana  y 
latina  del  Instituto  provincial  de  Baleares. — Pal- 
ma.^Tip.  Católica  Balear.  1900. — 4.»,  64  pá- 
ginas. 

Maciñbira  y  Pardo  (Federico). — Un  interesante 
bronce.  Articulo  publicado  en  el  Boletín  de  la  So- 
ciedad Española  de  Excursiones  del  mes  de  Julio  de 
1902.— Madrid  — Imp.  de  San  Francisco  de  Sales. 
—  1902. — 4.0  marq  ,  8  págs.  á  dos  cois.  Con  una 
fototipia.  I  Bronce  encontrado  en  Ortigueira  (Co- 
ruña).] 

Mallada  (L.). — V.  Comisión  del  Mapa  Geo- 
lógico. 

Manuel  (El  Principe  D.  Juin).— El  libro  de  Pa- 
tronio  ó  el  Conde  Lucanor^  compuesto  por..*  1328- 
29.  Reprodu  cido  conforme  al  texto  del  códice  de 
Conde  de  Puñonrostro.  2.»  edición  reformada. — 
Vigo. — Librería  de  Eugenio  Krapt. — 1902. — 5  pe- 
setas. 

MARauÉs  Y  Ortegas  db  Sa  Portella  (En  Sc- 
basti;).— Gloses  d'en  Sebastiá  Marqués  y  Oru- 
gas de  Sa  Por/W/a.— Sóller.— Imp.  de  «La  Since- 
ridad». 1900,— 8.0  m.,  131  págs.  Publicadas  por 
D.  José  Rullán.  (Literatura  popular  mallorquína. 
Tomo  III.) 


83 


REVISTA   DB  ARCHIVOS 


Maitín  db  la  CÁMAtA  (Eduardo).— Los  conta- 
dores de  fondos;  su  historia  y  organización  desde 
el  año  [18]  1 2  hasta  el  dia;  disposiciones  que  han 
regido  la  carrera;  oposiciones  y  concursos;  el  Re- 
glamento de  1 1  de  Diciembre  de  1900,  concorda- 
do y  comentado;  escalafón  general  del  Cuerpo 
por...  con  un  prólogo  del  limo.  Sr.  D.  Eugenio 
Süvela.^  fAzdrid,  M.  Navarro.  1902.— 4.0.  V- 
146  págs.— 3,50  y  4  ptas. 

Martínez  Marín  (Dr.  D.  Francisco  María).— 
Breve  noticia  histórica  y  descriptiva  de  las  imáge- 
nes de  la  Santísima  Virgen  veneradas  en  Guadala- 
jara  en  1900.— Guadalajara.— Imp.  de  Enrique 
Burgos.— 190a.  — 8.0,    144  págs.   Con  grabs.— 

>.5oy  1,75. 

Mascaró  y  Albbrti  (D.  Matías).— La  república 
del  Paraguay,  situación,  topografía,  clima,  his- 
toria, legislación,  etc.,  etc. — Palma. — Imp.  de 
Francisco  Soler.  1900. — 4.0,  60  págs. 

Mboina  (José  Toribio). — Las  monedas  chilenas. 
Memoria  presentada  á  la  Universidad  de  Chile, 
en  conformidad  á  lo  dispuesto  eh  el  art.  22  de  la 
ley  de  9  de  Enero  de  1 879  sobre  instrucción  se> 
cundaría  y  superior.— Santiago  de  Chile.— Im- 
preso  y  grabado  en  casa  del  autor.  1902.— 'Folio, 
CCCVIl-258  págs.,  I  de  erratas  y  13  láminas. — 
120  ptas. 

MiR  (D.  Miguel). — Manual  del  Cristiano  que 
contiene  las  oraciones  y  devociones  que  están 
más  en  uso  en  España  y  América  entresacadas  en 
su  mayor  parte  del  Misal  y  Breviario  Romano  y 
de  los  escritos  de  los  Santos  Padres  y  autores  clá- 
sicos de  la  lengua  castellana,  las  Epístolas  y 
Evangelios  de  todos  los  domingos  y  fiestas  princi- 
pales, la  Semana  Santa,  el  Oficio  Parvo,  los  Sal- 
mos Penitenciales,  etc.,  ordenado  por...  París. 
Garnier  hermanos,  editores.  Tip.  Garnier  her- 
manos. 1900.— 8.0,  1 158  págs.  Con  láms. 

MoLiN AS  (Bartolomé). — Sor  Francisca  AnaCirer. 
Palma.— Tip.  Católica  Balear. — 1900. 

Monumentos  arquitectónicos  de  EspaAa,  publi- 
cados de  Real  orden  y  por  disposición  del  Ministe- 
rio de  Fomento  (edición  económica  de  la  obra). 
Cuaderno  primero. — VI 1 1-8  págs,  de  texto  en  cas- 
tellano y  en  francés  y  3  láminas. ^Madrid.— 
J.  A.  García. — 4.* 

Noguera  y  Ripoll  Sarol  (En  Pau). — Gloses  de'n 
Pau  Noguera  y  Ripoll  Sarol. — Sóller.  —Imp.  de  «La 
Sinceridad». — 19CX).  —  8.0  m.,  VI 1 1- 12a  págs. — 
Publicadas  por  D.  José  Rullán.  (Literatura  popular 
mallorquína,  tomo  I). 

Obrador  (M.).— Bibliografía  luliana.  Reseña  de 
códices  y  libros  de  Ramón  Lull  (con  facsímile  de  un 
•utógrafo).  Extracto  del  Boletín  de  la  Sociedad 


Arqueológica  Luliana. —?z\ma  de  Mallorca.  —  1 90a. 
—4.»  m. 

Oliver  (M.  S.).— Don  Marian  Aguiló.  Estudi 
biografíe  y  critic  compost  per  encarrech  d*el  Ezcm. 
Ajuntament  de  Palma  y  Uegit  dia  31  de  Decembre 
de  1 897  en  la  sala  de  sessions  (Acompanyat  d'una 
versió  castellana).  —  Palma  de  Mallorca.  —  Est. 
d'Amengual  y  Muntaner.— 1900.— 4.0,  62  págt. 

OsMA  (G.  J.  de). — Azulejos  sevillanos  del  si- 
Slo  XIII.  Papeletas  de  un  Catálago  de  azulejos  es- 
pañoles de  los  siglos  XIII  al  XVII. — Madrid.— Im- 
prenta de  Fortanet. — 1902. — Fol.,  65  págs. 

Pardo  Bazán  (Emilia).— Por  la  Europa  Católi- 
ca,— Madrid. — Est.  tip.  de  Idamor  Moreno. — 
[190a].— 8.0,  272  págs.— 3,50  y  4  pesetas  (0¿ra5 
completas,  tomo  XXVI). 

PÉREZ  CDr.  Joannes  B.  Lluis).— Institutiones 
juris  publici  ecclesiastici,  quasin  Seminario  Centra- 
li  Tarraconensi,  tradit...  Volumen  primum  com- 
plectensgeneraliora principia.  Volumen  secundum^ 
ubi  generaliora  principia  evoluntur. — Tarracone. 
— Typographia  P,  Aris  et  Filii. — 1901-1903. — 
4.«,  318  y  340  págs. 

PÉREZ  Galdós  (B.).  —  Episodios  Nacionales. 
Cuarta  serie.  Las  tormentas  del  48. — Madrid.— 
Est.  tip.  de  la  Viuda  é  Hijos  de  Tello.  — 1902.— 
8.0,  309  págs. — 2  y  2,50  pesetas. 

Petronio. — El  satiricón,  por  Petronio;  traduc- 
ción de  Roberto  /?o¿>¿r/.— Valencia.— Imp.  de  El 
Pueblo, — [1902.]— 8.0.  231  págs.— I  y  1,50.  ptas. 

Pons  y  Umbert  (Adolfo).— Real  Academia  de 
jurisprudencia  y  Legislación.  Del  regionalismo  en 
Cataluña  (comentarios aun  libro);  Conferencia  leída 
en  la  sesión  pública  de  24  de  Enero  de  1902. — 
Madrid. — Imp.  de  la  Revista  de  Legislación. ^^1^2. 
—8.0.  79  págs.— I  y  1,25  ptas. 

PÓPULUS. — ¡Cantos  de  España!  Commemoración 
de  la  historia  de  diez  y  seis  años  de  Regencia,  dd 
1885  al  1902.  Poemita  de  PópuluSj  á  la  patria, 
las  fiestas  y  los  respetos,  en  cuyas  tres  partes 
queda  dividido  este  libro  escrito  en  París:  Original 
guía  de  Madrid. — Madrid. — Imp.  de  Fortanet. — 
1902  —8.0,  231  págs.  y  8  láms. — 5  y  5|50  pe- 
setas. 

Programa  db  gramática  castellana,  ajustado 
al  texto  de  la  R.  A.,  dispuesto  por  F.  /.  C,  para 
uso  de  sus  discípulos.  Cuaderno  I.  Preliminares, 
artículo,  género,  declamación.  Manacor. — ^Tip.  de 
B.  Frau.— 1900. 

Reig  (Dr.  D.  Enrique)  — El  Derecho  canónico  no 
escrito. — Valladolid. — Imp.  de  J.  M.  de  Cuesta.—* 
1901.— 4.«.  37P«g*- 

Ríos  DE  Lampbrez  (Blanca  de  los). — La  Ronde- 
ña  (cuentos    andaluces).    El    Salvador    (cuentos 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


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varios). — Madrid. — Ett.  tip.  de  Idamor  Moreno. — 
1902.  —  8.*,  275  págs.  —  3  y  3,50  ptas.  (Obras 
computas,  tomo  1.) 

Rizal  ()os¿)  — Noli  me  tángere  (el  país  de  los 
frailes);  novela  tagala.— Valencia.  —  Imp.  de  «El 
Pueblo».— [1902]. — 8.*,  229  págs.  — I  y  1,50  pe- 
se tas. 

RodríguezNavas  (D.  Manuel). — Noticia  biográ- 
fica de  Miguel  de  Cervantes  Saavedra,  inserta  en 
tEl  ingenioso  hidalgo  Don  Quijote  de  la  Mancha,» 

por — Madrid.  —  Imp.   Colonial. — 1901. — 4.*, 

con  págs.  de  la  775  á  la  789. 

Rueda  (Lope  de). — Comedia  llamada  discordia 
y  questión  de  Amor,  en  la  qual  se  trata  en  subido 
metro^  y  conceptos  muy  sentidos,  la  inconstancia 
de  Amor,  y  sus  variables  efectos.  Son  interlocuto- 
res las  personas  siguientes:  Dos  Pastores,  Salucio 
y  Petronio,  y  dos  Pastoras,  Leonida  y  Siluia,  el 
Dios  del  Amor,  Diana,  Diosa  de  la  Castidad,  Be- 
lisa  Ninfa,  vn  Bouo.  Compuesta  por  Lope  de 
Riuda,  Representante.  Con  licencia  del  ordinario. 
En  casa  de  Sebastián  de  Cormellas,  al  Cali,  Año 
de  1617.  Véndese  en  la  mesma  Emprenta. — 4.0, 
17  págs.,  mas  i  de  colofón  que  dice:  «Imprimióse 
esta  comedia  en  Madrid,  en  la  o6cina  tipográfica 
de  la  señora  Viuda  é  hijos  de  Manuel  Tello,  á  10  dias 
del  mes  de  julio  de  1902  años.»  Reimpresión  pu- 
blicada por  D.  Francisco  R.  de  Ubagón.  Reprodúce- 
se la  portada.  (De  la  Revista  de  Archivos,  Biblio* 
TICAS  Y  Museos,  Abril-Mayo^  1902.)  Tirada  de  200 
ejemplares. 

Salas  Barbadillo  (Alonso  Gerónymo). — Come- 
dia de  la  escuela  de  Celestina  y  el  Hidalgo  Pre- 
sumido. Año  1620.  Con  privilegio  en  Madrid,  por 
Andrés  de  Porras,  [al  fin] :  Remprimiose  esta  come- 
dia á  costa  de  D.  Francisco  R.  de  Ubagón  en  Ma- 
drid, oficina  tipográfica  de  Fortanct,  á  quince  días 
andados  del  mes  de  Mayo  del  año  de  1902.^ 
8.0  99  págs. 

Samchís  y  SiVBRA  (José). — Dos  meses  en  Italia; 
impresiones  y  recuerdos,  por  José  Sancbis  y  Sive" 
ra  (Lázaro  Floro),  prólogo  del  Excmo.  Sr.  D.  Sal- 
vador Castellote  y  Hina:(o,  Ilustraciones  de  Cant' 
poSf  fotograbados  de  Cátala, — Valencia.  — Impren- 
ta de  Francisco  Vives  Mora. — 1902.  —8.*,  XV-455 

P«g»-— 3  y  3i50  Pía«. 

Santiago  (D.  José  de)  y  Nogueira  (D.  Ulpia- 

no).  —  Bayona  [de  Galicia]   antigua  y  moderna. 

Ilustrada  con  16  fototipias. — Madrid.  —  Imp.  del 

Asilo  de  Huérfanos  del  Sagrado  Corazón  de  Je>ús. 

—  1902. — 8.0  d.,  345  págs.— 6  y  6,50  ptas. 

SiLVBLA  (Francisco). — Larra.  Discurso  leído  en 

la  sesión  que  celebró  el  Ateneo  de  Madrid  el  26  de 

Mayo  de  1902  en  honor  de  Rosales,  Larra  7  Es» 


pronceda . — Madrid .  —  M,  Romero. — 1902. — 8.* 
m.,  20  págs. 

Soto  Y  Hernández  (D.  Antonio).— Manual  de 
la  Propiedad  literaria  artística  y  dramática. — Ma- 
drid,— Centro  editorial  de  Góngora. — 1902. — 8.® 
240  págs. — 2  pesetas  y  2,50. 

SuAREZ  de  Ursina  (José). — Dios,  Patria  y  Rey. 
Del  enemigo  el  consejo;  historia  relatada  por  don 
Carlos  de  Borbón  á  su  cronista  de  campaña  José 
Suire^  de  Urbina,  y  dedicada  por  éste  á  D.  Al- 
fonso XIII  en  el  día  de  su  jura. — Madrid.  —  XVII 
de  Mayo  de  MCMII. — Est.  tip.  de  Ricardo  Fe.— 
8.0  marq.,  13  págs.— 0,50  y  0,60  ptas. 

Taine  (H). — Ensayos  de  Crítica  y  de  Historia. 
España  en  1679.  Traducción,  prólogo  y  notas  de 
Rafael  Ballesier  y  CastelL  —  Palma  de  Mallorca. — 
Tip.-lit.  de  Amengual  y  Muntaner.  —  1900. — 8.* 
m.,  66  págs. 

Tolstoy  (L.). — Los  Evangelios.  Traducción  de 
J.  F.  Lujan. — Barcelona. — S.  i.  LezcanoyC.*, edi- 
tores.—[1902.  J— 8.0,  225  págs.— I  y  1,50. 

Ulecia  (R.). — Recuerdos  de  un  Viaje  á  Monaco. 
(Conferencia  internacional  de  la  prensa  médica) 
7  a  10  de  Abril. — Madrid. — Imp.  de  N,  Moya.— r 
1902.— 8.0  m.,  32  págs. 

Unamuno  (M.  de).— Amor  y  pedagogía. — Im- 
prenta de  Henrich  y  C.«.,  edits. — 1902. — 2&  pá- 
ginas  8.0  m. — 3  y  3,50  pesetas. 

Varona  Roa  (Vicente  Pío).— Bosquejo  eríti- 
co'legal  de  la  penalidad  histórica  en  España.  Dis- 
curso leido  en  la  Universidad  central  al  recibir  el 
grado  de  do:tor  en  Derecho  civil  y  canónico. — 
Valladolid. — Est.  tip.  de  F.  Santarén  Madrazo. — 
1902. — Fol.  56  págs. 

Vera  (Vicente).— Un  viaje  al  Transvaal  durante 
la  guerra. — Madrid. — Imp.  de  Fortanct. — 1902. — 
8.',  472  págs.  y  8  láms.— 5  y  5,50  peseUs. 

V[icéns)  (P[edro]  j[uan]).  —  Refranes  castella- 
nos y  frases,  Obrita  coleccionada  por  P.  J.  K.— 
Palma  de  Mallorca.  —  Tipo-lit.  de  Bartolomé 
Rotger.— 1900. — 8.0  m.,  135  págs. 

Vida  del  bienaventurado  San  Juan  de  Saha- 
GÚN,  llamado  Apóstol  de  Salamanca,  reducida  á 
compendio  con  una  breve  relación  de  sus  milagros, 
por  el  M.  F.  J.  S.,  monje  profeso.  — León,— Im- 
prenta de  Mariano  Garzo. — 1902. — 8.®,  7a  págs. 

Villegas  (Manuel  F.). — Estrofas,  traducciones 
libres  é  inspiraciones  de  Víctor  Hmgo,  por...  con 
un  prólogo  de  *  Vicente  Colorado. — Madrid.— Im- 
de  Antonio  Marzo.— 1902, — 8.0,  64  págs.  ^- 1  y 
1,25  ptas. 

WiLDR  (Osear).   Salomé;   drama  en  un  acto, 

por...  traducción  del  inglés  porj.  Pére^  Jorba  y 

I    B«  Rodrigue^   —Madrid.  — S.  i.  [B.  Rodriguei 


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REVISTA   DE   ARCHIVOS 


Serra,  editor. — 1902]. — 8.0,  127  pig.  Grabados 
en  el  texto. — 2  y  2,50  ptas. 

Zorrilla  (D.  José),  —  Leyendas.  —  Madrid. — 
Est.  tip.  «Sucesores  de  Rivadeneyra».— 1901- 1902. 
— Fol.  marq.  Cuaderno  20  y  último  de  la  obra, — 
5  y  5,50  pesetas. — [Toda  la  obra  sin  encuadernar 
100  pesetas  y  130  pesetas  encuadernada]. 

Pedro  Roca. 
Alvaro  Gil  Albacete. 

LIBROS  EXTRANJEROS 

[l.o  Los  tratados  universales  y  generales  por 
naciones  y  materias  de  historia  y  sus  ciencias  auxi- 
liares, de  literatura  y  arte,  de  filología  y  lingüísti- 
ca, etc.,  que  interesen  k  la  erudición  y  ¿  la  cultu- 
ra, publicados  en  ó  fuera  de  España  por  españoles 
ó  extranjeros  en  hablas  vulgares  no  españolas,  ó 
por  extranjeros  en  lenguas  sabias.  3.0  Los  de  cual- 
quier materia  escritos  por  españoles  en  ó  fuera  de 
España  en  dichas  lenguas  vulgares.  3.0  Los  de 
cualquier  materia,  con  tal  que  se  refíeran  á  cosas 
españolas,  publicados  por  extranjeros  en  ó  fuera  de 
España  en  lenguas  sabias  ó  en  hablas  vulgares  no 
españolas.] 

Albín  (Koron).— Gustavo  A.  Becquer  (á  spagno 
Hetne).  Dalai  és  valogott  mesci.  Forditolta  Koron 
Alhm^ — Budapest. — 1902. — 8.0,  169  págs.  ' 

Arjeaga  (F.  de). — New  Englísh  and  Spanish 
Vocabulary,  alphabetical  and  analytical.  London.— 
1902.— 8.0 

Balagny  (Le  comandant). — Champagne  de  Tem- 
pereur  Napoleón  en  Espagne  (1808- 1809.)  Tome 
premier.  Durango,  Burgos  ct  Espinosa  — París. — 
1902.— 8.®,  500  págs.  Ilustrado  con  mapas  y 
planos. 

BiANCHi  (Giovanni).— Giulio  Alberoni  e  il  suo 
secólo.  Piacenza,  stab.  tip.  Piacentína,  1901. — 
8.0,  258  págs. 

BiRONNBAU  (P.). — Qpelques  documents  inédits 
sur  la  defection  du  general  de  La  Romana  en  Da- 
nemark  (1808).— Rancy. — Imp.  ct  lib.  Bcrges-Le- 
vrault  et  Cíe.  — 1900  —8.**,  16  págs. 

Caruama  (A.  A.).  —  Monografía  critica  della 
Cattedrale  Apostólica  di  Malta  — >Tip.  Muscat.— 
1899.— 4.0  m.,  54  págs. 

Cervantes  (Miguel  de). — Les  aventures  de  Don 
Quíchote.  Illustrées  de  31  planches  du  XVIU  siécle 
tirées  de  l*original  espagnol.  Trad.  de  Florián,^ 
París.— 1902.— 16.*,  4»8  págs. 

CoMX  NuTTALL. — Fac-símilc  of  an  ancíent  Me- 
xícan  codex  belonging  to  Lord  Zouche  of  Harjrn- 
worth. ..  Peabody  Museum.  Cambridge,  Mass., 
1902. — 4.0,  apais.  [Reproducción  por  la  fotocro- 
mía de  un  voluminoso  manuscrito  zapoteca,  que 
perteneció  al  convento  de  San  Marcos  de  Flo- 
rencia j  ha  sida  litlUdo  en  la  biblioteca  de  Lord 


Zouche  de  Harynworth,  en  Parbam,  Sussex.  Dé* 
bese  este  descubrimiento  á  M^ie  Z.  Nuttall  quien 
ha  redactado  el  texto  que  acompaña  á  los  80  fo- 
lios pintados  de  colores.] 

Códices  e  Vaticanis  selbcti.— Phototypice  ex- 
pressi  jussu  Leonis  PP.,  XIII,  consilio  et  opera  cu- 
ratorum  Bibliothecae  Vaticanae.  Vol.  I:  Fragmenta 
et  picturae  Vergiliana  Codicís  Vaticani  3.225. 
Vol.  II.  Picturae,  ornamenta,  complura  scríptu- 
rae  specímina  Codicís  Vaticani  3.867  qui  Codex 
Vergilii  Romanus  audit.  •— Roma,  Danesí,  1901. 
—Fol. 

D'Arbois  de  Joubainville  (H  . ) .  —  Cours  de 
Littérature  celtique.  Tome  XII.  Principaux  auteurs 
de  l'antiquité  a  consulter  sur  l'histoire  des  Celtes 
depuís  les  temps  le  plus  ancíens  jusqu'au  régne  de 
Théodose  1.— París. —  1902  — 8.*,  XVI-344  págs. 
D'Arcy-Collier  (Adélalde)  —  Dispatches  and 
Correspondance  of  John,  second  earl  of  Buckíng- 
hamshire,  ambassador  to  the  court  of  Catherine  II 
of  Russia,  1762-1765.  T.  II.  London,  1902  rCam- 
den  Socüty,  3.»  serie,  t.  III).  [Proyecto  frustra- 
do de  una  gran  liga  de  los  Estados  del  Norte  para 
oponerla  á  la  influencia  del  Pacto  de  familia.] 

Ense^at  (lean  B.).— >Guide  íUustré  des  lies  Ba- 
leares.— Palma  de  Mallorca.  J.  Tous.  éditeur.— 
1900.— 8.0  apais.,  132  págs. 

FELiaANGOLi  (B).— Suir  acquisto  di  Pesaro  fat- 
to  da  Cesare  Borgía.^Cameríno,  Saviní,  1900.— 
8.0^   loi  págs. 

— II  matrimonio  di  Lucrezia  Borgia  con  Gio- 
vanni  Sforza  Signore  di  Pesaro. — Toríno,  Roux  e 
Viarengo,  1901.— 8.0,  85  págs. 

González  de  la  Rosa  (M.). — La  solutíon  de 
tous  les  problemcs  rclatifs  á  Christophe  Colomb, 
et,  en  particulíer,  de  celui  des  origines  ou  des 
pretendus  ínspirateurs  de  la  découverte  du  nou- 
veau  Monde.  [Memoire  extrait  du  Compte  reudu 
du  Congrés  intemational  des  jimericanistes,  tenu 
en  Septembre  1900.] 

KiRCHEiSEN  (F.).— Bibliografía  di  Napoleone, 
Torino.  Unione  tipografico-edítricetorínese  1901. 
— 4.^  VIII.i88págs. 

Knackpuss  (H.). — Kunstler  Monographien,  III. 
Rembrandt,  5  Aufl.  V.  Durer,  6  Auíl.— Bíelefeld, 
Velhagen  und  Klasing. — 8.0. 

La  Trbmoille  (Le  duc  de). — Madame  des  Ur- 
sins  et  la  succession  d'Espagne.  Fragments  de 
correspondance. — Tome  I.  Nantes,  1902. — 4.*. 

Lea  (H.  C).— Historie  de  l'Inquisition  au  mo- 
yen  age.  Traduction  par  M.  S.  Reinacb.  Tome  II: 
rinquisitíon  dans  les  divers  pays  de  la  Chrétiénté. 
— Paris,  Société  nouvelle  de  Ubrairíe,  1901.— 
8.*,  XIX-682  págs. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


85 


Lbssinos. — Hamburgiscbc  Dramaturgte.  Abrid* 
ged  and  edited  with  introduction  and  notes  by 
Charles  Harris,^  New  York,  Hcnry  Holt  and  Com- 
pany. — 1901.— XL-356  pág». 

Masigman  (A.).— Histoire  de  la  sculpture  en 
Linguedoc  des  XI«  XIII«  siécles.  Paris,  Boui- 
llón,  1902. 

— LdL  tapisserie  de  Bayeux.  París,  Lerouz, 
1902. — 8.0.  200  grabs. 

MoMCBAUX  (Paul).— Histoire  littéraire  de 
l'AíHque  chrétienne  depuis  les  origines  jusq'á 
r  invasión  árabe.  T.  I.  Tertullien  et  les  origines. 
T.  II.  Saint  Cyprien  et  son  tcmps.  París,  Leroux, 
1901  y  1902. — 2  vol.  en  4.0,  VIII-512  y  300  pá- 
ginas. 

MoNUMBNTS  ET  Mémoires  publiés  par  l'Acadé- 
mie  des  Inscriptions  et  Bclles>Lettrcs  sous  la  di- 
rection  de  MM.  G.  J^erroty  de  R.  de  Lasteyrie, 
Fasdcules  XII  et  XIII.— Paris,  Leroux.  1 899-1900. 
4.*  (FondatUm  Eiig,  Piot),  [En  el  fase.  XII,  Dom 
Eugéne  Roulin,  La  Croix  de  Villabertran  (Cata- 
luña) y  en  el  fase.  XIII,  Mosaiqíu  portative  de 
yUbf  del  nnismo  autor.] 

Omán  (Charles).— A  History  of  thc  peninsular 
War.— Vol.  I.  1807-1809  —Oxford.— Cha  ren- 
den Press,  1902.— 4.0,  XV-665  págs.— 14  chelines. 

Pascpier  (F.)  et  RoGER  (R.). — Le  Chateau  de 
Foiz,  notice  historique  et  archeóloque. —  Foix, 
Cadrat. — 8.*  Con  grabs.  y  pl. 

PoMELLo  (Arturo), — Paolo  Pérez,  prcte  delPOr- 
dincdella  Carita.— Verona,  tip.  Civelli,  1902. 

Ramsat  (A.  M.). — A  Spanish  Grammar,  witb 
ezercíces.— >New  York,   Henry  Holt  A  Company. 

—  1902.— 8.*,  617  págs. 

Rbynier  (Gustave).— La  vie  universitaire  dans 
l'ancienne  Espagne. — Toulouse,  imp.  Ed.  Privat. 

—  1902.— 8.0,   W\\-222  pi^s.-^C Bibliotbeque  Es- 

RoBERT  (Ulysse). — Philibert  de  Chalón  Prin- 
ced'Orange,  Vice-Ro¡  de  Naples  (iSmars  1502. 
•—3  aoüt  1530). — Lettres  et documents.  Madrid. 
Typographie  de  Fortanet.  1902.— 4.**,  616  pági- 
nas. 12  francos  [Publicado  en  el  Boletín  de  la  Real 
Academia  de  la  Historia]. 

RoTT  (Edouard). — Histoire  de  la  Representa- 
tion  díplomatique  de  la  France  auprés  des  Can- 
tóos Suisses,  de  leurs  al  líes  et  de  leurs  Confede- 
res, II  (1559-1610).  Ouvrage  publié  sous  les  aus- 
pices  et  aux  frais  dos  Archives  fedérales  suisses. 
Berne,  Benteli  1902.— 4.0,  VI-724  págs.  [Interesa 
para  los  suizos,  España  y  la  Liga.] 

Salazar  (L.).— Storia  della  familia  Salazar. 
Ramo  di  Trani.  Altamura.  Extratta  dal  dómale 
AráUUO'gaualogico.  Anno  XXVIII,  Juglio  1901 . 


N.  7. — Barí,  1901.  Direzione  del  GiomaU  Atol' 
dice,  Fol.,  24  págs, 

ScHAFBR  (Or.  Ernest). — Beitrige  Zur  Gcscbtch- 
te  des'  spanischen  Protestantismus  und  der  In- 
quisition  im  sechzebnten  Jahrhundert.  Nach  den 
Orígínalakten  ín  Madrid  und  Simancas  bearbeitet. 
— Güertersloh.  Drunk  und  Verlag  von  C.  Bertels- 
mann 1902.— 3  vols.  8.0,  m.  XVl-458;  lV-426; 
868  págs.  [El  tomo  i.*  está  dividido  en  tres  par- 
tes: historia  de  la  Inquisición  y  del  protestantis- 
mo, exposición  de  éste  en  España  é  historia  de 
las  comunidades  protestantes  en  Valladolid  y  en 
Sevilla;  los  otros  dos  tomos  son  documentos  co* 
piados  casi  todos  de  los  Archivos  de  Madrid  y  de 
Simancas.] 

Semeria  GiovANNi  (P,). — Dogma,  gerarchia  e 
culto  nclla  Chiesa  primitiva.— Roma. — Federico 
Pustet.— 1903.  — 450  págs.— 4,50   liras. 

SoiL  (E.). — En  Espagne.  —  Anvers  de  Backer, 
1902.— 8.0,  140  págs.,  40  fototip,  [Excursión  ar- 
tística por  Burgos,  Madrid,  Toledo,  Córdoba, 
Granada  y  Sevilla.] 

SoNNBCK  (C). — Chanta  árabes  du  Magbreb, 
étude  sur  le  dialete  et  la  poésie  populaire  de  l'Aíri- 
que  du  Nord.  Texte  árabe.— Paris. — 1902.— 4.*, 
284  págs. 

Tessier  (O.). — La  Tour  du  Muy,  díte  de  Char- 
les-Quínt.  Draguignan,  Latil. — 8.0. 

Tous  (Raphael). — Allocution  composée  en  Es* 
pagnol  par  M.  le  Doyen  du  Chapitre  de  la  Cathe« 
drale  de  Palma  de  Mayorque,  Raphael  Tous  k 
Toccasion  du  mariage  de  son  frére  Mr.  Barthélemy 
Tous  avez  Mlle.  Louise  Valat,  et  luie  le  23  No- 
vembre  1896  dans  Téglise  de  N.-D.  des  Tablea, 
á  Mcntpellier  par  M.  Nougaret,  curé  de  Saint- 
Joseph  du  Cette.  [Cette.]— Imp.  du  Commerce.— 

[1897.]— 8.0,  II  págs. 

Valois  (Noel).— La  France  et  le  Grand  shísme 
d'Occident.  tomos  111  etlV.  Paris.  Alphonse Picard 
et  Fils.— XXlV-632  y  616  págs. — 20  fr. 

Weickbr  (Bernh.).— Die  Stellung  der  Kurfürs- 
ternzur  Wahl  Karls  V  im  Jahre  1519. — Berlín, 
Lb-ring,  1901.— XVI-410-XVI  págs.  [Rivalidad 
entre  Carlos  V  y  Francisco  I,  con  motivo  de  la 
elección  imperial  de  1 5 19.] 

Wfil  (H.).  — .Le  Prince  Eugcne  et  Mura- 
(18 13-18 14).  Opérations  militaires.  Négociatíons 
díplomatiques.  T.  III.  -  París,  Fontemoíng, 
1902.— 8  ®. 

Wickenhagbn  (Ch.).— Manuel  de  l'histoire  de 
l'art,  por...  traduit  par  J.  Damville.— Varis,  Fischt 
bacher,  1901.— 4.»,  26  grabs. 

ZiHK  (L.). — Det  Nordeuropaeiske  Dysse-Terrí. 
toríums  Sttngrave  og  dyssemes  Udbrcvelse  i  Eu- 


86 


REVISTA   DE  ARCHIVOS 


ropa.— Copenhague,  1901  — >[E1  centro  de  difu- 
sión de  las  sepulturas  megaliticas  es  el  país  es 
candinavo,  de  donde  se  extendió  por  el  Norte  de 
Alemania,  Francia  y  España.] 

Pedro  Roca. 

Alvaro  Gil  Albacbtv. 

REVISTAS  ESPAÑOLAS 

[i. o  Los  sumarios  íntegros  de  las  revistas  con- 
géneres de  la  nuestra,  consagradas  exclusiva- 
mente al  estudio  de  España  y  publicadas  en  cual- 
quiera de  las  hablas  españolas  en  ó  fuera  de  Espa- 
fia:  los  títulos  de  estas  revistas  van  de  letra  cuni' 
va.  2.0  Todos  los  trabajos  históricos  y  eruditos 
acerca  de  cualquier  materia,  según  el  amplísimo 
criterio  expuesto,  que  figuren  en  los  sumarios  de 
las  revistas  no  congéneres  de  la  nuestra,  escritas 
en  dichas  hablas  en  ó  fuera  de  España.] 

Boletín  de  la  Real  Academia  de  Buenay  Letras  de 
Barcelona.  Abril  á  Junio  de  1902.  Ballesta,  por 
•D.  M.  Aguilóy  Fuster. — Palomas  y  palomares 
en  Cataluña  durante  la  Edad  Media  (continuación), 
por  D.  F.  Carreras  y  Candi, — La  casa  de  Mont< 
cada  en  el  vizcondado  de  Bearn  (conclusión),  por 
D.Joaquín  Miret y  Sans. — Notes  historiques  del 
Monestir  de  Santa  María  de  Valldonzella  de  Bar- 
celona, por  D.  J.  Mas  y  Dcmenecb, -^\Á\)rt  deis 
ensenyaments  de  bona  parlería  (oontinuación), 
por  D.  J.  Codina  y  Formosa. — Noticias. 

Boletín  de  la  Real  Academia  de  la  Historia, 
Junio.  Informes.  I.  Pbilibert  de  Chalón,  prince 
d'Orange,  1 502-1570.  Lettres  et  documents 
(continuación):  Xilysit Robert , — II. Estudios  histó- 
ricos  y  psicológicos  acerca  de  las  islas  Canarias: 
Manuel  de  Osuna.— 111.  AntigiJedades  romanas  y 
visigósicas  de  Baena:  Francisco  Valverde  Perales, — 
IV.  Colegio  de  Tlatelolco:  Alfredo  Cbavtro.^W, 
Historia  de  los  celtas.  Sus  fuentes  literarias:  Fidel 
Fita, — VI.  Nuevas  inscripciones  romanas  de  Ex- 
tremadura: el  Marqués  de  Monsalud.  -Varieda- 
des: I.  Galicia  histórica  y  prehistórica:  Emilio 
Hübner. — II.  La  España  musulmana.  Notas  geo- 
gráficas: Cristiano  Federico  Seybold.  —  (II.  Le 
préteur  L.  Cornélius  Pusio;  H.  Dessau. ^Docu» 
mentos  oficiales.— Noticias. — Índice  del  tomo  XL- 

Boletín  de  la  Comisián  provincial  de  monumen- 
tos  de  Orense,  Núm.  26,  Mayo-Junio.  Epigrafía 
romana  de  la  ciudad  de  Astorga  (continuación), 
por  Marcelo  Macías. — *Frontalcs,  arcas  y  otros  ob- 
jetos sagrados  de  bronce  en  las  iglesias  de  Galicia 
(conclusión),  por  José  Villaamil  y  Castro,  —  Do- 
cumentos históricos:  «Privilegio  de  D.  Alfonso  el 
Emperador  demarcando  el  coto  del  Monasterio  de 
San  Pedro  de  Rocas,  confirmado  por  los  Reyes  Don 


Femando  IV  y  Don  Enrique  III»,  por  Arturo  Vé:^^ 
que^  Núñe^. 

Boletín  de  la  Sociedad  EspaOola  de  Excursi4>^ 
»^5.  Julio.  Homenaje  4  D.  Cesáreo  Fernández  Duro. 
— Fototipias.— >  Los  comienzos  de  la  Arquitectura 
ojival  en  España  (continuación),  por  D.  Vicente 
Lampare^ y  Romea, — Un  interesante  bronce,  por 
D.  Federico  Maáüeira  y  Pardo  [bronce  de  tres 
cabezas  que  los  arqueólogos  no  han  podido  clasifi- 
car y  al  cual  el  autor  del  artículo  atribuye  origen 
semítico].— Artistas  exhumados  (segunda  seríe^, 
por  D.  Rafael  Ramire^  de  Arellano. — Bibliogra- 
fía.—>  Visita  al  Museo  de  Reproducciones.— Jacin- 
to Verdaguer.  Un  recuerdo,  por  V.  L.  R. 

La  Ciudad  db  Dios.  5  de  Junio.  Antigua  lista 
de  manuscritos  latinos  y  griegos  del  Escorial  (con- 
tinuación), por  el  P.  Benigno  Femánde^, — Bi- 
bliografía. •Real  Biblioteca  del  Escorial.  (Notas  y 
comunicaciones),  por  el  p.  Benigno  Fern4ndex,=: 
20  de  Junio.  Aurelio  Prudencio  Clemente  (conti- 
nuación), por  el  P.  Antonio  M.  Tonna-Bartbet. — 
El  Emmo.  Cardenal  Ciasca  (continuación),  por  el 
P.  Lucio  Conde. — Antigua  lista  de  manuscritos 
latinos  y  griegos  del  Escorial  (conclusión). ^Ver- 
daguer (Necrología.) 

La  España  Moderna.  Junio.  El  Congreso  Pan- 
americano en  Méjico  (conclusión),  por  Juan  Pdrei 
de  Cui^mán. — Un  Imperio  que  brotó  de  una  larga 
decadencia  [el  de  Alemania],  por  Nicolás  Pért^ 
Merino, — Lecturas  americanas,  por  Hispanus.'^ 
Crónica  literaria,  por  E.  Gáme^  de  Baquero,'^ 
Revista  de  revistas,  por  Fernando  y^rau/tf. —Notas 
bibliográficas,  por  P.  Dorado  y  R.  I.  Soler,^=}íi' 
lio.  Panteón  nacional  de  españoles  ilustres  por 
Juan  Pére:(^  de  Guzmá».— La  devastación  en  el  Sur 
de  África,  por  José  Ibáñe^  Afán'».— Memorias  do 
una  dama  del  siglo  XIV  y  XV  (de  1363  á  1412): 
Doña  Leonor  López  de  Córdoba,  por  A.  de  CoJ- 
tro  [reimpresión  de  un  texto  que  ha  sido  publicado 
ya  dos  veces,  aunque  ahora  la  tercera  con  nuevos 
comentarios]. — Crónica  literaria,  por  E.  Gámei 
de  Baquero.  —  Revista  de  revistas,  por  Fernando 
Araujo, 

Euskal-Erria,  i  o  junio.  Música.  Tonadas  na- 
cionales de  diferentes  pueblos. — San  Juan  de  Luz 
(Dombane  Ciboure)^  fotograbado  y  apuntes  histó- 
rico-descriptivos.  —  Celtas ,  iberos  y  ,  euskaros 
(continuación),  por  D.  Arturo  Cam^úb.— Mono- 
grafía de  Asteasu  (conclusión),  por  D.  Serapio 
Afv^ca. =20  junio.  Fuero  de  Guipúicoa,  por  don 
Ángel  de  Gorostidi, —  Celtas,  iberos  y  euskaros 
(continuación^. —  Estibaliz,  por  D.  José  Cola  y 
Goiti, — Verdaguer,  por  D.  J.  Garda  y  CaldácM» 
uo.^yy  Junio.  Celtas,  iberos  y  euskaros  (oonti* 


/ 


BiBLKyrecAS  y  muscos 


87 


Duadén).— Domenjón  Gonzálet  de  Andía.  Gmta* 
duria  de  bienes  y  la  Orden  de  la  Jarretiera  (conti- 
nuación), por  D.  Serapío  Múgica, ^Fiestas  euika- 
raaenOfiate.  1902.— Pinceladas  de  Basconia.  La 
ciudad  de  San  Sebastián,  por  D.  Adrián  de  Lo- 
jrarlí.— Navarros  ilustres.  D.  José  Yanguas  y  Mi- 
randa, 

Galicia  Histórtea,  Marso-Abril.  ^Reseña  histó- 
rica de  los  Establecimientos  de  Beneficencia  en  Ga- 
licia  (continuación),  por  D.  José  yiUaamil  y  Cas- 
Iro.— Monografía  de  la  Catedral  de  Santiago,  por 
D.  Adolfo  Feruúnde^  Casanova  [fué  ya  publicada 
en  el  Bolitia  ie  la  Sociedad  Española  de  Excursio- 
meSt  Enero,  Febrero  y  Marzo  de  1902]. — Fonseca 
(continuación),  por  D.  LuitZanufray  Carreíe,^- 
D.  Rodrigo  Alvares,  por  O.  Antonio  Lópe:(^  Fe- 
rreiro,^E\  ajuar  de  un  menestral  compostelano  k 
principios  del  siglo  XV,  por  D.  A[ntonio]  L[¿pe^] 
F[erreiro],^  Biblíograíia.  — Crónica.  —  Colección 
diplomática:  Portija  entre  los  hijos  de  Placencio 
y  Romarico. — Donación  de  Aloyto  Fraylánis  á  su 
mujer  Paterna.— Donación  de  Alfonso  VII  á  S. 
Martín  Pinario.— Venta  hecha  por  Ñuño  Peláex 
á  doña  Lupa  Pérez  de  Moneda. — Testamento  del 
Tesorero  de  la  iglesia  de  Santia  go,  D.  Pedro  Abril. 
—Testamento  del  Arcediano  de  Santiago  D.  Ñuño 
Fernández.— Testamento  del  Canónigo  de  Santia- 
go D.  Alonso  Pérez. — Inventario  de  libros  del 
librero  de  Santiago  Gerardo  del  Sol. — Precario 
hecho  al  Monasterio  de  S.  Martín  Pinar io. — Tes- 
tamento de  D.  Alfonso  Ruiz  de  Bcndaña. — Testa- 
mento de  doña  Teresa  Yáñez  de  Deza.— Testamen- 
to de  D.Gonzalo  Ruiz  de  Bend aña.— Demanda 
hecha  por  doña  Constanza  Pérez  á  su  suegra 
D.>  EIdara  Pérez.— -Avenencia  entre  el  Monasterio 
de  Oya  y  el  Concejo  de  La  Guardia.— Testamento 
de  D.>  Elvira  Arias. — Carta  de  foro  del  Convento 
de  San  Esteban  de  f  houzán.  —  Testamento  de 
María  Paez. — Cláusulas  del  testamento  de  Juan 
Núñez  de  Isoma.— Autorización  dada  por  el  Ar- 
zobispo de  Santiago  para  celebrar  dos  ferias  anua* 
les  y  un  mercado  mensual  en  Caldas  de  Reyes.— 
Inventarío  de  los  bienes  muebles  de  Lope  Gonzá- 
lez, pedreyro,  y  Leonor  Rodríguez,  su  mujer.— 
Donación  hecha  por  el  Obispo  D.  Ñuño  al  Monas- 
terio de  Soandres. 

La  ilustración  Española  y  Americaua.  8  Ju- 
nio. FigarOf  Espronceda  y  Rosales  (documentos 
iMográflcos),  por  D.  M.  Mesonero  Rumanos. — 
Los  Juegos  florales  de  Colonia,  por  D.  Juan  Fas^ 
tenratb.'-^  Teatro  Lírico.  Farinelh  y  Raimundo 
LmIío,  por  D.  E.  Gutiérre:^^  Gaifwro.— Libros  pre- 
sentados.^ 15  Junio.  Las  fiestas  de  la  mayor  edad 
át  Alfonso  XIII  en  Améríca,  por  D.  Juan  Pere^ 


di  Gii^iii.— >Los  relieves  de  las  fiestas  reales, 
por  D.  R.  Balsa  de  In  ^V^a.— Excursiones  por 
tierra  de  Soria,  por  D.  Enrique  Serrano  Fatigati, 
Grabados:  El  Burgo  (Soria);  Sepulcro  de  San 
Pedro  de  Osma  en  la  catedral. =32  Junio.  Estu- 
dios histórico*artísticos,  por  *D.  N.  Sentenaeb 
[nota  relativa  al  libro  asi  intitulado  del  Sr.  Martí 
Y  MoNSÓ].— El  Ateneo  Científico-literario  de  Mé- 
jico, por  D.  Juan  Pére:^  de  Gu^fiMii.  — Excursiones 
por  tierras  de  Soria.  II. — Libros  presentados. — 
El  P.  Jacinto  Verdaguer,  por  D.  Carlos  Luis  de 
Cuenca» — Grabados:  El  P.Jacinto  Verdaguer.  Su 
último  retrato.  Su  partida  de  bautismo.  El  en- 
tierro. Vista  general  del  pueblo  y  casa  donde  na- 
ció. Casa  donde  escribió  La  Atlántida. — Soria: 
Portada  de  Santo  Domingo.  Poitiers:  Portada  de 
Santa  María. =30  de  junio.  Las  mujeres  en  b 
Orden  de  Alfonso  XII,  por  D.  Juan  Pére:^^  de  Gu^^ 
miff. ~ Excursiones  por  tierra  de  Soria.  III.— Gra- 
bados: Soria.  Claustro  de  la  Colegiata  de  San 
Pedro. 

La  Lectura.  Junio.  Alicia  Pestaña:  E^a  de 
Queiros. — *F.  Navarro  y  Ledesma:  Las  tormentas 
del  48,  de  B.  Pérez  Galdós. — Eduardo  Lozano: 
Octava  Exposición  bienal  del  Círculo  de  Bellas 
Artes  y  Exposición  de  Bellas  Artes  del  Salón 
Amaré.  — Notas  bibliográficas.  —  Revista  de  Re- 
vistas. -Julio  R.  D.  Peres:  Jacinto  Verdaguer, 
— Manuel  Bueno:  El  teatro  en  el  extranjero.— Re- 
vista de  revistas:  Españolas  é  hispano-americanas, 
por  M.  Cervino  [Este  extracta  las  noticias  biográfi- 
cas de  Fernando  de  Rojas,  autor  de  La  Celestina 
publicadas  por  D.  Manuel  Serrano  t  Sanz  en 
nuestra  Revista,  Abril-Mayo  1902.] 

Revista  de  la  Anociación  ArtisticO'Arqueolági» 
ca  barcelonesa.  Mayo-Junio.  Bandolerisme  en  los 
sigles  XVI  y  XVII:  Joan  Segura, — La  Junta  de 
Gerona  en  sus  relaciones  con  la  de  Cataluña  en 
i8oSy  1809  (continuación):  Emilio  Grabit. — La 
Malestar  de  Sant  Roma  de  Clusa:  Joaquín  de 
Gisperf. — Taula  del  cartulari  de  San  Cugat  de 
Valles  (continuación):  Joseph  Mas. — Anals  inédits 
de  la  vila  de  la  Selva  del  camp  de  Tarragona 
(continuación):    Joan  Pié. — Notas  bibliográficas. 

Revista  Contemporánea.  Julio.  Torpeza  de  los 
Comuneros  en  Villalar  y  famosas  cartas  de  Juan 
de  Padüla,  por  Juan  Ortega  Rubio  [artículo  que 
se  publicó  en  la  Revista  de  España  de  30  de  Enero 
de  1894]. — Credo  por  *Emilio  Ferrari, — Estudios 
de  antropología  y  sociología  (continuación),  por 
Manuel  Gil  Maestre. — Vida  y  sucesos  prósperos 
y  adversos  de  Don  Fray  Bartolomé  de  Carranza 
y  Miranda  (continuación),  por  Pedro  Saladar  de 
Mendoza. '^Boletín  bibliográfico,  por  Juan  Orte^ 


88 


REVISTA    DE   ARCHIVOS 


ga   Rubto,   porj.   D,  P,  y  por  Alberto  Ortega 
Pere^, 

Revista  de  Extremadura.  Mayo.  Historia  del 
Portazgo  de  Plasencia  en  los  siglos  XIV  y  XV 
(continuación),  por  José  Benavides. — Badajoz  á 
través  de  la  historia  patria,  por  Matias  R.  Marti- 
nej^  [crítica  dura,  pero  muy  justa,  de  la  obra  de 
D.  Alberto  J.  deTnous  Moncho  asi  intitulada]. — 
Cuadros  lusitanos,  por  ¿u^. — Por  Alcántara  y 
Brozas  (conclusión),  P^^'*  J>  Sanguino  y  Mtcbel. — 
Comisiones  de  monumentos:  De  Cáceres,  por 
J.  5aii|iiffM>.— Notas  bibliográficas,  por  X,  y  5.= 
Junio.  Supersticiones  extremeñas  (continuación), 
por  Publio  //i/r/tf^.— Escavaciones  en  la  Sierra 
de  Santa  Cruz,  por  M.  Roso  de  ¿una.  ~  El  albo- 
roque  de  boda  (costumbres  extremeñas)^  por  Luis 
Hermida. — Termas  de  Montemayor,  por  Sergio 
Pasado  Blanco 

Revista  Ibero  •Americana  de  Ciencias  eclesiás- 
ticas, I. o  Junto.  Fr.  G.  Casanova  :  Sociología 
cristiana. — P.  J.  Conde.  Una  excursión  filosófica 
por  España  (continuación), — Fr.  L.  G,  A.  Getino: 
Indagaciones  críticas  para  la  historia  de  la  Teolo- 
gía (continuación). — R.  F.  f^albuena:  El  texto 
original  del  Eclesiástico  (continuación).— Fr.  J. 
Cuervo:  Carranza  y  el  Dr.  Navarro.  —  Ivés  le 
Querdec  (Fonsegrivf):  El  Diario  de  un  obispo  des- 
pués del  Concordato  (continuación). — Bibliogra- 
fía.—Revista  de  Revistas.  -J-  15  Junio.  B.  Laga- 
rraga:  D.  Agustín  de  Jáurcgui,  Virrey  del  Perú. 
— E.  Reig  Casanova:  El  Derecho  canónico  en  Es- 
paña y  su  influenda  (continuación).^!. o  Julio. 
Literal  y  allegorica  versió  del  Psalm  43  (anóni- 
mo).—Sociología  cristiana.  El  texto  original  del 
Eclesiástico,  Carranza  y  el  Dr.  Navarro.  El  diario 
de  un  obispo  después  del  Concordato  (continua- 
ciones).—Bibliografía.— Revista  de  revistas. 

Nuestro  tiempo.  Junio.  Irlanda  después  de  la 
unión,  por  T.  W.  RusscH—Lm  investigaciones 
filológicas  del  Dr.  Pablo  Patrón,  por  el  Dr.  Agus- 
tín T.  Wbilar  [relaciones  del  quichua  y  aimará 
con  el  súmero  y  el  asi  rio]. — Recuerdos  de  mi 
vida  (continuación),  por  S.  Ramón  y  Cajal. — Po- 
lítica pedagógica  de  la  Regencia,  por  Aniceto 
Sela. — La  Revolución  francesa  y  el  socialismo, 
por  Cristóbal  flo/W/a.— •Cerámica  prehistórica  de 
la  Península  ibérica,  por  J.  Ramón  Mélida  (con 
grabados). — Revista  de  revistas.  —  Revista  bi- 
bliográfica. 

Ra^ány  Fe.  Junio.  R.  Ruiz  Amado.  La  coro- 
nación de  los  Reyes.  Su  historia.  Su  ceremonial. 
— A.  Astrain:  Los  españoles  en  el  Concilio  de 
Trento.  Primera  reunión,  1545-1547.— L.  Afuri- 
Uoi   Las  naciones  latinas  en  nuestros  días  (con- 


clusión).— E.  Moreu:  Descubrimiento  del  Estre- 
cho de  Magallanes.  Algunos  documentos  inéditos 
(continuación).— Examen  de  libros. •-Noticias  bi- 
bliográficas.---Crónica  literaria.  =Julio.  A.  yfs- 
irain:  Los  españoles  en  el  Concilio  de  Trento. 
Segunda  reunión. — J.  M.  Aicardo:  Una  colección 
nueva  de  documentos  viejos  [se  refiere  á  los  Mo- 
numenta  bistórica  Societatis  'esu],  —  F.  Fita: 
Santiago  de  Galicia.  Nuevas  impugnaciones  y 
nueva  defensa.  VIII.  Predicación  de  Santiago  en 
España. — L.  Coloma:  El  marqués  de  Mora  (conti- 
nuación).— R.  Rui(^  Amado:  La  estética  moderna. 
— Examen  de  libros. 

Revista  de  Aragón  Junio.  Ramón  y  Cajal:  Re- 
cuerdos de  mi  vida  (cap.    IX).  —  Vicente  CaS' 
tan:  Excursiones  pirenaicas.  Entre  dos  puentes,  6 
de  Puente  de  Montañana  á  Pont  de  Suerl,— J.  fi- 
len^uela  La  Rosa.  Algunas   consideraciones  sobre 
la  escuela  aragonesa  de  pintura.  II  -—Julián  Ribera: 
El  ministro  de  Estado  en  la  cuestión  de  Marruecos, 
— Paño  y  Aguilar:  Excursiones  á  Barbastro  y  Cala- 
tayud. — Alberto  Góme^  I:(quierdo:  Los  discípulos  de 
Cousin  (conclusión). — (d,:  Cousin  y  la  historia  de 
la    Filosofía  en    Francia. — Julián  Ribera:  Renato 
Basset. — Francisco  Codera:  El  llamado  Conde  don 
Julián    (conclusión:    preciosísimo  estudio).—  Ba» 
sel^ay  Ramire^:  El  pulpito  español  en  la  época 
del   mal   gusto  (conclusión).  =r Julio-Agosto-Sep- 
tiembre. Geoffroy  de  Grand-Maison:  Los  sitios  de 
Zaragoza    [traducción    del   francés   al   castellano, 
por  el  Sr.  Laborda,  Vid,  nuestra    Revista,   t.  V 
(1901),  pág.  501]. — fiíáoMo  Bonilla  y  San  Martin: 
Algunas  poesías  inéditas  de  Luís  Vélez   de  Gueva- 
ra, sacadas  de  varios  manuscritos. — Algunas  con- 
sideraciones sobre  la  escuela  aragonesa  de  pintu- 
ra. III  (conclusión).— Excursiones  pirenaicas.  V. 
Pont  de  Suer.t   y   sus  alrededores. — Mariano  de 
Paño:  Excursiones  por  Aragón  (El  Archivo  muni 
cipal  de   Barbastro.  Ordinaciones  y  paramientos 
de  la  ciudad.  Arquilla  de  insaculación  de  Oficios. 
Archivos  de  la  catedral  y  del    Provisorato). — Joa- 
quin  Costa  y  J.  J.  Saroibandv:  Dialectos   aragone- 
ses [traducción  del   francés   al    castellano,   por  el 
Sr.  Laborda,  del  informe  del   Sr.   Sarcibandy   ín- 
serto  en  el  Annuaire  de  1901  de  la  Ecole  pratiqne 
des  Hautes  Eludes.  (Section  des   sciences   historí- 
ques  et  philologiques).  París,  1900,  pág.    106]. — 
Julián  Ribera:  Benito  Basset  (conclusión). «^Alber- 
to Góme{  Izquierdo:   Continuadores  del   positivis- 
mo de  Comte. — ídem:  La   sociología   de    Comte, 
por  Maurice  Defourny.— Notas. — Bibliografía. 

Pbdko  Roca. 


BffiUOTECAS  Y  MUSBOS 


89 


^REVISTAS  EXTRANJERAS 

[  I. o  Los  sumarios  íntegros  de  las  revistas  con- 
géneres de  la  nuestra,  poriuguesas,  ó  extranjeras, 
en  hablas  no  españolas  ni  portuguesa  consagradas 
exclusivamente  al  estudio  de  España,  y  dadas  á  luz 
en  ó  fuera  de  ésta:  los  títulos  de  unas  y  otras  re* 
vistas  van  de  letra  cursiva,  2.0  Los  trabajos  de 
cualquier  materia  tocantes  a  España,  y  los  de  ca- 
rácter histórico  y  erudito  interesantes  para  'a  cul- 
tura que  figuren  en  los  bumarios  de  las  demás  re- 
vista escrius  en  lenguas  portuguesa  y  extranje- 
ras, publiquense  ó  no  en  España.  3.*  Los  trabajos 
que,  estando  en  las  condiciones  reseñadas  en  este 
párrafo  segundo,  aparezcan  en  revistas  publicadas 
por  extranjeros  en  lenguas  sabias.] 

Académie  des  inscriptions  et  Belles  Lettres  de 
París. — G>mptes  rendus  des  séances  de  l'année 
1902.  Bulletin  de  Enero-Febrero.  ^Mecia  de  Vila- 
destes,  cartographe  juif  majorcain  du  commen- 
ccmentdu  XV«    siécle,  par  M.  E.— T,  Hamy. 

La  Correspondant,^  25  Febrero.  L*armateur 
Ango  et  la  liberté  des  mers,  par  Ch,  de  La  Ron, 
aire,  [Interesante  para  los  españoles  y  portugue- 
ses. J 

Deustcbe  Tbalia,  Viena.  1902.  I  Band.  Por- 
tugal. Von  ).  de  Freitat  Branco.^^ytmtñ,  Von 
Dr.  Adolfo  Bomllay  San  Martin. 

Modem  Language  Notes,  junio.  Abraham  S. 
Wolf  Rfisenbacb:  The  Curious  Impertinent  in  En* 
glish  Dramatic  Literature  before  Shelton's  Trans* 
lation  of  Don  Qiiixote. 

Rewu  A  frícame,  -4.0  trimestre  1901.— G>Ionel 
Moinier:  Gimpagne  de  J.  César  en  Afríque  (46-47 
avant  j.  C). — Table  de  matiéres. 

Revue  Arcbéologique ,  —  1801.  Mayo -junio. 
Victor  Bérard:  Topologie  et  toponymie  antiques. 
Les  Pheniciens  et  l'Odyssée  (6»  art.).— Biblio- 
graphie:  Dom  Eugéne  Rouun,  L'ancien  trésor  de 
l*abbaye  de  Silos  (G.  Perrot).  =:julio-Agosto  y 
Septiembre-Octubre.  Topologie  et  toponymie  an- 
tiques (7«  et  8«  art.).— Noviembre-Diciembre. 
Fierre  París:  Statue  d'ephébe  du  Museé  du  Pra- 
do, á  Madrid  (con  láminas)  [vid.  nuestra  Revista, 
Enero-Febrero  1902,  pág.  86]. — Topologie  et 
topon^rmie  antiques  (9*  art. )  [Estos  artículos 
importan  para  la  costa  mediterránea  española.]-= 
1902.  Enero-Febrero.  ?,átMelyi  L'histoire  d'un 
suaire.  Le  Saint  Suaire  d'Enxobregas  [Portu- 
gal]. «Marzo*  Abril.  Paul  Monceauxi  Paíens  judai- 


sants,  Esiai  d'tzplieatlon  d'ime  interíptíoo  aüri* 
caine.=Mayo-Junio.  Canülle/iiiÜM»:  De  la  litté- 
rature  poetiqut  des  Gaulois.— Salomón  Reinacb: 
Un  vera  alteré  de  U  Phasalt  (IX,  596).— Salo* 
món  Reinacb:  A  propos  d'un  stamnos  béotien  du 
Musée  de  Madrid  [reprodúcese  la  lám.  XII,  Stam^ 
nos  griego  de  estilo  geométrico  f  correspondiente  á 
la  Donación  Slüt^el,  estudiada  por  nuestro  com- 
pañero D.  José  Ramón  Mbuoa  en  nuestra  Revista, 
t.  V  (año  1901),  paga.  559  á  566.] 

Rfwu  de  I' Art  Cbrétien  .  Julio  .  Bibliogra- 
phie:  La  orfebrería  compostelana,  por  Antonio 
López  FutREito  (F.  L.  Serrano)  [refiérese  esta 
nota  bibliográfica  á  las  dos  estatuas  de  San  Juan 
Bautista  y  San  Pedro,  descritas  en  la  Revista  Ga* 
licié  Histórica,  Septiembre  y  Octubre  1901].  Eo 
Espagne,  par  E.  Soil  (L.  C);  Monumentos  de  la 
arquitectura  cristiana  española,  por  V.  LampÉus 
Y  Romea  (L.  C/bfii^/^.— Periodiquea:  Galicia  His- 
tórica (L.  C). 

Revue  d^Hisíoire  et  d'Arcbeologie  du  Rflut- 
if/¿0if.  Julio.  A.  TahUí  Diccionari  de  la  Uengua 
caUlana. — J.  Freíxe:  La  route  de  Narbonne  á  Ge* 
roña,  a  travers  les  ages.— A.  SaUa$:  Consécra- 
tion  de  l'église  de  Taillagouse  en  913.— B.  P: 
Enquéte  relative  a  un  mirade  de  N.— D.  dd 
Prepí,  á  Guxa.— Chronique. 

RivuB  Historióme.  Julio-Agosto.  G.  Desdevises 
du  Di^ert.  Le  Conseil  de  Castille  au  XVII1«  siécle 
(suitc  et  fin), — Bulletin  historique:  France,  Anti- 
quites latines,  par  C.  JuUian, — Época  contempo- 
raine,  par  A.  Ucbtenberger.-^?}3b\\czXion%  diver- 
ses, par  G.  Afoiioi.— Allemagne  et  Autriche-Tra- 
vauz  relatifs  á  rhistoire  grecque,  1898-1900  (sui- 
te  et  fin),  par  Ad.  5aiMr.— Correspondance:  La 
reunión  de  la -Corsé  a  Genes.  Lettre  de  M.  Colon* 
na  de  Cesari  Rocca. 

Rfvue  de  Langues  Romanes,  1900.  Mayo-Junio. 
Aug.  í^idal:  Vieilles  priéres  albigeoises.— Théod. 
Aubanel:  La  Cansoun  di  Felibre  [con  música]. — 
Albert  Arnavielle:  Lou  parage  de  Clapoli  [con 
música]. — Martinencbe:  Les  sources  espagnoles 
d*Horace  et  d'Héraclius  de  Corneille  [fragmento 
de  su  obra  hoy  ya  publicada  La  comedia  espagnole 
en  France  de  Hardy  á  Radne;  París,  1901]. — 
Chronique:  jeuz  floraux  de  Saragosse. 

Pedro  Roca. 


90 


REVISTA  OB  ARCHIVOS 


SECCIÓN  OFICIAL  Y  DE  NOTICIAS 


Por  Real  decreto  de  25  de  Julio  del 
corriente  se  ha  dispuesto: 

«Articulo  1.^  Los  alumnos  autori- 
zados por  la  tercera  disposición  adicio- 
nal del  Real  decreto  de  20  de  Julio  de 
1900  y  por  la  Real  orden  de  2^  de  Sep- 
tiembre del  mismo  año  para  continuar 
los  estudios  de  la  Facultad  de  Filosofía 
y  Letras  por  el  antiguo  plan  de  1 3  de 
Agosto  de  1880,  que  en  el  actual  año 
académico  no  los  hubieren  terminado, 
podrán  hacerlo  así  en  el  curso  próximo 
por  enseñan:(a  no  oficial. 

DArt.  2.®  Serán  de  abono  para  la 
Sección  de  Letras  de  la  Facultad  de 
Filosolia  y  Letras  las  asignaturas  de 
Paleografía,  Latín  vulgar  y  de  los 
tiempos  medios  y  Bibliología,  y  para 
la  Sección  de  Historia  las  de  Arq  teo- 
logía y  Numismática  y  Epigrafía, apro- 
badas en  la  suprimida  Escuela  Supe- 
rior de  Diplomática. 

DArt.  3.*  Las  cátedras  de  Paleo- 
grafía y  Latín  vulgar  y  de  los  tiempos 
medios  y  Literatura  española  (curso 
de  investigación)  y  Bibliología  de  las 
Secciones  de  Letras  de  las  Universida- 
des de  Barcelona,  Granada  y  Sala- 
manca, y  las  de  Arqueología  y  Nu- 
mismática y  Epigralu  délas  Secciones 
de  Historia  de  las  Universidades  de  Se- 
villa y  Zaragoza,  cuya  enseñanza  ofi- 
cial ha  de  comenzar  á  darse  en  el 
próximo  año  académico,  se  encomen- 
daran hasta  su  provisión  deüniíiva.  y 
en  la  lorma  esubkcida  ea  el  ari.  6  *> 
del  Real  decreto  de  18  de  Septiembre 
de  1900,  á  catedráticos  nuiíurarios  o 
doctures  en  ia  Facultad  de  F>1oso!íj  y 
Lctias  que  posean  á  la  vez.  lo  iniSino 
aqucUus  que  Catos,  el  tiiu;o  de  Archi- 
vero^ Bibliotecario  y  Arqueúhgo,  ó 
tengan  aprobadas  en  eslaolecimiento 
oficial  las  enseñanzas  que  les  v.iy<in  a 
ser  encomendadas,  á  cuyo  Uti  los 
Claustros  de  profesores  formularan  en 
la  segunda  quincena  de  Septiembre  la 


oportuna  propuesta  en  terna.  Estos 
profesores  percibirán  i.ooo  pesetas 
anuales  cada  uno,  siempre  que  tengi^n 
alumnos  oñcialcs  matriculados  don 
efectos  académicos  y  den  la  correspon- 
diente enseñanza. 

oArt.  4.*  Para  poder  optar,  por 
traslación,  concurso  ú  oposición  á  las 
cátedras  de  las  Secciones  de  Letras  ¿ 
Historia  de  la  Facultad  de  Filosofía  y 
Letras  que  pertenecían  á  la  suprimida 
Escuela  Superior  de  Diplomática,  será 
requisito  indispensable  el  poseer  á  la 
vez  los  títulos  de  Doctor  en  la  Facul- 
tad de  Filosofía  y  Letras  y  el  de  Ar- 
chivero, Bibliotecario  y  Arqueólogo,  ó 
juntamente  los  de  Licenciado  y  Doctor 
en  la  Facultad  correspondiente.» — {Ga- 
ceta de  Madrid^  27  Julio.) 


Por  Real  orden  de  2  de  Julio  se  dan 
las  gracias  á  los  Centros  oficiales,  Cor- 
poraciones y  particulares  que  han  conr 
tribuido  con  su  concurso  al  brillante 
éxito  de  la  Exposición  Nacional  de  Re- 
tratos.— (Gaceta  de  Madrid^  $  Julio.) 


En  la  última  sesión  celebrada  por  la 
Junta  facultativa  de  Archivos,  Biblio- 
tecas y  Museos,  fué  aprobado  por 
unanimidad  el  proyecto  de  ¡nstruccio» 
ms  para  U  redacción  del  catálogo  al  abé- 
tico de  impresos^  presentado  por  D.  Ri- 
cardo de  Hmojosa.  El  proyecto  con* 
llene  300  regias  y  1^0  modelos. 

InnieJiatauíente  se  procederá  á  su 
impresión  y  reparto  a  las  B  bliocecas 
regidas  por  el  Cuerpo  facultativo  de 
Arctiivcios,  Bibliotecarios  y  Arqueó- 
logos. 

Hin  sido  traslaJaios  D.  Antonio 
Lds>o,  de  la  B  bi  /teca  N-icional  a  la 
de  Sai)  Isidro,  y  D.  Ne  ne^io  Cornejo, 
del  Archivo  de  Galicia  á  la  B.bhotcca 
provincial  de  Segovia. 


Imprenta  de  San  Fraucisco  de  Sales,  Pasaje  de  la  Alhambra,  L— M^VDRID. 


REVISTA 


ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 

(historia  r  CIENCIAS  al^xiliares) 

ÓRGANO  OFICIAL   DEL    ClfEBPO   KACbl.TATIVO   I>EL   RAMO 
(sG  PUBLICA  UNA   VEZ   AL  MES) 


TERCERA  ÉPOCA 

ANO   VI 


N((m«rM  B  y  9. 


Agosto  y  SeptlemiH'e 
1902 


MADRID 

TlP.  SG  LA  REVISTA  DE  ARCIlIVllS.   HIBLIOTECAS  Y   HUüEOS 

C«IIcde  Olid,  núm.8. 
1902 


SUMARIO 

1.— Pofma  de  Yüquf.  Materiales  para  su  estudio^  por  D.  Ramón  Menénhez  Piüal.  de  la 

Real  Acauemía  Española,  Catedrático  de  )a  Universidad  Central 91 

il.— Nuevos  datos  para  la  vida  de  Luis  Vélese  de  Guevara,  por  D.  Antonio  Paz  y  Mema, 

Jefe  del  Departamento  de  Manuscritos  de  la  Biblioteca  Nacional 121) 

V.  "Estudio  sobre  lor.  sermones  valencianos  de  San¡\Vicente  Ferrer  que  se  conservan 
liíanuscrítQS  en  la  Biblioteca  de  la  Basílica  metropolitana  de  Valencia  (continua' 
ción),  por  D.  Roque  Chabás,  Canónigo-Archivero  de  la  misma,  Correspondiente  de 
la  Real  Academia  de  la  Historia 131 

IV,— Apéndice  á  les  Di:'agaciones  tiblv^ gráficos  sabré  viajes  y  viajeros  por  Espaua  y 

Portugal^  por  D.  Arturo  Farinelm,  Profesor  de  la  Universidad  de  Innsbrück.  .    .      143 
V. — Estampe  contra  su  Santidad  hecha  por  herejes,  por  D.  Julián  Paz,  Jrfe  del  Archivo 

general  de  Simancas - iSg 

VL— Un  incunable  descorocie^o.  Buieta  impt-esa  de  indulgencies  fechcJa  en  1483,  por 

r>.  Pedro  Roca,  de  le  Biblioteca  Nacional 163 

Vil.— Antigüedades  arte-romanes  de  la  coTta  de  Levante,  por  D.  José  Ramón  Mélida, 

Director  del  Museo  de  Reproducciones  artísticas 164 

VIII.— Documentos:  I.  Inventario  de  la  catedral  de  Salamanca  (año  1275);  por  la  copia, 
Manuel  Góüez-more.mo  y  martínjtz.  Profesor  de  la  Universidad  del  Sacro  Mon- 
te de  Granada.— II.  Colección  de  cartas  originales  y  autógrafas  del  Gran  Capitán 
que  se  guardan  en  la  Biblioteca  Nacional  (2.'^y3.'^);  por  la  copia,  .\ntonio  Paz  y 
Melia.— III.  Carta  de  D.*  Juana  de  Austria  á  Felipe  II  Ci5  Noviembre  i55H);  por  la 
copia,  Julián  Paz. — IV.  «Diarios  ejecutados  á  los  países  del  Gran  t>haco  en  los  años 
de  177O  y  1781,  por  el  Rvdo.  Padre  Prior  del  Orden  Seráfico  Fr.  Antonio  Lapa»;  por 
13  copia,  Manuel  Serrano  ▼  Sanz,  de  la  Biblioteca  Nacional 175 

IX. — Notas  bibliográficas:  Carlos  Camaronero,  Catálogo  de  la  Biblioteca  municipal  de 
Madrid  (.A.ntonio  Paz  t  Melia).— Léon  Léjeal,  Les  antiquités  mexicaines  (Pedro 
Roca). — Ramiro  Fernándei^  Valbuena,  Egipto  y  Asiría  resucitados  (José  Ramón 
Mélida). — José  Aíarf/  y  Monsó,  Estudios  histórico-arttsticos  relativos  principal- 
mente á  Valladolid.  basados  en  la  investigación  de  diversos  archivos  (José  R  .món 
Mklida).— Vicente  Lampére^  y  Hornea,  Notas  sobre  algunos  monumentos  de  I  ■  .Ar- 
quitectura cristiana  española  (José  Ramón  Mélida).— Nuevos  autógrafos  de  Cris- 
tóbal Colón  y  Relaciones  de  Ultramar.  Los  publica  la  Duquesa  de  BeruHck  y  de 

A/6a.  Con¿/esa  ¿¿e  5irue/a  (Manuel  Serrano  y  Sanz) 202 

X. — Variedades:  Alemania,  .Vrgel,  Austria,  Bélgica.,  Cuba,  España  (Albacete,  Bailen.  Bar- 
celona, Cádiz.  Cuenca,  Guadix,  Madrid,  Orotaya,  Palm.a  de  .Mallorca,  Pamplona, 
Pasajes  de  San  Juan.  Santillana  del  Mar.  [La  cueva  de  Altamira,  por  D.  José  Ramón 
Mélida],  Segori«,  Sevilla.  Teruel),  £stado>  Unidos,  Francia,  Inglaterra,  Italia 

y  Perú 213 

XI. — (Crónica  dk  Apchivos,  Bibliotecas  t  Museos,  .\rchivo  Histórico  Nacional,  por  don 
Vicente  Vignav,  Director  del  mismo. — .\rchivo  general  de  Sim.ancas.— Archivo 
municipal  de  Cáceres. — Biblioteca  de  !a  Kscucta  Superior  de  Artes  é  Intlustrias,  por 
D.  Manuel  Naranjo  Rodrigo,  Jefe  de  la  misma.— Biblioteca  Nacional.-  -Museo  .\r- 
queológicoi.'  Toledo.— Museo  de  .\rtillería.— Musco  .Municipal  de  San  Sebastián. 
—Registro  general  de  la  propiedad  intelectual.    .    .  222 

XII.— Bibliografía:  Li^roí  «pe ño/es.  per  D.  Pedro  Roca  y  D.  Alvaro  Gil  .\i.bacete,  de 
la  Biblioteca  Nacional.— Liaros  extranjeros,  por  D.  Pedro  Roca  y  D.  -\lvaro  Gil 
.Ki,BKC%TK.— Revistas  españolas,  por  D.  Pedro  Roca  y  I).  Ricardo  Torres  Valle, 
de  la  Biblioteca  Nacional.— /^eyúMs  ejcfran /eras,  por  D.  Pedro  Roca 224 

XIII. — Sección  oficial  y  dk  noticias » 248 

LÁ.NilMAS  srKLTAS:  III.  Poema  de  José.  Man«scrito  de  la  Real  .\cidemia  de  la  Historia.  Fol.  5  v.— 
IV.  Estampa  contra  su  Santidad  hecha  por  herejes.— V.  .Antigüedades  ante-romanas 
de  la  costa  de  Levante.— IV.  Del  Catálogo  de  retratos:  Felipe  IV.  el  Príncipe  Baltasar 
y  el  Conde-Duque  de  Olivares. 

I. OVINAS  INTERCALADAS  KN  EL  TKXTo:  Buleta  imprcsa  de  indulgencias  techada  en  1483. 

Pliegos  9  V  10  de  la  Bibliografía  hispano- 1  atina  clásica,  por  D.  Marcelino  .Mi  .NÉNntz  y  Pelato. 
Jefe  superior  del  Cuerpo  facultativo  de  .\rchi veros.  Bibliotecarios  v  .\rquelógos. 
Director  de  la  Biblioteca  .Nacional. 

Pliegos  27,  28  y  29  del  Catálogo  de  retratos  de  personajes  españoles  que  se  conservan  en  la  Sec- 
ción de  Estampas  y  de  Bellas  Artes  de  la  Biblioteca  \acinr.al.  por  D,  .\pgel  M.'de 
Barcia  t  Pavón.  Jefe  oc  dicha  sección. 

Pliego  30  del  Catálogo  [del  Archivo  Jlistnrico  SacionaL  Inquisición  de  Toledo, por  D.  Vicente 
ViGNAr,  Director  de  dicho  establecimiento. 

Pliego  9  del  Catálogo  de  cuentas  de  la  Administración  pública  en  los  años  de  1744  <*  ifi55,  exis- 
tente en  el  Archivo  General  Central,  por  1>.  Julio  Melgares  .Marín.  Jefe  del  mismo. 


REVISTA 

I)!-: 

ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 

(IIISTOIMA     V     CIKNi.iAS    ATMLIAI'LS) 

Año  \T.— AíiüSTO  v  Skpiikmhhk  di:  [(j()2. — Ni'ms.  8  v  g. 


POEMA  DE  YUCUE 

MATKKIALKS  PARA  SI'  PISTIDIO 

VA  proi'csor  M.  .Morí  llc\ó  á  cab  >  \:i  diíícil  tarca  de  publicar  el  nK> 
nuscrito  ¡iiás  complott)  ¿^  Ll  Pocm.i  dj  José  (Lcíp/ií;,  i883),  prestaiiLl. > 
así  á  la  liIulo)^ía  romance  el  sjiialadj  servicio  de  oírecerle  el  texto  capital 
de  la  tan  desconocida  literatura  aljaniiada.  Pero  el  estudio  de  ese  texio 
no  se  puede  acabar  sin  el  c()ní.>c¡miento  d.'  otro  manuácrito.  mucho  más 
incompleto,  pero  má^  antij^u»).  cuya  publicación  es  el  principal  objeto 
del  presente  trabajo.  Mi  de.sonocimijnio  de  la  paleografía  árabe  ha  sido 
subsanado  por  la  incansable  bundad  d¿  O.  Francisco  Codera,  quien  me 
ha  preparado  con  una  lectura  ;_:eneial  djl  manuscrito;  excuso  decir  que 
adcniiís  le  debo  toda  clasJ  de  indicaciones  útiles. 

MAXL'SrRÍTOS  DKL  VlCL'F 

A.  Kl  ms.  .1  que  ní;sey.>  1).  Parcial  ííavanL;os  v  luetzo  fue  adquirid  > 
por  la  Academia  de  la  Mistoria,  está  descrito  por  el  sabio  historiador  d-: 
la  lilcr¿itura  aljamiada  I).  Kduardo  Saavedra  (Discursos  leídos  anle  I.i 
R,  Actid.  Española,  Madrid  iSjS.  p.  \Ü2),  <tCódice  muy  deteriorado  en 
su  parte  inferior,  en  4.",  papel  variiido  desde  mediados  del  sij^'lo  XIX' 
hasta  principios  del   XV í.   Eué  encontrado  en  Mores  '  enterrado  y  en- 

I  MifL  í  csi.i  -Jobrc  cI  Jal'jn,  nías  ab,:J')  ujc  '.'..iliiiay^d.  Ciayanj:os  no  precisa  ianlt>:  *v  Irai..  . 
últimam'jnic  ile  .\ra.«'>:i.  y  ODcniradu  ci  l  a  i  cu'j\a  á  vueltas  de  otros  varío-i  de  la  inÍÑma  c-»- 
pecie  y  de  algunas  arma;  de  fue;.' o.  escondidas  ♦iin  duda  allí  para  burlar  la  vÍL;¡Iancia  de  I...-Í 
autoridades  *  Traduc.  de  la  lli&t.  de  la  lií.  ICsy.  de  Tickiior,  l\,  i85r>,  p.  422. 

3.'  ÉPOCA.    -TOMO  vil.  7 


g2  RKVISTA  I)K   ARCHIVOS 

vuelto  en  una  bayeta.»  F] numera  luego  los  i8  tratados  que  contiene  en 
sus  77  hojas.  Tamaño  20  x  14  centímetros. 

Kn  sus  (j  folios  primeros  contiene  el  fragmento  del  Poema  de  José,  al 
cual  falta  un  folio  antes  del  último;  eran,  pues,  primitivamente  10  folios. 
Contiene  las  coplas  i  á  96  del  Poema,  faltando,  por  olvido  del  copista,  la 
copla  33,  y  por  perdida  del  tolio  penúltimo,  desde  los  dos  últimos  versos 
de  la  copla  82  hasta  el  último  de  la  92.  No  copió  más  el  escribiente,  sea 
que  se  cansase,  sia  que  el  original  estuviese  incompleto;  terminada  la 
copla  93  en  mitad  del  folio  9  recto,  empieza  inmediatamente  el  segundo 
tratado  Alhadli;  de  íbre/iinu  ó  sea  la  Historia  de  Abraham.  Faltan  versos, 
por  olvido  del  copista  ó  defecto  del  original,  en  las  coplas  1,  20,  25,  33, 
73;  faltan  por  mal  estado  del  códice  otros  versos  en  las  coplas  4,  3.  9  y 
1 3.  pu'js  todos  los  folios  están  en  su  parte  inferior  carcomidos  y  mancha- 
dos de  humedad  en  la  forma  que  se  ve  en  el  facsímil,  y  si  se  logra  leer 
casi  todj.  aunque  algo  co\^  bastante  trabajo,  me  fué  imposible  la  lectura 
en  la  parte  inferior  del  fol.  1  r  y  v  y  2  r. 

Los  versos  están  copiados  como  prosa;  iS  líneas  en  cada  página.  La 
letra  muda  á  partir  del  folio  7  ;'.  línea  2.  y  en  esta  parte  linal  pueden 
descubrirse  algunas  especialidades  ortográficas  (v,  en  la  transcripción  en 
caracteres  latinos  lo  que  S2  dice  de  las  vocales  e  y  o).  La  escritura,  como 
Morf  (pág.  VIH)  ha  notado  respecto  del  ms.  /^,  es  la  usual  entre  los  moros 
españoles,  llamada  magrebina,  del  NO  de  África,  que  se  distingue  de  la 
'.riental  e.i  que  escribe  el  ^  (kaf)  con  un  solo  punto  encima,  v  el  ^  {U\) 
con  un  punto  debajo,  y  en  que  el  (te\did)  tiene  esta  forma''  v  va  siempre 
unido  á  la  vocal,  de  modo  que  se  pone  debajo  de  la  consonante  cuando 
c  la  lleva  vocal  quesra.  Kn  mi  copia  del  ms.  .1,  que  aquí  dov  reproducida 
/incográfican'-.ente,  restituyo  la  forma  corriente  de  _•  y  ^.  pero  conservo 
la  costumbre  del  ms.  de  escribir  el  texdid  debajo  del  quesra  v  de  poner 
p.mtos  .'il  ^  (ye)  rinal.  Debo  advertir  que  el  alif  con  fatha  suele  tener 
ipia  c'i 'oeza  gruesa  que  pudiera  tomarse  por  un  hamza;  no  lo  transcripto 
así  p  K  ao  parecerme  claro. 

Kespecto  á  la  fecha  del  ms.,  Gayangos  fijó  el  siglo  XVI,  sin  duda  por- 
que creía,  según  razones  históricas,  que  el  Poema  no  podía  haber  .sido 
c  Mipuesto  antes  (traduc  de  la  /fist,  de  la  iit.  de  Ticknor  IV.  p.  422, 
coinp.  419):  después  ya  le  asignaba  el  siglo  XV  ( v.  Morf  p.  X).  Saavedra, 
cono  hemos  dicho,  fecha  el  papel  de  la  parte  más  vieja  del  códice  en  el 
si.;lo  XIV.  y  creo  que  el  lenguaje  de  la  copia  le  da  razón;  la  ausencia  de 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  ^3 

la  fuerte  influencia  castellana  que  se  observa  en  los  escritos  aragoneses 
del  siglo  W  es  un  indicio,  y  otro  es  la  conservación  de  la  dental  en  la 
terminación  grave  de  las  segundas  personas  del  plural  de  los  verbos; 
Y.  adelante  las  observaciones  sobre  el  lenguaje  del  Poema. 

Digo  esto  descartando  el  tinte  más  arcaico  y  dialectal  que  reviste  siem- 
pre la  literatura  aljamiada  en  comparación  con  la  cristiana  (comp.  Ga- 
yangos-Ticknor,  IV,  420),  por  lo  cual  podíamos  fechar  este  ms.  en  el  paso 
del  siglo  XIV  al  XV. 

Las  cinco  copias  primeras  del  Poema  se  publicaron  según  este  ms.  A 
en  la  Gramática  de  la  lengua  arábiga  por  D.  Josk  MohKno  Nieto,  Ma- 
drid 1872,  pág.  48.  Como  las  coplas  4  v  5  son  precisamente  las  hoy  menos 
legibles,  y  parece  que  en  tiempo  de  la  lectura  de  Moreno  Nieto  estaban 
menos  borrosas,  su  transcripción  tiene  importancia;  no  mucha,  pues  por 
desgracia  toda  la  copia  es  bastante  infiel.  De  M.  Nieto  copió  i3  versos  la 
Gramática  Árabe  áQD.V.  Cj.  \\v:>o,  Madrid  i8S3,  p.  12.  Además,  las 
coplas  1-4  se  publicaron  en  la  última  de  cuatro  páginas  de  muestras  de  al- 
jamía sacadas,  según  se  dice  al  pie:  De  manuscritos  de  los  Sres.  D.  Pablo 
GiL  /).  Francisco  Codera  y  D.  Pascual  de  Gayangos,  Madrid  1882. 
Imp.  de  José  de  Rojas,  Tudescos,  84;  esta  hoja  mejora  algunas  faltas  de 
Moreno  Nieto.  A  éste  en  las  notas  al  folio  i  r  de  mi  edición,  le  citaré  con 
la  abreviatura  A/,  y  á  la  hoja  de  textos  aljamiados  con  C. 

La  última  copla  del  ms.,  la  (jD,  fue  publicada  por  Morf,  pág.  IX-X,  se- 
gún  copia  de  Gavangos;  corríjase  en  el  vers^)  b  el  ininteligible     -^Jj^í 

v  en  d  el     -iiJ^ 

B.  El  ms.  B  se  conserva  en  la  Biblioteca  Nacional,  Cjg.  loi.  Kstá  descri- 
to por  Morf,  p.  VII-IX,  y  publicado  íntegramente  por  él.  Schmitz  copia  la 
descripción  de  Morf  y  transcribe  en  caracteres  latinos  lodo  el  manuscrito. 
Este  se  halla  falto  de  dos  hojas  primeras,  que  contenían  9  coplas;  tal  falta 
existía  ya,  no  sólo  en  1877.  cuando  Morf  (pág.  VIH)  lo  examinó,  sino  an- 
tes de  1870,  en  que  el  ms.  salió  prestado  de  la  Biblioteca;  cuando  Gayan- 
gos  publicó  la  traducción  de  Ticknor  en  i856  (tomo  IV,  p.  422  v  248, 
nota  3),  ya  le  faltaban  esas  9  coplas,  y  le  faltaban  en  1849,  año  en  que 
Ticknor  lo  publicó  en  Londres,  en  el  tomo  líl  de  su  Historia,  p.  39?,  se- 
gún copia  remitida  por  el  mismo  Gayangos;  sea  esto  dicho  para  subsanar 
la  errata  del  Discurso  de  Saavedra  (1878),  que  nos  podía  hacer  creer  que 
cuando  éste  examinó  el  manuscrito  se  hallaba  falto  de  una  sola  hoja  y  de  4 
coplas,  y  que  recientemente  había  perdido  otra  hoja;  la  pérdida  de  ambas 


(J4.  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

ha  debido  ser  bastante  antigua,  pues  la  hoja  3  está  sobada  por  haber  care- 
cido de  defensa  contra  el  roce^  antes  de  que  fuese  encuadernado  el  manus- 
crito, que  debió  serlo  acaso  á  últimos  del  siglo  XVIll. 

Véase  lo  que  decimos  adelante  al  tratar  algo  de  las  fuentes  del  Poema^ 
sobre  la  opinión  de  Ford,  de  que  este  manuscrito  haya  sido  copiado  de 
otro  escrito  en  caracteres  latinos. 

Además  de  estos  dos  manuscritos  hay  una  hoja  suelta  que  reproduce 
unas  coplas  de  B,  y  parece  escrita  por  su  mismo  copista,  por  lo  que  ca- 
rece de  variantes  y  de  importancia.  La  publicó  también  Morf. 

TEXTO  DEI.  MANUSCRITO  A 

Siijue  á  continuación  el  texto  del  manuscrito  de  la  Academia  de  la  His- 
toria.  La  edición  va"  hecha  á  plana  y  renglón  conforme  al  original.  De 
éste  conservo  el  ligado  de  las  letras,  aun  cuando  ocurra  entre  la  final  de 
una  palabra  y  la  inicial  de  otra;  solo  cuando  las  letras  van  desligadas  me- 
permito  separarlas  para  establecer  la  clara  distinción  de  palabras.  Marco- 
la  división  de  versos  con  una  cstrellita,  y  con  dos  y  un  número  al  margen 
señalo  la  división  de  coplas. 

La  edición  es  fotográfica  de  una  copia  hecha  por  mí;  si  así  carece  de- 
la  bjlloía  tipográfica,  ab.ind.irá  menos  en  crr¿uas.  Las  que  se  han  escapa- 
do son  éstns: 

folio  I  j'.,  lino;»     I  (CopI;i    ó  li),  lé\}^     ^'^  ^ 
tolio  2  r..  Ünc;»  \\  (ci-pKi  i  \  bK  lea  e  •'  .Ai 
lulo  M  ;-..  li'.uM  I  \^c   pl  i  u: )  U'-a-o    .X. 


y    y     ' 


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♦jbijU    I  J.k  ¿Jj>  UlíSt  ¿JL.^ 
j4J  o''   'jU^L4   *J.^^    ÁJUJL'I'  li  cÁ^ 


UJJ   jb   L^    ^-  -'^Jiyí  13  .^  .... . 


'^       -'     '■     -       L 


TíaUa     la     »llti»»iA     línea.      «I*     «»^<v    P«9»»»**-/ 


») 


w.  borradv)  po"  l.i  ku  ncd  » ',  l  )  iio'o  do  M.— 2  M  copista  puso     ^   y  borró  lo-,  puntos. — 
^í  Dado.'o  el      c.  aci'o     ^^a.;!-.    4  La  última  letra  v¡>ible  e^  un  ^    -^  ó  ^  con   vocal  'ó    * 

M  lee  s^¿.w».í!    ,.^x)  ^».b,.J  -.'    .^   y  ('  ij^ual.  pero  corrigien  io  el  nombre  del  pairi  re  1  ^'¡ÍSr. 
tlcasc  *Ji^. — 5  Boi'ro'o:  1 1'.  pri  re"a  1  letr  ;s,  apena'  v¡.ible<?,  pudieran  leerse     ¿;^\  imposible 


.1  í  lección  de  AA  \^*^Xa  ..^  ,i  ».>;.xJ'.  L  s  irc^»  pilabras  s¡<'uiente>  borro-ns,  pero  seguras.— 
<>  A/ lee  «.i»  w;^  w^Ai  I ->-«^  *-J  I  ^<  -¿  ''w\.<*  á  lodo  mis  el  c:>pi  ta  pondría  V  puso 
1-Ai*ÍJy    ^  .'j'i.  La  inc' il  de!  rengló.i  pudiera  ser  w  j-  7  Kst:»  palabra   y   li  anterior  repa-adas 


96  REVISTA  DE  ARCHIVOS  (fol.  i  vuelto) 

oü  1  JliJi^  ^c^Jli^  4^  A^)^  ^r  ^ 

lliüJ      »,>LLójI^  ^ÍS   J^    UU 


8 


<         o 


*    Js^j       íj-i^     ^    ^1       ¿.L3      Oj^>'      *==^' 


(     falt*».   I*    tlltimo.     línto.      de     esto,     ^táaina^ 


'«-        'Jl-        »'-^»        •-'■'»;3 


con  tinta  posterior;  lo  otro  muy  desvanecido.  A/  lee  .^¿*  ^^  «-*  ,¿  ...k^w^  l»¿  ^-^.^L>  I  .  Íl  A^l 
—8  A/ da  para  esta  línea  wJN'i    .J  ...ww  ^wwfc.:  L*    -i     ^Jy-ó)    ^.^xj  por  de  pronto  sería    .-^ 

I» 

I  Muy  dudoso;  pudiera  no  haber  nada  escrito,  aunque  quiero  ver  el  ,  .—2  Repas  :do  con  tinta 
posterior.— 3  Borroso  el  y  el  **  del  ¿  inicial.  Las  tres  palabras  finales  de  la  linea  están  repa- 
sada ..—4  Kl  fínal  de  esta  palabra  y  el  resto  de  la  línea  está  repasado  con  trazos  que  trato  de 
copiar;  no  se  ven  los  primitivos.— 5  Las  dos  últimas  letras  son  primitivas  y  borrosns.  — ORc- 
pasa  Jo.— 7  Ksta  palabra  y  la  aoteriar  parecen  repasadas;  pudiera  leerse  ^"O  ^  8  Repasada;  c» 
Te<?  del  )  pudiera  leerse  «>.  La  palabra  siguiente  borrosa,  acaso  ..4^  Ji 


<fol.2rcclo)  BIBLIOTKCAS  Y  MISKOS  97 


12 


13 


*y¿j  )l4i  jU;.   ^  J^k^  uH  L^ií^fí  ^.^ 

15     ^^l^'l*   JijjV   :)ÍU    J-jíSi    *ÍJI:.l!^J  ^L^í 
t;L:    o>íí   L^    ^ii  **W'  f)-^''^  J^j^'l^ 

%J. JH    I^^LIKI-:^! 

I     La  inicial  de  esta  palabra,  y  ia  palabra  anterior  manchadas,  pero  claras.— 2  Muy  borroio 
"^  ^  el  resto  borroso  pero  seguro.— 3  Repasado  en  parle  este  coiiienzo  con   tinta  pof.terio". 
4  Repasado  hasta  aquí  el  renj^lón  con  tinta  posterior  salvo  el  '  y  lo;  dos  alit'  ílnalcs  de  pal  ?- 

kras  que  los  Ico  de  la  escritura  primitiva.— 5  Repasado    ^..   Todo  el  resto  de  la  línea,  menos  la 
última  palabra,  repasado  .i  medias.— 6  Kl  copista  puso  sin  duda   Vj  Jí  .0,-7  .Muy  dudoso  el    „• 

el  copista  lo  desliga  á  veces  de  la  letra  siguiente;  pondría  *  ^j^J^*^, 


gS  REVISTA  di:  ar::hivcs  (oi.  2  vueiio) 

17  1',^: 


,f^:  j>  •¿uiJ  J4JlLí  o^uJl^  is  í 


'^j^J   0;U:-4^  (...)  L-JLk2.¡^n  UL;;^  l^*J¿.i 

23     *^3i  j^^b^n  ^^^¿jui  ^^  Ji^-  *{>^  :o^^' 

1     Muy  borro '.o,  pero  seguro.  — 2  Borro.  -,  jspccialmcnlc  li   vocil  y  tcxdid  del  *  inicial,  pero 

f.Cj^uro.   -3  í'-l  . -^  muy  dudo?o;  parece  que   le  sigue  un  i— 4  No   sigue  letra   ninguna,  sino  el 

adorno  T|}  que  pone  al  fin  de  línea,  sobre  lodo  en  el  folio  6  y  7.-5  No  creo  pueda  leerse  -^^^ 
.M  jno'.  las  dos  palabras  primeras  de  Cita  líne  1,  to  Ja  cst  i  borrosa,  pero  no  hay  duda  en  su  lectura. 
— •"»  Muy  borroso. — 7  Comido  el  papel  de  la  parte  inferior  de  e^l.i  p  Uabra;  el  ^  no  e:;  ^^^cguro;  y 
la  inicial  puede  ser  .)* 


<fol.  3  recto)  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  99 


0..i^Wr  >i-*-"  .-..  '.  .- 


[sliMsru'.oJJJ 


1^^ 


23     hUJl'*  v^JUilí     ^^ui"   LUUN    1^14.  :  Ü_¿ 

IjÁíL    ..xjf'J    ,íi'V»á    .¿-^     ">o¡^-    '-» 


O'») 


-^1^,^^     '•»      y 


UJUJ 


25 


j  -  t/  *  '. 


1    Dos  cquivocicioncr.:  el  :  lleva  talha  lachado  y  el  .  .^  debiera  llevar  sokún.— 2  Kl  ^  inici  »I 

npcnas  se  distingue,  pero  se  ve  claro  el  texdid.   -3  No  se  ve  el  fatha  del  ^.— 4  Parece  que  l  unbién 

hay  hamza  sobre  el  '.  Ec.ia  palabra  y  la  anterior  borror.  is  pero  seguras.— 5  Borroso;  el  fatha  e>tá 

•emborronado  y  parece  sokún.— ñ  Muy  borro^-o  pero  •eguro,  salvo  el    .^  final;  su   okún  euá  claro. 

—  7  Borroso;  no  C3  seguro  el  te.xdid.  '       .  -  , 


í'  >   ,  ^ 


lOO  RKVISTA  DK  ARCHIVOS  (fol.  3  vuelto)     ^ 


28 


**      te» 


I  Kl  ya  finil.  borroso.  -2  Muy  borro-Ño.  i.mti)  que  l!a-;i;i  pudiera  no  haber  nada  cscrilo.— 
3  Repasada  con  tinta  po.tcrior  .;alvo  la;,  vocales  y  rokunes.  —4  lista  palabra  y  las  reatantes  de 
la  linca  repasadas  con  tinta  posterior.  —5  Hcp  isado.  -'">  I-- 1  ■  y  el  I  que  Ic  precede  son  dudosos;  el  J- 
ÍjfpMil  lleva  falha  primitivo  y  quesra  dj  tinta  posterior. 


(fol.  4rcctoj  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  lOI 


«w  o  c/x 


*^fSÍ^LJ   ^?I   L¿.  á)í  ^I^  ^  ^  ^ 

í^isi'jjp  oi^  ¿^lí  ^A^  J^^  (w)^ii  i^ 

34   ^    '^]V^  ó'''    vi>^    ^j4   oJí*    j  ¿3)^^' 

oe       ^    *      •      í       ^  '    '  í*      -^^       íí       *    V  •       ^  <-  H  -        Ya  .       Y  ': 


36 


1  Repasado  con  tint.i  posterior.  2  Hasta  aquí  repasado  Ná'i  li*  apenas  se  ven  uno  y  otro 
texdid  primiiivb.í.-  3  El  copista  se  olvidó  de  borrar  el  latha  equivocado  del  \.  Para  el  rasgueo 
compárese  esta  palabra  con  la  misma,  tal  co*no  se  escribe  en  las  coplas  40  a  y  02  c.  -4  Borro<?o, 
pero  el  sokún  muy  claro.  —5  Manchado,  pero  resulla  evidente  comparado  con  i^^ual  palabra  de 
U  copla  38(í. — 1>  Muy  desvanecido,  pero  solo  dudoso  el  ¿..--7  Muy  desvanecido,  pero  solo  du- 

doso  el  ci?  cuyos  puntos  no  están  claros;  seguramente  no  es  ^.   -8  Borroso,  pero  seguro. 


102 


RKVISTA  DE  ARCHIVOS 


(fol.  4  vuelto) 


jL¿¿  ¿^.s£i  ^*^^  V  ^uJdJi*  '^sljlil 


er* 


^.VLLyUjJ    *jÍLliJ   ÍS  ijj^   jiUJÍ 


38  oT    '»^    ÜH    '    *-^    *  Í5>¿Lo     ia-ÍL¿    I      oLIj    oÍ-¿       t-¿ 


J.14^  *^>  ^í^"  o}^}^ÍÍ  o^'l'*  *¿jU)üJ 

>  /  ¿ 


*    ^íji> I »> La,Lúl'>    ^JLi    c>**-í    Lb 


^       ^ 


)^ 


1  Kl  copista  nñ  jJió  el  primer  I  sob."epuesto  y  :;e  olvidó  de  borrar  el  segundo  equivocado. 

2  Borroso,  pero  indudable.— 3  Borro  .0.  pero  seguro.  Esia  palabra,  toda  la  línea  siguiente  y  la 
primera  palibra  de  la  línea  penúltima  va  repetido  y  lachado  en  el  comienzo  del  folio  siguiente. 


(ful.  5  recto) 


BIBLIOTKCAS  V  AUSKOS 


io5 


>^>i» 


i.¿^^UAÍk^ 


41JLU  ^^líí  c.,.,ij;J^  i;^  :ojU44  .¿ftó^ 


¿ü  üi  iru; 


44  .¿Jlíííli 


."    >  , 


45   ^:i   :pi  ^  ''u^i.j^-  f  ^M  ü  í  ^'^:f 


I  Pudiera  leerse  también  ^  r  2  VA  z  aunque  borro/o  y  con  su  puntf)  hacia  la  i/quierdp,  y  cf 
texdid  y  quesra  muy  bajos,  es  seguro. — 3  Borroso  el  Cüinicn/o.-  4  Borroso,  pero  scjíufo.  -5  Hasta 
aquí  borroso,  pero  no  cabe  duda,  ni  aun  en  lo-,  punto:;  del  ^  de  ia  primera  palabra  de  esta  li- 
nca.—6  Hasta  aquí  borroso,  pero  indudr.t  h'. 


I04 


RKVISTA  Di:  ARCHIVOS 


ffol.  5  vucllo) 


Ul^i     *(.;.)lJU-¿j      ¿li^     jUiíl'^      ^S^yl.    í^ 


47 


Ijl-i 


£-L;íí^ 


¿I ' 


(..)^  i^  Lili  tjii  ^  ts  (hUjI4^;>í  *¿;i;i,>V 

49*' Uiííj'JuiÚÍ'  c>,L^  jiiuV(..,^ió  :^^j 


í) 


I  Final  borroso,  pero  snío  se  puede  «.'udar  de  la  voc.-.l  del  >  ■  2  r.orroo  pero  seguro.— 
3  Repasado  con  dainina  en  el  ¿.--4  Borroso,  repasado  ,J  .  5  Ut.rro^o,  pero  salvo  el  J  lodo 
es  seguro;  repasado  jS.^-11  ^K  -o  Comido  el  papel  de  la  parle  baja  del  renj.lón,  de  modo  que 
tallan  lo;,  quesras  de  Oj  no  se  ve  el  punió  del  ^-v 


BEV.  líE  ARCH. 


TOMO  Vil.— LAM.  IÍI. 


POEMA  DE  JOSÉ.-MANUSCRITO  DE  LA  ACADEMIA  DE  LA  HISTORIA.-FOUO  B  V 


(fol.  Creció)  BIBLIOTKCAS  Y  MUSEOS  I05 

51   LUÍ  iiij  I  *  )k}M  i-íJj  :  ^í  J.;Ui' 

llí      ?  íl  '..       V  j  !       ¿  1.'.         ...     ,  ..      '       -J»      ?  1    I 

'  '/ 1 5       ^   •  I  '         I  í" '      ^  '  '  .í:  ^  -  "  á      A    .-.    í 


Ui;li     ¿L¿    í  ÍJÍL=  f'jLiÜb'  J.'j 


o         o    »      » 


55      Ü    ^.     jiU    )ÍliJ(^   J^.^     :*'jL¿f)¿il' 
^    1^    I^U^^    ^1^:  'O'Lii  í*LiÍJ     o^ 


1     Kl  copista  había  puesto  --y*. I  (como  en  el  ms.  Bibl.  Nao.  .Morf,  copla  43)  y  luego  se  corr¡¿ió. 

í     >     -o  -  9    9 

-2  Había  puesto    .¿^waíI'  y  se  corr¡¿j¡ó  escribiendo  I ,  encima  de    .:Xi.-3  Hasta  aquí  el  renglón 


I. 

barroso,  pero  indudable.— 4  Muy  bcrroso;  solo    ^  me  parece   indudable;  el  '  no  se  ve,  pero 


nunca  pudo  haber   ./I  como  lee  Gayaní^os  una.  -  5  Borroso,  pero  indudable  todo,  aun  el  damma 


del  p. 


io6 


REVISTA  DE  ARCHIVOS 


(fol.  6  vueltoV 


56 


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fjfi^M.^.í~^\jL5     ^j¿jó.U-j     IS     ♦¿Li.^t 


59 


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• 


I  El  linal  borroso,  pero  indudable;  no  puede  ser  .\-  >.  -2  Borroso,  pero  seguro.— 3  Esia  v  la 
palabra  anterior  borrosas  c  indudables;  sigue  el  adorno  tJ].-  4  No  se  ven  los  dos  primeros  falha^ 
ni  apenas  el  punto  del  ;,  Ademas,  está  repasado  w¿-*  pero  como  es  disparalado  el  qucsra  ante 
el  I    y  como  es  indudable  el  fatha  final  de  ^\-*Íi' ', supongo  jL.— 5  Apcna:>  visible  el  punto  del  ;^ 


(fol.  7  recto)  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  lOJ 

61  jí  j  jb^  í  }>    :;iií)U  uk.¿.  jii^LJ 

62,1^    :'Dj  1^  v:>'r»  áj-lu  j>  «Uíu 


fii;  "L-ír"     U.^r^V     V'-^í     '^"í"     "l'^ 

l>-Sí>-»        )H*~^      C/'-^  1>-Í-*^      '        «J^-V         jL..- 


1  De  ;v,inecida  la  primera  Iclra.  diría  ..O- -2  Borroso,  pero  seguro.  -  ■  K.i  maDChaiJü;pcr.» 
creo  ao  lleva  lexdid  ¿I  ^  inicial.  -4  Borro 'o  y  seguro;  siguen  do-;  adorno"  7  [).  -5  Solosecntrev-í 
un  alif,  y  acaso  un  fatha  que  le  precede;  probablemente  1^;  no  creo  hub"e".e  solo  I.  -;»  .Muy  b  j- 
rroío;  comido  el  papel  del  ■, 

3.*  ÉPOCA.— TOMO  VII.  8 


108  REVISTA  DE  ARCHIVOS  (fol.  7  vuelto) 


6r)iijU  ^Ui  v>^  Uí*^í>i  Jj:>^.  J.^  :ií];" 


69o¿íi^  Vuíu  i'j¿:L:  ¿jlL  u  i^  jii  ^.ill  ^^j 


Ilu»    iJ  U^üí' 


71  *^^  ÍS  ÜJjjií  ^  ¿.^U  1^  Jlj¿;  íjl  IS  Lj^ 


1    Del    .%  se  ve  sjlo  el  pumo  y  el  sok  in.  -2  Final  muy  borroso;  pudiera  también  ser  ^«v-.'i   - 
3  Kl  j'  borroso. 


--^f oL  8  recto)  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  IO9 


•73  J^W     J  Vi;''  j^V  JbJ    )J:U    txJ  jAlí^i 


Llí^'í^  '■■•'íjb:.  ^  *iSj^  oP  0L5h  ¿^  JJ) 


-3     ,    i¿>  LjLoqJüUO 


lÁ 


1     AI  ¡n.ir^^cn  y  emborronado  cuando  la  tinta  estaba  aun  fresca.— 2  El  copista  repitió  el      w 
üe  la  palabra  anterior  y  luego  tachó  solo  su  vocal.— 3  Empezó  á  escribir  *¿  y  lachó  el  alif. — 


4  Comido  el  margen  inferior;  sin  duda  I  ^w3  I  ^"^i '  es  errata  ^"^  AaÍ^I  en  vez  de  « jlÁ.¿  .  m^  '. 

5  Comido  el  texdid  y  quesra  del  ^,  Sigue  una  especie  de  gamma,  y  pudiera  leerse  I  á  no  com- 
jpararlo  con  el  otro  gamma  de  la  copla  54  c. 


no  REVISTA  DE  ARCHIVOS  (fol.  8  vuelto) 

77  ^  ♦li^  ¿^  \yl  li  ¿¿ti   l^  ^^>^  Í¿Y 


o^  <  , 


I  Borroso,  pero  visible.— 2  Puso,  creo,  -j-j  y  luego  añadió  el  primer  sokún  debajo  del  dam- 
m^  y  tapó  uno  de  los  puntos  del  f-ej^undo  >í:,'  con  otro  falha  debajo  del  que  ya  había  puesto. — 
3  Kl  punto  del  ^  es  débil,  pero  no  es  ^iL^b,  4  Comido  el  mar¿;cn  inferior;  sin  duda 
^uw¿     s^iLp,  ,:j^*^\^'  recuérdese  que  el  ms.  pone  subscrito  el  punto  del/a.— 5  Final  muy  borroso. 


(fol.  9  recio) 


BIBLIOTECAS  Y  MISEOS  I  I  I 


112  RE:^•IST A  DE   ARCHIVOS 


TRANSCRIPCIÓN  EN  CARACTERES  LATINOS 


Procuro  armonizar  en  ella  la  claridad  con  la  exactitud.  Quisiera  que- 
la  transcripción  fuese  fácilmente  inteligible  sin  dejar  de  ser,  en  lo  posible^, 
estrictamente  literal,  de  modo  que  sólo  en  vista  de  ella  se  pueda  volver  á. 
transcribir  el  poema  en  caracteres  arábigos. 

Vocales: 

La  a  de  la  siguiente  transcripción,  escribíala  el  morisco  que  copió  el 
Yüguf  A  con  '  (tatha),  y  si  era  inicial  f  (alif  y  fatha). 

La  e  la  representa  con  )  (fatha  seguido  de  alif  de  prolongación),  y 
si  es  inicial  con  ]^  (hamza  con  fatha,  seguidos  de  alif).  En  la  escritura, 
que  comienza  en  el  folio  7  v,  se  hallan  casos  de  |^  (wau  hamza  y  fatha  se- 
guidos de  alif),  pero  sólo  cuando  precede  vocal  damma,  ó  sea  o;  74  b  c,  82: 
c;  todos  en  el  folio  8. 

La  i  la  escribe  .  (quesra),  y  si  es  inicial  [  (alif  con  quesra).  Distingo 
con  i  el  caso  en  que  al  quesra  sigue  un  ^  (ye)  de  prolongación;  esto  es^ 
sin  sokún  ^ 

La  o  y  la  u  las  representa  el  aljamiado  indistintamente  por  '  (damma)^ 
y  si  es  inicial,  por  ¿|  (alif  seguido  de  hamza  con  damma),  ó  solo  ')  (alif  x»^ 
damma).  Ln  el  ya  citado  folio  8  aparece  '  (wau  con  damma)  72  a,  78  a^ 
Señalo  con  ó  Q  el  caso  en  que  al  damma  le  sigue  un  (wau)  de  pro- 
longación, ó  sea  sin  sokún.  Y  transcribo  ó  cuando  hay  L'  (damma  wau 
de  prolongación  y  alif  ocioso);  esto  ocurre  en  final  de  palabra. — Como  no- 
tengo  prueba  segura  de  que  los  moriscos  confundiesen  siempre  en  la. 


I     No  aparece  en  la  escritura  aljamiada  la  contusión  de  e  por  i  que  traen  algunos  de  los  quc: 
remedan  el  habla  morisca.  Lope  de  Rueda  (véase  la  nota  siguiente)  escribe  aniego  por  amigo, 
dexer  por  dezir, /nccarfor  por  pecador,  y  doña  Ana  C.aro  (v.  adelante,  la  letra  x):  iempiox  por 
limpio,  hejo  por  hijo,  ambos  sirviendo  de  asonante  i-o,  y  hurmego  por  hormiga,  hego  por  higo, 
consonando  entre  sí,  y  marelio  por  amarillo,  etc.  También  la  Loa  para  un  auto  de  Lope,  im~ 
presa  en  i6.*4  (Obras  de  Lope  de  Vega  publ.  por  la  R.  Acad.  Esp.,  II,  p.  191),  pone  amego,  hejo^ 
hego.  mel  por  mil  y  los  diminutivos  -c/ía,  femenino,  junto  á  -i7io,  masculino.  Estas  grafías  crco- 
quc  indican  sólo  que  los  moriscos  pronunciaban  una  i  más  abierta  que  la  normal  cistellana.  EL 
caso  contrario,  piccador,  se  explica  por  la  inseguridad  de  la  vocal  protónica. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  1x3 

pronunciación  la  o  y  la  w  castellanas  \  las  distingo  en  la  transcrip- 
t:ión  atribuyendo  su  confusión  total  á  insuficiencia  de  los  signos  gráficos 
árabes. 

Obedeciendo  á  particularidades  de  la  lengua  árabe,  que  no  tolera  sílaba 
que  empiece  por  dos  consonantes,  en  la  aljamía  se  suele  acompañar  de  una 
vocal  postiza  ó  de  sostén  la  primera  consonante  de  un  grupo  inicial  de  sí- 
laba ó  palabra;  la  vocal  postiza  es  casi  siempre  igual  á  la  vocal  propia  de 
la  sílaba.  Esta  adición  de  una  vccal  es  de  rigor,  y  el  poema  la  presenta 
siempre  en  principio  de  palabra:  y*ra;?^d.  i  c,  etc..  g'ran,  14  b,  ó  cuando 
á  las  dos  consonantes  incales  de  sílaba  precede  otra  final  de  sílaba 
fjioxt^rar,  8  d;  ext^rellax,  6  a,  entere,  6  c,  etc.;  pero  pocas  veces  se  inter- 
cala vocal  en  Y'ú^uf  A  cuando  no  concurre  ninguna  de  estas  dos  circuns- 
tancias: por  ej.:  f abalar  29  c,  laí^^rar  32  d,  lad*'ron  42  c,  ab^ragaban  78  b. 
neg^ro  55  d,  ku*^ aderado  77  6,  siendo  lo  corriente  madre,  noxotrox,  etc.; 
el  Yúguf  B  en  este  caso  vacila  igualmente.  Rom.  Forsch.  XI,  329.  Caso 
anómalo  es  la  inserción  de  la  vccal  cuardo  una  consóname  es  final  de 
sílaba  y  otra  inicial  tor^tP'ado  43  d,  (torteado  Yúquf  B),  que  quizás 
pueda  interpretarse  V*rot.  Esta  vocal  auxiliar  no  se  pronunciaba,  según 
atestigua  el  metro  del  poema  2;  por  eso  la  transcribo  en  tipo  chico  y  fuerví 
de  la  línea  del  renglón. 

Tampoco  se  pronunciaba,  y  las  transcribo  de  igual  modo,  la  y  ó  w, 
destinada  á  poder  escribir  en  aljamía  dos  vocales  juntas.  En  los  diptongos 
ó  hiatos  cuya  primera  vocal  es  /,  se  escribe  la  segunda  vocal  sobre  un  ^ 
(ye^,  kobdiqi-'a  3  d,  5  b,  12  a,  -milenio  \  a,  2  b,  19  c,  kontegP'o,  3  6,  6  rt. 
18  c,  23  c,  27  ¿/,  52  c;  al  ejemplo  dudoso  -dya  3  d,  puede  compararse  en 
Yúguf  B,  10  d,  muryo,  contra  murP'exe  de  Yúguf  A  20  d. 

Cuando  la  primera  vccal  es  o  m  y  la  segunda  no  es  /,  se  sostiene  'a  se- 
gunda per  un  j  (wau):  lo^'a  i  a  (no  lleva  w  el  Yúguf  B,  v.  Rom.  Forsch. 

1  No  hallo  sino  en  Lope  de  Rueda  parí/wn a.  por  perdona  (comedia  Armelina,  edic.  Sevi- 
lla, 1576,  fol.  47,  r  y  v)  caso  único;  sólo  en  la  Loa  para  el  Auto  de  Lope,  impresa  en  1644,  no  se 
emplea  la  u  más  que  en  hiato  (quanto)  y  esto  poco,  pues  en  general  solo  escribe  o;  cora  por  cura. 
cro^  por  cruz,  ona  por  una,  josta  por  justo,  nohe  jtmtos^  etc.;  sin  duda  quiere  indicarse  con 
esta  manera  de  escribir,  la  pronunciación  de  tna  u  abierta;  pero  es  de  advertir  que  e>ta  Lo.t 
remeda  un  lenguaje  de  lo  mas  avizcainado  y  oscuro,  oue  poco  piede  tener  que  ver  con  el  dé- 
los moriscos  instruidos.  Aunque  sin  esic  cambio  de  u  en  o.  las  demás  obras  de  la  literatura  es- 
pañola que  aprovecho  aquí  por  usarse  en  ellas  el  habla  mori-^ca.  todas,  excepto  las  Cortes  c'e  la 
Muerte,  remedan  en  más  ó  menos  grado  un  h.bla  avizcainada  que  no  se  que  clase  de  morisco> 
podía  hablarla,  y  qi  e  contradice  la  corrección  fíramatical  te  la  literatura  aljamiada. 

2  No  puede  tomarse  en  serio  como  testimonio  c'e  lengua  la  Confesión  c'e  los  Moriscos  de 
Qucvedo  (Bibl.  Aut.  Esp.,  XXIII,  484);  la  aljamia  no  intercala  vccal  en  el  grupo  ni,  y  en  la  Con- 
fesión se  dice  soneta  María,  sonetos  apostatas  san  Perro  y  san  Palo. 


114  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

XI,  333),  ku^al  5  c,  73  a,fu^e  6  a,  y  d,S  b.  Caso  excepcional:  agwa  17  c, 
35  a,  contra  agu**'a  18  6  (en  5  1 16  c    -1¿|¿). 

La  consonante  de  sostén  aparece  alguna  vez  entre  la  vocal  final  de  pa- 
labra y  la  inicial  siguiente  ni^-en  2  d,  3  c,  y  d,  etc.,  46  6,  49  a,  (comp.  los 
ya  citados  ejemplos  de  «/  74  6  c,  72  a,  73  a,  74  6  c,  82  c),  y  rarísima  vez 
en  diptongo  inicial  de  palabra:  i^'era  7  a,  contra  4  d,  etc. 

En  los  casos  de  encuentro  de  otras  vocales  que  las  citadas,  no  aparece 
cjnsonante  de  sostén:  ay  23  c,  kerays  16  d,  raix  56  c,  dereyt.  i  b,  rey  64  a, 
wíM)-  6  é,  etc.;  no  obstante,  se  halla  t^ra^'ig.  7  d,  contra  lo  regular,  que 
es  t^raydorex  10  c,  43  d;  también  se  halla  fo-'ido  5o  d,  y  dexpe^'irxe  41  b. 

Consonantes: 

Transcribo  por  b  el  ^«  (ba)  morisco.  Esta  letra  se  emplea  sin  distinción 
por  la  6  y  j^  de  la  ortografía  castellana  anticua  (aun  cuando  se  intercalase 
para  disolver  un  hiato,  v.  g.  obP'extex  67  d,  ouiestes,  P.  del  Cid  2314), 
siendo  caso  excepcional  awri^a  b-j  d  contra  abrixtex  47  b,  y  extaw  43  b. 
No  creo  que  esta  representación  por  w'  de  la  6  y  í'sea  una  confusión  pura- 
mente ortográfica  como  la  de  la  11  y  o;  mucho  antes  del  siglo  XVII,  en  que 
\\x  b  y  V  se  confundieron  completamente  en  la  lengua  literaria,  la  confusión 
existía  ya  en  la  pronunciación  de  ciertas  regiones  (V.  Cuervo  Rev.  Hisp.  II, 
p.  1 1),  y  cuando  los  moriscos  escribían  en  caracteres  latinos,  ponían  debe- 
damientos,  brebiario,  Segobia,  biejo,  begino,  bista  (Saavedra,  Discurso 
ante  la  Ac.  líist.  i8y8,  p.  io5,  loó,  etc.),  y  si  alguno,  como  Francisco 
Niiñez  Muley  (1567),  se  metía  á  distinguir  la  b  y  la  ;%  caía  en  continuos 
errores,  como  escribir:  reberendisimo,  nuebamente,  prebilegio  ó,  por  el 
contrario,  avito,  cuando  Ncbrija  escribe  abito;  todo  en  20  líneas!  (Revue 
/¡ispani.jue,  VI,  206).  Por  esto  creo  no  se  deben  distinguir  en  la  trans- 
cripción la  b  de  la  ;'.  Los  marroquíes  que  hablaban  portugués  en  el  siglo 
XVI,  distinguían  naturalmente  ambos  sonidos,  y  por  la  b  usaban  ^\  y  por 
r  usaban  ^;  por  ejemplo,  ^j  -  deve,  David  Lopes,  Textos  em  al jamia, 
p.  40  y  XXXV 1. 

Transcribo  por  g  el  ^- ((;in).  (V.  Cuervo,  Reviie  Hisp..  II,  p.  3o  y 
Rom.  Forsch..  IX,  342-3).  Distinguíase  en  el  castellano  antiguo  de  la  ^  en 
qu3  ésta  era  sonora,  y  la  g  sorda.  Pueden  creerse  simple  errata  de  olvido  de 
1  )s  puntos  del  ^f'  los  casos  como  ge  28  </,  kongcjo  38  d,  gu  37  b,  63  a  d, 
64  b,  kamiga.  3o  c,  pogada  61  d,  konpogtaci-on  b-j  d,  degi  49  a  (contra  40  c), 
migmo  pego  63  b  d,pergonegG6  a.  Por  el  contrario,  me  parece  que  no  pue- 
den interpretarse  sino  como  pruebas  de  ceceo  en  Francisco  Núñez  Muley 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  1  5 

la  abundancia  de  estas  grafías  en  caracteres  latinos:  gu:^edio  (Rev.  fíisp., 
VI,  208  y  209),  qugediese  (217),  negegidad  (216  y  236),  aconge jasen  (236) 
!;ugiedad,  ^uf(ios,  ^u^iedades  (225),  pagallos  (238),  etc.,  y  como  falsa  co- 
rrección usansa  (233). 

Pongo  k  ó  k  por  el  y  (kef)  ó  0'  (kaf).  El  copista  escribe  este  segundo 
Qon  un  solo  punto;  emplea  k  ó  k  indistintamente,  mientras  Yúguf  B  em- 
plea siempre  k,  y  solo  usa  k  en  los  dos  nombres  propios  Yakob  é  Ighak. 

Pongo  ch  por  ^  (jim  con  texdid).  Varias  veces  aparece  olvidado  el  tex- 
did,  y  por  lo  tanto,  transcribo  /  en  vez  de  ch. 

Por  d  usa  el  escriba  morisco  siempre  ^  (dal). 

La  rescríbela  ^  (fa).  Nuestro  moriscD  escribe  esta  letra  con  el  punto 
debajo. 

La  g,  que  aun  ante  e  ó  ;  se  ha  de  pronunciar  siempre  como  en  ga,  go, 
gii  (pues  no  introduzco  la  u  en  ge  gi),  corresponde  al  ^  (gain). 

La  j  (á  la  que,  naturalmente,  no  se  h  ha  de  dar  el  sonido  moderno  cas- 
tellano, sino  el  que  tenía  antiguamente,  análogo  al  de  /  francesa),  la  escri- 
be ^  (jim).  (V.  Rev.  Hisp..  II,  54.  y  Ron.  Forsch.,  XI,  339.  El  sonido  de 
nuestra  j  moderna  es  análogo  al  del  f  árabe,  signo  que  no  se  usa  en  la 
aljamía,  y  que  Fr.  P.  de  Alcalá  se  guardaba  bien  de  transcribir  por  la  / 
antigua,  haciéndolo  C3n  el  signo  convencional  h-^). 

La  I  se  escribe  con  j  (lam). 

La  II  con  J  (lam  con  texdid). 

La  m  con  ^  (mim). 

La  n  con  r>  (nun).  Se  escribe  siempre  ante  b  y  p,  como  ocurre  muy 
frecuentemente  en  la  ortografía  antigua  castellana,  y  con  razón,  pues  no 
se  pronuncia  ;w,  sino  que  se  nasaliza  la  vocal  anterior. 

La  ft  con    7^  (nují  con  texdid). 

La  p  con  J^,  (ba  con  texdid),  llamada  por  los  árabes  «ba  ajamía»  (Si- 
monet,  Glos.,  p.  CCXVI  n.);  pero  aparece  á  menudo  b  en  vez  de/?;  bor  63 
üy  polbara  bSc  d,  66  c,  73  b,  etc.,  los  cuales  casos  deben  conservarse, 
pues  si  pudiera  creerse  que  todos  eran  un  simple  olvido  del  texdid,  no  hay 
duda  que  los  moriscos  debían  confundir  á  menudo  los  dos  sonidos  de  b 
y,p;  porque  cuando  se  remeda  su  lenguaje  en  nuestra  literatura  se  mezclan 
palabras,  como  despecho,  porque,  pido,  con  tenbrano,  becado,  boder,  bara 
(Rouanet,  Colecc.  de  Autos,  Farsas,  1901,  tomo  III,  ps.  333  y  341),  y  An- 
drés Resende,  mandando  á  un  morisco  pronunciar  la  palabra  portuguesa 


Il6  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

«perdone»,  obtuvo  «berdone»,  con  lo  cual  apoya  este  escritor  la  etimolo- 
gía P  a  c  e  m  Bexa  (véase  el  texto  más  adelante,  al  tratar  de  la  x).  El  mo- 
risco que  hace  hablar  doña  Ana  Caro,  á  cada  paso  dice:  borque,  van  le- 
dio  vara  el  caminox,  bartex,  embortar,  junto  ápax,  Paxcaiex,  En  ñn,  no 
sería  fácil  explicar  como  erratas  de  escritura  las  grafías  de  Yúguf  Ar 
pengar  56  6,  lepantoxe  26  a,  ent^ranpox  64  d,  paxando  24  c.  Hopo  3i  a» 
y  deben  tenerse  por  fruto  de  una  falsa  corrección. 

La  r  corresponde  al  ;  (ra). 

La  rr  al  "  (ra  con  texdid). 

La  t  ó  t  corresponden  respectivamente  á  ^.(ta)ój?  (ta),  esta  segunda  de 
uso  menor  (no  usada  nunca  en  B,  comp.  lo  dicho  dz  las  dos  figuras  de  la 
k,  de  la  cual  solo  una  es  usada  en  B). 

La  w  con  j  (wau).  Véase  lo  dicho  arriba  al  fin  de  las  vocales. 

La  X  con  ^  (xin),  con  valor  de  ch  francesa,  como  tenía  en  castellano 
antiguo  la  x.  Esta  letra  se  emplea  indistintamente  por  la  x  del  castellano 
antiguo  (dixo,  lexaron  16  a,  82  c),  y  por  toda  s  ó  ss  de  la  antigua  ortogra- 
fía castellana  ^  (Rixi-eron  20  c,  gixado  77  a,  poder 0x0  i  c  y  paxados  3  b, 
bibi-'exe  3  d,  exa  55  c).  Es  costumbre,  al  transcribir  en  caracteres  lat¡~ 
nos  los  textos  aljamiados,  transcribir  el  j¿,  ora  por  x  ó  /.  ora  por  s,  según 
la  ortografía  castellana,  como  se  transcribe  el  damma,  ora  por  o,  ora  por 
u;  pero  mientras  de  estas  vocales  no  consta  de  manera  cierta  que  la  con- 
fundiesen los  moriscos  al  hablar,  hay  claros  testimonios  de  la  confusión 
de  X  y  s,  no  ya  en  la  escritura,  á  causa  de  que  la  lengua  árabe  no  conocía 
nuestra  s,  sino  también  en  la  pronunciación  de  los  moriscos.  De  ello  nos 
certifican  expresas  afirmaciones  de  Nebrija,  Resende  y  Aldrete.  Nebrija 
en  su  Ortografía  (citado  por  Cuervo  Rev.  fíisp.,  II,  63),  hablando  de  la  x 
del  castellano  antiguo  (equivalente  á  ch  francesa),  dice  que  c<los  moros 
siempre  la  ponen  en  lugar  de  nuestra  s;  y  por  loque  nosotros  dezimos 5e- 
ñor  San  Simón  por  s,  ellos  dizen  Ae;ío?*  Xan  Ximon  por  x».  Andrés  Resen- 
de  dice:  «ingénito  oris  vitio  Mauri  nonnullas  nostras  literas  nequáquam 
recte  pronunciant...  Est  illis  litera|Xim,  quam  pingui  admodum  et  vasta 
sonó  ita  proferunt,  ut  stridorem  feruentis  sartaginis,  praecipue  ubi  inter 
frigendum  falsum  quidpiam  iniicias,  reterre  videantur.  Ea  litera  nostrum 

I     Kn  cambio  los  marroquíes,  que  escribían  portugués  en   la  primera  mitad  del  siglo  XVI,. 
distinguían  la  s  inicial,  agrupada,  final  ó  -ss-  intervocálica,  que  representaban  por  j¿,  de  la  « 

sencilla  intervocálica,  que  representaban  por -•,  V.  gr.  y.js>.J  =  deshonra,    >L:^-*    =   quiser 
(l>avid  Lopes,  ps.  76  y  70) 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  1 7 

S  tere  reddunt.  Heínc  fluuius  S  i  n  g  y  I  i  s  abiit  in  Xinil,  Suero  in  Xu— 
car,  Saetabís  ¡n  Xatibam,  M  e  n  t  e  s  a  sive  M  e  n  t  i  s  s  a ,  ut  est  apud 
Livium,  in  Mentixam  et  Montixam,.,  de  industria,  quum  haec  scriberem, 
Poenum  adolescentem  iussi  lusítanam  hanc  oratíonem  pronunciare:  sen- 
ñor,  perdone  me  possa  mercee,  Hanc  ille  ita  reddidit:  xenior,  berdone  me 
yoxa  merxee.  Et  pro  Pater  noster  dicebat  Bader  noxten^  ».  Aldrete,  en  un 
pasaje  que  copio  después,  nos  da  la  pronunciación  morisca  paxas  por 
passas.fexta  por  fiesta.  El  mismo  autor,  en  los  Orígenes  de  la  Lengua 
{ed.  1674,  fol.  5 1  b),  considera  como  fruto  de  esta  pronunciación  las  pala— 
bras  castellanas:  caxa  de  c  a  p  s  a ,  xalma  de  s  a  g  m  a ,  xabon  de  s  a  p  o  n  c, 
xeme  de  s  e  m  i  s ,  xibia  de  s  e  p  i  a ,  xenable  de  s  i  n  a  p  i ,  xugoso  de  s  u  c- 
c  o  s  u  s ,  ximia  de  simia,  Xalon  de  S  a  I  o  n  e,  Xatiua  de  S  e  t  a  b  i, 
Xucar  de  Suero,  Ximon  de  S  i  m  o  n  e;  <cparece  pegado  de  los  árabes, 
que  de  ordinario  los  de  aquella  lengua  mudan  la  s  en  x,  y  á  las  passas 
dízen  paxasf>.  Igual  juicio  formula  Valdés  sobre  otras  palabras,  «porque 
á  los  vocablos,  que  o  son  aravigos  o  tienen  parte  dello,  es  muy  anexa  la  x» 
(edic.  Bóhmer,  p.  376).  Por  otra  parte,  si  estas  afirmaciones  de  los  eruditos 
necesitasen  confirmación,  la  encontrarían  en  los  literatos.  Cuando  en  las 
obras  literarias  castellanas  del  siglo  XVI  aparece  un  morisco  cuya  lengua 
se  trata  de  copiar,  pronuncia  la  x  en  vez  de  s;  los  testimonios  abundan. 
La  mora  encantada,  que  habla  castellano  en  las  Cortes  de  Júpiter,  de  Gil 
Vicente,  emplea  la  x  casi  sin  excepción:  «Alah  xaber  max  que  yo,  Alah 
digirme  que  ex  exto...  Perguntalde  box  á  él,  Y  él  dará  á  box  razón»,  etc.  -. 
En  Las  Cortes  de  la  Muerte,  por  Michael  de  Carvajal  y  Luys  Hurtado  de 
Toledo  3:  «Te  pedimos  ahincadox  Con  toda  la  Berbería  Que  de  ti  no  xean 
lleuadox  Haxta  que  todox,  cuytadox,  Podamox  ver  aquel  dia»,  etc.  El 
moro  Mulien  Bucar,  que  habla  en  la  «cena  quarta»,  de  la  Comedia  Arme- 
lina,  de  Lope  de  Rueda  (edic.  Sevilla  12  Mayo  ¡576,  fol.  43  v).  dice:  «xi- 
ñor...  hablamox  prexto...  exto  quiero,  exto  mando...  Ala  te  dar  xalud 
como  te  dexeamox)),  escapándose,  sin  duda  por  descuido,  «basta,  si»  y  al- 
guna que  otra  s.  En  la  anónima  Farsa  de  los  lenguajes,  el  moro  dice 

I  Andr.  Resendii,  Pro  Colonia  Pacensi,  en  la  llispania  illustrata  II  (1603),  p.  998. 5i.  Reprodu- 
ce sus  primeras  citas  geográficas  Florez.  Esp.  sagrada,  VIII  (lySa),  p.  40  a. 

7  Obras  de  Gil  Vicente,  Ham burgo  1834.  II.  418.  (Comp.  Gonijalves  Viana,  Deuxfaits  de  pho- 
nologie portugaise,  p.  6,  que  no  tengo  á  la  vista).  La  edición  de  llamburgo  de  Gil  Vicente  basta 
para  mi  objeto,  aunque  á  menudo  falta  á  la  exactitud  filológica,  según  advierte  Leitc  de  Vas- 
concellos,  Gil  Vicente  e  a  iinguajem  popular.  Lisboa  1902,  p.  9-12. 

3  Edición  de  Toledo  i5  Dic.  iSSy,  tol.  67  y.  En  la  Biblioteca  de  Aut.  Esp.,  XXV,  35  ¿>,  se  cambia 
la  X  en  /;  >'  todoj  loj  alfaquij,  etc.  También  la  edic.  de  Lope  de  Rueda,  llamburgo  1832,  p.  32»), 
etcétera,  escribe  jorda,  fuerte! 


Il8  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

«xempre  =  siempre,  xaber,  xonior  =  señor,  Dux=  Dios,  noxo  ==  nuesso», 
mezclando  bastantes  ss  '.  En  fin,  la  Loa  sacramental^  compuesta  é  im- 
presa en  1639  por  doña  Ana  Caro  2,  usa  igual  procedimiento  de  imitación: 
«dizer  questex  Ban  de  vida...  También  extar  bara  el  morox  Que  libando 
CDnuertidox,  Dexar  so  entigoax  noranciax,  E  comer  con  becho  lenpiox. 
Estex  manjar,  xalud,  pax,  Requexa,  arturax,  ban,  vinos...»  Solo  hallo  las 
abundante  en  la  loa  para  el  auto  de  Lope,  citada  al  tratar  de  la  vocal  1, 
pues  fuera  de  pox^  verso  2,  y  extar,  v.  49,  se  escribe  en  general  s.  Y  bastan 
estas  citas  para  advertir  la  notable  coincidencia  de  abundantes  testi- 
monios. Tratándose  del  uso  de  la  b  por  jt?,  estas  comedias  están  en  des- 
acuerdo, pues  sólo  dos  ofrecen  ejemplos;  respecto  del  cambio  de  la  s  en  x, 
todas  están  conformes.  En  vista  de  esto,  creo  que,  para  transcribir  con  fide- 
lidad el  dialecto  morisco,  no  se  debe  hacer  distinción  entre  la  x  v  la  s.  Ver- 
dad  es  que  los  manuscritos  aljamiados  escritos  en  caracteres  latinos  dis- 
tinguen estas  dos  letras,  pero  debía  ser  efecto  de  una  intencionada  infideli- 
dad á  la  pronunciación  para  amoldar  la  escritura  á  la  ortografía  literaria 
del  castellano,  ni  más  ni  menos  que  hoy  los  ceceosos  ó  seseosos  lo  son  en 
la  pronunciación  y  no  en  la  escritura. 

Sobre  la  jc  ocurre  aun  otra  cuestión.  Pudieran  tomarse  como  ejemplo 
dj  simple  errata  gráfica,  de  adición  indebida  de  puntos  al  ^,  casos  como 
xertero  1  c,  contra  8  a;  xaga  16  a;  xabiexa  yS  a  (sauie<;a  Alex.  i395),  abra- 
xo  44  ¿/,  contra  78  b;  rraix  56  c,  di-' ex  2  c  (comp.  diei;  Morf,  91  ¿i,  al  1. 
de  die^i  í  b,  16  b).  Pero  poxo  21  b  es  caso  evidente  de  seseo,  por  confun- 
dirse en  él,  no  un  ^  f ,  sino  un  ;  ;,  (po^o  3á.  a,  v  Morf,  1 1 );  el  moro  Mu- 
lien  de  Lope  de  Rueda  sesea  en  perdonanxax.  dexer  --  dezír,  faxendo  = 
ha-^iendo,  xerrar  al  pico  --=  cerrar  el  pico,  petixon  =  petición,  naxida  = 
nacida,  y  Resende,  en  el  eiemplo  del  moro  portugués  ya  aducido,  nos  da 
merxee  —  merece,  en  apovo  de  la  etimología  Pace  m  Bexa,  que  revela 
también  el  seseo  en  boca  de  los  moros:  illa  quoque  littera  (xim)  nostrum  c 
sequentibus  e  vel  /  solent  efferre,  vt  pro  ce  c/,  xe  xi  pronuncient,  sicut 
ctiam  ex  hac  contagione  vidi  nostrorum  nonnuUos  qui  lenem  illam  doc- 
liorum  Italorum  prolationem  perperam  aemuUiti,  pro  Cicerone,  Xixero- 
nem  dicerent,  et  pro  fec i,  fexi.  (Ilisp.  Ilusír.,  11,  998  57).  Otro  caso  de  seseo 
nos  reñevQ  WáreiQ  (Varias  atit i güedades,   1.  38,  Amberes   1614,  p.  i53) 

1  Colección  de  Autos.  Farsas  y  Coloquios  díl  sifflo  XVI,  publico  par  I,co  Rou.'.nct.  looi,  tomo 

III- P- 333-341  >  343- 

2  Bibl.  N.ic.  T  607;  publicará  íntegra  la  parte  dol  injjrisco.  D.  Manuel  Serrano  en  su  Biblio- 
teca, de  escr. toras  españolas,  premi.ida  por  la  Mibl.  Nac.  que  actu.'lmente  se  imp-iine. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  I9 

confundido  con  otras  dos  clases  de  fenómenos;  «en  la  guerra  del  reino  de 
Granada  en  la  rebelión  de  los  moriscos,  a  los  aljamiados  que  no  auian 
desde  niños  aprendido  nuestra  lengua  i  su  pronunciación,  para  conocer- 
los, les  hazian  dezir  gebolla.  i  el  que  era  morisco  dezlsLxebolia;  no  porque 
no  pudiesse  ni  supiesse  pronunciar  la  f ,  que  es  frequentissima  en  su  lengua 
i  dicen  (;ahb  al  señor,  Co^oha,  (jaqui,  fu(;aha,  cacjida,  <;elef  y  muchos  otros, 
sino  el  vso  de  trocar  vna  letra  por  otra  no  lo  podian  corregir  que  dezian 
paxas  por  passas,  fexta  por  fiesta,  i  assi  todos  los  demás  trocando  nuestra 
f  en  X,  i  al  contrario,  la  jc  en  ^\  i  dezian  al  xabon  ^abon,  i  a  la  xabonera 
jabonera,  al  xenabe,  que  llamauan  antiguamente  a  la  mostaza  de  sinapi, 
9¡nab,  i  assi  otros  nombres  i  dicciones».  Estos  últimos  ejemplos  son  efec- 
tos de  ceceo. 

La  y  corresponde  al  árabe  ^  (ye).  V.  arriba  las  vocales,  para  cuand© 
no  se  pronuncia  esta  consonante. 

La  z  corresponde  al  ;  (zay),  que  era  sonora  en  castellano  antiguo  y  en 
árabe,  á  diferencia  de  ^  <;  sorda.  (V.  Cuervo,  Rev.  ffisp.,  II,  34).  Las 
confusiones  entre  ^  y  ^  que  presenta  B.  como  perteneciente  á  una  época 
tardía  en  que  ya  ambos  sonidos  se  confundían  en  la  pronunciación,  según 
nota  Ford  ( The  Oíd  Spanish  Sibilants,  en  Stiidtes  and  Xotes  in  Philology 
and  Literature,  vol.  VIL  Harvard  IJniversity,  1900,  p.  161),  no  se  hallan 
en  A  á  causa  de  su  mayor  antigüedad;  donde  B  pone  a<;i-'a.  gerbicex  y 
otros  errores  semejantes,  .A  pone  siempre  correctamente y^^Pe  41  c,  ger- 
bicex 29  c,  etc. 

En  la  parte  árabe  del  epígrafe  transcribo  como  Fr.   Pedro  de  Alcalá 

^  por  g.  ^  por  //,  y  también  en  las  coplas  (33  y  64  ?  por  //. 

La  separación  de  las  palabras  la  hago  según  la  moderna  ortograf'a,  sin 
atender  á  los  enlaces  de  la  escritura  árabe,  v.  gr.,  separando  el  artículo 
y  pronombre:  el  xu poder  2  b;  sólo  noto  con  un  guión  el  caso  en  que  una 
vocal  de  una  palabra  se  sostenga  en  una  consonante  de  otra,  v.  gr.,  en-el 
2  b.  Sin  embargo,  los  enlaces  del  ms.  son  respetables  por  amoldarse  gene- 
ralmente á  la  ortografía  castellana  de  la  F]dad  Media,  en  la  cual  la  prepo- 
sición se  une  como  enclítica  al  sustantivo,  como  axaga  16  a,  ó  se  separa 
en  los  compuestos,  como  en  tiirbi-'oxe  52  ¿>,  kon  dexado  63  a. 

Según  todo  lo  que  antecede,  he  aquí  la  completa  transcripción  en  ca- 
racteres latinos  del  manuscrito  .1; 


I20  REVISTA  DE   ARCHIVOS 


<f '  »•>  HADig  DE  YUgUF, 

'AI.AYHI    AQQALAM 

Bigmi  Allahi  arrahmani  arrahlmi  * 

Lo'^am¡>ento  ad-Allah,  el-alto  yex  i  berdadero, 
onrrado  ¡  konp'lido,  xeñor  dereyturero, 
f*rankó  i  poderoxo,  ordenador  xertero. 

G*ran  yex  el  xu  poder,  todo  el  mundo  abarka, 
non  xa  le  enkubre  koxa  ke  en-el  mundo  na^ka, 

■  ■ 

xi  ki>'ere  en  la  m[a]r  ni  en  toda  la  komarka 

• 

ni>-3n  la  ti>erra  p'ri>eta  ni>-en  la  bManka. 

Fagobox  a  xaber,  oyadex,  mix  amadox, 
lo  ke  konte<;i>o  en  lox  ti>'enpox  paxadox 
a  Jako  [i  a  Yjü^uf  ¡->'a  xux  di>ex  ermanox; 
bor  kobdÍ9Í>a  [¡  enbijdya  ob¡>eron  a  xeyer  malox. 

Por  ke  [Jako  amajba  a  Yüí^uf  por  marabella  v>\.*--^^' 

por  ke  era  niño de  orella  (?)  '    ^     .  ..^^v 

por  ke  vera  la  xu  madre  fe[rmoxa  i  bella], 


c      /  , 


[xobre  tojdax  lax  ot*rax  yera  [amada  ella].  u*W  "í 

5  [Aque]xta  f[u]^^e  la  rraz[o]n  [por  ke]  onbi>'e[ron]  ^^•f'*''  a^^^jT*- 
(f. , ,,) /ante  del  di>'a     ^y^^         ^^ 

por  ku^^al  entendi>'eron  lox  ermanox  ./  ' 

ke  xi>'enp^re  ke  bib¡>exe  lebari>'a  mejori>'a. 

6  Akexto  fu^'e  ke  bi>'o  onza  ext^rellax 
ke  marrax  la  gerrera  tayeya  con-ellax, 
k-el  xol  i  la  luna  era  kc  endaba  ent^rellax 

i  a  Yú^uf  X2  omillaban  kon  todax  xux  parellax. 

7  Komo  ¡>era  Yú^ut  niño  de  pokox  añox, 
enbixandolo  el  padre  non  xe  kobri>o  de  lox  ermanox, 
kontandolex  el  xu^^'eño  ke  b¡>'o  en  lox  altox, 
penxaronle  t*ra>'Í9¡>ó.i  ¡>'-andaronle  en-engaño. 

8  Dizi>'eron  todox  a  una:  fagamox  la  ^ertera; 

I    El  Breviario  ^uddí  ms.  del  siglo  XVI,  B.  Nac.  ms.  6oi6,  en  caracteres  latióos,  escribe  «bizmi 
yllahi  yRahmeni  yRiihimi.» 


10  (f.  2r). 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  121 

rru'^egemox  a  nu^ext**ro  padre  rrogar¡ya  berdadera  .^  ^^  ^ 

por  (?)  ke  nox  de  a  Yú^uf  en  kom¡>'enda  ber[dadera]   >^  -'. 

i  moxt*rar  1-emox  mañax  de  muy  bu*^enax  manerax.  ,,c- 

Exto  ob¡>'eron  techo  í>a  xu  padre  rrogado.  ,      ¿¿  4  ¿^j^^^'     t' 

Jako  xinti>e  [el  ru^'ego,  fablolex  pVíjbado:  '^'  '*'   . '  .»w4.  ^   f  *  '*^f  '  /Lp^^ 

non  box  lob[¡]yer[a]  dar  ke  kave  (katad  ?)  engañado.   '   .   ^^,  ^•^  '^^    íXa.J^ 
temóme  (?) ¿^¿^^       j,^a  -*'*  ■ 

D¡x¡>'eron  ellox:  non  penxedex,  '^^  ^  (¡^^' 


%^ 


nox  xomox  onze  ermanox,  akexto  non  dubdedex, 
ke  xeri>'amox  t*rayd5rex,  akexto  non  penxedex. 

1 1  Xabeló  el  k'ri>'ador, 

por  k-el  balexe  í  ganaxe  el  bu^ext^ro  amor 
i>-el  bi>exe  lax  obejax  el  ganado  mayó:-; 
pero  xi  non  box  p*laze  mandad  komo  xeñor. 

12  Atanto  dixi>eron  de  palabrax  pí>'adoxax, 
atanto  le  p®rometi>'eron  de  palabrax  fermoxax, 
k-el  lex  di>'o  el  niño  i  dixolex  xux  orax 

ke  lo  kataxe  Allah  de  manox  engaño  íax. 

1 3  Di>'ólexle  el  padre  komo  lo  debi>'a  fer; 
enfi>andoxe  en-ellox,  non  kixo  max  dubdar, 

díxo:  exku^'itadme,  mix  fljox,  lo  ke  yo  box  ki>"ero  rrogar, 
ke  box  me  lo  katedex  i  me  lo  keradex  gu^erdar, 

14  i  ke  bi>enga  aina  par-amor  del  k'ri>'ador; 
a*mi  feredex  g^ran  p*lazer,  i>'-a  el  g^ran  xabór; 
dexto  non  fallexkadex  por  mi  amor; 
ak[o]m[i]>end[oJlo  ad  Allah,  poderoxo  xeñor. 

i5                Lebaronlo  en  ku^'ellox  mi>'ent^rax  el  padre  lo  b[i]>ó; 
ku^'ando  xe  aliaron,  beredex  ke  f[u^'e]ron  a  fer: 
derrok[aro]nlo  de  lox  ku^^ellox 

•  ■ 

(f.  2"j/)  exto  biyó  el xpirar/por  qu  padre. 

16  Lexaronlo  a  xaga  malantant  ¡  kolpado 
komo  vera  niño  ti>'erno,  finko  muv  k*^rebantado, 
dixolex:  atendedme, 

non  querayx  ke  finke  aki  dexenparado; 

17  non  kerax  ke  finke  xin  padre  i  xin  madre, 

i  non^kerax^ke  mulera  dexenparado  de  fanb*re; 
dadme  agwa  de  furente  o  de  rri^o  o  de  mare, 


124  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

38  Re  a  poko  de  rrato  Idx  ermanox  bini>'eron 
a  demandar  a  YQ^uf,  xu  katibo  lo  fezi>eron, 
ellox  lo  alongaron  pu^^ex  ellox; 

Judax  lo  kon^ejo  por  ¿on  bini>"erop. 

39  Dixo  el  merkader:  amigox.  xi  boxotrox  keredex, 
binle  dinerox  box  daré  por  el,  xi  me  lo  bendedex. 
PMazenox,  dixi>eron  ellox,  kon  ke  lo  enp^rex¡>onex, 
faxta  la  t¡>'erra  xanta  ke  box  no  lo  xoltedex. 

40  Fizi>eron  lex  kartax  komo  lo  bendi>'eron, 
todox  kon  lurex  manox  en-exk'ribto  lo  pon¡>'eron, 
daxi  el  merkader  xu  karta  le  rrendi>'eron; 

(f.  5r).  lebaronlo  en  kadenax,  komo   pox¡>eron. 

41  Ru^^ando  ku^^ando  ker¡>an  mober,  YQ(^üf  iba  llorando, 
por  dexpe^  irxe  de  lox  ermanox  tamal  iba  kexado; 
mager  ke  lo  abi>'aban  a  malo,  el  tazi>e  xu  gixado; 
rrógo  al  merkader. 

42  exla  yex  marabeja! 

elox  te  an  bendido  komo  xi  fu^'exex  obeja, 

dizi>'endo  ke  yex  lad°ron  i  de  talxa  peleja, 

i  ya  por  telex  komo  akexox  non  dari>'a  una  arbeja. 

43  Fu^^exe  a  lox  ermanox,  la  kadena  rraxf^rando; 
Judax  en-akella  noche  lox  extaw  belando, 
expertolox  a  todox  muy  ap'ri>"exa  llorando, 
dixo;  lebantadbox  t^raydorex  al  lor"ti>'ado. 

44  Dixo  Yü(;uf:  ermanox,  perdonebox  el  k'ri>'ador, 
del  tu^^'erto  ke  me  tenedex  perdonebox  el  xeñor; 
xi>'emp*^re  i  nunka  xe  parte  nu^^'est^ro  amor. 
Abraxoa  kada  uno  i  parti-óxe  kon  dolor. 

45  Iban  muy  g^ran  jente  kon-cl  merkader, 
kon-el  iba  Yú^uf  xolo  xin  kopañero, 

(f.  5;»).  paxaban  por  un  kamino  por  un  /  foxal  xeñero 
do  jazi>'a  la  xu  madre  ^erka  de-un  otero 

46  Di>'o  xalto  del  kamello  do  iba  kabalgado, 
no  lo  xenti^o  el  negro  ke  lo  >'iba  gu^'ardando, 
daki^-a  ke  Yú^uf  en  ti>'erra,  la  kadena  rraxtando, 
fu^^'exe  para  la  fu^^'exa  de  xu  madre  llorando. 

47  Dixo:  madre  xeñora,  perdónate  el  k'ri>'ador! 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  125 

madre,  xe  me  beyextex,  de  mi  abrixtex  dolor; 

liyeban  me  katibo  kon  xeñor, 

bendido  me  an  mix  ermanox,  komo  fazen  de  t*raydor; 

48  elox  me  han  bendido  non  teniyendolex  tu^erto; 
parti^erome  de  mi  padre,  ante  ke  fu^axe  mu^erto, 
kon  art  i  kon  falxiya  ellox  me  obi^eron  ^u^elto, 
por  mal  p^re^iyo  me  bendiyeron,  xo  axado  i  katibo. 

■ 

49  De^I  el  negro  ke-yiba  en  la  kamella 
rrekone^iyo  a  YQ^uf  i  no  lo  fallo  en-ella, 
tornoxe  por  el  kamino,  aguda  xu  orecha, 
fallólo  en  la  fu^exa  llorando  por  marabella. 

50  Ku^an  lo  biyo  el  negro,  óbolo  mal  ferido; 
echólo  en  tiyerra,  kayo  amortecido, 
diziyendole:  t*raydor,  lad°r[o]n  konp4ido, 

(f.  6r).  ke-axí  d[i]z[iiyen  tux  xeñor[ex]  /  ka  yerax  foyido. 

5 1  No  xo  malo  ni  t^raydor, 

i  rrogando  al  xeñor  berdadero, 
^  max  ru^ego  ad-Allah  del  ^iyelo  i  fago  ora^iyón: 
xí  kulpa  no  box  tiyengo,  el  box  de  xu  maldi^iyón. 

52  Andaron  toda  la  noche  faxta  a  otro  diya, 
enturbiyoxelex  el  mundo  e  un  g^ran  biyento  korriya, 
afollóxelex  el  jcol  a  ora  de  mediyo  diya 

non  bediyeron  por  do  ir  kon  la  merkaderiya. 

53  Fizoxe  el  merkader  mucho  marabellado, 
de  akexta  fortuna  ke  faziya  el  pekado; 

dixo  a  xux  konpañax:  yo  box  mando  p'ribado 
ki  pekado  a  fejo  ke  biyenga  akordado; 

54  ke  akexta  fortuna  ke  abeniox 

pora  algunox  pekadox  ke  entere  noxotrox  tenemox; 
pekado  a  fecho  perdone  i  perdonemox, 
kamiyaremox  bentura  todox  exkaparemox. 

55  Dixo  el  negro:  xeñor,  yo  di  ye  un  kolpe 
ad-akel  bu^^ext^ro  katibó  ke  foyiya  en  1  alborada. 
K^lamó  el  merkader  a  Yü^uf  exa  begada, 

(f.  6y).  ke  xe  bengaxe  del  neg^ro  /  i  de  ¡a  xu  ferrada. 

56  Dixo  Yü^uf:  amígox,  a  mí  no  ex  de  fer, 

ke  yo  non  xo  de  akexox  ke  xe  kiyeren  pengar; 


126  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

max  xo  de  tal  rraix  Ice  ki>'ero  perdonar, 

por  g*ran  ji^erra  ke  xeya,  yo  axi  lo  k¡>'ero  fer. 

57  Pe  ke  akexto  fu^'e  fejo,  el  negro  perdonado, 
akMarefiyo  el  di>*a,  y-el  merkader  pagado 
díxo  a  Yú^ut:  ay  ermano,  ay  amigo  g*ranado, 

xi  no  por  la  konpo^ta^i^ona.  ya  t-awri^a  xoltado. 

58  Ke  a  pokox  de  d¡>'ax  a  la  ti>'erra  legaron, 

i  Yú^uf  lu^^'ego  fu^'e  xu^^elto,  i^-en-el  rri>'o  lo  baz¡>'aron, 

de  xeda  i  de  polbara  muy  b¡>'en  lo  aglxaron, 

de  bi^ed^rax  p*^re9¡>'óxax  muy  b¡>'en  lo  agaxtonaron. 

59  Rucando  ent^roron  por  la  billa,  lax  Jentex  xe  marabellaban; 
el  di>'a  era  nublo  i>'-el  lo  ak^lari^a, 

mager  ke  yera  exkuro,  el  bi>'en  lo  b*lanki>'aba, 
e  ñon  paxo  por  por  exkura  ke  no  la  fezi>exe  el-alborada. 
Go  Dizi^en  todax  lax  jentex  ad-akel  merkader 

(f.  7  r».  /xe  yera  anjel  o  onb^re  o  xanturero. 

Dlxo:  ante  yex  mi  katibó  leyal  i  berdader; 
kerrí>'a  lo  bender,  x¡  fallaxe  merkader. 

61  Fizo  a  xaber  la  ora  ke  lo  benden  el  merkader, 
xabi>eron  lu^^'ego  nu^^'ebax  por  todo  el  kondado, 
bini>'eron  todax  lax  jentex  xeñalado, 

el  xeyendo  en-un  banko  podada. 

62  Non  finko  en  la  komarka  onb^re  ni  mujer 
ni  chiko  ni  g'^rando  que  no  lo  fup^'Jexe  a  beyer; 
allí  bino  Zalifa  i  lexo  al  komer. 

kabalgada  en-una  muía  ke  n[o]n  podi>'a  korrer. 
03  Bor-el  daban  qu  pexo  de  p^lata  kondexado, 

axi  mi^mo  fazi>an  de  oro  exmerado, 
da  pi>'ed^rax  p^re(,M>ó.\ax,  komo  dize  el  diktado, 
axi  [dajban  (^u  pe^o  d-cljohar  g^ranado. 

64  Konp^rolo  el  rey  por  xu  pexo  d-eljohar, 
lebalo  a  ^u  mujer,  Zalita  abi>'a  por  lonb^^re; 
b^re9Í>'oron  lo  por  fijo  i  le;itimo  mayor, 
amáronlo  ent^ranpox  de  (?)  muy  bu^en  amor. 

65  Lebantoxe  al  perjgojnero,  dixo  a  x[a]b5r: 
(f.  7  v).  ki^en  konp^rara  katibó    i  xabidor, 

leyal  i  berdadero  firme,  en-el  k'ri^ador? 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  1^7 

€6  Díxo  Yü^uf:  non  pergone^,  amado, 

ki  konp*rara  katibó  torpe  ¡y-abiltado. 
Dlxo  el  bergonero:  exo  non  fare,  amado; 
ke  xe  akexo  dizi^exe,  non  konp*rarin  bVibado. 

67  Dixo  Yü^uf:  pu^ex  exto  non  ki^ex  pergonar, 
bergu^ena  la  berdat,  ¡  non  ki^erax  falxar: 

kí  komp*rara  p^'rofeta  ¡  de  alto  logar, 
filio  yex  de  Jakó,  x¡  lo  obi^extex  lonb*rar. 

68  Rucando  xopo  el  merkader  ke  yera  de  tal  natura, 
rrogo  al  konp*rador  ke  le  1  tornaxe  por  mexura; 
rredoblar  li^e  el  p^re9iyo  de  lax  konp*radurax. 
Non  lo  keriya  fer  ke  xe  tanta  benturo. 

69  Bexandole  pi^edex  i  manox  ke  lo  kixi^exe  tornar, 
¡y-el  bor  nenguna  koxa  non  lo  kiriya  fer  ni^-atorgar; 
toboxe  el  merkader  bor  mujo  malandant 

¡  xalban  lo  kel  koxto  non  kixo  max  tomar. 

70  Dlxo  el  merkader  a  Yü^uf  la  xu  rrazon 

ke  rrogaxe  ada-AUah  del  9iyelo  ke  1  daxe  k'ri^azon 
¡  ke  le  alargaxe  la  bida  i^-ell-algo  el  bu^en... 
ke  de  doze  mullerex  ke  tengo  kon  amor, 

71  (f.  8  r).      ke  de  todax  /  akellax  lie  dexe  k^ri^azon. 

Rrogo  Yü^uf  ad-Allah  i  fizo  xu  ora^iyón, 
fezi'yeronxe  todax  b^renadax,  kada  una  en  xu  xazón; 
ku^ando  bino  ella  librar,  b[a]riyeron  de  dox  en  dox. 

72  Rucando  la  ^^ora  ke  fu^eron  a  parir, 
balazi^o  ada-Allah  del  9iyelo,  todax  fu^eron  a  ejar 
muy  noblex  k'ri^aturax,  fegurax  d-alegrer; 
nu^ext^ro  noble  xenor  kixo  lex  ayudar. 

73  K*riy[o]lo  Zalifa,  muy  bi^en  lo  ^^'obo  gu^'ardado, 
komo  yere  abu^'exta,  bagoxe  del  b'ribado, 
demandóle  barato,  nol  xemeJDgixado. 

* 

74  Díxo  a  xu  p'ribado:  ya  xabex,  ermano, 
komo  lo  ^e  k^ri^ado  a  Yü9uf  kada  xemana, 

•  •  • 

muy  lo  ^e  gu^'ardado  de  noche  ¡  de  mañana, 
¡y-el  no  me  lo  p*re9iya  max  ke  fu^^exe  baña; 

75  de  mi  xabidori^a  i  mi  xabi^exa  kMara 
i-yo  no  bu^edo  fazer  ke-a  mí  lebate  la  kara; 


128  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

xolamente  ke  me  beyexe,  el  lu^^'ego  me  amara, 
el  fariña  a  mix  guixax  en  lo  ke  yo  mandare. 

76  Díxo  la  xu  p'ribada:  yo  box  daré  konxecho; 
box  dadme  aber  i  fare  un  poko  le[cho] 

(f.  Sv).  [i  yo]  a[br]e  un  p[iJntor  mexter  /  derecho 

¡  yo  fare  la  materi^a  ke  bi^enga  a  bu^^'ext°[ro]  lecho. 

77  Ku^^'anto  ke  demando  todo  fu'^e  bi>'en  gixado; 
fizo  fer  un  pala^i^'o  apu^^exto  i  ku^^'ad^rado, 
todo  lo  fizo  b^lanko,  paretex  i  terrado; 

fizólo  fegurar  a  un  pintor  p'ribado. 

78  De  Yücuf  i  de  Zalifa  de  Yücuf  i  de  Zalifa  lo  fizo  fegurar 
ke  xe-ab^ra^aban  anbox  p'ribado  xin  mmexura, 

ke  xemellaban  bibox  kon  xexo  i  kordüra, 

por  ke  yer[a]  fegurado  áz  mayextura  por  natura 

79  Dexkel  pala^i^o  fu^'e  fecho,  todo  bi>'en  akabado, 
alli  bino  Zalifa  i>'-axentoxe  de  girado; 
enbi>'aron  por  YQ^uf  lu'^ego  kon  el  mandado: 

tu  xeñora  te  ki^'ere  ke  bi>engax  p'ribado. 

80  Alli  bino  Yücuf  dó  Zalifa  xediya; 
komo  kixo  ent'''rar,  lu^^ego  xenti>'o  falxi>a; 
el  kixoxe  tornar,  ella  no  le  1  koxentiba, 
t^rabolo  de  la  falda,  lebolo  dó  jazi>'a. 

81  Alli  finko  Yücuf  kon  mmuy  garande  expanto, 
falagandolo  Zalifa  jazi>'endoxe  de  kanto, 
p^rometi^enídob]  aber,  rrikeza  ad-abaxto; 
exóra  dixo  Yücuf:  AUah  m  en  dará  abaxto. 

m 

82  Do  ki^ere  ke  kataba  b¡>e  fegura  artera, 
dizi>'endole  Zali  a:  exta  [y]ex  fine[r]a  manera! 
tu  ^erex. 

92  (f.  9  r). en  loküra, 

tajabanxe  lax  manóx  i  non  d-abi^an  küra. 

93  Ke  por  lax  toronjax  la  xeng^re  iba  andando. 
Zalifa,  ku^^'ando  lo  beyo,  toda  xe  fu^^'e  alegrando, 
dizi>'endolex:  ke  fechex,  lokax  de  xin  cordura? 
ke  por  bu^^'ext°rox  xenox  la  xang^re  iba  andando. 

94  Ellax,  ku^ando  lo  beyeron,  xinti^eron  lur  loküra; 
mmexo  dizi^endolex  Zalifa:  ke  fechex  lokax  de  xin? 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  1 29 

por  una  bixta  xola  xodex  de  xin  kordüra; 
ke  debri^a  fer  yo  del  ti>"enpo  ke  me  dura! 
93  Dexi>'eron  lax  du^'eñax:  ya  non  te  akulpamóx, 

nox  xomox  lax  jerredax  ke  te  abMa9mam6x; 
max  nox  gixaremox  ke  bi>enga  a  tux  manox, 
entero  ke  xeyadex  pegadox  ent^ranbox. 

(Concluirá)  ^ 

Ramón  Menéndez  Pidal.  ) 


NUEVOS  DATOS 


PARA    LA    VIDA    DE    LUIS    VHLEZ    DE    GUEVARA 


Los  que  siguen  tienen  cuanta  autoridad  puede  desearse,  puesto  que 
proceden  del  hijo  de  Luis  Vélez,  D.  Juan  Vélez,  en  carta  autógrafa  diri- 
gida á  Pellicer. 

Alguna  fecha  y  alguna  noticia  fueron  ya  conocidas  de  La  Barrera  que 
en  su  Catálogo  del  Teatro  dio  cuantas  supo  hallar  su  diligencia;  pero  el 
lector  podrá  observar  cuánta  luz  arrojan  sobre  la  vida  del  autor  del 
Diablo  cojuelo  los  datos  de  la  carta,  que  permitirán  á  sucesivos  investi- 
gadores seguir  la  pista  de  tan  interesante  existencia  por  los  países  que 
visitó  y  por  las  casas  de  grandes  señores  á  quienes  sirvió. 

Este  importante  documento  existe  en  la  Biblioteca  nacional,  departa- 
mento de  Mss.,  P.  V.  4.°,  C.  23,  N.°  58. 

Por  la  copia, 

A,  P.  y  M. 

Luis  Velez  de  gueuara  mi  P.^  que  este  en  gloria,  Sj  Don  Joseh  Pellicer, 
ñafio  en  ecija  a  26  de  Agosto  año  de  i5y8  fue  hijo  de  Di.^  Vele\  de  gue- 
uara y  de  Doña  franS^  Negrete  y  Santander,  por  su  P.^  desí^endiente  de 
Don  Llórente  Velez  de  gueuara  uno  de  los  trecientos  caualleros  que  saco 
de  Abila  el  Rey  Don  Alfonso  el  Sauio  para  ganar  á  Jerez  de  la  frontera 
como  en  el  dia  de  oy  es  notorio  y  en  ecija  adonde  S2  caso  mi  agüelo  fue 
por  tal  re^euido  boluiendole  la  blanca  de  la  carne:  por  su  Madre  de  Ant.° 
Negrete  y  Santander  que  en  tiempo  de  los  Reyes  católicos  vino  de  la  mon- 
taña a  uiuir  a  ecija  donde  go^o  los  mismos  preuilejios  y  después  acá 
sus  descendientes:  en  ecija  estudio  la  Latinidad  y  en  Osuna  de  14  años  se 
graduó  de  bachiller  en  artes  y  filosofía;  de  i5  entro  a  servir  de  paje  al 


I  3o  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

cardenal  Don  Rodrigo  de  Castro  Ar9obispo  de  Sevilla,  que  tubo  la  mas 
ylustre  casa  de  criados  que  auido  en  españa,  con  el  se  alio  en  balencia  a 
las  bodas  de  felipe  tercero  año  de  99  cuya  Relación  escriuio  en  otabas  y 
las  dedico  a  la  S/^  Doña  CataHna  de  la  Cerda;  dentro  de  pocos  dias  Pasó 
a  Italia  donde  sirbio  a  sj  Mag.^  en  diuersas  ocasiones  con  el  Conde  de 
fuentes  en  el  estado  de  Milán  en  socorro  de  Sauoya;  con  Andrea  de  Oria 
enbarcado  en  la  jornada  de  Arjel;  con  Don  P,^  de  Toledo  en  las  galeras  de 
Ñapóles  fue  a  buscar  la  carauana  del  turco  que  es  la  flota  que  le  traen 
cada  año  de  oriente  y  paso  todo  el  mar  de  lebante  mas  alia  de  las  cruceras 
de  alejandria:  en  esto  gasto  sais  años,  boluio  a  españa;  llego  a  balladolid  el 
año  que  nació  el  Rey  que  dios  g.<^e  que  creo  que  fue  el  de  i6o5;  escriuio 
su  bautismo;  boluio  la  corte  a  Madrid  y  el  la  siguió  viuiendo  en  ella  asta 
su  muerte,  cuya  Relación  es  tan  notoria  que  v.  m.  la  saue  como  yo;  escri- 
uio sin  las  obras  sueltas  mas  de  cuatrocientas  comedias  conpitiendo  con 
todos  los  injenios  de  españa  y  con  Lope  de  Vega  los  dos  solos  mucho 
tienpo;  fue  casado  tres  veces  con  grande  acierto,  fue  sumamente  caritativo 
y  limosnero,  murió  dejando  muchas  esperan9as  de  su  saluacion,  de  unas 
calenturas  maliciosas  y  un  aprieto  de  orina  a  10  de  Noviembre  año  de  1644; 
onraron  su  entierro  como  testamentarios  los  ex."^os  SJ^^  Conde  de  Lemos 
y  Duque  de  Beragua  y  a  su  ymitacion  todos  los  demás  Señores  de  la  corte; 
esta  depositado  en  la  boueda  de  la  fundadora  de  Doña  M.^  de  Aragón. 
Estos  son  los  apuntes  que  me  parecen  bastantes  p.^  noticia  de  mi  P.^  que 
este  en  el  ^ielo  que  v.  m.  saura  engrandecer  con  su  injenio  y  con  la  m.^  que 
le  a  echo  sienpre  quedando  yo  por  los  dos  eternamente  agradecido  g.*^<^ 
Dios  a  V.  m.  muchos  años.  De  la  posada  a  20  de  Otubre  de  1643  años. 


Amigo  y  servidor  de  v.  m. 


P.  J^-°  Velez  de  gueuara. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  l3l 


ESTUDIO 

SOBRE  LOS  SERMONES  VALENCIANOS 

DE    SAN    VICENTE    FERRER 

■QUE     SE     CONSERVAN     MANISCRITOS     EN     LA     BIBLIOTECA     DE     LA     BASÍLICA 

METROPOLITANA     DE     VALENCIA 


II 

Originalidad  de  los  Sermones.  —  Recursos  Oratorios. 

Fin  á  que  se  dirigían. 

Del  estudio  de  los  códices  de  sermones  del  apóstol  valenciano,  que  han 
llegado  á  nuestras  manos,  resulta  que  no  conocemos  al  orador  de  frente. 
Se  nos  antoja  que  la  víspera  del  sermón,  retirado  el  Santo  en  su  habitación, 
leía  en  alta  voz  el  Evangelio  sDbre  que  tenía  que  predicar,  y  consultando 
la  Suma,  elegía  el  texto  y  el  asunto,  arreglaba  la  división  y  se  ponía  á 
pensar  en  alta  voz.  Un  notario  de  los  que  le  acompañaban,  acostumbrado 
al  sistema  de  abreviación  tan  frecuente  en  aquella  época,  tomaba  notas  á 
toda  prisa.  Cuando  no  le  venía  á  la  imaginación  la  palabra  latina  que  co- 
rrespondía á  la  frase  del  Santo,  la  dejaba  en  el  lenguaje  vulgar,  desfigura- 
da más  ó  menos,  y  continuaba  adelante.  (Véase  lo  que  llevamos  dicho  al 
final  del  capítulo  anterior  sobre  el  sermón  de  Santo  Tomás  da  Aquino). 
Esto  en  cuanto  á  los  sermones  latinos  del  Colegio  del  Patriarca,  que  pare- 
cen hechos  para  servir  de  pauta  á  la  predicación  del  día  siguiente.  La  otra 
^erie  está  también  tomada  al  oido,  pero  no  de  lo  que  se   intentaba  la  vís- 
pera predicar,  sino  de  lo  que  se  oyó  en  el  mismo  sermón.  Así  se  explican 
las  transposiciones  de  conceptos,  las  alteraciones  en  el  texto,  la  constante 
equivocación  de  las  citas  y  la  supresión  en  unos  ó  en  otros  de  muchas  co- 
sas que  no  se  tuvo  tiempo  de  copiar  en  los  cuadernos.   Sermón,   pues, 
completo,  arreglado  y  perfilado  para  aprenderse  de  memoria,  no  hemos 
visto  ninguno. 

El  P.  Fages  tiene  por  originales  los  sermones  conservados  en  el  colegio 
del  Patriarca  '  si  bien  duda  algo,  pero  otros  autógrafos  del  Santo  acusan 
^er  copia  y  no  original.  Esto  no  quiere  decir  que  sean  apócrifos;  lo  que 

/    Histoire  de  S.  Vincent  Ferrier,  París.  1894.  píg.  X('..  tomo  II. 


I  32  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

sostenemos  es  que  no  son  de  su  puño  y  letra.  Siempre  resultan  éstos  y  los 
otros  piezas  oratorias  sacas  y  áridas,  y  se  nos  antoja  que  el  hombre  que 
atraía  concursos  que  llenaban  calles  y  plazas,  cuya  voz  tenía  que  oírse 
milagrosamente,  pues  le  seguían  pueblos  enteros,  casi  provincias,  debía 
estar  dotado  por  Dios  de  una  palabra  fácil  y  elocuente,  de  recursos  ex- 
traordinarios, debía  en  una  palabra  cautivar  con  su  oratoria.  No  podemos 
por  consiguiente  suponer  en  manera  alguna  en  sus  discursos  chabacane- 
ría, ni  pesadez,  ni  flojedad,  estilo  ramplón  é  insulso.  Pues  justamente 
ésto  es  lo  que  encontramos  muchas  veces  en  los  sermones  de  San  Vicente 
tanto  impresos  como  manuscritos.  ^'De  donde  vendrá  esta  contradicción? 
No  cabe  duda  que  del  modo  de  estar  redactados  los  sermones  que  conoce- 
mDs.  Los  bocetos  ó  planes  dictados  por  el  Santo,  solo  servían  para  trazar 
el  camino  á  su  oratoria,  que  en  el  pulpito  los  desarrollaba  según  las  cir- 
cunstancias del  auditorio  lo  exigían.  Como  su  oratoria  era  espontánea  y 
no  amañada,  no  necesitaba  de  aderezos  y  retoques  preconcebidos:  tenía 
bastante  con  el  plan  y  los  textos  anotados. 

Algunos  de  sus  recursos  oratorios  aparecen  en  los  sermones  Mss.  ó  sea 
en  las  reportado  fies.  Allí  aparece  que  uno  de  los  que  tenía  más  á  la  mano 
nuestro  Santo,  era  el  alargar  las  sílabas  tónicas  de  los  nombres  sobre  que 
quería  llamar  la  atención.  «¡Coom!  jhoomens,  doones!  ¡aahahaa!  ¡ahahay! 
¡aay!  ¡ahay!»  Tiene  muy  á  la  mano  los  aumentativos  y  los  despectivos  para 
escarnecer  el  vicio.  Usaba  mucho  de  las  onomatopeyas,  por  ejemplo,  el 
ruido  del  que  cae  en  el  agua:  xof  en  les  calderes,  para  indicar  el  que  se 
precipita  en  el  infierno:  gint,  gint,  el  ruido  del  pico  cuando  tropieza  con 
piedra:  me,  me.  mee,  el  esfjerzo  para  hablar  del  que  se  ha  quedado  mudo: 
lo  mismo  que  tac,  tac,  indicando  una  serie  de  golpes:  ca,  ca,  ca,  el  sonido 
que  emite  la  gallina  que  ha  puesto  su  huevo:  rum,  ru?n,  el  sordo  murmullo 
del  que  en  voz  baja  critica;  hasta  el  soplar  lo  representaba  por  el  bufido 
biíuu,  y  no  se  olvida  del  que  reza  pronunciando  á  medias  y  entre  dientes, 
xa,  xa,  xa,  ó  bien  xam,  xam,  xam,  xam.  Así.  pues,  dice  (VI,  142,  v.)  «Los 
preveres  deuen  be  dir  ses  hores,  mas  ja  no  dien  aquelles,  sino  a  hu  e  dos 
par  xam,  xam;  de  hum  vers  dos  mots  ne  fan». 

Muchas  veces  su  burla  es  tremenda,  particularmente  cuando  con  cierto 
gracejo  mordaz  describe  los  vicios  de  las  mujeres,  su  lujuria  y  vanidades. 
Hablando  de  la  condenación  dice  que  se  hará  «un  faxot  de  persones  su- 
perbioses^y ,  y  entre  paréntesis  exclama:  «enteneume  dones».  De  los  dados 
al  vicio  de  la  lujuria  dice  que  son  «laganyosos  per  luxuria»  y  aplicando 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  ,  I  33 

Otro  adjetivo  llama  «polsosos  per  avaricia»  á  los  que  tienen  su  Dios  puesto 
en  la  usura.  Con  mucho  donaire  decía  en  cierta  ocasión  á  los  que  van  al 
sermón  solo  por  curiosidad  (IV,  107):  «Dieu  vosaltres  al  exir  de  Missa; 
¡Ooh,  del  bacallar!  e  que  be  ha  preycat!  Frare,  met  axó  al  caba^».  Es 
decir:  tu,  fraile,  (que  te  crees  el  único  que  predica  bien),  mira  que  bien  lo 
ha  hecho  este  clérigo  graduado,  este  Bachiller:  toma  esto  en  consideración. 
En  otra  ocasión  se  burlaba  de  las  mujeres  (VI,  24,  v.)  echándoles  en  cara, 
que  en  la  hora  de  la  muerte  tendrán  que  pensar:  «¡Oh!  Deu  m'ha  feta  dona, 
c  yo  me  so  feta  vaqua,  ab  aquells  corns  e  plena  de  vent».  Alude  segura- 
mente á  los  cuernos  del  peinado  y  á  las  mangas  y  faldas  del  vestido.  Otra 
sentencia  repite  con  frecuencia,  haciendo  notar  la  facilidad  con  que  se 
quebrantan  las  leyes;  que  hoy  se  hace  una  buena  ordenanza  y  mañana  ya 
se  ha  infringido:  hodie  Jacta,  hodie  fracta.  Hasta  cuando  habla  del  juicio 
final  tiene  burlas  para  el  pecador:  «Nostre  Senyor,  dice,  arrufará  lo  ñas 
si  es  estat  hom  de  mala  vida». 

Emplea  también  dichos  cortos,  comparaciones,  alusiones  y  frases,  de 
que  conviene  tomar  nota,  por  lo  gráficas  que  resultan.  Hablando  de  la 
murmuración,  nos  recomienda  la  guarda  de  los  sentidos  y  en  particular 
encarga  sujetar  la  lengua,  haciéndonos  ver  como  Dios  nos  ha  dado  facili- 
dades para  esto.  (ÍV,  6,  v.)  «A^i  ha  secret  moral.  En  tots  los  senys  corpo- 
rals  Deus  no  ha  dada  clausura  tan  fort  com  a  la  lengua.  Que  en  les  orclles 
noy  ha  portes,  ne  en  lo  ñas  etc.,  mas  la  lengua  ¡veusla!  murada  es  ab  bon 
mur:  ab  les  dens  que  li  son  mur,  ab  los  labis  que  es  la  barbacana  e  lo  vayll. 
¡Guarda,  quina  tancadura!  Veus  com  1'  ha  refenada:  e  per  (^o  diu  Sent 
Jacme  (ílí,  7):  omnis  natura  bestiarum  domantur,...  Ünguam  autem  nu- 
llus  hominum  domare  potest». 

Quiere  darnos  una  comparación,  aunque  imperfecta  de  la  procedencia 
del  Espíritu  Santo  y  nos  dice:  (VI,  46):  «Lo  Sperit  Sant  proceix  egual- 
ment  del  Pare  e  del  P^ill.  E  darvos  ne  una  semblanza  del  Sol.  En  lo  sol 
noy  veeu  vosaltres  trinitat.  Lo  sol  de  la  sua  substancia  engendra  lo  raig; 
quomodo  qui  engendra  pot  esser  á\\  pare  e  qui  es  engendrat  per  altre,  pot 
esser  áilfill,  e  del  Sol  engendrant  e  del  raig  engendrat  veus  que  proceeix 
la  calor;  e  donchs,  qui  es  spirat  pot  esser  appellat  spirit.  E  donchs,  veus 
en  lo  sol  trinitat:  sus  axi  es  de  la  Trinitat.  E  havemne  auctoritat  de  David 
psalm.  Cosli  enarrant:  (XVIII,  6).  In  solé posuit  tabernaculiun  suum». 

En  el  sermón  de  la  feria  5.^,  después  de  la  Dom.  ÍV  de  Adviento,  alu- 
diendo al  evangelio:  Medias  vestrum  stetit  quem  vos  nescitis  (Joan.  í,  26), 


1 34  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

habla  de  las  virtudes  entre  las  cuales  estuvo  el  Señor:  (IV,  219)  «Les  vir- 
tuts  cardinals  se  reduixen  a  quatre:  Prudencia,  Justicia,  Fortalesa,  Tem- 
perancia, e  per  90  Jesuchrist  en  la  sua  vida  quatre  vegades  legim  que 
estech  entre  mig.  Primo,  en  lo  comen^ament  de  la  sua  vida  en  mig  deis 
animáis,  del  bou  e  del  ase,  per  mostrar  prudencia.  E  depuix  a  dotze  anys 
-en  mig  del  doctors,  per  mostrar  justicia.  E  a  XXX  anys  en  mig  de  perse- 
guidors,  per  mostrar  fortalea.  E  a  la  sua  fi  en  mig  de  dos  ladres,  per  mos- 
trar temperancia».  Este  es  el  tema  de  todo  el  sermón  que  está  entre  los 
impresos  (t.  I,  f.  45). 

De  estar  en  medio  habla  en  otra  ocasión  (V,  iSy),  pero  con  diferente 
motivo:  ((Vosaltres  de  la  Serranía  qui  estats  en  mig  de  Castella  e  de  Cata- 
lunya, e  per  90  prenets  algún  vocable  castella  e  altre  cátala.  La  nostra 
vida  es  el  mig:  dessus  es  la  gloria  e  dejus  infern...  participam  del  hu  e  del 
-altre» . 

Se  burla  de  los  presuntuosos  (ÍÍI,  12);  «Jactancia  es  dient:  yo  dejun 
tants  dies  la  semana,  o  vist  cilici,  e  semblants  paraules.  E  a  tais  prenlos 
com  a  la  gallina,  que  quan  haurá  post  los  ous,  cride:  ca,  ca,  ca,  e  no  pot 
callar  fins  que  li  han  levat  l'ou». 

Por  fin  se  burla  de  un  médico,  como  verá  el  lector;  (ÍV,  220):  «Una 
medicina  no  val  a  tots  les  malalties;  quia  quod prodest  oculo  non  prodest 
calcáneo.  Ere  hun  metge  en  Castella,  e  guarie  les  gens  de  mal  deis  talons 
ab  ceba;  vench  y  hun  hom  que  tenie  mal  en  luyll,  ell  li  pose  de  la  ceba,  e 
val  li  traure».  En  los  impresos  solo  se  dice:  «Nota  de  medico  de  cepa  cru- 
da», (I,  45,  v).  En  otra  parte  (V,  58),  refiere  lo  mismo;  «Una  medicina  no 
pot  esser  general  a  totes  malalties.  Una  vegada  hun  metge  guari  ab  una 
ceba  una  nafra  de  hun  hom  e  pus  hac  feta  la  cura,  de  fet  se  arrea  com  a 
gran  menge  ab  son  capero,  vestit  forrat,  per  continuar  llur  metgia,  e  a 
aquells  que  havien  mal  de  huylls  posavels  hi  ceba  e  matavels». 

El  fondo  de  los  sermones  de  nuestro  santo  está  tomado  de  la  Sagrada 
Escritura,  y  tiene  mucho  cuidado  en  hacerlo  notar  en  el  siguiente  pasaje 
(ÍII,  53):  «Sent  Agosti  diu:  quod  tnultum  bene possumus  utt  poetis,  utpotius 
si  qua  bona  et  veritati  consona  dixerunt  poetce,  abstrahenda  suntf>,  car 
Deus  volgue  quels  filis  de  Israel  isquessen  de  Egigte  ab  or  e  argent,  mas 
que  noy  tornasen.  Axi  matex,  S.  Agosti,  Sent  Jeronim  e  altres  Doctors 
sants  qui  foren  en  Egipte  per  molts  anys,  90  es,  que  no  havien  conexenfa 
de  la  sancta  Scriptura,  mas  de  puix  que  foren  defora  de  Egipte  e  hagueren 
•conexen^a  de  aquella,  no  volgueren  pus  tornar  a  Egipte,  90  es  ais  poetes 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  35 

^  philosophia  sino  en  quant  verdaderament  concorden  e  fan  per  a  la  divi- 
nal Scriptura,  per  qué  sent  Gregori  en  la  epístola  de  Extoxo  diu  que 
S.  Jeronim  veu  en  visió  que  Jesu  Christ  lo  batye,  el  reprenie  (ut  in  suo 
sermone)  e  responli:  Domine ^  si  libros  philosophice  tenuero  vel  legero  te 
negó.  Verum  Vincentius  balbastenensis  in  speculo  ystoriali  reffert  quod 
in  concilio  vel  synodo  Niceno  in  quo  erat  Papa,  esdevench  se  que  totes  les 
gens  torea  allí  congregades  axi  christians  com  infels  e  heretges:  el  empe- 
rador Costanti  e  los  christians  de  una  parte  e  los  heretges  arrians  de  la 
altra  part,  disputaven  aqui  axi  los  christians  com  los  philosofs  e  heretges  e 
tot  qo  del  seu  e  molts  dies  despenent  en  philosophia  et  logicalibus  dispu- 
tant.  Vehent  lo  emperador  que  ells  despenien  lo  temps  axi  en  va  e  no  de- 
cidien  res  de  la  fe  católica  dixlos:  cA'et  vos  en:  no  feu  res  de  be».  E  dix  la 
hu  deis  philosofs  heretges:  c<Senyor  emperador,  yo  volenters  disputaré  ab 
aquell  bisbe:  vejam  siu  volrá  fer».  E  a^o  deje  escarmin,  dissimulant  de  sent 
Alexandre  qui  llavors  ere  bisbe  sant  hom  e  devot,  mas  ere  ignorant  e  sens 
sciencia.  E  ell  respos:  Senyor  emperador,  plaume;  demá  yo  y  vendré  e  dis- 
putaré voleenters  ab  ell.  Els  al  tres  bisbes  e  homens  letrats  havien  ne  gran 
desplaer  de  aquest  fet,  car  creyen  quel  bisbe  serie  ven^ut.  E  venit  lo  matí 
en  laltre  día  el  benaventurat  Alexandre  proposa  e  dix  al  philosof:  c< Vet,  yo 
fa^  a  tu  tal  argument:  Pater,  Filius  et  Spiritus  Sanctus  sunt  una  essentia 
et  substantia  et  sunt  tres  personae;  tamen  Deus  est  Pater,  Deus  est  Filius, 
Deus  est  Spiritus  Sanctus,  tamen  unus  est  Deus.  E  fahye  de  la  conclusiá 
argument,  lo  qual  aquell  atorga.  E  Sent  Alexandre  crida:  «Veus  donchs, 
lo  meu  argument  ha  confessat  e  atorgat».  El  dix:  c(No  es  ver».  Donchs  dix 
lo  emperador  a  ell:  «^Qué  dius?»  E  ell  altra  vegada  otorgal  y  llavors  dix 
lemperador:  «Quamdiu  per  verba  incedebamus,  verba  reportabantur, 
nunc  autem  ex  quo  de  fide  loquimur,  fidem  reportamus».  E  veus  que 
aquell  heretge  fo  convertit  a  la  fe  católica.  E  per  qo  aprengam  en  esta 
sciencia  e  saber  la  Biblia,  car  si  Adam  bagues  viscut  tots  temps  e  bagues 
studiat  la  Biblia  encara  no  la  sabere,  encara  que  bagues  viscut  tres  milia 
anys.  E  per  90  no  despenam  lo  temps  en  este  faules  o  poetes  e  scriptüres 
deis  philosofs.» 

En  otro  sermón  insiste  sobre  lo  mismo  (IV,  106,  v):  c<La  Biblia  es  ixida 
de  paráis  e  ha  virtud  de  convertir,  quan  dignament  (son)  dites  e  posades 
les  autoritat;  e  nosaltres  ara  tot  lo  contrari:  bon  Virgili,  que  jau  en  mig 
de  infern,  Ovidi,  Dantes,  poetes.  Les  doctrines  deis  poetes  donen  plaer  a 
les  orelles  per  les  cadencies  que  fan,  ab  sermons  rimats...  mas  no  toquen 


I  36  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

al  cor  ¿per  qué?  car  may  ixqueren  de  la  dol9or  de  paradis...  e  veus  per 
qué  no  convertixen  ara.» 

Dignificando  la  palabra  de  Dios  con  la  autoridad  de  la  Sagrada  Escri- 
tura y  del  ejemplo,  resaltaba  lo  que  nos  dice  en  otro  sermón  (V,  1 1 1):  «Es 
tanta  la  virtud  de  la  paraula  de  Deu,  que  encara  que  vosaltres  no  retingats 
lo  sermó,  la  anima  se  purifique.  Dirvos  ne  hun  miracle.  Eren  dos  hermi- 
tans  e  la  hu  dix  al  altre:  «Valme  res  lo  sermó,  que  no  men  membre  res». 
Dix  aquell:  «Mon  ñ\\,  pren  una  cistella  (e  ere  mostosa  e  terrosa)  e  ves  a  la 
font  e  portam  aygua».  E  anay  e  omplila.  E  ja  veets,  de  feyt  se  buydá  e  non 
plega  gens.  El  hermita  teu  loy  tornar  altra  vegada,  e  tampoch  non  pogué 
portar.  Finalment,  tornay  moltes  vegades,  e  dix,  aquest:  c<Pare,  ¿a  quem 
feu  treballar  debades?»  Dix  aquell:  «Guarda  com  ses  feta  bella  la'cistella.» 
Axi  es  de  vosaltres,  que  veniu  al  sermó  e  sou  plens  del  sermó,  e  quan  se- 
reu  a  casa  nous  en  membrara  res,  mas  la  cistella  de  la  tua  anima,  que  es 
la  consciencia  román  pura...  Donchs  hoir  sermó  encara  que  siesgrosser.» 

Hay  una  serie  inmensa  de  pequeñas  notas  en  los  sermones  de  nuestro 
santo,  que  se  entretiene  en  advertencias  atinadas,  sacadas  de  todo  lo  que 
trata  y  para  toda  clase  de  personas.  Escogemos  algunas,  que  como  á  gra- 
nel anotamos  aquí:  es  semilla  que  deseamos  no  se  pierda,  aunque  parezca 
pequeña  (ÍV,  io3,  v.):  «Bona  gent,  ¡e  quantes  vegades  vos  appelle  nostre 
Senyor  Deus!  Donchs,  a  qué  tardar.  No,  no,  que  avegades  en  la  triga  hau- 
rá  perill.  Diu  la  hu:  via,  que  tal  día  me  confessaré  o  faré  tal  be,  e  vos  mo- 
rrea huy  per  aventura.  E  prenne  a  alguns  axi  com  al  falcó,  que  quan  te 
buyt  lo  gavayg  el  criden,  tantost  ve;  mas  quan  te  lo  gavayg  pie,  lo  senyor 
lo  cride  e  lo  falcó  fa  axi,  cabotege,  e  ell  nos  mou.  ¿Qué  fa  lo  senyor?  Pren 
hun  bastó  o  bona  pedra  e  matel:  vel  te  al  femer.  Axi  pren  a  alguns  de  vo- 
saltres.» 

(ÍV,  255)  «La  raho  de  la  mort  e  passió  deis  infants  (ínocens)'fon  duricia 
malignosa,  per  la  que  hagueren  los  pares  e  les  mares  contra  la  Mare  de 
Deu  quan  vench  en  la  Natividad  de  son  fill...  Quant  Deus  dona  alguna 
pena  tots  temps  es  corresponent  al  peccat...  Verbi  gracia,  ¿faus  mal  lo 
cap?  Hoc.  Donchs  qualque  peccat  he  fet  per  lo  cap...  ¿Haveu  mal  de  pols? 
Hoc.  Xqo  vos  ve  per  les  polseres.  ítem  mes,  ¿hay  deguna  dona  que  lis  fa^e 
alguna  perla  en  luyll?  Hoc.  Donch  per  alcofoll,  huyll  de  bou.  ¿Hay  de- 
guna dona  que  entre  les  mamelles  li  sie  fet  mal  de  cáncer  ó  foch  de  Sent 
Anthoni?  Hoc.  Hec  mostrat  les  mamelles  ais  milans.  Mes  filies,  avisauvos. 
¿Hay  alguna  dona  ques  pos  blanquet  a  la  cara  e  que  noy  hoje  alguna  la- 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  Sj 

brosia?  ítem  mes.  ¿Hay  deguna  que  sie  bella  bailadora?  Hoc.  Bon   pua- 
gre  men  venjará.» 

(VI,  I,  V.)  «En  totes  tes  nec^ssitats  tantost  vulles  recorrer  a  Deu. — Dien 
los  maestres  naturals  en  lo  libre  del  animáis  que  lo  corb  es  tan  gelos  de  la 
sua  femella  ¡o  que  bella  muUer!  que  quan  los  corbotins  son  nats  que  per 
90  nols  vol  dar  a  men  jar  ni  sosté  que  la  muller  sua  los  en  do  per  que  no 
senblen  a  ell,  que  no  teñen  les  plomes  negres,  aquell,  aquell  peí  folli,  mas 
axi  blanqumós,  e  pense  que  no  son  sos  filis,  e  han  fam,  e  per  90  lleven  alt 
al  cel  lo  cap,  cridant  a  Deu:  buu,  buu,  e  Deu  trametlos  ros,  ab  aquells 
proveeix  alguns  dies  fins  son  negres  com  lo  pare,  e  Uavors  lo  pare  donéis 
a  men  jar...  Donchs,  ¿quant  mes  nosaltres  devem  haber  confiantes  en  Deu 
que  som  racionáis.'^» 

(VI,  10)  c(Quan  hun  Senyor  ve  de  una  batalla  e  ha  hauda  victoria,  ya 
sabeu  que  les  trompetes  van  primeros  e  lo  poblé  quinya  festa  fa.  ¡Viva! 
¡Viva!  lo  valent  cavaller.  Sus  axi  los  angels  e  los  sants  cridaven:  Viva, 
viva  lo  ñ\l  de  la  verge  María...  Ascendit  Deus  in  jubilo.» 

(IV,  177,  V.)  cíRegla  es  general  segons  la  providencia  divinal  que  quis- 
cun  sant... -segons  les  virtuts  de  sa  vida,  que  ja  li  corresponga  lo  nom  pro- 
pri...  Axi  com  quant  hun  gran  mestre  vol  fer  algún  libre  gran  de  sciencia 
que  la  materia  se  tracta  en  molts  sisterns  e  capitols  e  cartes,  tota  la  materia 
posa  en  un  mot  o  nom,  si  sabi  es,  en  lo  qual  sumariament  sie  contenguda 
tota  la  materia,  axi  com  Aristotil  que  feuhun  libre  de  la  potencia  del  anima 
e  metli  nom  Líber  de  anima:  feane  altre  deis  moviments  deis  cels  en  mol- 
tes  sistemes  e  tot  o  posa  en  lo  nom  ¿e  com?  De  coelo  et  mundo.  Lo  primer 
libre  de  la  Biblia  parla  de  les  generacions  de  homens  e  animes  e  ha  nom 
Génesis,  que  en  grech  vol  dir  generació;  laltre  libre  en  lo  eximent  de 
Egipte  es  appellat  Exodi  ebraych  que  vol  dir  eximent;  laltre  que  parla 
deis  sacrifícis  es  appellat  Levitich  en  grech  que  vol  dir  offertori,  et  sic  de 
alus.  Axi  o  fa  nostre  senyor  Deus.  Pensat  que  vida  de  home  e  de  dona  es 
hun  gran  libre,  major  que  Decret  e  De  civitate  Dei.  ¿Has  tu  vist  libre 
jamás  que  haja  deumilia  ó  vintmilia  cartes?  Cinchscents  ó  mil  querns? 
No.  Mas  la  vida  de  home  e  de  dona  es  de  mes.» 

(V,  33,  V.)  «Quan  los  cavallers  entren  en  lo  camp  de  la  batalla,  ¿quels 
poden  noure  los  viratons  que  donen  sobre  larnés?  No  res. — E  si  algún  de 
aquells  cavallers  girave  la  squena  al  colp  que  li  donassen  los  viratons  e 
que  no  entras  en  la  batalla,  tal  cavaller  serie  tengut  per  malastruch  per 
son  senyor  e  per  los  altres  cavallers.  Mas  lo  bon  cavaller  es  aquell  qui  en- 


I  38  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

tre  fort  en  la  batalla,  e  encara  que  li  tiren  els  viratons  e  li  donen  bonejw 
lan^ades,  ell  nos  etstá  de  passar  avant  e  de  ferir  ais  altres  fortment  per  tal 
que  ajud  avenare  la  batalla,  e  tal  es  haud  per  bon  cavaller.  Los  fadrinets,. 
veus,  fan  aquelles  ballestetes  e  los  matra^ets  de  pallestes  ¿que  poden  nou— 
re?  no  res.» 

(IV,  1 5)  ((Quan  la  persona  está  a  la  fí  per  passar,  los  angels  están  astí 
en  torn,  mas  hom  nols  veu  e  lanima  jais  sent,  e  quant  hix  del  cors  a  tots- 
los  coneix:  ¡O  Sent  Miquel,  Gabriel,  Rafael;  oo  mon  fill  Peret,  ma  fiUeta 
Caterineta  e  ben  siau  venguts.» 

(VI,  i68,  V.)  cíJesuchrist  se  mostra  com  a  metge  e  te  les  maneres  deis 
metges  quan  volen  quarir  hun  malalt.  Primo  el  vol  veure.  Si  lo  malalt 
está  en  casa  escura  tantost  ell  fa  encendre  una  candela  e  prenla  en  la  ma  é 
vassen  al  malalt,  e  guardeli  la  cara.  Axí  fa  Jesuchrist.  ¿Quinya  es  esta 
candela?  Quan  ell  done  a  la  persona  conexensa  de  sos  peccats.  Apres, 
¿qué  fa  lo  bon  metge?  Guarde  lo  pols.  Quan  done  contrició  a  la  creatura: 
c(00  Senyor,  que  bem  desplau  quan  tant  de  mal  he  feyt».  E  batse  los  pits. — 
La  ma  ha.  V.  dits. — Lo polse,  quan  la  creatura  diu:  o  mesqui,  per  lo  meu 
peccat  yo  so  vengut  en  ira  de  Deu. — Apres  índex,  quan  cogite:  «per  lo  meu 
peccat  he  perduda  la  gloria  de  paráis».  Medius  es  quan  cogite:  «per  lo  meu 
peccat  he  perduts  tots  los  bens  que  yo  he  feyts».  Medicus  quan  cogite:  «per 
lo  meu  peccat  so  vengut  en  ira  del  angels,  deis  archangelset.»  Auricularis: 
«yo  so  dapnat  a  mort  eterna!,  e  plore  (confortans  me)  car  la  gracia  de  Deu 
conforte. — Apres  lo  metge  guarde  la  orina:  en  la  confessió,  que  deu  esser 
clara. — E  apres  doneli  exarop  per  tal  que  li  asimplesque  tota  la  mala  vianda 
que  te.  Axi  lo  confessor,restituciode  torts. — Apresdoneli  amen  jar  carn  mas 
delicada,  hun  pollet:  axi  lo  confessor  mane  rebre  lo  fill  de  la  verge  María.» 

(ÍIÍ,  35)  Axi  com  lo  aram  trenquat  que  fa  mal  so  e  inútil,  e  axi  ere  en 
lo  cavech  de  Adam  que  treballave  molt,  mas  no  li  aprofitave  res...  quan 
sembrave  trigo  naxiey  zizania,  e  quan  sembrave  ordi  naxiey  cugula,  e 
quan  volie  aygua,  Deus  daveli  secada,  tot  contra  llur  volentat.  En  a^o 
prenguen  doctrina  los  homans  e  cogiten  en  qual  manera  deuen  esser 
punits  aquells  qui  en  lo  camp,  ort  o  vinya  del  altre  entren  per  furtar  e 
preñen  daqui,  no  hun  bo^i,  ne  una  poma,  mas  una  cistella  plena,  hua 
cove  o  suro  o  somada  de  fruyta.» 

(VI,  6i,  v.)  «Favilla  vol  dir  aresta,  e  si  vos  la  teniu  en  la  ma,  bufat  hi^ 
trenquar  sa.  Sus  axi  la  vostra  fortalea  pavilla  stupe:  a  hun  bri  bufat  hi,  4 
des  irá  de  ^a  adés  de  Ha.» 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  Sq 

(I\  ,  100,  V.)  «Alguns  digueren  que  tiquees  naturals  fan  verdaderament 
riqua  la  creatura:  haver  possessions,  olivars,  molt  pa,  molt  vi,  oli,  fruytes, 
ortalices,  etc.,  a^o  es  dita  riquea  natural.  E  aqüestes  dehien  que  fahien  ri- 
qua la  persona,  mas  falsa  es  aquesta  opinió,  car  error.  Una  regla  es  de 
philosofia  que  diu  axi:  nuUa  res  naturalis  simul  in  eodem  induit  efectus  con- 
trarios. ¿Porie  esser  alguna  cosa  natural  que  ensemps  donas  calor  e  fre- 
dor?  Nos  pot  fer,  ne  sanitat  e  malaltía  naturalmente,  e  la  persona  blancha 
e  negra  ensemps  no  porie  esser,  ideo  nulla  res  naturalis,  etc.  ¿Qulny  ef- 
fecte  han  riquees  naturals?  Haver  moltes  possessions,  pa  e  vi,  etc.  ¿quiny? 
Que  porten  moltes  fretures  e  indigencies;  donchs  no  fan  riqua  la  persona. 
Ara  veges  ¿Has  tu  camps  e  olivars?  Veus  una  indigencia,  que  han  mester 
blat  a  sembrar,  bous  a  llaurar,  llauradors,  segar,  batre,  portar,  adur  al 
moli,  cendre,  pastar,  adur  al  forn  on  se  cogue,  ¡Ooy,  quantes  indigencies! 
¿Haveu  moltes  vinyes, — Ara  Senyor. — Hajau  podadors,  cavadors,  vexells, 
llavar  aquells,  veremar,  carregar,  taces  ¡ooy  quantes  indigencies  ans  que 
non  poreu  beure.  ¿Havets  ganado?  Hajau  pastors,  cans,  erbatge,  fariña, 
etcétera,  fins  ais  sartres  ¡huuy  quantes  indigencies  porten!  Vejes  com  fam 
lom  pobre  e  indigent  a  moltes  coses.  Haveu  cavalls  e  muís,  hajau  stables, 
scuders,  rapa90s,  palla,  civada,  etc.  ¡guarda  quantes  indigencies!  Donchs 
per  raho  natural  vejats  si  les  riquees  naturals  porten  indigencia;  donchs 
mes  la  fan  freturosa  que  riqua;  donchs  aquesta  opinió  fo  reprovada  dir 
que  per  haver  riquees  sie  la  persona  riqua:  ideo  sancta  scriptura  dicit 
est  quasi pauper,  (Prov.  XIII,  7)  Donchs,  fora  aquesta  opinió.» 

(IV,  10)  ((Tenit  la  manera  que  tench  Jesuchrist  no  dir  mentida  e  res- 
pondre  cautelosament:  a  questio  perplexa  no  dir  hoc  ni  no.  Si  volstractar 
matrimoni  el  hom  se  vol  certificar  de  la  donsella  e  vassen  a  la  vehina  e 
pregúela  que  li  digue  si  es  de  bona  vida  o  no.  ¿E  vos,  dona,  sabrets  que  es 
lepóla,  etc.,  e  deyts  que  es  bona?  Deyu  mentida.  E  axi  escapar  per  aquesta 
manera. — Hec  senyor,  ¿e  pensau  vos  que  yo  me  entrameta  de  filia  daltri? 
A^o  es  bo.» 

(VI,  i65,  v)  o  Veritas  est  adequatio  rei  ad  intellectum.  Ara  veus  que 
passara  una  persona  davant  una  altra  e  ferli  ha  reverencia:  «Deus  vos  do 
bon  jorn».  Vet  que  a^o  es  senyal  que  li  porte  bona  amor;  masguardat  que 
sie  veritat,  realment  concordant.  ¿E  com?  Que  li  fases  plaers:  e  390  vol 
dir  diligere  veré  sine  omni  fictione,  pus  que  tul  ames  de  bon  cor  e  de  fora 
li  fas  honor  e  plaers;  mas  si  per  aventura  es  lo  contrari...  aquesta  amor  no 
es  vera,  ans  es  be  ficta,  e  es  semblant  a  la  amor  del  onso.  Quan  es  mort  de 

3.**  Apoca.— TOMO  vii.  10 


140  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

fam  e  no  trobe  que  manjar,  vassen  ais  camins  e  siuse  asti.  Equan  veu  ve- 
nir lom,  tantost  lleve  los  bracos,  per  qo  quel  vor  abracar,  e  sil  abrace,  es- 
trenylo  tan  fort,  que  li  cruix  les  costelles,  el  mate,  el  devore.  Axi  o  fan 
alguns  que  defora  mostren  senyal  de  am3r  e  dintre  volrien  los  menjar.» 

(¥1,^276)  ((Lhom  es  nat  de  fembra  que  es  mijor  misseria  que  de  de- 
guna  bestia.  Quan  naix  una  bestioleta  tantost  saltijará,  lo  perdigonet  co- 
rren sen  va  a  la  clascha  e  hun  fadri  está  hun  any  que  no  sap  anar.  Tan- 
tost com  la  bestia  naix,  tantots  sens  mostrar  girara  la  boqua  a  la  mamella, 
e  de  la  persona  la  mare  pendra  la  mamella  e  darla  á  la  creatura  e  metra- 
lali  en  la  boqua  e  haura  prou  que  fer  que  la  vulle  e  la  sapie  pendre.  ítem, 
si  dones  ais  pollets  tramella  e  perlas,  pendra  e  triará  la  tramella.  ¿Qui 
loli  ha  ensenyat?  E  al  fadri  si  li  donau  hun  ferré  calt  pendral.  ítem  lo 
poli  si  veu  lo  milá,  tantost  se  amagara,  e  lo  fadri  si  ve  lo  lop  quedo  es- 
tará. Ítem  de  les  ovelles  e  cabres,  los  cabrits  quiscu  conexera  la  mare  en 
lo  bel,  e  lo  fadri  ja  veheu  qu:i  no  la  consix.  ítem  les  perdius  se  furten  los 
ous  e  apres  que  son  nats  conexerán  en  lescanyar  la  mare  quel  ha  post.» 

(VI,  48)  c(No  vullam  amar  molt  ardentment,  mas  fa^am  axi  com  aquell 
qui  culi  en  lo  temps  del  estiu  cireres.  Quant  hun  hom  vol  cullir  cireres, 
veus  que  ell  te  los  pens  en  una  rama  e  ab  les  mans  culi  les  cireres;  mas  si 
la  rama  on  te  los  peus  se  trenque  ¿que  fa?  Tantost  gite  les  mans  alt  a  les 
rames,  per  tal  que  nos  trenque  lo  coll,  e  asti  se  te  fort.  Sus,  axi  nosaltres. 
Labre  es  lo  mon,  lo  fruyt  que  fa  son  pompes,  avaricies,  etc.  Cascu  ne  vol 
cullir  e  omplir  lo  seu  capero,  e  quan  tu  veus  que  la  rama  on  tens  los  peus 
comenta  a  croxir;  quan  te  pren  una  febra  o  tens  la  barba  blanqua  o  les 
mans  te  tremolen  ¡he!  ¡gara  de  caure!  ^fque  deus  fer?  Deus  te  affermar  a 
la  rama  alta,  qo  es,  a  la  gloria  át  paráis,  per  bones  obres;  que  si  tant  ses 
ques  trenque  per  mort,  que  tu  quet  tingues  fort.^ 

(VI,  281)  cíLa  fortalea  spiritual  está  en  lanima  e  no  en  lo  cors,  car  la 
bestia  ha  major  fortalea  que  tu.  Lonso  te  luytará,  lo  gat  te  venara  de  sal- 
tar, hun  galgo  te  venara  de  correr,  lo  leo  de  esgrimir,  lorifant  de  carrechs 
qui  porte  hun  castell  ab  trenta  homens  armats  que  combaten  ab  bombar- 
des.  Xot  deus  prear  de  aquesta  fortalesa  ¿mas  saps  de  quinya?  Sit  esdevens 
ab  dona  e  pots  peccar  ab  ella  per  la  avinentesa,  e  dius:  «yo  no  peccaré 
contra  Deu».  A90  es  fortalea.  Si  vas  per  ton  cami  ben  armat  e  trobes  ton 
enemich  adormit,  non  deus  pendre  venjan^a,  mas  si  dius:  «Senyor  yo  be 
poria  pendre  venjan^a  de  mon  enemich,  mas  senyor,  per  qo  que  vos  me 
perdonen,  non  cur.  A90  es  fortalea.» 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I4I 

(V,  60,  v)  «Darvos  he  bon  consell:  que  lo  día  de  Santa  María  (de  Agost), 
primer  vinent  confessets  e  combreguets  la  ostia  a  forma  de  barceloners  e 
<)ue  sia  entrega,  e  guardat  nos  pegue  al  paladar,  mas  estigue  en  la  lengua 
e  ab  les  dens  plegarla  e  ferne  un  pilot  a  manera  de  pillóla  ejllavors  ab 
;gran  terror  e  lacrimant,  teniente  per  indigne,  engloteixla.» 

(V,  83,  v)  ((Son  molts  lenguatges  en  lo  mon  e  en  lo  lenguatge  coneix 
hom  la  persona  de  qual  térra  es.  Si  vehets  hun  hom  que  parle  lo  francés 
direu  «aquest  home  francés  es».  Axi  vehets  que  alguns  reneguen  Deu  e 
blasfemen  Deu,  deuen  teñir  axi  e  dir:  es  de  infern.  E  axi  vosaltres  senyors 
de  regidors  de  aquesta  bona  vila,  feune  bon  statut  e  fort  contra  aquests 
traydors:  passauli  hun  clau  per  la  lengua  que  tingue  del  piquo  de  la  barba 
fins  al  ñas  e  ferio  estar  en  lo  costell  hun  día  e  apres  bandejarlo.» 

(V,  196)  c<Dirás  tú:  c(tots  volem  anar  a  paráis,  donchs  tots  lo  hauran». 
No  hauran  pas,  car  tots  noy  volen  anar;  hoc  a^o  es  be  ver  quey  volrien 
anar  per  lo  cami  de  infern.  Axi  com  ara  si  hun  hom  diu:  «yo  vull  anar  á 
Paris  e  ell  pren  cami  de  Spanya  o  anar  a  Paniscola  e  pren  lo  cami  de  Ca- 
latayu  ¿que  dirieu?  Deu  esser  aquell  hun  gran  trufaire.  Axi  es  de  molts 
qui  dien:  o  Yo  vull  anar  a  Paráis:  hoc  per  lo  cami  de  infern.» 

(IV,  21 3,  V.)  c<¿Voleu  conexer  la  flaquea  de  les  persones  questan  de 
servir  Deu  per  temor  de  les  gens?  Son  axi  com  quan  enviau  la  fadrineta 
a  qualque  loch  ab  qualque  present  e  hun  canyipo  li  ladrara  e  no  tendrá 
dents  encara  e  no  gosara  passar  e  tornará  a  casa  dirá  a  la  mare:  no  so 
gosada  passar,  que  un  canyipo  me  ladre  en  tal  casa.  Axi  como  los  fadri- 
nets  que  fan  les  ballestes  ab  sagetes  de  palles  e  darán  a  les  mosques  que  no 
les  poden  matar. — No  devets  haver  paor,  mas  darse  a  Deu.» 

(V,  1 33)  «Abstinencia  comunament  done  impaciencia.  Quan  dejune  e 
li  ve  malencolía,  a  hora  de  migjom  demanauli  compte:  Uavors  dirá; 
queus  ne  aneu  en  mal  hora!  mas  apres  menjar  será  alegre.  E  per  qo  siats 
pacients,  car  no  val  res  abstinencia  si  noy  ha  paciencia:  mas  volrie  men- 
jar carn  e  no  dejunar — car  en  infern  ha  tanta  de  abstinencia  que  james  pe- 
den haver  una  gota  daygua — e  en  paráis  es  lo  contrari. — Veus  que  son 
doshomens,  la  hu  fa  gran  penitencia,  mas  veus  tantost  que  hom  li  diu  res 
-es  superbios.  Aquest  fa  la  vida  de  infern.  Laltre  menje  carn  e  fa  bona 
vida,  no  dejime,  mas  es  pacient:  aquest  fa  la  vida  de  paráis.» 

(V,  17,  V.)  ((Dien  alguns  ignorants;  si  nosaltres  som  predestinats  ja  a 
paráis  ¿quens  cal  treballar  a  guanyarlo?  La  predestinació  no  pot  fallir, 
mas  la  oradura  porie  fallir. — Si  yo  promet  a  hu  de  vosaltres:  home  vine 


142  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

ades  a  casa  mia,  que  yo  te  daré  debon  vi  grech».  Aquell  irá:  «Senyer, 
daume  lo  vi,  e  no  portará  vexell,  diré  yó:  ¿e  en  aquel  portareu?»  En  la 
mía  falda,  dirá  aquest.  Nou  faré,  que  axo  perdre  serie;  car  cové  que  ada- 
güe vexell  sofficient.» 

(VI,  258,  V.)  c(Per  familiaritat  vendrán  poch  á  poch  en  peccat.  Velvos 

caygats comentaran  a  Credo  in  Deum  e  finaran  a  carnis  resurrectio- 

nem.» 

(VI,  12)  «La  ovella  es  humil,  que  lun  pastor,  hun  infant  ne  guardara 
a  vegades  cent  o  mes  ab  hun  basto;  mas  no  es  axi  deis  cabrons,  que  cent 
han  mester  deu  pastors,  que  sils  vols  girar  deí^a,  vausen  dellá,  per  parets 

e  per  espenadors  com  a  dyables Apres  cobre  les  sues  vergonyes  ab  la 

coa  detras;  mas  nou  tan  axi  los  cabrons,  ans  o  descobren,  que  per  que 
vullen  dar  pau  a  tot  hom.» 

(IV,  202)  c<Una  cosa  me  han  dita:  que  en  una  casa  de  aquesta  ciutat 

ha  dues  donzelles  pobres  e  per  gran  vergonya  de  minva  de  vestidures,  ha 

cinch  anys  que  no  han  hoyt  missa.   Yo  no  diré  qui  son,  mas  vosaltres 

quiscuns  en  vostre  vehinat  regonexetho  e  fets  hi  qo  que  fer  hi  deveu:  fer 

axi  com  Sent  Francés,  o  al  menys  lexat  les  cohes,   la  superfluitat  deis 

veis,  etc. 

R.  Chabás. 

(Continuará.) 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  ¡43 


APÉNDICE  A  LAS  DIVAGACIONES  BIBLIOGRÁFICAS 

SOBRE    VIAJES   Y   VIAJEROS   POR   ESPAÑA   Y   PORTUGAL 


Mira,  mira,  ecco  11  barone 

per  cui  laggiú  si  visita  Galizia. 

(Dante,  Parad,  xzt). 

Chi  vuole  andaré  attorno,  attorno  vada; 
Vegga  Inghilterra,  Ongheria,  Francia  e  Spagua 
A  me  piace  abitar  la  mía  contrada. 

(Ariosto,  Epist.) 

Ma  qual  furia,  demon,  ñstol,  folletto 
Entró  ai  fígliuoli  dell'Italia  in  corpo. 
Che  nulla  piú  nelle  natie  contrade. 
Non  i  compagni  lor,  non  le  lor  dame 
Ritienli,  e  11  mar  l'un  varea,  e  l'altro  l'alpe, 
E  chi  a  tremar  di  freddo  in  Russia  corre, 
Chi  a  sudare  in  Ispagna. 

(Pindemonte,  /  viaggi.) 

Vuelvo  á  fastidiar  los  lectores  de  la  Revista  con  un  apéndice  á  las 
disparatadas  divagaciones  sobre  viajes  cumplidos  ó  soñados  en  tierra  de 
España.  Prometía  yo  repetidas  veces  no  volver  nunca  más  á  ensartar 
títulos  y  vivamente  hubiera  deseado  que  otro  paciente  investigador  de  la 
historia  de  España,  con  el  auxilio  de  un  editor  entendido,  hubiese  juntado 
en  uno  ó  dos  volúmenes  lo  ya  apuntado  por  Foulché-Delbosc,  por  mi 
mismo  (que  tal  vez  sea  más  y  mucho  más)  y  acaso  lo  que,  arreglando  la 
riquísima  colección  de  libros  y  memorias  del  sabio  Gayangos,  adquirida 
por  la  Biblioteca  Nacional  de  iMadrid,  se  pudiera  añadir  al  fruto  de  mis 
propias  lecturas  para  ofrecer  al  público  una  ordenada  y  cumplida  cróni- 
ca de  los  viajes  por  España  y  Portugal,  desde  la  Edad  Media  hasta  nues- 
tros dias. 

No  desespero  aún  que  esta  fácil  tarea  se  cumpla  algún  día  y  salga  á  luz 
una  obra  de  las  que  en  España  logran  favor  y  alcíinzan  premio  y  que  yo 
no  puedo  hacer  por  no  haber  sabido  nunca  como  dicen  «hacer  el  libro». 
Las  notas  que  aquí  se  imprimen,  supongo  que  serán  para  el  coleccionador 
y  bibliógrafo  del  porvenir,  de  más  provecho  en  esta  forma  que  manuscritas 
entre  mis  indescifrables  papeles. 

— Queda  ya  apuntado  el  lH)ro  curioso  pero  muy  estrafalario  de  Smith,  Tht 
Troubadotirs  at  home  (1899),  que  relata  las  peregrinaciones  por  la  Península  de  los 


144  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

poetas  de  Provenza,  de  bastante  importancia,  como  todos  saben  por  la  obra  ma- 
gistral de  Milá  y  Fontanals,  para  el  desarrollo  de  la  primitiva  literatura  vulgar 
española,  catalana  y  gallega.  Alusiones  á  viajes  reales  y  fantásticos  por'  la  penín- 
sula en  los  poemas  y  «Romans»  épicos  franceses  antiguos  (Chans,  de  Roland, 
Amis,  Cléomadés  etc),  hallará  el  lector  en  la  disertación  de  Kuttner,  ÜasNaturge- 
fühl  der  Altfran^osen  und  sein  Einfluss  auf  ihre  Dichtung,  Berlín,  1901. 

— A.  Blázquez,  Descripción  de  España,  por  Abu-Abd-Aiia  Mohamed-al-Edrisi. 
Madrid,  1901. 

— 1225.  La  Biogr.  d.  viaggiat.  itai.  de  Amat  di  S.  Filippo  I,  48,  recuerda  el 
viaje  por  España  de  G.  Piano  Carpini  que  hizo  en  1226  por  encargo  de  la  seráfica 
familia. 

— Otras  observaciones  sobre  el  pretendido  viaje  de  Sordello  en  Portugal  y  su 
peregrinación  á  Santiago,  al  «apóstol  de  Compostela)^,  siguiendo  el  camino  fran- 
cés (V.  i4j[?t/w /es,  p.  108),  hace  G.  Bertoni,  Nuove  Rime  di  Sordello  di  Goito  en 
Giorn.  stor,  d.  letter.  ital.  XXXVIII,  281.  —  La  eruditísima  Señora  D."  Carolina 
Michaé'lis  de  Vasconcellos  eq  una  de  sus  Randglossen  ^um  altportugiesischen  Lie- 
derbuch:  Das  Zwiespaltslied  des  Bonifacio  Calvo,  (Zeitsch,  f,  rom,  Phil,  1902,  pá- 
ginas 71  y  sig.),  opónese  con  su  sagacidad  habitual  á  los  juicios  de  M.  Peláez, 
sobre  el  «Sirventes-discord»  del  trovador  genovés  y  duda  de  su  estancia  en  Aragón 
y  Navarra. 

— 1260.  Del  viaje  por  España  de  Jacopo  Mostazzo,  poeta  de  la  así  nombrada 
escuela  poética  Siciliana,  sólo  sábese  lo  que  Zurita  relata  en  sus  Anales  de  Ara- 
gón, I,  172:  «Embió  el  rey  Manfredo  (para  concertar  lo  deste  matrimonio  por  sus 
embaxadores  al  rey  de  Aragón)  á  Guiroldo  de  Posta,  M ajoré  de  Juvenaczo  y  Jaco- 
bo  Mostacio,  y  vinieron  á  Barcelona»,  etc.  (Véase  A.  Zenatti,  Arrigo  Testa  e  i  pri- 
mordi  della  lirica  italiana,  2),  Firenze,  1896,  p.  9  y  sig. 

— A  las  célebres  escuelas  de  Toledo  acudían,  como  todos  saben,  en  la  Edad  Me- 
dia gentes  de  todas  las  naciones.  Pormenores  muy  curiosos  (que  aprovecharé,  sin 
embargo  en  la  refundición  de  mi  «Alemania  y  España»)  sobre  la  ida  á  Toledo  de 
estudiantes  alemanes  deseosos  de  aprender  el  arte  de  la  necromancia,  encuentro  en 
un  erudito  estudio  de  A.  Schonbach,  Studien  !{ur  Er%Jihlungsliteratur  des  Mitte- 
lalters  en  Sit^ungsber,  der  phil.  hist.  Cl.  der  Akad.  der  Wiss,  Wien,  1898,  p.  81  y 
siguientes. 

— Zaragoza  y  Siracusa  confundíanse  con  harta  frecuencia  en  el  lenguaje  de  los. 
poetas  y  versificadores  antiguos  de  Italia,  hasta  muy  adelantado  en  la  Edad  Media^ 
así  no  habrá  que  admitir,  como  hacen  algunos,  interpretando  esta  ú  otra  canción,, 
un  viaje  á  la  capital  de  Aragón,  á  donde  más  sencillamente  alúdese  á  Siracusa  en 
Sicilia,  (Véase  la  canción  famosa  de  Jacopo  da  Lentino,  «la  namoranza  desiosa»); 
dudo  p.  ex.  que  la  despedida  de  una  «Villanella»  de  Ciacco  delT  Anguillara,  estu- 
diada por  I.  Del  Lungo  en  la  Raccolta  di  Stiid.  crid.  ded.  ad  Aless.  D*  Ancona^ 
Firenze,  1901,  p.  5oo,  aluda  á  «Saragoza»  en  España,  donde  el  poeta  asegura  haber 
dejado  á  su  doncella.  Dice  el  Señor  D.  L.:  «Ma  forsequellacittádelT  Aragona  era, 
a  lui  o  ad  altri  a  cui  quel  Comiato  alludesse,  non  senza  memoria  di  fatti,  che 
nell*  Aragona  cavalcavano  spesso  mercanti  fiorentíni  specialmente  deír  arte  della 
lana,  e  li  era  anche  una  delle  vie  a  quei  pellegrinaggi  verso  Santo  Jacopo  di  Galizia 
con  la  pieiá  de*quali,  anche  in  altri  di  cotesti  rimatori  si  mescolano  cómodamente 
avventure  d'amore». 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  145 

— Entre  las  muchas  formas  de  peregrinación  al  apó.lol  de  Galicia,  curiosísimas 
en  verdad  para  la  historia  de  la  civilización,  debían  recordarse  en  mis  notas  las 
romerías  hechas  en  nombre  de  los  difuntos  (Véase  esta  misma  Revista,  1902,  pá- 
gina 59),  donde  también  se  recuerda  un  romance  asturiano  de  los  coleccionados 
por  D.  Juan  Menéndez  Pidal: 

En  camino  de  Santiago 
iba  un  alma  peregrina... 

— Para  el  futuro  historiador  de  las  peregrinaciones  reales  y  fantásticas  á  San- 
tiago, recuerdo  aquí  la  leyenda  de  Romieu  de  Villeneuve  (1209- 1245),  inmortaliza- 
do por  Dante  en  el  Parad.  VI,  i33,  tal  tomo  la  encuentro  relatada  por  Villani  en 
su  Cron.  VI,  90:  ^\\  buono  Conté  Raimondo  Berünghieri  di  Proenza  fu  gentile  sig- 
nore  di  legnaggio,  e  fu  d'una  progenia  di  que'della  casa  d'Araona,  e  di  quella  del 
conté  di  Tolosa...  Per  retaggio  fu  sua  la  Proenza  di  quá  dal  Ródano;  signore  fu 
savio  e  córtese,  e  di  nobile  stato,  e  virtuoso,  e  al  suo  tempo  fece  onorate  cose,  in 
sua  corte  usarono  tutti  i  gentili  uomini  di  Proenza  e  di  Francia,  e  Catalonia  per  la 
sua  cortesía  e  nobile  stato.  Arrivo  in  sua  corte  uno  romeo  che  tornava  da  San  Ja- 
copo,  e  udendo  la  bontá  del  conté  Raimondo,  ristette  in  sua  corte,  e  fu  si  savio  e 
valoroso,  e  venne  tanto  in  grazia  al  conté,  che  di  tutto  il  fece  maestro  e  guidatore; 
il  quale  sempre  in  abito  onesto  e  religioso  si  mantenne...  Avvenne  poi  per  invidia, 
la  quale  guasta  ogni  bene  ch*e'baroni  di  Proenza  appuosono  al  buono  romeo, 
ch'egli  avea  male  guidato  il  tesoro  del  conté,  e  feciongli  domandare  contó:  il  va- 
lente  romeo  disse:  Conté  ¡o  t'ho  servito  gran  tempo,  e  messo  di  picciolo  stato  in 
grande,  e  di  ció  per  lo  falso  consiglio  di  tue  ¿,enti  se'poco  grato;  io  venni  in  tua 
corte  povero  romeo,  e  onestamente  del  tuo  sonó  vivuto,  fammi  daré  il  mío  mu- 
letlo,  e  il  bordonee  scarsella  com'io  ci  venni,  e  quetoti  ogni  ser\'igio.  II  conté  non 
volea  si  partisse;  per  nulla  volle  rimanere,  e  com'era  venuso  cosí  se  n'andó,  che 
mai  non  si  seppe  onde  si  fosse,  né  dove  s'andasse;  avvisossi  per  molti  che  fosse 
santa  anima  la  sud». 

— Hablando  de  las  romerías  á  Santiago  en  las  «Divagaciones»,  olvidábaseme 
apuntar  el  estudio  de  C.  Daux,  Les  chansons  des  pélerins  de  Saitit  Jacques,  Mon- 
lauban,  1899. 

— Todavía  dúdase  si  atribuir  á  Hugo  de  Monfort  una  poesía  mu)  conocida  que 
relata  una  peregrinación  á  Santiago: 

«...  Man  wil  ein  pilgrin  machen, 
Dcr  sol  zu  San  Jacob  gan. 
Das  er  uns  helffi  in  disen  sachen»,  etc. 

(Véase  J.  Wackernell,  Hugo  \.  Xíontfort,  1881,  p.  271). —  Peregrinó  á  Santiago 
en  1 391  con  un  séquito  de  quince  y  más  personas  el  flamenco  Koppmann,  y  creo 
exista  una  relación  de  su  viaje.  De  esta  y  de  otras  muchas  peregrinaciones  habla 
Róhricht  en  la  secunda  edición  enmendada  y  copiosamente  añadida  de  su  libro 
Deutsche  Pilgerreisen  nach  dem  heiligen  Lande,  Innsbruck  1900.  Véase  aún  sobre 
las  romerías  á  Santiago,  además  del  hermoso  estudio  de  K..  Haebler,  ya  citado: 
Liebe,  Die  Wallfahrten  im  Mittelalter  und  ihr  Einjlussa  auf  die  Cultur,  en 
Neue  Jahrb.f,  d.  klass.  Alterth.  1898, 1,  149-1Ó0.  Sobre  los  romeros  ingleses  á  San- 
tiago: Jusserand,  La  pie  nómade  et  les  routes  d*Angleterre,  París  1884,  P-  226-292. 
Sobre  los  romeros  de  Holanda,  Gonnet,  De  bedevaarten  in  de  onde  tijde,  de  A't- 
derlandsche  bedepaarten  in  het  algemeen  on  die  naar  Jerusalem  in  het  bij^ondcrc^ 


146  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

en  Bijdr,  p.  d,  geschiednis  van  het  bisdom  pan  Haarlem,  Haariem,  1882,  pági- 
nas XIV-XVIII. — No  dudo  que  en  la  parte  geográfico-histórici  de  la  obra  bohemia 
Zibrt  CMék  Bibliografie  Ceské  Historie,  I,  1900,  se  apunten  viajes  por  España  y 
Portugal  de  Bohemios  ignorados;  pero  esta  lengua,  hasta  hoy,  mucho  lo  siento,  es 
para  mí  desconocida. 

— Como  en  Francia,  Us  romerías  á  Santiago  fueron  también  en  Italia  asunto 
de  teatrj.  Los  «Diarios*  de  Infessura,  citados  por  D'Ancona,  Origini  del  teatro  in 
Italia,  I,  288,  hablan  de  una  representación  «di  Santo  Jacovo»  hecha  en  Roma 
en  1473.  Otras  hay  impresas  en  el  siglo  XVI  en  folletos  hoy  día  de  suma  rareza: 
Rappresenta^ione  d'un  pellegrino  che  andava  a  S.  Jacopo  di  Galitia  e  il  diapolo 
ringannd.  Firenze,  iSji.  (En  4.°  de  4  fol.).  La  rappresenta\ione  d*un  miracolo  di 
due  pellegrini  che  andorno  a  S.  Jacopo  de  Galitia.  (S.  1.  n.  a.  En  4.°) 

—  i3i2-i3i4.  Complemento  á  las  notici.s  que  Zeissberg  dio  sobre  los  viajes  y  las 
fiestas  por  el  matrimonio  de  Federico  el  Hermoso  con  Isabel  de  Aragón»  hija  de 
Don  Jaime  (Apuntes,  p.  8),  son  unas  interesantes  y  curiosas  cartas  latinas  (algu- 
nas hay  catalanas)  del  sabio  rey,  que  el  mismo  Zeissberg  extractó  de  los  pape- 
les de  D.  Manuel  de  Bofarull,  publicándolas  en  los  Sitmngsber,  d.  k.  k,  Akad,  d. 
Wiss.  Wien.  Vol.  CXL  (1899),  ps-  '  y  sigs.:  Das  Regisíer  N.°  318  des  Archips  der 
aragonesischcn  Krone  in  Barcelona,  enthaltend  die  Briefe  Kónig  Jakobs  II  pon 
Aragón  an  Friedrich  den  Schónen  und  dessen  Getnahlin  Elisabeth  sammt  einigen 
verwandttn  Stücken  aus  den  Jahren  ¡  31 4- 1 327. 

— No  puedo  asegurar  si  Andrea  de'Magnabotti  (nacido  en  1370),  que  en  sus 
obras  y  compilaciones  épicas  («La  reconda  Spagn:.»,  «Guerino  il  Meschino)»,  «Rea- 
li  di  Francia*,  etc.)  revela  una  singular  pericia  en  la  geografía  de  la  Península,  de  la 
parte  septentrional  particularmente,  además  de  aceptar  los  nombres  tradicionales 
de  la  poesía  épica  anterior,  haya  cumplido  uno  ú  otro  viaje  por  España.  No  he  re- 
cibido orientación  bastante  del  estudio  de  H.  Hawickhorst,  Ueber  die  Geographie 
bei  Andrea  deWíagnabotti  en  Román.  Forschungen,  XIIl,  726  y  siguientes. 

—  1 322-141 3.  Algunos  años  antes  de  lo  que  suponía  en  \o^  Apuntes , 
(p.  9),  hubo  de  efectuarse  el  primer  viaje  por  España  y  Portugal  de  Oswald 
von  Wolkenstein,  cuyas  canciones,  única  pero  preciosa  fuente  para  la  his- 
toria ¿2  sus  iiiuchas  p3rj.ír¡nacion2s,  acaban  de  publicarse  en  linda  edi- 
ción con  notas  eruditas  por  J.  Schatz,  Oswald  von  Wolkenstein  Geistliche 
und  Weltliche  Lieder  Ein-iind  Mehrslimmig,  Wien,  1902.  (En  la  colec- 
ción Denkmáler  der  Tonkunst  in  Oesíerreich,  IX.) 

Con  toda  probabilidad,  el  va;^amundo  poeta  tirolés  hubo  de  viajar  por 
la  Península  como  intérprete  de  lenguas  al  servicio  del  Rey  Segismundo, 
y  luego,  con  el  séquito  de  una  embajada,  tomó  parte  en  el  cerco  (íe  Ceuta, 
como  ya  se  ha  dicho,  hallándose  ya  en  otoño  de  1415  en  Perpiñán  de  vuel- 
ta de  España.  Dice  el  Sr.  Schatz  (p.  102):  «Bereits  im  Frühjahre,  141 5  reiste 
er  nach  Spanien  und  Portugal  und  machte  nach  seiner  Angabe  die  Ers- 
türmung  von  Ceuta  am  21  August  141 5  mit.  Da  er  nun  vom  18  Septem- 
ber  dieses  Jahres  ab  sich  wieder  bei   Rónig  Sigmund  in  Südfrankreich 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  1 47 

befand,  kónnen  wir  uns  seinen  Aufenthalt  in  der  pyrenáischen  Halbínsel 
nur  dadurch  erkiáren,  dass  er  im  Dienste  Kónig  Sigmunds  abgesandt 
worden  ist,  vielleicht  ais  Dolmetscher,  da  er  sich  rühmt  die  spanischen 
Dialekte  zu  verstehen — und  vielleicht  ais  Begleiter  einer  Gesandtschaft, 
die  Sígmund  nach  Spanien  abgehen  liess,  um  mit  den  spanischen  Kóni- 
gen,  welche  zu  Papst  Benedict  XIII  hielten,  wegen  der  Beilegung  der  kir- 
chlichen  Spaltung  zu  unterhandein.» 

Como  supongo  que  la  preciosa  edición  de  las  poesías  de  Wolkenstein 
no  llegará  nunca  á  España,  antes  de  tratar  de  las  aventuras  del  trovador 
tirolés,  en  la  refundición  de  mi  c<España  y  Alemania»,  daré  á  los  lecto- 
res de  la  Revista  algunos  extractos  en  su  lengua  original. 

Sabía  Oswald  von  Wolkenstein  bastantes  lenguas:  diez  nada  menos: 

«Franzoisch,  mftrisch^  katlonisch  und  kastilian, 
tcuisch,  laicin,  windisch,  lampertisch,  reuschisch  und  román, 
die  zehcn  sprach  hab  ich  gepraucht,  vvann  mir  zeran; 

'(N.064,  V.  21.) 

(La  explicación  que  Schatz  hace  de  estos  idiomas  (p.  loo),  es  en  parte 
inexacta.) 

De  los  países  que  vio  va;^amundeando  y  cantando  alegre  y  triste,  dejó 
frecuentes  memorias  en  sus  curiosas  rimas: 

Gen  Preussen;  Liitwan,  Tartarei,  Türkei,  über  mcr, 

gen  Lampan.  Frankreich,  Ispanien^  mit  zwaien  küngesher 

traib  mich  die  minn  auff  mcines  aigcn  geldes  wer; 

(N.0O4,  V.  17.) 


In  Frankereich, 
Ispanien,  Arragun,  Castilie,  Engeland, 
Tenmark,  Swedcn,  Pcheim,  Ungern  dort, 
in  Püllen  und  Afferen, 
in  Cippern  und  Cecilie, 
in  Porti'^^al,  Grana ten^  Soldans  kron 
Die  sechzcn  künigreich 
hab  ich  umbvaren  und  versuccht, 


(N."  65,  V.  I  ) 


Durch  Arragun,  Kastilie, 

Granat'jn  und  Afferen, 

aus  Portigal,  Ispanie, 

pis  gen  dem  vinst^rn  st^rcn,  (Finibus  terrac.) 

von  Provenz  gen  Marsilie, 

in  Races  pei  Saleren, 

daselben  plaib  ich  in  der  e, 

mcin  cllend  da  zu  meren 

v.ist  ungeren. 

(N-o  107,  V.  13.) 

Durch  abenteuer  tal  und  perg 
so  wolt  ich  raisen,  das  ich  nicht  verláge, 
r.b  nach  dem  Rein  gen  Heidelberg, 


I  5o  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

siglo  XIV  para  negociar  en  España  y  falleció  en  Barcelona.  Véase  G.  Uzielli,  Ri' 
cerche  intorno  a  Leonardo  da  Vinci,  Firenze,  1872. 

— De  las  legaciones  en  España  de  Niccoló  Frisio,  amigo  del  Castiglione  y  del 
Bembo,  hay  memoria  en  las  Lettere-  storiche  de  Luigi  da  Porto  (Firenze,  1867, 

p.  23  y  sig.).  « essendo  egli  di  fede  candidissimo  verso  ogni  suo  signore  edi  forte 

natura,  ed  avendo  diverse  lingue,  é  stato  mandato  piú  volte nella  Magna  e  ne- 

lla  Spagna^. 

— Sobre  las  galeras  genovesas  de  A.  Doria,  muchos  y  muchos,  como  todos  saben 
hicieron  el  viaje  de  España.  Recientes  investigaciones  y  la  publicación  de  una 
parte  del  epistolario  de  Doria  disminuyen  el  valor  del  estudio  de  E.  Petil,  André 
Doria,  un  amiral  condottiere  au  XVI  siécle  (i 466-1 56o).  Paris,  1887,  (Véase  Apun- 
tes, p.  1 10). 

— i5o3.  Como  apéndice  al  Viaggio  di  Matteo  da  Bergamo  in  India 
sullajlotta  di  Vasco  da  Gama  publ.  p.  Prosp.  Peregallo  (Bollett,  Soc, 
Geogr.  itaL  1902,  Febrero)  van  unas  curiosas  cartas  del  Conde  Cremonés 
Giov.  Francesco  Atfaitati  á  Pietro  Pasqualigo,  orador  de  Venecia  en  Cas- 
tilia,  con  fecha  de  Lisboa,  i5o3. 

—  i5i4.  En  este  año  cierto  Magister  Bernhardin  Pfoll,  cumple  su  peregrinación 
á  Santiago,  apuntada  en  la  2.*  edic.  de  Rohricht,  Deutsche  Pilgerreisen,  p.  2o5. 

—  1 5 19.  Fantuzzi,  Scritt.  bologn.  I,  i36,  recuerda  el  viaje  por  España  de  V.  Al- 
bergati  en  i5i9,  antes  de  la  elección  del  papa  Adriano.  (Hay  cartas  de  Castiglio- 
ne dirigidas  á  Albergati).  Además  del  Itinerarium  muy  conocido  {Bibl.  de  F.  D. 
N.®  20),  habrá  que  consultar  sobre  los  viajes  del  papa  Adriano,  lo^  Diarii  de  Sa- 
nuto,  XXXIII,  423  y  siguientes. 

— Como  aprendo  de  una  nota,  en  la  Stor.  d.  letter.  itaL  de  Tiraboschi  (T.  VII, 
p.  II,  iib.  lí),  pasó  á  España  con  Carlos  V,  el  médico  de  Treviso,  Libérale  Sovreni- 
go.  Murió  en  Valladolid  en  Junio  de  1527. 

—  1 523.  La  biblioteca  de  Colón  contenía  al  N.®  4.074  (Gallardo,  II,  548) 
una  Peregrinación  de  Jerusalem,  Roma  y  Santiago  en  cinco  libros,  com- 
puesta por  D.  Pedro  Manuel  de  Urrea  con  fecha  de  Marzo  i523. 

—  ¡524.  Una  carta  muy  curiosa  del  Mirándoles  Pandolfo  de'Pici,  se- 
cretario de  Don  Ferrante  Gonzaga,  publicada  en  opúsculo  «per  nozze», 
por  F.  Ceretti,  Don  Ferrante  Gon^aga  alia  corte  di  Spagna,  Módena,  1901 , 
describe  unas  fiestas  y  torneos  en  Burgos  en  ¡524,  en  la  corte  de  Car- 
los V. 

— A.  Paz  y  Melia,  publicó  en  esta  Revista  (1901,  Febrero-Marzo)  una 
carta  del  Krasmista  Diego  Gracian  de  Alderete,  secretario  de  Carlos  V,  al 
Dr.  Vergara,  con  la  relación  de  un  viaje  á  Zamora. 

—  1 526- 1 53o.  Con  (juillaume  de  Maine,  que  fué  á  España  acompañando  á  los 
hijos  de  Francisco  I,  debía  recordar  en  mis  Divagaciones  á  Loys  Roussarl,  que  fué 
á  la  corte  á  la  misma  sazón  y  con  el  mismo  encargo  y  acabó  en  España  sus  dos 
tratados  en  verso  Le  Blasón  et  devis  des  armes. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  l5l 

— 1 526.  Feste  et  Archi  Triumphali  che  furono  fatti  in  la  intrata  de  lo  Invitis- 
simo  Cesare  Cario  V  Re  de  Romani,,,  Et  de  la  Serenissima  Signora  Isabel  la  Im- 
peratrice  sua  mogliere  in  la  nobilissima  e  Jidelissima  Cita  di  Sipiglia.  a,  III,  di 
Mar\o,  ¡526,  con  bellissimi  motti  in  lingua  spagnola  et  acutissimi  per  si  latini, 
(Opuse,  de  4  p.). 

— 1 537-39.  Para  entablar  nuevas  amistades  entre  Inglaterra  y  la  corte 
de  España,  después  del  malogrado  divorcio  de  Caterina  ¡de  Aragón,  hizo 
también  el  viaje  por  España,  en  Abril  de  iSSy,  el  célebre  poeta  petrarquis- 
ta  Thomas  Wyatt,  sucediendo  al  embajador  Richard  Pate.  (Véas^  G.  F. 
Noli.,  MemoÍ7's  0/  Sir  Thomas  Wyatt,  en  The  poética!  Works,  18 16. 
Aquí  van  impresas  dos  cartas  del  poeta  á  su  hijo,  que  parece  haberle  segui- 
do á  España,  relativas  á  los  apuros  causados  por  la  Inquisición  y  al  go- 
biernode España).  Una  nostalgia fisrísimaatormentó  á  Wyatt  todo  el  tiem- 
po que  estuvo  en  España;  dejóle  amargos  recuerdos  siendo  para  él  una 
liberación  verdadera  cuando  pudo  cantar  en  una  oda  su  «Adiós  al  Tajo». 

— 1547.  Fruto  de  una  psregrinación  artística  á  los  alrededores  de  Cintra,  es  el 
hermoso  poema  descriptivo  en  lengua  latina,  de  la  cslebre  Luiza  Sigea,  sobre  las 
bellezas  naturales  de  la  villa  de  Cintra,  enviado  al  papa  Paolo  III,  en  cirta  de  i554 
é  impreso  en  París  en  i55ó.  Hay  recientísima  memoria  de  este  poema  en  el  bello 
estudio  de  Carolina  Michaelis  de  Vasconcellos,  A  Infanta  D."^  María  de  Portugal, 
(i52i'i 5jj)  e  as  suas  damas.  Porto,  1902,  p.  38  y  siguientes. 

—  1 55 1.  Luigi  Vaccarone  Emmamiele  Filiberto  principe  di  Piemonte  alia  Corte 
Cesárea  di  Cario  V  imperatore  (1 545-55).  (Miscell.  di  stor.  ital.  Ser.  III,  t.  V.  To- 
rino  1900.)  Sólo  la  última  parte  de  este  estudio,  ps.  298  y  siguientes,  refiérese  al 
viaje  del  príncipe  á  Barcelona  sobre  las  galeras  de  Andrei  Doria. 

— No  S2  con  precisión  la  fecha  del  viaje  por  España  que  hubo  de  efectuar  hacia 
la  mitad  del  siglo  XVI,  un  poeta  bastante  obscuro  de  la  Pléiade  de  Francia,  Maclou 
de  la  Haye.  Recuerdo  estos  versos  de  su  Chant  d'amour  (Lesoeuvres  de  Maclou  de 
la  Haye  Piccard  valet  de  chambre  du  Roy,  París  1 553,  f.  1 5.) 

«...  les  haulz  mont :  Pirenées, 
Les  Appennis  i'ay  passez  sous  son  ombre, 
Torrens  fclons,  riviéres  effrenées, 
Lógs  bois  obscurs,  vague:  lieux  pleins  d  encobre, 
Chemins  desers,  sentes  environnées 
De  grandz  dangers,  dont  ie  ne  S9ay  le  nombre.» 

Sobre  Maclou  v.  Ed.  Turquety,  Lettres  sur  quelques  poetes  du  XVI  siccle 
(Bullet  d.  Biblioph.  1860,) 

— 1 56o  y  siguientes.  A  lo  ya  apuntado  sobre  los  viajes  de  los  IChevenhüller  (Apun- 
tes, p.  23;  habrá  que  quitar  el  fin  de  la  nota  2  de  la  p.  35)  añádase  la  obra  manuscri- 
ta en  catorce  libros  (de  1681  páginas  en  fol.  mayor)  que  conserva  la  Nacional  de 
Madrid  (Ms.  2751),  de.  bastante  interés  histórico,  con  copiosos  índices  y  comple- 
tamente preparado  para  la  imprenta:  Historia  de  Joan  Kevenhuller  de  Aichelberg 
séptimo  deste  nombre.  Conde  de  Franquenburg,  Barón  de  Landtscroon  y  Sumereck, 
Señor  hereditario  en  halto  Osterwit^  y  Carelsperg,  Caballero  mayor  perpetuo  del 
Archiducado  de  Carinthia,  Caballero  de  la  Orden  del  Tusón  de  oro  de  los  consejos 


I  52  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

^ie  los  Emperadores  Maximiliano  II  y  Rudolpho  II,  gentilhombre  de  sus  Cámaras, 
Embaxador  de  sus  Magestades  Cesáreas  en  muchas  occasiones,  y  en  particular  en 
Roma  y  en  la  Corte  de  España,  etc..  En  la  qual  también  se  contienen  los  mas  seña- 
lados successos  y  negocios  que  se  trataron  y  succedieron  en  su  tiempo  casi  en  todo 
el  mundo.  Sacada  de  sus  Originales  y  manuscriptos  con  toda  brevedad  (sic). 

— A  la  fingida  y  verdadera  devoción  de  las  romerías  á  Santiago  hay  alusiones 
^xi  la  fértilísima  novelística  del  5oo.  Así  en  una  novela  de  Bandello,  resumida  por 
E.  Masi  en  su  hermoso  libro  Vita  italiana  in  un  nopelliere  del  5oo,  Venezia, 
1900,  p.  107:  «Una  duchessa  di  Savoia  s'innamora  per  fama  di  un  cavaliere  spag- 
nuolo.  Per  poterlo  vedere  si  finge  malata,  d'accordo  col  medico  di  corte,  e  guarita 
per  un  falso  miracolo  di  S.  Giacomo  di  Gallizia,  ottiene  dal  mari/o  di  andaré  in 
pellegrinaggio  per  ringraziare  il  santo)^. — También  recilerda  las  romerías  y  los  ro- 
meros de  Galicia  Fra  Sabba  da  Castiglione,  en  sus  Ricordi  ed  ammaestrament i ^ 
edic.  de  Venecia  i555,  fol.  80. 

— 1577.  No  conozco  que  por  la  noticia  contenida  en  el  reciente  volumen-biblio- 
gráfico de  A.  de  Portugal  de  Faria,  Portugal  e  Italia,  Leorne,  1901,  p.  282:  un  Iti- 
nerario overo  dcscritione  del  Regno  di  Portogallo  del  1577  manuscr.  (?)  en  la 
Trivulziana  de  Milán. 

— De  la  estancia  de  comediantes  y  artistas  extranjeros  en  Kspaña,  hablé  por  in- 
cidencia en  los  Apuntes  y  en  las  Divagaciones.  Desde  muy  temprano  tomaron  ser- 
vicio en  la  Península  ingenieros  y  arquitectos  de  España;  no  sé  si  dejaron  recuer- 
dos de  sus  viajes  en  cartas  ó  en  relaciones  especiales.  Es  autor  de  una  Relación  de 
la  navegación  del  Tajo  desde  Abrantes  á  Alcántara  ( i58i)  cierto  Firrufini  nombra- 
do en  los  Apuntes  para  una  bibliot.  cient.  españ.  del  siglo  ATde  F.  Picatoste.  Ma- 
drid, 1 891,  p.  14. 

— También  podía  recordarse  en  mis  aridísimos  Apuntes,  además  del  viaje  de 
Carducho,  el  del  licenciado  Caxesi,  pintor  y  poeta,  que  ya  por  1567  hallamos  en  la 
corte  de  España,  y  cuyas  obras  dramáticas  acaba  de  estudiar  Rouanet  en  la  Rev. 
hisp.  de  1901.  Tal  vez  hállense  en  los  archivos  de  Madrid  noticias  inéditas  aún  so- 
bre la  estancii  de  Caxesi  en  España. 

—  i38i  ?  Apunta  Róhricht  en  la  segunda  edición  de  su  libro  Deutsche 
Pilgerreisen,  p.  236,  una  descripción  de  viaje:  Adaní  von  Schlieben,  Bes-- 
clireibiing  seiner  Reise  durch  Portugal  que  nunca  he  visto  y  de  la  cual 
pésame  no  tener  precisas  noticias  (parece  haber  sido  impresa  por  1664). 

-  -Adiciones  y  en  parte  correcciones  á  mis  noticias  sobre  los  viajes  de  los  ge- 
noveses  Barbctta  y  Garlo  Ant.  Paggi  hizo  A.  Neri  (?)  en  el  periódico  que  dirige 
Giorn.  stor.  e  letter.  d,  Liguria,  II,  470. 

--1600.  Ha  parecido  en  la  Colle\.  d*op.  ined.  o  rare  el  primer  vol.  de  las  Lettere 
di  Alessandro  Tassoni  tratte  da  autografi  e  copie  e  pubblicate  la  prima  volt  a  nella 
loro  intere%SA  d»  ^-  Rossi,  Bologna,  1901,  que  todavía  no  he  leído.  Supongo  que  en 
este  tomo  como  en  el  segundo  prometido  para  este  mismo  año,  no  faltarán  noticias 
curiosas  y  peregrinas  sobre  el  viaje  y  la  estancia  del  célebre  poeta  en  España. 

Acaba  de  publicar  el  Sr.  V.  Santi  un  opúsculo:  Alessandro  Tassoni  e  il  cardi- 
nale  Ascanio  Colonna,  Modena,  1902,  con  noticias  de  una  Relación  del  poeta  (?) 
(extr.  del  «Archivio  di  Stato»  en  Modena)  curiosísima  y  preciosa  para  la  ilustración 
de  su  viaje  á  la  corte  de  Madrid. 


BIBLIOTECAS  .Y  MUSEOS  1 53 

— 1610-1611.  Joáo  Baptista  Lavaña  (cosmógrafo  y  cronista  mayor  de 
Portugal)  Itinerario  do  Reyno  de  Aragáo  adonde  andou  os  vltimos  meses 
do  anno  de  i6 16,  e  os  primeyros  do  seguinte  d* i6 1 1  (publ.  en  la  Bibl.  de 
^scrit.  aragon.,  Zaragoza  iSgb). 

— A  principios  del  siglo  WII  hubo  de  viíjar  por  España  Annibal  de  L'Ortigue, 
poeta  de  Provenza  que  describió  con  mucha  sal  y  chiste  las  costumbres  de  las  va- 
rias cortes  de  Europa  frecuentadas  por  él,  en  un  tomo  de  versos,  hoy  día  muy 
raro:  Poesies  diverses,  oü  il  traite  de  guerre,  d'amour,  gaieté,  point  de  controver- 
se,  hymties,  sonnets,  etc.,  París,  161 7.  En  un  soneto  burlesco  habla  de  sus  viajes  y 
campañas. 

Hé  aquí  lo  que  dice  en  un  soneto  sobre  la  corte  de  España: 

Porter  un  chapelet  pour  prier  TEternel, 
Et  prononcer  toujours  quelque  vaine  parole, 
Pratiquer  dans  l'église  une  assignation; 
Redoutcr  moins  lenfer  que  rinquisition; 
Telles  soni  les  vertus  de  la  cour  espagnole. 

Cita  este  tomo  de  poesías  P.  Toldo  en  un  estudio  suyo  sobre  la  Poésie  burles- 
^ue  fran(;aise  de  la  Renaissance  en  la  Zeitsch.  f.  román.  Philol,  XXV,  519. 

— Al  género  de  las  descripciones  de  Hoefnagel  (viajó  por  España  en  1564-15Ó7. 
Véase  Rev,  hisp.,  VI,  3i5  y  sigs.),  Braun,  Civitatis  orbis  terrarum,  Vallegio,  Rota, 
Raccolta  de  le  piii  iilu^stri  cittá  di  tiitto  il  mondo,  etc.,  pertenece  una  obra  de  H. 
van  Haestens,  De  magnifícente  ofte  losthoff  van  gantsch  Christenryxk,  beslaen- 
de  in  verscheyden  tempels,  paleysch,  triomph-colomnen,  lost-hoven...  in  Italien, 
Vranckriick,  Spangien,  etc.  Ley  den,  1619. 

— De  la  estancia  en  España  del  Cardenal  Sacchetti  ya  se  habló  en  los  Apuntes, 
p.  37.  Registra  Fantuzzi  en  Scritt.  bologn..  I,  71,  una  Istru\ione  (manuscrita)  data 
in  nome  di  Gregorio  XV  a  Monsig.  Sacchetti,  Nuncio  del  Papa  in  Spagna.  De 
otros  nuncios  boloñeses  en  España  hace  memoria  Fantuzzi,  IV,  i58;  Cardenal  Do- 
menico  Ginnasi,  111,285;  Cesare  Facchenetti. — Mazzuchelli,  Scrittori,  I,  342,  recuer- 
da la  nunciatura  de  Francesco  Albizzi,  auditor  de  Cesare  Monti.  De  los  despachos 
del  Floren tin  Averardo  de'Medici  (1628)  habla  K..  Justi  en  su  Vela^que^,  I,  420. 

—1622.  Relación  de  la  enbajada  y  solemne  recibimiento  que  se  lii^o  en 
la  villa  de  Madrid  á  Pablo  de  Altarriba,  Canceller  en  capo  y  Embaja- 
dor de  la  ?nuy  insigne,  rica  y  leal  ciudad  de  Barcelona  en  la  corte  del 
invictísimo  Rey  y  Señor  nuestro  Don  Felipe  IV.  (Insertó  esta  Relación 
•  El  Liberal  de  3o  de  Julio  de  190 1 ,  tomándola  de  un  Ms.  de  la  Bibl.  Nacio- 
nal de  Madrid  y  reprodújola  El  Correo  Español  del  mismo  día). 

— 1623.  Al  registrar  las  varias  relaciones  españolas  y  extranjeras  sobre 
la  venida  á  España  del  Príncipe  de  Gales,  olvidábaseme  la  más  extensa  y 
completa  contenida  en  el  Tratado  donde  se  ponen  en  Epilogo  algunas 
fiestas  que  se  han  hecho  por  cosas  memorables,  de  Diego  de  Soto  y  Aguilar, 
manuscrito  aún  en  un  abultado  tomo  en  fol.  de  la  Bibl.  de  la  Real  Acad, 
déla  Historia,  G.  32.  (Véase  esta  Revista,  Febrero  1901,  p.  121.) 


I  54  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

— Pésame  haber  registrado  en  las  Divag,  las  Cartas  de  Novel  á  Peiresc,  que 
muy  bien  recuerda  F.  D.  en  su  Bibl.  N.°  76. 

— 1626.  A  complemento  de  la  relación  ée  España  del  Cardenal  Barberino,  léase 
una  curiosa  relación:  Ricevimenti  fatti  al  cardinal  Barberino  reduce  con  il  cardi- 
nale  Sacchetti  dalla  Spagna  nel  1626,  en  la  primera  parte  de  la  obra  de  A.  Pelle- 
grini,  Rela^ioni  inedite  di  ambasciatori  lucchesi  alie  corti  di  Firen^e,  Genova, 
Milano,  Modena,  Parma,  Torino  (siglos  XVI-XVII),  Lucca,  1901. 

— En  Febrero  de  i63i,  Fulvio  di  Costanzo,  principe  del  Collo  d'  Ánchese  hizo 
un  viaje  á  España,  como  embajador  de  la  ciudad  de  Ñapóles.  No  sé  si  dejó  me- 
morias manuscritas  ó  impresas. 

— 1637.  Creo  que  1 1  Bibl.  Nacional  de  Madrid,  conserva  una  relación  manuscri- 
ta de  la  Entrada  de  la  Duquesa  de  Chebroso  en  Madrid,  año  1637  (H.  71).  Juan 
Matos  Fragoso,  hizo  en  esta  ocasión  un  poema:  La  inocencia  perseguida  y  ven- 
ganza en  el  empeño.  — ExiraLCió  en  parte  la  Relación  del  viaje  de  la  Princesa  de 
Carinan,  que  recordé  en  las  Divag.  A.  Fernández  Guerra  en  su  /^w/í^  de  Alarcón, 
Madrid,  1871,  p.  376  y  siguientes. 

— Crece  sensiblemente  el  caudal  de  los  escritos  y  de  las  monografías  sobre  Testi. 
Todavía  no  logre  leer  la  Vita  di  Fulvio  Testi  de  E.  Massano.  Firenze,  1900. 

— Hubo  de  estar  una  larga  temporada  en  España  el  agudo  escritor  Fabio  Fran- 
chi,  muy  buen  conocedor  del  teatro  español  de  su  época.  Publicó  en  i636en  Vene- 
cia,  el  tomito  curiosísimo  Essequie  poetiche  in  morte  di  Lope  de  Vega,  con  un  Ra- 
guaglio  di  Parnaso  de  su  pluma.  Tal  vez  sea  obra  suya  también  aquella  oración 
famosa  atribuida  erróneamente  á  Marino.  No  conozco  otras  memorias  de  Franchi 
que  encontrarán  supongo  mis  amigos  de  España,  buscando  en  los  archivos  de  su 
patria. 

— Solo  por  citaciones  agenas  conozco  las  Noticias  de  Portugal,  (i655)  de  Seve- 
rim  de  Faria. 

— 1 656-1 666.  Como  aprendo  de  una  recensión  á  mis  «Divagaciones»  en 
el  Giorn.  star,  e  letter.  d.  Liguria,  IK  470,  el  traductor  de  Camoes,  Garlo 
Antonio  Paggi,  fué  á  Lisboa  con  encargo  consular,  en  Agosto  ó  Septiem- 
bre del  i656.  Consérvase  su  correspondencia  oficial  desde  el  i656  hasta 
el  1666,  en  el  ((Archivio  di  Stato»  en  Genova. — No  dudo  que  la  volumi- 
nosa correspondencia  de  Aprosio,  en  gran  parte  inédita  en  la  Bibl.  de  la 
Universidad  de  Genova,  contenga  algunas  noticias  sobre  viajes  y  viajeros 
italianos  en  España  y  Portugal  en  aquella  época. 

— 1668-1669.  Un  precioso  manuscrito  de  la  Laurenciana  de  Florencia, 
(descrito  por  Bandini,  Gatal.  IH,  p.  344  y  sigs.:  God.  GXXIll:  Cosmi  III, 
M.  E.  Principia  iter  per  Europam),  contiene  la  relación  muy  circunstan- 
ciada de  los  viajes  por  Europa,  llevados  á  cabo  en  1668  y  1669,  por  Co- 
simo  III,  príncipe  de  Etruria.  El  primer  volumen  comprende  el  viaje  por 
España  y  Portugal,  ilustrado  con  oportunos  y  buenos  dibujos.  Dice  la 
descripción  de  Bandini:  cdn  hoc  autem  itinere  peragendo  socios  adhibuit 
nonnullos  ex  insignoribus  Florentinis  civibus,  nimitum  Equitem  Dantem 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  55 

de  Casíilione,  Marchioneyn   Philippum   Corsinum,  Marchionem    Verium 
Guadagniíim,   Laureníium   MagalottuuQi   Paulum  Falconeriutn. — Die 
itaque  XVIIl  Septe.nbris  anni  praeJicti  (1668),  Florentia  discedens,  Liba- 
ruum  petiit,  ubi  navim  conscend2ns,  Hispaniam  versus  iter  arripuit,  ac  die 
XXíXejusJem  mensis  Barcinonem  appulit,  inde  per  varia  Hispaniarum 
l3ca  praetervectus,  die  XXIVOctobris  Matritum  pervenit. — Deinde  variis 
Hispaniarum  urbibus  per¿igratis,  adLusitaniae  Regnum  accessit,  ac  die  XX 
mensis  Januarii  anni  MDCLXIX  Ulyssiponis  portum  ingressus  est.  Tán- 
dem Lusitaniam  relinquensJnPo:  tu  Corumnae  vela  solvit,  Angliamversus 
iter  prosequuturus». — La  parte  relativa  á  Portugal.  (El vas,  Campo  Maior, 
Villa  Vií^osa,  Montes  Claros,  Estremoz,  Evora,  Montemor,  Setubal,  Pal- 
mella,  Lisboa,  Alcántara,  Villa  Longa,  Villa  Franca,  Santarem,  Tomar, 
Coimbra,  Águeda,  Porto,  Viana,  Caminha),  puede  leerse  integralmente  en 
la  iMiscelánea  bibliográfica  de  Antonio  de  Portugal  á2  Paria,   Portugal  e 
Italia,  Leorne,  1901  pp.  19-^9. — De  Lorenzo  Magalotti  (1637-1712),  escri- 
tor ilustre,  compañero  de  v¡aj2  ád  Daque  de  Toscana  y  muy  enterado  en 
su  tiempo  de  las  «cosas  de  España»,  como  prueban  su  Lettere  faniliari, 
su  Lettere  scientif.  ed  erud.,  hice  ya  memoria  en  los  Apuntes,  p.  1 19. 

— 1Ó79.  Joseph  Alfonso  Guerra  y  Villegas,  Relación  de  la  jornada 
que  se  hi^o  el  día...  del  mes  de  Septiembre,  año  de  i6yg,  hasta  el...  y 
subcesos  de  ella  en  las  Reales  entregas  de  la  Reina  nuestra  Señora  Doña 
María  Luisa  de  Orle.ins,  hija  de  los  Serenísi  nos  Señores  Duques  de  Or- 
leans;  publicóla  en  estos  dias  tomándola  d3  un  manuscrito  de  la  Nacional 
el  Señor  H.  Léonardon,  Relation  du  voyage  fait  en  i6yg  au-devant  et  a 
la  suite  de  la  Reine  Marie-Louise  d'  Orléans,  femme  de  Charles  II,  en 
el  Bullet.  hispan.  IV,  104-118. 

— El  cardenal  Vincenzo  Lodovico  Gotti  hizo  en  su  juventud  larga  estancia  en 
España,  fué  discípulo  en  la  Universidad  de  Salamanca  y  maravillando  á  todos, 
dicen,  por  su  talento  y  doctrina.  Por  1681  estaba  en  Madrid.  (Véase  Fantuzzi, 
Scritt.  bolog,  IV,  igS). 

— De  las  Mémoires  de  Villars,  (Apuntes,  p.  44),  editadas  por  A.  Morel-Fatio, 
pareció  el  T.  VI  en  París,  1901.  (Soc,  de  /*  hist.  de  France). 

— En  1692  volvía  de  su  viaje  por  España  el  abate  Andrea  Belvedere,  que  además 
de  pintar  fruta's  y  flores,  dirigía  representaciones  teatrales,  siendo  él  mismo  autor 
de  una  tragedia  todavía  inédita  (E.  Bertana,  //  teatro  trágico  ital.  d.  sec.  XVII!. 
Suppl.  n.°  4  del  Giorn.  stor.  d.  Letter,  ital.,  1901,  p.  145.) 

— 1704.  El  Diario  di  un  Genovese,  ya  recordado  en  las  Divagaciones,  p.  6o3, 
contiene  un  Víaggio  che  hanno  falto  le  galere  de*  Particolari,  comándate  dal  Sig, 
Duca  di  Tursi  r  anno  1704,  cominciando  dal  25  giugno  nella  Spagna  con  i*  ar- 
mata  di  Francia. 

3.*  ¿POCA.— TOMO  Til.  I  I 


1 56  '  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

— En  el  «Archivio  d¡  Slato»  de  Milán,  coisérvanse  algunos  papeles  que  se  re- 
fieren á  los  viajes,  á  las  ne¿;ociac¡ones  y  estipulaciones  y  fiestas  por  el  casamiento 
del  rev  Carlos  III,  con  Klisabetla  Cristina.  Tna  Memoria  (que  no  se  refiere  al  vi  je 
por  Kspaña)  del  ricevimcntofatlosi  nel  mese  di  Giitgno  1708,  dalla  Regina  Sposa 
di  Cario  Ter\o  re  di  Spagtia  nel  monastero  di  S.  Ambrogio  di  Parabiago  léese  en 
el  Arch.  stor.  lombardo,  1901,  p.  356  y  siguientes. 

— De  propósito  no  he  hablado  más  que  incidentalmente  de  los  cómicos,  empre- 
sarios V  cantantes  italianos  que  vagamundearon  por  menudo,  llenando  con  más  ó 
menos  provecho  las  tierras  de  Kspaña.  Oeo  todavía  oportuno  registrar  aquí  un 
curioso  V  rarís'mo  opúsculo  de  teatro  que  á  la  atención  de  muchos  estudiosos  se 
ha  escapado  y  contiene  más  datos  sobre  comediantes  italianos  en  España:  Labe- 
rinto degl  i  amant  i  fabbriccito  in  XLIII  teatri  de  I T  Europa  y  disposto  per  ordinc 
d'  alfabeto  a  cómodo  de'  Grandi,  de'  Me^^ani  e  de'  Piccoli,  a  placeré  deWobili, 
de'  Cittadini  e  de'  Plebei  per  il  Carnovale  delT  anno  iy65.  Venecia,  1766,  por 
Antonio  Bassanese.  De  este  opúsculo,  el  Sr.  Motta  extractó  unas  noticias  referente; 
á  Antonio  Borlone,  recitante  en  Cádiz  en  1705.  {Tn  Locarnese  artista  da  teatro  in 
/spagna  en  el  PolUí.  stor.  d.  Sj'i^y^.  ital.  XIJI,  i  i  (j). 

— Entre  los  papeles  inéditos  de  Tomma^o  X'alperga  di  (-aluso,  que  se  conser- 
van en  la  (Comunal  de  Toruno  y  en  coleccione-;  privadas  habrá  supongo  cartas 
relativas  al  viaje  y  á  la  estancia  en  Portugal  del  erudito  Abad  piemontés  é  íntimo 
amigo  de  X'ittorio  Alfieri. — Dudo  que  las  fiestas  centenarias  inminentes  del  grande 
trágico  italiano,  en  el  cual  como  de  costumbre  y  sin  nin;4Ún  provecho,  se  gastarán 
muchas  oraciones  o  iníinit  .s  palabras,  acrecentó  en  algún  modo  el  pequeño  caudal 
de  noticias  que  teneinos  sobre  la  rápida  peregrinación  en  España  y  Portugal  de 
Alfieri.  (Véase  Aimntks,  p.  52,  y  también  la  IX  sátira  de  Alíieri  con  el  itinerario  de 
sus  primeras  peregrinaciones:  /  Viaggi.) 

— 1767.  Kn  uno  de  los  21  volúmenes  de  los  papeles  de  Gino  Capponi 
que  todavía  no  he  examinado  (G.  Salvo-Cozzo,  /  codici  Capponiani  alia 
biblioteca  Vaticana  descritti,  Roma  1899),  habrá,  sin  embargo,  la  relación 
manuscrita  del  viaje  del  abuelo  del  marques  patriota,  general  al  servicio  de 
Ñapóles  v  después  de  Toscana,  escrita  por  el  medico  que  le  acompañó 
Dr.  Moneta.  Véase  el  cap.  Cario  IV  re  di  Spagna  e  il  mió  Nonno  en  los 
Scritti  editi  e  inediti  di  Gino  Capponi  per  cura  di  M.  Tabarrini,  Firenze 
1877,  lí,  428  V  siguientes:  «Garlo  IV  si  ricordava  sempre  che  nell'anno  1767 
il  mió  Xonno  aveva  portato  a  Madrid  le  nuove  del  parto  della  prima  figlia 
del  Granduca  Leopoldo.  I.abambina  era  nata  parecchie  settimane  prima  e 
il  viaggio  duró  un  mese.  lio  la  storia  di  questo  riaggio  scritta  dal  Medi- 
co che  accompagnó  mió  S^onno  e  poi  curó  me  bambino.  La  dimora  non  offri 
alio  scrittore  nulla  che  avesse  importanza,  salvo  qualche  pranzo  e  pochi 
cenni  intorno  ai  tesori  dei  reali  palazzi  e  ville  e  d'alcune  principali  chiese, 
che  furono  aperte  alllnviato  di  Toscana  in  segno  d'onore.  Ma  é  raro  che 
nelle  memorie  prívate  non  sia  per  la  storia  da  racimolare  qualche  cosa. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  iSy 

Mío  nonno  partiva  da  Madrid,  io  credo,  il  giorno  avanti  a  quella  notte 
nella  quale  per  tutta  la  Spagna  simultáneamente  furono  occupate  le  case 
dei  Gesuiti,  messi  in  carrozze  giá  prepárate  e  mandati  in  bando  quanti  ne 
fossero  di  quall'ordine.  Per  tutta  la  strada  non  si  parlava  d  altro:  chi  diceva 
che  nella  tale  o  tale  casa  si  erano  trovati  immensi  t?sori,  e  chi  non  essersi 
trovato  nuUa,  perché  gli  avevano  giá  trafugati.  Quanto  a  sé  il  dottor  Mo- 
neta.  uomo  pió,  nota  solamente  questo:  che  in  viaggio  essendogli  passate 
innanzi  alcune  grandi  carrozze  piene  di  Gesuiti,  questi  la  dentro  stavano 
molto  allegri  come  S2  andass^ro  a  diporto.») 

— 1782.  E\  periüJico  regional  La  Alhambra,  publica  en  los  núms.  i5  y  3o  de 
Abril  de  1901,  la  conclusión  del  extracto  del  viaje  de  P'rancisco  Pérez  Bayer  (Bibl, 
n.°  i85)  concerniente  á  (jranada.  Hn  otros  periódicos  que-aquí  no  importa  recor- 
dar, hay  reimpresiones  de  extractos  de  viajes  de  siglos  anteriores.  (El  Eco  de  Astu- 
r/as,  Oviedo  1874:  Viaje  por  Asturias  do  J.  Townsend. — También  en  F.  Canella^ 
Estudios  asturianos,  Oviedo  188O,  ps.  89  y  siguientes,  etc.)  Curioso  é  instructivo  es 
un  fragmento  de  un  libro  reciente  de  un  hispanófilo  ¡lustre  R.  W.  Webster,  Les 
loisirs  d'un  étranger  au  Pays  Basque,  Chalons  sur  Saone,  1901,  que  relata  la  de- 
fensa de  los  Vascos  hecha  en  178S  por  un  inglés  contra  las  calumnias  del  obispo 
y  cardenal  español  D.  Juan  Margarit. 

— Manuel  Aballa,  Noticia  y  plan  de  un  viaje  para  reconocer  archivos  y 
formar  la  colección  diplomática  de  España.  Madrid  1793,  (en  4.®  mayor, 
56  páginas). 

— Paolo  Greppi,  cónsul  general  en  Cádiz,  dejó  observaciones  y  memorias  sobre 
su  estancia  en  España,  que  tal  vez  dará  á  luz  su  descendiente  G.  Greppi,  conti- 
nuando la  obra  (I  voL.hjjo)  La  rivolu\ione  francese  nel  carteggio  di  un  osserra- 
tare  italiano. 

— Hace  debida  mención  de  las  descripciones  de  viajes  por  España  y  Portugal,  ya 
incluidas  todas  en  mis  Apuntes.  (Link,  C.A.  Fischer,  etc.)  B.  Richter,  en  su  reciente 
estudio  Die  Entwickelung  der  Naturschilderung  in  den  deutschen  geographischen 
Rcisebeschreibungeny  mit  besonderer  Beriicksichtigung  der  Naturschilderung  in 
der  ersten  Halfte  des  i  g.  Jahrhunderts  en  la  Revista  Euphorion  (V.  Ergán^ungs- 
heft,  1901).  Análogo  estudio,  pero  que,  á  excepción  de  una  Beschreibung  einer 
Reise,  jvelche  i.  J.  ijSg  nach  der  Sierra  Morena...  unternommen  nnirde,  no  consi- 
dera otras  memorias  y  observaciones  de  los  viajeros  en  la  Península,  es  el  más  re- 
ciente todavía  del  americano  Max  Batt:  The  treatment  of  nature  in  Gemían  litera- 
ture  f  rom  Günther  to  tlie  appearance  of  Goethe s  Werther,  Chicago  1902. 

— 1802  y  1804.  He  buscado  en  vano  las  obras  en  prosa  y  verso  de  John  Hoolcham 
Frere,  literato  de  nombre,  traductor  del  Poema  del  Cid,  implicado  en  unas  con- 
tiendas famosas  contra  Lord  Byron,  que  por  seguro  contendrán  memorias  sobre 
su  viaje  á  España  (1802- 1804).  Nombráronle  los  Españoles,  en  recompensa  de  sus 
servicios,  Marqués  de  la  Unión.  (The  Works  of  the  Right  Han.  John  Hookham 
Frere  in  Verse  and  Prose  with  memoir  by  Sir  Bartle  Frere,  1874.) 


I  58  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

— A  complemento  de  lo  apuntado  en  las  Divag.  sobre  el  viaje  de  Roederer  en 
España,  habrá  que  leer  sus  conversaciones  con  el  general  Lassalle  en  la  curiosa  y 
rara  Bibliothéque  des  mémoires  du  XIX  siécle,  public.  por  Larchey  en  1871. 

— Añádase  á  las  copiosísimas  memorias  sobre  la  guerra  de  la  independencia  la 
Difesa  delTonor  dell'Armi  italiane  oltraggiato  dal  Signor  di  Bal^ac  nelle  sue 
scene  della  pita  parigina  e  confuta^ione  di  molti  error  i  della  Storia  militare  delta 
guerra  di  Spagna  fatta  dagli  italiani  di  Antonio  Lissoni,  antico  uj/iciale  di  caval- 
leria,  Milano,  1887  (2.'^  edic).  De  la  Storia  delle  Campagne,  de  A.  Vacani,  habrá 
que  registrar  también  la  edición  en  ó  vol.  de  Firenze,  1827. 

— La  Campagna  in  Portogallo  nel  18 10  e  181 1  opera  stampata  a  Londra  e 
proibita  in  Francia  sotto  pena  di  morte,  Milano  1814.  (Vi  registrada  esta  publica- 
ción de  suma  rareza  en  el  Catál.  n.°  3G  de  Namias  en  Modena,  1901.) 

— De  Pradt,  Mémoires  historiques  sur  la  révolulion  d'Espagne,  3.''  edición,  Pa- 
rís, 1816. 

—  1 808- 1 814.  M.  J.  Quantin,  Les  soirces  lyoíitiaises,  aventures  de  M.  J.  Ducruy 
eí  quelques  uns  de  ses  amis  de  Lyon  pendant  leur  séjour  en  Espagne  lors  de  la 
guerre  de  1808  á  18 14.  París  1825.  (VI,  pág.  272.) 

— No  queda  apuntada  en  mis  notas  bibliogr.  como  merecía  la  Storia  degli  Ita- 
liani nella  Spagna  de  Cario  Beolchi,  donde  copiosamente  intercálanse  los  recuer- 
dos personales  de  la  estancia  en  la  Península  de  este  literato  ilustre  que  combatió 
y  padeció  largos  años  al  lado  de  otros  compatriotas  suyos  é  inspiró  unas  hermo- 
sas páginas  sobre  Hspaña  á  A.  Brofferio,  /  miei  tempi,  XII,  129  y  siguiente^. 

— Incidentalmente  hice  alusión  en  los  Apuntes  á  las  hermosas  cartas  de  Verdi 
sobre  su  estancia  en  España.  Fin  1842  iba  á  Madrid  como  director  de  orquesta  Te- 
mistocle  Solera  (su  mujer  era  entonces  cantante  en  la  capital).  De  su  estancia  y 
sucesos  en  España  habla  R.  Barbiera,  Figure  e  Jigurine  del  secólo  che  muore.  Mi- 
lano, 1899,  ps-  ^24  y  siguientes,  (Temistocle  Solera  e  la  Regina  Isabella  di  Spagna). 

— En  mi  última  estancia  en  Munich  tuve  ocasión  de  leer  algunas  cartas  que 
Otto  Braun,  hispanófilo  y  traductor  bien  conocido  (Aus  allerlei  Tonarten,  2.**  edi- 
ción, Stuttgart,  1898),  dirigía  á  sus  amigos  desde  España  por  i85o,  donde  hallábase 
con  el  séquito  de  la  embajada  de  Bolivia.  Pronto  las  publicará  mi  amigo  el  profe- 
sor Weltricht,  biógrafo  deSchiller. 

—Póngase  entre  los  recuerdos  y  memorias  de  España  (Alcalá  Galiano,  General 
Córdoba,  Mesonero  Romanos,  Somoza,  Zorrilla,  etc.)  los  Recuerdos  de  un  diplo- 
mático, de  Augusto  Conté;  los  Recuerdos  de  la  juventud,  del  Conde  de  Casa  Valen- 
cia, Madrid,  1901. 

— 1857.  Adelaide  Ristori,  Ricordi  e  studi  artistici.  Torino,  1887.  (P.  59  y  sigs., 
recuerdos  bastantes  curiosos  de  la  famosísima  artista  durante  su  estancia,  en  iSSx 
en  la  Zarzuela  de  Madrid.  Más  adelante  habla  de  sus  estancias  en  Portugal,  Lisboa 
y  Coimbra  en  1869  y  1868). 

— 1861.  Edward  Churton  autor  bien  conocido  de  una  biografía  sobre  Góngo^ 
ra  (1862)  y  de  los  Poetical  Remains  (1876),  proponíase  viajar  por  toda  España;  sus 
ilusiones  amargas  no  le  hicieron  adelantar  más  que  hasta  las  provincias  Vasconga- 
das. Dejó  memoria  de  su  peregrinación  en  el  6.®  vol.  de  los  Reports  ofthe  Yorkshire 
Architectural  Society:  A  Traveller  *s  Note  on  the  Basque  Churches, 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  I  Sq 

— J.  Garnier,  Impressions  de  voyage  d'  un  clerc  de  notaire  en  Espag- 
ne.  Grenoble,  1878. 

—  1 877- 1 880.  Un  extenso  capítulo  de  la  recientfsima  obra  de  Hora- 
ce  E.  Scudder,  J.  Russell  Lowell  New  York,  1902  (2  vol.)  trata  de  la 
misión  diplomática  en  España  del  americano  ilustre  cuyo  viaje  ya  apun- 
tamos. 

— Otra  edición  de  los  Viajes  de  D.  P.  de  Alarcóa  pareció  en  Madrid,  1H92,  en  la 
Colee,  de  escrit.  casteil. 

— Recuerdo  de  viaje,  ó  carta  acerca  de  Roma,  España,  Lourdes  y  Columbia, 
por  el  limo,  y  Rvdmo.  Sr.  D.  F.  González  Suárez,  Obispo  de  Ibarra.  Freiburg 
i.  B.,  1901,  {XII-2o3  y  sig.);  C.  Biller,  Briefe  aus  Paris  und  Spanien  (V.  Da  Bois 
Reymond  en  Litt.  Echo  IV,  4);  W.  Gensel,  Spdtherbsttage  in  Spanien  (Wcster- 
manns  Monaíshefte,  1901,  Nov.);  E.  v.  Hellbach,  Am  Madridcr  Mofe,  Berlín,  i  01; 
R.Sánchez  Di  z,  Mis  viajes,  Madrid,  1901.  L.  Geofray,  Voyages  en  Espagnc, 
Dijon,  1901,  A.  P.  Jaccaci,  Au  pays  de  Don  Quic/iotte.  Souvcnirs,  París,  1901:  Rev. 
W.  Webster,  Les  ioisirs  d'un  étranger  au  Pays  Basque,  Chalons  surSaone,  n.oi, 
S.  Samosch,  Spanische  Kriegs  und  Friedensbiíder,  Minden,  1901;  Jozef  Israels, 
Spanien.  Eine  Reieer^dhlung  (con  buenos  dibujos)  Berlín,  1901,  etc.  etc. 

Arturo  Farinelli. 


ESTAMPA  CONTRA  SU  SANTIDAD 

HECHA  POR  HEREJES 


Por  ser  desconocida  de  cuantos  inteligentes  la  han  visto  hasta  ahora,  se 
publica  en  la  Revista  una  reproducción  del  ejemplar  que  con  aquel  título 
se  conserva  en  el  Archivo  de  Simancas. 

En  ella  están  explicados  suficientemente  los  personajes  y  sus  actitudes, 
y  con  saber  que  se  grabó  en  161^,  podrá  el  curioso  lector,  si  quiere  sa- 
ber sus  nombres,  hacer  por  sí  mismo  el  sencillo  trabajo  de  cronología  de 
que  le  hacemos  gracia,  entre  otras  razones,  porque  en  Simancas  no  hay  li- 
bros de  consulta. 

Una  estampa  que  guarda  alguna  analogía  con  ésta,  aunque  de  fecha 
posterior  (i65i),  se  publicó  en  la  obra  de  Th.  Wright:  A  History  of  Ca- 
ricature and  grotesque  in  literature  and  Art. — London,  i865,  (p.  Sóg). — 
Representa  al  Presbiterianismo  (Jack  Presbyter)  afilando  las  narices  al 
rey.  (Stoope  Charles,  dice  una  cinta  que  sale  de  la  boca  de  Jack)  en  la 
piedra  que  hacen  girar  los  escoceses  personificados  por  Jockie.  Del  diálo- 
go que  sostienen  los  tres  personajes  parece  deducirse  que  suscitaron  la 


1 6o  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

caricatura  las  cuestiones  del  culto  anglicano  que  hizo  Carlos  I  aceptar  á 
los  escoceses  en  i633,  año  en  que  Guillermo  Land  fue  elevado  al  Arzobis- 
pado de  Cantorbery  para  preparar  aquella  reforma. 

Distintas  fueron  las  causas  á  que  debió  su  publicación  la  estampa  que 
reproducimos.  Propalóse  voz  por  toda  Inglaterra  de  que  venía  contra  el 
reino  la  [armada  de  España  y  de  una  Liga  católica  en  que  entraba  el 
Papa,  y  que  allí  sin  fundamento  fingieron.  La  falsedad  de  la  noticia  no  im- 
pidió que  causase  turbaciones  y  que  se  llegase  hasta  decir  al  rey  Jacobo  I, 
entre  otras  libertades,  que  optase  entre  la  caza  ó  el  reino.  Diéronse  de 
la  supuesta  armada  detalles  tan  minuciosos  y  fueron  tomados  tan  por 
ciertos  que  á  cualquiera  autorizarían  á  confundir  la  frialdad  y  los  serenos 
juicios  británicos  con  la  impresionable  y  fácil  credulidad  de  las  razas  lati- 
nas. Vino  la  primera  noticia  por  Holanda,  asegurando  que  estaba  la  arma- 
da en  la  Coruña  y  que  se  dirigía  á  irlanda;  avisó  después  el  teniente  del 
Gobernador  de  Fregelingas  al  Vizconde  de  Lila,  Camarero  mayor  de  la 
Reina,  con  correo  extraordinario,  que  era  cierto,  y  con  esta  noticia  el 
mismo  Vizconde  tomó  la  posta  y  llegó  á  Windsor  á  las  doce  de  la  noche, 
estando  el  Rey  acostado,  lo  que  no  fué  obstáculo  para  que  se  tocase  arma 
V  se  alborotase  todo  el  Palacio.  De  allí  á  dos  dias  vinieron  muchos  navios 
juntos  cargados  de  sal  para  Holanda  y  al  punto  que,  desde  las  costas  de 
Inglaterra,  fueron  descubiertos,  vinieron  de  todas  partes  correos  con  avi- 
so de  armada,  asegurando  algunos  haberla  visto  en  el  Canal  y  que  un 
marinero  francés,  escapado  de  ella,  llegó  en  un  barco  á  Dobla  á  tiempo 
que  se  celebraba  gran  feria  de  la  que  desaparecieron  los  feriantes  al  saber 
la  noticia,  internándose  por  la  tierra  y  dejando  desamparadas  sus  ha- 
ciendas. 

VA  embajador  D.  Diego  Sarmiento  asegura  que  pasaron  en  esto  lances 
notables  y  que  aun  después  de  ¿iquellos  dias  se  aseguraba  ser  cierto  el  viaje 
de  la  armada  que  unos  daban  por  retirada  á  Emden  y  otros  aseguraban 
haberse  tenido  que  volver  á  Bretaña  y  á  la  Coruña,  obligada  por  el  tempo- 
ral, con  pérdida  de  muchos  navios.  Despacháronse  cartas  y  provisiones 
del  Consejo  para  que  todo  el  reino  se  pusiese  en  defensa  y,  en  fin,  al  ver 
que  la  armada  no  llegaba,  atribuyóse  su  retirada  á  milagro  alcanzado  por 
los  sermones,  ayunos  y  plegarias  que  contra  ella  y  contra  el  ejército  del 
Marqués  de  Espinóla  se  hicieron. 

Las  falsas  noticias  del  envío  de  la  armada  y  de  la  formación  de  la  liga 
exasperaron  la  opinión  en  Inglaterra  contra  el  Rey  de  España  y  contra 


REV.    DE    ARCH.    BIBk-    Y    MUS. 


TOM.    Vil. — LAM, 


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BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


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el  Papa,  y  tan  creídas  fueron,  que  respecto  de  la  liga  se  imprimió  un  folleto 
lljno  de  disparales '.  En  el  se  aseguraba  qu;;  el  rey  de  España,  el  Papa, 
el  Turco,  el  Emperador  y  el  Archiduque  habían  hecho  Lij^a  contra  Ingla- 
terra; que  el  Papa  había  nombrado  por  su  General  al  pastor  de  Constan- 
tinopla;  que  el  iVlarqucs  Espinóla  tra'a  pintadas  cadenas  en  las  banderas 
para  aherrojar  á  los  herejes  v  que  todo  era  cierto  y  verdadero,  sacado  del 
original  que  se  imprimió  en  Ambcres  v  debidamente  confrontado. 

De  e^te  est  .do  de  opinión  provino,  sin  duda,  la  idea  de  estampar  la  ca- 
ricatura que  publcamos  y  que  juntamCiUe  con  e'  novelesco  impreso  de  la 
Liga,  fue  enviada  por  el  embajador  Sarmiento  al  Rey  en  carta  cifrada  fe- 
cha en  Eondres  á  7  de  Octubre  de  1614.  Califica  el  Embajador  de  ícbárbara» 
la  estampa  y  en  cuant  j  tuvo  conocimiento  de  ella,  escribió  al  rey  de  In- 
glaterra, representáridole  \a  gran  ofensa  que  á  el  mismo  se  le  hüc'a  en  esto 
y  que  los  que  lo  imprimían  eran  más  sus  enemigos  que  del  Papa.  Respon- 
dió el  Rey  apesadumbrado  y  ofreció  mandarlo  remediar  y  castigar  á  los 
culpables,  lo  que  cumplió  haciendo  recoger  y  quemar  los  ejemplares  y  en- 
carcelar á  los  impresijres,  según  asegura  el  Embajador  en  sus  cartas  y  se 
lee  al  pie  de  la  misma  estampa. 

Cumple  ahora  á  los  iconófilos  averiguar  si  el  ejemplar  de  Simancas  es 
el  único  que  se  salvó  de  la  quema  ordenada  por  Jacobo  I. 

JrijÁN  Paz. 


I  The  \V;:rs  in  ííc.-m;m\.  With  •\c  t.»k¡n<j;  of  ihc  ¡c.cr.ill  towncs  by  '  !ho  Marqúense  Spy- 
njl.i.  and  thc  prc^e.^í  c^tac  oí  ihc  i  Wholc  Armic  now  on  toóle,  in  righi  ot"  ihe  Empe  \  rour, 
se  ii  from  I 

(     pape  Archduke 

ihe        llmpertiur  I" he  Cardinals 

'     Kni'^  (tf  Spaine  Xtmí  Germain.' Prelats 

TofC'her  with  the  presen:  eu.ne  ot"  ihc  conirnry  Armie,  con  '  ducted  by  Grave  Maurice  o\' 
Nassau,  and  the  lowncs  by  hini  laken.  |  Truely  traslated  out  of  Dutch  and  i'rench  into  En- 
fflish:  and  printed  at  '  Aniwcrpe  the  t/iird  of  September,  iCn^.  ((ir.tb.ido  que  rep:e;epla  un  ar- 
c  ibw-cero  march-indo  por  un  ca:npo¡.  P.inied  at  London  for  Nathaniel  liutter,  i(u^.  (14  hoj. 
ut.  en  4."], 


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^-  «Miulqaíct  OTrfdTimf  qac^eren  dmjo/otdígMo  »ea  picoa  otorg^y^^ 
<íu' «tac comw  ni^atc cí lUmiaa a  cttUa  K apcrt i  oe toíjoa fuf  peccao w/mtORí;^  1^ eii  otro 

ferrado»' mía  n^enlaníBa-F  otra  u^sendaeroaottoartioilo  ocla  mitcrte,     .^^-.^^v-^Jí-waiwrotaoa 
rTKpw  Qwfmcirt'»iif  5an«nft«aír  (a  otcl^  inoulgeiitía  w  rcmífrion  F«««'^'Sf^f °^í  *^^ 

•tiiiumir/  omcnor  pariiics/oporonrcc^opucrus  mípie  ñor  qaatocraiacaufadvmo 

(X«cii  íalaa  iut«ral«  r  cftátcaeloff  í5e?rtoaF  fcñorto 
íohwr  xtaWuaBa  oc  ancr  por  íí/opor  otcea^erioo  o  liOaoo/o  mucrte/.o  iicípeíaoo  í»«.f«»,í^¡l?*SííS2^S 
ferias rtoirrícittrí  aU  corte  romiiia  par  qualce  quíer cauTas  p  negocios  y.aloa  que  f^f^.^^fj^;*'^^!^^ 
en  q«al  qater  manera  íntcrucníaii  enelloí/a  oe  aucr  ^cc^o  que  no  f  «eflcn  obcoeapaa  laa  lettaa  y  J¡J*JJJ»JJ»; 
te  5  oda  fec  apftca/a  oe  fiw  legaioa/o  nundoíJ.'o  íueses  wlegaoojío  oe  auet  wí<n'»^'><'/<»'^'^5¡íí?SSS2 
lo  i  efcriaanojit  notarlos  no^CsídreninílmmEtoíCo  actasfobrclafJUlc0letra0'o  Pí^^^^^^yfJ^fySt 
cti  parte  qarp:rtenccíá/oieatterufarpaio/orobao6  |aríoícían/o  fmctoa  Pcrtenecienteaapreftnaauw 
Af  >ícaf  /o  para  la  fufo  oídp3  aucc  oaoo  coiife|o/áj?uoa/o  f  autr /o  oc  auvr  uioUoa  e  qualquier  manera  w  "«; 
f  :  j  eccTiamca-  rt  üb  talca  cofaa  cncfte  capítulo  cóteníoaa/o  qual  qcr  ocUaa  cometi¿tdf  aíca  ocljo  waa  oe  J  Vi«« 

10  odift}Of  ochenta  ptreaen  que  fe  otorgo  elta  bullan  ^    ,      ,  •.    » 

4f  V;am  mefmo  les  paeoa  abTobter  f  abfudua  oe  toooa fpa  pcccaBoa/aCminea  y  exatía^Jy  ^^* JJP.^^Í  *f''^ 

oc  rimanía  ly  oe  otrea  qualea  qutcr  peccioos/confenaMs  y  •luíoaooftcn4«ií?i'ííoi¥:aun  que  la  aOforntia^oa 
niel  ccímineí  f  etcomamones/fea  rtferuaot  ala  famta  fee  aponfoltca-Siluo  ic  conTpíracHm  contra  d  rpnw 

n  J  pontifice  •  y  contra  la  oídja  fee aporcalíci.K oe  pcmcr  rAanoa  en  obtrpo'y  oc  matar  cterlgo  oe  orwn  racro 

jy  oc  fe  apartar  porf íofa  mente  y  en  qual  quícr  m  mera  oda  obcoíentía  oc  fu  fanctioao/o  oe  fuá  fuccdrorti/)! 

De  vn')cait  ia  puoiicatió  y  crecutíon  oefta  ínoulgentíaCo  la  profccatton  oe  aquefta  fanctaguerca/o  be  cetrtf 

^craqaUe^qticrperfonasren  qutlqater  manera octomartíta  üioalaentufoftCsma^eiialfO^ciQQiil^l 

^wl4crin4nfrafeoaíereporuírtuoodla: 
^^•xtrvft  if5  otorga  lie la0Dtc(iaaabfu(udonrremU7loTt  pUTuriaaconng^nmoriaiUMÍlnconfdnoliil^ 

lh¿  p*recícreu  fdiales  %t  contricton/o  mnríenoo  muertearrebataoa 
CiB;  otr  jfi  o>i  íacoluo  nf  o  mu?  fancto  paore  para  que  toa  oíc^a  conf  eforea  lea  pneoi  conawtar  4nalcf  (pm  üa 

til»  qac  ouíeréa  i>ec^o en  algú^  cdcitatíuo  fubícoio  ptra^efta  fancta  gucrra.<£on  lo  qatl  ban  oe  aeuoir  ala  pea 

íüfLá  q  toaíerc  paoer  odo9  camtrfariaa  para  lo  ttcebúr^ejcceptoa  loo  aotoa  oc  peregrinacitn  a.liUcCiiVo  •  roma 

/ooe  guaroar  caf  doat/pentrac  en  ceUgtoii-  ~n       ¿y. 

^\c  p  3r  quanto  uoa  'DOT\femimbo  bt  cutijga. :  -  "f  •  cP bíífita  ^  **  {T^'^fxn  ^^    ^ue  ea  la  qaflnti4 

cilla  oUüa  oír  u  con^niioa  légano  af ot/Uoo.par  cnoe  ganaftea  laa  gractaa  m  facnlUbe»  fofo  otdMa  .'i^^W 

cn()cv^»^*wbc  cKb^yLjS^ — |iñg|eraíttnqaatcocícntoar[ocbeiiUJt,ti'cr7Vt<^$  ^' 

C^ozma  oeabfdQdon 

Miirereatttr  tatomii  petenea  ofT»  n  e.Qor  U  auctodoao  De  oíos  tooo  poMToro  F^dof  btf  aac^^ 
faot  pcóf  o  y  Utix  pAbto  v  oe  nu^ftro  map  faic^  paore  /cl)pecial  mente  para  efto  ami  comrtioa  •  fo  te  abínnaa 
oe  tooa  fñitexuia  oc  ctc  joiunio  \  ma*iir/o  menor  abbomine/a  aiure  pofita/p  oe  tooaa  otraa  cenñiraaf  pduia 
en  ^  por  qtül  4cr  caufa  n»  ra^on  apa  i  incurdoo-  ad  que  la  abfoludon  oellaa  fea  refcruaoa  ala  fanctafce  ipCIc^ 
1T  re  concatate  aU  oactidpaci  j  ocloa  fiaccoa  facramétoa  yt  ala  comvnid  odoa  fide0.mn.p<it.f  ii/i^mm* 

C  j^afi  mdma  te  abfuduo  oe  taoo3  tua  peccda  crimines  y  etceCTos  que  agora  ami  confdVafte  y  odoa  que  coitfdfii 
rías  ri  atu  memaría  ocurhefútn/oa  toa  puoiefíea  confeflat-aan  q  fean  talca/  q  ala  oí^  Cañeta  fee  apoftbUca/t 
a  rdenuofl  (a  abfoludá  oellos.m-n.p.i.f  .if, 

in^otorgote  plenana  inoulgentu  y  conplioa  temUTion  oe  tooaa  las  p  tnñ^  a  ()ae  pot  toDoe  tttf  peccaDoat^oftf 
jren  otro  qaal  qcc  tpa  canf  eíTaoaa  y  oluioaooa  eras  oWigtoo  .pi.n.pn  f -«f  í  amé; 

CTend  atticolo  oda  muerte  oiga  d  cofif  erot 
€€.  n  efta  VLts  no f alledctcs/rdenuoa  te  tu  cTugrada  para  cnd  netoaoeco  tttícnlo  oeU  maettc-  m np^f ^ 

f-f-aircn- 

irígoen:3a»taflemi?ttctooolofufooíd?olesotorgafuíactíoaoÁento!)oeltpobefBuioapttcoancaoliítteií«lll 

eren  e^u'  qual  cier  confefior  dccigp/o  rdijíofo  fm  oeminoar  para  ello  licenda  afu  cara  ni  prriaoo-  que  tai» 

L»  qinntaa  uesca  qutfíercn  ios  pueoan  opr  o:  pmiíencia  y  adrolner  oe  toooa  fus  peccaooa  p  afos  ala  foiutf 

nk^^^^  i^^^^^i^^o  Wtaunq;::  la  :^fatutian  odios  fea  referoaoa  oloa  ar(;ob\fp^  /o  obiffioa/  o  a  otroa  quaki 


^ 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  l63 


UN  INCUNABLE  DESCONOCIDO 


Buleta  impresa  de  indulgencias  fechada  en  1488. —  Imprentas  de  la 
bula  de  Cruzada  en  Toledo  y  en  Valladolid. — Fechas  más  rernotas 
de  la  existencia  de  una  v  otra.  —  Noticias  nuevas  acerca  de  la  de 
Valladolid. 

En  la  Xota  bibliográfica  que  D.  yVntonio  Paz  y  iMelia  dedicó  en  el 
número  próximo  anterior  de  esta  Revista  (pág.  69)  á  la  Typographie 
ibérique  du  XV  siécle,  publicada  por  el  Sr.  Haebler,  se  lee:  «Como  en 
bibliografía  al  último  que  llega  le  son  muy  fáciles  las  adiciones  ó  correc- 
ciones, podemos  por  nuestra  parte  indicar  al  Sr.  Haebler  algunas  de  las 
primeras.  Ya  en  el  prólogo  observaba  que  prescindía  de  algunos  tipos 
solamente  empleados  para  bulas  de  indulgencia.  Entre  ellas  está  compren- 
dida una  en  pergamino  á  favor  de  D.  Fernando  de  Zúñiga  para  la  guerra 
de  Granada  con  fecha  17  de  Abril  de  i^83.  Procede  de  la  Delegación  de 
Hacienda  de  Valladolid;  se  conserva  en  el  Archivo  Histórico  Nacional,  y 
aunque  algo  parecidos  sus  tipos  á  los  del  facsímile  núm.  i65,  es  evidente 
q  ¡e  pertenece  á  distinta  fundición.  En  el  núme.o  de  esta  Revista  corres- 
pondiente á  Agosto-Septiembre  se  reproducirá  esta  Bula.» 

Así,  en  efecto,  lo  hace.nos  en  el  adjunto  facsímile. 

Impresa  esta  Buleta  solamente  por  la  faz  de  la  hoja  en  caracteres 
movibles  de  metal,  minúsculos  góticos,  las  dimensiones  de  su  caja  ti- 
pográfica son  de  o'^i6,5o  X  o'"2i,oo7;  las  de  la  reproducción  de  la  misma 
o'^i  1,007  X  o'^ 1 5,004  y  '^s  ^^'  pergamino  o"^2i,5o  X  o"™3o,ooi. 

Encontrósela  nuestro  compañero  D.  Antonio  de  la  Torre  y  del  Cerro 
al  arreglar  la  documentación  que  vino  de  la  Delegación  de  Hacienda  de 
Valladolid  al  Archivo  Histórico  Nacional,  donde  hoy  se  guarda  en  la  sec- 
ción diplomática  correspondiente. 

Es  una  Buleta  de  Cruzada  «para  la  sancta  guerra  que  se  haze  contra 
los  moros  de  granada»,  dada  c(a  dezisiete  dias  de  abril  año  de  mili  e  qua- 
trocientos  e  ochenta  e  tres»,  en  virtud  de  las  bulas  que  concedió  el  pon- 
tífice Sixto  IV  para  absolver  á  los  españoles  de  los  pecados  que  «co- 
metieron fasta  ocho  dias  de  Mar^o  del  año  de  ochenta  y  tres  en  que  se 
otorgo  esta  bula». 


164  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

Como  observará  el  lector,  en  los  blancos  que  se  dejaron  al  imprimir» 
lleva  manuscritos,  de  letra  de  la  época,  el  nombre  de  la  persona  que  tomó 
esta  Biileta,  la  cuantía  que  le  correspondió  por  su  estado  y  el  día,  mes  y 
las  unidades  del  año  en  que  aquélla  se  dio,  lo  cual  indica  q  jc  la  tirada  de 
las  Silletas  se  hacía  de  una  vez  para  los  diferentes  años  que  durara  el  pri- 
vilegio otorgado  por  la  Bula  de  Si?íto  IV.  E\  blanco  de  la  cuantía  y  el  con- 
texto acusan  bien  á  las  claras  qm  se  debían  iiiiprimir  al  mismo  tiempo 
que  esta,  otras  Ruletas  para  aquellas  personas  que,  s^gún  la  tasa,  diesen 
una  cantidad  mayor  ó  menor  de  un  Horín. 

Si  además  del  ejemplar  que  vengo  describiendo,  no  se  conociese  otro 
coetáneo,  extracto  diferente  de  la  misma  bula,  mi  cometido  terminara,  sin 
sacar  consecuencia  alguna,  con  hacer  constar  aquí  lo  que  tocante  á  la  re- 
dacción y  estamp¿ición  del  texto  cualquier  lector  puede  advertir  por  la  sim- 
ple inspección  del  facsímile;  pero  es  el  caso  que  un  erudit-'simo  compañe- 
ro nuestro,  D.  Cristóbal  Pérez  Pastor,  ha  reproducido  otra  Buleta  de 
Cruzada  impresa  en  Toledo  ',  y  su  comparación  con  la  nuestra  es  tan  fe- 
cundísima en  inducciones  y  conclusion:is,  que  su  estudio  exige  un  pro- 
lijo trabajo. 

Pedro  Roca. 
(Coíilinuará.) 


ANTIGÜEDADES  ANTE-ROMANAS 

DK  LA  COSTA  DE  I.KVANTP: 


Debemos  á  la  bondad  de  nuestro  amiiío  D.  Luis  Tramoveres  Blasco» 
fotografías  y  noticias  de  unas  antigüeda.ies  ha  tiempo  descubiertas  en  las 
provincias  de  Valencia  y  Castellón,  v  hasta  hoy  conservadas  por  el  señor 
D.  José  de  Llano  en  la  ciudad  del  ^Furia.  Se  trata  de  halhizgos  fortuitos, 
como  muchos  que  vamos  registrando,  y  de  cuyo  conjunto  y  detalles,  de 
las  comparaciones  á  que  den  lugar  y  del  carácter  de  las  piezas  que  los 
constituyen,  podrá  salir  algún  día  el  cuadro  completo  de  la  población  y 
estado  de  cultura  de  España  en  los  días  ante-romanos  y  en  aquellos  subsi- 

I  La  imprenta  en  Toledo,  Madrid,  1887,  pág.  3.  ctra  Lettre  d'indulgences  en  faveur  de  l'égli^ 
se  San  Salvador  d'Oviedo  imprimée  en  14S5  h  i  sido  estudiad  i  y  reproducida  por  M.  Ferd.  Vi- 
i.i.KPKi.KT  en  el  liulletin  de  la  Société  histnrique  et  archéologique  du  Perigord,  -looi;  pero  qí  es 
Buleta  de  (bruzada,  ni  los  lipos  de  su  fundición  del  impresor  Amonio  de  Cenienera  en  Zamora 
son  semejantes  á  los  de  I  1  nuestra.  Aprovecho  esta  ocasión  para  dar  las  más  expresivas  gracias 
al  Sr.  \'iilepelet  por  la  diligencia  que  tuvo  en  obsequiarme  con  su  trabajito. 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  1 65      ' 

guíenles  en  que  se  fud  romanizando;  período  hasta  hace  poco  incierto, 
pero  cuyas  espesuras  se  van  disipando  merced  á  los  descubrimientos  ar- 
queológicos. 

Para  dar  cuenta  exacta  de  los  que  motivan  estas  lineas  empezaremos 
por  transcribir  la  nota  que  acompaña  á  las  fotografías  remitidas. 

Dice  así: 

c<X."  I.    Torquisí  con  tres  pasadores  y  fíbula  de  oro. 

))N."  2.  Brazalete  y  tres  aros  de  plata. 

»Todas  estas  joyas  fueron  encontradas  en  Abril  de  i865  dentro  de  un 
ánfora  de  barro  ordinario  en  la  huerta  de  la  Safa,  termino  de  Chcsi  \ 
provincia  de  Valencia.  Junto  con  ello  hab'a  otro  brazalete  de  plata  gual, 
dos  sortijas  de  oro,  pedazos  de  plata  fundida  y  varias  monedas  de  plata, 
entre  ellas  un  Arze-Gadir  (Delgado,  Monedas  Autónomas,  lám.  CLW'I 
n.®  I  y  Heiss,  Monnaies  Aníiques  de  l'Espa^ne,  lám.  XI.  n.''  i),  un  Einyo- 
rium  (Delgado,  lám.  CXXVIií  n."^  94  y  Heiss.  lám.  I),  una  de  la  Repú- 
blica romana  y  otras  cartaginesas  con  el  reverso  de  caballo  y  palmera. 

))Xúmeros  3  y  4.  Urnas  cinerarias  de  barro  ordinario  halladas  en  Al- 
cocebre,  término  de  Alcalá  de  Chivert,  en  1864. 

))Números  5  á  12.  Varios  objetos  d^  cobre  que  mezclados  con  cenizas 
y  huesos  humanos  se  encontraron  dentro  de  diez  y  nueve  urnas  cinerarias 
de  barro  ordinario  sin  adornos,  enterradas  á  dos  palmos  de  profundidad. 
Efectuóse  el  hallazgo  en  Enero  ce  1864  al  hacer  un  desmonte  entre  los  ki- 
lómetros 108  y  109  en  el  ferrocarril  de  Valencia  á  Tarragona,  debajo  de-la 
ermita  de  San  Benet,  término  de  Alcalá  de  Chivert  (provincia  de  Cas- 
tellón).» 

Los  objetos  señalados  con  los  números  i,  2  y  3  son  los  que  reprodtci- 
mos,  por  ser  los  más  interesantes. 


.V.      .V. 


Entre  los  tres  distintos  hallazgos  registrados  en  la  nota  hay  de  común 
el  carácter  ante-romano  de  los  objetos,  que  salta  desde  luego  á  la  vista  y 
la  comarca  en  que  se  efectuaron,  la  Edetania,  país  bien  determinado  en 
la  reconstitución  que  permite  la  Xumismática  del  mapa  de  la  Península. 
Las  joyas  fueron  recogidas  en  término  de  Cheste,  distante  unas  cuatro  le- 
guas de  Valencia,  al  noroeste  de  la  colonia  de  los  griegos  masaliotas  de 
origen  fóceo,  establecida  en  el  promontorio  inmediato  á  Denia,  que  debe  su 


1 6o 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


caricatura  las  cuestiones  del  culto  anglicano  que  hizo  Carlos  I  aceptar  á 
los  escoceses  en  i633,  año  en  que  Guillermo  Land  fué  elevado  al  Arzobis- 
pado de  Cantorbery  para  preparar  aquella  reforma. 

Distintas  fueron  las  causas  á  que  debió  su  publicación  la  estampa  que 
reproducimos.  Propalóse  voz  por  toda  In¿;laterra  de  que  venía  contra  el 
reino  la  ^armada  de  España  y  de  una  Li^a  católica  en  que  entraba  el 
Papa,  y  que  allí  sin  fundamento  fingieron.  La  falsedad  de  la  noticia  no  im- 
pidió que  causase  turbaciones  y  que  se  llegase  hasta  decir  al  rey  Jacobo  I, 
entre  otras  libertades,  que  optase  entre  la  caza  ó  el  reino.  Diéronse  de 
la  supuesta  armada  detalles  tan  minuciosos  y  fueron  tomados  tan  por 
ciertos  que  á  cualquiera  autorizarían  á  confundir  la  frialdad  y  los  serenos 
juicios  británicos  con  la  impresionable  y  fácil  credulidad  de  las  razas  lati- 
nas. \'ino  la  primera  noticia  por  Holanda,  asegurando  que  estaba  la  arma- 
da en  la  Coruña  y  que  se  dirigía  á  irlanda;  avisó  después  el  teniente  del 
Gobernador  de  Fregelingas  al  Vizconde  de  Lila,  Camarero  mayor  de  la 
Reina,  con  correo  extraordinario,  que  era  cierto,  y  con  esta  noticia  el 
mismo  Vizconde  tomó  la  posta  y  llegó  á  Windsor  á  las  doce  de  la  noche, 
estando  el  Rey  acostado,  lo  que  no  fué  obstáculo  para  que  se  tocase  arma 
y  se  alborotase  todo  el  Palacio.  De  allí  á  dos  dias  vinieron  muchos  navios 
juntos  cargados  de  sal  para  Holanda  y  al  punto  que,  desde  las  costas  de 
Inglaterra,  fueron  descubiertos,  vinieron  de  todas  partes  correos  con  avi- 
so de  armada,  asegurando  algunos  haberla  visto  en  el  Canal  y  que  un 
marinero  francés,  escapado  de  ella,  llegó  en  un  barco  á  Dobla  á  tiempo 
que  se  celebraba  gran  feria  de  la  que  desaparecieron  los  feriantes  al  saber 
la  noticia,  internándose  por  la  tierra  y  dejando  desamparadas  sus  ha- 
ciendas. 

Ll  embajador  D.  Diego  Sarmiento  asegura  que  pasaron  en  esto  lances 
notables  y  que  aun  después  de  aquellos  dias  se  aseguraba  ser  cierto  el  viaje 
de  la  armada  que  unos  daban  por  retirada  á  Emden  y  otros  aseguraban 
haberse  tenido  que  volver  á  Bretaña  y  á  la  Coruña,  obligada  por  el  tempo- 
ral, con  pérdida  de  muchos  navios.  Despacháronse  cartas  y  provisiones 
del  Consejo  para  que  todo  el  reino  se  pusiese  en  defensa  y,  en  fin,  al  ver 
que  la  armada  no  llegaba,  atribuyóse  su  retirada  á  milagro  alcanzado  por 
los  sermones,  avunos  y  plegarias  que  contra  ella  y  contra  el  ejército  del 
Marqués  de  Espinóla  se  hicieron. 

Las  falsas  noticias  del  envío  de  la  armada  y  de  la  formación  de  la  liga 
exasperaron  la  opinión  en  Inglaterra  contra  el  Rey  de  España  y  contra 


REV.    DE   ARCH.    BIBL.    Y    ML'S. 


Cs^a 


TOM.    Vil. — LAM. 


Z<¿.'^tf¿(^ 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


l6l 


el  Papa,  y  tan  creídas  fueron,  que  respecto  de  la  liga  se  imprimió  un  folleto 
Ihno  de  disparates  '.  En  el  se  aseguraba  qu;;  el  rey  de  España,  el  Papa, 
el  Turco,  el  Emperador  y  el  Archiduque  habían  hecho  Liga  contra  Ingla- 
terra; que  el  Papa  había  nombrado  por  su  General  al  pastor  de  Constan- 
tinopla;  que  el  Marques  Espinóla  tra'a  pintadas  cadenas  en  las  banderas 
para  aherrojar  á  los  herejes  v  que  todo  era  cierto  y  verdadero,  sacado  del 
original  que  se  imprimió  en  Ambcres  v  debidamente  confrontado. 

De  Cite  est  :do  de  opinión  provino,  sin  duda,  la  idea  de  estampar  la  ca- 
ricatura que  publcamos  v  que  juntan-iCite  con  e!  novelesco  impreso  de  la 
Liga,  fue  enviada  por  el  embajador  Sarmiento  al  Rey  en  carta  cifrada  le- 
cha en  Londres  á  7  de  Octubre  de  1614.  Calilica  el  iuiibajador  de  «bárbara» 
la  estampa  y  en  cuanto  tuvo  conocimiento  de  ella,  escribió  al  rey  de  In- 
glaterra, representándole  la  gran  ofensa  que  á  él  mismo  se  le  hüc'a  en  esto 
y  que  los  que  lo  imprimían  eran  más  sus  enemigos  que  del  Papa.  Respon- 
dió el  Rey  apesadumbrado  y  ofreció  mandarlo  remediar  y  castigar  á  los 
culpables,  lo  que  cumplió  haciendo  recoger  y  quemar  los  ejemplares  y  en- 
carcelar á  los  impresores,  según  asegura  el  Embajador  en  sus  cartas  y  se 
lee  al  pie  de  la  misma  estampa. 

Cumple  ahora  á  los  ¡conófilos  averiguar  si  el  ejemplar  de  Simancas  es 
el  único  que  se  salvó  de  la  quema  ordenada  por  Jacobo  I. 

JiLiÁN  Paz. 


1  The  \V;:rs  m  ílcrinany.  '  \V¡th  "  1^  c  takin^  of  ihc  ;c.er.ill  towncs  by  '  !hc  Marquesse  Spy- 
n.)l.i,  and  ihe  pro^eit  Cita'.c  of  ihc  ,  Whole  Armic  now  on  íoolc,  in  right  ot"  ihc  Kmpe  j  rour, 
se  ii  from  | 

C     Pope  Archduke 

ihe        Emperouv  The  Cardinals 

'     Kin>;  of  Spaine  \\^¿  Gertnain^  Prelats 

TofC'her  with  ihe  prescní  estáte  ot"  thc  contrary  Armie.  con  '  ductcd  by  Grave  Mauj'ice  of 
Nassau,  and  ihe  rownes  by  hun  laken.  |  Truely  traslated  out  o/  Dittch  and  rrench  into  En- 
glisfi:  and  printed  at  I  Anlwcrpc  the  third  of  September,  HH4.  ((irab.ído  que  rcpreíCPia  un  ar- 
CibLCcro  march.indo  por  un  campo].  P.inlcd  at  London  for  \athaniel  liutter,  lói^.  [14  huj. 
ut.  en  4.**]. 


I  yo  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

Por  consiguiente,  todo  induce  á  la  creencia  de  que  el  torguis  debe 
considerarse  de  origen  fenicio  ó  púnico,  si  se  quiere,  pero  hecho  en  el 
país. 

Loi  fíbula  es  también  un  objeto  de  caracteres  especiales,  pero  de  un 
tipo  abundante  en  España  ',  donde  necesariamente  los  indígenas  copiaron 
ó  adoptaron  los  géneros  y  formas  de  objetos  que  los  colonizadores  les  die- 
ron á  conocer.  El  tipo  en  cuestión  es  el  de  la  fíbula  formada  por  un  círculo 
sobre  el  cual  se  eleva  un  arco  grueso,  de  evidente  relación  con  la  figura 
de  nave,  \a.  fíbula  de  naj'icella,  que  dicen  los  arqueólogos  italianos.  Uno 
francés  muy  distinguido,  M.  Salomón  Reinach,  en  el  artículo  que  ha  de- 
dicado á  la.  fíbula  en  el  Dictionaire  de  Daremberg,  después  de  consignar 
que  dicho  objeto  ofrece  en  los  hallazgos  arqueológicos  el  mismo  interés 
que  la  moneda,  pues  es  fácil  seguir  su  proceso  histórico,  recuerda  las  refe- 
rencias que  de  su  empleo  se  hallan  en  la  litada  y  en  la  Odisea  á  propósito 
del  peplos  de  Penélope,  afirma  que  los  pueblos  de  Oriente  no  la  conocieron 
antes  de  sentir  la  influencia  griega,  la  cree  de  origen  occidental,  pues  se  ha- 
lla en  las  capas  superiores  de  los  ierramares  de  Italia  y  en  las  estaciones  la- 
custres de  la  edad  de  bronce  y  falta  en  las  sepulturas  micenianas,  y  al  re- 
pasar sus  formas,  de  las  cuales  es  la  primera  el  alambre  torcido,  cita  y 
reproduce  una  de  barco,  también  en  oro,  descubierta  en  Camiros  (Rodas) 
y  existente  en  el  Museo  Británico,  adornada  con  una  figura  de  pato  sobre 
el  arco  2.  Lo  que  no  tiene  es  el  aro  que  tanto  asemeja  la  fíbula  española  á 
la  moderna  hebilla.  Tiene  el  presente  ejemplar  el  mismo  género  de  labor 
punteada  que  hemos  visto  en  las  perillas  ó  apéndices  del  torquisy  deno- 
tando el  parentesco  de  ambas  joyas. 

El  brazalete  es  también  una  pieza  interesante.  Sus  extremos  figuran 
cabezas  de  serpiente,  como  los  adornos  del  iorguis,  representación  muy 
repetida  en  objetos  de  forma  espiral,  no  sabemos  si  á  causa  de  algún  sim- 
bolismo, puesto  que  dicho  reptil  figura  en  la  mitología  oriental  y  en  la 
griega,  ó  si  el  recuerdo  mismo  de  la  serpiente  que  evoca  desde  luego  la 
espiral  sería  la  causa  de  ello.  Está  formado  este  ejemplar  por  una  chapa 
cuya  cara  exterior  aparece  adornada  con  un  trazado  de  rombos  semejante 
al  de  las  labores  del  torquis  y  unos  círculos  que  forman  la  continuación, 
más  los  detalles  de  las  dos  cabezas  de  serpiente  que  constituyen  los  extre- 
mos, todo  ello  de  labor  punteada,  como  las  joyas  etruscas.  Al  ocuparse  de 

I    Véanse  los  ejemplares  del  Museo  Arqueológico  Nacional.— 2  Dictionnaire  des  antiquités 
grécques  et  romaines,  II,  págs.  1104  a  1106,  fíg.  2989. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  lyi 

estas  M.  Martha  >  habla  de  unas  espirales  imitando  los  anillos  de  un  rep- 
til, terminando  en  una  cabeza  de  serpiente,  que  se  colocaban  de  ordinario 
entre  el  codo  y  el  hombro,  sobre  el  mollar  del  brazo. 

Pero  no  solamente  para  este  Hn  emplearon  los  antiguos  espirales  de 
metal.  De  oro  y  de  plata  las  llevaba  en  el  pelo  el  troyano  Euforbos,  de 
que  habla  la  ¡liada  =.  En  Troya  misma  y  en  Micenas3se  han  hallado 
ejemplares,  como  igualmente  en  Olimpia  y  Chipre  4,  de  oro  también. 
^Sería  la  presente  espiral  como  las  acabadas  de  citar,  un  adorno  de  ca- 
beza? En  .cuanto  al  estilo  de  las  de  serpiente,  que  le  adornan,  hallamos  en 
la  interpretación  decorativa  de  las  mismas  una  cierta  reminiscencia  del 
arte  asirio,  que  solamente  la  influencia  oriental,  consecuencia  del  co- 
mercio fenicio.  puJo  traer  á  nuestro  país. 

Acompañan  en  la  lámina  á  la  espiral,  tres  aros,  asimismo  de  plata, 
como  tantos  otros,  pertenecientes  á  la  forma  más  sencilla  de  esta  clase  de 
adornos.  El  grueso  de  los  alambres  de  que  están  formados  es  desigual, 
y  en  alguno  de  los  ejemplares  más  delgado  por  un  extremo  que  por  el 
otro,  los  cuales  acaban  por  enlazarse  para  cerrar  el  círculo,  como  suele 
observarse  en  pendientes  antiguos  (inaures)  de  esa  forma,  la  cual  es- 
tuvo muy  generalizada.  Posible  es  que  tal  fuese  el  objeto  de  los  presentes 
aros. 

En  cuanto  á  la  relación,  por  decirlo  así  indumentaria,  que  pudiera 
existir  entre  las  seis  alhajas  mencionadas,  harto  aventurado,  aunque  no 
inverosímil,  sería  suponer  que  el  collar  (se  usara  ó  no  con  carácter  de  dis- 
tintivo), la  fíbula,  las  espirales  ó  brazaletes  y  los  pendientes  pudiese  todo 
junto  lucirlo  algún  edetano  ó  alguna  edetana.  Lo  único  que  creemos  v 
decimos  es  que  dada  la  filiación  oriental  de  esas  piezas,  su  semejanza  par- 
ticular con  otras  análogas  de  islas  mediterráneas  y  los  caracteres  espe- 
ciales que  les  distingue  de  las  del  Oriente,  debemos  ver  en  ellas  productos 
de  la  industria  artística  ibérica  nacida  en  las  costas  de  levante  por  la 
corriente  de  las  dos  influencias  oriental  y  griega,  sino  de  la  industria 
púnica  que  se  nutrió  de  los  mismos  elementos.  Su  fecha  va  indicada  por 
las  monedas,  aunque  nada  se  opone  á  que  fuese  algo  anterior. 


* 
*  * 


El  hallazgo  de  Alcalá  de  Chivert  ofrece  caracteres  que  nos  es  permitido 
concretar  merced  á  las  noticias  que  en  nuestro  obsequio  ha  dado  el  po- 

I    UArt  étrusque,  págs.  578  y  579.-2  Iliada,  xiv-170-180.— 3  Ferrol,  ttistoire  del'Art,  viii, 
fig.  146.— 4  CesDola,  Cyprus,  pl.  xxvixi. 

3.*  ÉPOCA.— TOMO  VII.  1 2 


172  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

seedor  de  los  objetos,  D.  José  de  Llano,  y  á  quien  podemos  considerar 
como  descubridor.  Véase  cómo  da  él  mismo  cuenta  del  caso  en  una  carta 
dirigida  al  Sr.  Tramoyeres:  «En  aquella  época  (1864)  era  yo — dice — uno  de 
los  directores  del  ferrocarril  y  tenía  muy  encargado  á  los  capataces  que  re- 
cojiesen  cualquier  objeto  que  se  hallase.  A  pesar  de  ello,  al  descubrirse 
las  19  urnas,  que  ocupaban  el  ancho  que  hoy  tiene  la  vía,  se  hallaron  co- 
locadas cada  una  dentro  de  un  nicho  formado  por  piedras  toscas;  l^s  tra- 
bajadores, con  el  afán  de  encontrar  tesoro,  las  rompieron  casi  todas,  no 
hallando  más  que  huesos  y  cenizas  humanos  y  los  objetos  de  cobre  que  se 
han  fotografiado.  De  las  19  me  mandaron  tres  intactas,  que  también  con- 
tenían  lo  mismo  que  las  16  restantes,  no  encontrando  en  ninguna  de  ellas 
moneda  alguna. 

))En  el  mismo  año  y  al  hacer  una  noria  en  Alcocebre,  y  punto  muy 
próximo  al  del  hallazgo  de  las  19  urnas,  se  encontraron  las  dos  urnas  fo- 
tografiadas y  cuyo  contenido  era  igual  al  de  las  19  del  desmonte.» 

Una  de  estas  ánforas  es  la  que  reproducimos.  La  otra,  sin  cuello  ni 
asas,  no  merece  tal  nombre,  pues  su  forma  le  asemeja  al  dolium  romano 
aunque  por  su  tamaño  responde  mejor  al  stamnos  griego. 

Circunscribiendo  nuestro  estudio  al  primero  de  estos  dos  vasos,  ha- 
llamos en  él  un  ánfora  del  tipo  más  antiguo,  que  podemos  llamar  oriental, 
de  corto  cuello,  asas  pequeñas  y  el  cuerpo  formado  al  parecer  por  dos 
trozos  entre  cónicos  y  hemisféricos  unidos  por  sus  bases,  de  suerte  que  la 
unión  aparece  ligeramente  acusada  por  una  arista. 

Esta  forma  v  consiguiente  sistema  de  confección  de  vasos  recuerda 
desde  luego  un  tipo  de  vasos  prehistóricos,  muy  abundantes  por  cierto  en 
los  yacimientos  de  Almería  y  de  Murcia,  explorados  por  los  hermanos 
Si/Jt  ',  y  de  Granada  -,  compuestos  casi  siempre  de  una  base  hemisférica 
V  sobre  ella  un  cuerpo  cónico.  No  haríamos,  sin  embargo,  emparentar 
estos  productos  de  la  manufactura  primitiva  con  el  ánfora  de  tiempos 
históricos  que  aquí  estudiamos.  Más  semejanza  guardan  con  ella,  en  cuanto 
á  esa  misma  forma  y  sistema,  unos  vasos  de  la  Persia  y  de  la  Media  3, 
compuestos  propiamente  de  dos  troncos  de  cono  unidos  por  las  bases  v 
ornamentados;  su  cuello  abierto  difiere  del  de  nuestra  ánfora,  y  carecen  do 
asas.  En  la  Caria  se  halló  un  jarros  cuyo  cuerpo  afecta  la  misma  forma. 

I  I.es  Ages  prehistoriques  du  metal  dans  le sud-este  de  l'Espagne.  Atlas.— 2.  \'éanse  los  cjcm- 
pl  ires  del  Museo  Arqueológico  Nacional  y  de  la  colección  Vives.— 3  Ferrol,  líistoire  del'Art,  I\", 
figs.,  523,  524  y  527.-4  í^€m  id.  id..  229. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  IjS 

Mas  el  parecido  con  nuestro  vaso  no  resalta  tan  claro  como  en  ánfo- 
ras de  Ormidia  (Chipre)  y  de  lalysos  (Rodas).  El  ánfora  hallada  en 
este  punto  tiene  tres  asas  y  la  indicada  forma  de  su  panza  está  menos 
acentuada,  pareciéndose  mas  bien  á  la  nuestra  en  lo  corto  de  su  cuello. 
El  ejemplar  de  Ormidia  y  otras  ánforas  chipriotas,  de  Lárnaca,  per- 
tenecientes á  nuestro  Museo  Arqueológico  Nacional,  salvo  en  la  dis- 
posición de  las  asas  y  aunque  el  cuerpo  se  aproxima  más  á  la  forma 
esférica,  guardan  reminiscencias  con  la  forma  primitiva  de  la  urna  de 
Alcocebre. 

Del  mismo  tipo,  más  cerca  de  las  ánforas  chipriotas  que  de  la  de  Al- 
cocebre, son  las  encontradas  por  el  Sr.  D.  Jorge  Bonsor,  en  Carmona 
(Sevilla),  en  la  necrópolis  de  la  Cruz  del  Negro  \  sirviendo  también  de 
urnas  cinerarias,  y  no  faltan  entre  ellas  ejemplares  semejantes  á  nuestro 
mencionado  vaso  núm.  4,  de  forma  esférica.  Pero  tanto  los  ejemplares  de 
Carmona  como  los  orientales  antes  citados,  ostentan  una  decoración  geo- 
métrica, trazada  con  pintura  roja  ó  negruzca,  lo  cual  les  da  un  aire  de 
familia  por  el  que  fácilmente  se  reconoce  su  origen  común  oriental.  En 
el  caso  presente  se  nos  habla,  por  el  contrario,  de  urnas  de  barro  sin 
adornos;  solamente  la  forma  puede  utilizarse  como  dato  de  comparación  y 
clasificación.  Pero  es  de  tener  en  cuenta  que  circunscribiéndonos  á  Espa- 
ña vemos  en  Carmona,  como  en  Alcalá  de  Chivert,  cementerios  en  los 
cuales  el  rito  es  la  cremación.  Y  es  de  notar  lo  que  á  propósito  de  la  pre- 
sencia de  la  urna  en  los  Alcores  de  Carmona  dice  el  Sr.  Bonsor  ^:  que  esa 
innovación  (en  tumbas  anteriores  no  hay  urnas)  en  la  manera  de  incine- 
rar «parece  coincidir  con  la  llegada  de  las  libio-fénices»,  gentes  á  quienes 
trajeron  los  cartagines:s  y  allí  dedicaron  á  los  trabajos  agrícolas.  El  señcr 
Bonsor  ha  reconocido  á  esas  sepulturas,  urnas  y  objetos  de  los  Alcores, 
un  origen  oriental,  y  en  muchos  casos  púnico. 

A  nuestro  modo  de  ver,  los  hallazgos  de  Alcalá  de  Chivert  manifiestan 
otro  caso  idéntico:  el  rito  y  la  forma  de  la  urna  revelan  igual  origen  que 
en  las  dichas  sepulturas  de  Carmona.  Esos  incinerados  de  la  provincia  de 
Castellón  ó  eran  edetanos  influidos  por  la  gente  oriental  que  visitaba 
nuestras  costas,  ó  gente  púnica,  lo  que  acaso  es  más  verosímil. 

La  numerosa  serie  de  objetos  de  cobre  que  el  Sr.  Llano  posee,  dis- 
puestos en  ocho  cartones,  á  los  cuales  corresponden  los  números  5  á  12 

I    Bonsor,  Les  Colonies  Agricoles  pre-romaines  de  la  Vallée  du  Betis,  páginas  77,  126,  128. 
— 2  Les  Colonies,  pág.  137. 


174  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

de  su  lista,  fueron  hallados,  como  queda  dicho,  al  hacer  un  desmonte  para 
tender  la  vía  férrea  en  término  de  Alcalá  de  Chivert. 

El  sistema  de  nichos  de  que  habla  el  Sr.  Llano  revelan  el  primer  paso 
para  la  construcción  del  columbarii  romano:  es,  reducido  á  las  peque- 
ñas proporciones  que  pedía  la  cremación,  á  diferencia  de  la  inhumación, 
el  sistema  de  hipogeos  fenicios,  descubiertos  últimamente  en  Cádiz  en  la 
punta  de  la  Vaca  y  que  dio  á  conocer  en  estas  páginas  de  un  modo  aca- 
bado el  Sr.  Rodríguez  de  Berlanga  '. 

En  cuanto  á  los  objetos  de  cobre,  consisten  en  puntas  de  lanza;  fíbulas,, 
alguna  de  arco  y  aro,  variante  del  tipo  á  que  corresponde  la  citada  de  oro; 
cadenillas;  aros  que  pudieron  servir  de  pendientes  y  fragmentos  varios, 
todo  ello  oxidado  y  pocas  piezas  completas. 

El  carácter  de  estos  hallazgos  permite  asignarles  una  fecha  coetánea  6 
poco  anterior  á  la^del  tesoro  de  la  huerta  de  la  Safa. 

En  resumen, ^los  dos  grupos  de  objetos  de  que  hemos  dado  cuenta,  en- 
tendemos que  son  nuevos  testimonios  arqueológicos  de  la  civilización 
oriental|y  nos  inclinamos  á  creer  que  púnica,  desarrollada  en  la  Edetania 
anteriormente  á  la  destrucción  de  Sagunto. 

José  Ramón  Mélida. 


I    Véase  tomo  V,  pags.  139,  207, "311  y  390,  láms.  VI  y  VII.  Nuepojs  descubrimientos  arqueo-^ 
lógicos  hechos  en  Cádit^  del  i8gi  al  1892. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  lj5 


DOCUMENTOS 


I 

INVENTARIO  DE  LA  CATEDRAL  DE  SALAMANCA  (Af5o  1275). 

XlfN  Era  de  mili  z  treziétos  z  treze  años.  En  el  mes  de  Dezébrio  John  fferrz 
Canónigo,  z  Ñuño  Rodríguez  opañeros  de  la  yglia  de  Salamáca  por  si  z  por 
ffrey  pedro  braollo  ordenadores  z  desp.onedores  de  la  máda  de  iohn  uermudez. 
Tesorero  q  fue  dessa  misma  Eglia.  Dioró  por  nóbre  deste  tesorero  Sobredicho.  Al 
•deán  z  al  Cabildo  de  la  deuádicha  Iglia  de  Salamáca  aqstas  cosas  z  aqslos  onrra- 

—  —     a 

miétos  de  los  altares  z  de  la  Iglia  de  Sea  M  de  la  Sey  de  Salamáca  q  se  siguen,  tres 
Officieros.  Dos  Responseros.  scorales.  Etdos  Responseros  dnicales.  Dos  pistoleros. 

a     — 

tres  Missales.  Dos  eunglisteros.  Dos  capitularlos,  vn  Colletario.  Dos  pseros.  vn 
libro  de  costumnes.  vn  dnical.  Et  vn  scoral.  de  lecones.  vna  Viblia.  Dos  saltios 
uieios.  z  dos  nueuos.  Una  uestimiéta  de  pste  o  dos  casulas  de  paño  de  peso.  Et 

a      —  a  — 

una  uestimiéta  de  eunglistero.  z  ot  de  Eplero  o  sg  dalmáticas  bracas  de  seda,  z 
una  stola  de  ppura.  z  Maniplo  de  xamete.  z  el  maniplo  del  Eplero  de  seda  uiada  un 

a 

amito  obdo.  vn  uelo  uermeio  pora  la  cruz.  Dos  uestimiétas  de  capellanes.  E   la 

a  '        

una  casula  de  cendal  uermeio.  z  la  ot  de  fustán,  z  elas  estolas  z  los  maniplos 
uieios.  Dos  camisas,  z  dos  amitos.  Dos  capas  uieias  de  ppa.  z  la  una  de  pauones 

a  •  ao  «a 

z  la  ot  de  estrellas,  qt  finales  de  limoges  uieios.  dos  gnJes.  z  dos  peqnos.  vn 

—  a 

fazaruelo.  peqno  de  ppura.  Dos  uinageras.  vna  de  cobre,  z  ot  de  estaño,  vna  cal- 

a  o 

-dera  de  agua,  vna  acierra  de  engienso  o  su   cuchar.   Qt  osiellas   pora  hostias. 

a  o  .  — 

■qi  ceptros.  z  dos  palos  pora  las  cruzes.  vna  cesta  pora  tomar  elos  dynos  de  la 

offereda.  vna  arca  tras  la  altar,  vnas  touaias  pora  alimpiar  elas  manos,  vna  cruz 

a  a  o 

de  xpistal  o  pie  de  latón.  Et  ot  cruz  peqna  de  limoges  o  pie  de  latón.  Qt  q'i- 

a 
riales  de  madero,  q  están  ante  la  altar,  vn  frontal  de  pta  q  esta  sobrel  altar  mayor 


o  su  laue.  vna  cortina  q  esta  sobrel  altar,  z  es  de  touaias.  vn  paño  q  esta  tras  la 

a 

aUar  z  esta  en  el  un  aruol  o  ots  figuras.  Dos  touaias  q  corren  en  fierros  a  par 

a  a 

del  altar,  vnos  touaiones.  z  ots  touaias  de  ts  el  altar.  Et  un  ffronlal  de  peso,  z 
o       —  o 

ot  de  ppura  o  vna  cruz,  z  o  dos  paes  de  fa^aleias  Obradas  de  seda,  z   ot  de 


a 


176  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

a 

lino  obdo  o  seda,  z  dos  tocas  de  seda  peqnas  de  listas  de  oro.  en  el  ffrontal  de  pta. 

a 

Et  Sobrel  altar  dos  sauanas  pnas.  z  dos  labradas  de  seda,  vna  arqta  peqnade  mar- 

i 
fil.  vna  esqleta  peqna.  vn  teigitur.  vna  ara.  dos  corporales.  Tres  lampadas  colga- 

das  antel  altar.  Tres  siellas  pyntadas  poral  pste.  vna  mesa  peqna.  vna  cuchar  de 

a  .  a 

fierro  pora  las  bsas.  vnas  tiseras  pora  las  ostias,  vn  coyro  de  oso.  vn  amito  obdo 

o 

Tras  el  cro^ifixo  esta  un  paño  labrado  o  seda,  z  ot  paño  de  li  .0  o  paños  cárdenos 
sobrel  cro9efixo.   ítem  Seys  sauanas  q  andauá  con   las  dalmáticas  z  c5  la  capa 

a 

nueua  del   tesorero.   It.    dos    dalmáticas    nueuas.    vna    de   pistolero,   z   ot  de 

a    - 

eunglistero.  Tres  huevos  de  grifo  colgados,  vn  paño  uermeio  uiado.  vna  corona 

n 

del  cro9efixo.  Et  tien  seys  piedras  mayores  z  ots  muchas  menudas.  Sobre  el  altar 
de  sant  nicholas  un  cobertor  de  xamete  uieio.  Dos. sauanas.  vn  frontal  de  ppura 
Dos  fa9aleyas  lauradas  o  seda,  vnas  touaias  uieyas.  z  vn  touaió.  vna  lampara  de 

—  a  a  . 

aramne  Ant  el  altar.  Sobrel  altar  dos  cruzes  vna  gnde  z  ot  peqna.  vna  ymagé 

—      a 

de  sea  M.  Tres  caderas  uieias  poral  preste,  z  el  diachono.  z  el  subdiachono.  vna 

i 
esqleta  sobrel  altar,  vna  capiella  de  fuste  pyntada.  vna  ara  o  dos  corporales. 

entrel  choro  z  el  altar  un  tapede  c5  la  estoria  de  antiochia.  It.  en  el  altar  de  san  lo- 

ré9Ío  un  cobertoz  de  9endal  bmeio.  uieio  forrado  de  paño  amariello.  Dos  sauanas 

sirgadas,  vn  frontal  de  ppura  forrado  co  dos  fa9aleias.  vn  9irial.  vna  ara.  o  dos 

a    .  a        a 

corporales,  vn  ymagé  de  sea  M.  vn  cruz  de  fuste,  vnas  touaias.  z  unos  touaiones. 
vna  cápaneta.  vna  capiella  pyntada.  vna  lampada  de  aramne.  Las   redes  o  tres 

a  s 

puertas  z  o  sg  cerraduras,  z  vn  laue  de  pecha.  Dos  altares  menores,  z  la  puerta 

a 

déla  altar  mayor  cerrada  o  dos  ferroios  q  entra  uno  p  otro,  z  Qtro  capas  de 

a  a  — 

seda,  z  un  encensario  de  pta.  z  dos  cal¡9es  de  pta  o  sg  patenas,  z  un  ligno  dni. 

a 

o  un  oral,  z  su  casa,  c  o  un  cendal  c  o  su  palo.  A  la  maiestad  de  sea  M  esta 
una  cortina  de  paño,  o  9¡elo  obrado  metido  en  ella,  z  tié  una  corona  de  lato  do- 
rada co.  XII.  piedras  xpistales.  z  el  ihu  tié  out  corona  dorada  co  seys  piedras  xpales. 

a  a  o      i 

Et  ela  maiestad  de  sea  M  tien  aderredor  qt  alqnas  z  dos  tocas  de  lino,  z  dos  de  seda 

a 

o  oro.  vnas  touaias.  z  una  sauana.  9yneo  fa9aleias  cosidas  en  uno  co  leones,  z  ots 

dos  fa9aleias  z  un  touaio.  z  dos  paños  q  tiene  cruzes.  z  un   paño  de  ppura  roto. 

Dos  paños  uermeios  z  uiados  o  uias  de  oro.  vna  alcotonia  nueva  uiada  o  uias 

de  oro.  vn  paño  de  cendal  uermeio  o  orpel  q  someia  maniplo.  vnas  touaias 

—    a 
pora  escusar  el  paño  del  erucifixo.  vna  tabla  o  ymagé  de  sea  M.  z  el  ángel,  vn 

Ramo  redondo  de  pgamino  pyntado.  Dos  ymagines  de  madero  q  tiene  las  candelas. 

z  entrellas  una  arqta  pyntada.  z  dos  floreros,  z  vn  9irial  de  lato,  z  9ynco  lampadas 

de  yeso,  z  vna  de  lato.  Delantrel  eru9Ífixo  dos  lampadas  z  vn  eádelario   redondo 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  1 77 

a  o 

sobrel  tapede.  Primera  miétre  qt  escudos  del  linage  de  ferná  pez.  c  vno  a  cor- 

o  o  o 

neias.  z  ol  de  león  doro,  c  ot  a  bandas  cárdenas  z  de  oro.  z  Oi.  a  bandas  doro  z 

a  o 

negs.  vno  a  estrellas,  z  el  capo  neg.  z  dos  sola  arca  de  los  órganos,  vno  q  fue  do- 

o  — 

rado.  c  ot  a  bandas  de  rodas,  z  A  uen^ras.  En  el  altar  de  sant  barnabe  vno  a  ban- 

o  

das  doro  z  uermeias.  c  ot  a  escaql.  Sobrel  coro,  vno  nueuo  a  bandas  doro,  z  uer- 
meias.  En  el  pilar  vno  nueu3  león  doro,  z  el  campo  dazul.  Sob  alffonsso  vanes 

i 

vno  a  ueneras.  z  caberas  de  cauallo.  En  las  arcas  de  la  sagstartia  un  cédal  bermeio. 
de  sobre  la  csma.  z  vn  uelo  de  ^endal  uermeio.  vn  paño  peqno  de  cédal  bermeio 
fecho  pora  sobrel  altar,  veynte  fronta.es  de  seda  entre  buenos  z  malos,  veynte  z  seys 

a 

amitos  o  su  saco  de  los  q!es  el  uno  es  muy  noble.  It.  diez  alúas  ela  una  dellas  es 


muy  buena.  It.  diez  dalmáticas  de  seda  uieias  pora  pistolero,  z  la  una  dellas  es  de 

-        .  a    — 

cendal  uermeio.  z  es  muy  noble.  It.  seys  dalmáticas  de  seda  uieias  pora  eunglis- 

a 

tero,  z  la  una  dellas  es  de  lino,  z  ela  ot  de  cendal  bermeio  z  es  muv  noble.  It.  diez 

a 

z  siete  casulas  de  seda  entre  nueuas  z  uieias.  z  ots  dos  casulas  de  lino.  It.  seys  pa- 

a  .  .  ' 

res  de  buenas  touaias.  de  las  qles  el  un  par  es  muy  grande  z  muy  luego.  Ité. 
Qt  curtibalidos  muy  uieios  z  muy  rotos,  pora  los  mogos  del  coro.  It.  doze  fagaleias 
dellas  de  seda,  z  dellas  de  lino.  It.  vna  seña  morisca.  It.  vna  colcha  muy  rica  q  man- 

a 

do  doña  ynes  pora  frontal.  Ite.  una  casula  de  cendal  branco.  z  ot.  de  paño  de  peso. 

q   dio    do    íTernádo   o   su    estola   c    o   su   maniplo    enbuelta    en    una    sauana. 

It.  Ocho  orales  de  seda,  dellos  sanos  z  dellos  rotos.  It.  vnas  fagaleias  bracas  de 

seda.  It.  dos  orales  de  seda  listados  o  listas  doro,  z  tres  tocas   de  seda,  pora  ante 

la  maiestad.  It.  vna  fagahia  branca.  It.  ocho  tocas  de  seda  estrechas  z  peqnas  pora 

las  cruzes  e.ibueltas  en  vn  paño.  It.  treze  amitos  buenos  z  vno  roto,  enbueltos  en  un 

paño.  It.  diez  z  siete  maiiplos  entre  buenos  z  malos  It.  diez  z  nueve  stolas  buenas. 

ít.  vna  fazaleia  branca.  It.  siete  «finias  entre  buenas  z  malas,  de  lino.  It.  treze  cor- 

—     -    a  o 
porales.  It.  vn  fazaruello.  paqno  cubierto  de  ppura.  It.  qt  paños  vieios  z  rotos  de  seda 

-  -  -  a 

poa  sob  la  altar.  It.  dos  aras.   It.  s'ete  cálices  de  pta  o  sg  patenas,  o  los  dos 

-      -  a  o 

sobdichs  de  los  qles  son  dos  dorados  de  dét  z  de  fuera  o  sg  patenas  z  los  tres 

o  - 

son  dorados  de  dent.  z  los  dos  son  planos.  It.  vna  vinagerade  plata.  It.  vnos  textos 

a  o 

cobiertos  de  plata  z  dorados,  en  parte  z  la  una  parte  tié  sede  maiestatis  o  qt 

a    —  a  a  o    .  -  a 

éunglistas.  z  la  ot  parte  tiécrucifixo.  con  qt  ymagines.  It.  otro  encenser  de   pta. 

a  -  '—  a 

II.  dos  cruzes  cobieitas  de  pta.  It.  dos  lignos  dni.  cobiertos  de  pta.  z  dorados,  vno 
o  -  -  -       o 

mayor  z  ot  peqno.  It.  dos  ciriales  de  alimoges  co  leoncetes.  z  sob  dorados.  It.  ots 

o    -  -.  - 

siete  ciriales  dalimoges.  z  pedaco  dot.  It.  dos  escodiellas  dalimoges  sob  doradas.  It. 

a  o  -       a 

vna  naueta  pora  encéso  sob  dorada,  o  qt  piedras.  It.  ot.  uinagera  dalimoges.  It. 


178  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

a  -  —    a  -  a 

vn  agmanil  fecho  como  león.  It.  vna  maiestad  de  sea  M  en  su  caseta.  It.  vna  mit, 

a 

O  SU  collar,  z  vn  cro^a  o  siete  canudos  de  marfil.  It.  vn  par  de  lúas  de  seda,  z 

a  -      a  a 

vn  sortija  de  lato  pora  los  mo90s.  It.  vn  cruz  gnde  de  xpistal  o  su  casa,  z  o  sg 

a         -  a  —       - 

lañas  de  pta.  It.  vna  uara  cobierta  de  pta  poral  ligno  dni.  It.  vn  canudo  de  latón 

i  -        o  —       a 

O  piedras  en  q  son  las  reliqas  del  peseure  de  ihu  x.  z  de  las  uestiduras  de  sea  M. 

—  ¡      -  a 

q  metiro  en  la  arca  de  marfil  o  las  reliqas.  It.  vna  arca  gnde  de  marfil  en  q  son 

i  a  a  a 

las  reliqs  o  cadenado  de  pta.  z  o  laue  de  pta.  z  o  lañas  de  pta.  z  fallez  en  la 

espina  de  la  una  enpnta  de  pta.  z  tieñ  el  dea  la  lave  della.  z  fallez  parte  de  ot  enpnta 

-     a  -  a 

,q  esta  hy  qbrada  q  esta  de  adobar.  It.  ots  dos  arqtas  de  marfil  despgadas.  z  ot  sana 

a 

q  tié  don  andres.  z  en  la  una  daqllas  dos  iazé  dos  sortijas  de  pta  del  encésario. 

a  a  a  a 

vn  gnde  z  ot  peqna.  z  dos  botones  de  pta  pora  capas  de  coro,  z  dos  piedras  xpistales. 

-  a 

It.  dos  ampollas  de  xpistal  o  balsamo.  It.  vna  cinta  de  lino,  z  vn  toca  de  seda 

-     a  o  -  a 

O  listas  de  oro.  It.  qt.  bochetas  de  fuste  uazias.  It.  vn  moscadero  gnde  de  peñólas 

o 
de  pauó  o  su  ffunda.  z  ots  dos  de  pargamino  o  sg  casas.  It.  tres  paños  labra- 

i        -         a  e 

dos  de  seda  o  su  funda  pora  las  reliqas.  II.  Qraenta  z  ^inco  capas  de  seda,  enl 

-    .  -  e 

nueuas  z  uieias  o  las  seys  q  ya  tenia.  It.  treynta  z  tres  acitaras  ent  buenas  z  malas. 

It.  dos  paños  q  dizé  las  ñaues  de  antel  coro.  It.  vn  paño  pora  cobr  el  cru9Ífixo  en 

a  -       .    a  a  o 

el  tiépo  de  la  qraesma.  It.  9ynqenta  z  qt  sauanas.  It.  vn  paño  laurado  de  seda  pora 

.  -  a  a 

sobrel  altar.  It.  vn  cédal  uerde  peqno.  It.  seys  cortinas.  It.  vn  paño  gnde  tmasirgo. 

i 
ítem  un  paño  listado  de  listas  doro  de  seda  uiado.  z  peto. 

tLN  la  era  sobdicha  ireze  dias  por  andar  de  dezébo  a  la  t^ia.  lohan  frez  Canónigo. 
z  Ñuño  Rodgz  opañeros  de  la  Kglia  de  Salamáca  psentaro  z  diero  al  dea  z  al  ca- 
bildo  dessa  misma  Eglia  9ynco  Arcas  del  tesoro  del  obpo.  Bien  cerradas  las  tres  co- 
biertas  z  las  dos  Rasas.  Et  el  dea  z  el  cabildo   mádaró  las  despgar.  z  mádaró  las 

a 

Re^ebyr  o  qnto  en  ellas  iazia  al  ar^idiano  do  diego,  z  pedro  vuanes  del  Ray.  z 

c  ' o 

fallará  en  la  una  dellas.  vn  officiero.  z  vn   missal.  z  vn  buiario  dnical  místico,  z  ot 

—  .  -  —    -  o 

scoral.  z  vn  ordvnario  q  comieda  omipe  ds.  z  ot  q  comieda  Gallo,  z  vna   ara  o 

o  _  -  -  a 

so  corporales,  z  ot  ordinario  q  comiésja.    Ompe   ds.  P't.  vn    psero.   It.  en  la  ot 

a 

arca  fallaró  vna  túnica  de  cédal  braco  z  uiado.  z  vna  dalmática  de  seda  bnca  dora- 

00  o 

da.  z  vn  paño  de  peso,  z  ot  paño  uerde.  z  ot.  paño  dorado,  z  ot  de  xamete  pora 

sobre  cafistol.  z  vna  dalmática  pintada  de  leones  negres.  z  tres  coriibaldos  de  mo^os 

a  a  a 

pintados  de  piñones,  z  ot  dalmática  pintada  de  castiellos.  z  ot  dalmática  bnca  de 

a  a  a 

oro  tejida,  z  ot  dalmática  tejida  de  oro  z  de  sirgo,  z  ot  dalmática  bnca  figurada  de 

a  a 

caras  de  oms.  Et  ot  dalmática  entretejida  de  flores,  z  ot  dalmática  de  peso  entre- 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  1 79 

a  a 

tecida  de  oro.  z  ot  dorada  o  Ruedas  doro,  z  oi  entretexida  de  oro  o  estrellas.  2 

a  -      a 

Ot  entretexida  de  oro  de  paño  de  peso  o  su  casula  desse  mismo  paño.  II.  otcasu- 

-      a  a 

lia  cárdena  o  estrellas  doradas.  It.  ot  casulla  bláca  de  diaspero.  Et  ot  casulla 

o  a  a 

bláca.  entretexida  de  leones  negs.  It.  en  la  ot  arca  fallaro.  vn  encésario  de  pta  dora- 

a  a  a 

do.  z  vna  naueta  de  pta.  o  su  cuchar  de  pta.  z  dos  uinageras  de  pta.  z  dos  esco- 

a  a  a 

diellas  de  pta.  z  dos  follas  de  pta  redondas  pora  solos  ^irios.  z  dos  giriales  de  pta. 

a  -  -  a  

z  dos  cálices  de  pta  sobdorados  o  sg  patenas.  It.   vn   aniello  de  oro  gnde  obpal 

ao 

O  camafeo  z  o  piedras  buenas.  It.  diez  aniellos  de  oro  los  qt  o  piedras  de  sa- 

ao  _  o 

firo.  z  los  qt  o  piedras  de  Rubi.  z  el  uno  o  piedra  de  topazio.  c  el  ot  o  piedra 
diamát.  Et  una  causeta  de  marfil.  Et  una  laña  dorada  de  mitra.  Et  bolo  daliofar. 

a  a  — 

z  dos  esclauones  de  pta.  z  vna  cruz   de  pta  dorada  o  ligno  dni.  z  o   piedras 

-    _  -  a  a  -  o 

pciosas  en  su  causeta.  It.  brago  de  marfil  o  vn  armella  de  pta  dorada.  It.  tres  libs 

a         -        a 

O  taulas  cobiertas  de  pta.  It.  vn  arca  de    marfil   o   reliqas.  z  o  dos   pendes  de 

-       a        a  .    -  -  .  .    -       . 

marfil.  It.  vn  mil.  o  veynt  z  siete  piedras  pelosas  c  o  su  collar  q  tié  veynt  hy 

-        a         a  -        o 

ocho  piedras  pciosas.   It.   ot   mit   de   aliofar   dorada  o  piedras    peqnas.  It.   ots. 

-  .  -  -        a 

dos  collares.    It.   Seys   pares  de    luuas.    It.    tres    amitos   z   dos   cintas.    It.   vn 

a  a 

cuchar  de  pta  pora  colar  ag.  Et  un  maniplo  c  tres  estolas.  It.  vna  alúa  c  onze 

-     o 
capas,  z  unas  caigas.  It.  vn  baruero.  z  dos  fagaleias.  z  vn  paño.  It.  ot  dia  ouie- 

—  i  a 

ne  A  saber,  dia  de  seo  ihome  ante  déla  fiesta  de  nathal.  feziero  abr  las  ots  dos 


arqtas  del  thesoro  del  obp(;.  Et  en  la  vna  fallaro  la  uestimiéta  del  capellá  del  obpo 

-  a  a 

O  apareiamiétos  del  altar.  It.  en   la  ot  fallaro  las  lets.  z   los  instrumétos.  z   los 

i  — 

puilegios  de  la  Eglia  z  del  obpo.  It.  en  es  mismo  dia  de  seo  thome  en  la  era  sobdi- 

cha.  Regibieró  el  dea  z  el  cabildo  de  salamáca  de  John  fernádez  canónigo,  z  de 

Ñuño  rodrigz  opaño  dessa  misma  eglia  por  nóbre  de  iohan  uermudez  ihesorero 

_  o  i 

q  fue  aastos  libs  q  se  sigue.  El  pmero  e-i  Grego-iq  nazázó  q  comieda.  Proficiscenti 

la-o  oa-o  a- 

m.  z.  c.  It.  Ot  q  comie(;a.  Propicio  x.  z  c.  It.  ot  q  comieda  Jacobcj.  z  c.  It.  vnos 
smones  de  Innocen.  q  comiécá  Innoceepc.  It.  Gregor¡9  sup  ezechielé.  q  comiégá.  In 
noie  sce  tnitatis.  It.  expoto  origenis  q  comieda.  Colende  me  paruo  subiectu.  It.  vn 

o  -  - 

lib  de  Gregorio  q  comiéva  Explene  uerbis.   It.  vnos  srmones  q  comiengá.  Dicite 

pusillanimes.  II.  ela  expoiion  del  saliio  q  comié(;a.  pphas  sps  sci.  It.  Eplas  de  sant 

"  -    a  o  . 

paulo  q  comieda.  Paukj  sruus.  It.  qdernos  de  los  cinco  libs  de  moysen.  q  comieda. 

voló  frat.  It.  otro  qderno  q  comiér:a  Ds  est  incarnatcj.  It.  Sermons  q  comieda.  Qd 

a  — 

gliaris.  It.  Sermones  q  comiéí;a.  Cum  appinqssenl.  It.  Expósito  del  saltio  q  comiC(ja. 
ffelices  süt  auditores.  It.  vn  éxodo  de  glosa  menor,  q  comié(ja  Hec  sunt  noia.  Ité. 

o  —  -  - 

Ot  éxodo  de  glosa  menor  q  comiéga.  Hec  sunt  noia.  It.  Psaltio  glosado  de  glosa 


l80  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

menor,  q  comieda  Bis  uir.  II.  Eplas  de  sant  paulo  glosadas  q  comieda  Principia 

-  o         —  -  o  — 

rerú.  It.  vn  lib  de  snias  q  compie9a  Mulli.  It.  un  lib  de  lospphasq  com¡é9a.  Nemo. 

It.  vn  eunglio  de  sant  John  q  comieda.  Hic  est  iohs.  II.  vn  gral.  Psaltio  glosado  q  co- 

mie9a.  Cum  oms  pphas.  It.  Sermóes  q  comieda.  Omem  pecm.  It.  vm  lib  q  comieda 

-  o  -   .  a  -  -  _ 

apocalipsis.  It.  vm  lib.  de  sant  ysidro  de  let  gallega.  It.  Questioes  de  leologia  q 

-         o       o 
opie9a  de   fide.   It.    Lucidario  q   opie9a.    Rogatg.   It.   ot   lib    que    opie^a    Magni 

-oo  -  a-oo-._ 

ope  It.  Ot  lib  de  sant  Iheronimo  q  opie^a.  Lauavo.  z  c.  It.  ot  lib  de  sant  ysidro  q 

Dpie^a.  Quorumdam  scorum  patrum.  It.  vn  salust^o  q  npiega.  Salustii  xpi.  It.  vm 
i  -  _  ~  .    _         ._ 

ugilig  q  opie^a.  Bucolicis.  It.  vn  lucidario.  q  opie^a.  Rogatg.  It.  vn  Boe9Ío  q  comié9a. 

io-oó_  -oo 

Carmie  q   qndá.   It.  ot  lib  q  comié9a.   Pastoralis  cure.  It.  ot  lib   q   opie9a.   Lex 

i 

saclegorum. 

Suma  ystorum  librorum  pceJentium.  Treynta.  z  Syete. 

(Archivo  de  la  Catedral  de  Salamanca:  Fábrica;  Cajón  44,  Leg.^  2.°,  fiúm.  26). 

Por  la  copia, 

Manuel  Gómez- Moreno  y  Martínez. 


II 

COLECCIÓN 

DE  CARTAS  ORIGINALES  Y  AUTÓGRAFAS  DEL  GRAN  CAPITÁN 

QUE  SE  GUARDAN  EN  LA  BIBLIOTECA    NACIONAL. 


2.^ 

Carta   da   Gonsalo   Fernández   á   los   Rayes    Católicos. 

Muy  altos  e  muy  poderosos  señores  principes,  rey  y  rey  na,  nuestros  señores. 

V.  al.  nos  enbiaron  a  mandar  en  las  letras  que  traxo  Pedro  de  Frias  que  se  pi- 
diesen al  rey  de  Ñapóles  tantas  tierras  de  las  que  V.  al.  tienen  en  Calabria  que  bas- 
tasen al  suplimiento  del  asiento  que  se  hizo  con  el  dicho  rey  acerca  de  la  guarda 
de  aquellas  fortalezas,  por  no  tener  que  hazer  con  sus  tesoreros  ni  otra  tercia  per- 
sona que  oviese  de  pagar  el  préstamo,  &. 

V.  Al.  se  recordaran  que  en  el  traslado  de  aquel  asiento  que  llevó  Pedro  de 
Frias  esta  un  capitulo  en  que  dice  que  aunque  el  rey  por  entonces  venia  en  ello, 
fue  a  condición  y  con  que  quiso  palabra  de  mi  Gonzalo  Ferrandez  que  andand) 
el  tiempo  se  moderaría,  según  la  sucesión  de  las  cosas,  y  por  esta  causa  munchos 
dias  antes  que  Pedro  de  Frias  viniese,  el  rey  de  Ñapóles  con  grande  ynsiancia  se 
quexaba  e  desia  que  estando  el  reino  en  paz  no  era  menester  tanta  gente  como  la 
que  estaba  señalada,  pues  lo  que  demás  de  lo  justo  se  gastaba,  ni  se  consumía  en 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  l8l 

provecho  de  V.  Al.  ni  de  otro  particular,  mas  en  los  alcaides  a  quien  se  hacia  la 
paga,  y  asi  otras  cosas,  pidiendo  que  se  abajase  como  le  estaba  asegurado,  pues  se 
quedaua  el  fecho  en  libertad  para  poner  mas  g^nte  quando  la  necesidad  lo  deman- 
dase, y  que  haciéndose  tal  moderación,  la  renta  de  las  mesmas  tierras  supliría  á  lo 
que  se  requiriese  gastar,  y  que  quando  faltaie  el  Rey,  q  jsiaría  obligáis  á  lo  cum- 
plir &.  A  lo  qual  porque  de  dia  en  dia  esperauam  js  respuesta  da  V.  Al.  no  S3  le 
respondió  con  determinación,  mas  entreteniéndola  hasta  ver  lo  que  V.  Al.  man- 
dauan. 

Venido  Pedro  de  Frias,  hablamos  al  Rey  por  los  términos  que  V.  Al.  nos  en- 
viaron á  mandar,  justificando  la  demanda  cuanto  podimos  y  supimos,  sobre  todo 
declarándole  ser  esta  la  voluntad  de  V.  Al.  sobre  consu  ta,  y  que  pjr  ser  justo,  se  de- 
bía traer  á  efecto.  Metióse  el  negocio  eu  platica,  do  a  ávido  muchas  alteracio.ies,  y 
al  fyn  nos  otros,  conosciendo  que  al  presente  el  rey  de  Ñapóles  tenia  alguna  razón 
de  agrauiarse  de  aquel  asyenio  que  se  hizo,  e  que  podia  caber  moderación,  quejan- 
do en  libertad  para  proveer  á  la  necesidad  cuando  conviniese,  como  es  dichu,  veni- 
mos en  abaxar  de  aquello  tanta  contia  que,  tomando  las  tierras  en  aquel  numero 
de  los  VII  M.  ccLX  ducados  que  fueron  tasadas  de  renta,  los  quales  quedauan  al  rev* 
de  hazer  buenos,  podrian  bastar  otros  i  M.  ce  ducados,  para  lo  qual  le  demandava- 
mos  que  pusiese  en  poder  de  V.  Al.  a  Santa  gata,  que  es  vna  legua  de  R ¡joles,  de 
quatrosientos  vesinos,  fortisima  toda  la  villa  y  con  vna  fortaleza  al  cabo  della  que 
no  es  fuerte,  y  que  demás  desto,  pusiese  en  poder  de  V.  Al.  la  y  sola  que  es  dos  le- 
guas y  media  de  Cotron  que,  aunt^ue  no  tiene  muralla,  es  cosa  que  mucho  ynpor- 
ta  para  el  puerto  e  señorio  de  Cotron,  por  ser  a  dos  leguas  y  media  de  aquella 
cibdad  y  cerca  de  la  marina.  Dizese  que  renta  de  cada  año  seyscientos  ducados  y 
vn  feudo  de  Turpian  que  renta  otros  trescientos  ducados.  Verdad  es  que  le  pedi- 
mos y  seña'amos  mas  tierras,  pero  al  cabo  esto  fue  lo  ultimo. 

El  Rey  nos  a  puesto  delante  sobresto  de  Santagata  todas  sus  necesidades,  di- 
ciendo que  el  tenia  á  V.  Al.  por  señores  y  padres,  protectores  deste  reyno,  y  que  el 
conoscía  no  poderlo  sostener  syn  el  ayuda  e  fauor  de  vuestras  altesas,  y  que  ve- 
yendo  los  venecianos  agora  de  nuevo  poner  mas  tierras  en  poder  de  V.  Al.,  ellos 
tomarian  animo  para  hacer  lo  semejante,  que  seria  tanto  fuera  del  proposito  como 
se  podia  bien  indicar,  y  que  los  varones  deste  reyno  que  veyan  con  quanta  volun- 
tad V.  Al.  mirauan  el  beneficio  suvo  v  del  revno,  v  esto  les  hazia  tener  freno,  mu- 
darian  proposito  y  buscarían  otros  partidos,  y  que  aquella  Santagata  el  la  tenia 
dada  al  varón  de  la  Escaleta,  que  es  vasallo  de  V.  AL,  y  que  si  gela  [quitare,  que 
su  palabra  vernia  a  menos,  e  la  ysola  estaua  vendida  á  un  camarero  que  fue  del  rey 
Don  Fernando,  y  asy  otras  muchas  razones  a  las  quales  por  nos  otros  fue  respün- 
dido  y  satisfecho  que  a  lo  de  los  venecianos  que  dezia,  ninguna  razón  tenian  ellos 
para  ponerse  en  tal  demanda,  porque  ya  estaua  capitulado  que  por  el  socorro  y 
costa  que  hizieron  se  dauan  aquellas  prendas  y  que  no  podian  mas  pedir,  las  qua- 
les heran  de  muy  mayor  inportancia  y  valor  que  las  que  á  V.  Al.  se  avian  dado, 
aviendo  V.  Al.  gastado  muy  mucho  mas  que  ellos  en  esta  guerra  y  poniendo  sus 
Reales  personas  y  todos  sus  reynos  en  ella;  y  que  á  lo  de  los  varones,  verdad  era 
que  alguna  cosa  se  sentía  dellos,  no  de  buena  rayz;  pero  que  muy  mayor  freno 
les  pornia  quando  viesen  que  el  tenia  contentos  á  V.  Al.  y  estauan  en  toda  confor- 
midat,  lo  qual,  haziendose  esta  pequeña  cosa,  lo  saneava  todo;  y  que  á  lo  del  va- 
ron  de  la  Escaleta  era  lo  menos,  porque  aquel  era  vasallo  de  V.  Al.  y  no  avia  de 
hablar  y  mayor  mente  dándole  recompensa,  y  asi  otras  cosas  que  nos  parecieron 


1 82  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

que  hazian  al  proposito,  y  avn  declarándole  que  ninguna  cosa  devia  con  mayor 
vigilancia  procurar  que  la  gracia  y  contentamiento  de  V.  Al.  de  quien  toda  su  es- 
peran9a  y  conservación  estaua  pendiente  &.  A  lo  qual  nos  respondió  lo  que  de 
primero,  y  diziendo  quel  queria  escreuir  á  V.  Al.  e  darles  larga  cuenta  de  todo  y 
suplicarles  que  lo  judicasen  con  los  ojos  del  entendimiento  y  lo  pesasen  y  pensa- 
sen, por  quel  tenia  tal  confianza  en  V.  Al.  que,  sabiendo  la  particularidad  de  sus 
necesidades  y  aun  de  otras  cosas  que  a  nosotros  eran  ynnotas,  avrian  por  bien  de 
contentarse  con  lo  que  V.  Al.  tenian,  y  que  si  la  renta  de  las  tierras  no  bastase  á 
la  costa  de  las  fortalezas,  él  señalarla  tierras  en  Calabria  de  donde  se  cobrasen  del 
fuego  y  sal,  y  que  asy  la  cosa  vernia  a  bien. 

Nosotros,  no  teniéndonos  por  satisfechos  con  tal  respuesta,  le  deximos  que 
ya  esto  que  V.  Al.  agora  pedian  era  sobre  consulta  que  le  fezimos  y  que  no  la 
podiamos  permitir  ni  aprobar  por  ninguna  manera  syn  escreuir  á  V.  Al.  loque 
sentimos  &.  Sobre  todo  remitió  a  lo  primero,  e  pidió  á  mí  Gonzalo  Fernandez 
con  grande  aquexamiento  que  cumpliese  la  palabra  que  le  avia  dado  de  mo- 
derar aquel  asyento  de  lo  frate  quando  las  cosas  estouiesen  en  alguna  manera 
de  quietud,  y  asy,  no  pudiéndome  escusar  de  aquesto  porque  la  evidencia  del 
fecho  me  repunava,  vine  en  esto  con  acuerdo  e  consejo  del  Maestre  Racional 
que  asy  mesmo  le  pareció  ser  justo,  conviene  a  saber,  que  como  estaua  asentado 
el  sueldo  de  los  cclxv  ombres  a  razón  de  a  tres  ducados  de  oro  por  mes, 
se  reduciese  á  dos  ducados  y  medio,  que  son  treynta  reales,  que  es  precio  á  que  se 
podran  bien  hallar  los  peones  al  tiempo  de  agora,  en  que  se  abaxaron  de  aquel 
asiento  de  lo  frate,  i  M.  dccccvh  ducados  con  que  diese  la  Ysola  y  el  feudo  de 
Turpia  que  rentara  poco  menos  de  i  M.  ducados;  asy  que  agora  queda  la  paga 
de  las  cinco  fortalezas  en  x  M.  y  tantos  ducados,  y  asentado  que  sy  no  suplieren 
las  rentas  de  las  seys  tierras,  cunplirá  todo  lo  que  faltare  en  los  pagamentos  de 
la  comarca,  lo  qual  aun  no  esta  por  asiento,  pero  antes  que  yo  parta  se  asen- 
tará, porque  se  ha  de  meter  en  el  empeño  esto  de  la  Ysola  y  del  feudo  de  Turpia, 
como  V.  Al.  lo  enbiaron  á  mandar  con  los  carteles  que  hizo  de  su  mano  el  rey 
Don  Fernando. 

Miren  V.  Al.  quel  rey  quisiera  y  a  mucho  ynsistido  que  se  abaxase  asy  mesmo 
en  el  numero  de  la  gente,  y  como  no  le  avernos  fecho,  avn  que  nos  parecía  que  pu- 
diera al  presente  aver  lugar,  está  en  alguna  manera  quexoso,  y  creemos  que  lo  es- 
criue  a  su  enbaxador,  y  si  esto  se  fiziera,  ya  son  bastantes  las  rentas  destas  seys 
tierras,  y  no  haciéndose,  avn  queda  quel  rey  a  de  dar  de  cada  un  año  dos  mili  du- 
cados y  mas  sobre  lo  que  monta  la  renta  de  las  tierras,  por  que  nos  otros  no  ave- 
rnos venido  en  ello  syn  lo  consultar  coi  vuestras  altezas. 

Agora  quedo  a  dispusicion  y  voluntad  de  V.  Al.  sy  les  plaze  ynsistir  en  esto  de 
Santa  gata  por  que  la  diligencia  nuestra,  avn  que  avemos  puesto  lo  posible,  no  a 
bastado  a  poderlo  acabar.  Vean  en  todo  y  manden  lo  que  sea  su  seruicio. 

FA  Rey  querría  qu2  se  pusiese  una  persona  suya  con  facultad  y  hordenacion  de 
mi  Gonzalo  Fernandez  para  que  viese  sobre  los  oficiales  que  yo  en  nonbre  de 
V.  Al.  tengo  puestos  en  estas  tierras  para  co^er  las  rentas  y  entendiese  la  cuenta  de 
todo  ello  y  fuese  a  su  car^^o  de  fazcr  ciertos  los  x  M.  y  tantos  ducados  en  que  se  re- 
duzio  la  paga  de  las  fortalezas,  como  de  suio  es  dicho,  por  justificar  que  los  coge- 
dores no  hagan  fraude,  y  estos  x  M.  y  tantos  ducados  estén  ciertos  para  la  paga  de 
los  alcaydes.  Fn  esto,  avn  que  no  somos  de  acuerdo,  ya  sera  posible  que  se  haga 
por  las  razones  suso  dichas. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  1 83 

Pues  en  quanto  a  la  juridicion  a  de  ser  por  poder  y  a  nonbre  de  vuestras  alte- 
zas el  asyenlo  que  en  todo  se  tomare  y  de  la  manera  y  recado  en  que  quedaren 
ias  fortalezas,  quando,  plaziendo,  a  Dios,  Gonzalo  Fernandez  fuere  a  besar  vuestras 
Reales  manos,  les  dará  cuenta  y  razón  de  todo  ello,  nuestro  señor  las  Reales  vidas 
y  poderoso  estado  de  V.  al.  guarde  y  con  mucha  prosperidad  acreciente,  de  ñapo-- 
les  XIX  de  junio  de  1497 

»  por  quel  maestre  racional  es  ydo  fuera  de  ñapóles  a  la  ora  por  la  poca  salud 
que  ay  no  firmo  aqui. — De  V.s  R.sIVl.s  vmil  syer\o  que  sus  Reales  manos  besa 


G.°  Fernandez. 


3.' 


Carta  de  Gonzalo  Femandes  al  maestre  Racional  de  Valencia, 
embazador  del  Bey  e  de  la  Beyna  de  Espa  la. 

Muy  virtuoso  señor. 

Con  vn  mensagero  del  señor  cardenal  os  he  escrito  délas  cosas  daca  lo  que  ha- 
via  hasta  aquella  ora.   Lo  que  mas  ha  sucedido  es  quel  jueves,  que  fueron  9Ínco 
de  mayo,  los  condes  de  Lavria  y  Melito  y  Nycastro  y  el  señor  Elmerique  y  el 
señor  Onorato  con  9¡en  elmetes  y  dos  myl  peones  vinyeron  aquemar  el  arreval  de 
Muremano  donde  tengo  a  Pedro  de  Paz  con  quatrocientos  soldados  y  quaren- 
tacavallos,  el  qual  se  dio  tal  rrecavdo,  que  con  ayuda  de  nro.  señor,  los  desbara- 
to ,  tomo   les  y  mato  les    quarenta  cavallos;  fueron  muertos  mas  de  quarenta 
hombres,  presos  mas  de  otros  trenyia  en  que  havya  artos  hombres  de  byen  y 
entrellos  vn  Baltasar  de  Mafeo  ques  gran  traydor.  El  castillo  de  Urso  marco  se  nos 
entrego  alos  viii.  deste  mes.  El  de  Belvider  se  entrega  oy,  segund  estava  concerta- 
do; la  gente  que  embiastes,  señor,  se  junto  comigo  el  sábado  que  fueron  alos. 
vii;  es  la  mas  gentil  compañya  de  peones  que  he  visto  y  de  mas  hombres  de 
byen;  dios  nos  de  buena  ventura.  Hasta  oy  no  havemos  hecho  cosa  que  de  contar 
sea  hasta  rrecebir  estos  castillos  que  estavan  patiados,  y  porquel  tiempo  ha  hecho 
estos  dias  del  mas  bravo  yvyerno  que  he  visto,  presto,  con  ayuda  de  nro.  señor 
oyra.  v.  m.  cosa  que  os  plega.  De  Sisilia  no  son  pasados  mas  délos  rocines  que  ya 
he  escrito,  y  vn  mensagero  myo  vyno  oy  dalla,  y  no  hay  memoria  ny  ahun  vo- 
luntad de  mas,  asy  que  dalli  no  espereys,  señor,  remedio;  y  sobre  haver  llegado  las 
cartas  déla  senyora  reyna  y  vuestras  y  de  Garcilaso  me  desconfian  y  mejor  que 
antes.  Asi  que  otro  remedio  sa  de  buscar,  pues  alli  no  lo  hay,  por  que  estas  cosas 
stan  ental  estado  por  la  gente  que  yo  he  embiado  a  Monteleon,  que  no  me  queda 
fuerza  para  pasar  al  rey  como  mandays  y  devria  ser,  que  nynguna  cosa  deseo 
mas,  para  boluer  a  Monteleon  arremediar  aquello  que  cada  dia  se  pierde;  mas  tan 
poco  hay  manera,  porque  sy  dexo  esta  parte,  estos  enemygos  ganaran  en  dos  dias  lo 
que  hauemos  ganado  en  meses,  y  se  socorrerá  Cosencia  y  se  juntaran  con   el  de 
Aubeny.  Dexar  proveydo  esto  y  yr  yo,  no  hay  para  ello  cavdal:  lo  de  aquella  parte 
esta  peligroso  por  quel  francés  gana  siempre  por  la  buena  voluntad  délos  pueblos 
y  mala  orden  de  nuestra  gente  que  no  obedecen  a  Jacobo  conde  quanto  devrian 
asy  italianos  como  castellanos.  Oy  he  sabido  quel  castillo  Darena  esta  en  aprieto  y 
que  si  no  se  socorre  presto  se  perderá,  y  sy  aquel  perdemos,  aquel  queda  fuerte  en 

I    Desde  aquí,  autógrafo. 


184  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

aquella  parte  y  se  pasara  alos  casares  de  Cosencia  ala  ora,  que  lo  desean  los  vylla- 
nos  como  la  vida,  y  ahun  questos  yo  los  tenga  aquy  y  apretados  como  espero  en 
dios  que  sera,  sy  aquel  vyene  alli  es  forjado  boluer  yo  ael,  por  quesla  parte  mas 
rezia,  y  por  que  los  pueblos  conel  nos  destruyrian  sy  aquy  nos  atajasen,  y  es 
forjado  tomar  otro  termyno,  y  pasar  adelante  es  ynposible  agora,  asy  por  los 
pocos  que  somos  y  las  tierras  de  contrarios  que  hauemos  de  pasar,  como  porque 
avn  el  thesorero  se  tiene  el  dinero  en  Sisilia  y  no  tengo  peón  ny  cauallero  que 
quiera  tomar  armas  sy  no  para  lo  que  no  puede  escusar,  porque  se  les  deuen  cinco 
meses  y  no  veen  senyal  de  paga;  ved  sy  es  confusión.  No  se  otro  rremedio  sy 
no  que  don  Juan  de  Ceruyllon  venga  con  L  hombres  darmas  sy  ser  podra 
y  otros  quynientos  peones,  según  he  escrito,  y  conesto  lo  daquy  y  de  toda  la 
provincia  se  proveerá  de  manera  que  con  ayuda  de  nro.  señor  en  diez  o  quinze  dias 
libraremos  toda  la  prouin^ia  de  manera  que  aquel  Davbeni  quede  cercado  en  Gi- 
rache  con  pueblos  y  senyores  déla  tierra,  y  fornydos  estos  pasos  de  Calabria,  de 
manera  quel  senyor  Cardenal  y  Jacobo  conde  la  tengan  a  su  voluntad  y  el  conde 
Dayelo  el  sytio  de  Cosencia,  ahun  que  durase,  lo  qual  yo  creo  y  no  haria  syntiendo 
rretraydo  a  Avbeni  se  daria  según  las  senyales  yo  podría  yr  conlos  que  dalla  vi- 
niesen y  con  mas  gente  déla  provincia  a  juntarme  conel  senyor  Rey  dentro  de  vn 
mes  y  des'. a  provincia  se  hauria  dinero  grande  para  lo  que  fuese  y  quedase  por 
modo  que  Su  ^\^  seria  muyt  seruido  y  llegaríamos  a  tiempo  que  fuese  lo  que 
señor  escrevis.  Dotra  manera  dudo  que  cosa  buena  pueda  ser  y  en  todo  haura 
trabajo.  Suplicos  Señor  lo  trabajeys  quanto  podreys  con  la  senyora  Reyna  y  por 
todas  las  vias  que  sera  posible;  y  quando  toda  voluntad  faltase,  concerialdo  con 
el  mysmo  don  Juan,  que  cinquenta  hombres  darmas  y  cinquenta  cauallos  lijeros 
aquy  se  podran  pagar,  dexando  los  hombres  darmas  ytalianos  que  los  pague  el 
Cardenal  y  conlos  ginetes  que  faltan  enestas  capitanías.  Asi  que  esto  podra  pagar 
se  acá,  y  en  todo  caso  deueys  trabajar  esto  por  me  hazer  merced  y  presto  quanto 
sera  posible,  por  que  dotra  manera  lo  de  Monteleon  se  perderá  y  esto  daquy  no  se 
sufrirá  mas  de  quanto  aquello  durare  y  no  se  podra  hazer  mas  de  defender  la  par- 
te en  que  cabremos  y  no  me  podre  juniar  con  el  Rey  y  sera  gran  desastre  que  en 
solo  defender  se  ocupe  la  gente  de  Su  M.t  VeJ  lo  vSeñor  y  rremediaJ  por  dios.  A 
Sus  altezas  escrivo  Señor,  suplicos  lo  encamynes;  lo  que  mandastes  daquella 
gente  honrada  de  Lipar  se  haz?,  y  cumplirá  asy  como  lo  mandays. 

Los  arneses  y  cubiertas  porque  el  Cardenal  ha  escrito  ala  señora  rreyna  y  yo 
a  Ñuño  do  Campo,  os  suplico  encamynes  señor  quan  presto  se  podra,  que  hay  ne- 
cesidad que  lo  reqyere. 

De  don  Juan  de  Cervillon  he  sabido  de  parte  (jyerta  que  tiene  mucha  voluntad 
de  venyr  acá  porque  hay  mayor  ne.^esydad  dello;  os  pydo  por  merced  lo  traba- 
jeys, y  como  sea  brevemente,  pves  la  necesidad  daca  no  sufre  dila-^ion.  Miguel 
de  Fuenterravia  ma  dicho  que  escrive  para  que  vengan  pierios  españoles  hombres 
darmas  por  my  rruego  y  escryve  seles  que  vos  señor  les  hareys  dar  pasage  v 
modo  de  poder  venyr.  Sy  a.  v.  m.  rrequerieren  sobrello,  os  suplico  que  de  dinero 
y  de  pasage  les  ayudeys  hasta  juntar  se  comigo.  Los  contrarios  que  estavan  en 
Layno  han  rrecogido  toda  la  gente  que  puedan:  dizen  que  vyenen  por  la  vya  déla 
Mendolara  a  entrar  se  en  este  Val  de  grado:  lo  que  sucederá  os  haré  señor  sa- 
ber Nro.  señor  vrá  virtuosa  presona  guarde  y  estado  acreciente  como  desea:  de 
Castro  Villar  a  \in\.  de  Mayo  K 

I     S.  a.  1498  (?). 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  1 85 

A  Guyilermo  Saco  os  pydo  por  mer(jei  señor  hayays  por  encomendado  ques 

buen  hombre,  y  le  mandeys  muy  pr^su  despachar  a  este  o  a  otro  con   rrepvesta 

dastas  cosas  y  avisj  délo  dalla,  porque  yo  creo  que  converna  mudar  me  de  Castro 

\':llar,  y  antes  me  convernya  sabsr  lo  que  dalla  devo  esperar.  En  vuestra  merced, 

s.'ñor  queda 

Gonzalo  Fernandez  K 

Señor,  mucho  seria  provechoso  para  distraer  a  Mose  Davbeny  que  pasasen 
cnla  rreba  marina  ^inco  o  seys  galeas  destas  venei^ianas  que  fuesen  meior  arma- 
das sy  ser  pvdiese  que  estas  que  acá  vinyeron,  para  que  pvdiese  saltar  entierra  al- 
guna gente  dellas  ahazerdaño,  que  estas  (jinco  vi-^nen  muy  desacompañadas,  mas 
quando  no  pvdyere  ser,  venga  señor  ordenación  para  que  estas  se  pasen  alia,  que 
vnas  (^inco  fustas  de  Taranto  nos  hazen  mala  obra  enaquella  parte  porque  no  hay 
quyen  les  vaya  ala  mano,  y  las  de  Frant^i  de  Pav  y  de  fray  Jacobo  quedaran  en 
estotra  marina,  que  sera  gran  favor  añras  cosas.  Con  estotras  cosas  os  pydo  por 
merced  tengays  cuydado  desia. 

Por  la  copia, 
A.    P.   Y    M. 


III 

CARTA 

DE  D.**  Juana  de  Austria  \  Felipe  íí.  (i 5  Noviembre  i55(S). 

Muy  alto  y  muy  F^oderoso  Señor. 

Los  despachos  que  lleua  Pero  Menendez  y  han  ydo  por  tierra  estos  dias  dupli- 
cados son  de  3o  del  passado  y  5  del  presente,  en  que  se  ha  scripto  a  Vuestra  Magesta  1 
todo  lo  que  hasta  entonces  auia  que  dezir;  y  assí  temé  p  jco  que  rcsp  )nder  a  la  Car- 
ta que  estos  dias  he  recibido  de  Vuestra  Magestad  d¿  i6  del  dicho  mes  pasado,  qu  * 
vino  por  tierra  con  la  duplicada  de  seys  de  settie.nbre,  y  fue  muy  gran  merced  pa- 
ra mi  saber  que  Vuestra  MagestaJ  estouiesse  c  )n  salud*  plegué  a  nuestro  señor  de 
continuársela  com  >  es  menester  y  que  en  esto  de  las  pazes  que  se  tratta  se  haga  y 
concluya  lo  que  conuiene  al  bien  y  quieiud  de  la  cristiandad,  para  que  con  mas 
breuedad  podamos  tener  a  Vuestra  Magestad  en  estos  Reynos  donde  tan  nesessaria 
es  su  presencia;  y  aunque  por  lo  que  se  ha  scripto  haurá  Vuestra  Magestad  enten- 
dido la  prouision  que  se  le  ha  hecho  y  en  el  estado  que  quedaua  lo  demás,  de  que 
no  estaua  yo  con  poca  pena  y  cuydaJo  ver  que  tardaua  tanto  la  flota  de  las  Indias, 
ha  plazido  a  Dios  que  hoy  he  recibido  vna  carta  de  los  officiales  de  la  casa  de  la 
contratación  de  Seuil'a,  con  copia  deotraque  al  obispodeLugo  scriuio  vn  Juan  Gar- 
cía Jaques,  que  tienen  en  los  A^^ores  el  prior  y  cónsules  de  aquella  ciudad,  y  de  ot;a 
de  Pedro  de  las  Ráeles  sobre  la  llegada  de  las  flotas  de  Tierra  firme  y  Nueua  España 
a  aquellas  islas  de  los  A(jores;  me  ha  parecido  dar  auiso  a  Vuestra  Magestad  desta 
nueva  porque  podria  llegar  a  tiempo  que  conuiniese  mucho  al  servicio  de  vuest;a 
magestad  y  bien  de  los  negocios  saberlo,  y  he  mandado  que  con  esta  carta  y  las  di- 
chas Copias  se  despache  por  tierra,  y  en  llegando  estas  flotas  a  Sanct  Lucar,  donde 

I     La  cortesía  y  firma,  autógrafas. 


l88  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

quisiera  h acompañarme  lo  ejecutasse  y  me  siguiera;  y  solo  lo  ¡sieron  el  casique 
D.n  Martin  Acaupotop  y  el  capitán  Antonio  de  Padua,  con  siete  yndios  de  su  co- 
mando, y  también  los  dos  intérpretes  Gregorio  Ledesma  y  Silbestre  Corro,  con 
quienes  marché,  y  llegamos  aser  noche  á  distansia  de  sinco  leguas  de  la  nominada 
reducsion,  en  la  entrada  del  Monte  grande,  senda  de  Macomita. 

Dia  27.  Caminamos  como  seis  leguas  al  Nasiente,  por  entre  bosques  y  cañadas 
pequeñas,  y  venimos  aser  noche  a  al  Po^o  de  Toleché,  por  motivo  de  estar  el  otro 
pozo  retirado  y  ser  la  senda  muy  serrada. 

Día  2S.  Caminamos  como  seis  leguas  al  Nasiente,  por  entre  montes  y  cañadas 
pequeñas,  y  venimos  aser  noche  á  un  campo  avierto. 

Día  29.  Caminamos  como  trese  leguas  al  Nasiente,  y  venimos  aser  noche  á 
Pi.ibCy  que  interpreta  en  nuestro  castellano  Atamisqui  (pequeño  arbolillo);  después 
de  haver  parado  llegó  un  indio  de  la  nasion  tova  y  nos  dio  notisia  como  los  yndios 
hijos  de  Quiguiri,  quedavan  buenos  en  el  Chaco;  con  cuía  notisia  salimos  del  cui- 
dado que  teníamos. 

Día  3o.  Caminamos  como  quinse  leguas  al  Nasiente,  por  entre  montes  y  dilatadas 
angosturas,  é  hisimos  noche  en  Malaguc,  que  interpreta  el  Po^o  de  Juan  Tomás. 

Dia  3i.  Caminamos  cossa  de  seis  leguas  al  Norte,  por  entre  montes  y  angostu- 
ras, y  venimos  aser  noche  en  Taglaé  que  interpreta  Po\o  grande,  y  dormimos 
con  sobresaltoso  cuidado  por  los  continuados  rugidos  de  leones  y  tigres  que 
abundan. 

Día  i.°  de  Junio.  Caminamos  como  sinco  leguas  al^Norte,  por  entre  montes  y 
angosturas,  y  hisimos  noche  en  Aqueieé  alias  Po^o  del  simboi. 

Día  2.  Caminamos  como  quinze  leguas  al  Norte,  por  entre  montes,  y  venimos 
á  hazer  noche  en  la  Puerta  de  Macomita,  sobre  las  márgenes  del  Rio  grande. 

Día  3.  Caminamos  como  seis  leguas  al  Nasiente,  y  nos  fué  pressiso  romper  un 
gran  trecho  del  monte  á  causa  del  vanado,  é  hisimos  noche  sobre  el  Rio  grande,  á 
quien  los  yndios  llaman  Ver  me  jo, 

Dia  4.  Caminamos  como  doze  leguas  al  Sur,  iendo  ronpiendo  algunos  retasos  de 
montes,  y  paramos  esta  noche  en  Yvismaqué,  que  quiere  desir  Laguna  del  pescado. 

Dia  5.  Caminamos  cossa  de  doze  leguas  al  Sur  por  campos  y  cañadas,  é  hisi- 
mos noche  en  Opatolé,  alias  lugar  donde  murió  la  yndia  mo^a. 

Día  6.  Caminamos  cossa  de  doze  leguas  al  Sur  por  campos  y  poco  monte,  é  hi- 
simos noche  en  Casopelic  ó  Tren  de  los  españoles,  por  ser  esle  lugar  donde  sentó 
su  campo  el  S.r  D."  Juaquín  de  Espinossa,  en  la  entrada  que  hizo  al  Gran  Chaco, 
de  consentimiento  ó  por  concurso  del  Kxmo.  S.oi"  D."  Pedro  Ceballos,  y  también 
porque  sentamos  el  nuestro  con  el  S.or  D."  Gerónimo  Matorras  el  año  de  sete- 
sientos  setenta  y  quatro.  Hstá  este  sitio  sobre  una  laguna  grande  cuio  margen 
adornan  verdes  y  ermosas  arboledas  de  Pájaro  bobo  (assí  llaman  á  estos  barbóles) 
y  otras  de  vinal. 

Dia  7.  Camin  «mos  cossa  de  doze  leguas,  siempre  al  Sur,  y  venimos  á  hazer  no- 
che al  otro  lado  de  un  pequeño  palmar,  en  Imagaié,  que  quiere  desir  Laguna  ceca, 
que  está  inmediata  a!  río. 

Día  8.  Caminamos  como  quinze  leguas  al  Sur,  por  campos  y  algunos  cortos 
montesinos;  encontramos  á  un  yndio  de  nasion  tova  que  venía  con  tres  mugeres 
propias,  y  preguntándole  que  notisia  me  dava  de  los  yndios  mocobiés,  me  respon- 
dió que  savia  estaban  en  La  Cangayé  ó  Acananagayeé;  con  esta  notisia  fuimos  aser 
noche  en  Tupaquesinsinit,  lugar  de  grietas  pequeñas  en  la  superfisie  de  la  tierra. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  l8g 

Día  9.  Caminamos  como  diez  y  seis  leguas  al  Sudueste  por  canpos  y  cañadas  y 
algunos  retasillos  de  monie,  pero  de  muy  buen  camino,  é  hisimos  noche  serca  de 
una  laguna  llamada  Maquirimit,  que  interpreta.  Agua  negra.  A  cossa  de  la  orasión 
vimos  venir  una  patrulla  de  yndios  mocobiés,  áe  la  parte  de  abajo,  cuia  vista  nos 
^ausó  vastante  sobresalto;  pero  Dios  quiso  consolarnos,  porque  luego  que  llegaron 
"se  apeó  el  casique,  hasiendo  lo  mismo  los  demás  de  su  comitiva,  y  me  abló  por 
medio  de  los  intérpretes  disiendo  se  alegrava  infinito  de  verme  por  su  pais,  que  no 
lubiesse  recelo  alguno,  pues  solo  deseaba  saber  el  fin  de  mi  venida.  Respondile  que 
yo  tan)bicn  selebrava  en  estremo  su  salud  y  vista,  y  que  esperava  de  su  noble  pro- 
seder  y  lealtad,  cumpliría  conmigo  y  mis  aconpañados  los  términos  amistosos  que 
acoslumbravan  él  y  los  de  su  nasion;  y  que  el  fin  de  mi  venida  era  solo  el  amor  y 
voluntad  grande  que  les  tenia  y  á  desirles  de  orden  del  SeñorGovernadoryen  nombre 
del  Rey  mi  Señor,  que  sin  embargo  de  aver  finalizado  sus  días  el  señor  Matorras, 
con  quien  selebraron  pazes  el  año  passado  de  se'enta  y  quatro,  siempre  estava  pron- 
to el  enunpsi^do  Señor  Arias  fqui^n  se  allava  con  el  interino  govierno  de  la  provin- 
sia)  á  verificar  los  tratados  establesidos  por  el  sitado  finado  Governador,y  deseoso  de 
verlos  rindiendo  adoraslones  al  verdadero  criador  de  cielos  v  tierra,  á  cuvo  fin  tiene 
informado  á  nuestro  soberano,  de  cuia  cathólica  piedad  no  se  duda  venga  en  con- 
■desender  con  esta  súplica  y  dar  su  bendision  y  lisensia  para  la  construsion  de  sus 
pueblos.  A  esto  me  respondió  que  lo  mismo  deseavan  él  y  los  demás  casiques  de 
su  nasion.  Viendo  esto,  pedí  al  Todopoderoso  les  conservasse  en  tan  buenos  pro- 
pósitos, para  que  abrasando  su  santa  ley  lograsen  el  fruto  de  la  redension.  Este 
casique  se  nombra  Lachiquitín;  de  edad  como  de  sesenta  años,  de  alegre  rostro  y 
respelosso;  este,  poco  después  de  la  orasion  se  retiró  á  su  toldería;  esta  misma  no- 
che, como  á  las  onze,  sentimos  un  tropel  de  animales  que  se  asercava  á  nuestro 
Real,  y  aunque  nos  asustamos  alg()  salimos  breve  del  cuidado  con  la  llegada  del 
mismo  casique  que  venía  con  algunos  yndios,  disiéndome  que  solo  por  acompa- 
ñarme havía  buelto;  esta  noche  pasamos  lo  mas  de  ella  en  conbersar  con  él,  ad- 
quiriendo yo  del  algunas  notisias  á  mi  favor,  y  mostranJosse  muí  afable  conmigo 
V  los  míos,  se  retiró  á  su  toldería  como  á  las  nuebe  de  la  mañana  del  día  diez. 

Día  10.  Este  día  no  caminamos,  p(jr  aber  venido  los  yndios  signipeSy  de  los 
quales  me  avisó  el  Capitán  de  mi  pueblo,  Antonio  de  Padua,  al  tiempo  que  me 
hallava  resando  el  Ofisio  divino,  y  como  lo  viesse  sobresaltad  >,  me  levanté  pron- 
tamente á  resevirlos;  ableles  á  todos  con  cariño  y  les  d¡»e  se  apeasen  de  sus  cava- 
líos,  lo  que  executaron  luego,  m  )strándose  (al  pareser)  muí  alegres,  aunque  no 
dejaba  yo  de  desconfiar,  por  la  arraigada  enemistad  que  estos  tienen  con  los  yn- 
dios de  mi  pueblo,  y  aber  venido  todos  armados  y  embijados  como  para  pelear; 
en  este  casso,  un  indio  guaraní  (cautivo  de  los  mocobiés)  llamado  Andrés,  criado 
del  finado  Paykin,  que  por  acaso  avía  quedado  con  nosotros  de  la  comiti- 
va de  LacA/^u/í/«,  sospechando  ó  conosiendo  alguna  intensión  dañada  en  ellos, 
montó  á  cavallo  y  con  mucha  aselerasion  fué  á  la  toldería  del  susodicho  ca- 
sique á  dar  notisia  que  los  signipes  me  querían  matar,  con  cuia  notisia  llegó  en 
breve  Lachiquitín  con  su  gente  armada,  montados  á  cavallo,  y  se  formó  en  for- 
ma de  batalla  á  mi  lado,  conosiéndoles  yo  en  el  semblante  lo  enojados  que  ve- 
nían; y  estando  un  buen  rato  en  suspensión,  llegaron  tras  ellos  todas  las  mugeres, 
ho  sabiendo  estas  como  darnos  á  entender  el  gosso  que  tenían  de  aliarnos  vivos;  y 
para  darlo  á  entender  se  esplicavan  dando  grandes  palmadas,  acsion  que  acostum- 
bran en  casos  de  gosso,  alegría  ó  regosijo.  Después  que  dio  lugar  el  enojo  al  dicho 


igO  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

casique,  me  dijo  que  fuese  con  él,  con  los  de  mi  comitiva,  á  dormiir  á  su  toldería 
porque  los  otros  no  intentas2n  hurtarnos  las  cabalgaduras,  ó  por  vernos  solos  y 
pocos  nos  isiesen  algún  otro  daño.  Esto  dijo  en  voz  alta  y  clara,  de  manera  que 
pudieran  oirlo  y  entenderlo  todos  los  signipes,  y  noté  que  ninguno  de  ellos  habló 
palabra;  no  quise  que  en  mí  conosiesen  mosion  alguna,  y  les  dije  á  los  dichos  sig- 
nipes que  me  retirava  con  el  casique  Lachiquitin  á  su  toldería,  por  pasar  con  él 
al  siguiente  día  á  lo  del  casique  Queiaveri,  y  me  respondió  uno  de  ellos:  yo  qui- 
siera también  acompañarte  y  saber  el  fin  de  tu  venida,  pues  sobre  lo  que  determi- 
nasen los  casiques  mocobíes  queremos  nosotros  tener  parte  también  y  sujetarnos 
á  sus  tratados.  A  esto  Les  dije:  pues,  hijos,  mañana  nos  veremos  con  el  casique 
Queiaveri,  y  trataremos  sobre  nuestros  asuntos;  con  lo  qne  caminé  como  quatro 
leguas  á  la  dicha  ranchería  (por  campos  y  tal  qual  angostura)  donde  hise  noche  y 
y  nos  ospedaron  mui  alegres,  con  alguna  carne  y  frutas  silvestres. 

Día  1 1 .  Caminamos  como  sinco  leguas,  siempre  al  Sudoeste,  por  campos  y  algu- 
nos retasillos  de  montes  (pero  tales  que  por  ellos  pudieran  transitarcarruajes)acom- 
ñados  del  casique  Lachiquitin  y  algunos  de  sus  indios,  yalogamos  (sic)  en  el  paraje 
llamado  la  La  Cangaye,  en  donde  alié  mui  claras  las  cruzes  que  en  un  árbol  de 
vinal  hizo  gravar  el  Señor  Matorras,  con  la  fecha  del  año  y  día  en  que  llegamos; 
después  de  un  buen  rato  de  llegados,  vino  el  casique  Queiaveri,  con  dies  indios  a 
verme;  saludóme  atento  en  su  idioma,  disiéndome  se  alegrava  ubiesse  llegado  con 
perfecta  salud:  que  procurase  descansar,  que  mañana  hablariamos  despasio;  con 
lo  que  se  retiró  sin  desir  mas  palabra. 

Día  12.  Este  día,  como  á  las  ocho  de  la  mañana,  vino  dicho  Queyaveri  á  visi- 
tarme con  los  mismos  dies  yndios;  después  de  tomar  asiento  me  preguntó  como 
estava;  á  que  respondí  que  algo  molido  del  camino  (al  oir  esto  se  rió)  pero  que 
todo  lo  dava  por  vien  empleado  por  el  gusto  que  tenía  de  haverlo  visto  y  conosido, 
para  poner  en  cgecusion  el  orden  que  llebava  del  Governador.  Preguntóme  enton- 
ces el  fin  de  mi  venida.  Sabe,  noble  y  leal  casique,  le  dije,  que  a  sido  tan  plausible 
y  agradable  vuestra  embajada  en  el  magnánimo  y  piadoso  corazón  del  coronel 
D.n  Francisco  Gavino  de  Arias,  Governador  y  Capitán  General  de  la  provincia  del 
Tucumán,  que  para  mostrar  este  júbilo  y  ascr  ostentasion  del  agrado  con  que  la 
resibió  y  admitió,  me  manda  á  que  en  su  nombre  os  dé  las  grasias  de  tan  zeloso 
mensaje  como  le  as  mandado  y  os  haga  saber  el  deseo  que  tienen  los  cristianos  de 
veros  alistados  vajo  las  vanderas  de  nuestra  santa  Madre  Iglesia;  y  para  prueva  de 
esto  os  manda  el  mismo  bastón  con  que  el  año  pasado  se  hisso  distinguir  al  prin- 
cipal casique  de  los  demás,  para  que  en  nombre  del  Rey  de  las  Españas  su  amo, 
djmines  y  presidas  estos  vastos  payses,  hasiéndote  reconoser  por  General  de  lodos 
loi  demás  casiques  que  avitan  estos  dilatados  terrenos,  por  convenir  assí  al  Real 
servisio  de  ambas  Magestades.  Resivió  el  bastón  con  grande  alegría,  assí  él  como 
todos  los  demás  que  le  acompanavan.  Pidióme  que  el  siguiente  día  hisiese  la 
misma  relasion  en  presensia  de  los  demás  casiques,  que  para  este  fin  los  conboca- 
ría  y  haría  juntar.  Respondile  que  lo  aria  de  buena  gana,  y  con  esto  se  retiró. 

Día  1 3.  Este  día,  vien  temprano,  vino  el  mensionado  casique  General  del  Gran 
Chaco,  con  todos  ios  casiques  que  pudo  conbocar,  en  cuia  presensia  hisse  la  ante- 
sedente  relasion,  á  que  toaos  asisrieron  con  grande  gosso,  golpeándose  las  manos 
en  señal  de  alegría;  acabada  esta  funsion  pregúnteles  que  tal  les  paresía  la  elecsión 
del  Governador,  echa  en  la  persona  de  Qucya^jeri,  A  esto  respondieron  con  la 
misma  algazara  y  golpes  de  manos  que  antes,  y  disiendo  estava  mui  buena,  porque 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  IQI 

<¿ueya»eri  era  el  más  valeroso  y  esforzado  que  tenía  el  Chaco,  y  que  allavan  por 
muí  conveniente  que  el  dicho  Queyaveri,  como  prinsipal  casique  y  General  de 
ellos,  pasase  con  otros  quatro  casiques  á  la  ciudad  de  Salta  á  dar  las  gracias  al 
Señor  Governador  y  tratar  despasio  en  asumpto  á  sus  reducsiones,  puesto  que  les 
franqueava  el  Real  amparo  de  nuestro  Monarca;  aseptó  gustoso  este  pareser  el 
sitado  Casique  General,  y  conosiendo  yo  en  los  yndios  algún  rezelo  para  este 
viaje,  por  razón  de  unas  muertes  de  christíanos  egecutadas  por  unos  yndios  vaga- 
mundos, y  que  aunque  estos  havían  sido  repreendidos  con  vastante  severidad  (se- 
gún me  hisicron  constar  dichos  casiques)  les  quedava  la  sospecha  de  que  los 
christianos  quisiesen  tomar  salisfacsion  de  dichas  muertes;  y  para  quietarlos  y 
quitarles  los  temerosos  rezclos  que  tenían,  me  prometí  el  quedar  en  reenes  en  sus 
tolderías  con  sus  familias  hasta  su  regreso,  manteniéndome  con  frutas  silvestres  y 
caza  como  hasta  allí  lo  avían  echo,  y  aunque  no  l(j  ¡sieran  me  quedaría  gus- 
to[so],  pues  todo  mi  deseo  es  el  de  sacrificar  mi  vida  por  la  conversión  de  infieles. 
Admitieron  gustosos  mi  propuesta  y  se  retiraron  á  disponer  la  caminata. 

Día  14.  Este  día,  sobre  tarde,  volvió  el  casique  General,  solo,  y  resó  con  nos- 
otros de  rodillas  las  orasiones,  y  yo  tomé  el  travajo  de  enseñarle  gustosísimo, 
viendo  su  atension  y  súplica,  que  servía  de  exemplo  á  los  demás. 

Día  i5.  De  sobre  tarde,  vino  el  casique  General  y  me  dijo  que  havía  mandado 
á  todas  las  yndias  trajesen  paja  para  aserme  una  pequeña  chossa  donde  me  pu- 
diera guareser  de  los  intemperies. 

Día  16.  Vino  mui  de  mañana  el  casique  sitado  y  le  supliqué  me  despacharse  á 
todos  los  jóvenes  para  irlos  inponiendo  en  la  doctrina  cristiana;  al  punto  me  los 
mandó  y  vinieron  obedientes  á  su  mandato;  se  juntaron  los  muchachos  y  mosos 
y  asistió  también  el  nominado  General  á  la  doctrina,  mandándoles  que  en  adelante 
concurriesen  de  mañana  y  tarde,  sin  que  fuese  menester  volverlo  á  prevenir.  Noté 
en  estas  criaturas  la  ovediencia  y  temor  á  sus  casiques,  como  assimismo  su  dozi- 
lidad  y  el  amor  con  que  tratan  al  cristiano;  cosa  particular,  pues  tengo  esperien- 
sia  de  lo  contrario  en  otra-;  nasioncs  redusidas;  de  muchos  años  á  esta  parte  son 
los  pequeños  tímidos  al  español  y  inovcdientcs  á  sus  mayores. 

Día  17.  Luego  que  salió  el  sol  vinieron  todos  los  muchachos  á  que  les  enseñase 
á  rezar,  y  asistió  el  casique  General  con  sus  yndios,  y  continuaron  sin  novedad 
asta  el  veinte  v  uno  inclusive. 

Día  22.  Este  día  caminó  el  sitado  Qucyavcri,  casique  General,  con  quatro  de 
sus  casiques,  para  Salta,  condosidos  por  el  intérprete  Gregorio  Ledcsma,  el  casi- 
que D.n  Martin  Acrupotop,  el  capitán  Antonio  de  Padua  y  tres  de  sus  yndios, 
dejando  dicho  Qucyavcri  encargado  la  asistencia  á  la  doctrina  y  la  de  mi  persona. 

Día  23.  Mandé  levantar  el  estandarte  de  la  Santa  Cruz  como  por  señal  de 
posesión  del  lugar  donde  avía  de  erigirse  el  primer  templo  y  construirse  el  pueblo; 
aviendo  echo  esta  diligcnsia  con  la  reverensia  devida,  les  mostré  quanto  se  necesi- 
lava  para  la  formalidad  de  una  poblasión,  y  que  lo  prinsipal  era  la  yglcsia  y  cam- 
panas; y  mostrando  gran  deseo  dj  verlo  egecutado  assi,  me  ofresieron  traer  pronta- 
mente una  campana  que  se  allava  de  allí  corta  distancia  en  la  ciudad  de  la  Con- 
sepsion,  destruida,  que  según  varias  noticias  dista  treinta  leguas  de  San  Juan  de 
las  siete  corrientes^  como  lo  executaron  llevando  para  el  efecto  al  intérprete  5/7- 
vcstrc  Corro  y  el  aparejo  en  que  traje  mis  pozuelitos;  y  á  los  tres  días  bolvieron 
traiendo  la  referida  canpana,  que  hise  colocar  en  unos  palos  altos,  para  llamar  á 
rezar. 


tg^  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

Día.  24.  Bino  el  casique  Lachiquitin  con  toda  su  gente  y  me  dijo  que  de  orden 
del  casique  General  venía  á  acompañarme,  cuidar  de  mi  persona  y  de  la  asislensia 
al  resso  asta  su  regresso. 

Día  25.  Vinieron  quatro  mosos  mocobíes  y  me  dijeron  que  de  mandato  de  su 
casique  General  venían  á  acompañarme  y  asistir  á  la  doctrina  asta  que  el  volvies- 
se;  uno  de  estos  traía  arco  y  flechas  en  la  mano;  pero  luego  que  se  vajó  del  cava- 
lio  dejó  caer  al  suelo  las  armas  y  me  dijo:  Padre  amigo;  Dios  sea  contigo  y  te  dé 
su  grasia,  le  dije;  asistieron  todos  á  la  doctrina  y  les  mandé  que  no  dejasen  de 
venir  siempre,  siempre  que  pudiesen;  assi  lo  aremos,  respondieron,  y  se  re- 
tiraron. 

Día.  26.  Me  mandó  á  desir  la  casica  Generala,  que  con  otras  mugeres  se  iba  al 
campo  á  buscar  algunos  cogollos  de  palma  y  frutas  para  regalarme;  que  no  notas- 
se  su  defecto  en  la  doctrina;  agradesile  la  atension  y  mandé  á  desirle  que  podía  irse 
quando  le  paresiese;  con  esto  se  fueron  y  volvieron  luego  sin  dilasion.  Pasamos 
los  siguientes  días  asta  el  primero  de  Julio  sin  cosa  notable  y  con  la  misma  asis- 
tensia. 

Día  i.°  de  Julio.  Después  de  la  doctrina  se  quedaron  á  parlar  en  mi  chossa  seis 
yndiüs  y  se  estubieron  asta  mas  de  media  noche  selebrando  el  idioma  español. 

Día  2.  Vino  muí  de  priessa  un  yndio  a  mí  chossa;  saludóme  y  luego  le  pre- 
gunté á  que  venía,  y  me  respondió  que  á  resar;  y  assí  que  le  enseñasse  luego; 
yselo  assí  y  quedó  mui  contento  y  nos  mantubimos  en  este  mismo  egersisio  sin 
cosa  que  notar  asta  el  día  ocho  esclusibc. 

Día  8.  En  este  día  quiso  la  Divina  misericordia  darme  un  gran  consuelo,  mos- 
trándome logrado  el  fruto  de  aquel  corto  trabajo  que  le  consagrava,  pues  á  esto 
de  las  diez  de  la  mañana  vino  un  cacique  con  algunos  de  sus  indios  á  rogarme  con 
grande  instansia  passase  á  su  toldería  á  baptizar  una  yndia  mocobí  que  avía  acsi- 
deniado  de  sobreparto  y  pedía  el  bautismo;  luego  marché  y  en  llegando  le  tomé  el 
devido  consentimiento  á  la  adulta,  quien  con  grande  ansia  me  respondió  que  quería 
ser  cristiana;  baptisela  é  inmediatamente  murió;  sobre  este  asunpto  les  hisse  una 
breve  esplicasion  de  la  gloria  tan  grande  que  avía  ganado  en  aquel  instante  aquella 
felisisima  alma,  pues  estava  sin  duda  alguna  gosando  de  la  vista  de  Dios  nuestro 
señor  Jesucristo,  de  la  Santísima  Virgen  María  nuestra  Señora,  y  de  toda  la  Corte 
celestial,  y  que  todos  estos  bienes  los  avía  alcansado  por  medio  del  santo  baptismo; 
y  empesse  aconsejarles  el  deseo  y  fervor  con  que  devían  procurar  tan  santo  lava- 
torio. 

Día  9.  Hasta  este  día  siguió  siempre  la  asistensia  á  la  doctrina,  después  de  la 
qual  me  pidieron  lisensia  algunos  varones  para  ir  con  sus  mugeres  á  solisitar  por 
el  campo  alguna  miel  y  algunas  frutas,  porque  les  iba  escaseando  el  bastimento 
con  que  me  regalavan.  No  dejé  de  notar  en  algunos  yndios  infieles  no  sujetos  á 
nuestra  santa  fee,  la  ovediensia,  venerasión  y  cuidado  con  que  me  tratavan;  cossa 
que  mas  me  obligava  á  repetir  grasias  á  mi  Criador,  que  assi  lo  permita  para  mas 
asegurar  esta  empresa. 

Día  10.  Después  de  la  orasion  comensó  un  indio  á  tocar  un  tambor,  llorando 
al  son  del,  y  lo  acompañavan  tres  mugeres;  duró  esta  música  ó  llanto  hasta  el  na- 
ser  el  sol,  y  como  este  saliesse  entre  nublados  aumentavan  su  llanto  disiendo  que 
el  sol  les  acompañava  en  su  dolor;  procuré  saver  la  causa  para  repreenderles  las 
supersticiones  que  usan  y  me  digeron  que  aquel  llanto  avia  sido  acordándose  de 
un  pariente  de  ellos,  que  azía  quinze  años  havía  muerto. 


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Díaií.  Este  día  me  mandó  desir  el  casique  Lachiriquin  que  breve  vendría  á 
ponerse  serca  de  la  toldería  del  General  Queyaveri^  para  que  sus  yndios  y  mucha- 
chos aprendiesen  á  resar. 

Día  25.  Hasta  este  día  concurrieron  siempre  al  resso  en  la  forma  dicha  sin  no- 
vedad alguna,  pues  todos  se  juntavan  al  toque  de  la  can  pana;  y  como  á  las  ocho 
del  día  llegaron  veinte  y  sinco  yndios  sif^nipes  á  visitarme,  y  antes  de  llegar  á  mi 
chosa,  como  una  quadra,  dejaron  sus  armas,  acsión  que  mientras  la  ege:utaron 
estubieron  los  rtiocobies  muí  atentos;  estubieron  todo  el  día  con  nosotros,  mui  ale- 
gres, resaron  con  los  demás  la  doctrina  y  les  mandé  que  siempre  que  pudiesen  no 
dejasen  de  venir  traiendo  á  las  mujeres  y  muchachos. 

Día  3o.  Hasta  este  día  concurrieron  sin  novedad  á  resar,  y  poco  después  de  la 
orasión  hubo  un  eclipse  total  de  luna,  y  estando  eclipsada  como  la  mitad  del  cuer- 
po lunar  oy  que  comcnsaron  en  toda  la  toldería  con  un  gran  rui.lo  á  pisar  en  los 
morteros  en  seco,  como  si  molieran  algunas  espesie^;  no  nos  entendíamos  con  tan 
grande  ruido;  pero  [cuando]  enpesó  á  menguar  el  eclipse  y  descubrirse  la  luna  aom- 
pañaron  este  ruido  con  grandes  voses  y  alarid.)S;  duró  esta  algazara  asta  que  se 
dejó  ver  toda  la  luna  enteramente;  procuré  saver  la  causa  y  me  dijeron  que  quando 
la  luna  se  ponía  en  aquellos  términos,  siertamente  les  avía  de  sobr'evenir  algunas 
enfermedades  graves  á  los  muchachos;  y  pira  que  no  susediera  assí,  davan  aque- 
llos golpes,  para  que  entre  ellos  se  perturbara  y  perdiera  la  peste. 

Día  3i.  Me  havisaron  los  yndios  como  avían  tenido  notisia  que  en  la  reJucsion 
de  Macapillo  havían  muerto  á  un  yndl)  Tova  en  una  borrachera,  por  cuio  m^^tívo 
el  casique  (Juetayri  que  t'ue  el  embajador  que  vino  conmigo  de  Silta  y  se  quedó 
en  la  reducsion,  se  retiró  al  Chaco  con  toda  su  gente;  pero  que  el  casique  General 
Queyaveri  y  los  demás  que  i  van  con  el  avían  pasado  para  Salta;  la  primera  nove- 
dad me  causó  tal  dolor  y  sentimiento  qual  se  puede  discurrir,  temiendo  que  por  to- 
mar salisfacsion  de  esta  muerte  nos  biessemos  prcsisaJos  á  esperimentar  un^  su- 
blevasion  que  tal  vez  no  la  podría  yo  estorvar;  pero  quiso  la  divina  Providensia 
que  no  susediera  assi,  como  se  dirá  en  la  llegada  á  dicho  casique. 

Día  I.**  de  Agosto.  Por  la  mañana  de  este  día  me  dijo  el  casique  Lachiquitin  que 
los  yndios  querían  ir  á  la  reducsion  del  casique  Benavides,  de  nasi on  ain'pon,  en  la 
juridicsion  de  Santa  Pee,  g')vernas¡on  de  F^uenos  Aires,  á  probeerse  de  algún  gana- 
do; que  no  ivan  con  intensión  de  pelear,  sino  de  arrear  lo  que  pudiesen,  pero  que 
en  casso  de  resistensia,  si  pelearían;  aconséjeles  que  no  lo  hisieran  por  capítulo  al- 
guno, porque  nunca  era  bueno  tomar  cossa  alguna  sin  la  voluntad  de  su  dueño; 
á  esto  me  respondieron  que  vien  lo  conosían  y  que  si  estubieran  en  reducsion  no 
lo  arlan,  assí  por  estar  sugetos  á  otra  ley,  como  porque  en  e>te  cass:)  se  aliarían 
proveídos  de  lo  necesario;  pero  que  al  presante  no  se  les  impidíesse,  porque  los  di- 
chos avipones  antes  de  estar  en  reducsion  tamb'en  les  savían  robar  quand )  tenían 
nesesidad,  y  al  presente  se  allavan  ello>  mui  nesesitaJ:)S,  parque  las  frutas  silves- 
tres se  ivan  acabando  y  quedavan  á  pereser;  por  cuio  motivo,  como  cobrando  lo 
que  los  avipones  en  otros  tiempos  les  avían  robado  querían  ellos  ir  á  traer  dicho 
ganado;  y  es  sierto  que  según  esperimenté  el  tiempo  que  allí  estube  las  gravissimas 
necesidades  que  estos  miserables  padesen  les  obliga  á  c-)m3ter  estos  y  otros  in- 
sultos. 

Día  2.  Cerca  de  la  orasion,  me  dijo  el  casique  Lachiquitin  que  querían  ir  á 
traer  unos  indios  y  muchachos  de  una  toldería  que  distaba  de  allí  media  legua,  los 
que  avían  venido  de  orden  del  General  Queyaveri  solo  aprender  á  resar;  fuesse  al 


194  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

instante  y  vino  luego  con  una  gran  quadrilla  de  mugeres  y  muchachos;  pidióme 
que  luego,  luego,  les  enseñase  á  resar;  assí  lo  egecuté  y  quedé  dando  grasias  á  Dios 
de  ver  semejante  acsion  en  un  bárvaro  infiel. 

Día  3.  Solvieron  este  día  los  yndios  signipis  con  los  chunupies,  con  una  gran 
quadrilla  de  muchachos,  y  las  mugeres  luego  me  digeron  que  venían  á  que  les 
enseñase  á  resar,  y  assí  lo  egecuté  puntual. 

Día  7.  Asta  este  día  siguieron  resandocomo  siempre;  y  acabado  el  resso,  llegó 
con  toda  su  gente  el  sitado  casique  Lachiriquin  y  se  puso  como  media  legua  dis- 
tante de  la  toldería  del  General  Queyaveri. 

Día  8.  Este  día  vino  á  verme  el  mensionado  Lachiriquin,  á  quien  reseví  con 
grande  gosso  y  alegría,  por  ser  este  yndio  dotado  de  grandes  virtudes,  como  se  dio 
á  conoser  por  ellas  en  la  espedisión  pasada;  este  yndio  es  de  estatura  regular,  mui 
sircunspecto  y  respetable,  mui  caritativo,  y  amante  al  español,  como  lo  an  es- 
perimentado  en  varios  lanzes  en  que  les  ha  servido  de  asilo  y  defensa  para  con  los 
mismos  yndios;  es  muy  casto,  pues  siendo  común  en  estas  nasiones  que  los  casi- 
qües  y  valientes  usan  de  dos,  tres  y  mas  mugeres,  en  este  se  a  esperimentado  que 
jamás  usó  mas  que  una,  y  que  asta  aora  no  a  conosido  mas  que  la  primera,  que 
es  la  que  tiene. 

Día  20.  Asta  este  día  prosiguieron  en  la  doctrina  sin  novedad,  y  como  á  medio 
día  vino  un  yndio  y  delante  de  mí  dijo  á  los  casiqucs  Lachiriquin  y  Lachiquitin 
que  se  havia  visto  un  pajarito  llamado  ytinini,  que  dava  señas  que  ya  el  General 
Queyaveri  estava  en  camino  de  buelta  de  Salta;  procuré  persuadir  á  este  yndio  á 
lo  contrario  de  su  pensar,  y  viendo  mi  empeño  en  este  asunto  los  dichos  casiques 
riñieron  al  yndio  y  lo  echaron  de  allí;  el  demonio  les  hasse  cre^r  todo  esto,  porque 
algunas  veses  les  sale  sierto. 

Día  27.  Siíiuieron  siempre  continuando  en  la  doctrina,  y  como  á  las  ocho  de  la 
mañana  llegaron  dos  yndios  particulares,  de  los  que  avian  ¡do  á  Salta  con  el  Gene- 
ral Queyaveri;  después  de  un  largo  rato  que  llegaron,  vino  uno  de  ellos  á  verme;  y 
preguntándole  de  los  casiques  me  respondió,  que  rezcloSí^s  de  que  no  ubiesse  agua 
en  el  camino  de  Macomita  havían  determinado  bolvcr  por  el  fuerte  del  Rio  del 
Valle. 

Día  29.  Después  de  la  doctrina,  estando  ablando  con  un  yndio,  me  dijo  que  uno 
desús  echiseros  le  avia  dicho  que  vio  el  al.na  del  Cjeneral  Queyaveri,  que  venia  por 
avajo  de  la  encrusigada  de  \Licomita\  repreendilo  luego,  para  que  no  creíese  tales 
embustes,  como  lo  havía  hecho  en  la^  demás  supcrsiisiones. 

Día  I."  de  Septiembre.  Este  día  llegaron  los  yndios  que  avían  ido  á  traer  ganado 
y  regresavan  con  felisidad,  pues  no  havían  reñido  y  traian  una  buena  porsion. 

Día  3.  A  las  sinco  de  la  tarde  lleg(')  el  (General  Queyaveri  con  toda  su  comitiva, 
convoyado  por  el  capitán  Don  Juan  Josef  Asevedo  y  Gregorio  Ledesma,  ambos 
intérpretes,  y  sinco  soldados;  luego  de  llegados  se  bajaron;  abrasóme  el  General 
Queyaveri  y  después  los  demás;  pregúnteles  como  les  avía  ido  en  su  biaje,  y  me 
respondieron  que  les  abía  ido  bien;  que  habían  resevido  mucho  agrado  de  los  cris- 
tianos, pero  que  haviendo  llegado  á  Salta  pasaron  á  cassa  del  Governador  á  quien 
dieron  las  grasias  y  entregaron  las  cartas  que  condusían,  aunque  este  les  hisso 
mucho  agrado,  pero  les  dijo  que  ya  havía  otro  Governador;  y  luego  los  condujo  á 
la  cassa  de  su  avitasion,  desde  donde  se  les  destinó  possada;  y  luego  avían  tenido 
sus  parlamentos,  en  los  que  fueron  preguntados  del  fin  de  su  venida,  y  respon- 
diendo que  era  á  ratificar  las  pazes  que  avían  zelebrado  con  el  finado  Paihin,  pero 


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que  la  consirusion  de  sus  reducsiones  había  de  ser  en  sus  mismas  tierras  y  no  en 
en  las  antiguas  reducsiones;  lo  primero,  porque  sus  paises  eran  mas  fértiles;  que 
tenían  antiguada  adversión  con  los  conbcrsos,  cuias  continuas  riñas  serían  es- 
candalosas y  no  las  podrían  evitar;  á  que  les  respondió  el  nuebo  Governador  que 
este  casso  lo  consultaría  con  el  Rey  su  amo;  y  proveiéndoles  de  lo  necesario  fue- 
ron luego  despachados;  estí»s  me  entregaron  una  carta  del  nuevo  Governador,  en 
que  meordenava  que  dejándolos  en  paz  me  rctirasse  al  pueblo  de  mi  cuiJado.  A  la 
ora  competente  hisse  tocar  la  campana  para  la  doctrina,  á  que  concurrieron  todos 
los  casiques  y  después  me  dieron  las  grasias,  de  ver  que  l')S  muchachos  estavan 
algo  adelantados  en  la  doctr'na,  y  encargaron  al  Fiscal  que  yo  tenía  nombrado, 
continuaste  con  l(js  muchachos  con  la  misma  eficasia  y  cuidado  que  asta  allí. 

Día  5.  Tod<js  los  ca^iqae^  que  se  avían  juntado  á  dar  la  bienvenida  á  su  Gene- 
ral Queyaveri  concurrieron  c^^o  día  a  la  doctrina,  y  c^mcluida  pasaron  todos  á 
berme,  y  viéndoKjs  á  to-.!(»-i  jiin.os  les  dije  que  el  Señor  Gobernador  Don  Antonio 
de  Arriaba  me  ordcnava  me  retirase  á  las  reducciones  á  entender  con  mi  pueblo; 
con  esta  notisia  quedan^n  lodus  mui  displesentcs  y  aconjogad  ;S,  pero  procurando 
consolarlos  les  prometí  h(»l\cr  lue^^o  que  viniese  la  liscnsía  de  nuestro  Soberano, 
que  suponía  veiidría  luc^^o,  con  lo  qual  se  aplacaron  y  determinaron  viniesse  en 
mi  conpaña  el  casique  Lachiquitin  y  otros  tres,  hazer  instansia  al  íjovernador 
para  mi  reg'^eso  á  cst(;^  p.iises,  y  nuevamente  á  ratificar  las  pazes  dichas.  Solo  por 
este  medio  pudier.i  aver  cor.sjgüido  mi  retiro,  pues  dicho  orden  fue  tan  sensible 
para  ellos  comr^  para  mí,  por  tener  tan  ad'jlantada  esta  empressa,  como  porque  co- 
nosia  en  ellos  dése  ;s  de  ser  cristianos,  pues  al  toque  de  la  canpana  se  juntava  pron- 
tamente toda  la  nasión  y  ¡as  demáj>que  á  esta  se  agregan  y  se  allavan  juntas  tra- 
tando con  grande  culto  y  reverensia  la  insignia  de  la  Santa  Cruz. 

Día  C\.  Al  casique  de  los  tovas,  Qui^j^uiri,  le  supliqué  este  día  que  no  trajesse  á 
la  memoria  la  muerte  .:el  indio  tova,  que  isieron  Ic)s  de  .\facapillo,  pues  por  las  pa- 
zes zelcbradas  ass'  lo  .;e\  ian  h.i/er;  resp<.»nd¡ome  que  no  abría  novedad,  y  que  tam- 
bién quería  su  reducsion  en  sus  tierras  y  que  assí  \o  suplicasse  al  G(.)vernaJor. 

Día  II.  Kste  día  llegir<.)n  veinte  y  sinco  indios  mocobles,  trayendo  unos  hu.'sos 
de  difuntos  para  enterrar  en  sus  sementer¡<js. 

Día  12.  Vinieron  estos  yndi.;s  á  verme,  y  después  de  avisar  el  fin  de  ssu  venida, 
me  dijo  el  casique  de  ellos,  nombrado  Tesatin,  que  supuesto  que  el  General  Que- 
yaveri  havía  pedido  al  Governador  reducsion  en  sus  tierras  propia^,  él  también  me 
suplicava  dijesse  á  su  Señoría  se  dignasse  dársela  en  los  mismos  términos;  estos, 
aunque  son  mocobics,  se  distinguen  de  los  demás. 

Día  i5.  Vino  el  casique  Lachiriquin  á  verme;  suplicóme  que  procurase  volver 
breve  y  no  permitiera  que  se  perdiera  el  travajo  que  avía  tenido;  asegúrele  que  lo 
mas  breve  que  pudiesse  volvería  á  seguir  la  obra  que  tenía  comensada. 

Día  17.  Kste  día,  mui  de  mañana  hise  tocar  la  canpana  para  la  doctrina,  y  des- 
pués de  ella  les  mandé  que  se  mantuviessen  toJos  en  la  misma  conform'dad  que  los 
dejava;  no  degé  de  contristarme  oiendo  dessir,  í>  unos  y  á  otros:  ¡ya  se  va  el  Padre!; 
¡si  lo  volveremos  á  veri;  todo  este  tiempo  ha  estado  con  nosotros  y  aora  nos  deja;  cl 
nos  a  puest(;  cruz  y  canpana;  quissá  por  eso  bolverá.  Oyendo  esto  les  dije:  hijos 
mios,  aunque  me  boy  los  l!evo  á  todos  dentro  de  mi  corazón;  y  luego  me  despedí 
de  todos.  Vinieron  á  besarme  la  mano  y  luego  quecomensé  á  marchar  acompañado 
de  todos  los  casiques  con  sus  yndios,  ysieron  varias  demostrasiones  de  sentimiento. 
Después  de  aver  caminado  una  legua  se  vajaron  y  lo  mismo  hise  yo;  abráselos  á 


igS  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

todos  y  les  volví  á  encargar  se  mantuviesen  juntos  hasta  m¡  huella,  manteniendo 
la  canpana  y  mirando  sienpre  á  la  cruz  con  mucha  reverensia;  con  esto  se  retira- 
ron y  nosotros  seguimos  siempre  nuestro  camino  con  quatro  casiques  nombrados 
Lachiquit'in,  Taxsitin,  Naponari  y  Nachinquin;  este  último  avia  venido  poco  antes 
con  el  General  Queyapert,  Sinsiniágay  y  Jiiati  Pablo  y  Juan  Paulo  Pananqucy 
indio  particular;  este  día  vinimos  aser  noche  en  Los  Corrales. 

Día  ao.  Desde  Yniagaye  despaché  al  Capitán  Don  Juan  Joseph  de  Asevedo  con 
un  casique  mocobi  de  los  que  venían  conmigo,  á  llamar  á  un  casique /oj'a  nombra- 
do Asitori;  vino  este  luego  y  le  supliqué  echasse  en  olvido  la  muerte  que  ¡sieron 
los  macapülos;  que  no  tomasse  de  ella  venganza;  aseguróme  que  no  abría  nove- 
dad; de  aquí  passé  á  la  toldería  del  casique  Quctairi  y  le  hisse  la  misma  súplica  (y 
me  respondió  que  aunque  el  muerto  era  pariente  suio  y  por  tomar  satisfacsión  de 
la  muerte  se  avía  quedado  en  Macapillo,  pero  que  como  el  que  lo  mató  quedó 
mal  erido  y  lijego  murió,  se  retiró  luego,  porque  ya  quedó  satisfecha  la  muerte;  y 
assí  que  no  tenía  que  rezelar  en  este  asunpto. 

Día  29.  Llegamos  al  Real  presidio  de  San  Fernando  Rio  del  ¡'alie,  donde  nos 
resivió  el  comandante  Don  José  Pla\aola  con  grande  amor  y  cariño,  de  lo  que 
quedaron  los  casiques  muí  complasidt)S,  y  les  destinó  un  quarto  para  que  se  aloja- 
sen, asistiéndolos  en  todo  lo  nesesario;  á  los  tres  días  isimos  chasque  al  Governa- 
dor,  dánJole  parte  de  mi  venida  con  dichos  casiques,  á  lo  que  me  respondió  su  Se- 
ñoría en  carta  de  1 1  de  Octubre  que  lo  esperase  en  dicho  presidio,  donde  oiría  sus 
pretensiones  y  dispondría  lo  que  conviniese  al  servisio  de  ambas  Magesiades. 

Día  1."  de  Noviembre.  Caminé  para  mi  pueblo  de  Macapillo,  por  carta  orden  del 
Señor  Governador,  en  la  que  me  manda  assi  le  ejecute  porque  Su  Señ<KÍa  passa  á 
la  de  Córdoba  á  entender  en  asunptos  del  Real  servicio,  por  cuio  motivt)  despacha- 
va  de  Visitador  al  teniente  Coronel  Don  Agustín  Subiría,  quien  los  parlamentaría  y 
oiría  sus  pretensiones. 

Día  21.     Llegó  á  este  pueblo  de  Macapillo  el  referido  Visitador  y  aviendo  ablado 

con  los  casiques  y  conosido  el  deseo  que  tenían  de  llevarme,  les  dijo  que  no  era 

posible  asta  que  viniese  respuesta  del  informe  que  se  avia  eeho  á  Su  Magestac'; 

pero  impacientes  y  no  sugotos  á  las  leyes  de  la  rrazon,  se  fueron  desconsolados, 

dejando  en  mi  compaña  Asintini  Agay,  nieto  de  Lachiquitín  en  señal  de  amor  y 

cariño,  y  que  por  este  les  diera  avisso  quando  biniesse  la  sitada  lísensia  para  venir 

á  llevarme. 

NOTAS 

I.*  Que  los  días  que  en  este  Diario  omito,  es  porque  en  ellos  no  susedió  cossa 
notable. 

2.*  Que  las  leguas  que  llevo  asignadas  y  las  que  asignaré,  las  graduó  por  con- 
jetura y  por  alguna  notisia  de  los  yndios,  pues  aunque  ya  e  andado  otra  vez  por 
estos  países,  como  no  tengo  inteligensia  de  mensuras,  no  puedo  determinadamente 
afijar  las  distansias;  y  aunque  los  yndios  medesían  y  esplícavan  en  su  modo,  como 
estos  no  saven  lo  que  son  leguas  y  solo  se  goviernan  por  lunas  y  por  días  de  ca- 
mino, no  se  puede  carcular  lo  que  disen: 

Notisias  particulares  de  las  cosas  que  noté  en  estas  nasiones  y  en  los  territorios  del 

Gran  Chaco  Gualamba. 
I.*    Según  la  notisia  de  los  yndios,  desde  La  Cangaye  hasta  el  Paraguay  hay 
sinco  días  de  camino;  á  la  ciudad  de  Corrientes  hay  siete  días;  y  á' Santa  Fec  hay 
mucho  mas  de  10  días. 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  1 97 

2.*  Desde  la  ciudad  de  Salta  asta  la  reducsion  de  Macapillo  hay  lo  leguas  (po- 
cas mas  ó  menos)  según  el  cónputo  de  los  cristianos.  De  Macapillo  á  la  encrusi- 
xada  ^e  Macomita  hay  70  y  mas  leguas;  y  de  la  referida  á  La  Cangaye  hay  90 
y  mas  leguas  según  el  cónputo  que  se  ase  de  la  esplicasion  de  los  yndio?, 
bien  entendido  que  en  las  distansias  se  goviernan  los  yndios  de  este  modo;  en  no 
llegando  la  distansia  á  enterar  un  día  de  camino,  no  pueden  esplicar  lo  que  hay, 
sino  disiendo  que  hay  serca  está;  y  este  serca,  para  nosotros  suele  tener  un  día  y 
mas  de  camino,  que  importa  mas  de  doce  leguas;  pero  no  se  pueden  esplicar  de 
otro  modo,  por  las  rasones  dichas. 

3.*  Desde  la  reducsion  de  Macapillo  hasta  Macomita  son  tierrras  montes  desier- 
tas y  bosques  ásperos,  intransitables  sus  scntros  á  pié,  sino  por  la  estrechura  sen- 
da, y  solo  se  alia  uno  ú  otro  canpo  mui  pequeño. 

4.*  Los  animales  que  avilan  estas  malesas  son  leones  y  tigres,  barias  espesies 
de  javalíes  y  mucha  variedad  de  savandijas  ponsoñosas,  C(jmo  son  víboras  de  dis- 
tintas naturalesas,  alacranes,  arañas,  &  cuios  venenos  son  mí)rtifer()s  si  luego  no 
se  aplican  el  antídoto. 

5.*  Las  aguadas  no  son  permanentes,  porque  son  lagos  y  charcos  formados  de 
las  Ilubias,  y  aunque  algunos  son  grandes  no  alcansan  al  año  sus  aguas. 

6.*  La  encrusijada  de  Macomita  dicha,  llámase  así  porque  es  el  lugar  donde  se 
une  el  camino  del  Rio  del  Valle  y  presidio  de  San  Fernando  (que  costea  todo  el 
río)  con  el  camino  de  los  pueblos  ó  fuerte  de  S.in  íaüs  de  los  Pitos  que  atraviesan 
resto  á  dicho  Macomita.  Desde  este  paraje  pueblan  las  campañas,  sobre  el  dicho 
río,  los  signipcs,  clninupies,  malvalaes  y  yos,  asta  serca  de  La  Cangaye.  Son  estas 
nasiones  de  suio  traidores  y  por  lo  común  veleidosos  e  incímstantes;  feos  de  ros- 
tro, de  segunda  intensión,  inclinados  al  hurlo,  cobardes,  y  por  el  tanto  traidores: 
tienen  el  mismo  idioma  de  U)^  pasaines  y  rilclas;  no  tienen  íijcsa  en  un  lugar  por 
seguir  la  cassa  y  pescas  de  que  se  sustentan  en  qualquier  paraje. 

7.**  La  nasion  tova  tiene  su  toldería  en  un  lado  y  otro  de  dicho  río,  asta  mas  aba- 
jo de  la  Qangaye;  son  quasi  del  mismo  lenguaje  de  los  mocobies;  diestros  á  cava- 
lio,  sin  orden  en  sus  vatallas,  para  las  quales  se  embijan  y  tiznan  con  variedad  de 
colores,  y  vestidos  de  plumas  dan  fuertes  alaridos,  tañendo  varios  instrumentos  de 
orribles  vozes;  los  mas  de  lanza  y  mui  pocos  de  ílecha.  Nadadores;  resisten  con  su- 
frimiento frío,  calor,  hambre  y  sed,  por  no  ser  tan  sensibles  para  ellos  los  intempe- 
ries como  para  nosotros;  pero  se  postran  mucho  con  qualquiera  enfermedad,  por 
lo  aprensivos  que  son  quando  enferman;  y  quando  adolezen  de  algún  acsidente  no 
les  dan  de  comer  si  no  lo  piden;  causa  que  la  flaquesa  les  agrava  la  dolensia;  y  si 
se  muere  alguno  dizen  los  demás  que  algún  enemigo  suio  lo  a  echisado. 

8.  Desde  dicha  encrusijada  asta  mas  abajo  de  la  Cangaye,  son  fértilísimos  los 
campos  y  abundantísimos  de  cassa,  de  frutas  silvestres,  raizes  y  palmas,  como  el 
río  y  lagunas  que  este  forma,  de  pescado.  Son  útiles  para  sementeras  y  se  hallan 
varias  yervas  medisinales,  con  variedad  de  árboles  de  distintas  clases,  y  en  especial 
palo  santo  y  guayacan;  y  lo  mas  es  campo  avierto  con  solo  pocas  islas  de  pe- 
queños montes;  la  calidad  del  tiempo  es  favorable  á  la  naturalesa,  y  mientras  mas 
mas  abajo  es  mucho  mejor,  por  la  pureza  de  los  aires,  siendo  los  campos  mas  es- 
parsidos  y  abundantes  y  las  aguas  mas  subtiles  y  saludables,  provando  mucho  á 
los  españoles  el  tenperamento  de  todo  el  Chaco. 

9.  Hállanse  estos  lugares  de  la  Cangayé,  como  que  son  los  mejores  del  Chaco, 
poblados  de  la  nasion  mas  noble  que  son  los  mocobies,  á  quienes  se  puede  consi- 


1 98  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

derarar  distintos  de  los  demás,  por  ser  mui  firmes  en  sus  palabras;  se  presian  de 
•  no  ablar  mas  de  una  vez;  mui  sentidos  del  agravio;  de  buenas  facsiones  y  presen- 
sia;  de  genio  dozil  y  amigable,  generosos  y  caritativos;  mui  aseados,  pues  todos  los 
días  tienen  el  cuidado  de  peinarse  y.  lavarse  rostro,  manos  y  pies;  son  los  mas  es- 
forsados  del  Chaco;  por  la  misma  causa  mas  temidos  de  las  demás  nasiones;  aman- 
tes del  christiano;  respetan  á  sus  casiques  y  maiores. 

10.  Sienten  tanto  la  muerte  de  alguno  que  toda  la  nasion  le  hasse  el  duelo  por 
mucho  tiempo  con  dilatados  llantos;  particularmente  á  la  orasion  y  al  alva  lloran 
á  una  voz,  hasta  que  le  asen  las  onrras,  que  se  hazen  de  este  modo:  el  que  asse  el 
duelo  prinsipal,  conbida  á  todos  para  tal  día;  y  pafa  este  se  previenen  de  abundan- 
sia  de  miel  para  hazer  guarapo  y  brindar  á  los  convidados.  Llévasse  un  yndio  eli- 
jido  para  el  casso,  toda  la  noche  antes  de  la  del  sitado  conbite,  llorando,  aconpaña- 
do  de  algunas  yndias  que  al  son  de  un  tambor  azen  lo  mismo;  y  desde  que  concu- 
rren los  conbidados,  que  es  al  alva)  comiensan  á  vever  y  crese  mas  el  llanto;  luego 
queman  las  alajas,  del  difunto:  y  si  tubo  mujer  entierra  esta  su  ermosura  co- 
rriendo un  velo  ó  manto  en  su  rostro,  como  por  defensa  de  su  onestidad  y  guarda 
del  recato;  el  qual  velo  no  lo  quitan  hasta  bolverse  á  casar  pasados  muchos  años? 
y  entonses  lo  queman  y  sobre  sus  zenisas  forman  el  último  duelo. 

11.  La  mossa  soltera  que  llega  á  parir,  le  matan  la  criatura  para  que  quede 
donzella  y  apta  para  casarse.  Esto  es  común  en  todas  las  nasiones;  aféeles  mucho 
esta  costumbre  y  logré  que  los  mocob'ies  no  matasen  una  criatura  cuia  madre  fué 
la  que  bautissé  á  pedimento  suio. 

12.  Al  moso  que  ven  ablar  ó  hazer  alguna  acsión  desconpuesta  con  alguna 
mossa,  le  obligan  á  que  se  case  con  ella;  y  esta  se  mantiene  casada  mientras  quiere 
e!  marido,  por  que  la  deja  quando  le  da  la  gana  y  se  cassa  con  otra;  menos  quando 
tienen  hijo  varón,  que  no  es  fasil  separarse  de  ella;  y  solo  se  ve  en  los  casiques  y 
guapos  pluralidad  de  mugeres. 

1 3.  El  modo  de  casarse  es  de  esta  suerte:  va  el  indio  y  pide  á  la  muger  á  su  pa- 
dre y  madre;  y  queriendo  estos,  es  presisa  obligasion  del  pretendiente  pagar  á  los 
padres  de  la  novia  en  alguna  espesie  del  campo  y  algunos  animales  domésticos;  y  si 
la  novia  es  huérfana,  pretende  lo  mismo  con  los  mas  sercanos  parientes;  luego  se 
ejecuta  el  casamiento  acostando  á  los  novios  acompañados,  y  toda  la  parentela;  y 
al  día  siguiente  lo  concluien  con  algún  género  de  funsion  o  bebendurria. 

14.  Al  demonio  le  hazen  anualmente  su  fiesta,  para  que  los  libre  de  enferme- 
dades: esta  se  redusse  á  poner  variedad  de  alojas  fuertes,  y  luego,  pintados  y  en- 
plumadosse  enbriagan  y  al  son  de  un  tambor  vallan  mucho  tiempo,  noche  y  dia 
sin  sesar;  en  esta  íiesia  sacan  un  yndio  tan  embijado  y  en  figura  tan  ridicula,  que 
párese  al  mismo  demonio,  y  todo  quanto  este  disse  lo  creen;  también  sacan  á  este 
en  las  funsiones  que  asen  quando  alguno  enferma,  pidiéndole  la  salud;  y  si  dise 
qucvibe  ó  muere  lo  creen;  pero  si  muere  el  enfermo  haviendo  dicho  lo  contrario, 
le  asen  cargo,  y  este  satisfasse  disiendo  que  se  murió  porque  quiso. 

Estas  cosas  supe,  y  vide  algunas  en  el  discurso  de  mas  de  tres  meses  que  estube 
entre  aquellas  várvaras  nasiones:  y  aunque  pudiera  exponer  mucho  más  de  sus 
orrores,  lo  omito,  por  no  ser  molesto,  y  solo  doy  estas  cortas  notizias  para  que  se 
vea  la  infelizidad  en  que  viben  estos  miserables,  y  se  considere  cuantas  almas  se 
pierden  y  de  quanto  gentío  triunfa  el  demonio  por  falta  de  conosimiento  del  Evan- 
gelio. Permítala  Magestad  Divina  logren  estos  infelizcs  el  aiivio  para  sus  almas, 
como  lo  tienen  pedido,  para  onrra  y  gloria  de  Dios  Nuestro  Señor  y  aumento  de 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  1 99 

la  Católica  Monarquía.  Reducsion  de  Nuestra  Señora  del  Pilar  de  Macapillo,  y 
Noviembre  23  de  177Ó. 

Fr.  ylní.°  Lapa, 

El  año  de  1780  á  i."  de  Junio,  de  orden  del  Exc^o  Señor  virrey  de  Buenos  Ay- 
res,  salí  de  mi  Reducsion  de  Nuestra  Señora  del  Pilar  de  Macapillo,  con  mi  intér- 
prete Silvestre  Corro  y  dos  de  mis  yndios;  lle¿^amos  al  Real  presidio  de  San  Fernan- 
do, donde  se  aliaba  el  Comandante  f;eneral  de  la  expedición  redusional,  el  Señor 
Don  Francisco  Gavino  Arias. 

Día  II.    Salimos  del  Real  presidio. 

Día  12.    Llegamos  al  río  Dorado. 

Día  1 3.  Selebro  missa  en  unor  del  glorioso  San  Antonio  de  Padua;  acordamos 
con  su  Señoría  que  el  año  de  74  nos  aliamos  acampados  en  el  mismo  sitio;  por  lo 
que  mandó  S.  S.  se  titulase  el  Tren  de  San  Antonio. 

Día  1 5.  Insinué  a  los  ladinos  matacos  que  al  toque  de  la  campanilla  ocurriesen 
los  párbulos  y  adultos  que  quisiesen  imponerse  en  los  misterios  de  nuestra  santa 
fee;  y  este  mismo  día  di  prinsipio  á  esta  espiritual  tarea,  enseñándoles  á  repetir, 
Ave  María  sin  pecado  consebida;  viva  Jesús;  muera  el  pecado;  lo  que  repetían  con 
gusto  y  claridad,  aunque  con  alguna  torpessa,  no  siendo  menor  la  complasensia 
de  S.  S.  y  de  todos,  al  ver  exaltado  el  santo  nombre  de  Dios  en  estos  desiertos, 
como  feliz  exordio  de  la  conbersion  de  estos  gentiles,  por  quienes  insesantementc 
pide  nuestra  piadosa  Madre  la  Iglesia. 

Día  16.     Continué  enseñándoles  el  Padre  nuestro  y  Ave  María. 

Día  19.  Se  nos  acopió  como  5oo  matacos,  pidiendo  y  ofresiéndose  á  guiar  la 
marcha;  assí  lo  cxecutaron  hasta  el  5  de  Julio;  y  tratando  de  volverse  los  gratificó 
el  General  y  les  prometió  informar  al  Soñor  Virrey  aserca  de  ssu  reducsion. 

Día  7.  Un  indio  de  estos,  como  de  5o  años,  pidió  el  bautismo;  díjole  S.  S.  siem- 
pre que  se  rudimentasse  y  conosiese  constansia  en  su  propósito,  el  mismo  lo  apa- 
drinaría. 

Día  8.  Topamos  un  joven  de  la  nasion  chunupi,  con  una  tropilla  de  matacos;  lo 
resivió  el  General  con  agrado  y  le  aseguró  que  buscábamos  su  amistad  y  conver- 
sión y  vino  en  nuestra  compañía. 

Día  9.  Nos  salieron  dos  indios  chunupies  con  algunos  matacos  á  nuestro  tren  y 
me  dijeron  que  estaban  todos  mui  rezehjsos.  F^assé  á  presentarlos  al  General;  los 
resivió  con  mucho  cariño.  Inquiriendo  Su  Señoría  la  distansia  de  sus  rancherías  y 
movimientos  de  los  surios,  á  lo  primero  dijeron  que  los  suios  estaban  sobresalta- 
dos y  que  desían  que  para  que  se  pudiesen  presentar  á  nosotros  sin  rezeio,  fuera  á 
sacarlos  el  Padre  Lapa.  Resolvió  el  General  que  caminase  yo  á  condusirlos;  y  no 
encontrando  en  mí  ningún  enbarazo  dispusse  caminar  el  día  siguiente  con  el  in- 
térprete Corro,  los  tres  yndios  y  los  dos  que  conmigo  traía,  con  efecto. 

Día  10.  Caminé,  encargándome  S.  S.  satisfaser  apostólicamente  á  aquellas  na- 
siones,  asegurándoles  nuestra  amistad.  No  alcansamos  este  día  la  ranchería  y  dor- 
mimos á  !a  entrada  de  un  monte  grande. 

Día  II.  Luego  que  amanesió  seguimos  caminando;  serían  las  nuebe  quando 
tras  de  una  ysla  de  monte  inmediato  al  río,  nos  salieron  quarenta  y  ocho  yndios 
chunupies,  algunos  de  ellos  signipes  y  málvalas,  armados  todos  con  flechas  y  lan- 
sas;  díjeles  que  estrañava  mucho  que  me  resiviesen  con  armas,  quando  me  cono- 
sían  y  havían  tratado  otras  veses  en  sus  países;  que  jamás  avía  usado  armas; 


200  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

que  solo  los  solisitava  para  sacarlos  de  la  seguedad  y  opresión  en  que  los  tenía  el 
demonio,  á  que  abrasasen  la  fee  de  Jesucristo.  Hiseles  presente  los  deseos  que  tenía 
el  General  de  conosetlos;  que  les  asegurava  no  resivirían  daño  alguno  de  la  mar- 
cha. Oieron  esto  con  alguna  displisensia  y  dejando  pasar  un  rato,  por  ver  si  con 
mi  silensio  mudavan  de  senblante,  le  dije  á  mi  intérprete  Corro:  desensillemos  y 
logremos  de  la  sombra  de  este  árbol.  Noté  que  algunos  se  pusieron  ablar  en  secre- 
to; ableles  segunda  vez  y  asegurados  de  la  verdad,  me  dijeron:  iremos,  Padre,  con- 
tigo; llegó  en  esto  un  indio  con  recado  de  parte  del  casique,  que  desía  pasase  á  ver- 
lo; que  él  no  lo  hasía  por  estar  enfermo;  á  que  respondí  que  el  día  siguiente  pasaría 
á  verlo.  Tenían  estos  la  ranchería  de  la  otra  parte  del  río,  y  en  su  margen  andavan 
jugando  unos  muchachos;  los  llamé  y  al  punt  j  se  arrojaron  al  río,  asidos  de  unos 
palitos  con  que  se  defienden  de  su  corriente;  vinieron  donde  yo  estava;  diles  unas 
guaicas  que  llevaba  y  enséñeles  á  persignarse  y  repetir,  Ave  María  sin  pecado 
consebida;  viva  Jesús,  muera  el  demonio;  y  pasado  algún  tiempo  tomaron  los  pa- 
litos y  volvieron  á  pasar  á  su  ranchería,  quedandoalgunos  indios  aconpañándonos 
por  la  noche. 

Día  12.  De  mañana  passé  el  río  en  una  balza  de  cuero  de  siervo,  de  la  que  tira- 
ban los  indios;  ablé  al  casique  Atecapimbas,  y  enterado  de  todo  respondió  que  en 
llegando  S.  S.  á  este  paraje  saldría  á  berlo;  que  fuese  yo  con  los  que  gustasen 
aconpañarme.  Despedíme  del  y  pasado  el  río  llegó  á  la  sasón  el  casique  de  los 
signipes,  Dupulen,  con  tres  de  los  suyos;  ablome  afable  y  se  ofresió  luego  hir 
conmigo;  y  acompañado  de  este,  tres  capitanes  y  quarenta  indios,  marché  á  topar 
al  General,  quien  los  resivió  con  grande  amor  y  agrado,  y  mandó  se  les  diessse  un 
buen  ospisio. 

Día  1 3.  Llegamos  al  paraje  de  Santa  Rossa,  y  como  nos  adelantásemos  con  el 
General  y  los  indios  llclvenedisos,  llegamos  al  río  al  frente  de  la  ranchería;  pasóle 
aviso  el  General  al  casique;  vino  este  al  río  y  metido  en  una  balsa  de  cuero  de 
siervo,  aconpañado  de  otros  indios,  á  pesar  del  sanguíneo  Vcrmejo,  sulcando  sus 
corrientes  en  este  alado  aunque  tosco  vaxel;  llegó  á  nuestra  banda;  lo  resivió  S.  S. 
con  suma  gratitud,  lo  llevó  á  su  tienda  y  lo  ocsequió. 

Día  14.  Celebróse  el  santo  sacrifisio  á  mi  Seráfico  Doctor  San  Buenaventura,  v 
luego  el  General  y  el  Sr.  Canónigo  que  venía  con  su  señoría,  parlamentó  á  los  dos 
casiques  y  capitanes  de  las  dos  nasiones  chunupies  y  signipes,  asiéndoles  preguntar 
por  meJio  del  yntérprete  Corro  si  querían  redusirse  al  catolicismo  v  ponerse  en 
reducsion,  que  confiado  en  la  venignidad  del  Rey  de  las  Kspañas  y  de  su  Virrev  de 
Buenos  Ayres  les  aseguraba  que  serían  atendidos  en  esta  parte.  Respondieron  que 
deseaban  con  anelo  redusirse  y  que  sin  novedad  se  sugetarian  á  reducsion,  v  que  pe- 
dían que  el  Padre  Lapa  les  viniera  á  sacar,  con  que  saldrían  sin  rezelo,  que  sería  el 
año  proxsimo  venidero,  por  estar  en  el  día  mui  mal  de  cavallos  para  condusir  sus 
chusmas;  y  en  quanto  al  lugar,  elejían  desde  luego  la  Cañada  del  Padre  Roque  ó  al 
Algarrobal,  alias  Ramada,  jurisdicion  de  Salta,  como  consta  del  Diario  general. 
Día  22.  Tubo  notisia  el  General  que  las  dos  nasiones  mocobi  y  tova  que  son  el 
objeto  de  esta  expedision,  se  allavan  turbulentas  y  maquinando  temores  v  rezelos 
por  lo  maléficos  influxos  que  les  avían  prestado  la  gente  del  Paraguay,  en  tanto 
grado  que  les  avían  echo  consentir  que  venían  á  pasarlos  á  cuchillo  con  capa  de 
paz  y  reducsion,  confederados  con  los  de  Santa  Fee,  para  tomarlos  en  medio  y 
aser  seguro  sacrifisio.  Deseando  el  General  poner  remedio  en  tan  pernisioso  sisma, 
acordó  caminasse  yo  adelante,  en  cunplimiento  de  mi  ministerio  de  misionero; 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  201 

comunicó  esto  al  Señor  Canónigo  y  adaptando  á  S.  S.  me  despachó  á  las  tres  de  la 
tarde  para  la  Cangayé,  que  dista  sobre  setenta  leguas,  en  consorsio  del  yntérprete 
Corro,  tres  indios  topas  y  los  dos  que  traxe  conmigo;  caminamos  á  nuestro  destino 
y  venimos  á  parar  á  la  zeja  de  un  monte  grande. 

Día  23.  Luego  que  amaneció  seguimos  rompiendo  mas  de  dos  leguas  de  monte; 
hisimos  noche  al  pie  de  una  pequeña  laguna. 

Día  24.  Assí  que  salió  el  lusero  caminamos  sobre  tarde;  fatigados  del  camino 
nos  allegamos  al  rio  y  aliamos  en  la  plaia  una  talegita  llena  de  pescado;  empe- 
saron  los  topas  á  dar  vozes  por  si  acasso  estubiesse  alguno  escondido  entre  las  sel- 
vas, y  como  nadie  respondiese  y  estar  en  su  territorio  pasaron  el  rio  á  la  otravan- 
da,  por  si  acasso  sentían  rumor  de  gente.  Paramos  aquí  á  esperarlos,  y  viendo 
que  ya  pasaba  de  media  n(Khe  y  no  paresían,  tubimos  algún  cuidado;  al  alva  vi- 
nieron disiendo  aver  estado  en  la  ranchería  con  los  sui^s,  y  que  estaban  enojados,* 
que  de  mañana  vendría  á  verme  el  casique. 

Día  23.  Serían  las  ocho,  vino  el  casique  con  treinta  yndios  armados  todos; 
ablome  muí  displisenie;  vien  Jo  que  la  causa  de  esto  era  el  sisma  que  les  avían  inlro- 
dusido,  procuré  inponerh^sde  la  realidad,  con  lo  que  s  )segarony  me  dijeron  que  irían 
algunos  á  topar  al  (jenera!,  y  les  di  carta  para  Su  Señoría  en  laque  le  doy  parte  que- 
dar ya  estos  con  los  ánimos  quietos  y  pasiíicos,  y  que  pasava  en  p(js  de  \o)^mocobies; 
me  despedí  de  los  yndios;  ya  de  noche  llegamos  á  una  ranchería  de  tovas;  estavan 
estos  serca  de  una  laguna  poblada  de  variedad  de  pájaros  que  servían  de  avisso  con 
sus  grasnido>;  salieron  á  toparnijs  con  lanzas  y  nos  resivieron  con  agrado.  Díjome 
el  capitán  de  ellos  Xaledoti,  que  le  inpusiese  del  intento  que  traía  el  General;  no  trae 
otro,  le  dije,  que  poner  en  planta  la  reJucsion  á  los  topas  y  mocobies,  y  que  yo  ve- 
nía delante  porque  no  tubiesen  rezelo  alguno;  agradesiome  mucho.  Hisimos  aquí 
noche;  al  alva  me  dijeron  los  tobas  que  venían  conmigo  que  se  quedavan  con  sus 
parientes;  no  me  paresió  muí  bien;  les  dije  que  sentía  no  me  acompañasen  adelante, 
pero  que  se  quedasen  hasta  mi  buelta,  que  hiba  á  ver  al  mocobi;  con  esto  camina- 
mos y  paramos  sobre  tarde  serca  del  rio,  donde  hisimos  noche. 

Día  27.  Luego  que  salió  el  lusero  caminamos  y  topamos  bien  serca  de  la  Can- 
caye  al  casique  Lachepi  con  otros  mocobies;  lueg<j  que  se  apro.\sim(j  me  echó  los 
brasos  y  me  abrassó  muí  alegre  y  contento.  Me  dijo  que  saviendo  venía  yo  delan- 
te avía  venido  á  toparme  seguro  del  afecto  que  él  y  todos  me  tenían.  Inpúsele  como 
el  General  venía  á  erexir  sus  reducsiones  y  que  no  traía  otro  asunpto;  con  esto  de- 
terminó venir  á  toparle,  y  porque  los  suios  estaban  abajo  conbocados  para  dar 
batalla  á  los  abipones,  sus  enemig(^s,  ísieron  luego  chasque  disiendo  que  omitiesen 
aquella  ostilidad  y  que  solo  tratasen  de  redusirse  luego;  caminamos  á  vernos  con 
el  General. 

Día  3o.  Topamos  á  su  Señoría  que  venía  marchando;  resivió  al  casique  y  á 
los  indios  con  muchos  abrasos  y  cariños. 

Día  3i.  Caminó  el  General  acompañado  del  casique  y  los  indios;  paramos  en 
el  tren  de  Lachiriquin,  assi  nominado  por  el  encuentro  que  tubo  con  dicho  casique 
(cuando  se  lo  traje)  al  finado  Governador  Don  Gerónimo  M atorras  el  año  de  74  en 
la  antesedente  expedision. 

Día  3  de  Agosto.  Aviendo  caminado  la  marcha  passé  solo  con  el  intérprete  Corro 
á  ver  una  ranchería  de  tovas,  aliándola  desierta  y  aber  vestigios  de  aber  por  allí  yn- 
dios; seguimos  un  poco  adelante  y  topamos  al  casique  Quetairi  con  sesenta  y  sinco 
^•ndios,  todos  con  lanzas;  selebró  mucho  aberme  visto  y  vinieron  todos  conmigo 


202  REVISTA  DE    ARCHIVOS 

en  alcanse  del  General,  que  los  resivió  con  mucho  agrado;  y  tratándole  de  ssu  re- 
ducsion  dijo  que  se  la  diesen  á  los  mocobies  de  adelante,  que  luego  se  la  daría  á  é\y 
repugnando  bastante  la  situasion  de  la  Cangayé  para  reducsion,  por  justas  raso- 
nes  que  alegó,  siendo  la  principal  el  ser  pavimento  que  frequentemente  lo  inunda 
el  Rio  grande.El  año  de  79,  estando  yo  en  la  Cancayc  a  disponer  los  ánimos  de  los 
mocobies  de  orden  del  Señor  Governador  Yntendente  Don  Andrés  Mestre,  noté  que 
salió  el  río  mucho  de  madre,  que  les  obligó  á  los  yndios  salir  á  los  altos. 

Día  6.  Llegamos  á  la  Cangayéy  que  en  idioma  mocobi  quiere  desir  tragadero  de 
genteSy  por  la  subersion  que  cuentan  estos  naturales  hubo  en  este  lugar  muchos 
años  a,  paresienJo  sepultados  muchos  yndios  de  ambos  sexos  que  ocupaban  una 
numerosa  ranchería. 

Día  20.  Día  del  melifluo  Doctor  San  Bernardo  se  enarboló  el  estandarte  de  la 
santa  cruz  en  el  mismo  sitio  donde  yo  el  año  de  74  lo  pusse,  y  tanbien  una  cam- 
pana que  isse  traer  con  el  intérprete  Corro  y  los  yndios  de  la  ciudad  de  la  Consep- 
sion,  hoy  destruida  por  los  yndios,  y  hoy  está  colocada  en  la  iglesia  de  la  reduc- 
sion de  mocobies;  asistieron  á  la  adorasion  los  casiques  mocobies  y  tobas,  asiendo 
la  misma  seremonia  al  Santo  leño. 

En  esta  reducsion  de  mocobies  me  emplee  desde  el  día  6  de  Agosto  asta  el  22  de 
Octubre  de  80  en  catequisar  los  párbulos  y  adultos  de  ambos  sexos;  y  luego  tubo 
á  bien  el  General  despacharme  para  el  mismo  ministerio  á  la  reducsion  de  tovas,  Y 
retirándose  el  General  el  10  de  Febrero  de  81  á  la  ciudad  de  las  Corrientes,  quedé  al 
cuidado  de  las  reducsiones. 

Día  1 2  de  Mayo.  Llegaron  los  Padres  curas  doctrineros  de  Corrientes,  el  P.  Prior 
Fray  Joseph  Soto  y  el  P.  Prior  Fr.  Ignasio  Peres;  aviéndolos  puesto  en  posesión,  me 
retiré  á  mi  reducsion  de  Macapillo;  alié  á  los  yndios  muy  alborotados  y  por  retirarse 
á  sus  tierras;  con  mi  llegada  se  aquietaron  y  socegaron;  siendo  la  causa  de  esto  las 
muertes  de  los  yndios  de  la  reducsion  del  río  Negro,  que  insistidos  de  algunos  se 
conspiraron  contra  el  fuerte  de  Lcdcsma  y  vinieron  abanzar  á  Jujui;  pero  no  per- 
mitió Dios  lograsen  su  intcnco.  Reducsion  de  Xucstra  Señora  del  Pilar  de  Maca- 
pillo  y  Mayo  30  de  1  yS i . 

Fr.  a  NT. o  Lapa. 


NO  FAS  HIBLIOGRAFICAS 

Catálogo  de  la  Blbliotoca  municipal  da  Haflrid,  por  Carlos  Cambronero. 
Madrid,  Imprenta  municipal,  i()02.     XIII-53t)  páginas  4."  más  76  de  Índices. 

Lo  primero  que  exige  la  justicia  es  aplaudir  las  iniciativas  de  Carlos  IIÍ,  de  Me- 
sonero Romanos  y  de  las  demás  personas  citadas  en  el  Prólogo  que  trabajaron 
porque  la  capital  de  la  naci-m  tuviera  un  entro  de  consulta  donde  los 

nobles,  discretos  varones 

llamados  á  regir  el  priiiier  municipio  de  Fspaña  pudieran  estudiar  su  historia  y  so- 
bre  todo  remediar  sus  necesidades.  Merecen  después  sincero  elogio  el  ¡lustrado  y 
laboriosísimo  Jefe  de  aquella  Biblioteca,  D.  Carlos  Cambronero,  por  haberla  orga- 
nizado en  muy  poco  tiempo,  publicando  enseguida  tan  voluminoso  Catálogo,  y  el 
alcalde  Sr.  Aguilera  por  haber  abierto  el  establecimiento  al  público. 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  2o3 

Ha  dividido  el  Sr.  Cambronero  el  catálogo  en  tres  secciones:  Enciclopedia,  Tea- 
tro y  Música.  En  la  primera  figuran  todas  las  obras  que  constituyen  el  fondo  de  la 
Biblioteca,  distribuidas  en  grupos  por  orden  alfabético:  Administración,  Agricul- 
tura, etc.  entre  los  que  vuelve  á  figurar  el  Teatro.  Consta  esta  sección  primera 
de  5.416  artículos  y  ocupa  274  páginas.  Las  obras  que  se  refieren  exclusivamente  á 
la  administración  de  Madrid  no  pasan  de  696  y  aún  de  éstas  hay  que  descartar  gran 
número  de  mero  pasatiempo,  religiosas,  místicas,  etc. 

En  cambio  la  sección  segunda.  Teatro,  no  comprenderá  menos  de  6.5oo  artícu- 
los y  la  tercera.  Música,  880. 

Como  se  vé,  la  Corporación  municipal  está  pUtórica  de  poesía  y  música  y  ané- 
mica de  obras  apropiadas  á  las  necesidades  del  municipio  madrileño.  La  Biblioteca 
del  Ayuntamiento  de  París,  cuenta  más  de  100.000  volúmenes. 

Puesto  que,  según  Reglamento,  cada  cinco  años  ha  de  reimprimirse  el  Catálogo 
con  los  aumentos  de  la  Biblioteca  durante  el  quinquenio,  es  de  esperar  de  la  ilus- 
tración de  nuestros  ediles  y  de  la  del  digno  Bibliotecario  que,  aumentando  en  gran 
proporción  los  libros  propios  de  un  Ayuntamiento,  disminuyan  tanto  la  de  las 
secciones  segunda  y  tercera  que  obliguen  al  Sr.  Cambronero  (atendiendo  ya  menos 
á  la  cantidad,  que  al  concepto,)  á  rebajarlas  á  la  categoría  que  en  mi  sentir  debieron 
tener  siempre,  é  incluirlas  en  el  grupo  Teatro  de  la  sección  primera.  Luego 
podrá  introducir  en  la  clasificación  las  modificaciones  necesarias  que  su  buen  cri- 
terio no  dejará  de  aconsejarle. 

Creo  por  último  que,  con  un  poco  más  de  vagar,  hubiera  podido  hacer  desapa- 
recer por  completo  el  grupo  Variedades  distribuyendo  las  obras  que  le  forman 
entre  los  demás,  y  corregir  alguna  imperfección  del  índice  de  autores  como  Argén- 
sola.  Amador,  etc. 

Pero  todos  estos  son  defectillos  de  que  pocos  catálogos  estarán  libres,  y  s-empre 
queda  labor  meritisima  en  el  redactado  por  el  Sr.  Cambronero  para  hacerle  acreedor 
al  premio  debido  al  trabajo  concienzudo  y  al  aplauso  entusiasta  de  los  que  en  ma- 
terias bibliográficas  se  ocupan. 

A.  P.  Y  M. 


Les  antiquités  mezicaines  (Mexique,  Yucatán,  Amérique-centrale),  par  Léon 
Lejeal.  Arras,  1902. — S.°  d.,  78  pág.,  5  fr.  (Alphonse  Picard  el  Fils,  éditeurs, 
82,  rué  Bonaparte,  París.) 

Esta  monografía  es  la  XIX  de  la  Bibliothéque  de  Bibliographies  critiques,  pu- 
blicada por  la  Sociedad  de  Estudios  históricos.  Comprende  las  siguientes  seccones: 
L  Bibliographies  et  (Catalogues  de  Manuscrits;  lí.  Caries;  lll.  Documenls  de  prove- 
nance  européenne;  IV.  Documenls  de  provcnance  indigene:  A.  Historiens  mexicai- 
nes,  B.  Éditions  de  manuscrits  en  fac-simile.  Paléographie;  V.  Linguislique,  Litté- 
rature.  Folklore,  Toponymic;  VI.  Anthropologie,  Prchisloíre,  Elhnologic,  Migra- 
tions;  VIL  Mylhologie,  Religión,  Croyances  asirologiquc:.  clCalendrier;  VIH.  Kthno- 
graphie,  Archéologie  (Moeurs,  Civilisalions,  Monuments,  Arts,  el  industries):  ÍX. 
Historiens  modernes;  X.  Mclanges  (Dictionnaires,  Biographies,  Périodiqucs,  etc.). 
De  todas  veras  recomendamos  á  los  americanistas  tan  precioso  estudio.  El  autor 
hace  en  el  prólogo  las  salvedadei  convenientes  para  que  no  se  le  reproche  lo  pobre 
de  su  bibliografía  en  lo  tocante  á  Descubridores  y  Conquistadores,  á  geografía,  an- 
tropología y  lingüística,  habiendo  de  limitar  su  trabajo  á  la  arqueología  y  á  la  his- 

3.»  ¿POCA.— TOMO  VII.  14 


204  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

toria,  y  aun  habiendo  de  elegir  dentro  de  este  campo,  conforme  á  la  índole  de  toda 
bibliografía  crítica.  Nos  permitirá,  sin  embargo,  algunas  observaciones.  Si  incluye 
las  obras  de  los  PP.  Duran  y  Acosta,  <*por  qué  nó  la  rarísima  Historia  de  la  tenida 
de  los  Indios  á  poblar  á  México  de  las  partes  remotas  de  Occidente....  Hecha  por  el 
Padre  Juan  de  Tovar,  de  la  Compañía  de  Jesús  (Cura  et  impensis  Dni  Thomae 
Phillips.  Typis  Medio-Montanis,  1860)?,  con  más  razón  cuanto  que  en  los  números 
32  y  63  nombra  incidentalmente  al  P.  Tobar  y  el  trabajo  de  E.  Beauvois,  Les  an- 
tiquités  mexicaines  du  P.  Duran,  comparées  aux  ábregos  des  PP.  J,  Tobar  y  J. 
d' Acosta  (Revue  des  Questions  historiques,  Julio  i883).  Bien  merecía  el  P.  Tobar  si- 
quiera una  cita  en  nota  como  suele  hacer  el  autor  en  casos  análogos.  Si  incluye  el 
Compendio  de  la  historia  de  México  desde  antes  de  la  conquista  hasta  los  tiempos  pre- 
sentes, por  Ep.  J.DE  LOS  Ríos,  (México,  1 852. — 258  págs.)  ^porqué  nó  e\  Compendio  de 
la  Historia  general  de  México  desde  los  tiempos  prehistóricos  hasta  el  año  de  i  goo, 
escrito  por  el  Dr.  Nicolás  León  (Madrid,  Est.  tip.  «Sucesores  de  Rivadeneyra^,  1901 . 
—8.°,  576  págs.),  quien  se  extiende  en  el  estudio  de  la  edad  prehistórica,  de  las  razas 
primitivas  y  de  las  que  vinieron  después,  de  sus  costumbres  y  civilización,  según  las 
novísimas  investigaciones  arqueológicas?  Tampoco  se  nos  alcanza  la  razón  de  omi- 
tir el  Catálogo  del  Museo  histórico  indiano  del  caballero  Lorenzo  Boturini  Bena- 
Ducí  y  La  langue  des  Chichiméques,  disertación  del  P.  Gerste  (Compte  rendu  du 
Congrés  scientifique  International  des  Catholiques  tenu  á  París  du  lerauó  avril  1891 . 
Cinquiéme  section:  Sciences  historiques,  págs.  42  á  by)  acerca  de  la  lengua  que  ha- 
blaban los  Chichimecas,  especialmente  los  que  hacia  el  siglo  XIl  aparecieron  en  la 
meseta  azteca.  Aún  es  más  de  notar  que  en  el  núm.  96.  Rosny  (L.  de),  Essai  sur 
le  déchiffrement  de  /'  écriture  hiératique  de  r  Amérique  céntrale  (París,  1877- 1882), 
M.  Lejeal  no  haya  añadido:  Ensayo  sobre  la  interpretación  de  la  escritura  hierá- 
tica  de  la  América  Central,  por  Mr.  León  de  Rosny,  traducción  anotada  y  prece- 
dida de  un  prólogo  por  D.  Juan  de  Dios  de  la  Rada  y  Delgado  (Madrid,  1884),  con 
dos  apéndices:  uno  el  Ms.  completo  de  Diego  de  Landa,  copiado  del  original  que  se 
conserva  en  la  Real  Academia  de  la  Historia,  y  otro  el  Ms.  figurativo  con  palabras 
aztecas  escritas  con  caracteres  españoles  en  i526,  que  se  guarda  en  el  Museo  de  Ar- 
tillería de  Madrid;  trabajo  que  ilustra  bastante  el  de  Rosny  y  los  de  Brasseur  de 
Bourbourg.  En  el  ¡ndice  de  nombres  no  aparece  el  del  P.  José  de  Acosta  que  figura 

en  la  bibliografía  con  el  núm.  21. 

P.  R. 


Sgipto  y  Asiría  resucitadoSi  por  D.  Ramiro  Fernández  Valbuena.  Toledo, 
Menor  hermanos,  1895  á  1901. — 4  tomos  en  4.%  6Ó4,  61 3,  658  y  687  págs. — Con 
viñetas  intercaladas  y  algunas  láminas  sueltas,  unas  y  otras  al  fotograbado,  de 
dibujos. 

Fruto  de  largos  estudios  y  detenida  meditación  sobre  materia  tan  poco  cultiva- 
da en  España  como  es  la  historia  antigua  del  Oriente,  la  obra  enunciada  se  reco- 
mienda desde  luego  por  todas  estas  circunstancias,  y  apenas  se  hojea  uno  de  sus 
cuatro  abultados  volúmenes,  salta  á  la  vista  que  su  autor  es  consumado  erudito, 
el  cual  debió  dedicar  muchas  vigilias  al  examen  de  las  varias  cuestiones  que  trata, 
y  es  á  la  par  valeroso  apóstol  de  la  fe  católica. 

Con  esto  ya  se  comprenderá  el  carácter  de  la  obra.  Esta,  esencialmente,  es  de 
tendencia.  Dado  su  plan  y  desarrollo,  que  vemos  reflejados  desde  luego  en  sus  pro- 


BIBLIOTECAS  Y  xMUSEOS  205 

lijos  índices,  su  título  más  apropiado  debiera  ser  «Nueva  historia  bíblica  á  la  luz 
que  arrojan  la  Egiptolo¿;ía  y  la  Asiriología*.  Hubiera  sido  éste,  en  verdad,  un  epí- 
Ijrafe  demasiado  largo,  y  el  Sr.  Valbuena  ha  preferido  ser  breve  y  conciso  ha- 
biendo tomado  los  nombres  geográficos  que  indican  su  punto  de  partida  científico 
y  reservando  el  íin  para  quien  penetre  en  las  entrañas  del  libro.  Se  queja  á  la  con- 
clusión de  que  le  han  tachado  el  título  de  pretencioso,  cuando  únicamente  peca  de 
poco  exacto.  No  importa,  al  cabo,  este  detalle,  pues  desJe  luego  se  descubre  el 
tema,  dado  que  el  aut«>r,  ya  concjcido  por  otros  escritos  y  por  su  carácter  de  sacer- 
dote, canónigo  de  la  Iglesia  primada  y  rector  del  Seminario  de  Toledo,  había  de 
anteponer  el  interés  religioso  al  puramente  histórico.  Y  el  tema,  ya  tratado  en  el 
extranjero,  y  en  alguna  de  sus  partes  por  algún  escritor  español,  es  la  comproba- 
ción, por  medio  de  los  descubrimientos  arqueológicos  que  nos  han  dado  á  conocer 
un  Egipto  faraónico  y  un  Imperio  caldeo-asiiio  distintos  y  de  proporciones  mu- 
cho mayores  que  aquellos  que  nos  dieron  á  conocer  los  historiadores  griegos,  de 
los  hechos  históricos  consignados  en  los  libros  del  Antiguo  Testamento,  cuya 
exactitud  fué  negada  ó  puesta  en  duda  por  los  racionalistas  ó  descreídos.  Singu- 
larmente el  abate  Vigouroux,  en  su  obra  La  Bible  et  les  decouvertes  modernes, 
trató  el  mismo  tema;  pero  ciñéndose  á  los  descubrimientos,  es  decir,  dando  á  su 
trabajo  un  carácter  esencialmente  arqueológico  para  comprobar  lo  que  se  lee  en 
el  Antiguo  Testamento. 

La  nota  distintiva,  española,  de  la  obra  de  que  tratamos,  es,  por  el  contrario, 
la  controversia,  mejor  dicho,  la  refutación  de  los  puntos  debatidos  del  sagrado 
texto.  La  parte  arqueológica  puede  decirse  que  es  expositiva,  y  constituye  la  trama 
del  fondo  sobre  el  cual  se  mueven  las  figuras  históricas  que  van  sucediéndose  con 
el  transcurso  de  los  remotos  siglos  en  aquellas  páginas  y  hace  destacar  el  autor 
con  la  fuerza  de  su  dialéctica. 

En  el  primer  libro  de  los  diez  en  que  está  dividida  la  obra,  y  en  el  cual  señala 
el  plan  de  la  misma,  después  de  exponer  el  «estado  de  la  cuestión*,  examinando  el 
criterio  católico  y  el  contrario,  dedica  tres  capítulos  al  elemento  arqueológico 
puro,  tratando  de  los  jeroglíficos  del  Egipto,  de  la  escritura  cuneiforme  y  del  valor 
histórico-crítico  de  los  textos  de  uno  y  otro  género.  Con  esto  se  prepara  á  trazar 
la  historia  bíblica,  no  solamente  sobre  los  Libros  Santos,  sino  apoyándose  en  los 
documentos  de  aquellas  otras  civilizaciones  seculares.  Comienza  el  relato,  como  es 
consiguiente,  por  el  GJnesiSj  y  presenta  luego  un  poema  caldeo  de  la  creación  es- 
crito en  ladrillos  y  descubierto  en  lo  que  fué  Biblioteca  Real  de  Nínive,  haciendo 
notar  las  ana'ogías  y  diferencias  con  el  texto  hebreo.  De  igual  modo  compara  la 
descripción  del  Paraíso  y  de  la  caída  del  primer  hombre  con  las  tradiciones  míticas 
de  los  pueblos  infieles,  ocupándose  de  nuevos  textos  cuneiformes  y  de  las  repre- 
sentaciones del  árbol  de  la  vida  en  monumentos  a<irios.  Muy  curioso  es  el  parale- 
lo que  establece  entre  los  patriarcas  bíblicos  y  los  gigantes,  y  en  extremo  intere- 
sante el  largo  capítulo  que  consagra  al  diluvio,  dando  á  conocer  la  relación  cal- 
dea, descubierta  por  Smith  en  la  biblioteca  de  Assurbanipal  y  el  recuerdo  que  de 
aquel  acontecimiento  se  halla  en  otras  mitologías,  hasta  en  la  americana;  por 
cierto  que,  al  tratar  de  un  punto  debatidísimo  cual  es  el  de  la  universalidad  del  di- 
luvio, sustenta  el  autor  un  criterio  que  dentro  de  la  hortodoxia  podemos  llamar 
absoluto,  en  contra  del  mantenido  por  el  ilustre  Cardenal  Fray  Ceferino  González, 
<iue  en  su  obra  La  Biblia  y  la  Ciencia  se  declaró  partidario  resuelto  de  la  no 
universalidad  zoológica  y  geográfica:  «y  no  se  atreve,  dice  el  Sr.  Valbuena,  á 


2o6  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

sostener  siquiera  la  universalidad  antropológica  por  escrúpulos  científicos  que  tan 
mal  cuadran  aun  hombre  de  su  talla».  Ya  el  P.  Arintero  refutó  lo  que  desde  lue- 
go hubo  de  calificar  de  criterio  intransigente  del  Sr.  Valbuena,  haciendo  constar  que 
la  universalidad  absoluta  del  diluvio  está  desechada  hasta  en  la  enseñanza  de  los 
seminarios  de  Roma. 

Después  de  tratar  de  la  descendencia  de  Noé  (las  razas)  y  de  la  torre  de  las  len- 
guas, de  cuya  existencia  halla  pruebas  en  un  texto  cuneiforme  y  en  las  minas  de 
Babilonia,  hace  un  esbozo  de  las  civilizaciones  orientales  al  tratar  de  Abraham  y 
de  José,  de  cuya  historia  halla  reflejos  en  algún  cuento  egipcio.  La  persecución  del 
pueblo  hebreo  en  Egipto,  su  salida  de  aquel  país  y  peregrinación  por  el  desierto,  la 
conquista  de  la  tierra  prometida  y  los  primeros  tiempos  de  la  nación  hebrea  dan 
abundante  materia  para  el  tomo  segundo  en  el  que  hay  copiosas  noticias  históri- 
cas y  arqueológicas  que  demuestran  se  halla  el  autor  al  corriente  de  las  modernas 
investigaciones  y  del  material  atesorado  en  los  Museos.  No  olvida,  por  cierto,  citar 
las  cajas  ó  ataúdes  egipcios  de  nuestro  Museo  Arqueológico  Nacional.  El  mismo 
carácter  esencialmente  histórico  tiene  el  tomo  III,  que  comprende  el  periodo  de  los 
Reyes,  la  decadencia  y  fin  del  reino  de  Israel  é  historia  del  reino  de  Judá.  Por 
cierto  que  al  ocuparse  de  Salomón,  tan  extensamente  como  es  de  suponer,   y  ha- 
blar del  famoso  templo  y  de  sus  reconstrucciones  hipotéticas  propuestas  por  los 
arqueólogos,  emite  á  propósito  del  «mar  de  bronce»,  aquella  gran  pila  que  había 
en  la  terraza  del  Santuario,  una  idea  que  creemos  haber  sido  los  primeros  en  ex- 
poner: y  es  que  el  monumento  que  mejor  ¡dea  puede  darnos  de  dicha  pila  susten- 
tada por  doce  figuras  de  toro,  es  la  fuente  de  los  leones  de  la  Alhambra.  Lo  hici- 
mos notar  y  lo  comprobamos  por  medio  de  proyecciones  en  la  cátedra  del  Ateneo, 
en  el  curso  de  1899  á  1900,  y  se  hace  constar  la  comparación  en  el  resumen  del 
curso  contenido  en  la  Memoria  de  la  Escuela  de  Estudios  Superiores  de  dicho  cen- 
tro publicada  en  1900  (el  dicho  tomo  III  del  Sr.  Valbuena  se  ha  publicado  en  1901). 
Para  las  reconstrucciones  arquitectónicas  se  ha  valido  el  autor  de  la  última   pala- 
bra que  es  la  parte  correspondiente  al  arte  judaico  en  el  tomo   IV  de  la  Histoire 
de  rArt  dans  rantiquité,  de  Perrot  y  Chipiez.  El  frontispicio  que  publica  el  señor 
Valbuena  de  la  tumba  de  Josué,  según  dibujo  de  su  descubridor  Sr.  Sejourné,  es 
muy  notable  por  la  semejanza  que  ofrece  con  otros  monumentos  asiáticos,  sin- 
gularmente de  la  Frigia. 

El  último  tomo  comprende  una  parte  propiamente  histórica  en  la  que  se  trata 
de  la  ruina  de  Jerusalén,   la  cautividad  de  los  judíos  en   Babilonia,  que  le  dan 
motivo,  por  cierto,  para  tratar,  á  propósito  de  las  visiones  de  Ezequiel,  de  algunos 
puntos  de  arqueología,  como  es  el  de  la  representación  de  ios  kerubines,  que  son, 
aunque  parezca  extraño,  los  toros  alados  con   faz   humana,  cuyas  imágenes,  en 
oficio  de  soportes,  multiplicaron  los  asirlos  y  los  persas  en  sus  palacios;   y  á  pro- 
pósito de  los  sueños  de  Daniel,  habla  de  las  estatuas  de  oro   que    producía  el  arte 
^aldeo-asirio.  Al  lado  de  estas  y  otras  cuestiones  arqueológicas,  trata  puntos  de  dis- 
tinta índole,  como  la  refutación  que  hace  del  supuesto  de  que  los   profetas  eran 
ventrílocuos  ó  videntes.  El  último  libro  de  la  obra,  que  es  muy  notable,  está  dedi- 
cado á  una  exposición  crítica  de  la  religión  de  los  hebreos  paralelamente  á  la  de  los 
pueblos  orientales,  monoteístas  en  el  fondo  y  politeístas  en  la  forma. 

N  :>  es  posible  dar  idea  completa  en  un  artículo  de  obra  tan  vasta  como  la  del 
Sr.  Valbuena.  Los  sumarios  que  de  los  capítulos  leemos  en  los  índices,  donde  apa- 
recen mezclados  los  nombres  de  los  personajes  bíblicos  Moisés,  José,  David,  Salo- 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  207 

món,  Daniel,  etc.,  con  los  de  los  Faraones  y  reyes  asidos  y  persas;  los  de  los  más 
afamados  egiptólogos  y  asiriólogos  Rouge,  Oppert,  Menant,  Maspero,  Lenormant, 
etcétera,  con  los  de  escritores  españoles  como  Castelar,  Sales  y  Ferré  y  Morayta, 
á  los  que  refuta  con  mucha  frecuencia;  y,  en  fin,  los  enunciados  del  sinnúmero  de 
cuestiones  que  sucesivamente  examina  y  discute,  revelan  la  extensión  y  profundi- 
dad con  que  trata  la  materia  y  el  alcance  de  sus  tiros. 

En  lo  que  á  la  Arqueología  loca,  conoce  el  Sr.  Valbuena  casi  todo  lo  que  en  el 
extranjero  se  ha  publicado,  hallándose  entre  lo  que  omite  los  trabajos  de  Petrie  y 
de  Morgan  sobre  la  prehistoria  del  Egipto;  respecto  de  lo  escrito  en  España  algo 
ha  omitido  también,  y  en  cambio  ha  sacado  mucho  fruto  de  obras  como  el  Viaje 
al  interior  de  Persia,  de  Rivadeneyra. 

Considerada  en  totalidad  la  obra  del  Sr.  Valbuena,  tal  vez  peca  éste  de  prolijo 
en  muchas  ocasiones,  tal  vez  el  polemista  ahoga  6  quita  interés  al  historiador,  tal 
vez  llevado  del  ardor  de  su  misma  empresa,  ha  dado  á  ésta  mayores  proporciones 
de  lo  que  pensó  y  su  gran  extensión  le  quite  lectores.  Pero  aparte  de  esto  y  de 
otros  defectos  que  más  concretamente  podrían  señalarse  á  modo  de  pequeños  lu- 
nares, dicha  obra  es  muy  digna  de  aprecio,  porque  ha  venido  á  llenar  un  vacío, 
ofreciendo  á  las  gentes  estudiosas  vasto  repertorio  de  los  conocimientos  de  la  His- 
toria y  de  la  Arqueología  del  Oriente.  En  los  seminarios  prestará  un  servicio  seña- 
ladísimo, pues  puede  preparar  al  clero  en  una  rama  de  conocimientos  que  les  será 
útilísimo  y  de  gran  eficacia  para  su  misión  que,  al  par  que  evangelízadora,  debe 
ser  pedagógica.  Interesa  también  al  público  en  general,  á  las  gentes  de  todas  las 
ideas,  pues  en  esas  páginas  se  dicen  y  exponen  en  castellano  muchas  verdades 
científicas  aquí  por  lo  común  ignoradas. 

La  edición  es  buena,  dejando  que  desear  algo  las  láminas.  Facilitaría  mucho  la 
consulta  un  índice  alfabético,  de  que  carece. 

No  podemos  callar  una  falta  de  que  adolece  más  de  una  obra  española,  y  la 
presente  en  desmedida  proporción,  y  es  la  de  haber  puesto  en  las  notas  traducidos 
casi  siempre  los  títulos  de  las  obras  extranjeras,  con  lo  que  muchos  lectores  espa- 
ñoles creerán  que  con  sendas  traducciones  de  ellas  se  ha  enriquecido  la  bibliografía 
nacional.  Esta  falta  de  rigor  bibliográfico  es  harto  común  en  escritores  españoles, 
y  el  Sr.  Valbuena  ha  cometido  además  la  inconsecuencia  de  copiar  y  no  traducir  en 

algunas  notas  pasajes  de  libros  franceses. 

J.  R.  M. 


Estndios  liistórico-artísticos  relativos  principalmente  á  Valladolid, 
basados  en  la  investigación  de  diversos  arcliivos,  por  D.  José  Marti  y 
Monsó. — Con  dibujos  ejecutados  por  el  mismo  autor,  reproducciones  de  foto- 
grafías y  facsímiles.  Fotograbados  de  Laporta  y  de  Ciarán.  Transportes  litografi- 
eos de  Miñón. — 4.°  mayor,  XV1IÍ-Ó98  págs. — Colofón:  «Comenzóse  la  impresión 
de  este  libro  el  23  de  Mayo  de  1898,  y  terminóse  el  10  de  Diciembre  de  1901  en  la 
imprenta  de  D.  Leonardo  Miñón,  Valladolid». 

Pocas  veces  se  publican  en  España  obras  de  arte  escritas  por  artistas.  Al  con- 
trario de  nuestros  antiguos  pintores.  Pacheco,  Carducho,  Jusepe  Martínez,  Palo- 
mino, que  escribieron  acerca  de  la  teoría,  la  práctica  y  la  historia  de  la  pintura,  los 
modernos,  á  pesar  de  ofrecérseles  mayor  campo  y  mejores  rr.edios  para  estudiar  tan 
útil  materia,  se  han  ocupado  poco  de  ella,  lo  cual  es  de  lamentar,  por  la  estima- 


208  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

ción  que  siempre  merece  el  juicio  de  persona  cuyo  ojo,  acostumbrado  á  ver,  sabe 
distinguir  desde  luego  aquellos  rasgos  distintivos  de  una  obra  de  arte  y  penetrar 
en  el  secreto  de  su  técnica,  que  tanta  relación  suele  guardar  con  dichos  rasgos  6 
caracteres.  A  veces  ocurre  que  esa  cualidad  del  conocedor,  haciéndole  excesiva- 
mente confiado,  le  deja  llevarse  de  una  impresión  momentánea,  le  engaña  respecta 
de  particularidades  que  solamente  la  erudición  puede  esclarecer,  y  de  ahí  han  na- 
cido controversias  que  separan  á  los  artistas  de  los  eruditos,  y  también  entre  éstos 
se  ha  contado  algún  artista,  como  Carderera.  Por  lo  general,  los  artistas  que  mere- 
cen el  nombre  de  críticos,  poseen  los  conocimientos  necesarios.  Araujo  Sánchez 
(ya  difunto),  Poleró  y  Beruete  honran  la  bibliografía  artística,  y  ahora  D.  José 
Martí  y  Monsó,  pintor  también.  Director  de  la  Escuela  de  Bellas  Artes  de  Valla- 
dolid. 

Contra  lo  que  de  un  artista  pudiera  esperarse,  su  obra,  según  declara  en  el  tí- 
tulo, es  esencialmente  documental.  Numerosos  é  interesantísimos  documentos,  con 
toda  escrupulosidad  copiados  y  estudiados  en  cincuenta  y  un  archivos  eclesiásticos 
y  civiles,  públicos  y  privados,  de  Valladolid,  Laguna,  Mucientes,  Paredes  de  Nava, 
Simancas,  Tordesillas,  Tudela  de  Duero,  A  randa  de  Duero,  Ventosa  de  la  Cuesta, 
Madrid,  Burgo  de  Osma,  Coca,  Lerma,  Medina  del  Campo  y  Santo  Domingo  de  la 
Calzada,  durante  cinco  años,  constituyen  la  base  de  la  obra,  cuyo  fin  es  esclarecer 
con  datos  ciertos  la  historia  de  los  monumentos  de  Valladolid,  y  por  incidencia  los 
de  otras  partes.  Unas  veces  los  publica  íntegros,  cuando  toda  su  materia  interesa, 
y  otras  veces  extracta  de  ellos  lo  esencial,  y  considerándolos  como  verdadera  base 
del  estudio,  no  los  relega  á  lugar  separado,  sino  que  los  intercala  en  el  discurso. 

Este  material  cuantioso  y  vario,  no  se  ha  preocupado  el  autor,  y  ha  hecho 
bien  de  coordinarlo  de  otro  modo  más  que  por  asuntos,  ni  tampoco  de  seguir 
al  efecto  sistema  alguno  de  clasificación,  para  lo  cual  hubiera  sido  grave  obstáculo 
la  misma  diversidad  de  aquéllos.  De  algunos  halló  el  investigador  en  los  documen- 
tos materia  tal  y  tanta,  que  hubiera  bastado  por  sí  sola  para  un  libro;  de  ciertas 
obras  de  arte  sólo  halló  referencias.  Su  plan  no  era,  por  otra  parte,  trazar  la  histo- 
ria del  arte  en  Valladolid,  sino  aportar  materiales  para  ello.  En  esta  rebusca  halló 
al  paso  preciosas  noticias  de  obras  de  arte  que  no  están  allí,  sino  fuera,  á  ve- 
ces muy  lejos,  y  no  los  despreció,  lo  cual  es  bien  laudable.  En  suma,  esta  obra, 
tal  como  está  hecha  y  concebida,  con  la  honradez  del  que  halló  oro  puro,  y  lo 
ofrece  generosamente  para  que  le  utilice  quien  quiera,  difícilmente  podía  ser 
escrita  bajo  un  orden  sistemático,  del  que  sin  duda  ha  huido  el  autor.  Y  á  pesar 
de  ese  aparente  desorden,  y  de  que  no  se  advierte  en  el  modo  de  tratar  los  asuntos 
aparato  alguno  de  erudición,  ni  en  la  crítica  espíritu  dogmático  ó  severidad  esco- 
lástica, luego  entra  quien  en  sus  manos  tome  este  libro,  por  sus  sabrosas  pági- 
nas, encantado  de  la  llaneza  y  del  puro  amor  al  arte  con  que  el  autor  las  traza  y 
las  anima. 

Los  asuntos  más  importantes  de  que  trata,  y  que  forman  como  partes  ó  capítu- 
los de  la  obra,  algunos  de  ellos  publicados  anteriormente,  por  lo  menos  en  parte, 
en  periódicos  y  revistas,  son  los  siguientes:  «Diego  Valentín  Diaz  y  el  colegio  de 
niñas  huérfanas*,*  «Colegio  de  doncellas  nobles  de  la  Asunción,  llamado  de  Daza*; 
«Velázquez  en  Valladolid»;  «Dos  cartas  de  Francisco  Pacheco,  sus  obras  y  su  rivali- 
dad con  Carducho»;  «Lajcapilladel  colegio  de  San  Gregorio,  con  noticias  del  escul- 
tor Felipe  Bigerny  (llamado  de  Borgoña)»;  «Sepulcros  esculpidos  por  Domenico  Ale- 
jandro Farcelli  y  Bartolomé  Ordóñez»,  de  los  que  trata  corrigiendo  falsas  atribucio- 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  2O9 

nes;  «Sillerías  de  corov^;  «Alonso  González  Berrugueie  é  Inocencio  Berruguete» 
(extensas  y  muy  detalladas  noticias  de  las  numerosas  obras  de  estos  artistas);  «Es- 
tatuas orantes  de  los  Duques  de  Lerma  y  de  lus  Arzobispos  de  Toledo  y  de  Sevilla» 
(con  lo  cual  trata  de  los  escultores  Pompeyo  Leoni,  lovS  Arfes  y  Lesmes  Fernández 
del  Moral,  esclareciendo  notablemente  algunos  puntos  recientemente  tratados); 
«Medina  del  Campo,  sus  ferias  y  sus  numumentos»;  ^^^Tudela  de  Duero,  retablo  de 
la  iglesia  parroquial  de  Santa  María»;  «Juan  de  Juni,  Francisco  Giralte  y  Gregorio 
Fernández  (llamado  Hernández),  el  retablo  de  Sia.  M.'*  la  Antigua  y  preciusas  noti- 
cias biográficas  de  los  dichos  tres  famosos  escultores»;  «Tordesillas,  Gaspar  de  Tor- 
desillas,  Benito  Rabuyate,  Juan  de  Juni,  Bartolomé  Hernández  y  Pedro  de  la  Torre»; 
«Toledo,  algunos  documentos  (del  Archivo  Histórico  Nacional)  relativos  á  obras 
de  arte»;  «Fl  Burgo  de  Osma  y  Arandade  Duero»;  «Medina  de  Rioseco,  noticias  de 
Juan  de  Juni;  el  pintor  Gregorio  Martínez»;  «Fl  escultor  Fsteban  Jordán»;  «Noti- 
cias del  Monasterio  de  San  Benito»;  «La  iglesia  parroquial  de  Nuestra  Señora  de 
San  Lorenzo  y  Antonio  de  Pereda»;  «Retablos  de  Zaragoza,  Huesca  y  Santo  Do- 
mingo de  la  Calzada»;  «Damián  Forment»;  «Los  cuadros  de  Fuensaldaña»;  «Feli- 
pe III  y  el  Duque  de  Lerma  en  Valladolid»;  «Los  palacios  reales». 

Tal  son  los  principales  epígrafes  bajo  los  cuales  suele  haber  más  variedad  de 
materia  de  lo  que  pudiera  pensarse,  pues  sabido  es  que  en  todo  trabajo  documental, 
el  engranaje  de  los  hechos  que  van  resucitando  ante  los  ojos  del  investigador  con- 
duce muchas  veces  á  lo  inesperado.  Fl  dédalo  de  la  historia  nunca  se  acaba  de  ex- 
plorar. 

Xo  se  crea  por  esto  que  sea  fácil  perderse  en  las  nutridas  páginas  de  este  libro, 
pues  el  autor,  comprendiendo  que  hacía  una  obra  de  consulta,  atento  á  facilitarla 
desde  los  puntos  de  vista  esenciales,  como  son  el  histórico,  el  biográfico  y  el  geo- 
gráfico, ha  puesto  al  final  un  índice  de  sucesos  particulares  (artísticos  ó  no)  agru- 
pados por  años,  que  desarrolla  un  ciclo  interesantísimo  desde  el  siglo  xi  hasta  el 
segundo  tercio  del  xix;  otro  índice  (alfabético  y  muy  copioso)  de  artistas;  otro  geo- 
gráfico-monumental;  uno  de  facsímiles  de  manuscritos  y  otro  de  estampas,  y,  por 
fin,  uno  general  de  materias. 

Obra  como  esta,  de  cosas  de  arte  y  escrita  por  un  artista,  forzosamente  ha- 
bía de  estar  ilustrada,  y  lo  está  en  efecto,  con  bastante  abundancia,  unas  veces  con 
dibujos  hechos  por  el  autor  mismo,  para  dar  á  conocer  algunos  detalles;  otras  ve- 
ces con  fotograbados  directos  de  fotografías,  cuya  elección,  como  la  ejecución  de 
aquéllos,  revela  desde  luego  el  esmero  que  puso  el  autor  en  que  el  elemento  gráfico 
fuese  necesario  complemento  de  la  materia  tratada.  Lástima  que  en  muchos  casos 
no  sean  esos  motivos  intercalados,  láminas  aparte.  Los  facsímiles  de  autógrafos,  es- 
pecialmente firmas  de  artistas  famosos,  están  en  el  mismo  caso,  y  parece  como 
que  contribuyen  á  resucitar  ante  nuestros  ojos  los  artistas,  que  hablan  en  aquellos 
documentos  sacados  de  la  oscuridad  de  los  archivos  á  plena  luz  por  el  infatigable 
investigador  para  depurar  y  esclarecer  la  historia  de  nuestras  artes. 

Cean  Bermúdez  con  su  famoso  Diccionario  histórico  de  los  artistas,  dio  ya  un 
gran  paso,  paso  fundamental  en  este  camino;  mas  como  dice  muy  bien  el  Sr.  Mar- 
tí y  Monsó,  por  haberse  tenido  que  valer  aquel  de  referencias,  pues  que  no  le  fué 
dable  hacer  personalmente  en  los  documentos  muchas  de  las  compulsas  debidas, 
hubo  de  caer  en  algunas  inexactitudes.  Pero  el  camino  abierto  por  aquel  gran  in- 
vestigador de  cosas  de  arte,  por  Bosarte  y  por  el  inolvidable  Llaguno  y  Amirola  ha 
servido  para  que  trillen  tan  vasto  campo  varios  escritores,  y  facilitado  el  que  hoy. 


210  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

á  la  luz  de  la  nueva  crítica  y  con  el  rigor  del  método  que  impone  el  esclarecimiento 
de  los  hechos  pasados,  haya  podido  levantarse  edificio  de  tal  magnitud,  mérito  y 
solidez  como  es  el  libro  de  que  nos  ocupamos,  libro  verdaderamente  admirable,  de 
cuya  preciosa  consulta  no  podrá  prescindir  quien  desee  en  adelante  historiar  el 
arte  castellano  medioeval  y  renaciente;  libro  solamente  comparable  en  la  biblio- 
grafía de  ayer  á  los  de  aquellos  autores  arriba  nombrados  y  en  la  de  hoy  á  los  del 
Sr.  Gestoso  Sevilla  monumental  y  artística  y  Diccionario  de  artífices  sevillanos, 
obras  que  también  son  fruto  de  la  paciente  rebusca  de  documentos  en  los  archivos 
y  de  la  sana  crítica  del  artista  y  del  arqueólogo,  que  en  la  primera  de  ellas  ha  cla- 
sificado la  materia  formando  un  excelente  cuerpo  de  doctrina.  Como  ya  hemos 
dicho,  el  Sr.  Martí  y  Monsó  no  ha  aspirado  á  tanto;  pero  es  lo  cierto  que  viene  á 
dar  fruto  semejante  en  distinta  forma,  por  cuanto  da  los  datos,  seguros  y  preciosos 
para  la  historia,  engarzados  en  los  razonamientos  de  su  sano  criterio,  que  á  tantos 
y  tantos  servirán  de  mucho. 

Los  buenos  propósitos  del  Sr.  Martí  hallaron  eficaz  auxilio  en  algunas  perso- 
nas, particularmente  en  nuestro  querido  compañero  D.  Cristóbal  Pérez  Pastor,  que 
con  mano  pródiga  le  dio  curiosos  datos  por  él  reunidos,  y  en  las  páginas  de  la 
Revista.  (V,  281)  le  ofreció  otros  acerca  de  las  estatuas  de  los  Duques  de  Lerma,  de 
las  cuales  también  se  ocupó  otro  individuo  del  Cuerpo,  D.  Julián  Paz,  en  un  folle- 
to de  que  dimos  cuenta  en  estas  páginas  (I,  pág.  424).  Por  cierto  que  la  luz  hecha 
en  este  asunto  por  el  Sr.  Pérez  Pastor,  ha  contribuido  poderosamente  á  aclarar  la 
cuestión  debatida  respecto  de  quién  fué  el  autor  de  estas  estatuas;  y  el  Sr.  Martí, 
uniendo  su  inteligencia  artística  á  su  fina  perspicacia  para  examinar  los  documen- 
tos referentes  al  asunto,  demuestra  que  esos  magníficos  bronces,  de  que  se  enor- 
gullece el  Museo  de  Valladolid,  atribuidos  á  Pompeyo  Leoni  por  los  antiguos  escri- 
tores, desde  Carducho  á  Cean  Bermúdez  y  á  Juan  de  Arfe,  á  él  solo  ó  en  colabora- 
ción con  Leoni,  por  los  modernos,  desde  Carderera,  son  debidos  los  modelos  al  di- 
cho Leoni  (cuyo  estilo  es  notorio  en  tales  obras);  por  ellos,  y  valiéndose  de  sus 
moldes,  menos  en  la  cabeza  de  la  Duquesa,  porque  no  estaba  con  propiedad,  se 
comprometió  á  darlas  fundidas  y  acabadas  Juan  de  Arfe,  á  quien  la  muerte  no  dejó 
cumplir  lo  segundo  de  lo  cual  se  encargó  su  yerno  Fernández  del  Moral,  asistido 
y  dirigido  por  Pompeyo  Leoni.  Como  nadie  ignora  que  Valladolid  es  el  mejor  mu- 
seo de  escultura  española  del  Renacimiento,  excusado  es  decir  que  para  conocerla 
es  indispensable  el  libro  del  señor  Martí  y  Monsó. 

La  edición  de  su  obra  es  tan  original  como  ella  y  revela  desde  luego  al  artista 

que  hasta  en  la  parte  tipográfica  ha  sabido  darla  un  carácter  que  la  distingue  de 

las  demás. 

J.  R.  M. 


Notas  sobre  algunos  monnmentos  de  la  Arqniteetnra  cristiana  espa- 
ñola, (ilustrada  con  planos  y  vistas  fotográficas),  por  Vicente  Lampére\  y 
Romea.  Primera  serie,  (publicada  en  el  Boletín  de  la  Sociedad  Española  de 
Excursiones), — Madrid,  Imp.  de  S.  Francisco  de  Sales,  1901. — 4.°  m.,  62  págs. 

En  el  renacimiento  que  de  pocos  años  á  esta  parte  se  viene  señalando  en  el  es- 
tudio artístico  de  los  monumentos  de  la  Edad  Media  en  España  se  ha  distinguido 
recientemente  el  Arquitecto,  profesor  de  Teoría  del  Arte  en  su  Escuela  profesional, 
D.  Vicente  Lampérez  y  Romea,  con  las  lecciones  de  historia  de  la  Arquitectura 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  21 1 

cristiana  española  que  empezó  á  explicaren  el  Ateneo  el  pasado  curso,  auxiliándose 
de  proyecciones. — Discípulo  del  Sr.  Velázquez  Bosco,  profesor  de  dicha  Escuela, 
que  ha  contribuido  á  señalar  el  indicado  nuevo  rumbo  á  esos  estudios  bajo  un  crite- 
rio técnico  y  experimental  acomodado  á  los  procedimientos  hoy  empleados  en  Ar- 
queología, el  Sr.  Lampérez  ha  acometido  por  ese  sistema  una  labor  que  puede  ser 
muy  fecunda  para  tan  importantísima  parle  de  la  historia  artística  de  España.  Su 
trabajo  consiste  en  buscar  la  ley  del  trazado  de  éste  ó  el  otro  monumento,  trazar 
él  reconstrucciones  de  los  que  se  hallan  desfigurados  y  del  estudio  de  la  estructura 
de  los  mismos  deducir  su  estilo  originario,  su  edad,  etc. 

Para  fijar  sus  observaciones  toma  constantemente,  con  ocasión  de  sus  viajes, 
apuntes  escritos  y  gráficos,  y  una  parte  de  ellos,  dados  á  la  estampa  en  el  Boletín 
de  la  Sociedad  española  de  excursiones,  es  lo  que  constituye  el  presente  folleto, 
cuyas  breves  páginas  encierran  condensada  materia  que  será  preciosa  para  quien 
desee  orientarse  en  la  nueva  marcha  de  esos  estudios. 

Los  puntos  á  que  se  concreta  aquí  el  Sr.  Lampérez  son:  La  basílica  de  San  Vi- 
cente de  Ávila,  acerca  de  cuyas  primitivas  bóvedas  formula  una  hipótesis  que  se 
relaciona  con  el  origen  del  arbolante;  San  Miguel  de  Almazán,  iglesia  de  trazado 
irregular  intencional;  la  Catedral  de  Granada  (la  ley  de  su  trazado);  Santo  Tomé 
de  Soria,  iglesia  románica  que  compara  con  la  de  Ntra.  Sra.  la  Grande  de  Poiliers; 
el  Monasterio  de  Santa  María  de  Huerta  (breve  monografía);  el  *trifor¡um»  de  la 
Catedral  de  Cuenca,  que  encuentra  correspondiente  al  tipo  anglo-normando;  la 
antigua  sala  capitular  de  la  Catedral  de  Plasencia,  cuya  cúpula  se  relaciona  con 
las  de  Salamanca,  Zamora  y  Toro,  de  carácter  bizantino,  á  las  cuales  dedicó  el 
Sr.  Lampérez  otro  trabajo;  la  capilla  de  San  Juan  de  las  Abadesas  y  San  Nicolás 
de  Gerona  que  le  dan  pie  para  estudiar  el  estilo  románico  catalán;  la  iglesia  de 
Santa  María  en  el  castillo  de  Loarre  (Huesca),  cuya  cúpula  señala  como  una  de 
las  más  notables  románicas;  la  iglesia  de  Bamba  (Valladolid),  que  cree  visigoda  y 
cuya  planta  reconstituye  hábrimente;  y  en  fin  San  Miguel  de  Tarrasa,  otro  ejem- 
plar visigodo,  con  cúpula  románica. 

Estos  estudios,  entre  los  cuales  no  hay  más  relación  que  el  criterio  del  autor 
que  los  ha  ido  ejecutando  dejan  esperar  como  fruto  definitivo  de  los  trabajos  con 
tanta  decisión  acometidos  por  el  Sr.  Lampérez  una  obra  de  carácter  técnico  que 
contribuirá  seguramente  á  esclarecer  más  de  un  problema  de  la  historia  de  nuestra 
arquitectura. 

J.  R.  M. 


Vnevos  antógrafos  de  Cristóbal  Colón  y  Relaciones  de  TTltramar. 
Los  pnblica  la  Duquesa  de  Berwick  y  de  Alba,  Condesa  de  Siruela.  Madrid. 
Est.  tip..  Sucesores  de  Rivadeneyra.  1902. — 4.°  mayor,  294  págs.  con  cinco 
fototipias. 

Refiere  el  cronista  Hernando  del  Pulgar  que  cuando  llegó  Colón  á  la  isla  de 
Guanahaní  recitó  una  plegaria  latina  en  que  dijo  al  Señor:  laudetur  tua  maiestas 
qui  dignata  est  per  humilem  servum  tuum  ut  eius  sacrum  nomen  agnoscatur  et  pre- 
dicetur  in  hac  ultima  Mundi  parte.  Y  el  P.  Las  Casas  hablando  de  la  llegada  de 
Colón  á  Guanahaní,  escribe  «que  no  sin  profunda  consideración  dejara  pasar  las 
cosas  que  le  acaecían,  como  quiera  que  más  y  mucho  más  la  anchura  y  longani- 


212  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

midad  de  su  esperanza  se  le  certifica  viéndose  salir  con  su  verdad,  y  que  de  cos- 
tumbre tenia  magnificar  los  beneficios  que  recibía  de  Dios.»  ^ 

Por  fortuna  se  ha  conservado  el  documento  tan  breve  como  elocuente,  á  pesa^ 
de  su  rudo  y  tosco  lenguaje,  en  que  Colón,  lleno  de  júbilo,  al  ver  aquellas  tierras 
de  promisión  con  que  soñó  largos  años,  consignó  su  inmensa  alegría. 

¡Lástima  grande  que  el  cuaderno  á  que  perteneció  autógrafo  de  semejante  va- 
lor se  halle  mutilado,  cuando  según  parece  constaba  de  bastantes  hojas!  ílabent 
sua  fata  libelli.  Al  salvar  de  una  posible  destrucción  y  al  publicar  con  un  facsí- 
mil, documento  de  tan  subido  precio,  la  Excma.  Sra.  Duquesa  de  Berwíck  y  de 
Alba,  cuyo  nombre  será  siempre  citado  con  encomio  e.i  la  Historia  patria  por  los 
hermosos  libros  con  que  la  ha  esclarecido,  es  digna  de  sinceros  elogios. 

Otros  varios  documentos  originales  de  Cclón  hay  en  los  Nuevos  autógrafos, 
cuales  son,  el  perfil  NO.  de  la  isla  Española;  el  rol  de  la  gente  que  fué  en  el  primer 
viaje;  una  carta  á  su  hijo  D.  Diego  para  que  entregase  á  la  Reina  dos  marcos 
de  oro,  y  otras  siete  á  Fr.  Gaspar  Gorricio  (1498  á  i5oi)  que  prueban  la  solj^citud 
con  que  cuidaba  aquel  de  sus  papeles,  guardados  en  el  iMonasterio  de  las  Cuevas  de 
Sevilla.  Pero  los  más  curiosos  para  estudiar  el  carácter  del  Almirante  son  sus  Memo- 
riales de  agravios,  escritos  que  demuestran  una  codicia  y  una  ambición  incom- 
patibles con  la  santidad  que  le  atribuyó  Rosselly  de  Lorgues.  Las  capitulaciones 
de  Granada  resultaban  imposibles  de  cumplir;  con  tal  ahinco  había  defendido  y  lo- 
grado Colón  privilegios  extraordinarios,  que  da  á  sospechar  si  de  las  tierras  en  cues- 
tión tenía  algún  conocimiento  real  y  positivo  que  calló;  «cuando  él  se  determinó^ 
escribe  Las  Casas,  tan  cierto  iba  de  descubrir  lo  que  descubrió  y  hallar  lo  que  halló^ 
como  si  dentro  de  una  cámara,  con  su  propia  llave,  lo  tuviera.»  2 

Sus  pretensiones  resultan  en  dichos  A/e;wor/ti/es  injustas  sobre  toda  pondera- 
ción, y  tales,  que  de  acceder  los  reyes  á  ellas,  Colói  y  sus  descendientes  habrían 
sido  monarcas  absolutos  del  Nuevo  Mundo,  desde  el  estrecho  de  Behring  hasta  el 
Cabo  de  Hornos,  pues  aquel  sentaba  el  principio  de  que  sus  derechos  se  extendían 
á  las  Indias  entonces  no  descubiertas,  sin  más  razón  que  haber  mostrado  el  camino; 
defendía  que  sin  su  licencia  no  podía  el  Rey  conceder  á  nadie  autorización  para  re- 
sidir en  América;  que  todos  los  colonos  de  ésta  le  debían  contribuir  con  un  tanto 
de  las  ganancias  que  obtuviesen  en  rescates,  y  otras  cosas  no  menos  disparatadas. 

A  continuación  de  estos  documentos  siguen  descripciones  ó  extractos  de  mu- 
chos otros  referentes  á  las  Indias  Occidentales,  á  las  Orientales  y  á  las  Tierras 
Oceánicas,  y  copia  exacta  de  los  más  notables.  De  ellos  mencionaremos  la  relación 
de  una  fiesta  que  el  día  de  San  Ildefonso  del  año  1672  celebraron  los  indianos  resi- 
dentes en  Madrid  en  honor  de  Felipe  II,  yendo  vestidos  muchos  de  ellos  á  usanza 
de  los  indígenas  mejicanos  y  quichuas;  otra  relación  de  los  desmanes  cometidos 
(1 595)  por  los  corsarios  Francisco  Drake  y  Juan  Aquines  (John  Hackins)  en  la  isla 
de  Puerto  Rico,  mejor  defendida  entonces  que  lo  estuvo,  por  desgracia  nuestra, 
hace  pocos  años;  la  información  de  servicios  de  Alvaro  de  Paz  Villalobos,,  soldado 
en  Lepanto,  Portugal  y  Flandes,  donde  llevó  á  cabo  mil  proezas,  cual  fué  entrar 
de  incógnito  en  Rossindal  y  enterándose  de  las  fuerzas  enemigas  lograr  que  fuesen 
derrotadas;  ido  al  Nuevo  Mundo  peleó  contra  los  feroces  chiriguanos,  sin  que  viese 
el  menor  premio  de  tantas  hazañas;  los  héroes  abundaban  entonces,  hecho  que 
disculpa  el  olvido  en  que  á  veces  morían.  De  no  menos  interés  son,  la  narración 

I    Historia  de  las  Indiñs\  t.  I,  pág.  292:  (Colección  de  documentos  inéditos  para  la  Historia 
de  España.)— 2  Historia  de  las  Indias\  1. 1;  pág.  106, 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  21  3 

que  Jerónimo  de  Sandoval  hace  del  tumulto  en  México  (Febrero  de  1624,  y  no  Ene- 
ro de  1626,  como  dice  el  documento)  contra  el  Virrey  D.  Diego  Carrillo  de  Mendo- 
za, marqués  de  Gelves,  por  haber  desterrado  al  Arzobispo  D.  Juan  Pérez  de  la  Ser- 
na con  motivo  de  uno  de  ios  conflictos  de  jurisdicción  tan  frecuentes  en  Indias,  tu- 
multo por  el  que  luego  perdieron  el  Arzobispo  su  mitra  y  el  marqués  su  Virreina- 
to. La  del  socorro  que  fué  á  la  Guayana  en  el  año  i638  para  oponerse  á  las  incur- 
siones de  los  holandeses,  referida  por  Diego  Ruiz  Maldonado,  expedición  que  salió 
de  Santa  Fe  y  llegó  al  mar  por  el  río  Orinoco.  En  cuanto  á  los  papeles  tocantes  al 
Extremo  Oriente  v  á  la  Oceanía,  mencionaremos  la  relación  de  victorias  contra 
los  moros  de  Joló  en  1602,  hecha  por  Juan  Suárez  Gallinato,  cuyos  apellidos  re- 
cuerdan á  Lorenzo  Suárez  Gallinato,  quien,  según  D.  Juan  Manuel  »,  mató  en 
Granada  á  un  clérigo  apóstata.  Las  guerras  de  D.  l^edro  Bravo  de  Acuña  con  los 
moros  y  los  holandeses  en  Terrenate  y  varios  papeles  tocantes  al  gobernador  de 
Filipinas  D.  Gómez  Pérez  das  Marinas.  Es  digna  de  mención  la  fototipia  de  un 
mapa  de  Vaz  Dourado  (la  Oceanía),  cuyo  Atlas  dibujado  en  el  año  i568,  tanto  por 
los  conocimientos  geográficos  que  revela,  como  por  lo  artístico  de  su  factura,  su- 
pera á  todos  los  de  aquella  época.  Acaba  el  libro  con  un  catálogo  de  documentos 
relativos  al  Yucatán,  y  en  especial  á  su  conquistador  D.  Francisco  Montejo,  redac- 
tado por  mi  erudito  compañero  D.  Pedro  Roca,  archivero  de  la  casa  ducal  de 
•Fernán  Nuñez:  pero  no  es  de  dicho  señor,  como  se  ha  escrito  en  El  Correo^  el  ín- 
dice de  personas  con  que  termina  la  obra. 

Mil  plácemes  á  la  insigne  dama  á  quien  las  mil  ocupaciones  de  su  alta  jerarquía 
no  le  impiden  consagrarse  con  tanto  amor  como  provecho  al  estudio  de  los  pape- 
les históricos  que  guarda  en  su  rico  archivo,  sacando  del  olvido  hazañas  memora- 
bles de  heroicos  varones  cuyos  títulos  y  apellidos  representa. 

M.  S.  Y  S. 


VARIEDADES 


ALEMANIA.  En  1900  se  publicó  una  reproducción  fototípica  en  16  hojas,  del 
único  ejemplar  conocido  del  mapa  de  Europa  de  Gerardo  Mercator  (1572),  con- 
servado en  la  biblioteca  del  gran  ducado  de  \Veimar.=J.  Fischer  ha  encontrado  en 
la  biblioteca  del  príncipe  de  W'aldburg,  en  el  castillo  de  Wollegg  (Württemberg), 
un  mapa  mundi  de  i5o7,  (^1  rn^s  antiguo  impreso  en  que  aparecen  tierras  de  Amé- 
rica) y  otro  marítimo  de  i5i6  por  \VALDSEEMí'Li.ER.=Ha  aparecido  en  i.°  de  Abril, 
el  primer  fascículo  de  una  revista  trimestral  de  bibliografía  artística,  que  dirige  el 
doctor  Arthur  L.  Jellinek  con  el  título  de  Internationale  Bibliographic  der  Kunst- 
Wissetischaft  (Berlín  Ber's  Verlag,  10  marcos  al  año).-^El  XHI  Congreso  de 
Orientalistas  se  ha  celebrado  en  Hamburgo  en  los  primeros  días  de  Septiembre. 
Como  representante  de  España  ha  asistido  D.  Francisco  Fernández  y  González,, 
que  presentó  un  estudio  muy  interesante  acerca  de  las  relaciones  entre  el  lenguaje 
vasco  y  los  idiomas  semíticos.  Nos  importan,  además,  las  observaciones  hechas  por 
el  Dr.  Becker,  de  Heidelberg,  sobre  los  manuscritos  de  Ibn-el-Kelbi  existentes  en 

I    El  libro  de  Patronio,  cap.  XXIX.  (Edicción  de  Krapft;  Vigo,  1902.) 


214  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

El  Escorial;  el  trabajo  de  Mr.  Brechier  relativo  á  la  influencia  de  los  pueblos 
orientales  sobre  la  civilii^ación  occidental  desde  el  siglo  V  al  VIII;  los  resultados 
lingüísticos  de  las  exploraciones  de  M.  de  Morgan  en  Persia;  los  estudios  del  pro- 
fesor Halevy  sobre  el  origen  del  silabario  cuneiforme  y  del  alfabeto  fenicio;  el 
informe  de  Slam.  Arakelian,  de  Tiflis,  acerca  de  las  relaciones  de  los  armenios 
con  las  comarcas  de  Occidente  durante  la  Edad  Media,  etc. — pr. 

ARGEL.  En  la  Academia  de  inscripciones  y  bellas  letras  de  París,  se- 
sión del  1 1  de  Julio,  M.  Stéphane  Gsell  dio  cuenta  de  que  cerca  de  N'gaous,  en  el 
Departamento  de  Constantina  (Argel),  han  sido  descubiertos  por  M.  Jacqueton, 
dentro  de  una  antigua  capilla  cristiana,  tres  vasos  sagrados  y  una  arquita  de  már- 
mol, los  cuales,  de  unas  inscripciones  que  los  acompañan,  consta  que  contienen 
reliquias  de  San  Julián,  San  Lorenzo,  San  Félix  y  San  Pastor,  depositadas  en 
aquel  lugar  por  el  Obispo  de  la  Iglesia  nicense,  Columbus,  año  58i». — pr. 

AUSTRIA.  La  Biblioteca  de  la  Universidad  de  Viena  se  ha  enríquecido, 
durante  el  año  igoi  con  17.645  volúmenes,  lo  cual  aumenta  el  total  hasta  677.000; 
el  número  de  lectores  ha  sido  de  218.000  y  se  han  empleado  64.000  coronas  en  com- 
pra de  libros.=Los  dos  bibliotecarios  de  la  misma  biblioteca,  Dr.  M.  Holzmann  y 
doctor  J.  Bohatta,  publicarán  un  diccionario  de  anónimos  alemanes  editado  por  la 
GesellS'Chaft  der  Bibliophilen  de  Austria,  el  cual  comprenderá  unos  100.000  títu- 
los de  obras  anteriores  á  i85o. — pr. 

BÉLGICA.  El  Congreso  de  la  Fédération  archéologiqne  et  liistoriqne  de 
Bélgiqne,  celebrado  en  Tongres  en  Agosto  de  1901,  votó  la  proposición  siguiente: 
*Le  congrés,  considérant  le  grand  interét  social  qui  consiste  á  conserver  les  anciens 
legistres  paroissiaux;  considérant  que  cette  conservation  est  trop  souvent  compro- 
mise,  surtout  dans  les  petites  communes;  éitiet  le  vceu  de  voir  le  gouvernement 
prendrc  de  mesures  séríeuses  pour  la  conservation  de  ees  registres,  mesures  qui 
pourraient  consister  á  faire  de  tous  ees  vieux  registres  aux  archives  de  TEtat  dans 
chaqué  province  et  la  remise  aux  communes  intéressées  de  copies  authentiques 
confectionnées  por  une  section  spéciale  des  archives,  cree  pour  cet  objet.»=El  10 
de  Agosto  se  inauguró  el  Congreso  de  Arqueología  de  Brnjas. — pr.» 

CUBA  (Isla  de).  Leemos  en  \aL  Repista  Nacional,  de  Buenos  Aires,  Junio  1902: 
«Desde  hace  algún  tiempo  agitase  la  idea  de  crear  en  la  Habana  una  Sociedad  de 
Historia  consagrada  á  la  investigación  y  al  estudio  de  todo  cuanto  se  relacione  con 
la  historia  de  Cuba.  A  este  fin  obedeció  la  formación  de  la  sección  de  Historia  de 
la  Sociedad  Patriótica.  Los  Sres.  Bellido  de  Luna  y  Vidal  Morales,  han  sido  desig- 
nados en  una  numerosa  reunión  celebrada  en  el  Archivo  nacional,  para  dar  forma 
práctica  al  pensamiento». — pb. 

ESPAÑA.  Albacete.  En  los  juegos  florales  celebrados  la  noche  del  17  de 
Septiembre  en  el  teatro  del  Circo,  obtuvo  la  flor  natural  por  una  hermosa  poesía 
nuestro  compañero  D.  Emilio  Sánchez  Vera,  que  ha  continuado  allí  los  laureles 
de  nuestro  Cuerpo,  pues  que  en  los  del  14  de  Septiembre  del  año  próximo  pasado 
obtuvo  el  primer  accésit  de  la  flor  natural  por  una  poesía  A  mi  musa,  otro  compa- 
ñero D.  Ángel  del  Arco  Molinero. — pr. 

Bailen.  El  19  de  Julio  se  celebró,  como  de  costumbre,  el  aniversario  de  la 
batalla  de  Bailen.— pr. 

Barcelona.  Se  han  impreso  los  cuadernos  16  y  17  del  Atlas  geográfico  de  Es' 
paña  que  publica  la  casa  editorial  de  D.  Alberto  Martín,  en  los  que  se  describen  las 
provincias  de  Cádiz  y  Castellón  de  la  Plana,  y  con  los  cuales  se  reparten  los  mapas 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  21 5 

de  las  provincias  de  Pamplona  y  Gerona,  tirados  á  varias  tintas.=EI  día  25  de  Sep- 
tiembre se  procedió  á  la  apertura  de  la  Exposición  de  Arte  antiguo  en  el  palacio 
de  Bellas  Artes.=En  la  tarde  del  día  29  de  Septiembre  verificóse  el  solemne  acto  de 
descubrir  en  el  salón  de  Ciento  de  la  Casa  Consistorial  los  retratos  del  que 
fué  obispo  de  Astorga  D.  Félix  Torres  Amat  y  deZ).  Antonio  Franch  y  Esteleiia, 
el  héroe  del  Bruch,  que  vienen  á  formar  parte  de  ia  galería  de  catalanes  ilustres.  El 
Sr.  Batllés  y  Beltrán  de  Lis  leyó  un  discurso  alusivo  al  primero  y  otro  escrito 
por  D.  Francisco  Babado  alusivo  al  segundo  leyó  el  Sr.  Alonso  de  Medina. — pr. 

Cádi\,  Con  el  título  Colón  y  sus  ascendientes,  D.  Luis  Otero  Pimentel  y  don 
Leopoldo  Coi.oMBo  y  Autrán  han  publicado  varios  artículos  en  el  I>iario  de 
Cádis  del  i5  y  ig  Julio  1902. — pr. 

Cuenca,  Por  real  orden  de  23  de  Agosto  ha  sido  declarada  monumento  nacio- 
nal ia  Catedral  Basílica  de  Cuenca  (Gaceta  de  Madrid,  27  Agosto).— pr. 

Guadix,  La  tarde  del  19  de  Julio  verificóse  el  acto  de  descubrir  la  lápida  con- 
memorativa colocada  en  la  casa  donde  nació  el  ¡lustre  escritor  D.  Pedro  Antonio 
de  Alarcón.  Por  la  noche  se  celebró  en  el  Liceo  Accitano  una  velada  literario-mu- 
sical  en  honor  de  Alarcón.  El  obispo  hizo  el  resumen  del  acto  con  un  discurso  en 
elogio  de  Alarcón  y  de  sus  obras. — pr. 

Madrid.  En  28  de  Marzo  nuestro  compañero  D.  Francisco  Guillen  Robles 
renunció  el  cargo  de  Académico  de  número  de  la  Real  Academia  de  la  His- 
toria, para  que  había  sido  elegido  desde  el  20  de  Abril  de  1889,  porque  dolencia 
pertinaz  le  hizo  trasladarse  desde  el  Museo  de  Reproducciones  Artísticas  de  Madrid 
á  la  Biblioteca  Universitaria  de  Granada.  Para  ocupar  el  sitial  que  le  correspondía 
fué  electo  y  designado  D.  Ricardo  Beltrán  y  Rózpide  el  27  de  Junio  del  año  corrien- 
te.— Ha  sido  nombrado  Correspondiente  de  dicha  Real  Academia  de  la  Historia,  en 
Cuenca,  nuestro  compañero  D.  Rogelio  Sanchiz  y  Catalán. =Se  ha  repartido  el 
cuaderno  1 3  del  Diccionario  de  autoridades  que  publica  D.  Aniceto  P.\GÉs.=Ha 
terminado  la  publicación  de  la  Historia  de  Furopa,  por  D.  Emilio  Castelar,  la 
cual  consta  de  seis  tomos  en  folio. --^En  el  diario  El  Imparcial  han  visto  la  luz 
los  siguientes  trabajos:  Francisco  Alcántara,  Fl  Greco,  pintor  cristiano  (tres  ar- 
tículos, el  último  en  5  Junio  1902);  Pío  Baroja,  A  orillas  del  Duero  (Las  fuentes 
del  rio,  9  Diciembre  1901,  -Los  pinares,  3o  Diciempre  1901,  -Xumancia  y  Soria, 
10  Febrero  1902);  Manuel  Bi.eno,  Al  trapes  de  la  inda  (Leyendo  á  Mirbeau,  i5  No- 
viembre 1901);  Mariano  de  Cavia,  .li/ío^/o^Ta/Va  (2  Noviembre  1901),  La  Zara- 
banda (14  Enero  1902),  Kabilismo  pintoresco  (á  propósito  de  una  relación  de 
fiestas  de  toros  del  año  1670  en  Meco,  -8  Febrero  1902),  El  más  raro  de  los  motes 
(moieia.r  de  duques  de  Alba  á  los  haces  de  tablones  que  sirven  de  amarre  á  los 
buques  en  el  puerto  de  Hamburgo,  -2  Mayo  1902),  Verda^fuer  (11  Junio  1902)  y 
Gaspar  articulista  (i5  Septiembre  1902);  Armando  Cotarf.i.o  y  \'ai.lfdop,  La 
Exposición  de  Rosales  (9  Junio,  14  Julio,  etc.,  1902):  Alfonso  Danvii.a,  Impresio- 
nes de  viaje  (Fn  Xi^a,  22  Mayo  1902,  -En  Pisa.  Dos  cementerios  y  dos  generacio- 
nes, 24  Mayo  1902);  Manuel  M.  dp:  la  Escalera,  Fn  viaje  á  Pcrsia  02  Junio 
1902);  Eduardo  (jómez  de  Baqueho,  Revista  literaria  (Florilegio  de  poesías  cas- 
tellanas del  siglo  XL\,  novelas  y  cuentos,  -i.°  Septiembre  1002);  J.  Juderías,  Fn 
Walter  Scott  ruso.  M.  N.  Sagoskin,  iy8g-i 852  (19  Septiembre  1902);  Nicolás 
de  Leyva,  La  Xora  (10  Septiembre  1902);  Eduardo  de  Lustonó,  Curiosidades 
políticas  y  literarias  (El  regimiento  de  literatos  españoles  en  1845,  El  cisne  de 
Fernando  Vil  [D.  Diego  Rabadán:  todas  las  noticias  relativas  á  su  persona  están 


2l6  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

tomadas  de  las  páginas  i5i  y  i52  de  las  Memorias  de  un  setentón,  por  D.  Ramón 
de  Mesonero- Romanos:  también  D.  Felipe  Pérez  y  González  publicó  un  artículo 
intitulado  Chucherías  históricas:  un  poetastro  famoso  en  La  Ilustración  Española 
y  Americana,  año  iSgS,  tomo  I,  páginas  iSg  y  140,  en  donde  insertó  ya  el  soneto 
de  dicho  poeta  que  comienza  Bien  venido  seáis  ¡oh  Reyes  santos!,  y  hasta  el  re- 
trato del  poeta];  Los  teatros,  los  comediantes  y^  el  público,  Las  refundiciones,  -16, 
23,  3o  Diciembre  1901,  9  Junio,  i.°  y  29  Septiembre  1902);  Rafael  Mitjana,  Ar- 
noldo  Bocklin  (21  Mayo  1902);  José  Nakens,  De  mis  recuerdos  [acerca  de  la  muerte 
de  D.  Antonio  Cánovas  del  Castillo:  (24  y  25  Octubre  1901);  Manuel  del  Palacio, 
Páginas  sueltas  [autobiográficas]  {20  Noviembre,  20  Diciembre  1901,  24  Febrero, 
14  y  28  Abril,  26  Mayo,  etc.,  1902);  Jacinto  Octavio  Picón,  Obras  de  Lope  de 
Vega  [refiérese  á  la  publicación  de  éstas  por  *D.  Marcelino  Menéndez  y  Pelayo] 
(18  y  25  Noviembre  1901);  José  Segarra,  Memorias  anecdóticas.  Javier  de  Mon- 
tep'in  (26  Mayo  1902);  Luis  V alera,  Sombras  chinescas.  Recuerdos  de  un  viaje  al 
Celeste  Imperio,  i goo-i  goi  (25  Noviembre,  9,  i3  y  3o  Diciembre  1901,  27  Enero, 
17  y  28  Abril,  22  Mayo,  etc.,  1902);  Una  carta  [en  verso]  de  Enrique  Gaspar  (i3 
Septiembre  1902);  Los  restos  de  «.La  Latina»  [Doña  Beatriz  Galindo]  (25  Septiem- 
bre i902).=Durante  los  años  1901  y  1902  se  han  reimpreso  en  el  folletín  del  diario 
£1  Liberal,  Mis  memorias  intimas,  por  el  teniente  general  D.  Fernando  Fernán- 
dez de  Córdova,  marqués  de  Mendigorría.=En  el  diario  La  Época  han  publi- 
cado una  serie  de  artículos  D.  Juan  Pérez  de  Guzmán  sobre  Recuerdos  de  antaño 
relativos  á  la  reina  María  Luisa,  su  corte  y  Godoy,  y  D.  Alfonso  Danvila  acerca 
de  Luisa  de  Orleans  y  Luis  /.=En  el  diario  El  Correo  de  22  de  Septiembre  nues- 
tro compañero  D.  José  Ramón  Mélida  publica  un  articulito  llamando  justamente 
la  atención  sobre  El  derribo  de  La  Latina,  edificio  destinado  á  hospital,  que  es  la 
joya  gótica  de  Madrid.  El  alcalde  y  los  concejales  han  atendido  estas  excitaciones 
y  en  el  nuevo  edificio  se  instalarán  la  portada,  la  escalera,  etc.,  tal  como  se  en- 
cucntran.=A  las  nueve  de  la  noche  del  i3  de  Septiembre  el  Sr.  Jiménez  Moya 
disertó  sobre  el  tema  Clavé  y  las  masas  corales  en  la  sección  científico-literaria  del 
Fomento  de  las  Artes.=El  famoso  artista  D.  Luis  Fernández  Noscret  grabó 
en  cobre  en  el  siglo  XVIII  una  colección  de  doce  planchas  representando  las  suer- 
tes principales  del  toreo  en  el  segundo  tercio  de  aquella  centuria,  es  decir,  preci- 
samente en  el  momento  en  que  la  lidia  de  reses  bravas  comenzaba  á  tomar  la 
forma  que  conserva  hasta  el  día.  D.  Luis  C.  Peleíírín,  actual  poseedor  de  dichas 
planchas,  acaba  de  hacer  con  el  mayor  esmero  una  tirada  de  ellas,  formando  un 
álbum. =Para  contribuir  á  los  gastos  ocasionados  por  el  Panteón  de  hombres 
ilustres  del  siglo  XIX,  la  Asociación  de  Escritores  y  Artistas  acaba  de  publi- 
car una  preciosa  serie  de  tarjetas  postales,  hechas  por  Mr.  Lacoste,  sucesor  de 
Laurent,  con  el  retrato  y  reproducción  de  varias  de  las  obras  más  importantes 
del  insigne  pintor  Rosales.  A  ésta  seguirán  probablemente  otras  de  Larra  y  Es- 
pronceda.  La  serie  Rosales  cuesta  2,5o  pesetas. — pr. 

Orotava,  En  los  juegos  florales  que  se  celebraron  en  el  teatro  de  esta  villa  el 
año  próximo  pasado,  para  solemnizar  el  Corpus  y  el  día  de  su  patrono  San  Isidro, 
obtuvo  el  premio  de  la  mejor  poesía  Al  amor,  nuestro  compañero  D.  Emilio  Sán- 
chez Vera. — pr. 

Palma  de  Mallorca.  Leemos  en  el  benemérito  Boletín  de  la  Sociedad  Arqueo- 
lógica Luliana,  Abril  de  1902,  refiriéndose  á  la  magna  publicación  de  las  Obras  de 
Jlamón  Lull,  emprendida  por  D.  Jerónimo  Rosselló,  D.  Mateo  Obrador  y  Bennasar, 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  217 

D.  Miguel  Costa  y  L lobera.  D.  Antonio  María  Alcover,  D.  Mateo  Rotger,  D.  Mi- 
guel S.  Oliven,  D.  Jaime  L.  Garau  y  nuestro  compañero  D.  Estanislao  de  K..  Agui- 
jó; «Resta  solo  añadir  que  está  ya  casi  terminado  y  á  punto  de  publicarse  el  volu- 
men II,  que  irá  encabezado  con  un  prólogo  de  nuestro  compañero  y  amigo  D.  Mi- 
guel Costa,  Presbítero;  que  á  su  publicación  seguirá  de  cerca  la  del  vol.  III,  de  cuyo 
prólogo  está  encargado  D.  Miguel  S.  Oliver,  también  consocio  nuestro  y  colabo- 
rador; y  que  los  continuadores  tienen  en  preparación  y  estudio  para  irlos  sacando 
á  luz  á  medida  que  sea  posible,  otros  textos  lulianos  originales  tan  importantes 
como  el  magno  Libre  de  Contemplado,  el  de  Sancta  María,  el  de  Doctrina  Pueril, 
el  de  Benedicta  Tu,  el  Arbre  de  Sciencia,  etc.,  y  como  documento  histórico,  cu- 
riosísimo, la  Vida  e  actes  del  Reverend  Mesire  Ramón  Lull,  texto  catalán  inédito, 
según  un  códice  del  siglo  xv  que  se  conserva  en  el  Museo  Británico».  Con  toda 
-eficacia  recomendamos  á  nuestros  lectores  esta  obra  patriótica. — pr. 

Pamplona.  La  comisión  provincial  de  monumentos  históricos  y  ar- 
tísticos de  Navarra  ha  remitido  datos  al  Excmo.  Sr.  Ministro  de  Instrucción 
pública  para  el  expediente  incoado  con  el  fin  de  declarar  monumento  nacional  el 
palacio  real  de  Olite.  También  ha  solicitado  del  gobierno  subvención  para 
atender  á  la  conservación  de  las  ruinas  del  célebre  monasterio  de  Oliva. — pr. 

Pasajes  de  San  Juan.  El  día  14  de  Agosto  celebróse  la  fiesta  de  colocar  una 
lápida  en  la  casa  que  habitó  Víctor  Hugo.  Poco  después  de  las  cuatro  de  la  tarde 
la  comitiva  subió  á  la  peña  donde  Víctor  I  lugo  escribió  algunas  de  sus  inmor- 
tales obras,  celebrándose  allí  una  fiesta  literaria  y  musical  presidida  por  el 
alcalde  de  Pasajes,  á  la  que  acudieron  representaciones  valiosas  de  Francia  y 
España. — pr. 

Santillana  del  Mar. — La  cueva  de  Altamira.  Hará  unos  veinte  años,  cuan- 
do D.  Juan  Vilanova,  el  reputado  geólogo,  propagaba  por  medio  de  conferen- 
cias en  el  Ateneo  y  otros  centros  el  conocimiento  de  la  Prehistoria,  dio  mucho 
que  hablar  el  descubrimiento  que  D.  M.  Santuola  hizo  de  unas  pinturas  en  la 
bóveda  de  la  cueva  prehistórica  de  Altamira,  situada  cerca  de  Santillana  del  Mar, 
en  la  provincia  de  Santander.  El  Profesor  Vilanova  se  apresuró  á  dar  cuenta  en  la 
citada  docta  casa  de  tan  notable  hallazgo,  presentando  copia  de  las  pinturas.  Estas 
representaban  animales,  toros  ó  bisontes,  corzos  y  ciervos,  pintados  con  almaza- 
rrón y  ocre. 

No  faltaron  incrédulos,  y  la  autenticidad  de  las  pinturas  fué  discutida.  Entre 
ios  impugnadores  se  distinguió,  por  la  fuerza  que  prestaba  á  su  opinión  su  condición 
de  artista,  D.  Eugenio  Lemus,  que  hasta  por  ser  santanderino  daba  muestra  de 
que  ante  todo  estaba  para  él  la  causa  de  la  verdad.  Discutió  con  el  Sr.  Vilanova, 
ante  la  Sociedad  de  Historia  Natural,  y  lo  cierto  es  que  desde  entonces  quedaron 
en  la  opinión  general  por  muy  dudosas  aquellas  pinturas,  y  hasta  llegó  á  decirse 
que  su  autor  no  fué  un  hombre  de  la  Edad  de  piedra  sino  de  la  contemporánea, 
pintor  y  mudo  por  añadidura,  esto  es,  el  sujeto  más  á  propósito  para  guardar  el 
secreto  de  aquello  que  se  suponía  le  mandaron  hacer  con  el  piadoso  fin  de  engañar 
á  ios  sabios. 

Recelando  uno  de  éstos,  el  francés  M.  Cartailhac,  que  tuviesen  razón  los  incré- 
dulos, suplicó  á  su  compatriota  el  ingeniero  M.  Harle,  en  ocasión  que  visitaba  la 
indicada  región,  examinase  la  cueva.  Lo  hizo,  y  su  opinión  fué  negativa:  sin  luz 
artificial  no  podían  haber  sido  hechas  las  pinturas  en  sitio  donde  no  llega  la  clari- 
dad del  día,  y  huella  de  fuego  ó  de  humo,  no  la  había;  además,  las  pinturas  cubren 


21 8  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

algunas  estalactitas  que,  sólo  con  el  tiempo,  pudieron  formarse;  la  conservación 
era  demasiado  buena.  Cartailhac  se  contentó  con  estas  observaciones,  y  en  su 
obra  sobre  la  Prehistoria  de  nuestra  Península  solamente  tuvo  soberano  desdén 
para  la  cueva  de  Altamira,  la  cual,  ó  mejor  dicho,  sus  pinturas,  cayeron  desde  en- 
tonces en  descrédito,  aunque  no  faltó  quien  admitiera  algunas  como  antiguas  y  las 
restantes  como  imitaciones  modernas.  Y  es  de  advertir  que  hav  entre  las  figuras 
una  de  corza  que  se  dice  está  muy  bien  dibujada. 

Tal  era  el  estado  de  este  pleito  arqueológico,  cuando  el  autor  de  las  presentes 
líneas  se  ocupó  del  Arte  primitivo  de  España  en  el  Ateneo,  el  pasado  curso,  y  por 
lo  mismo  hubo  de  advertir  que  dejaba  á  un  lado  esas  pinturas,  como  igualmente 
unos  grabados  de  sepulturas  llamadas  prehistóricas,  de  Carmona. 

Hace  muy  poco,  en  vísperas  de  un  Congreso  científico  que  debe  ya  haberse  ce- 
lebrado en  Francia,  el  propio  M.  Cartailhac  ha  resucitado  la  cuestión  con  un  ar- 
tículo publicado  en  la  revista  L'Anthropologie  (Mayo-Junio),  titulado:  Les  caver- 
nes  ornees  de  dessins. La  grotte  d*Altamira,  Espagne.  <íMea  culpan  d*un  scepti- 
que.  Pero  no  se  crea  que  lo  ha  escrito  el  sabio  francés  á  causa  de  algún  nuevo 
viaje  á  España  que  le  haya  permitido  visitar  personalmente  la  cueva.  El  móvil  de 
su  retractación  ha  sido  el  descubrimiento  en  Francia,  en  Eyzies  (Dordoña),  de  dos 
cavernas,  cuyas  profundas  galerías,  á  cien  metros  de  la  entrada  y  con  otros  cien 
de  longitud,  presentan  iguales  pinturas,  en  las  que  el  grabado  tiene  los  mismos  ca- 
racteres de  los  grabados  en  hueco  paleolíticos,  y  las  pinturas  son  de  ocre  rojo  con 
partes  sombreadas. 

«Yo,  dice,  no  he  tenido  aún  la  fortuna  de  verlas. 

^Espero  que  vayamos  á  visitarlas  con  el  Congreso  á  Montauban  en  Agosto 
próximo;  pero  he  leído  y  releído  las  notas  de  nuestros  sabios  compañeros.  Resulta 
de  todo  lo  que  ellos  han  observado  que  hoy"  no  tenemos  una  sola  ra^ón  para  sospe- 
char de  la  antigüedad  de  las  pinturas  de  Altamira.  La  desigualdad  de  construc- 
ción de  los  trazos,  la  ausencia  en  muchas  partes  de  todo  barniz  estalactílico,  la 
perfección  de  las  obras,  su  importancia,  los  procedimientos  de  ejecución,  la  origi- 
nalidad de  las  siluetas,  la  ausencia  de  toda  huella  de  negro  de  humo,  en  fin,  y  so- 
bre todo,  esta  obscuridad  tan  profunda  contra  la  que  parecía  que  sólo  podían  lu- 
char luminarias  modernas,  todo  se  presenta  junto  en  la  Dordoña  para  justificar  los 
monumentos  de  Altamira  y  fijar  su  época.  Preciso  es  rendirse  ante  la  realidad  de 
los  hechos,  y  yo  debo,  por  lo  que  me  concierne,  presentar  este  arrepentimiento 
honroso  para  el  Sr.  Santuola.  Hasta  tener  á  la  vista  el  notable  dibujo  que  repro- 
ducimos, no  tuvimos  la  verdadera  revelación  del  estilo  prehistórico  que  tuve  el  error 
de  desconocer."* 

De  esta  retractación  de  Cartailhac  se  apresuró  á  dar  cuenta  en  el  pasado  mes 
de  Julio,  en  El  Cantábrico,  de  Santander  (números  de  los  días  22,  28  y  24),  un  hijo 
muy  distinguido  de  aquel  país,  el  antropólogo  Sr.  Hoyos  Saiz,  el  cual,  en  sus  Lec- 
ciones de  Antropología  (tomo  IIÍ),  ha  publicado  la  mejor  descripción  existente  de 
la  cueva  de  Altamira,  pues  sean  ó  no  auténticas  las  pinturas,  es  lo  cierto  que  la 
cueva  es  prehistórica  del  periodo  llamado  de  la  Magdalena,  como  lo  demostró  el 
hallazgo  en  ella  de  hachas  y  cuchillos  de  pedernal,  de  huesos  tallados  y  de  un  es- 
queleto casi  entero  del  oso  de  las  cavernas.  El  Sr.  Hoyos,  al  recordar  estos  antece- 
dentes y  transcribir  la  retractación  del  sabio  francés,  lo  ha  hecho  aceptando  la 
opinión  favorable  á  la  autenticidad  de  las  pinturas  y  como  noticia  grata  y  hasta 
honrosa  paro  los  santanderinos. 


blBLIOTECAS  Y  MUSEOS  219 

Pero  el  Sr.  Lemus,  que  manliene  vivo  el  recuerdo  del  debate  con  tanta  suerte 
mantenido  en  la  Sociedad  de  Historia  Natural,  y  que  ha  vuelto  á  visitar  la  cueva  y 
eiaminarias  pinturas,  ha  escrito,  también  en  El  Cantábrico  (número  de  29  de 
Agosto),  insistiendo  en  su  primer  aserto  y  negando  competencia  á-  los  Sres.  Harle 
y  Cartailhac  para  dilucidar  una  cuestión  que  supone  esencialmente  artística,  y  en 
la  cual,  sin  un  examen  directo  de  las  pinturas,  cree  aventurado  todo  juicio  que  se 
emita. 

Valiéndose  de  referencias  de  las  pinturas  de  la  Dordoña,  encuentra  que  deben 
estar  hechas  por  distinto  procedimiento  que  las  de  Altamira,  y  añade  que  encuen- 
tra ocioso  tratar  del  «pretendido  estilo  prehistórico*,  mientras  no  se  consulten 
calcos  exactos  de  unas  y  otras  pinturas  que  den  á  conocer  formas,  dibujo,  etc. 

Realmente,  esta  mdicación  nos  parece  la  más-  provechosa  de  cuantas  se*  han- 
emitido  en  este  nuevo  debate  suscitado  por  la  extraña  decoración  de  la  cueva  de 
Altamira,  que  se  relaciona  con  la  existencia  ó  no  existencia- de  la  pintura  prehistó- 
rica en- nuestro- país.  La  litografía  que  publicó  el  Sr.  Santuola,  y  un  grabado  que 
publicó  La  Ilustración  Española  (1880,  núm.  3y),  no  dan  bastante  idea  del-  verda- 
dero carácter  de  las  pinturas. 

La  diferencia  de  procedimiento  no  es  argumento  bastante  para  negar  que  las  dé 
Altamira  no  sean  coetáneas  ó  congéneres  de  las  de  la  Dordoña,  y  tampoco  puede 
negarse  que  el  hallazgo  de  éstas  favorece  el  supuesto  de  que  sean  auténticas  las  de 
España. 

Pero  tenernos  por  indudable  que  no  tendrá  un  valor  positivo  el  mea  culpa  de 
Mr.  Cartailhac  mientras  no  se  ponga  en  práctica  lo  que  propone  el  Sr.  Lemus:  que 
se  haga  un  calco  fiel  de  las  pinturas  de  Altamira  y  se  reproduzca  por  alguno  de  los 
procedimientos  que  tienen  por  base  la  fotografía.  Por  la  ciencia  y  por  España, 
bien  vale  la  pena  de  hacerlo,  y  en  ello  debe  estar  empeñado  el  sano  amor  que  los 
montañeses  tienen  á  su  tierra. — José  Ramón  Mklida. 

Segovia.  La  hermosa  torre  roxnáxiica  de  San  Esteban,  declarada  monu- 
mento nacional,  amenaza  derrumbarse. — El  periódico  La  Tempestad  ha  publicado, 
como  viene  haciendo  desde  hace  veintitrés  años,  cuando 'se  fundó,  un  número  ex- 
traordinario para  conmemorar  el  aniversario  de  la  batalla  de  Villalar  y  la  muerte, 
en  un  cadalso,  de  los  comuneros  de  Castilla,  Bravo,  Padilla  y  Maldonado. — pr. 

Sevilla.  En  el  edificio  de  la  Casa  Lonja  se  inauguró  el  3i  de  Marzo  de  1902,  la 

T 

Exposición  de  Bellas  Artes,  en  la  que  figuraban  varias  obras  antiguas. — pr. 

Teruel.  La  tarde  del  3  de  Junio  se  celebraron  en  el  Teatro  los  juegos  flora- 
les, siendo  mantenedor  D.  Juan  E.  Iranzo  y  Simón,  que  leyó  un  discurso  sobre  el 
verdadero  regionalismo,  narrando  la  historia  de  Teruel  y  cantando  sus  glorias,  y 
Presidente  del  Cuerpo  de  Mantenedores  D.  Mariano  Muñoz  Nougués,  que  leyó  otro 
acerca  del  mismo  asunto. =En  el  diario  El  Siglo  de  aS  de  Abril,  D.  H.  Romero 
Orozco  escribió  Una  visita  á  Teruel:  notas  artísticas,  y  en  el  de  27  de  Septiembre 
apareció  la  biografía  con  retrato  y  firma  de  D,  Tomás  Pére\  Estala,  constructor 
é  instalador  de  la  primera  máquina  de  vapor  de  España. — pr. 

ESTADOS  UNIDOS.  En  un  sótano  de  una  tienda  de  Boston  ha  sido  encon- 
trado un  cuadro  del  Tiziano  que  tiene  la  fecha  de  i543.=*Los  papeles  de  Fer- 
nán Caballero  pertenecientes  á  la  familia  Latour  han  sido  adquiridos  por  la 
Universidad  de  Chicago:  Isabel  VVallace,  profesora  de  esta  Universidad,  los  apro- 
vechará para  un  estudioque  se  propone  publicar  sobre  lacélebrc  novelista  española: 
también  hará  una  nueva  edición  de  La  perfecta  casada  de  Fray  Luis  de  León. — pr. 

3.*  ÍPOCA.— TOMO  VII.  1 6 


220  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

FRANCIA.  La  Biblioteca  S'aoional  de  París  ha  concluido  el  catálogo  de 
sus  mss.,  que  son  en  número  de  43.264.  Compónese  el  catálogo  de  cinco  volú- 
menes en  4.°  y  12  en  8.^  publicados  desde  el  año  1868  al  i902.^En  el  Congrés 
des  sociétós  savantes  celebrado  en  París  del  i.°  al  5  de  Abril  del  año  corrien- 
te, R.  AsTiER  presentó  una  memoria  sobre  el  libro  De  Corpore  et  Sanguine  Do- 
miniy  de  Juan  Scoto  Erigena,  que  se  venía  atribuyendo  falsamente  á  Gerberto; 
Raoul  PiNHEiRo  Chacas  otra  sobre  La  Legión  portugaise  au  premier  siége  de 
Saragosse,  y  Ph.  Lauzun  otra  acerca  de  Un  voy  age  de  Marguerite  de  Vaiois 
aux  d'Encausse,  en  Comminges  en  i584,  episodio  que  forma  parte  de  una  obra 
que  prepara  acerca  de  la  estancia  de  dicha  reina  en  Gascuña  y  la  intervención  que 
tuvo  en  las  guerras  religiosas  de  la  época.=El  día  25  de  Junio  se  celebró  el  LXIX 
Congreso  de  la  Sociedad  Arqueológica  de  Francia  en  la  ciudad  de  Tro- 
yes.=En  el  mes  de  Mayo  se  verificó  en  París,  en  la  Escuela  de  Bellas  Arles,  una 
interesante  exposición  retrospectiTra  de  grabados  en  madera  de  los  siglos 

XIV  al  XX.=En  la  sesión  celebrada  el  26  de  Julio  corriente  por  la  Academia  de 
inscripciones  7  bellas  letras  de  Faris,  Émíle  Male  estudió  la  influencia  de 
la  Biblia  pauperum  y  del  Speculum  humana  saluationis,  sobre  el  arte  de  los  siglos 

XV  y  XVI.  -Entre  las  recompensas  adjudicadas  en  1901  por  la  misma  Academia, 
se  encuentran  las  siguientes:  el  premio  Gobert  á  M.  de  la  Ronciére  por  su  Histoire 
de  la  marine  frangaise,  de  la  cual  el  primer  volumen  habla  sido  ya  premiado 
en  1899,  llega  hasta  el  fin  del  siglo  XV  y  no  hay  para  qué  decir  que  en  parte  es  la 
historia  de  nuestra  marina;  una  segunda  medalla  en  el  concurso  de  Antigüedades 
nacionales  al  P.  Mandonnet  por  su  libro  Siger  de  Brabant  et  raverroisme  latin 
au  XI 11^  siécle,  y  el  premio  del  duque  de  Loubat  á  la  Sociedad  de  americanistas 
de  París  por  su  Recueil  des  mémoires.  -En  el  año  1902  ha  obtenido  el  segundo 
premio  Gobert  Mr.  Poüpardin  por  su  libro  Le  Royaume  de  Provence  sous  les 
Carolingiens,  y  una  tercera  medalla  en  el  concurso  de  Antigüedades  nacionales 
nuestro  ilustrado  colaborador  M.  J.  Calmette  por  su  estudio  La  Diplomatie 
carolingienne  du  traite  de  Verdun  á  la  mort  de  Charles  le  Chauve  (843-877).==La 
Sección  de  filología  del  Congreso  internacional  de  enseñansa  superior 
celebrado  en  París  el  año  1900  tomó  el  acuerdo  de  crear  cátedras  de  literatura 
española  en  las  Universidadcs.=La  Société  de  l'École  des  charles  y  la  Société  de 
rhistoire  de  France,  se  han  reunido   para  celebrar  el  qninqnagésimo  aniver- 
sario de  la  entrada  de  M.  Léopold  Delisle,  en  la  última  de  dichas  socieda- 
des y  en  la  comisión  de  publicación  de  la  primera.  Para  rendirle  homenaje  le  han 
regalado  las  reproducciones  fototípicas  de  dos  mss.:  un  libro  de  horas  con  minia- 
turas del  duque  Jean  de  Berry  y  un  ms.  normando  del  siglo  XII,  que  contiene  el 
texto  más  antiguo  de  los  libros  VII  y  VIII  de  la  historia  eclesiástica  de  Orderic  Vital. 
La  entrega  de  estas  reproducciones  se  verificó  el  6  de  Mayo  en  la  antigua  sala  de 
cursos  de  arqueología  de  la  Biblioteca  Nacional  de  París,  con  asistencia  de  los 
miembros  de  las  dos  referidas  sociedades,  y  de  la  de  los  delegados  de  las  de  Anti- 
cuarios de  Francia,  de  Historia  de  París,  de  la  Isla  de  Francia,  de  varias  normandas 
y  de  la  de  historia  y  arqueología  orleanesa.^Entre  las  tesis  sostenidas  en  la  École 
des  chartes  de  París  del  27  al  29  de  Enero  de  1902,  figura  la  del  candidato  Jean 
Knight,  La  diplomatie  frangaise  et  rindépendance  du  Portugal  au  XVI Je  siécle,=^ 
Gastón  París  indica  en  Le  Journal  des  Savants  (Oct.  1901)  la  próxima  publicación 
de  un  Tableau  de  la  littéralure  frangaise  au  moyen  age,  que  contendrá  un  estudio 
sobre  la  literatura  provensal.=»El  3i  de  Agosto  se  inauguró  en  Saíllagouse 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  221 

( Piríneos  Orientales),  con  asistencia  de  varios  alcaldes  españoles,  el  monumento 
del  escnltor  01ÍTa.=La  noche  del  7  de  Septiembre  falleció  en  Olorón  el  insigne 
literato  y  autor  dramático  Enrique  Gaspar.— pr. 

INGLATERRA.  La  Combridge  modern  hietory,  cuyo  plan  fué  concebido 
por  el  difunto  lord  Acton  y  que  aparecerá  bajo  la  dirección  de  los  Sres.  Ward, 
PROTHERO  y  Leathes,  comprenderá  12  volúmenes,  á  saber:  I.  Renacimiento;  II. 
Reforma;  III.  Guerras  de  religión;  IV.  La  Guerra  de  Treinta  años;  V.  Los  Borbones 
y  los  Esluardos;  VI.  El  siglo  XVIII;  VII.  Los  Estados  Unidos;  VIII.  La  Revolución 
francesa;  IX.  Napoleón;  X.  Restauración  y  reacción;  XI.  Formación  de  las  nacio- 
nalidades, y  XII.  Época  contemporánea.  El  t.  I  aparecerá  el  1.*  de  Noviembre  pró- 
ximo. =  Los  mannecritoe  del  conde  Ashbnmham  han  sido  vendidos  en 
Londres  en  tres  épocas,  á  saber:  en  i.°  de  Mayo  de  1899,  en  1 1  de  Mayo  de  igoi  y 
en  14  de  Mayo  de  1902:  en  esta  última  venta  fíguran  unos  «Evangiles  du  Xe  síécle. 
Venu  de  TEscuriab. — Esta  primavera  se  ha  celebrado  en  Londres,  en  Soho  Squa- 
re,  una  curiosa  exposición  de  libros  desconocidos  ó  perdidos  de  los  siglos 
XV  al  XVII,  organizada  por  el  bibliófilo  Voynich,  que  ha  logrado  reunir  157  pie- 
zas rarísimas.  Entre  las  que  nos  interesan  están  la  edición  (1484)  de  Ferdinandus 
Velascus,  que  contiene  el  primer  diseño  del  descubrimiento  de  las  Azores,  y  tres 
diccionarios  de  la  primera  mitad  del  siglo  XVI  en  latín,  francés,  castellano,  italia- 
no, inglés  y  alemán,  el  primero  impreso  en  Venecia  hacia  el  año  1 536,  el  segundo 
también  en  Venecia  en  1541  y  el  tercero  en  Nurimberg  en  1548. — pr. 

ITALIA.  Durante  el  año  1901  las  bibliotecas  oficiales  italianas  han  ad« 
quirido  3.320  obras  extranjeras,  publicadas  en  el  decenio  1 893-1 901,  además  de  las 
4i3  recibidas  por  donación.  El  año  1900  compraron  2.699  libros  y  recibieron  601.  El 
año  1 901  la  Biblioteca  Nacional  de  Roma  adquirió  934  libros  extranjeros;  la  de  Flo- 
rencia, 460;  la  de  Turín,  439;  la  de  Milán,  20.  En  todo  el  decenio  1891-1901  han 
adquirido  las  Bibliotecas  oficiales  a3.ooo  obras  extranjeras,  de  las  cuales  corres- 
ponden 5.000  á  Roma,  3.ooo  á  Florencia,  2.3oo  á  Turín  y  2.000  á  Milán.  Estas 
compras  suponen  un  regular  presupuesto  para  adquisición  de  obras.  ¡Como  en 
España!=A  las  nueve  y  media  de  la  mañana  del  14  de  Julio  se  desplomó  el  cam- 
panario de  San  Marcos  de  Venecia.=El  Congreso  internacional  de 
ciencias  históricas,  que  se  había  aplazado  indefinidamente,  se  verificará  en 
Roma  en  el  mes  de  Abril  próximo.^Contihuando  las  excavaciones  en  la  necró- 
polis del  Foro  Romano  se  han  hallado  tres  tumbas  de  muy  remota  antigüe- 
dad. (Vid.  nuestra  Revista,  Diciembre  1900,  pág.  733).=Nada  menos  que  3  págs. 
en  4.°  mayor  á  dos  columnas  dedica  á  nuestra  Revista  el  Sr.  E.  Rostagno  con 
el  título  Nei  mondo  bibliograjico,  Rassegna  deila  stampa  spagnuola  en  el  núm.  4, 
Abril  1902,  de  la  excelente  Rivista  deile  biblioteche  e  degli  archivi,  órgano  oficial 
de  la  Sociedad  bibliográfica  italiana. — pr. 

PERÚ.  Se  anuncia  la  próxima  publicación  de  los  Anales  de  la  Catedral  de 
Lima,  desde  su  creación  hasta  el  último  arzobispo  español  que  en  ella  hubo. — pr. 


121 


feÉViSTA  DE  ARCHlVOá 


CRÓNICA  DE  ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


Archivo  Histórico  S'acional. 

RESUMEN  t)E  LOS  fondos  ingresados  en  este  Archivo  durante  el* 

CURSO    DE    I 90 I    Á    1902. 


Documentos  procedentes  de  los  Archivos  provinciales  de 

Hacienda. .    . 

_  ,  rdenes  Militares.  ..*... 

ídem  id.  del  Archivo  de  Alcalá  de  Henares 

ídem  id.  del  Archivo  del  Ministerio  de  Estado 

ídem  id.  de  la  donación  del  Excmo.  Sr.  Marqués  de  Jerez 
de  los  Caballeros 

ídem  id.  por  compra 


Docum. 


Totales. 


I 
I 

I  32 

» 

7 
43 


Libros. 


114 

5 
I 


Legajos 


184 


2 


6 

10 

» 

7 

» 
3 


i3i 


26 


Madrid  3o  de  Septiembre  de  1902. 


El  Director, 
Vicente  Vignau. 


Archivo  general  de  Simancas.  Conforme  á  la  subasta  anunciada  (Gaceta  de 
Madrid,  29  Diciembre  1901  y  6  Febrero  1902),  se  han  construido  algunas  estante- 
rías y  reformado  las  ventanas  de  dicho  Archivo. — pr. 

-'  '  ••  .  . .   ^ 

Archivo  Municipal  de  Cáceres.  De  la  Repista  de  Extremadura,  número  de 
Agosto:  «El  Sr.  González  Alvarez,  concejal  de  nuestro  Ayuntamiento,  pide  reme- 
dio para  el  desorden  existente  en  el  Archivo  Municipal,  donde  legajos  y  documen- 
tos andan  por  los  suelos,  y  ruega  se  ordene  que  por  ios  empleados,  en  horas  ordi- 
narias y  extraordinarias...  ¡Alto  ahí!,  porque  esto  sería  prolongar  el  desorden.  El 
rico  Archivo  de  Cáceres  está  clamando  por  un  Director  permanente  del  Cuerpo 
facultativo,  como  está  mandado,  y  si  esto  le  parece  caro  al  Ayuntamiento — ^quién 
puede  decir  los  beneficios  que  con  esto  le  sobrevinieran?, — busque  un  individuo  de 
reconocida  competencia,  versado,  como  es  natural,  en  la  paleografía  y  la  diplo- 
mática, que  catalogue  cuanto  en  aquél  se  guarda  é  importa  conocer,  y  se  ocupe 
en  ello  el  tiempo  necesario».  Conformes. — pr. 

Biblioteca  de  la  Escuela  Superior  de  Artes  é  Industrias.  En  ella  se  halla- 
ban reunidos  fondos  pertenecientes  á  la  propiedad  intelectual,  antigua  Biblio- 
teca del  Ministerio  de  Fomento  y  especial  de  Artes  y  Oficios:  hoy  se  halla  reducida 
á  ésta  especialidad.  Comenzóse  en  Febrero  del  año  1900  el  traslado  de  la  Biblioteca 
de  la  Escuela  de  Artes  y  Oficios,  hoy  de  la  Escuela  Superior  de  Artes  é  Industrias, 
del  Ministerio  de  Fomento  (antiguo  convento  de  la  Trinidad)  al  edificio  que  hoy 
ocupa  en  la  calle  de  San  Mateo,  que  fué  Escuela  de  Sordo-Mudos  y  de  Ciegos.  Des- 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS 


223 


Contando  dos  meses  que  se  invirtieron  en  arreglo  y  colocación  de  estanterías,  en  cin- 
co meses  estuvieron  en  condiciones  de  ser  servidos  al  público  los  libros  de  la  Bi- 
blioteca, que  ascendían' al  núriiei"o  de .20.692,  pues  que  sfe  abrió  al  público  el  i.°  de 
Octubre.  Dividida  por  medio  de  estantes  en  tres  salas,  colocáronse  en  la  primera, 
por  numeración  correlativa,  las  obras  completas  que  constituían  6.295  volúme- 
nes; en  la  segunda  las  obras  incompletas  con  3.763;  y  en  la  tercera,  obras  incom- 
pletas, duplicadas,  folletos  y  varios  sin  catalogación  moderna,  en  número  de  10.634. 
Para  la  nueva  colocación  hubo  de  hacerse  una  revisión  y  confrontación  de  las  an- 
tiguas papeletas  con  los  libros,  rectificando  las  signaturas  y  catalogando  de  nuevo 
1.509  volúmenes;  empezóse  después  el  índice  de  títulos,  que  no  existía.  Tal  es  el  tra- 
bajo que  mi  compañero  D.  Pedro  Mora  y  Gómez  realizó,  auxiliado  últimamente  por 
otro  .compañero,  D.  Emilio  Sánchez  Vera,  hasta  que  aquél  fué  destinado,  en  Junio 
de  1901,  á  la  Biblioteca  Nacional.  El  que  suscribe,  que  vino  á  sustituirle,  ha  conti- 
nuado los  trabajos  de  catalogación,  colocación  de  libros  y  de  registro.  Durante,  el 
año  1 901  han  ingresado  por  todos  conceptos  en  la  Biblioteca,  278  obras,  que  for- 
man,542  volúmenes.  El  número  de  lectores  ha  sidode  7.191.  En  atención  al  fin  de 
la  Biblioteca,  se  señalaron  tres  horas  para  el  servicio  público  de  noche,  de  las  seis 
que  nuestro  Reglamento  dispone.  Está  claro  que  gran  parte  de  estas  mejoras  ño 
se  hubieran  llevado  á  cabo  sin  que  la  Comisaría  regia,  la  Dirección  y  la  Secretaría 
de  la  Escuela, hubiesen  prestado  su  cooperación,  llegando. al  punto  de  entregar, la 
Secretaría  á  la  Biblioteca  cuantos  libros  poseía.— £"/  Jefe,  Manuel  Naranjo  Ro- 
drigo. ' 

BipLiÓTEC A  Nacional.  Por  el  tipo  de  37.639,50  pesetas  seha  procedido, conforme 
á  las  condiciones  de  la  subasta  (Gaceta  de  Madrid  20  y  24  Diciembre  19Ó1,  3i  Eneró 
y  8. y  27.  Marzo  1902),  á  la  construcción  del  andamiaje  para  la  colocación  de  las 
estatuas  que  han  de  decorar  el  frontón  de  la  Biblioteca  y  Museos  Nacionale.s,  que 
en  breve  quedarán  colocadas. — pr. 

.  Museo  Arqueológico  de  Toledo.  El  Excmo.  Sr.  Ministro  de  Instrucción  pú- 
blica se  propone  llevar  al  histórico  edificio  de  Santa  Cruz,  el  Archivo  y  el  Museo 
que  hoy  se  encuentran  en  el  palacio  episcopal.— pr. 

Museo  de  Artillería.  A  él  han  sido  traídos  desde  el  castillo  de  Monterrey  dos 

'     ■  .1  •  .    < .  ■  .      ,  . 

cañones  jde  hierro  que  datan  de  J704  y  que.  habían  sido  emplazados  allí  con  oiotivo 
de  laGuerra  de  Sucesión. — pr.  ' 

Museo  municipal  de  San'Sebastián.  El  general  Echagüe  le  ha  regalado  una 
valiosa' colección  de  objetos  artísticos  é  his'óricos  procedentes  de  la  primera  guerra 
civil,y  de  la  giierra  de  Afnca.y-PR. 

•Registro  general  de  la  pr,opiedad  intelectual^  Nuestro  compañero  D.  Emi- 
lio Ruiz  Cañábate,  Jefe  del  mismo,  ha  publicado  la  relación  de  Obras  inscritas 
en  él  y  correspondientes  al  primer  trimestre  del  presente  año,  relación  que  compren- 
de  desde  el  número  25.066  al  :í5.24i.-^pr. 


224 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


bibliografía 


(La  lengua  es  la  base  de  clasificación  de  nuestra  Bibliografía.  En  ésta  se  incluyen  todos  los 
libros  de  cualquier  índole  y  los  trabajos  de  revistas  publicados  por  individuos  de  nuestro 
Cuerpo,  lo  cual  puede  servir  para  intentar  una  bibliografía  de  éste:  los  marcaremos  con  un  *. 
—En  la  Bibliografía  de  Revistas^  siempre  que  no  se  indique  el  año,  se  entenderá  que  es  el  co- 
rriente). 


LIBROS  ESPAÑOLES 

[i.^  Todos  los  de  historia,  en  la  acepción  mas 
amplia  de  la  palabra,  desde  la  política  á  la  cien- 
tífica, y  los  de  sus  cieñe. as  auxiliares,  incluso 
la  filología  y  la  lingüística,  que  se  publiquen, 
editen,  reimpriman  y  extracten  en  la  Esp  ña 
actual  y  sus  posesiones,  de  autor  español  o  ex- 
tranjero, en  cualquiera  de  las  hablas  españo- 
las, ó  en  ó  fuera  de  España,  de  autor  español, 
en  lenguas  sabias.  2.^  La<>  ediciones,  reimpre- 
siones y  antologías,  hechas  en  ó  fuera  de  Es- 
paña, de  libros  de  cualquier  materia  escritos 
por  autores  ya  muertos  no  contemporáneos, 
españoles  ó  extranjeros,  en  dichas  nablas,  ó 
por  españoles  en  lenguas  sabias,  dentro  de  la 
extensión  de  los  antiguos  dominios  españoles. 
V®  Las  traducciones,  arreglos,  refundiciones 
é  imitaciones  publicadas  en  ó  fuera  de  España 

f»or  autores  vivos,  españoles  ó  extranjeros,  en 
as  mismas  hablas  ó  en  lenguas  sabias,  de  obras 
históricas  y  literarias  debidas  á  españoles  ya 
muertos.  4.0  Los  libros  notables  onginale^de 
amena  literatura,  dados  á  luz  en  ó  fuera  de  Es- 

f)aña  por  escritores  contemporáneos,  españo- 
es  ó  no,  en  las  hablas  españolas,  o  por  escrito- 
res españoles  contemporáneos  en  lenguas  sa- 
bias. 9.0  Los  de  cualquier  materia,  siempre 
que  se  refieran  a  cosas  de  España,  publicados 
en  las  referidas  hablas  en  aquellas  naciones 
que  no  las  usan,  ó  en  las  mismas  hablas  ó  en 
lenguas  sabias  en.  los  pueblos  que  usan  el  cas- 
tellano. Y  6.0  Las  traducciones  hechas  por  es- 
pañoles ó  extranjeros,  a  cualquiera  de  las  ha- 
blas españolas,  ó  por  españoles  á  lenguas  sa- 
bias, de  libros  extranjeros  históricos,  ae  cul- 
tura general,  y  aun  du  amena  literatura  cuan- 
do son  obras  maestras.] 

ACADE.MIA  (Real)  de  Buenas  Letras.  Sesión 
pública  inaugural,  celebrada  el  día  12  de  Enero 
de  1902. — Barcelona.  Jmp.-' de  la  ^Casaj  Provin- 
cial de^Caridad.— 4.0  marq.,  47  págs.  [Contie- 
ne: Reseña  de  los  trabajos  de  la  Academia,  por 
el  secretario  D.  Joaquín  Miret  y  Sans.—Recort 
necrológich  del  Excm,  \Sr.  D.  Joaquim  Rubio 

y  Orts,  Uegit per  Mossén  Jacinto  Verda^ 

guer.— Bibliografía  de  les  Obres  de  D.  Joaquim 
Rubio  y  Orts  (1837-1898). 

Acebal  (Francisco).j^De  mi  rincón.— Sala- 
manca. Est.  tip.  Calón.  1902. — 8.0,169  pág.— 0,75. 
[Colección  Calón,  vol.  IV]. 

Aguirre  (Luis).  El  divorcio  ante  la  razón, 
fe,  historia  y  derecho  positivo.  Tesis  docto- 
ral.— Madrid.  Imp.  de  [San  Francisco^de  Sales. 
1902.— 4.",  55  págs. 

Alemany  iiOLUFER  (José).  Estudio  elemental 
de  Gramática  histórica  de  la  Lengua  castella- 


na. I.  Fonología  y  Morfología.  II.  Trozos  de 
autores  castellanos  anteriores  al  siglo  xv. — 
Madrid.  Tipografía  de  la  Revista  de  Archi- 
vos, Bibliotecas  y  Museos,  calle  de  Olid,  nú- 
mero 8.  1902.— í/n  íomo.  8."  marq.,  xiv-jSi  pa- 
ginas.—4  ptas. 

Almanaque  de  Las  Provincias  para  el  año 
1902.  Valencia  en  el  siglo  xix.  Año  XXIII.— 
Valencia.  Est.  tip.  Domenech.  1901.— S.^marq., 
496  págs. 

Amicis  (Edmundo  de).  Recuerdos  de  la  in- 
fancia y  de  la  escuela.  Memorias  juveniles, 
por...  Versión  española. —  Madrid.  Imp.  de 
Ricardo  Rojas.  1902.  — 8.*,  394  págs.— 3  ptas. 
(Obras  de  Amicis^  tomo  XXIII.) 

Anales  de  la  Universidad  Central.  Repú- 
blica del  Ecuador. — Quito.  Imp.  de  la  Univer- 
sidad. 1902. 

Anales  de  la  Universidad  de  Oviedo.  A íio  /. 
/90/.— Oviedo.  Est.  tip.  de  Adolfo Brid.  1902.— 
4.0,422  págs. 

Andrea  Cmenier.  Argumento  y  crítica  de 
la  ópera  de  Umberto  Giordano.— Madrid.  Im- 
prenta de  M.  Romero.  1902. — 8.0,  32  págs. — o,5o 
pesetas. 

Andreu  (Jaime).  Catálogo  de  una  Colección 
de  Impresos  (libros,  folletos  y  hojas  volantes) 
referentes  á  Cataluña.  Siglos  xvi,  xvii,  xviii  y 
XIX,  formada  por...  —  Barcelona.  Tipografía 
L'Apeng.  1902.— 8.0  d.,  vi-344  págs.  Con  41  fac- 
símiles.—Edición  de  222  ejemplares  numerados 
en  papel  de  hilo. — 20  ptas. 

ARGA.MASILLA  DE  LA  Cerda  t  Bayona  (J.)  No- 
biliario y  armería  general  de  Nabarra.  Cua- 
derno  2. o— Madrid.  Imp.  de  San  Francisco  de 
Sales.  1902. — 4.0  marq.,  276  págs.  Con  escudos.— 
5  ptas. 

Arias  (Rdo.  P.  Fr.  Evaristo  F.).  Panegírico 
de  Santo  Tomás  de  Aquino,  pronunciado  por 
el...  el  9  de  Marzo  de  1902  en  la  iglesia  parro- 
quial de  San  José,  de  Madrid,  con  motivo  de 
la  solemne  función  dedicada  ai  Ángel  de  las 
Escuelas  por  muchos  catedráticos  numerarios 
de  la  Universidad  Central.— Madrid.  Luis  Pa- 
rra, impresor.  1902. — 8.",  52  págs. 

BLANCo(Federico).  Diccionario  geográfico  de 
la  República  de  Bolivia.  Tomo  II.  Departa- 
mento de  Cochabamba,  por...  Con  adiciones 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS 


225 


de  P.  Aniceto  Blanco  y  Manuel  V.  Ballipian.^ 
La  Paz,  igoi.— 4.0,  176  págs.  y  un  plano  de  la 
ciudad  de  Coch  bamba.— (Oleína  nacional  de 
Inmigración,  Estadística  y  Propaganda  Geo- 
grájica.) 

BoRDOY  Y  '^LivER  (D.  Miguel).  D.  Carlos  con- 
siderado como  patriota,  militar  y  político.— 
Palma  de  Mallorca.  Tip.-lit.  de  Amcngual  y 
Muntaner.  1900. — 8.<*  m.,  103  págs. 

B[ulbena]  y  Tusell  (Antoni)).  La  filia  del 
Rey  d'Ongria.  Roman^  extret  de  dues  versions 
catalanes  del  catorzén  segle.— 4.**  marq.,  8  pá- 
ginas, á  2  cois. 

Caballero  (Fernán).  Clemencia,  novela  de 
costumbres.  Prólogo  de  D.  Luis  de  Eguilai^  y 
D.  José  Fernándtxi  Espino.  Tomos  I  y  JI.— 
Madrid.  Imp.  de  Avrial.  1902.— 8.®,  i  vol., 
xxxv-i55  y  xv-187  págs.— 2,5o  ptas, 

— La  gaviota,  novela  de  costumbres.  Prólo- 
go de  D.  Eugenio  Ochoa.  Tomos  I  y  //.—Ma- 
drid. Imp.  de  Avrial.  1902.-8.°,  i  vol.,  xxxi-203 
y  236  págs.— 2,5o. 

— Lágrimas,  novela  de  costumbres.  Prólogo 
de  D.  Antonio  Cayanf //es.— Madrid.  Imp.  de 
Avrial.  1902.— 8.",  xii-328  págs.— 2,5o. 

— La  familia  de  Albareda,  novela  de  costum- 
bres. Prólogo  del  auque  de  /^ivas.— Madrid. 
Imp.  de  Avrial.  1902.-8.°,  x-233  págs.— 2,5o. 

— Relaciones.  Callar  en  vida  y  perdonar  en 
muerte.  No  transige  la  conciencia.  La  flor  de 
las  miras.  Los  dos  amigos.  La  i.ija  del  sol.  Jus- 
ta y  Rufína.  Más  largo  es  el  tiempo  que  la  for- 
tuna. Prólogo  de  D.  Fermín  de  la  Puente  y 
A/>ececAea.— Madrid.  Imp.  de  Avrial.  1902.— 
8.°,  XX1-313  págs.— 2,5o. 

— Elia  ó  España  treinta  años  hi.  El  último 
consuelo.  La  noche  de  Navidad.  Li  día  de  Re- 
yes. Prólogo  de  D.  Fernando  de  Gabriel  y  Rui^ 
de  Apodaca.—NLsLáTiá.  Imp.  de  Avrial.  1902.— 
8.°„  XX-361  págs.— 2,5o. 

— La  estrella  de  Vandalia.  {Pobres  Dolores! 
Prólogo  de  D.  Joaquín  Francisco  Pacheco. — 
Madrid.  Imp.  de  .'V.vrial.  1902. — 8.°,  xxix-241  pá- 
ginas.— 2,5o. 

— Un  servilón  y  un  libcralito.  Tres  almas  de 
Dios.  Prólogo  de  D.  Antonio  Aparici  y  Gui- 
jarro.—Madrid.  Imp.  de  Avri  1.  1902.-8.°. 
xviii-247  páginas. — 2,5o. 

— Cosa  cumplida  sólo  en  la  otra  vida.  Diálo- 
gos entre  la  juventud  y  la  edad  madura.  Pró- 
logo de  D.  Fermín  de  la  Puente  y  Apecechea^ 
—Madrid.  Imp.  de  Avrial.— 1902.  8.°,  264  pági-» 
ñas.— 2,5o. 

— Un  verano  en  Hornos,  novela  de  costum- 
bres. Prólogo  de  D.  Emilio  Oxogut.— Madrid. 
Imp.  de  Avrial.  1902.— 8.",  260  págs.— 2,5o. 

— Cuadro  de  costumbres.  Comprende:  Simón 
verde.  El  último  consuelo,  Dicha  y  suerte. 
Más  honor  que  honores,  Lucas  García,  Obrar 
bien,  que  Dips  es  Dios,  El  dolor  es  una  agonía 


sin  muerte.  Prólogo  del  Marqués  de  Alolins.— 
Madrid.  Imp.  de  Avrial.  1902.-8.°,  2  t.  en  i  vo- 
lumen, xix-164-58  págs.  el  i.°  y  247  el  2.°— 2,5o. 
— Una  en  otra,  con  mal  ó  con  bien,  á  los  tu- 
yos te  ten,  novela  de  costumbres.  Prólogo  de 
*D.  Juan  Eugenio  H articen busch. — Madrid.  Im- 
prenta de  Avrial.  1902.-8.°,  xx-264  págs.— 2,5o. 
— Deudas  pagadas.  Comprende:  Promesa  de 
un  soldado  ó  la  virgen  del  Carmen,  El  Eddis- 
tone,  Una  excursión  á  Waterlóo,  Aquisgrán, 
Episodio  de  un  viaje  á  Carmona,  El  vendedor 
de  tagarninas.  Una  madre.  Un  naufragio.  Una 
visita  al  convento  de  Santa  Inés  de  Sevilla, 
La  Catedral  de  Sevilla  en  una  tarde  de  Carna- 
val. Prólogo  de  D.  Manuel  Cañefe.— Madrid. 
1902. — 8.°,  xxxvii-198  págs.— 2,5o. 

—La  farisea.  Las  dos  gracias,  novelas  origi- 
nales, con  un  prólogo  de  D.  Pedro  de  Madra" 
;(0.— Madrid.  Sáenz  Jubera  hermanos,  edito- 
res. 1902. — 8.°,  Lvii-287  págs.— 2,5o. 

(Obras  completas  de  Fernán  Caballero,  vo- 
lúmenes I  á  XIV.) 

Capó  (Miguel).  Guía  general  de  Baleares, 
descriptiva  y  comercial. — Palma  de  Mallorca. 
Tipo-litogr.  de  Bartolomé  Rotger.— 8.",  256 
págs.— 3  ptas. 

Cardona  Agut  (Mossén  Joseph).  Elogio  fú- 
nebre del  Dr.  D.  Bartomeu  Robert  Yarzábal, 
pronunciat  per...,  en  els  solemníssims  funerals 
celebrats  a  la  iglesia  parroquial  de  la  villa  de 
Sitges  el  dia  3od'Abril  de  1902.— Sitges.  Re- 
dacció  y  administració  d'  El  Eco  de  Sitges. 
8.°  marq.,  24  págs.  Con  retrato. 

Carmona  (Alfredo).  Don  Jaime  «El  Con- 
quistador»; comedia  en  un  acto  y  en  prosa, 
original  de  Alfredo  Carmona  (Martes).  Estre- 
nada en  el  teatro  de  San  Fernando  de  Sevilla 
el  25  de  Mayo  de  1902.— Sevilla.  Imp.  de  Fran- 
cisco P.  Díaz.  1902.— 4.°,  42  págs.— I  pta.  (Socie- 
dad  de  Autores  españoles.) 

Carreras  Roure  (D.  Juan  de  Dios).  Lexico- 
grafía francesa  ó  estudio  práctico  de  su  voca- 
bulario bajo  el  triple  aspecto  de  la  pronuncia- 
ción, la  escritura  y  la  traducción.— Reus.  Imp. 
Carreras  y  Vi  la.  1902.-8.°  marq.,  168  págs. 

Casero  (Antonio).  Romeo  y  Julieta;  diálo- 
go en  verso,  original  de...  Estrenado  en  el 
teatro  Lara  el  24  de  Abril  de  1902.— Madrid. 
Imp.  de  R.  Velasco.  1902.-4.°,  16  págs.— i  pe- 
sctsi.— (Sociedad  de  Autores  españoles.) 

Castillo  Quartiellers  (Dr.  Rodolfo).  Un 
documento  inédito  del  siglo  xvii  referente  á 
disposiciones  sanitarias. — Madrid.  Est.  tip.  de 
Idamor  Moreno  Cruzado.  1902.-4.°,  i5  págs. 

Castro  (Juan  de).  Episodios  militares,  por..., 
prólogo  del  Excmo.  Sr.  D.  José  Gómej^  de  Ar- 
teche.— Toledo.  Imp.  de  la  Viuda  é  Hijos  de 
J.  Peláez.  1902.-8.°,  XIV-203  págs.— 2  ptas. 

Catálogo  general  de  la  primera  Exposición 
Nacional  de  Caligrafía  y  artes  similares.- Ma- 


226 


REVISTA  DE  ARCHIVOS 


drid.   Imp.  del  Colegio  Nacional  de   Sordo- 
Mudos  y  de  Ciegos.  1902. — 8."  marq.,  39  págs- 

Catálogo  ilustrado  de  la  Exposición  de  las 
obra¿  de  Domenico  Theotocópuli,  llamado  El 
Greco',  en  el'MuSeo  Nacional  de  Pintura  y  Es- 
culfufá. — ^Madrid.  J.  'Lacokte^  sucesor  de  Lau- 
rent,  fotógrafo -editor.  Imp.  de  J.  Sastre  y 
Coi*npáñia.  1902.-8.",  30  págs.  Con  láminas. 
Tela.— 2  ptas. 

Cavestany"  (Juan  Antonio).  Farinclli,  ópe- 
ra en  tres  actos,  precedidos  de  un  prólogo,  le- 
tra de..'.,  música  del  maestro  Tomás  Bretón. 
Estrenada  en  el  Tea.tro  Lírico  en  Mayo  de 
"1902. — Madrid.  Imp.  de  R.  Velasco.  1902.-4:0, 
47  págs.— 2  ptas.  (Sociedad  de  Autores  españo- 
les.) 

CsBRiÁN  (D.  Ambrosio).  Ejercicios  teórico- 
práéticos  de  lenguaje.  Enseñanza  graduada  de 
lenguacastellana. — Valencia.  Tip.  «Moderna». 
1901. — 4.**  apáis.,  95  págs.  y  colofón. 

Censo  de  la  población  d'e  España,  según  el 
empadronamiento  hecho  en  la  Península  é  is- 
las adyacentes  el  31  de  Diciembre  de  1900.  To- 
mo /.—Madrid.  Imp.  de  lia  Dirección  general 
del  Instituto  geográfíco  y  estadístico.  1902.— 
Fol.,  436  págs. 

Centeno  (Fr.  Pedro)  y  Rojas  (Fr.  Juan  de). 
Vida  de  Santo  Toribio  Alfonso  de  Mogrovejo, 
Arzobispo  de  Lima. — Madrid.  Imp.  del  Asilo 
de  Huérfanos  del  S.  C.  de  Jesús.  1902. — 8.°,  46 
págs. 

Cervantes  Saavedra  (Miguel  de), — Novelas 
ejemplares.  Tomo  II. — Madrid.  Imp.  de  Her- 
nando y  C."  1962.— 8.*^,  374  págs.— 3  ptas.  (Bi- 
blioteca clásica,  tomo  V.) 

Córralas  y  SAnchez  (Ehriquc).  La  institu- 
ción delTribunal  de  Cuentas  eri  España  y  en 
el  extranjero.— Madrid.  línp.  de  la  Revista  de 
Legislación.  1902. — 8.°,  109  págs. — i  pta. 

Cotarelo  y  Valledor  (Armando).  La  Ex- 
posición Rosales.  Artículos  publicados  en  El 
7m/7arcta/.— Madrid.  Imp.  de  José  Perales  y 
Martínez.  1902.— 8.°,  68  págs.  [Dichos  artículos 
están  corregidos  y  aumentados  en  este  folleto, 
el  cual  termiúa  con  un  apéndice  del  catálogo 
de  las  obras,  que  añade  31  trabajos  nuevos  á 
las  listas  que  se  habían  publicido  anterior- 
mente.] 

CHAMBÍikLAiN  (Hou^ton  Stewart).  El  Drania 
Wagneriá.  Traducció  de  Joaquim  Pena. — Bar- 
celona, yls^octacid  Wagneriana.  1902.— 8.°  mar. 
vi-222  págs. — 3  ptas. 

ChamPourcin  (F.  Michel  de).  ¿Qué  es  la  Gfa- 
fologíá?  Deñnición,  objeto,  medios  de  que  se 
vale  en  sus  diagnósticos,  su  valor  científico, 
datos  histórico-bibliográñcos,  leyes  grafoló- 
gicas,  signos  grafológicos,  teoría  de  la  armo- 
nía é  iñarmonía  de  la  escritura,  clasificación 
y  significado  délos  signos  generales  de  la  gra- 
fologia,  estudio  de  algunas  de  las  jparticularí- 


dades  del  carácter,  la  Grafología  en  España.— 
Barcelona,  1902.— Con  5  láminas  y  5i  reproduc- 
ciones autogr'áficas.  (Biblioteca  Orientalista.) 

Chateaubriand  (F.  A.  de).  Los  mártires  ó  el 
triunfo  de  la  religión  cristiana,  por...,  con 
ilustraciones  del  genial  artista  D.  J.  Medina 
Vera.  Versión  castellana.— Barcelona.  Tipo- 
grafía de  la  casa  editorial  Sopeña.  (1902].— 2  to- 
mos en  8.0,  280  y  300  págs. — 2  ptas. 

•—El  genio  del  cristianismo.  Con  ilustracio- 
nes.—Barcelona.  Tipografía  de  la  casa  edito- 
rial Sopeña.  1902.— 8.°,  2  vols.,  320  y  328  págs.— 
2  ptas. 

CheIx  y  Martínez  (Isabel).  Estrella  del  Mar, 
historia  de  la  Virgen  María;  instrucciones  fa- 
miJiares  dedicadas.á  las  niñas.  Cuarta  edición, 
corregida  y  ¿lumenfarfa.— Sevilla.  Tipografía 
de  El  Correo  de  Andalucía.  1902.-8.°,  247  pá- 
ginas.—! pía. 

Demóstenes  y  Esquines.— Madrid.   Imp.  de 
-Hernando  y  C.a  1902.— 8.°,  211  págs.— 5o  cents. 

Dicenta  (Joaquín).  Raimundo  Lulio;.  drama 
lírico  en  tres  actos  y  un  epílogo,  letra  de..., 
música  del  maestro  Ricardo  Villa.  Estrenado 
en  el  Teatro  Lírica,  Mayo  1902.— Madrid.  Im- 
prenta de  R.  Velasco.  1902.— 4.°,  48  págs.— 2  pe- 
setas. (Sociedad  de  Autores  españoles.) 

DiCKENs  (Carlos).  El  grillo  del  hogar.— Bar- 
celona. L.  González  y  C.*,  editores  pontificios. 
1902.-8.°  marq.,  179  págs.— 2  pías. 

DoDERo  VXzQUEZ  (D.  José  F.)  Las  últimas 
Cortes  de  la  Regencia.— Madrid;  Imp.  y  lit.  de 
J.  Corrales.  1902.— 8.°,  141  págs  y  varios. re- 
tratos. 

Dramáticos  posteriores  A  Lope  de  Vega. 
Colección  encogida- y  ordenada,  con  un  dis- 
curso, apuntes  biográficos  y  críticas  de  los  au- 
tores,'noticias' bibliográficas  y  catálogos  por 
D.  Ramón  de  Mesonero  Romanos.  Tomo  I.— 
Madrid.  Imp.  de  Hernando  y  C*  1902.— Folio, 
4.0  marq.,  620  págs.— loptas.  (Biblioteca  de  Au- 
tores españoles,  desde  la  formación  del  len- 
gTjaje  hasta  nuestros  días,  t.  XLVII.  Reimpre- 
sión.) 

EcHARRi  (María).  Vida  de  San  Expedito.— 
Madrid.  Enrique  Hernández.  1902.— 12.°,  31  pá- 
ginas. 

*Elías  de  Molins  (D.  Antonio).  Bibliogra- 
fía histórica  de  Cataluña:  Preliminares;  Nu- 
mismática; Epigrafía;  Colecciones  diplomáti- 
cas; Sigilografía.— Barcelona.  Imp.  de  M.Mar- 
tany.  [1902].— 4.°,  68  págs.  [De  .U»  Re  vista  cri- 
tica de  historia  y  literatura  españolas,  por- 
tuguesas i  nispano-americanas.J 

Escribano  y  HsrnAndez  (D.  Godofredo).  No- 
ciones de  Geografía. — Madrid.  Imp..  de  Agua- 
do. 1902. — 8.°i  64  págs.,  con  grabados-.— o,5o  pe- 
setas. 

Escobar  (Salvador).  Geografía  de  Guatema- 
la.—Guatemala,  I900. '  f- 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS 


227 


Explorador  (K!)  Ibarrrta  en  el  Pilcomayo. 
Noticias  de  la  prensa  Sud-Amcr.^ina  acerca 
de  la  expedición. — Kl  Ferrol,  1900,-4.",  176  pá- 
ginas, con  dos  láminas. 

FerrAndiz  (José).  El  manu<^crito  de  una  mon- 
ja; conclusión  de  las  «Memorias  de  Sor  Tere- 
sa», confección  y  arreglo,  por...,  ilustraciones 
de  Julio  Feria.  — Madrid,  Imp.  ae  .\ntonio 
Marzo.  1902. — 8.°  marq.,  315  p.'igs.— 2  ptas. 

Ferraz  (J).  Lengua  Quiche.  Síntesis  trilin- 
güe.—San  José.  Costa  Rica.  1902. 

Gadnel  (Mr.)  Vida  del  venerable  siervo  de 
Dios  Barlolomó  Holzhauser,  restaurador  de  la 
disciplina  eclesiástica  en  .Memania  (1613-1658). 
Traducida  de  la  tercera  edición  francesa,  por 
D.José  Ferrin  Peña.— Santiago.  Imp.  yene,  del 
Seminario.  1902.-4.°,  474  págs.-  -3  ptas. 

García  Al-deguer  (Juan).  Historia  de  la  \t- 
gentina.  Primera  parte.  La  dominación  espa- 
ñola.—Madrid.  Imp.  de  Felipe  Marqués.  (1902). 
8.®,  VI1-261  págs.— 3  ptas. 

García  Alvarez  (<>sáreo).  -Los  juegos  flo- 
rales, conferencia  por  I).  (Cesáreo  Garda  .1/- 
vart^  (Isaac  Regó  Arce),  leída  el  día  23  de 
Marzo  de  1902  en  la  rn¡versid;id  libre.— Bur- 
gos. Imp.  de  San  José.  1902.-8.°  marq.,  48  pa- 
ginas.—! pta. 

García  López  (Marcelino).  Manual  comple- 
to de  artes  cerámicas  ó  fabricación  de  objetos 
de  tierras  cocidas  en  todas  sus  aplicaciones, 
comprendiendo  la  fabricación  de  ladrillo  ma- 
cizo, hueco  y  prensado...  y  una  reseña  de  las 
porcelanas  antiguas  y  modernas,  recopilación 
de  los  datos  mas  importantes  de  las  mejores 
publicaciones  nacionales  y  extranjeras.  Nueva 
edición^  ampliada  con  los  más  modernos  pro- 
cedimientos.—Madrid.  Hijos  de  I).  J.  Cuesta, 
editores.  1902.— 2  vols.  en  8.°,  272  y  328  págs.— 
6  ptas. 

García  Martínez  (D.  Jesús),  La  Cruz  de  car- 
ne: su  aparición,  culto  y  traslaciones  por  el 
presbítero... — Zamora.  Est.  tip.  de  San  José. 
1902. — 8.°,  35  págs. — 0,40  ptas. 

García  y  Pérez  (.\ntonio).  Organización 
militar  de  América.  República  del  Ecuador. — 
Madrid.  Imp.  de  R  Velasco.  1902.-4.°,  53  págs. 
y  I  mapa.— I  pta. 

García  de  Quevedo  y  Concei.ló.n  (Eloy).  VÁ 
Abad  Maluenda  y  el  Sacristán  de  Vieja  Rúa 
(poetas  burgaJeses).  (De  la  Revista  dk  Archi- 
vos, Biblioteca»  y  Museos,  Julio  1902). — Ma- 
drid. Imp.  de  San  BVancisco  de  Sales.  1902. — 
4.°  marq.,  29  págs. 

GtRÓN  Y  Arcas  (D.  Joaquín).  La  reforma  del 
Concordato  celebrado  entre  la  Santa  Sede  y  el 
Reino  de  España. -r-Madrid.  Imp.  de  la  Revista 
de  Legislación.  1902.-4.°,  275  págs. 

Gisbert  y  Hoel  (Luciano).  Teoría  y  análisis 
de  la  oración  gramatical. —  Madrid.  Imp.  de 
Hernando  y  C.»  1902.-4.°,  400  pags.  C  ptas* 


GÓ.MEZ  Arca.  El  vocabulario  castellano,  es- 
tudio metódico  y  progresivo  de  las  palabras 
del  lenguaje  usual,  por  el  licenciado  Gómei^ 
Arca,  confiarme  al  método  de  M.  I.  Carre. .Li- 
bro del  maestro.  Libro  del  discípulo.— París 
Armand  Colin,  &  C.'^,  cdiiore?.— 8.°  marq., 
144  y  100  págs.— 2  ptas.  el  del  maestro  y  i  el  del 
discípulo. 

GóMKZ  DE  Arteciie  Y  .MoRO  (D.  José).  Gue- 
rra de  la  In>^ependenc¡a.  Historia  militar  de 
España  de  iíV>8  á  1814,  por  el  general...  To- 
mo X///.— .Midrid,  imp.. y  Lit.  del  Depósito 
de  la  Guerra.  i9í)2.-  4-°,  534  págs.— 34  rs. 

Gó.MKZ  Hfrrkro  (D.  Teodoro).  Diccionario- 
Guía  Legislativo  español.  Tomos  I  y  II.— Ma- 
drid.  Imp.  de  Fé.  1901.-4.°  marq.— Tomo  I: 
i-xiii,  15-17.  i-5<i6págs.  Tomo  II:  810  págs. 

GoNZ.u.EZ  Obreoó.v  (D.  Luis).  Vida  y  obras 
de  D.  José  Fernando  Ramírez.— México,  1901. 

GüNZ.u-KZ  Ortega  (Ponciano).  Verdadera 
guía  y  anuario  comercial  de  Valladolid  para 
1902.  Contiene:  Prólogo.  Descripción  topográ- 
fica. .\puntes  históricos.  Edi^ficios  notables. 
Nomenclátor  de  c  illcs,  pla/as  y  paseos.  Cen- 
tros públicos.  Corporaciones  populares.  Ar- 
chivos, Bibliotecas...- Valladolid.  Est.  tip.  de 
Julián  Torés.— 8.°  marq.,  88  págs.— i  pta. 

Graell  (Guillermo).  La  Cuestión  Catalana.— 

Barcelona.  A.  López  Robert,  impresor.  19*02.— 
8."  marq.,  iv-2i5-ix  págs.— 3  ptás.' 

Graham  (María).  Diario  de  residencia  en  Chi- 
le durante  el  año  1822  y  de  viaje  de  Chile  al 
Brasil  en  1823.  Traducido  por  José  Valen^ue- 
la.  Tomo  /.—Santiago  de  Chile.  Imp.  Cervan- 
tes. 1902.-4.°,  279  págs. 

Gram.\tica  infantil  sobre  las  diez  partes  del 
discurso.— Logroño.  Imp.,  íibr.  y  encuad.  de 
El  Riojano.  1902.-8.°  men.,  45  pags. 

Gudiok  y  Cu.nill  (Joseph).  L"  Escursionis- 
me  y  IWrqueologia.  Conferencia  llegida  en  la 
vetñada  el  dia  i7de:Janer  de  1902,  celebrada 
en  el  Centre  Excursionista  -de  Catalunya.— 
Barcelona.  Tip.  L'Avenq.  1902.— 4.",  20  págs. 

Guía  eclksiástica  de  la  Archidiócesis  de 
Santiago  de  Compostela.— Santiago.  Imp.  del 
Seminario  Central.  i()02.— 8.°,  297  pags.— 3  ptas. 

Guía  municipal  .\i.fonsina  de  Madrid,  con- 
memorativa á  la  coronación  de  S.  M.  el  Rey 
D.  Alfonso  XIII  (erfícíon  oficial,  1902).— Madrid. 
Imp.  de  Fortanet.  1902.-8.°,.  xxxii-160  págs., 
28  hojas  con  láminas  y  retratos  y  un  plano. 

Guía  dt.  Santiago.  Edición  popular,  ilustra- 
da con  fotografías.— Santiago.  Tipografía  Ga- 
laica. 1902.— 8.°,  53  págs.    . 

GuiLi.í.N  DE  LA  Torre  (Miguel  María).  Com- 
pendio de  Historia  Sagrada.  Séptima  edición. 
—Madrid.  Imp.  de  Hernando  y  C*  1902.-8.°, 
211  págs.— I  pta. 

GuizoT.  Historia  general  de  Francia  por 
M.  Gui^ot,  continuada  desde  1788  hasta  1848 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


d  Dr.  D.  Fe- 


por  Mme,  de  Wlil,  tridi 
derico  ScAvdrtf,  complcuda,  tooladi  y  pro- 
legnidí  lus»  Dueitroa  diía,  en  visl*  de  los 
mal  ctlcbres  hiitoriadores  antiguo*  y  modcr- 
noi  por  D.  Teodoro  Baró,  obra  ilulirada  con 
mit  de  jío  precioiai  limiou  lueluí,  liradas 
CD  lu  mayoría  i  una  ó  variaa  tinuí  y  multitud 
de  grabadas  ÍDterciIados.-B>rceloD>.JoiéEs- 
paaa,  edilor.  1903.-4*  mará-,  J  vols.,  B71,  5SS  y 
603  pági. 

HAEBi.iii(Conrid).  Typographie  Ibfrique  do 
quinziíme  siícle.  Reproduction  en  lacsimile 
detousicscai'aciírestypographiquesemployM 
CD  Eipagae  et  en  Portugal  juaqu'i  l*aDníe 
iSoo,  avec  notices  critiquei  et  biogiaphiques, 
e'  ¡irraciun  ti  rfírnler.-La  Haye,  Maritnua 
Niiholf.  Leipzig,  Karl  W.  Hierseman.  igoi-igo3. 
fol.  Ponadaí,  índices  y  co-rtigenda  y  la  lá- 
mina!.—15  franeoi.  {Teitot  castellano  y  fran- 
cas.) 

KbkvjIs  1  Bi>bmd(a  (D.  Inocente).  Resumen 
de  Historia  Eclesiástica.  Stgunda  tdlcíón.— 
Ciudad  Real.  Imp.  y  Itb.  de  Ramún  C.  Rubis- 
co.  igaa.—fL",  330  págs. 

KoHiNAiE  AL  PnasiDiNTE  Dn.  Campos  Sa- 
I.1.RS.  El  Brasil  y  la  Argentina.  Obra  descrip- 

importantes  festividades.  Publicada  por  La  !□- 
tendencia  municipal  de  la  capital  de  la  Repú- 
blica Argentina,— Buenos  Aires.  Imp.  de  la- 
cobo  Peuser.  1901.— Fol.,  461  págs. 

iBÍÑEi  MarIh  (iosO-  Columna  volante,  pri- 
mera ración  de  ar  ti  culos.— Madrid.  Esi.  tipo- 
gráfico aEl  Trabajo*,  igm.— 8.*,  24ipágs.— ipe- 


.(EsluiJ 
e  cuerpos  n 


¡en  Ari 


EHÚn  (D.  Fernando).  Rectilica- 
s.  Un  libro  del  general  M¡nis< 
~  múltiples  y  omisio- 


-Méxít 


,  1901. 


CIÓN  DI 


UA  KISI 


¡üiopatróit.  Observaciones  sobre  la  «Evolu- 
ción de  la  Historia*;  José  Ramún  Saavtdra, 
Verónica  y  los  Santos  Inocentes  y  D.  Valentín 
Setelier;  Baidomero  Pitarra,  Intorme  sobre 
la  «Evolución  de  la  MÍslorii>¡  Carlos  Sitya 
Cotapni,  Algunas  erratas  de  la  «Evolución  de 
la  Historia*. -.Santiago  de  Chile,  igoi. 

KBHPis<Kr.  Tomás  de).— Imitación  de  Cris- 
to. Traducción  espaAola  de  Fr.  Luis  de  Grii- 
notfa.  según  la  primera  edición  hecha  en  Se- 
villa en  1S36,  seguida  de  oraciones  y  ejercicios 
religiosos.— Fri  burgo  de  Brisgovia.  B.  Herder. 
lam.— Tela,  8.°.  4S8  pigs.— 1,90  francos. 

Laflaha  r  CiRiA  (Luís).  Compendio'.de  His- 
toria Universal.  Tirara  tdición  rtfarmada.— 


Madrid.  Imp.  de  A.  Marzo,  igoi.— 4.°,  3J4  pá- 

g¡nas,-7  ptas. 

LaÓM  (Rev.  P.  José  de).  Historia  de  la  Sagra- 
da imagen  de  Nuestra  Se  flora  Bien  Apareci- 
da.— A'iiii'a  eiJlcidii.- Rennes  (París),  i^-a" 

Lbóh  (Dr.  Nicolás).  Bibliogralia  Meiicana 
del  siglo  XVIII.  Stcción  prímtra,  prirntra 
parte.' A.  Z.— México.  Imp.  de  Francisco  Díaz 
de  León.  1901.— Fol.,  463  págs.— 30  pian. 

Lomba  T  Peo  raí  a  (José  H.).  Vida  y  Arle.  Es- 
bozo de  psicología  liierar ia.— Madrid.  Est.  ti- 
pográfico «Sucesores  de  Rivadeneyra».  igoa.— 

LÓPEZ  PeljIez  (D.  Anlolin).  El  derecho  ei- 
pafiol  en  sus  relaciones  con  la  Iglesia  (obra 
premiada).— Madrid.  Imp.  del  Asilo  de  Huér- 
fanos del  S.  C.  de  Jesús.  1901. — 4.*,  317  págs.— 

LÓFKi  SERStAito  (Juan  José).  Fábulas  para  un 
rey,  con  un  prólogo  de  Manuel  Valcdrctl.— 
Vatladolid.  Imp.  de  Juan  R.  Hernando,  igoi, 
— B.',  to6  págs.— o.So  ptas. 

LÓTEi  Zaragoza  (  Lulgtrdo).  Cibraltar  y 
su  campo.  Guía  del  forastero:  comprende  los 
pueblos  de  Gibraliar,  Algeciras,  Linea  de  la 
Concepción,  San  Kaque,  con  las  aldeas  de 
Puente  Mayorgt,  Guadarranque  y  Campamen- 
to; Ceuta,  Tarifa,  Jimeoa,  Los  Barrios  y  Cas- 


cllar 


edificii 


tabks. 


curiosos,  etc.  Stgunda  edición.— Sevilla.  Es- 
cuela tipo  gráfica  y  librería  Salesiana.  1903.- 
4.*',  316^107  pigs.— 4  ptas. 

Luciano.  Diálogos  de  las  cortesanas;  pri- 
mera traducción  castellana.- Madrid.  Impreo- 
u  de  £1  Pait.  1901.— S.",  aoi  pág«.— 1  pta. 

LuLL  (Ramón).  Obras  de...  Arbre  de  Filo- 
sofia  d-Amor;  Libro  de  Oració;  L.  de  Deu,  de 
Coneienfa  de  Deu.  del  Es  de  Deu.  Textos  ori- 
ginales publicados  é  ilustrados  con  nous  y 
variantes,  por  Jerónimo  Rositllú,,.,  con  un 
prólogo  de  Miguel  Costa  y  Lfu^«r<I.— Palma 
de  Mallorca.  1901.-4.°,  ixviii.491-14  págs.— 
10  ptas.  |Vid,  el  presente  número  de  ia  Revis- 
ta, págs.  Sióysij.) 

Llokekti  (D.  Juan  Amonio).  Memoria  his- 
tórica sobre  la  Inquisición  española,  por.... 
ron  notas  del  misma  y  otras  de  ios  editores, 
para  mejor  inteligencia  del  pueblo.— Eittddn 
ecoRdmtca  cuidadosamente  hecha  por  La  Pro- 
paganda popular,— Madrid.  Imp.  de  £/  País, 
1901.— fi.",  191-vtii  págs.— I  peseta. 

Macaulat  (Lord).  Esludios  de  política  y 
Itieralura,  traducción  ¡directa  del  inglés  por 
M.  Jaderiat  fiénder.— Madrid.  Imp.  de  Her- 
nando y  C.>  igoi,— 8.',  viii-445  págs.— 3  pus 


(Bibi 


,0  IC.) 


Magia  (La)  eoifcia,  por  S.  S.  D.  D.,  traduci* 
da  oel  inglés  por  D.  Manuel  7reviilo  y  Villa. 
con  grabados  en  el  texto.  Barcelona.  R.  May- 
nade.  1903.— 8.*,  1»  págs,— i,So  pías. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


229 


Mapa  topoorAfico  de  EspaSa  en  escala  de 
1 :  5o.ooo.  Publicado  por  la  Dirección  general 
del  Instituto  geográfico  y  estadístico.  Hojas 
números  goS  Linares,  906  Ubeda. — Madrid.  Li- 
tografía del  Instituto  geográfico  y  estadístico. 
1902. — Dos  hojas  de  0,574  X  0,375. 

Martínez  Abellán.( Pascual).  Rarezas  de 
la  lengua  española.  Obra  original  calificada 
de  útil  por  autoridades  en  el  idioma,  y  reco- 
nocida como  primera  y  única  en  su  clase;  com- 
prende un  tratado  completo  relativo  á  la  in- 
fluencia de  las  preposiciones  en  el  significado 
de  las  palabras,  con  más  de  4.000  ejemplos  del 
autor,  confirmados  por  otras  tantas  autorida- 
des, sacadas  de  unas  300  obras  de  lao  clásicos 
españoles.— Madrid.  Imp.  del  Asilo  de  Huér- 
fanos del  Sagrado  Corazón  de  Jesús.  1902.— 
4.^,  285  págs.— 4  ptas. 

Martínez  Nacarino.  (Juan).  A  la  Virgen  del 
Pilar,  poesía  premiada  con  la  pluma  de  oro  de 
los  Juegos  Florales  de  Coloma  de  1902.— Ma- 
drid. Imp.  del  Asilo  de  Huérfanos  del  S.  C.  de 
Jesús.  1902.— Fol.,  23  págs. 

Maspons  t  Anglasell  (Francisco).  Cartas 
sobre  nuestra  situación  política. — Tarragona. 
Impr.  de  Francisco  Sugrañes.  1902.— 8. <>  mar- 
quilla,  80  págs.— I  pta. 

Maspons  y  Camarasa  (Jaume).  En  Francis- 
co de  Sales  Maspons  y  Labros.  Treball  Uegit 
*en  la  sessió  necrológica  celebrada'l  dia  3  de 
Janer  de  1902.  — Extret  del  núm.  86.  Centre 
Excursionista  de  Caía/unya.- Barcelona.  Tip. 
L'Aveng.  1902.— 4.°,  22  págs. 

Massó  Torrents  (J.).  Biblioteca  del  Ateneo 
Barcelonés.  Cataleg  des  Manuscripts  format 
per...— Barcelona,  1902.— 8.®,  128  págs.  [Tirada 
aparte  de  la  Revista  de  Bibliografia  Cata- 
lana.] 

Maumus  (R.  P.  Vicente).— La  Iglesia  y  la  De- 
mocracia. Historia  y  cuestiones  sociales.  Ter- 
cera ttroifa.— Madrid.  Imp.  y  lib.  de  Nicolás 
Moya.  1902.— 8.*»,  340  págs.— 2  pías. 

Mejores  (Los)  cuentos  de  los  mejores  auto- 
res españoles  contemporáneos.  (Antología). 
Cuentos  de  Pérej^  Caldos,  José  Echegaray, 
Blasco  ¡báñej^.  Pardo  Baj^dn,*Salvador  Rue- 
da, Fernández  Bremón,  Rodrigo  Soriano, 
José  Nogales,  Joaquín  Dicenta,  Piresi  Nieva, 
Palacio  Valdés,  Gdmej^  Carrillo,  Novo  y  Col- 
son,  etc.,  etc.— Madrid.  Fernando  Fé,  editor. 
1902.— 8.®  marq.,  256  págs.— 3  ptas. 

MÉNDEZ  Bejarano  (D.  Mario).  Gramática  in- 
glesa teórico-práctica,  con  notas  históricas  y 
lexicológicas.— Madrid.  Est.  tip.  de  la  Viuda  é 
Hijos  de  Tello.  1901.— 4.**,  238  págs.  y  una  de 
erratas. 

—Literatura,  parte  general,  con  un  prólogo 
del  Excmo.  Sr.  D.  José  Echegaray,— Madrid. 
Establecimiento  tip.  de  Antonio  Marzo.  1902.— 
4.»,  2  tomos,  xi-389  y  373  págs. 


Merino  Ballesteros  (D.  Francisco).  Trozos 
escogidos  de  literatura  española.  Publícalos... 
i 2.^  edición.  Primera  parte.  Prosa. — Madrid. 
Imp.  de  Hernando  y  Compañía.  1902.-8.^,  160 
páginas. — 1,25  ptas. 

Mhartín  y  Guix  (Enrique).  Reg  amentación 
de  teatros,  diversiones  públicas,  policía  de  es- 
pectáculos, cafés  cantantes,  propiedad  inte- 
lectual de  obras  dramáticas  y  musicales,  ano- 
tada y  concordada  por...— Barcelona.  Antonio 
López,  editor.  1902.— 8. *',  48  págs.— i  pta.  (Co- 
lección .Económica  de  Leyes  españolas.) 

—Corridas  de  toros  y  novillos.  Reglamen- 
tación de  Barcelona,  términos  taurómacos  y 
suertes  admitidas,  legislación  de  espectáculos 
públicos,  diversiones  públicas,  anotada  y  con- 
cordada por...— Barcelona.  Antonio  López, 
editor.  1902.-8.°,  54  págs.— i  pta.  (Colección 
Económica  de  Leyes  españolas.) 

MoNJO  Y  Segura  (Rafael).  Reglas  prácticas 
d'Escriptura  Caulana.— Barcelona.  Tipogra- 
fía L'Aveng.  1902.— 32  págs.— i  pta. 

MONUMENTA  HISTÓRICA  SOCIETATIS  JeSU  nunC 

primum  edita  a  patribus  ejusdem  societatis. 
Fasciculus  ¡03.  Mense  Julio.  Epistolae  mixtae. 
Tomus  V.  Fasciculus  V.— Matriti.  Typis  Forta- 
net.  1902.— 4.®,  págs.  641  á  800.=  Fasciculus  104. 
Mense  Augusto.  Monumenta  paedagogica.  Fas- 
ciculus V/.— Matriti.  Typis  Avrial.  1902.— 4.®, 
págs.  801  á  912,  ñua\.=: Fasciculus  io5.  Mense 
Septembri.  Epistolae  mixtae.  Tomus  V.  Fas- 
ciculus VL  MsLtriti.Typis  Fortanet.  1902.-4.°, 
págs.  801  á  895,  final. — 3  ptas.  cada  fase. 

Moral  Rodríguez  (Antonio).  Nociones  de 
Geografía.  Tomo  I.  Geografia  genera/.— Bil- 
bao. Imp.  y  lit.  de  Ezequiel  Rodríguez.  1901.— 
4.»,  275-xii  págs. 

Muñoz  Peña  (D.  Pedro).  Compendio  de  la  His- 
toria general  de  la  Literatura  y  especialmente 
de  la  española.— Valladolid.  Imp.,  lib.  y  ene.  de 
J.  Montero.  1902.-4.°,  408  págs. — 6  ptas. 

MuRiLLO  (P.  Lino).  Jesucristo  y  la  Iglesia 
Romana.  Estudios  crítico-bíblicos  sobre  Je- 
sucristo como  fundador  de  la  Iglesia,  y  sobre 
ésta  en  calidad  de]  institución  de  Jesucristo. 
Parte  segunda:  La  Iglesia  Romana.  Tomos  I, 
IJ  y  IJI  (último)  —Madrid.  Est.  tip.  de  Forta- 
net. 1902.-4.°,  872,  688  y  9i5  págs.— 20  ptas. 

Navarro  L amarga  (C.)  Apuntes  de  Histo- 
ria Americana.— Buenos  Aires.  Ángel  Estrada 
y  Compañía,  editores.  1901. 

Nevé  GarcIa  de  la  Mata  (D.  Luis).  La  ro- 
mería de  jMira valles,  zarzuela  de  costumbres 
asturianas,  en  un  acto  y  tres  cuadros,  original 
de...  música  de  D.  Manuel  Fernández  y  Fer^ 
ndndeili  Arúñe;^^.— Salamanca.  Imp.  de  Ramón 
Esteban.  1902.-4.°,  37  págs.— i  pta. 

Nieto  (D.  Emilio).  El  deber  artístico  indi- 
vidual y  social.  Discurso  leído  en  la  Real  Aca- 
demia de  Bellas  Artes  de  San  Fernando  el  día 


;í3o 


REVISTA  DE  ARCHIVOS 


8  de  Junio  de  1902.— Madrid.  Est.tip.  de  Enri- 
que Teodoro.  1902.-4.°,  100  págs.-^2.ptas. 

Noguera  Ca.moccia  (Juan).  Escorial  á  la  vis- 
ta. Guí  i  descripiiví\  del  Real  Monastvrio,  teyp- 
plo  y  palacio  de  San  Lorenzo,  de  El  Escorial. 
Ilustrada  con  20  láminas  autotipias  y  seguida 
de  varias  noticias  /Curiosas  para  el  viajero.— 
Madrid.  1902.— 8.",  42-14  págs.--i  pta. 

Novelistas  j^osteriores  á  Cervantes,  .tomo 
segundo,  con  un  bosquejo  histórico  sobre,  la 
novela  española,  escrito  por  D.  Eustaquio  Fer- 
nánde^  de  Nav.arrete.—M:\¿ri(^.  Irap.  de  Her- 
nando y  C."  1902.— Fol.,  584  págR.— 10  ptas.  (Bi- 
blioteca de  Autores..espa ñoles  desde  la  torma- 
ción  del  lenguaje  hasta  nuestros  días,  volu- 
men XXXIII.  i?íim/»reszón.) 

NyÑEZ  DE  Arce  (D.  Gaspar).  El  ver tigo< poe- 
ma, 4^.*.  erf¿cíí}n.— Madrid.  Imp.de  los  Hijos  de 
M.  G.  Hernández.  i9:)2,— 8.°,  39  págs.— -i  pta. 

Olivart  (Marques.de).  Colección  de  losxra- 
tados,  convenios  ydocumentos  internaciona- 
les celebrados  por  nuestros  Gobiernos  con  los 
Estados  ¡extranjeros,  desde  el  reinado  de  Doña 
Isabel  II  hasta  nuestros  días,  acompañados  de 
notas  histórico-?críticas  sobre  su  negociación 
y  cumplimiento,  y  cotejados  con  los  le.xios 
originales,  publicada  de  Real  orden  con  la  au- 
torización de  los  Excmos.  Sres.  Ministros  de 
Estado,  marqués  de  la*  Vega  de  Armijo  y  du- 
ques de  Tetuán  y  de  .\lmodóvar  del  Río.  Tomo 
///,  1894TJ896.  Regencia  de  Dqña  .María  Cris- 
tinM.  Vol.  XI  áe  la  Colección  completa.— Ma- 
drid. 1902.— Fol.,  641  págs.— 2optas. 

OvALLE  (E.).  Recopilación  de  tratados,  con- 
venciones, actas, y  demás  instrumentos  inter- 
n  clónales  de  las  naciones  civilizadas.  Tomo  I, 
primera  serie,  de  i777  á  /*/.9.— Valencia.  Im- 
pcentade  José  Peidró.  1902.— .4.°,  xir-504págs.— 
12  ptas. 

*Paz  y  Méi.ia  (A).  Sales  españolas  ó  agudezas 
del  ingenio  nacioniíl.  Segunda  síríe.— Madrid. 
Es.t.  tip.  «Sucesores  de  Rivadeneyra».  1902.— 
8.°,  409  págs.— 5  ptas.— (Co/eccíón  de  escritores 
castellanos,  tpmo  CXXI.). 

Pedrei^a  (Leopoldo).  Lo  que  es  Bilbao  y 
lo  que  podrá  ser  á  fines  de  siglo;  importancia 
de  Bilbao  en  1901;  probable  grandeza  de  la  ca- 
pital de  Vizcaya  en  el  año  2000.  Memoria  que 
obtuvo  el  premio  del  Excmo.  Sr.  I).  Federico 
de  Echeverría,  su  autor...— Madrid.  Imp.  de 
ios  Hijos  de  M  Ginés  'Hernández.  1902. — 8.", 
114  p«ígs.— I  pta.— [Publicóse  en  la  Remsta  Con- 
temporánea.] 

Pena  San  Miguel  (Mariano)  y  Saco  (Gualte- 
rio M.).  Estudio  militpr  de  Menorca. — Madrid. 
Imp.  del  Cuerpo  de  ArtilJería.  1902.-4.°,  359 
página*".  (Publicación  del  Memorial  de  Arti- 
llería.)      ,'■-,■ 

PÉREZ  Galdós;(B,).  El. 19  de  Marzo  y;el.2  de 
Níayo.  Episodios  nacionales,  primera  serié, 


octava  edición,  esmeradamente  corregida. — 
Madrid.  1902.— 8,?,  285  págs.— 2  ptas.  (Obras  de 
Perfil  Caldos.) 

.  — Juan  Martín,  el  Empecinado.  Episodios 
nacionales,  primera  serie, séptima  edición,  es- 
meradamente corregida.— Madrid.  1902.-8.°, 
279  págs.  (Obras  de  Pere^  Caldos.) 

— Doña  Perfecta,  nov.ela.  Décima  edición,  es- 
meradamentecorregiiia. — Madrid.  Est.  tip.  de 
la  A'iuda  é  Hijos  de  Tello.  1902. — 8.°,  342págs.— 

2  ptas.  .   , 

PÉREZ  DE  .Gl'z.m.án  Y  Gallo  (D.  Juan).  Bos- 
quejo .histórico-documental,  de  \si  Caceta  de 
yfadrid,  escrito  al  entraren  el.iv  .siglo  de  su 
existencia  y  para  solemnizar  la /declamación  de 
la  mayor  edad  del  Rey  p.  Alfonso  XJIL^-Ma- 
drid.  Imp.  de  la  Sucesor  i  de  M.  Alinuesa  de 
los  Ríos.  1902.-4.°,  248  págs. , Tirada  aparte  de 
la  Caceta  de-  Madrid,  Vid.  el  número  anterior 
de  la  Revista,  pig.  75. 

,Pkre^,  LÓPEZ  (Ju.tn).  .Nociones  elementales 
de  Geoi^rafía,  Tercera  tedición,  corregida  y 
aumentada.— ?>Q\'ú\a.  Escuela  thp.  y  lib.  Sale- 
siana.  1902.— 8.",  179  págs. 

."PÉREZ  Pastor  (P.  Cristóbal).  Documentos 
Cervantinos  hastaahora  inéditos,  recogidos  y 
anotados  por  el  presbítero  D.  Cristóbal  P^- 
re^  Pastor,  publicados  á  expensas  del  Exce- 
lentísimo Sr.  D.  M.in.uel  Pére!^  de  Cu^mán  y. 
Po^a,  Marqués  de  Je^ez  de  los.  Caballeros. 
Tomo  //.—Madrid.  Est.  tip.  de  Forianet.  ^902. 
4.°  m..  vni-f)i3  págs.       .    , 

PoLEY  Y  PoLEY  (D.  .•\ntonio).  .Cádiz  y  su 
provincia.  Descripción  geográfica  y  esia^dísti- 
ca,  ilustrada  con  mapas.. —  Sevilla.  Tip.  de 
E.  López  y  C^  -4.*^,  vii-341  págs. 

Poi.iBio.  Historia  universal  durante  la  Repú- 
blica Romana,  escrita  por  Polibio  Megalopo- 
litano,  versión  castellana  de  D.  Ambrosio  Rui 
Bamba,  adicionada  cpn,  todos  los.  fragmentos 
descubiertos. hasta. ahora.  Tomo  ///.  —  .Madrid. 
Imp.  de  Hernando  y  C.J*  1902. — 8.",  5i8  págs.— 

3  ptas.     (Biblioteca  clásica,  tomo  LXXIV.) 
PÓLiT  (D.  Manuel  María).  La    última  carta 

de  Santa  Teresa  de  Jesús  remitida  á  .\mérica 
en  i85i. — Ouito,  looi. 

PoRCEL  Y  Riera  (M.)  Curso  completo  de 
enseñanza  primaria,  escrito  como  ensayo.^ con 
arreglo  al  método  cíclico.  Geografía.  Grado 
superior  dispuesto  para  dos  .-cursos.  Libro  del 
alumno. — Palma.  Tiporlit.  de  Bartolomé  R.Qt- 
ger.  1900.-8.°  m.,  75  págs. 

— Curso,  completo  de  enseñanza  primaria, 
escrito  como,  ensayo,  con  .  arreglo  al  método 
cíclico.  Historia  sagrada.  Grado  medio  dis- 
puesto para  dos  cursos.  Libro  del  alumno.  Se- 
gunda edición.. -Piílma.  Tip-lit.  de  Bartolo- 
mé Rotger.  1900.— 8."  m.,42  págs. 

— Curso  completo  de  enseñanza  primaria, 
cscito  como  ensayo/;  con  arreglo  al  método 


BIBLIOTECAS  Y    Mr; 


cidémi 


;s  íV).  Francisco  l'i  y  Mir 


cada  aaj,  J  elljs 


Raiiola  y  THtMQLS  (FuuliTkuJ.  Discurs. 
leídos  en  la  Real  AMdeinU  •!«  Buen  .;>  Lctr. 
deUarcLlonatn  la  recepción  püblicJ  de  Do 
Federico  Rahola  y  Trcmuls,  l-1  día  14  dt  Jun: 
de  i(iaz.  CuQUüíaciün  de  Li.  Jo^ié  l'clla  y  ¡-in 
f[<u.— Barccluna.  linp.  de  la  Casa  froviiid. 
de  Cari  liad,  ifyt.^^."  inarq.,  32  pa^s.  — l'tm 
Baltasar  Graciítt,  esciiylur  saUrtch,  mural 


Cuerpo  , 


»    (UKt 


fc)  b 


.   In 


RoaB.íkces.*(1).  Just  Mana).— ubraí 
ruiBoí  II  y  ¡II.  Kccuerduí  ule  la  ini 
Ñor  te- a  me  rica  o  a,  i«4ii-iM— Mi'Xico-  li 
V.  AdOcros.  iiHi.-llus  tui.io-i  en  «,",  "5 
piginas.-ii  pla!.-li^i^íi.>l«o  Je  .luloi- 
jcieoBHs.  lomus  XXXVlll  y  XXXIX.) 

Ruu[iiiíi;tz  (I-.  Saniiaüu).  Vida  del 
Rey  1).  FeraandülIldeJ-.spaíía.escriíap 
Bareelons  Su birana  Hermanos,  n/o.— o,5 

RlT/NO  T  <:oi.BO  iJosí   .María),    tsiudi. 

toJo  de  tnseñapza,  y  un  prólogo  del  llrr 
ñor  D.   .Mario    Méndf^    Hriarano.^.\\ 

una  ule  .Vilvcricncia  linal. 


i;nivers¡tai  de  Barcelona.  Febrer  de  1901,. 
íarcelona.  Fidel  Giró,  ímpressor.— 4."  marij 
7  pá){s.  (Publicación»  del  Builleti  UnireriiU 
Satalana.  suplcmcni  al  nüm.  16.)  |Tradueí¡ú 
il  calalán  por  D.  J.  Algorra  y  Posliua  de  d 
:ho  di.curso.  Vid.  la  Revista,  .Mario  igo 
lili.  iM  ! 

S.ÍKVí  Carcia  (Manuel).   .Manual    teárict 


Tere 


-.Madrii 


Sai  (J.  M.  y).  Fragmentos  in 
icncionados,  por  J.  M.  y  5a;.— 1 

SÁNCIIEZ-MOBATE    V    MaRT(.-Cí 

ciscu).  Kpílomc  de  la  His  oria 


ducido  y  anulado  por  Pedro  F.sMrich.  con  uo 
prólogo  Üc  (ijbriel  .tíümor— Falma,  Tipoli- 
toi;r..fia  de  Bariolomí  Rot^er.  190a.— S.-  mar- 
quilla,  m-sai  páKS.— iptas. 

Sas.m.irtí  (ITimilivo).  Arle  sraJual  de  lec- 
tura y  escritura.— BíircelüQa.  Tip.  C^túl¡ia_ 
líjos.-N."  marq.,  gS  páHS.— 0,70  pías. 

lona.  Tip.  Católica,  lyuí.— B."  marq,,  306  pá- 
e¡n.s.-3piaí. 

Saktiauo  V  CvDKA  (1).  Augusto  C.  dej,  In- 
üiatcrr,,  y  el  Transvaal.  Ap. mes  sobre  L  gue- 
rra  en  ti  Sur  de  África,  Tumi/t  II  y  III.  La 
Coruna,  iijA.—  T'jmu  IV.  Burgos,  icioi, 

Sahklt  t  .\kbos  (Joaquim).   Ethologia  de 


olcrí  un  catíilic  en  el  .Primer  Certamen 

I  Juventul  Caiúliea  de  Manrcsa»  el  día  37 

II  pÍBí.-2,5o  pías, 
H  (F.  de).  Los  band 


is  de  F.  í 


íer,  irad,  al  eastella- 
11.— .Madrid.  Imp.  de 

tea  Vnií'trsal.X.  XI.) 

iantianes  de  Právia  (Oviedo)  y  su  pan- 
lio.— Madrid,  iQin.— 4.°,  s5  paga,  á  doí 


233 


REVIStA  DE  ARCHIVOS 


Sinai  T  pAols  (RosKDdo).  NoTCllislici  po- 
pular. Discurs  prcsidcociil  llegíl  cu  U  S(s>i4 
Inaugural  de  igot.  Cintra  Bxeuníoniíla  de 
CataiMHya.— Barcelona.  Tí p.  L'Ann(.  1901.— 
B.»  inarq.,  55  pigi. 

Sbmiaho  GARCtA-VAO  (HaDucl).  Toreros,  to- 
rerilos  y  torenios;  303  aembUazas  en  303  di- 
cimas.  Stgandatdición,  a u miniaba. —Madrid. 
Imp.  de  Adiodío  G.  liquierdo.  igoi.  —  la.*, 
i54  pigs,,  con  retratos.— I  pu. 

SinaLAHO  y  Sauz  (Manuel).  Noticias  biogri- 
ficas  de  Fernando  de  Rojas,  auior  de  La  Cc- 
¡tttina,  y  del  impretor  Juan  de  Lucen*.  (De  la 
Revistase  Ahchitos,  BiauoTECAí  y  Museos). 
-Madrid.  Est.  tip.  de  la  Viuda  i  Hijos  de  Te- 
llo.  1901—4.°,  S6  paga.- 1  pus. 

Silva  A.  (L.  Ignacio).  Apuntes  bibliogrifi- 
cos.  Cristóbal  Colón  en  Chile,— Santiago  de 
Chile,  igol. 

SoLDEVTLLA  (Fecoaudo).  El  liio  poliiico  1901. 
AHo  va.— Madrid.  Imp.  de  Ricardo  Rojas. 
190S.— 4.«,  riii-4o6  págs.— 10  ptas. 

Soto  1  Conno  r  Oma.ki.Ki  (Carolina).  Glo- 
rias de  los  Alfonsos,  reyes  de  EspaAa.  Román- 

(anos  del  Sagrada  Corazún  de  Jesús,  1901.- 
8,°,  81  págs.— I  pti. 

Tejad*  de  Valdoiira  (Conde  de).  Necro- 
logía del  Eicmo.  Sr.  D.  Luis  María  de  la  To- 
rre y  de  la  Hoz,  Conde  de  Torreáaai.— Ma- 
drid. Imp.  del  Asilo  de  Huírfaaos  del  S.  C.  de 
Jesús.  190»— 4-°.  SI  P»B». 

Tisono  DI  LA  PoeiIa  castei-lama.  Colección 
de  los  mejores  autores  antiguos  y  moderaos, 
nacionales  y  extranjeros:  siglo  XVl.— Madrid. 
Imp.  de  Hernando  y  C*  igo*.— 8.*,  91  págs.— 
Socéols.  (Bíbtioltca  Ünirmat,  l.  XVII. | 

ToKRAS  (Ctsar  Augusl).  Pirineu  Caula.  Guía 
itinerari  de  l'excursioDisu  aCamprodon.  Co- 
marca de  CamprodoQ.  Valí  de  Ribes.  Valls 
de  Llercí,  Vallespir.  Honunye*  del  Caaigó. 
Confleat.  Cerdanya.  Ripoll^.  Alt  Llobregai  y 
TCssants  superiors  de  l'esquerra  del  Flurii. 
i5o  itioeraris.  aiofotogravats.  3  perlils  de  mon- 
lanye».  8  mapes,  —  Barcelona.  Tip.  L'Avtnt- 
1901.— 4."  men.,  ixvrii-643  págs.— lo  ptis. 

TusoUETS  T  MAiOHáit  (Antonio).  Casa  Lon- 
ja de  Mar  de  Barcelona.  Antecedentes  acerca 
de  la  erección  y  conservación  del  edificio.— 
[Barcelona].— Abril  de  1901.— Fol..  4  págs. 

UoANTE  (Manuel).  Crónicas  del  Bulevar.Con 
un  prólogo  de  Rubéa  Dorio.- París.  Garnier 
hermanos,  libreros  editores.  1901—8.°,  jao  pí- 
ginas.— 3  ptas. 

Valeua  (Juan).  Florilegio  de  poesías  cas- 
tellanas del  siglo  XIX.  con  introducción  y  no- 
tas biográficas  y  críticas,  romo  /I/.  — Ma- 
drid, Imp.  de  Ricarda  F4.  igoi.— 8.*,  384  págs. 

—Pasarse  de  líalo.  Cuarta  eJíeidn.— Madrid. 
1903.^^*,  319  págs.- i,bo  pías. 


Valeha  (Luis).  Sombras  chinescas  (Recuer- 
dos de  UD  viaje  al  Celeste  Imperio).— Madrid. 
Est.  (ip,  de  la  Viuda  I  Hijos  de  Tello.  1903.— 
8.».  dos  lomos,  iSi  y  187  págs.— 5  pías.—  (Se 
publicaron  como  Follelia  en  el  periódico  dia- 
rio madrileño  £1  /mjiarcjal.j 

ViOA  (Lope  de).  La  moza  de  cánuro,  co- 
media en  tres  actos  y  eo  verso,  original  de 
Lope  de  Viga,  reiuodida  por  Tomás  Luceio. 
Estrenada  en  el  Teatro  Español  el  8  de  Marzo 
de  1901,- Madrid.  Imp.  de  R.  Velasco.  190a. — 
4.°,  75  págs.— 1  f\u.—<Socitda4  dt  ÁHtort*  tt- 
patota.) 

Veca  (Lope  de)  T  Nieto  de  Moliha  (J),  La 
Gatomaquis,  por  Lope  ite  Vtga.  La  Perroma- 
quia,  por  J.  ATielo  dt  Molina.  Terctra  tdicián. 


e  Herna 


83   págs.— 5o  ctais.   (BibliolKa    Unirertal, 
.  XXXVllI.) 
V£lei  de  Cubvaha  (Luis).  Algunas  poesías 


por  Adolfo  Bonilla  San  Martín  (Publicado  en 
la  Reritla  dt  Aragón).— Ztiia""-  '90>.— 4.*, 
14  págs. 

Verdaoueh  (Mos««n  Jacinto).  Flors  de  Ma- 
ría.—Barcelona.  Estampa  de  la  Casa  P.  de  Ca- 
rilat.  1903.-8."  apiis.,  ¡fio  ptMi.=OtraidicÍón 
en  papel  ae  hilo  en  8."  marq,,  5  ptas, 

— Canigó,  llegenda  pirenayca  del  temps  de 
la  Reconquista. — Barcelona. Biblioteca  de  Ca- 
talunya Artiatic  a,  igai.—B.''  marq.  a  país.  Con 
Ilustraciones, 

Vekessaief  (El  Dr.)  Confesiones  de  un  mé- 
dico, por.,.,  traducción  de  lott  Menéndtf  Sa- 
vtlla.  —  Madrid.  Imp.  de  Felipe  Marqués. 
I1901I.— 8,",  311  pátis,-3  ptas. 

Vui-SoLAE  (Javier).  Páginas  diplomáticas. 
-Santiago  de  Chile.  Imp.,  lit.  y  ene.  Barcelo- 
nesa. 1901,— 8.*  marq,,  117  págs. 

Vico  (Antonio).  Mis  memorias;  cu  aren  U  aSoí 
de  cómico,  por,.,-  impresiones  por  Ech*garay, 
Leopoldo  Cano,  Zapaln.  — Madrid,  Imp.  de 
A.  Pérez  y  C.»  |i90j|.— 4.°,  183  pág«.— 4  ptas, 

ViLA  Saolietti  (Hermenegild).  ¡ji yC»- 

laluDyallI  (Mol  final),  Hecort  faistórich  en  dos 
acles  y  quatre  cuadros,  bilingfle  y  en  vers. 
San  Feliu  de  Guiíols,  Catalunya.  Gerona.  £1- 
panya.lmproviiBCló. — Gerona.  Imp.  y  Ilib.  de 
Paciá  Torres.— 4.°,  96  págs. 

ViLuiniEVA  (D.  Joaquín  Lorenio).  Viaje 
üterario  á  las  Iglesias  de  España.  Tomo  //,— 
Madrid.  Forianei.  MCMII,— 8,*  m.,  366  págs  — 
3  piai. — (RtimpraióR  de  la  edición  de  Madrid 
de  1804.) 

VoLTAiRE,  Cándido  6  el  optimismo.  SueAo 
de  Platón.  Corsi-SanU  hizo  mal  y  mucho  bien. 
Madrid,  Imp,  de  Hernando  y  Compañía,  ¡901. 
ii.",  174  págs.— 0,3o  ptas. — (Bibliottca  urtirtr- 
sal,  tomo  146.) 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


233 


Washington  (Booker  T.).  De  esclavo  á  cate- 
drático, autobiografía  de  Booker  T.  Washing' 
ton,  con  varias  ilustraciones.  — Nueva-\ork, 
D'Appietoa  y  Compañía,  editores.)  1902. —8.**, 
a^ypágs. 

Ybvbs  (D.  Carlos).  Programas  de  primera 
enseñanza.  Geografía.  Décima  e^tctón.— Ma- 
drid. Imp.  de  Perlado,  Páez  y  C.^  (Sucesores 
de  Hernando).  1902.— 8.<»,  70  pig.— 0,75  ptas. 

Zatas  (Antonio  de).  Joyeles  bi¿antinosXpoe- 
sías).— Madrid.  Imp.  de  A.  Marzo.  1902.— 12.0, 
223  págs.— 4  ptas. 

Zatas  Enr/quez  (Rafael).  El  teniente  de  los 
Gavilanes,  novela  de  carácter  histórico,  escri- 
U  por  D.  Rafael  de  Zayas  Enrique^,  ilustrada 
con  láminas  y  grabados  por  sus  hijos  Rafael  y 
Aíart'tM.— Nueva  York.  D'Appleton  y  Compa- 
ñía, editores.  1902.— 8.®,  341  págs. 

Alvaro  Gil  Albacete.  Pedro  Roca. 

LIBROS  EXTRANJEROS 

fi.*  Los  tratados  universales  y  generales  por 
naciones  y  materias,  de  historia  y  sus  ciencias 
auxiliares,  de  literatura  y  arte,  de  filología  y 
linsQística,  etc.,  que  interesen  á  la  erudición 
y  ala  cultura,  publicados  en  ó  fuera  de  Espa- 
ña por  españoles  ó  extranjeros  en  hablas  vul- 
gares no  españolas,  ó  por  extranjeros  en  len- 
guas sabias.  2.°  Los  de  cualquier  materia  es- 
critos por  españoles  en  ó  fuera  de  España  en 
dichis  lenguas  vulgares.  3.0  Los  de  cualquier 
materia,  con  til  que  se  refieran  á  cosas  espa- 
ñolas, publicados  por  extranjeros  en  ó  fuera 
de  Espina  en  lenguas  sabias  ó  en  hablas  vul- 
gares no  españolas.] 

Appbl  (Karl).  Provenzalische  Chrestomathie 
m.  Abriss  der  Formenlehre  und  Glossar.  2. 
verb.  Aufl.— Leip¿ig,  O.  R.  Reisland,  1902.— 
8.»,  21  págs. 

Bartbls  (Adolphe).  Geschichte  der  Deuts- 
chen  ¿Litteratur.— Leipzig,  Avenarius,  1901  y 
1932.-2  vols.  [Libro  excelente,  aunque  dema- 
siado nacionalista.] 

Bbauvois  (Eugéne).  LaChrétienté  du  Groen- 
land  au  moyen  age.  Paris,  5,  rué  Saint-Simon, 
1902.— a»,  47  págs.  (Extrait  de  la  Reyue  de 
Questions  historiques,  t.  LXXí.) 

BéRARD  (Alexandre).  Cypris.  Chronique  de 
Pile  de  Chypre  au  «moyen  iáge.— Paris,  Ollen- 
dorff,  1902.— 16.»,  287  págs.— 3,5o  fr. 

BírardK Víctor)).  Les  Phéniciens  el  TOdys- 
sée.  Tome  L  Paris,  Colín,  1902. —  8.°  marq., 
iv-592págs.  con  98  grabs.  y  un  mapa. 

BtBLiOTHECA  Erasmiana.  Blbüographie  des 
ceuvres  dÉrasme.  Vo/. '/-///.— Gand,  C.  Vyt, 
1897-1901.— 12.0,  vi-58o,iv-227y  iv-i8opágs.  (Pu- 
blication  de  TUniversité  deJGand.  Extr.  de  la 
Bibliotheca  bélgica,  de  200  ejemplares.]— 12, 5  y 
3  ir. 

Calan  (Gh.  de).''Les'Rom!ins-de  la  Table- 
Ronde.— Vannes,  imp.  Latolye|fréres,  1902. — 


8.^  55  pigs.  (Extrait  de  la  Repue  de  Bretagne,) 
Calmbttb  (J.).  Rampon,  comte  de  Gerona  et 
marquis  de  Gothie,  sous  Louis  le  Pieux. — Pa- 
ris, Bouillon,  1901.-8.°,  6  págs.  (Extrait  du 
Moyen  dge.) 

—Notes  sur  lespremiers  comtes  carolingiens 
d'Urgell.  (Extrait  des  Milanges  d'Archiologie 
et  d' Historie...,  t.  XXII).  — Rome.  Imp.  de  U 
Paix,  de  Philippe  Cuggianí,  1992.- 4.*',  12  págs. 
Campos  (José  de).  Illusion.— Paí'is.  Chamuel 
et  Compagnie,  editeurs,  y  Madrid,  S.  de  Jube- 
ra  Herm  mos,  editores.  1902.— 8. '^  marq.,  31 1  pá- 
ginas.— 3,5o  fr. 

Caracciolo  (Tristano).  Vita  di  Giovanna  I, 
regina  di  Napoli  (Joannae  I  reginae  Neapolis 
vita).  Versione  italiana  di  Simone  Angelui^i^i, 
con  note  storiche  e  fiiologiche  dello  stesso. — 
Eboli.  Tip.  B.  Sparano,  1902.— 8. ''f  110  págs.— 
3,5o  liras. 

Carné  (Gastón  de).  Documents  sur  la  Ligue 
en  Bretagne.  Correspondance  du  duc  de  Mer- 
coeur  et  des  ligueurs  bretons  avec  l'Espagne. 
Rennes,  Plihon  et  Hervé  1899.— 2  vol.  4.*,  Lix-178 
y  197  págs.— 15  fr. 

Catalogue  G¿NéRAL  des  livres  imprimes  de 
la  Bibliothéque  nationale.  Auteurs.  T,  IX:  Ba^ 
va^Behuneck.  T.  X:  Beia'Berbrugger.^Pnris, 
Imp.  nationale,  1902.-8.°,  622  y  620  págs.  CAÍi- 
nistére  de  rinstruction  publique  et  des  Beaux 
Arts.) 

CiM(Albert).  Une  Biblioteque:  J*Art  d'ache- 
ter  les  livres,  de  les  classer,  de  les  conserver 
et  de  s'en  servir.— París,  Ernest  Flammarion, 
éditeur,  1902.  [Libro  precioso.] 

CoNBGLiANo  (Duc  dc).  Le  Maréchal  Moncey 
('/754-/Í42>.— París,  Calmann-Lévy,  1902. — 
8.°,  11-626  págs.  [Muy  imporunte:  Moncey  fué 
lugarteniente  de  Murat  en  España  en  la  pri- 
mavera de  1808  y  en  1823  mandó  el  ejército 
franrés  que  operó  en  Cataluña.] 

CoRPVS  Inscriptiomvm  latinar vx  consilio  et 
avctoritate  Academiae  litterarvm  regiae  Bo- 
rvssicae  editvm.^Volpminis  tertii  supplemen" 
tum.  Inscriptionvm  Orientis  et  Illyrici  lati- 
narvm  svpplementvm  pars  prior.  Edidervnt 
Theodorvs  Mommsen,  Otto  Hirschefeld,  Al- 
fredvs  Domas;cejií»5*i.  —  Berolini  apvd  Geor- 
gievm  Reimervm.  MCMIL— Fol.  m.,  páginas 
XLii-Lxxxiii. =35-48*. =2039-2724. 

CoucHouo  (P.-L.).  Benoit  de  Spinosa.— Pa- 
ris, \ican,  1932.-8.°  (Les  grandes  philosophes). 
Grogs  (Benedetto).  Estética  come  scíenza 
deirexpreúone  e  linguiuica  genérale.  I.  Teo- 
ría. II.  Storia.— Milan-Palerme-Naples,  San- 
dron,  1902.-8.° 

CuNNHA  BrandIo  (Manuel  José  da).  Resumo 
da  Historia  dx  Geographia.  —  Lisboa,  1901.^ 
8.°,  237  págs. 

Gurtze  (Mix).  Ufkjndin  zur  Geschichte 
Mathe.natik  im  Mittelaiie"  und  der  Renais- 


2)4 


REVISTA  DÉ  ARCHIVOS 


sanee.  /.  TA/.— Leipzig,  B.  G.  Teubner,  1902.— 
8.°,  x-336  págs.  (Abhandlungen  ^ur  Geschichte 
des  mathematischen  Wissenschaften  m.  Eins- 
chluss  ihrer  Anwendungen,  12.)— 16  marcjs 

CuzACQ  (P.)-  La  Naissance,  le  Mariage  et  le 
Décés:  Moeurs  et  coutumes,  usages  anciens, 
croyances  et  superstitions  dans  le  Sud-Ouest 
de  la  France.— París,  Champion,  libraire,  1902. 
12.0,  199  págs. 

— Ua  célebre  capitaine  Landais,  Etiennc 
Vignolles,  dit  La  Hire.  Rion  des  Landos  au 
Moyen  age.— Bayonne,  Lamaiguérc,  1901.-8.°, 
29  págs.  [Política  de  los  Albret.] 

Chevalier  (Ulíyssc).  Le  Saint-Suaire  de  Lí- 
rey-Chambéry-Turín  et  les  détenseurs  de  son 
authenticí te.— París,  Pícard  et  ftls,  1902.— 8.", 
43  pags.  (Dibliothéque  liturgique,  t.  V.) 

Cheyne  (T.  Kelly)  and  Black  (J.).  Encyclo- 
padia  Bíblica;  a  critical  diction  ry  of  the  litc- 
rary,  po.itical  and  religions  hístory,  the  ar- 
chaelogy,  geography  and  natural  hisiory  of 
the  Biblc.— 111  (L.-P.;.— London,  Macmillan, 
1902.— 8.**,  xv-649  pags.— 3Ó  fr. 

D'Aumale.  Mémoires  et  Icttrcs  ínédíies  de 
Mademoiselle...,  avec  une  íniroduttíon  par  le 
comle  í/ 'Hausso njíi/Zc— París,  Calmann-Lé- 
vy,  1902.— 8.",  ci-301  págs. 

D'AuLNOY  (La  Comtcsse).  Mémoires  de  la 
Comtesse  d'Aulnoy  sur  la  cour  dLspagne  au 
xvii^  siécle,  publiées  par  xMadamc  Carette.— 
París,  Ollend^rff,  1902. 

De  CoiGNY.  Mémoires  dAímée...,  avec  une 
introduction  par  Etienne  Lamy. — París,  Cal- 
mann-Lévy,  1902.-8.° 

De  Segur  (Pierre).  Le  Marcchal  de  Luxem- 
bourg  et  le  prínce  d'ürange  (1668-1678).— 
París,  Calmana-Lévy,  1902.-8.°,  601  págs 

Desioehi  (Mariano).  Relazionc  della  solcnne 
inconorazionc  di  CarloStuartrcdlnghilterra, 
scguita  il  giorno  della  lesia  di  S.  üiorgio 
Taono  di  Nostro  Signore  .mdclxi,  da  un  mano- 
scrítlo  inédito  del  lempo.  —  Tivoli,  Maiclla, 
1902.-8.°,  29  págs. 

Enlart  (Camillc).  Manuel  d'archéologie 
fraQ(;aise,  dcpuis  les  temps  mérovingíens  jus- 
qu  á  la  Renaissance.  i^^ partie:  Architecture. 
I.  Architecture  re/i¿fiíusí.— Paris,Picardetfils, 
1902.— 8.",  xx-816  págs.— 15  Ir. 

Errera.  L'epoca  delle  ¿¿randi  scopertc  gco- 
grafiche.— Milán,  Hoepli,  1902.— 12.^  xv-432  pá- 
ginas. (Conexione  Storica  Villari.) 

Ferreira  da  Rosa.  O  rio  ae  Janeiro  cm  1900. 
Visitas  e  excursóos.  2.»  edición.  —  Río  de  Ja- 
neiro, 1900.-4.°,  609  págs.  Con  ilustraciones. 
¿Primeira  noticia  que  se  conhoceu  do  Deseo- 
brimiento  do  Brasil:  Copia  authenticada  car- 
ta de  Pero  Vaa^^  de  Cayninha,  escripia  de  bor- 
do da  frota  de  Cabral  a  El-Rei  D.  Manoel, 
em  primeiro  de  Maio  de  i5oo. —Primeira  pu- 
blicando depois  da  descoberta  do  Brasiil:  IlistO' 


ria  da  prouincia  de  Santa  Crui^,  que  vulgar" 
mente  chamamos  Brasil,  feita  por  Pero  de 
Magalháes  de  Gandavo;  Lisboa,  1576]. 
Festchrift  zum  fünfhundertjarigen  Ge- 

BURTSTAGE  VON  JOHAN  GUTENBERG,  ím  Auftrage 

der  Stadt  Maínz  hcrausgegeben  von  Otto 
Hastwig. — Leipzig,  Harrassowitz. — ^4.°,  jii-584 
páginas,  con  40  láms.  [Homenaje  á  Gutenberg 
en  el  V  centenario  de  su  nacimiento.  Libro 
notable  compuesto  de  11  monografías  relati- 
vas á  la  persona  de  Gutenberg  y  á  las  primeras 
impresiones.  K.  Haebler  estudia  (págs. 488-504) 
la  difusión  del  arte  tipográfico  en  España  y 
Portugal.] 

FiNCKE  (Heinrich).  Aus  den  Tagen  Boni- 
faz  VIII.  Funde  und  Forchungen. — Münster, 
Druch  und  Verlag,  1902.  —  i-ccxxiii-296  pá- 
ginas. (Vorreformationsgeschichtliche  Fors- 
chungen.) 

Foulché-Delbosc  (R.).  Abrégé  de  Grammai- 
re  Catalanc. — Barcelone.  Imp..et  lib.  L'Aveng. 
1902. — 8.",  236  págs.,  mas  dos  de  advertencia 
preliminar.  [K\  Sr.  Foulché,  con  nobleza  que  le 
honra,  reconoce  el  gran  auxilio  que  le  han 
prestado  para  la  redacción  de  su  obra  los  se- 
ñores Pompeu  Fabra,  Massó  Torrens  y  Casas- 
Carbó,  especialmente  el  primero,  autor  del 
Ensayo  de  Gramática  de  catalán  moderno  y 
de  otras  obras  de  ñlología  catalana.] 

Gagnon  (Ernest).  Louis  JoUiet,  découvreur 
du  Mississipi. — Paris,  Québec,  1902. — 8.° 

Gallois  (L.).  Les  Andes  de  Patagonie.  £x- 
traitdes  Annales  de  Géographie. — f-aris,  1901. 
— ^4.",  28  pags.  con  18  fotograbados  y  una  Carte 
de  la  pariic  mcridionale  de  la  République  Ar- 
gcntine,  par  F.  P.  Moreno. 

Gil  Vice.nte  e  Evora,  por  A.  F.  B. — Evora. 
1902. 

Godefroy  (Frédéric).  Dictionnairc  de  1  an- 
cicnnc  languc  fran^aise  el  de  lous  ses  dialcctcs 
du  ix^  au  xv^'  siccle,  composé  d  aprcs  le  dé- 
pouíllemcnt  de  tous  les  plus  importanis  do- 
cumcnts  manuscriis  ou  imprimes  qui  se  irou- 
venl  dans  les  grandes  bibliolhcqucs  de  la 
Francc  et  de  l'Europc  ct  dans  les  principales 
archives  dépariemeniales,  municipales,  hos- 
pitaliéres  ou  privées.  T.  X.,  fase.  / 00.— Paris, 
E.  Bouillon.- 4.",  págs.  721  á  800. 

G00VAERTS  (Fr.  Lcon).  Écrívains,  artisies 
etsavanisdc  1  ordre  de  Prcmonlré.  Diction- 
nairc bio-bibliographiquc.  6.^  livr. — Bruxe- 
llcs,  •  scar  SchepenseiC.'^,  1902.— 8.",  págs.  481 
á  57Ó. — 4  fr. 

Guignkbert  (Carolus).  De  imagine  mundi 
ceterisque  Peiri  de  .Alliaco  gcographicis  opu- 
sculis.— Paris,  Leroux,  1902. — 8.",  109  pags. 

GuiKAuD  (J.).  LÉghse  ci  les  origines  de  la 
Renaissance.  2^  édition. — Paris,  Lccoftre,  1902. 
—8.°,  340  págs.— 3  tr.  (Bibliothcque  de  l'enseig- 


r 


BIBLIOTECAS  Y    MUSKOS 


235 


nement  de  l'histoire   ecclesiastique.)   [Exce- 
lente] 

IIagenmeyer  (H).  ChroDologic  de  la  premie- 
re  croisade  (i()i.)i-iicK)).— Paris,  Lcroux,  1902.-- 
S.**,  344  páj;s.  (Kxtrait  de  la  Hevue  de  l'Orient 
latin,t.  VI  á  VIH.) 

lloLLAND  HosE  (Joha).  Tlie  life  ot  Napoleón  1 
including  new  Materials  froin  ihe  British  '!fi- 
cial  Records. — London,  Gcor^e  Bell  and  Sons. 
New-York,  The  .Macinillan  ('o.  uyi2.—  2  vols. 
8.°  marq.,  5i2  y  5<)j  págs.  — iS  sii. 

HoppEN'OT  (J.).  Le  Crucitix  d:ins  1  hisloire  et 
dans  lari. — París,  Société  de  Saint-.-\u^ustin, 
Dcsclée,  de  B.'*o\\er  el  (">'*^,  19  »2.  -Fol..  .v^)  pa- 
ginas, l.dición  lv.jo  .1  cun  5  cr(;in(.iitofíra!"ias, 
2ÜO  grabadíxs  en  el  lexlo  y  2«j  aparte.  -  i«)  ir. 

HKorsviTMAK  oi'i.HA.  Kecensai'  et  emenda  vil 
Paul  de  \\'íw/t?r/e/rf.— Berlin,  Wcidinann,  uy>2. 


I-ULLK  (Raymond).  Ars  brcvis,  traduit  pour 
la  prcmiére  fois  du  latin  en  franjáis. — Paris, 
Biblioiheque  Chacornac,  1902. — 8.°,  loi  págs. — 
3  fr.uicos. 

Marcki.  (M.  Gabriel).  Les  corsaircs  franjáis 
au  xvi^  siccle  dans  les  Antilles. — Paris,  190?. 

.Mkly  (K.  de).  Hisloire  d"un  suaire.  Le  Saint- 
Suaire  dEuxobregas  [Portugal]. — París,  Le- 
roux,- 1(/)2.— 8.".  7  págs.  (Extrait  de  la  Revue 
archcolo^ique.) 

— Le  saint  Suaire  de  Turin  est-il  authenti- 
que?  Les  représentations  du  Christ  a  travers 
les  ages.— Paris,  Gh.  Poussielgue,  éditeur. — 8.", 
(/)  págs.  y  52  grabs. 

Mi.YiK  (Paul).  Xotice  d"un  Icgendier  fran- 
«^ais  conservé  a  la  Bibliolhéque  impériale  de 
Saint-Pcersbourg.  — Paris,  C.  Klincksieck, 
i(/>).  -4",  49  píigs.  (Tiré  des  Notices  et  extraits 


— 4^\  \\i\'-552  piiys.  (Scripti>res  reriim  f^erma-    1   des  manuscrits  de  la  Hibliuthéque  naíionale 


nicarum  in  usum  scholiirum.i—12  m 
JoH.NSTONK   (P.   de   S.icn).    .Muhainmad   and 

his  power. — New-Yurk,  Scribner,   I(k>i.— 12.°, 

XVII1-23S    pág$.    (\\'<.-rld's    epoc/'i-mahers.)--! 

sh.  25. 

La  ('orte  ((jiorgio).  1  barb;iricini  di  Proco- 

pio  (iJe  bello  N'andalicurum,  II,  13.)  <Juestioni 

di  filología  e  di  storia.— Turino,  V.  Bona,  i(>oi. 

8.®,  23  págs. 

Lafo.nt  (G.  de).  Les  .Xryís  de  Galilée  el  les 


origines  arjennes  du  Chris:ianisnie. 


i^'^  par- 


tie. — Paris,  Leroux,  i9<)2.  -«." 

Langlois  (Ch.-V.).  L  Inqui->iti'>n  ,  daprcs 
des  travaux  récents. — Par¡>,  l'v;llai^,  i9<.)2. — 18." 
M3  Páíís.  -1  tr. 

Leai.  ((Jscar).  .Vtravez  da  Eur^pi  e  da  Áfri- 
ca (Viagcn.;)- — Lisboa,  uyn.  —  íí.*^,  22S  p.igs. — 
Primera  parte:  \iagen  á  Madeira.Cabo  \erde, 
Guiñe,  .Vngola,  S.  i  home,  Principe  e<'.(;ngo. — 
Segunda  parle:  .NFonaco,  o  (U)l\seu,  as  puinbas 
de  N'eneza,  Excursao  ao  \'c;uvio  e  Pómpela, 
Olio  dias  en  Londres,  Paris,  .Madrid,  Lm  Pur- 
tugaL 

Lee  Phii.lips  (P).  .V  lisi  of  .Maps  of  .Vmerica 
in  the  Library  of  Congress,  preceded  bi  a  list 
of  works^relaling  lo  cartography. — Washing- 
ton, Government  Printing  uüice,  19^)1. — 8.", 
X137  páginas. 

Lejeal  (Léon).  Les  antiquiíés  inexicames 
(Mexique,  Yucatán,  ,\mérique-Centrale). — 
Arras,    Képessé-Crépel  ct  lil>,   impriineurs. 


et  atitres  biblii>téques,  t.  XXXVL)  [Leyenda  de 
Barí  .am  y  Josaphat,  vidas  de  santas,  etc.] 

.Mi.ykr-Ltkbke  (Vilh.).  Grammatik  der  ro- 
manischen  Sprachcn.  4  Bd.  Register  zur  ro- 
ma:iisc:¡en  (irammatik. — Leipzig,  O.  R.  Reis- 
land,  i(K>2.— 8.",  vi-340  págs. — 10  m. 

--(jramm.iire  des  langues  romanes.  Traduc- 
ti<in  tVan<;a¡se  par  Auguste  Doutrepont  ct 
Georges  Doutrepont.  T.  III:  Syntaxe. — Parií, 
Welter,  icfijo. — 8.°,  xvi-857  págs. 

MvHi.ijRECHT  (Otto).  Wegvveiser  durch  die 
uenere  Litteratur  der  Rechts-und  Staatswis- 
sensciiaften,  für  die  Praxis  bearbeitet  ven... 
// (enthaliend  die  Literatur  der  Jahre  1893- 
iiH^i)  ncbsi  Nachtragen  und  Ergánzungen  zu 
Bd.  L  — Berlín,  Pultkammer  und  Mülbrecht, 
KM»!.— S.",  xvi-OSi  págs.— 28  m.  [Trae  la  biblio- 
gr.ifia  jurídica  relativa  á  España.] 

.\i  N.VARi  (Eilippo  A.).  Un  viaggiatore  ca- 
la resé  della  íine  del  secólo  xvii. — Messina^ 
Tip.  Mazani,  1901.— 4.**,  103  págs.  y  i  de  ín- 
dice.—3  liras.  [Gemelli-Careri  estuvo,  entre 
oiroÑ  países,  en  Filipinas,  -\mérica  español,  y 
E  -.paña.J 

Pawi.ouski  (.\).  Le  JVoutier  de  la  Mer,  de 
Picrre  (jarcie.— Bordeaux,  Gounouilhou,  190a. 
—8.",  19  págs.  (Extrait  du  Bulletin  de  la  So- 
ciété  de  f^éographie  commercialede  Bordeaux.) 
PiCAVKT  {V.).  LAverroísme  et  les  Averro  s- 
tes  ílu  XIIl*^  siécle,  daprés  le  *de  unitate  in- 
tcllectus  contra  .Vverroislas»  de  saint  Thomas 


1902. — 8."  d.,  78  págs.  y  1  de  índice  {liibliothe-       dWquin.—  Paris,  Leroux,  1902. — 8.",  14  págs. 


que  de  Biblio^raphies  critiques   jubliée    par 
la  Société  des  eludes  historiqucs.  Núm.  19). — 
5  fr.  [Vid.  la  iVo/a  biblio¿^rájica  del  presente 
número  de  la  Hkvisi  a,  p.ig.  203.] 
Li.vo.NER  (Thdr.;.  Wcltgc^chichte  ^eit  der 


VSlkerw  nderung,   2.   Nic*.ler 


ang  der   isla- 


mischen  und  der  byzaniinischcn  K-uliur.  Bil- 
dung  der  europ.'iichen  Siaatcn.  —  Siuii^art., 
J.  G.GoltaNachf,  1902. — 8.",  x-5o8  págs.— 5,5o  111. 

3.'^  ¿POCA.— TOMO  VU. 


I 


(Añílales  du  musée  Guimet.) 

PiskARSKii  (Y.).  Kriepostnoe  praro  v  Katalo- 
iiii  v  sredn.  vieka.  [El  derecho  de  los  siervos 
en  Cal- luna  en  la  Edad.Media].— Kiev,  impr.  de 
1  l'niversilé,  1901. — 8.",  240  págs.— 1,76  r. 

1*01  o  (.Marco).  El  libro  de  Marco  Po/oausdcm 
Aennachtnisdes  Dr.  Hermann  Knust^  nach  der 
.Madrider  lland.^chrift  herausgegeben,  von  Dr. 
K.  6'íue¿?e.— Leipzig,  Dr.  Scele  et  C.^i  1902. 


i 


7 


236 


REVISTA  DE    ARCHIVOS 


Reiset.  Souvenirs  du  lieuteoant-général  v¡- 
comte  de...,  publiés  par  son  petit-fils.  T.  II: 
1809-1814.  T.  III:  1814-1836.— París,  Calmann- 
Lcvy,  1901  y  1902. — y.**,  Sgr  y  649  págs. 

RrcARD  (Mgr).  Christophe  Colomb.— Tours, 
Mame  et  fils.  S.  a.— 4.°,  399  págs.  (Bibliotéque 
illustrée.) 

RiGAULD  (Vita  di  s.  Antonio  di  Padova  se- 
condo  il  manoscritto  di  Giovanni...)  frate  mi- 
ivore,  tradotta  dal  p.  Teófilo  da  Soci. — Quarac- 
chi,  Tip.  del  Collcgio  di  S.  Bonaveatura,  1902. 
— 16.°,  Vil,  95  págs.  (De  la  Voce  di  S.  Antonio, 
anno  lil). 

Rodríguez  de  Prada  (P.  Angelo).  Tavole 
gratiche  dei  principali  elementi  meteorici 
raccolti  alia  Specola  Vaticana  nel  periodo 
/595-/9o/.—Ro.na,  Tipografía  Vaticana,  1902. 

RoEssLER  (Charles).  Les  influences  celtiquei 
avant  et  aprés  Colomban  (essai  historique  et 
archeologique).— Nogent-le-Rotrou,  imp.  Dau- 
peley-Gouverneur,  1902.-8.°,  102  págs.  con 
VIH  láms.— 10  fr. 

Salvbrda  dk  Gave  (J.-J.).  Le  Troubador 
Bertrán  d'Alamanon.— Paris,  Picard  et  íils, 
1902.— 8.0,  XI1-219  págs.  (Bibliotéque  meridiona- 
les  i^e  serie,  t.  VII.) 

Shipley  (John  B.).  Recentes  découvertes 
sur  les  Communications  eatre  l'.Europe  et 
TAmérique  au  XV«  siécle:  Nécrologic:  M"^^ 
Marie  A.  Shipley,  née  Brown.— Paris,  Leroux, 
1902.— 8.0,  12  págs.  (Del  Compte  rendu  du  con- 
gres  international  des  américanistes,  tenu  á 
Paris  en  septembre  1900.) 

ScHiRRMACHER  (Frdr.  Vilh.).  Geschichte  von 
Spanien.  7  Bd.  Von  der  Eroberung  Granadas 
(1492)  bis  zum  Tode  don  Fernandos  des  Katho- 
lischen  (i5i6).— Gotha,  F.  A.  Pertes,  1902.-8.°, 
xiii-697  págs.  (Geschichte  der  europáichen 
Staaten,  61,  II).— 16  m. 

SiciCEL(Th.  Von).  Raemische  Sohn,  Berich- 
tc.— Wien,  Gerolds,  1895-1901.  — 5  cuadernos 
en  4.0,  de  141,  154, 141, 40  y  68  págs.  (Sit^ungs- 
berichte,  t.  GXXXIII,  CXXXV,  CXLI,  CXLIII 
y  OXLIV).  [Correspondencia  entre  la  curia 
romana  y  sus  representantes  en  Trcnio  du- 
rante los  últimos  años  del  concilio.] 

SociÍTÉ  DE  GÉoGRAPUiE  dAlger.  Congrcs 
National  des  Sociclés  fran^aises  de  Géographie. 
XX™csession.  Alger,  1899.  —  Corapte-rendu 
des  travaux  du  Congrés.  Argel,  1900.— 4.",  432 
páginas.  (Nos  importan  los  estudios  siguien- 
tes: La  France  et  l'Islam.—L'origine  et  les  des- 
tinées  des  races  de  l'Afrique  du  Nord.-  Recen- 
tes contributions  á  la  Géographie  du  Maroc.J 

SOCIÉTÉ  DE  GÉOGRAPHIE  DE  MaRSEILLE.  Con- 

grés  National  des  Sociétés  Franíaises  de  Géo- 
graphie. XIX  scssion.  Marseille.  Septembre 
1898.  Presidence  de  M.  le  Prince  Auguste 
d'Arenber^.  Compte -rendu  des  travaux  du 
Congrés— Marsella,  1899.— 4.»,  638  págs.  [Nos 


interesan  los  tres  trabajos  siguientes:  Le  Capi- 
taine  Paulmier  de  Gonneville  et  le  premier  vo- 
yage  des  frangais  au  Bresil.—La  repartition 
de  la  population  de  la  Provence.—Itinéraires 
de  Mogador  á  Marrakech,  con  un  mapa.] 

SousA  ViTERBO.  A  Hvraria  Real  especialmen- 
te no  reinado  de  D.  Manuel.— Lisboa,  1901. 

— Subsidios  para  a  forma^áo  do  Refraneiro 
ou  /Vdagiario  Portuguez.— Porto,  1901. 

—Inventores  portugueses.— Coimbra,  1902. 

—Manuel  de  Sousa  Coutinho  (Fr.  Lucio  de 
Sousa)  e  a  familia  de  sua  mulher  D.**  Magdalena 
Tavares  de  Vilhera.— Lisboa,  1902. 

Tannery  (P.)  ET  Clerval  (labbc).  l'nc  co- 
rrespondance  d'écolitres  au  XI*-*  siécle.  —  Pa- 
ris, C.  Klincksieck.,ti93i.— 4-°KKxtrait  des  No- 
tices  et  extraits  des  mss.  de  la  Bibliothéque  na- 
tionaleet  autres  bibliothéques,  t.  XXXVI,  2^ 
partie.)  [Geometría  Gerberti  y  su  escasa  in- 
fluencia.^ 

Triairb  (Paul).  Dominique  Larrey  et  les 
campagnes  de  la  Révolution  et  de  lEmpire, 
daprés  des  documcnts  incdits  —  journal  de 
campigne,  correspondance  officielle  etprivéc, 
notes  — par  Paul  rnaire.- Paris,  .Vlfred  Ma- 
me, 1902. — 8.' 

— Récamier  et  ses  contemporains  (1774-1852). 
Étude  d'histoire  de  la  medicine  aux  dix-hui- 
tiémeetdix-neuviéme  siécles.— Paris,  Baillicre 
et  fils,  1902.-8.°,  471  págs.  [Orfila.] 

Van  DEN  Gheyn  (J.).  Catalogue  des  manus- 
crits  de  la  Bibliothéque  royale  de  Belgique. 
Tome  i^^.  L  écriture  saintc  et  liturgie.— Bru- 
xelles,  H.  Lamertin,  1901.— 8.**,  xv-592  págs.— 
12  francos. 

Venetianer  (Louis).  Azsidóság  szervezete 
az  europai  államokban.— Budapest,  1902.— 675 
páginas  (la  organización  de  las  comunidades 
judías  en  los  diferentes  Estados  de  Europa.) 

Ver  :andlungen  des  Siebenten  Intíírnatio- 
nalen  Geographen-Kongresses;  Berlín,  1899. 
Tomo  I.  Verlauf  de«  Congresses,  Organisa- 
tion,  Mitglieder-Verzeichniss.  Berlín,  1901:4.", 
xiv-455  págs.  — '/'orno  //.  Vortráge,  Berichte, 
Abhandlungen.  Berlín,  1901:  4.",  981  págs.,  con 
37  grabados  intercalados  y  30  láminas.  (Entre 
las  memorias  contenidas  en  este  II  vol.  nos  in- 
teresan: Die  perschiedeneWeise  des  Übergangs 
vom  Nomadenleben  ^ur  festen  Siedelung  bei 
Kelten,  Germanen  und  Slapen.—Les  Concor- 
dancesde  la  Géographie  physique  avec  le  Grou- 
pement  logique,  politique  et  commercial  des 
États  Européens. —  Der  Ursprung  der  Arier 
in  geographischen  Licht.—Einige  Ergebnisse 
einer  Forschungsreise  im  Marokkanischren 
Atlas-Vorlande.—La  Méthode  de  Transcrip- 
tion  rationelle  genérale  des  Noms  géographi- 
ques.J 

Vernier  (J.-J.).  Le  Duché  de  Bourgogne  et 
les  Compagnies  dans  la  seconde  inoitié    du 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS 


2^7 


XIV*  siécle.— Dijon,  impr.  Darantiére,  1902. — 
ci.",  106  pá^s.  (Extrait  des  Mémoires  de  l'Aca- 
démie  de  Dijon,  4^  serie,  t.  VIII). 

ViEiRA  DA  S.  GuiMARÁKS  (G.)-  A.  Ordcm  de 
Christo. — Lisboa,  1901. 

ViGNAUD  (Henry).  La  letire  et  la  carte  de 
roscanciii  sur  la  route  des  Indes  par  I'ouest, 
adressées  en  147430  Portugus  Fernán  Martins 
Jt  transmises  plus  tard  áChrislopheColomb. 
Mtude  C'itique  sur  l'authenticitó  ct  la  valcur 
ic  cci  documents  et  sur  les  sources  des  idees 
20smographiques  de  Colomb,  sui  vic  des  di  vers 
lextcs  de  la  lettre  de  1474,  avec  iraduciions, 
innot.itions  et  fac-similé.  —  París,  Leroux, 
1301.— 4.®  XXIX-321  págs 

ViGNON  (Paul).  Le  Linceul  du  Christ  (Étude 
jcientifíque). — Paris,  Masson,  i902.--4.°,  vi-ao 
págs.  y  9  láms.— 15  fr. 

VoLNEY  (Henry).  L'.\me  espagnole,  essai 
psychologique,  accompagné  d'une  dcdicace  á 
i.  M.  le  roi  Alphonse  XIII  et  d  une  bibliogra- 
pfíie  tres  complete  de  TEspagne.— Sed  »n.  Édi- 
tion  du  Souvenir.  1902. — 8.°  marq.,  64  págs.— 3 
pesetas. 

Vorágine  (La  Légende  dorée,  de  Jacques 
de).  Nouvellement  traduite  en  franjáis  avec 
;ntroduction,  notices,  notes  et  rccherches  sur 
¡es  sources,  par  labbé  J.-B.-M.  /?o<e.— Paris, 
Kouvcyre,  1902.-8.°,  xxviii-494,  578,  554  págs. 

— La  Légende  dorée,  per  le  bicnheureux 
Jacques  de  Vorágine.  Traduite  du  latin  d' 
,  aprés  les  plus  anciens  manuscrits,  avec  une 
introduclion,  des  notes  et  un  index  alphabé- 
tique,  par  Theodor  de  Wyi^eufa.—í^Aris^  Pc- 
rrin  et  C.*^,  1902. — 8.**,  xxviii-752  págs. 

Weibull  (L.).  Bibliotek  och  arkiv  under 
iTicdeltidcn.— Lund,  Gleerup,  1901.-8.°,  140  pá- 
^.inas.— 3  kr. 


Alvaro  Gil  Albacete. 


Pedro  Roca. 


REVISTAS  ESPANOL.VS 

[i.®  Los  sumarios  íntegros  de  las  revistas 
congéneres  de  la  nuestra,  consagradas  exclu- 
sivamente al  estudio  de  España  y  publica- 
das en  cualquiera  de  las  hablas  españolas  en  ó 
fuera  de  EsÍ3aña:  los  títulos  de  estas  revistas 
ytin  de  letra  cursíjfa,  2.°  Todos  los  trabajos 
históricos  y  eruditos  acerca  de  cualquier  ma- 
teria, según  el  amplísimo  criterio  expuesto, 
que  hguren  en  los  sumarios  de  las  revistas  no 
congéneres  de  la  nuestra,  escritas  en  dichas 
Imblas  en  ó  fuera  de  España.] 

Boletín  de  la  Real  Academia  de  la  Historia. 
Julio-Septiembre.  Informes:  I.  Philibert  de 
Chalón,  prince  dOrange  (i520-i53o).  Lettres 
ct  documents  (continuación):  Ulysse  Robert. — 
n.  Francisca  Hernández  y  el  bachiller  Antonio 
«ic  Medrano.  Sus  procesos  por  la  Inquisición 
<l5i9  á  1532):  *M.  Serrano  y  San;^.— III.  Ins- 
cripción árabe  del  castillo  de  Mcrida:  Francis- 


co Codera.— 1\.  Inscripción  sepulcral  del  Emir 
Almoravid  Sir,  hijo  de  Abubequer:  Francisco 
Codera.— y.  Historia  de  las  guerras  napoleóni- 
cas: José  G.  de  Arteche.—Vl.  Luisa  Isabel  de  ()r- 
leans  y  Luis  I:  *.\.  Rodrigue^  Villa.— Vil.  As- 
turias: Julián  Suáre:(^  /nc/án.— VIH.  El  tumbo 
de  Valdeiglesias  y  D.  .Vlvaro  de  Luna:  Manuel 
de  Foronda.— IX.  Pedro  Merin»  en  San  Quin- 
tín: Francisco  R.  de  Uhagón. — Documentos  ofi- 
ciales.—.\dquisiciones  de  la  Academia  duran- 
te el  primer  semestre  del  año  1902. — Varieda^ 
des:  Mccia  de  Viladestes:  E.-T.  llamy  [tomado 
de  las  Comptes  rendus  des  séances  de  l'Acadé' 
míe  des  Inscriptions  et  Belles-Lettres  de  París, 
1902,  pág.  71].— Patrología  latina.  Renallo  gra- 
mático de  Barcelona:  Fidel  Fita. — Concilio 
inédito  de  San  Celoni  en  1168.  Bulas  inéditas 
de  Alejandro  III  y  Benedicto  VIH:  Fidel  Fita. 
Noticias,  por  F.  F.  y  *A.  R.  V. 

Boletín  de  la  Comisión  provincial  de  monu' 
meatos  históricos  y  artísticos  de  Orense.  Nú- 
mero 27.  Julio-Agosto.  Epigrafía  romana  de 
la  ciudad  de  Astorga  (continuación),  por  Mar- 
celo Maclas. — San  Pedro  de  Rocas,  por  Arturo 
Vá^^que^  JVúne^. — Noticias. — Láminas  inter- 
calad is  en  el  texto:  Lápida  sueva  de  San  Pe- 
dro de  Rocas;  Torre  monolítica  de  San  Pedro 
de  Rocas. 

Boletín  de  la  Sociedad  Arqueológica  Lu^ 
liana.  Abril.  Guillermo  de  Torrella,  poeta  ma- 
llorquín del  siglo  XIV,  por  *D.  Gabriel  L/a- 
brés. — Las  Obras  de  Ramón  Lull.  Juicios  de  la 
Prensa. — Cartas  curiosas  del  siglo  XIV,  por 
•^Estanislao  Aguiló. — Donatius  reyali  a  Fr. 
Joan  de  Fornells,  del  orde  de  Iramenors,  per 
*I).  E.  Aguz7ó.=Mayo.  Revolució  deis  pagesos 
mallorquins  en  lo  segle  XV  (Documentado 
del  .\rxiu  Municipal  de  Barcelona)  (continua- 
ció),  per  D.  Alfons  Damiáns  y  Síanté. — *Sobre 
r  ofici  de  Corredor  Real  (1389),  j)er  D.  Pere 
.\.  Sanxo. — Notas  gene  >lógicis.  Los  Andrev 
de  Ñapóles,  por  D.  J.  R.  de  Ayreflor  y  Sure^ 
rfa.— Cctlviá.  Apuhtacions  historiques,  (conti- 
nuació)  per  M.  P. — Rúbrica  deis  Llibres  de 
Pregons  de  la  antigua  Curia  de  la  Governació, 
Llibrc  III  (continuado),  per  *D.  Estanislau 
.•lg-Mi7ó.=Junio.  Revolució  deis  pagesos  ma- 
llorquins en  lo  segle  xv...  (continuado). — Vida 
de  Sor  Anna  María  del  Santísim  Sagrament, 
escrita  peí  Dr.  Gabriel  Mesquida,  Pre.  de  l'any 
1C90  al  92  (continuado).— Requesta  de  mestrc 
Bartomeu  Caldcntcy  y  altres  demanant  ais  Ju- 
rats  que  proibcsquen  al  metje  juhcu,  Isach, 
lexercici  de  medicina  (1488),  per  *D.  E.  Agui' 
/ó.— Jaime  II  dWragó  eximeix  al  rey  en  Sanxo 
de  Mallorca,  per  tot  el  tcmps  de  la  seua  vida, 
de  la  obligado  feudal  de  presentarse  cada  any 
personalment  a  la  seua  cort  y  de  donarli  postat 
deses  ierres,  per *D.  K.  Aguiló — Noticesbiblio- 
gráphiques.  [Nocións  d'Arqueologia  sajzrada 


238 


REVISTA  DE  ARCHIVOS 


catalana,  de  D.  José  Gudiol  y  Cunill  y  Revista 
Luliana.J 

^  Butlleti  del  Centre  Excursionista  de  Cata- 
lunya. Yol.  XI.  1901.  Literatura  oral  catalana, 
per  Cels  Gomis.—Üi  casteil  de  Kequesens,  per 
iS.  Font  y  Üagué.—Dc  la  Junquera  a  la  Masia 
de  Kuuuajor,  per  Joaquim  de  Gispert. ^Kxcur- 
siü  espclcülüijica  a  Aiontcada,  per  S.jhonty 
¿iagut.  — jeoDies  catalans  de  les  provincies  de 
1  erol  y  garago^a,  per  D.  Antoni  Aufion.—Ex- 
cursiu  a  les  Coves  Koyes,  per  Pau  Teixidor. 
— iNütes  tülk-loriques  ^cn^ons),  per  Vicens 
Üosc/í.— Jixcursio  ais  Pirineus  de  Lleida,  Alt 
Pallars,  Vali  d'Aran,  Maladetta  y  Caldes  de 
boni,  per  Celen  RocaJ'ort.—ExcMTsio  al  casteil 
Uel  Aloro,  UüU  de  rronaíeta  y  Cóva  Jordá,  per 
J.  Conan¡¡la  FuntanilUs.—ijnd  «scensió  a  la 
Pica  ü  i^stats,  per  Juli  Soler  y  Santaló.— 
iSotes  íolk-ioriques,  per  Vicens  Plantada  y 
t'onolleda. 

L\  Ciudad  de  Dios.  5  Julio.  El  archivo  de 
música  üc  iil  i^scorial  ^conlinu..ciünj,  por  el 
P.  Luis  Villalba  AJuño;^.— tíibliofcralia.— Real 
isi Diio leca  Ue  Li  Lscorial  ^Notas  y  común. ca- 
cioucsj,  por  el  P.  blenignoi  Fernandes^  [Más 
incuuaDlcs  españoles.— .NoiiciasJ.— 20  Julio. 
Aurelio  Prudencio  Clemente.  Lsiudio  biogra- 
üco-cniíco  ^Conclusión;,  por  el  P.  Anlonino 
M.  i onna-iíarí/ieí.  — Revista  de  Revistas.  = 
5  Agosto.  Un  estudio  sobre  la  i>ociolo¿jía  de 
A.  Comte,  por  el  P.  benito  R.  Gons^ale^  [se 
reíiere  a  la  obra  La  Sociologie  positiviste.  Au- 
guste  Compte,  par  Maurice  üefourny.  Lou- 
vaiu,  iyo2j.— i:.!  Lmmo.  Cardenal  Ciasca  (coiUi- 
nuacioüj,  por  el  P.  Lucio  Conde.  —  Antigua 
lista  üe  manuscrilüS  latinos  y  griej^os  de  Ll 
ir-bcoriai  ^co:iciusionj,  por  el  P.  benigno  Fer- 
na/itie^.— bibiiograiia.— Real  biblioteca  de  Ll 
r-scorial.  ^iNoias  y  comunicaciones.)  Nuevos 
datos  bibliT5grahcos  acerca  de  Cjuillermo  Pe- 
raldo.  Noticias  varias,  por  el  P.  benigno  Fer- 
nandez^—  20  Agosto.  Un  pueblo  manir  [el 
irlandés],  por  el  P.  Anionino  M.  Tonna-liar- 
thet^ — La  coronación  de  los  Re}  es  ingleses, 
por  el  P.  Lucio  Cortííe.— Revista  de  Rev.sias.— 
b  beptiembre.  La  ciencia  de  las  religiones, 
por  el  P.  benito  R.  üo/i^^a/e;^.— Un  pueblo  már- 
tir— bi  Lmmo.  Cardenal  ciasca  (continuacio- 
nes).—bibliogralia. — Real  biblioteca  de  Li  Ls- 
corial (Notas  y  comunicaciones).  Mas  incuua- 
bles.  Noticias,  por  el  P.  benigno  Fernánáe^. 

La  Lspaña  AloDi;.R.NA.  Agosto.  Psicología 
religiosa  del  pueblo  español,  por  Ldmundo 
Gon ^dle}^- blanco . —  Memorias  de  una  dama 
del  siglo  XIV  y  xv  (de  1363  a  1412J:  Doña  Leonor 
López  de  Córdoba  (parte  segunda),  por  Adol- 
fo de  Castro. — La  devastación  en  el  Sur  de 
AJrica  (continuación),  por  Josc  Ibáñej^  Marín. 
— Crónica  litcr<iria,  por  L.  Cíomt';^  de  ÍSaque- 
ro:  Jr  lorile^io  de  poesías  castellanas  del  siglo 


XIX  (tomos  I,  II  y  III;. — Revista  de  Revistas,  por 
Fernando  Arau;o. =S  ep  ti embre.  La  Guia 
oficial  de  España. Resumen  histórico,  por  Juan 
Pére^i  de  Guí^mán. — *  La  supresión  de  las  Or- 
denes religiosas  en  España  (1813-1837),  por  Je- 
rónimo Becker. — El  año  sociológico  (1901),  por 
Adolto  Posada.  —  Lecturas  americanas,  por 
Hispanus. — Crónica  literaria,  por  E.  Gómej^de 
tíaquero:  Estudios  españoles  del  siglo  xviii, 
Luisa  Isabel  de  Urleans  y  Luis  I,  por  D.  Al- 
fonso Danvila.— Revista  de  Revistas,  por  Fer- 
nando Araujo. 

Euskal-Ehria.  10  Julio.  Celtas,  Iberos  y  Eus- 
karos  (continuación),  por  D.  Arturo  Campión. 
— Certamen  lilerario-musical  en  biibao.=2o 
Julio.  C.cltas,  Iberos  y  Euskaros  (continua- 
ción).— Marcelino  Soroa,  fotograbado.  Corona 
literaria  dedicada  a  la  memoria  de  Soroa  por 
los  señores  Lópe^  Alen,  Altuna ,  Uranga, 
Munoa,  Iraola,  Artola,  Rosario  Artola,  Za^ 
pirain^  Cola  y  Goiti,  José  Artola,  Aliaga,  La- 
ffite  y  A r;^dc. =30  Julio.  Celtas,  Iberos  y  Eus- 
karos (continuación).  —  Dos  ilustres  jesuítas 
donostiarras,  [los  hermanos  Domingo  Patricio 
Meagher  y  Daniel  Patricio  MeagherJ,  por  D.  J. 
P.  B. — Corona  literaria  dedicada  á  la  memo- 
ria de  Soroa,  por  los  señores  A/onj^ón,  Lópe^ 
y  Pla^a,  Gamboa,  Guelbenj^u  y  B.  S.  A.  =  10 
Agos-to.  La  visita  del  Rey  á  San  Miguel  de 
Excelsis,  por  D.  Ramón  Soraluce. — Noticiüs 
bibliográficas  y  literarias:  Nobiliario  de  Liza- 
so  (tomo  11); Diccionario  manual^bilingüc;  ¡.-\.i-  • 
tona!  Aitona!;  por  D.  Ignacio  Betaüstegui. — 
La  Virgen  blanca,  fotograbado.  La  imagen 
considerada  iconogralicamente,  por  D.  José 
Cola  y  Goiti. — Guipúzcoa  pintoresca  é  indus- 
trial. N'isila  al  Salto  de  Leizaran,  por  Un  ex~ 
cursionista. — Dos  ilustres  jesuítas  donostia- 
rras (conclusión). =20  Agosto.  Kresala,  nove- 
la en  bascuence  bizcaino,  por  D.  Domingo  do 
Af^uirre  (continuación). — La  liesia  del  Arca 
en  Fuenierrabia,  por  D.  Martin  Echeberria. — 
Noiicias  bibliográficas  y  literarias:  breves  no- 
ciones geográficas  de  Navarra  por  D.  Herm.- 
liodeULoKiz;por  //. ) .— Féderation  Littérairc 
basque.  Avis. — En  honor  de  \  ictor  Hugo.  Víc- 
tor liugo-ren  itzkribu  baten  zatiya  euskarara 
biuriua;-— Víctor  liugo-ri  oroitza,  poesía  en 
bascuence  guipuzcoano,  por  D.  Antonio  Ar- 
^tic.   -Concurso  de  literatura  basca  en  Urrugne. 

Galicia  histórica.  Mayo-Junio.  ^Reseña  his- 
tórica de  los  Establecimientos  oe  beneficen- 
cia en  Cialicia  durante  la  Edad  Media  (conclu- 
sión), por  José  Villa-amil  y  Castro. — Mono- 
grafía de  la  Catedral  de  Santiago  (conclusión), 
por  Auolt'o  lernándes^  Casanuva. — Una  visita 
al  Castillo  de  Pambre,  por  Un  suscriptor.— 
Fonseca  (continuación),  por  Luis  Zamora  Ca- 
rrete.— bibliogralia.— Crónica. — Colección  tíi- 
plomatica:  Donación  del  Conde  D.    Pelayo 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


289 


Pérez  al  Monasterio  de  Soandres.— Testamen- 
to del  Obispo  üc  Mondoñcdo,  D.  Gonzalo  de 
Moscoso.— Testamento  del  Arcediano  de  Rei- 
na, D.  Ñuño  González  de  Bendaña. — Funda- 
ción del  Hospital  de  Santa  Cristina,  en  Santia- 
go.— Repartimiento  y  ordenanzas  que  hicieron 
los  Procuradores  de  Galicia  en  la  junta  gene- 
ral que  se  celebró  en  Santingo  el  ó  de  Junio 
de  dicho  año  [i5oo). 

Hojas  Selectas.  Marzo.  El  ilustre  pintor 
Domenieo  Marelli. — Historia  de  la  locomotora 
por  M.  Foster.=\  bri  1.  (  rüuña,  por  Francisco 
Barado.~L  1  sortija  encantada,  cuento  basado 
en  una  tradición  de  los  indios  pieles-rojas. — 
Cristian  de  Wet  y  su  campaña,  por  Alien  San- 
gree. — Tres  días  en  el  Stubai  (Tirol).  por  Jor- 
ge, barón  de  Ompteda.~E\  c  «b  illero  San  Jor- 
ge.=M  a  y  o.  La  brivia,  tradición  catalana,  por 
A.  \f  es  tres. 

NuFSTRo  Tiempo.  Julio.  Estudios  de  la  Re- 
gencia. La  literatura,  por  Rafael  Altamira. — 
La  poesía  catalana,  por  Luis  Vía. — P.spaña,  Es- 
encia y  el  renacimiento  celta,  por  el  Hon.  Ers- 
kine. — Recuerdos  de  mi  vid.»  (continuación), 
por  Ramón  y  Cfl/a/.— Nuestra  frontera  con 
Gibraltar,  por  Gabriel  Maura.— La  vida  inte- 
lectual en  España. — Revista  de  revistas.— Re- 
vista bibliográfica. 

R.'ZÓN  y  FÉ.  .Agosto.  L.  Murillo:  La  civili- 
zación y  las  naciones  latinas. — R.  Ruii:  Ama- 
do: El  poctA  Verdaguer. — J.  Aiarcón:  VA  fe- 
minismo sin  Dios.  De  dónde  viene,  por  dónde 
andayá  dónde  va,— F.  Fí/a;  Sríntingo  de  Gali- 
cia. Nuevas  impugnaciones  y  nueva  defensa 
(conclusión). — L.  Coloma:  Kl  Marqués  de  Mora 
(continuación). — Examen  de  Libros:  Jc-^ucris- 
to  y  la  Iglesia  Romana.  (P.  Vi7/acíaV— Noticias 
bibliügráficis.  =  Sep  t  i  e  m  br  c.  J.  Casellas: 
La  guerra  Hispano-Americana  juzgada  por  los 
yanquis. — L.  Murillo:  Li  civilización  y  las 
naciones  latims,  V. — J.  Furgüs:  La  edad  pre- 
histórica en  Orihuela. — Examen  de  libros:  El 
asedio  de  MTlta  (J.  Planella). — Noticias  bi- 
bliográficis. — Crónica  literaria:  .Mma  y  vida 
(J.  M.  Aicardo.) 

Revista  de  Riblinprafia  Catalana.  Núme- 
ro 4.  Enero-Junio  1902.  L'Inventari  de  la  Men- 
gua catalana,  de  *Don  .Marian  j\guiló  y  Fus- 
ter,  per  *.\ngel  Af^uiló.  Mostres. — Lo  carcer 
d'amor,  de  Diego  de  Sint  Pedro,  per  S.  Sanpe- 
re  i  Aít^ue/.— Butlleti  bibliografic— Noves. 

Revista  Contemporánea.  Agosto.  Función 
del  socialismo  en  la  transformación  actuil  de 
lis  naciones,  por  Manuel  Sales  Ferré.-- Vn 
nuevo  dato,  para  la  biografía  de  Quevedo,  por 
Narciso  Alonso  A.  Cortés  (Quevedo  estudió 
teología  en  la  Universidad  de  \'all  ¡dolid]. — 
Casa  de  Cristóbal  Colón  en  Valladolid,  por 
Juan  Ortega  Rubio  I.\riiculo  que  se  publicó 
en  la  Repista  de  España^  correspondiente  al  30 


de  Octubre  de  1892].— Adolfo  Pons  y  Umbcrt 
por  E.  Marín  Berna lde¡:.— Los  fastos  de  Ovidio 
[traducidos  por]  *D.  Victoriano  Suáreí^  Capa- 
lie  ja.— Algunasi  contestaciones  para  El  Ave- 
riguador Popular  de  El  Liberal^  por  El  Cu- 
rioso Barcelonés  [Verbena  y  Velada].— Orga- 
nización militar  de  México  (continuación), 
por  .Antonio  Garda  Per e^.—Esiuái os  de  an- 
tropología y  sociología  (continuación),  por 
Manuel  Gi7  Aíaesíre.— Vida  y  sucesos  próspe- 
ros y  adversos  de  Don  Fray  Bartolomé  de  Ca- 
rranza y  Miranda  (continuación),  por  Pedro 
Saladar  de  A/e/irfoj^ a. —Boletín  bibliográfico, 
por  J[uan]  ()[rtega]  R[ubio]  y  por /i.=  Sep- 
tiembre. Construcción  oral  y  figurada,  por 
.Vntonio  Balbin  de  Unquer a,— CotuqUo  Janse- 
nio  en  la  L'niversidad  de  Valladoliu,  por  Juan 
Ortega  Rubio.— Un  soneto  curioso,  por  J.  0[r- 
tega]  R[ubio]  [soneto  satírico  acerca  del  ex- 
trañamiento de  los  jesuítas  de  los  dominios 
españoles].— Burgos  en  verano,  por  L.  A/aris- 
ca/.-Psicología  del  arte,  por  Eloy  L.  André, 
—Organización  militar  de  México— Estudios 
de  antropología  y  sociología— Vida  y  sucesos 
prósperos  y  adversos  de  Don  Fray  Bartolomé 
de  Carranza  y  Miranda  (continuaciones.)— Bo- 
letín bibliográfico,  por  Alberto  Ortega  Pére^ 
y  por  E, 

Revista  critica  de  Historia  y  Literatura  es- 
pañolas, portuguesas  é  hispano-americanas. 
Junio.  Sembl  inzas  de  generales  y  políticos  es- 
pañoles del  primer  tercio  del  siglo  xix  (Por- 
lier,  Quesada,  Quintana,  Riego]. —* Gabriel 
Llabrés:  Algo  más  sobre  el  llamado  casco  del 
rey  don  Jaime  I,  á  propósito  de  una  monogra- 
fía del  señor  Vives  y  Liern  (conclusión).— Dis- 
curso de  la  vida  del  limo.  Sr.  D.  Martín  de 
Avala,  arzobispo  de  Valencia  (continuación) 
[por  la  copia,  ^Gabriel  Llabrés].— yioyirnicD- 
to  bibliográfico,  por  R[afael]  A[ltamira].— 
Fragmentos  de  algunas  cartas  del  Dr.  Bartho- 
lomé  Leonardo  de  Argensola. — Libros  españo- 
les.—Libros  americanos. =Ju  lio  y  Agosto. 
Discurso  de  la  vida  del  Excmo.  Sr.  D.  Martín 
de  Avala...,  (continuación). — Bibliografía  lite- 
raria de  América,  por  ^Antonio  Elias  de  Mo- 
lins. — Numismática  catal  ina.  Documentos  iné- 
ditos [por  la  copia*  Antonio  F/íasrfeA/o/ínsJ  .— 
Varia,  por  *.\[ntonio]  ElHasJde  A/^o/ínsJ:  Ca- 
tálogo de  los  manuscritos  españoles,  portu- 
gueses... de  las  bibliotecas  de  Roma  [nota  que 
se  refiere  al  de  Hervás  y  Panduro,  que  se  con- 
serva en  la  Biblioteca  Nacional  de  Madrid]; 
Sueldos  de  los  empicados  de  la  corte  del  rey 
D.  Pedro  iIV  de  .\ragón;  Archivo  de  Roda 
[nota  del  P.  Traggia);  Cárcel  de  Amor,  de 
Diego  de  San  Pedro  [nota  relativa  á  la  traduc- 
ción catalana  de  que  da  cuenta  D.  Salvador 
Sanperc  y  Miquel  en  la  Revista  de  Bibliogra- 
fiacatalana.  Vid.-  más  arríb.j;  Crónica  del 


240 


REVISTA  DE  ARCHl    VOS 


rey  D.  Pedro  IV  de  Aragón  (Fragmento  de 
la  obra  Bibliografía  histórica  de  Cataluña^ 
de  *D.  Antonio  Elias  de  Molins];  Un  ma- 
nuscrito desconocido  del  siglo  xv  [nota 
acerca  de  un  testamento  catalán  por  Gabriel 
Gralla,  preso  en  el  caslillo  de  Túnez];  Dic- 
cionario de  la  lengua  calalana  [líneas  de  un 
opúsculo  raro,  impreso  en  Barcelona  en  1839]. 
—Certamen  de  Tonadillas  en  1791  [condi- 
ciones del  certamen].— -Cartas  de  cronistas  y 
eruditos  aragoneses.  Diego  Oormer  (continua- 
ción): por  la  copia  *A[ntonio]  E[lias]  [de] 
Af/o/íns7.— Batalla  de  Villalar  y  cartas  de  Pa- 
dilla [reimpresión  de  un  artículo  de  D.  Juan 
Ortega  y  Rubio,  publicado  en  la  Repista  Con- 
temporánea].— Coplas  del  siglo  xviii.— Notas 
críticas,  por  «AntonioJí/fíis  de  Molins:  Cata- 
leg  deis  manuscrits  del  (Ateneo  Barcelonés), 
format,  per  J.  Massó  Torrekts;  El  libro  de 
Petronio  ó  el  conde  Lucanor,  por  D.  Juan  Ma- 
nuel; El  Diablo  cojuelo,  por  i.uis  Vélez  de 
Guevara;  Los  escritos  de  Sarmiento  y  el  si- 
glo de  Feijóo,  por  Antonio  López  PelAez; 
Nuevos  autógrafos  de  Cristóbal  Colón  y  rela- 
ciones de  Ultramar,  publicados  por  la  duquesa 
de  Berwick. — Libros  españoles. 

Revista  de    Extremadura.  Julio.    Nuevas 
inscripciones  romanas  de  Ibahernando,  por 
El  Marqués  de  Monsaiud  [C^on  ligeras  varian- 
tes se  publicó  este  artículo  en  el  número  de 
Junio  del  Boletín  de  la  Real  Academia  de  la 
Historia]. — D.  Pedro  López  de  Miranda  (con- 
tinuación), por  Carlos  Groíj^ard  Coronado. — 
Los   Carvajales,    por   Publio   Hurtado   [Del 
Apéndice  á  su  Historia  de  Cáccres^  aun  no  ter- 
minada].—Notas  bibliográficas,  por  X.,  y  S.= 
Agosto.  Apunt.  de  Geología  extremeña  (con- 
tinuación), por  Eduardo  H.-Pacheco. — Supers- 
ticiones extremeñas  (continuación),  por  Pu- 
blio //MrííJíío.— Esculturas  protohistóricas  de 
la  Península  hispánica,  por  Vicente  Paredes. 
[El  Hércules  de  Segovia.— El  ídolo  de  Miquel- 
di.— Toros,  Berracos  ó  Jabalíes  de  toda  la  Pe- 
nínsula].—Rimas  infantiles  (continuación)  por 
R.  García-Plata  de  Osma. — Trujillo,  por  Ma- 
tí.is  R.  Aíar/ine<.=  Septiembre.  Supersti- 
ciones extremeñas  (continuación).— El  berbe- 
risco español,  por  M.  Roso  de  Luna.— Melito- 
nada  gcográfíca  de   la  provincia  de  Cácercs, 
por  R.  Garcta-Plata  de  Osma.— Carta  de  En- 
rique IV  por  la  que  se  hicieron  concesiones  á 
Cáceres  [i5  Julio  1467],  por  E.  Escobar.— Co- 
misiones de  Monumentos:  De  Badajoz,  por  To- 
más R.  de  Castilla.— NolSiS  bibliográficas  (De 
varias  revistas),  por  5. 

Revista  de  Geografía  colonial  t  mercan- 
til, publicada  por  la  sección  de  Geografía  co- 
mercial (de  la  Sociedad  geográfica  de  Madrid). 
1897.  Año  I.  Números  i  y  2.  Bibliografía 
^eográfica.=Núm.  3.  Congreso  internacional 


colonial  bajo  el  patronato  de  S.  M.  el  Rey  de 
los  belgas.  —  Bibliografía   geográfica .  =  N ú- 
mero  4.  Tampa,  Ibor  y  Wcst-Tampa.  Trc ; 
ciudades  fundadas  por  españoles  peoiosulares 
y    cubanos.  —  Bibliogr  fía  geográfica.  =  Nú  • 
me  ro  5.  El  separatismo  en  Cuba  y  las  causas' 
políticas  de  la  emancipación  de  las  colonias.» 
N  ú  m.  6.  Los  geógrafos  en  los  ministerios,  pd* 
R.  Beltrán  Rói^pide.—La  isla  de  Balabac,  poi 
R.  B[eltrán]  R[ó^pide].—BibiiogrdífÍA  geográ- 
fica. =  Nú  m.  7.  Bibliografía  geográfica.  =s> 
1898.  Núm.  I.  El  tercer  centenario  de  Men- 
daña  en  la  Sociedad  de  Geografía  de  París.— 
En  el  país  de  los  Abarambos.  Lo  que  va  siendc 
el  África  misteriosa,  por  Fernando  Nys;  po:' 
Alfredo  Gummá  y  Aíaríí.— Bibliografía  geo- 
gráfica. =  Núm.  2.  Cuba  y  Puerto  Rico.  Su 
riqueza  y  sus  progresos  bajo  la  soberanía  es- 
pañola.— La  Guinea  española.  Descripción  ge^ 
neral  de  Fernando  Póo  y  sus  dependencias, 
índice  de  una  obra  inédita. — Bibliografía  geo- 
gráfica.=Núm.  3.  Li  Guinea  española.  Des- 
cripción general...  (conclusión).  =  Núm.  ¿» 
La  Guinea  española  y  ios  problemas  africanos 
según  D.  Rafael  María  de  La¿>ra.— Bibliogra- 
fía geográfica.  =  Núm.  5.   Archipiélago  fili- 
pino. Las  islas  Bisayas,  por  R.  /í[e/ír«n].— Bi- 
bliografía geográfíca.=Núm.  6.  Bibliografía 
geográfica.=Núm.  8.  Congresos  internacio- 
nales de  geografía,  por  R.  B{eltrán\.  [Organi- 
zación del  séptimo  Congreso.  Idiomas  admiti- 
dos en  estos  Congresos  é  injusticia  con  que  se 
proscribe  el  español).  ==1899.  Núm.  i.  Fin 
del  poderío  colonial  de  España  en  América  y 
Asia.  Tratado  de  paz  impuesto  por  los  Esta- 
dos Unidos  del  Norte  de  América. — Población 
del  mundo  en  i."  de  Enero  de  1899  según  les 
últimos  censos  oficiales  y  los  cálculos  mas 
aproximados,  por  R.  B[e/íran].=N  úm.  2.  Al- 
fredo Gummá  y  Marti:  Cuba  y  Puerto  Rico 
con  las  demás  islas  de  las  Indias  occidentales 
[noticia  de  la  obra  inglesa  de  Roberto  T.  Hill. 
así  intitulada). — Congreso  nacional  de  Socie- 
dades francesas  de  Geografía.  —  Bibliografía 
geográfici.=N  ú  m.  3.  La  bahía  de  San  Mun 
por  R.  B[eltrán].='Súm.  4.  Cesión  de  la  Mi, 
croncsia  española  al  imperio  alemán  [texto  del 
tratado].— El  idioma  español  en  los  Congresos 
intcrn  clónales   geográficos.  =  Núm,  5.    De 
Madrid  á  Lisboa  por  el  río  Tajo  [por  D.  F.  de 
A.).=Núm.  6.  El  idioma  español  en  los  Con- 
gresos internacionales  geográficos  (continua- 
ción) .—Bibliografía    geográfica.  =Núm.  8. 
Los  Congresos  internacionales  de   París    en 
i90o.  =  =  i90o.  Núm.  i.  Li  Guinea  española.— 
Bibliografía  geográfica.=N  ú  m.  2.  Los  Con- 
gresos internacionales  de  París  en  1900  (con- 
ttnuación).=Núm.   3.   Bibliografía    gcografi- 
ca.=Núm.  4.  Los  Congresos  internacionales 
de  París  en  1900  (conclusión).=  Nú  meros  5 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS 


241 


y  6.  África  española.  Sahara  occidental  y  Gui- 
nea, por  R.  B[eltrán].  =  =  i  goi.  Números  i 
y  2.  Africi  española.  Convenio  especial  cele- 
brado entre  España  y  Francia  para  la  delimi- 
tación de  las  posesiones  de  ambos  países  en 
el  Africi  occidental,  en  1  .  costa  del  Sahara  v 
golfo  de  Guinea.  —  Bibliografía  geográfica.= 
Núm.  5.  Tritado  de  cesión  á  los  Estados 
Unidos  de  las  islas  de  Cagayán,  de  Joló  y  Si- 
butú.=Núm.  6.  Propaganda  geográfica,  por 
D.  Agustín  Sarda  (Importancia  de  la  Geogra- 
fía y  su  interés  educativo.— Los  estudios  geo- 
gráficos en  España.— La  Geografía  en  Fran- 
cia.— El  Congreso  de  Sociedades  francesas  de 
Geografía,  reunido  en  París  en  1900.— La  So- 
ciedad de  Geografía  y  Arqueología  de  Oran. — 
Los  franceses  en  Marruecos].=  =  i902.  Núme- 
ros i,  2,  3  y  4.  Bibliografía  geogr.ifica. 

Revista  ibkro-a.mericana  de  Ciencias  Ecle- 
siásticas. I."  Agosto.  M.  C.  r  Llabera:  Ja- 
cinto Verdagucr. — Poesías  postumas  de  Mossén 
Verdaguer. — P.  J.  Conde:  Una  excursión  filo- 
sófica por  F^spaña  (continuación).-  R.  F.  Val- 
buena:  El  texto  original  del  Eclesiástico  (con- 
tinuación).— Fr.  G.  Casanoya:  Sociología  cris- 
tiana (continuación).  —  Fr.  L.  G.  A.  Getino: 
Indagaciones  críticas  para  la  historia  de  la 
teología  (continuación). — P.  M.  Dordoy-To- 
rrents:  Estudios  sobre  Fr.  Luis  de  León,  con- 
siderado como  escriturario— E.  A.  Villelga  Ro- 
drigue3(^:  Por  los  mundos  de  la  crítici  (Notas 
de  un  lector).— Xom;  del  Cairo:  Cartas  madri- 
leñas (crítica  literaria]. — Ivés  le  Querdec  (Fon- 
segrive):  El  diario  de  un  Obispo  después  del 
Concordato  (continuación).  —  Bibliografía.  — 
Revista  de  Revistas.  =  20  Agosto.  Benjamín 
Marcos:  Algo  sobre  la  importancia  de  la  lite- 
ratura [el  autor  no  se  ha  enterado  aún  de  que 
la  Canción  á  Itálica  no  es  de  Rioja]. 

SoPHiA. — Julio.  El  Cristianismo  esotérico  ó 
los  misterÍQs  menores  (continuación),  por  An- 
nie  fíesant. — Desde  las  cuevas  y  selvas  del  In- 
dostán  (continuación),  por  11.  P.  Blavatsky.— 
Bibliografía.  =  .\  g  os  t o.  Vivió  Jesús  100  años 
antes  de  nuestra  Era?,  por  G.  R.  S.  Mead.—E\ 
Cristianismo  esotérico  ó  los  misterios  meno- 
res—Desde las  cuevas  y  selvas  del  Indtístán 
(continuaciones).  —  Bibliografía.  =Sep  tiem- 
bre.  Los  filósofos  desconocidos.  Estanislao 
Sánchez  Calvo  (Notas  para  un  ensayo  futuro), 
por  Pedro  Gon^ále^-fílanco. — El  Cristianismo 
esotérico  ó  los  misterios  menores— Desde  las 
cuevas  y  selvas  del  Indostán  (continuaciones). 
— Bibliografía. 

Revista  del  Instituto  Paraguayo.  1901. 
Agosto.  Dr.  M.  Fernándeji  Sánchej^:  Coloniza- 
dores de  América  en  la  Edad  Moderna  (conti- 
nuación).— M.  Goycoechea  Menéndei^:  El  Pen- 
samiento argentino.  Sus  relaciones  con  el  Pai- 
r 3 guay.— Documentos* históricos:  Colección  de  , 


documentos  relativos  á  la  historia  de  Amé- 
rica y  principalmente  á  la  historia  de  Para- 
guay. Tomo  //(foliatura  aparte).=Sepliem- 
bre.  Dr.  Ramón  de  Olascoaga:  Estudio  sobre 
el  papel  moneda.  —  Dr.  Manuel  Dominguej^: 
Estudio  sobre  la  *AtIántida»  del  Dr.  Diogenes 
Decoud. — Adela  Castell:  La  formación  del  ca- 
rácter, conferencia  dada  en  el  Instituto  Para- 
guayo'el  10  de  Agosto  de  1901. 

Revista  Nacional.  Buenos  Aires.  1901.  Abril- 
Julio.  Ángel  Justiniano  Carram^m:  Campañas 
navales  de  la  República  Argentina  (continua- 
ción).— A.  Poujol:  Una  página  de  historia  ame- 
ricana. Las  cesiones  de  Samaná. — Fray  Pacífico 
Üíero;^Un  documento  valioso  del  Padre  fray 
Pedro  Luis  Pacheco.— Francisco  J.  /?os;  Histo- 
ria de  un  mapa  (continuación). — Mariscal  Ga- 
marra  y  General  Orbegozo,  Presidente  del  Pe- 
rú.—Documentos  históricos. — J.  C.  Górnei^  /?t- 
beiro:  Copacabana,  origen,  significación  y  al- 
cance histórico  de  la  palabra.  —  Benigno  T. 
Martíne^:  Etnografía  del  Río  de  la  Plata;  Cha- 
náes,  yaróes,  bohanes  y  güenoas. — Pedro  I  Ca- 
raffa:  General  Pedro  Molina.  Breves  noticias 
acerca  de  su  vida  pública.  1781-1842.— General 
Sucre:  Carta  ¡nédita.=  A gost'o  y  Septiem- 
bre. Campañas  navales  de  la  República  Ar- 
gentina-Etnografía del  Río  de  la  Plata.... 
Historia  de  un  mapa  (continuaciones). 


Pedro  Roca. 


Ricardo  Torres  Valle. 


REVISTAS-  EXTRANJERAS 

(1.°  Los  sumarios  íntegros  de  las  revistas 
congéneres  de  la  nuestra  portuguesas,  ó  ex- 
tranjeras en  hablas  no  españolas  ni  portugue- 
sa consagradas  exclusivamente  al  estudio  de 
España,  v  dadas  á  luz  en  ó  fuera  de  ésta:  los 
títulos  cíe  unas  y  otras  revistas  van  de  letra 
cursiva.  2.®  Los  trabajos  de  cualquier  materia 
tocantes  á  España,  y  los  de  carácter  histórico 
y  erudito  interesantes  para  la  cultura  que 
figuren  en  los  Sumarios  ae  las  demás  revistas 
escritas  en  lenguas  portuguesa  y  extranjeras, 
publíquense  ó  no  en  España.  3.®  Los  trabajos 
que,  estando  en  las  condiciones  reseñadas  en 
este  párrafo  sef;undo,  aparezcan  en  revistas 
publicadas  por  extranjeros  en  lenguas  sabias.] 

ACADÉMIE  ROYALE   D'aRCIIÉOLOGIE    DE    BeLGI- 

QUE.Bulletin.S^^^série  des  Annales.  Deuxiémc 
partie.  III.  1902.  Vicomte  de  Chellink-V aernew- 
ycA:,  jUn  complot  contre  le  ducd'Albeen  i568. — 
E.  ]J.  ;5oi7,  En  Espagne.  Notes  dart  et  d'ar- 
chéologic.[con,  ilustraciones.  Vid.  la  Revista, 
pág.  85  del  número  anterior].— Robert  Guer/ín, 
Rapport  commerciaux  anciens  entre  Amiens 
et  les  Flandres.= V.  1902. Comjofes  rendus:  Fran- 
cisco^de^UHAGÓN,  Desafío  entre  don  Rodrigo  de 
Benavides,  hijo  del'Conde  de  Santisteban  del 
Puerto  y  Ricardo'de  Merode,  señor  de  Frent- 
zen  (Fernand  Donnet). 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


The  ACADEMT.  1B97.  Niim.  ijB6,  Advi 
ot  Roger  Lestrange,  someiime  cspiain 
Florida  Army  of  Hernanao  de  Solo,  irai 
from  Ihe  Spanish  bi  Dalt— The  hislory 
Quixoie  of  ihe  Mancha,  iran^Iatcil  b^ 
TON,  with  inlroductioo  by  Fit^maurict 
III  and  ÍV.=Nüm.  1299.  Callweli,,  Th 


Cballick,  Spar 
y.=Nili 


cSpr 


1  ¡Ckalti- 


i:e;.-Hcrr¡ckandM:irlÍ3lfJíi-ram).=> , 

BucHAM.  Sir  Walter  Rilegh,  ihc  Sianhupc 
e»say.=NiÍm.  1314.  Don  Ouixote  (T/ionipson). 
=Núm.  13:5.  IluxE,  Sir  Walter  Rnle^h.— .Mo- 
rris, HannibaL.^Niim.  1338.  Wahb,  The  lile 
and  limes  0lXard¡naLWis(.nan.=  =  i8(ia  Nú- 
mero 131a.  lluMK,  Philipp  H  of  Sp.i¡n.-=Nii- 
mero  1^6.  Clahke,  The  Cid  (:iinpenlor.=Nü- 
ir   London.  =  NiJin,   1353. 


Sir  Richard 

lew,  theCiipiy  and  the  Drcame 
TheSpanish  war  iSSS-iSSy,  p.  Cof 
for  the  Navy   Records  Sociely) 


..  1370.  Da- 
_   ..  1372.  Dor 


ror  lljdriin.==i899.  Núin,  1400,  C.  I 
ofthePrincessdcsUrsiíis.— r.AiHD,.' 
Corsica-^Nilm.  [401.  Hume,  Spain.= 


:  Gipsy 


li  Spai. 


14W. 


hof  Haji  Abdü-aE  Yaz 
hcHigher  Law,  traaslaied  and  annotcd.by 
lis  frieod  and  pupil  F.  B.  by  C  iptain  sir  R.  F. 
lL-RioN.  =  Nüni,  1467.  H,  lIoussAVE,  Walerloo, 
ransl.  Mans. 

lubre,  Noíicmbre  y  Diciembre.  Eiymologics 


A  Patria.  1901,  Vol.  -KXIV,  faii 


1,  .M.  ftusí 


principal!  prigiunieri  preaia  LcpaQlo.==i9ra. 
Vot.  XXV,  fase,  I-II.  A.  IlacMlius.  Itcr  lia- 
licuin  (¿ontinuaiionc  e  fincl  |hay  varia!;  noli- 
cías  locantes  .-i  cosas  y  personas  de  tspaAa, 
especial  me  me  en  el  Iler  Stapolitaaum.] 

AncHivio  Stobico  Louuahoo.  1711.  31  Di- 
i-iembre.  AppunüeNoiiiic.  lí.  i/,.  íili  arrai- 
juoli  Missdglia  [importa  para  la  ¡ 


Adunanzagcnc 

Cnrofi  ImpM  ti  Hispaniarum  regam]. 
Besíarionk.  Publicazionc  pcriudica  di  studi 
lEi  Rume,  T.  III.  U8g-;~iSgií)  págs.  18-33: 


Hcl 


e  Alan 


Le  BiBi.ToriRApiiE  hodehüe.  1901.  Encro- 
Fgbrero.  O.  Dísáej^iies  du  Dé^trt,  Les  Ar- 
chives historiques  niiionales  de  Madrid;  his- 

íintes  en  el  Bullelin  hislvríqut  ti pliilvlogique. 

na  430,  col.  =.",  lii.  ao  y  siys.l.-.M.-L.  I'alain. 
I,c  r.ont;rts  intcrnaiional  de  bibliographie 
(1900).— Ch.  Schmitd,  BiblioihOqiies  el  biblio- 
ihíciircs,  =  Mirio-'Juiio.  (i.    Desdiuists 


rsofFr 

oce  in 

ihc 

new  w 

orld, ihe 

suili 

n  Norih 

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ihe  XVII  ceniu 

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=  ^am.  14=^. 

OU.VUH 

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Philippi 

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1436.  Da 

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1434.   M 

The 

Moor 

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1441.  Sir 

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=  1900. 

Nüm.  ,448 

UBI.ERH 

A  Spinish  lite 

nih 

Engla 

ndofthc 

_  j,  Imprcsio..- 
n.=Nüm.  1456.  WfLsos,  The  do»-nfalI 
n,  naval  history  of  the  Spaoish-Americ 
.=Núm.  1461,  M,VHAH,  Lcssons  of  the  v 


sous  LouisXlII(l!lenri|íl(d«l).  =  No»ic.n- 

thíques  publiques  el  If  droit  Je  ll.tal.— CürJI- 
rs  rrndus,  Brito  Ara.mii,  BibÜL^raphie  des 
vrases  portognis  (ll|.-nr¡]  Sl/u>iñ|l.  ==  iy03. 
lero-Fcbrero.  CuiB/iíPí  rsnrfus;  V.  Chau- 
«,  Il¡blioi;raphic  de*  ouviajics  árabes  ou  re- 
ils  aun  Ar,tbcs  publiOs  din-i  Iliur.ipt  chri- 
nne  de  1810  .i    181J,  V.  (¡I|cnri)  ,S-|í(;nl>,- 
r.  de  B0FARU1.1,  y  Sass,  La  hcr.ildic:.  en   la 
filieranadel  p.ipd  {lilenri|  S|(fiii|).-M  ayo- 
Junio.  P.  Arnauldef.  CaialoRue  de  la  biblio- 
ihtque  du  chltcau  de  Bloii  en  i5i3  |h.iy  libros 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS 


243 


españoles]. — Henri  Stein,  Un  inveniaire  des 
archives  roy  les  sous  Louis  XI  au  PIcs;is-leiC 
Tours  [contiene  documentos  interesantes  para 
Kspaña]. 

Bibi.iothé<íi:e  dk  lícole  des  chaktes.  1901. 
Septiembre-Diciembre.  A.  Lepillain^  Étude 
sur  les  lettres  de  Loup  de  Ferricres. —  Rene 
Giard:  Catalogue  des  aótes  des  ruis  d'Aqui- 
tiine  Pépin  I^'"  ct  Pépin  II. — Rene  Poupardin^ 
Deux  ouvragcs  inconnus  de  Fernand  de  Cor- 
doue.  \I)e  laudibus  Platonis  y  De  secretis  hu- 
manee  natura*  per  urinam  cof^noscendis]. — 
lí.  Omoní,  í^italogue  des  manuscrits  Ashbur- 
nharn-Barrois  réccmmeni  acquis  par  la  Biblio- 
théque  nationale  [Libro  de  Sydrac  el  filósofo, 
Historia  eclesiástica  de  rjrosio,  documentos 
relativos  á  la  prisión  de  Francisco  I,  etc.]. — 
Chronique  et  Melantes:  D.  C}.  Morin,  Le  Psau- 
tier  wisigothique  de  Compostelle. — Le  *Co- 
dex  Lugdunensis*  nicptateuque).  Traduction 
de  la  Bible  antcrieure  á  Sain  Jérómc.— — 1902. 
H.  Omoní,  Diciionaire  d'abrcvíations  latines 
publié  á  Brescia  en  1544. — Catalogue  de  ma- 
nuscrits Ashburnham-Barrois...  (Jin). — Étude 
sur  les  lettres  de  Loup  de  Fcrriéres  (suite).— 
Mayo-Agosto.  II.  Fran^ois  Delabnrde^  Une 
ocuvre  nouvelle  de  Guillaume  de  Saint-Pa- 
thus  [confesor  primeramente  de  la  reina  .Mar- 
garita de  Proven/a,  viuda  de  San  Luís,  y  des- 
pués de  su  hija  Blanca,  viuda  de  Fernando 
de  la  Cerda].— Étude  sur  les  lettres  de  Loup 
de  Ferriérres  {síuito).—  liiblioffraphie:  .Mirkt  y 
Sans,  Les  vesco  ntes  de  Cerdanya  (Palustre). 
—Chronique  et  Síélanges:  .Manuscrits  exposés 
dans  la  galcrie  .Mazarinc  [Núm.  10.  Somme  de 
RaymonO  de  Peñafort  et  Cursus  dictaminum, 
siglo  XIV,  perg.] 

BlLLETIN  Di:  BIBI.IOPHILK    ET    DU    BiniIOTIlÉ- 

CAIRE.  19 x).  Septiembre-Diciembre.  .\.  Tou- 
gard,  Le  dcbris  de  la  bibliothéque  de  Napo- 
león.—=i<.)02.  Knero-Junio.  11.  C/iérot,\Vn 
grand  bibliographe  (el  P.  Somtncrvogel).— L. 
Delteil,  L'exposition  réirospcciivc  de  la  gra- 
vure  sur  bois. 

Bulletin  hispanique.  Julio-Septiembre.  Pe- 
layo  Quintero  et  P.  Paris.  Antiquités  de  ("a- 
beza  del  Griego. — J.  Sar')';handy,  Rem  irques 
sur  la  phonOtique  du  i;  ct  du  /  en  ancien  es- 
pagnol. — R.  J.  Cucri"),  l'n  c  iso  de  aparente 
falta  de  concordancia  [el  u;o  clásico  no  auto- 
riza la  frase  se  vende  //cores...].  — '^M.  Serrano 
y  5an^,  ('omedia  del  Pobre  honrado  de  Gui- 
llem  de  Castro.— II.  Lionardnn,  Relation  du 
voyage  fait  en  17'x.)  au-dovant  et  á  la  suite  de 
la  reine  .Marie-Louise  d"  rleans,  femme  de 
Charles  II  (Suite).— Varietés:  Une  lettre  de 
Marchena  (A.  Aí.-FJ;  Ro>;o  (.V.  M.-F.);  Li- 
teratura popular.  Más  cantires  populares  to- 
ledanos (J.  Moraleda  y  Esteban);  L'.Vteneo 
de  Madrid  ca  1002  (G.  Leffentil).—Bibliogra~ 


phie:  Actas  de  las  Cortes  de  Castilla  (P.  Bóis-* 
sonnade).—\  Bonilla  t  San  Martín,  Claro- 
rum  hispaniensium  epistolae  (A.  M.-F.). — Ar- 
ticles  de  Revues  fran9aises  et  étrangéres.^ 
Chronique.— Planche:  II.  .\ntéíixes  ibériquca 
en  terre  cuite  de  Cabe/a  del  Griego. 

Bulletin  de  l'Ixstitut  International  de  bi- 
BLioGRAPHiE.  19  «.  Núms.  3-6.  P.  OtUt,  La  statis- 
que  internationale  des  imprimes. — J.  Gargon^ 
Bibliographie  appliquée  aux  industries  chimi- 
ques.— F.  Funck-Brentano,  Le  répertoirc  bi- 
bliographique  universel  et  les  bibiiographies 
critiques.— Fr.  Campbell,  Principies  on  vhich 
a  Catalogue  of  official  Ducuments  musí  be 
construcied.  — M.  Seymour,  The  decimal  classi- 
fication. —  Ch.  Limousin^  L'éphémérographie. 
— .\.  Schleicher,  Lintermédiairc  bibliographi- 
que— M.  Baudouin,  Nécessilé  dun  alphabet 
international  general.— /)arttí>'  de  Grandpré, 
La  classification  décimale  et  Ie>  bibiiographies 
regionales.— II.  Ilervé^  Organisation  de  la  bi- 
bliographie genérale  de  l'aérounatique.  == 
ujoi.  Núms  1-3.  II.  Lafontaine^  Répertoire  an- 
nuel  des  traVaux  de  Bibliographie  (année  1899). 
— P.  Otlet,  Comment  classer  les  piéces  et  docu- 
menis  des  sociétés  industrielles. — xM.  Aíour- 
lon,  Sur  Ictat  davancement  du  Répertoire 
universel  des  travaux  concernant  les  sciences 
gcologiques.— II.  Field,  Sur  I  état  davance- 
mcnt  des  travaux  du  Concilium  bibliographí- 
cum  de  Zurich. 

Bri.LETiN  iTALiEN.  H/Ji.  Núm.  I.  Enero-Mar- 
zo.  Bibliographie:  A.  Morel-Fatio.,  Lagréga- 
tion  d'italien  et  d'espagnol  en  1900. — B.  Cro- 
CEiIllustrazione  di  uncanzoniere  manoscritto 
italo-spagnuolo  del  secólo  xvii  (H).  Mérimée). 
—  }u  lio-Septiembre.  \.  AíoreZ-Fafío, Les- 
pagnol  de  .Manzoni.  —  V.-L.  Bourrilly y  La 
premicre  défection  de  Clément  VII  á  la  ligue 
de  Cognac  (.\oút-septembre  ¡526).==  1902. 
Knero-Marzo.  Rapport  sur  l'agrégation 
despagnol  et  d'italien  en  1901  (.\.  Morel^Fa^ 
tio).  =  .\  b  r  i  1-J  u  n  i  o.  Bibliographie:  E.  Ca- 
RRARA,  Studio  sul  Tcatro  ispano-veneto  di 
Cario  Gozzi  (E.  Bouvy). 

Bulletin  de  la  Société  historique  et  ar- 
CHÉOLOGiQUE  DU  Perigord.  1901.  Fcrd.  Villepe~ 
let,  Lettre  d'indulgences  en  faveur  de  I  église 
San  Salvador  d'Oviedo  impriméc  en  1485  [Vid. 
el  presente  número  de  nuestra  Revista,  pági- 
na 163I. 

Ckntr\lblatt  fur  Bibliotheksvvesen.  1901. 
Enero-Febrero.  Fí.  Ilarrisse,  Christophe  Co- 
loinb  et  1'  typographie  espagnole.— J.  Wege^ 
ner,  Beitrage  zur  Inkunabelnbibliographie.= 
.\bril.  .V.  Wyss, GutenbersCisianuszu Deuts- 
che. =  Junio.  .\.  Maire,  La  bibliothéque  et 
1  hygiéne  du  livre.=Julio.  P.  Schwenke,  Gut- 
tenberg  und  die  Type  des  Türkenkalenders.= 
Octubre.  Dr.  Brodmann, Der  internationale 


244 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


Katalog  der  naturwissenschaftlichcn  Littera- 
tur.— G.  Zedíer,  Ein  neu  aufgcfundener  Gu- 
lenbergdruck.==i902.  Enero-Febrero.  H. 
Harrisse,  Apocrypha  Americana.  Examen  cri- 
tique de  deux  décisions  des  tribunaux  améri- 
cains  en  faveur  d*une  falsifícation  éhontée  de 
la  lettre  imprimée  de  Christophe  Colomb|en 
espagnol  annon9ant  la  dc'couverte  du  nouveau 
monde,  et  vendue  commc  authcntique  in 
prix  enorme.— M.  Bollert,  Siatisk  der  preus- 
sischen  Universitáts  bibliothekcn  in  der  Jah- 
ren  i894-90o.=M  a  r  z  o.  K.  Haebler,  Warum  tra- 
gen  Gutenbcrgs  Drucke  keine  Unterschrift?— 
A.  Freimann,  Ueber  hebraische  Inkunabeln.= 
Mayo.  K.  Schorbach,  Der  Rechtstreit  der  En- 
nelin  zu  derlserin  Thür  gegen  Johann  Guten- 
berg  (1437)  und  Ennei  Gutenberg. 

La  Correspondance  historique  et  archéo- 
LOGiQUE.  1898.  Marzo.  Questions:  Sur  la  co- 
Ilection  de  libres  et  de  mcdailies  de  Jean  Gro- 
lier.=Junio.  L.-G.  P.,  L'esclavage  en  Cata- 
logne  au  xv^  siécle.==i899.  Abril  y  Mayo. 
G.  Duval,  La  question  des  archivos  notaria- 
les.=Agosto.  Accurse  Maynier  et  une  ver- 
sión de  César  Borgia,  i5oi.==i90o.  Marzo- 
G.  Duval,  Quelques  manuscrits  exécutés  dans 
Tatelier  dAntoine  Vérard.=:  A  b  r  i  1.  Chambón, 
Les  correspondants  de  V.  Cousin,  la  campag- 
ne  du  Mexique  racontóe  par  un  caporal  de 
Zouaves.=Mayo.  Les  correspondants  de  V. 
Cousin,  la  campagne  du  Mexique...  Questions: 
Le  pistolet  de  Fran90¡s  i^^  á  Pavie. 

Le  Correspondant.  25  Abril.  Agustín  Leger, 
L'américanisation  du  monde,  á  l'occasion  de 
recentes  publications  anglaises  et  américi- 
nes.=io  Mayo.  Geoffroy  de  Grandmaison, 
Le  Couronnement  du  Roi  d'Espagne. — Louis 
de  MeurvilU,  Le  Saint  Suaire  de  Turin.=25 
Mayo,  Le  Saint  Suaire  de  Turin.  Lcitrc  de 
M.  Paul  Víg'non.=  i  o  J  un  io.  Curiosilés  his- 
toriques.  Les  nation.iux  par  naturalisation 
chez  les  pcuples  européens  [á  propósito  del 
libro  castellano  así  intitulado,  de  C.  .\.  Le- 
ra].— L.  de  Lan^ac  de  Laborie,  Confidenccs 
féminines.  Une  sccrctaire  de  M"^^  de  Mainte- 
non.  Une  conspiratrice  sous  Napoleón,  daprés 
deux  recentes  publications  [las  Mémoires  et 
lettres  inédites  de  Mademoiselle  d'Au.male  y 
las  Mémoires  d' Aimée  Tila.  Coigny]. — Kmmanucl 
Sorra,  En  Espagne.  La  premier  «Chapelle  pu- 
bliquc)»  dAlphonse  XIIL=25  Junio.  V^^  de 
Richemont,  La  France  et  la  Saint-Siége  en  i8i5, 
d'aprcs  les  dépéches  entiérement  inédites  du 
Cardinal  Gonsalvi. — Francis  Mury,  Aux  An- 
tilles.  Blincs  noirs  et  mulatres.  Ma'urs  et 
caracteres.— Félix  Klein,  Le  prédécesseur  du 
Cardinal  Lavigcrie.  La  question  árabe  en  Al- 
gérie. — L.  de  Lan^ac  de  Laborie,  Histoire  anec- 
dotique.  Tai)leaux  de  la  Cour  de  Louis  XV'III, 
d"aprés  une  r<?cjnte  publicitiun  [i.  UI  de  lo.i 


I    Souvenirs  du  lieutenant-général  vicomte  deVr. 
Reiset].=25  Julio.  Eugéne  Depre^,  Lpxpo-ff.Wj 
sition  des  primitifs  ñamands  á  Bruges.  =  iom.J 
Agosto.   A.  de  Lapparent,  Les  fouilles  de 
Suse.  La  dccouverie  de  M.  de  Morgan. 

Deutsche  Litterati'Rzeitlno.  1897.  Núme- 
ro 19.  Meltzer,  GeschichtederKarthager,  IL  = 
Núm.  4)3.  Bacher,  Die  Bibelcxegese  Moses 
M  imúnis.— Florus.  publ.  Rossbach.=N lime- 
ro 4I4.  Baedkker,  Spanien  und  Portugal.= 
Núm.  49.  Amante,  Guilla  Gonzaga,  con tessa 
di  Fondi,  e  il  movimento  religioso  femminile 
nel  secólo  xvi.— Dflhorb  •:,  De  Senecae  tragici 
subsiantivís.  ==  1898.  Núm.  i.  Foulché- 
Dei.bosc,  Bibliographic  des  voyapes  en  Espa- 
gne et  en  Portugal. =Núm.  4.  Malter,  Die 
Abhandiung  des  •  bu  Hamid  Al-Gazzali.— Go- 
rra, Lingua  e  letteratura  spignuola  dcUe  ori- 
gini. —  FucHS,  Hannibali  Alpenüebergang.= 
Núm.  6.  Ehrenreich,  Anihropolpgische  Stu- 
dien  úber  die  Urbewohner  Brasiliens.=N  ú- 
mero9.  Brau.nmChl,  Beitrage  zur  Geschichte 
der  Trigonomettrie:  Nasir  Eddin  Tusi  und 
Regiomontan.=Núm.  10.  Deberlk,  Histoire 
de  l'AmériqueduSud,  s.^ed.  publ.  Mithai:d.= 
Núm.  II.  Sedlacek,  Eine  Reisc  nach  Kartago. 
Núm.  13.  Strommer,  Neaes  Spanisch-deuts- 
ches  W6rterbuch.=Núm  .  i5.  Abú  Zakariyya 
Jahyá  Ibn  Dáwud  of  Fez,  known  as  Hayyúg, 
The  we.ik  and  geminativc  verbs  in  Hebrew, 
the  arable  text  nou'  publised  for  the  first  time 
by  jASTROW.=Núm.  17.  Oppel,  Entstehung 
und  Niedergang.  des  spanischen  Weltreiches 
und  seines  Kolonialhandcls.=Núm.  19.  Mo- 
numenta  historia  Societatis  Jesu:  L  Historia 
Societatis  Jcsu  a  P.  J.  A.  de  Polanco;  H.  San- 
ctus  Franciscus  Borgia,  quartusGandiaedux  et 
Societatis  Jesu  pracpositus  gcneralis  tertius; 
III.  Littcrac  Cuadrimestres, ex  universis  prae- 
tcr  Indiam  et  Brasiliam  locis  Romam  missae,= 
Núm.  23.  Leite  ue  Vasconcellos,  Religióes 
da  Lusitania  na  parte  que  principalmente  se 
refiere  a  Portugal,  I  [\'id.  nuestra  Revista, 
año  1898,  pág.  6oi].=Núm.  25.  Der  trajanis- 
che  Krieg,  fran/  ürig¡nalzeichun¿.'en  zu  Bil- 
dericppichcm  aus  dem  XV  Jahrh.  p.  B.  Schu- 
MANN.=:Núm.  28.  P.  de  Andrade  Caminha, 
poesías  inéditas,  p.  Priebsch.  =  N  úm.  33.  Ga- 
Dow,  In  Northern  Spain.=N  úm.  37.  Himme- 
RiCH,  Vasco  da  Gama.=  Núm.  39.  Chauvi.n, 
Biblographie  des  ouvragcs  árabes  ou  relatits 
aux  Árabes,  2-3.  =  Núm.  43.  Revista  de  Ar- 
chivos, Biblotccas  y  Museos,  I.  [Elogio  de 
nuestra  Revista,  hecho  por  Emilio  Ilxibner.\  = 
N  üm.  45.  JuNKER.  Die  Decimal-Classific  ition; 
Ueber  den  Stand  der  Bibliographic  in  Ocster- 
reich.  — N  ú  m  .  46.  Baist,  Die  spanischc  Litera- 
tur. ==!  899.  N  ú  m  .  4.  Kessler,  Nolizcn  über 
México. =Núm.  5.  Schlatler,  Die  Tage  Tra- 
jan;  und  Adrians.  —  Núm     6.  P.orckf.i  ,  Gu- 


BIBLIOTFXAS  Y    MUSEOS 


*45 


tenberg.  —  Kitab  el  Murassia,  p.  Seybold.  = 
Num.  9.  Dessai'er,  Die  handschr.  Grundiage 
der  neunzehn  grósseren  Pseudoquintilianis- 
chen  Declamation.=N  úm.  ijo.  Róthlisbergek, 
Ei  Dorado.=Núm.  14.  Ibn  as-Sikkit,  Kcnz  al 
huffaz  ñ  Kitab  tadhib  al-alfaz,  p.  Ch^ikho,  3.— 
Clarke,  The  Cid  Campeador  and  the  waning 
oft  thccrcscentin  ihe  West.=N.úm.  i5.  Rau- 
BER,  Die  Don    Juan  Sage  im    Lichte  hislor. 
Forschung.=N  ú  m .  19.  Brcering.  Die  Dialogue 
des  Johann  Ludwig  Vives,  trad. —  M.   Muk- 
LLBR,  In  Scnecae  tragoedias  quaestiones  cri- 
ticae.=Núm.  21.  Farinelli,  Apuntes  sobre 
viajes  y    viajeros  por  España  y    Portugal. = 
Núm.  33.  DouTTÉ,  Bulletin  bibliographique 
de   rislam  maghribin.  [Vid.  nuestra  Revista, 
año  1900,  pág.  294.]— Fuigentii  opera,  p.  Helm. 
Hanssen,  Miscelánea  de  versificación  castella- 
na.=N  ú  m .  24.  IÍU.ME,  Spain;  its  greatne>>  and 
decay.=N  ú  m .  30.  Hymnodia  Gótica,  die  Mo- 
zarabischen  iiymnen  des  altspan.    Ritus,  p. 
BLUME.=Núm.   31.   Commentaires  sur  le  Di- 
wan    d'al-Hansa,   p.   Cheiko.    Dzialowski, 
Isidor  und   Ildefons  ais  Litterarhistoriker.= 
Núm.  32.  Nagy,  Die  phisos.  Ab-handld.  des 
AÍ-Kindi.=Núm.  37.  L.  DELiSLE,lJne  summa 
dictaminis.  =  N  úm.   38.  Blanckenburg,  Die 
Sprache  Abrahams  a  Sancta  Clara. =N  ú  m .  40. 
Ruscheid  Atilja  Al-Lubnani,  Al-dalil  ila  mu- 
rádifal-ámmi  wal  dachit.—H.  Blümner, Satura 
Ausgew.SatirendcHoraz,Persiusund  Juvenal 
in  freier  metr.  Uebertragung.=Núm.  42.  Hm- 
bler.  Das  Wallfahrtsbuch  des  Hermannus  Kcc- 
DÍg  von  Vach  und  die  Pilgerreisen  der  Deuis- 
chen  nach  Santiago  de  Compostela.=N  ú  m.  48. 
Lope  de  Vega,  Los  Guzmanes.=N  ú  ms  5o-5 1. 
Patne,  History  of  te  New  World  callcd  Ame- 
rica,   II,    Aboriginal    America.  =  N  úm.    52. 
Kraus,  Griechische  und  latcinischc  Lehnwor- 
ter  in  Talmud,  Midrasch  und  Targum.  II. == 
1900.  Núm.  6.  Don  Francisco  Monsalvatje  t 
FossAS,  Geografía  histórica  del  Condado  de 
Besalú,  X.=N  úm .   7.   A   Bóhtlingk,  Doktor 
Martin Luther  und  Ignaz  vonLoyola — A.Grif- 
FiTHS,  The   Weiington   Memorial— E  Hetck, 
Kaiser  Maximiliam  I.=Núm.  8.  S.  Rubín,  Die 
Erkenntnissthcoric  Maimons  in    ihrem  Vcr- 
háltniss  zur  Cartesius,  Leibnitz,  Hume  und 
Kant.— Der  Musterstaat  von  Alfarabi  übertr. 
von    Fr.   Dieterici.  —  E.   Petersen,  Trajans 
dakische  Kricge  nach  dcm  Sáulenrelief,  I.— 
O.  FiNSCH,  Carolincn  und  Marianen.=N  ú  m.  9. 
Th.   Strommer,    Neues    Deutschc-Spanischen 
Wórterbuch.  =  Núm.  10.  A.  Messer,  Quin- 
tilian   der   Didactikcr  und  sein   Einíluss  aut' 
die  didactischpadagogische  Theorie   des  Hu- 
manismus.  —  J.   Kreugel,  Hausgcráth  in  der 
Mis^nach.=N  úm.  11.  H.  MCller,  Les  origi- 
nes de  la  compagnic  de  Jésus.   -.\.  Aguii.ar  y 
Cano,  Astapa.  (Vid.  nuestra  Revista,  año  i8.)o. 


pág.  739.  ]  —  Baedeker,  Spanien  und  Portu- 
gal. 2.  .\ufl.=Núm.  13.  M.  Lamberg,  Brasi- 
lien.=Núm.  14.  I.  Golziher,  Das  Kitab  al 
Mu'ammarin  des  Abú  Hátim  al-Sigistáni.— 
R.  BoRRMANN,  Die  Alhambra  zu  Granada.= 
Núm.  17.  Kaufmann,  Studien  übcr  Salomón 
iba  Gabirol.— Maulavi  Nazir— Ahmad,  The 
Brides  »Mirror.=Núm.  18.  Richtbr,  Kritis- 
che  Untcrsuchungen  zu  Sénecas  Tragódien. — 
Lowell,  Impressions  of  Spain,  comp.  by  Gil- 
der,  with an  iniroduction  by  Adee.  =  N  ú m.  20. 
Haebi.er,  Religión  des  miltlcren  Amerika.= 
Núm.  21.  F.  de  Aramburü  y  Zuloaga,  Mo- 
nografía de  Astur¡as.=N  ú  m.  22.  Wittmann, 
Stellung.  des  hl.  Thomas  von  Aquin  zu  Aven- 
cebrol — Mandonnkt,  Sigerde  Brabant  etlave- 
rro'ísme  latin  au  xiii*  siécle.=N  úm.  23.  Ma- 
ría Star,  Impressions  d'E;pagnc.=-N úm.  24. 
Underbill,  Spanish  literaturc  in  the  England 
of  the  Tudors.=Núm,  25.  L.  .\nnaei  Sene- 
cae  de  bencfíciis,  1.  VII,  de  clcmentia  1.  II  rec 
C.  Hosius,=N  ú  m  .  26.  M.  Dieulafot,  La  ba- 
taille  de  Muret.=^N  úm.  27.  Míjller,  Manaí- 
ver-kritik  Kaiser  Hadrians.—F.  Blumentritt, 
Die  Philippinen. 

Éranos.  Acta  Philologica  Suecana  edenda 
curavit  V.  Lundstrom,  1896.  Vol.  I.  Núm.  2. 
V.  Langtet,  Ad  Columcllae  codicem  Sangcr- 
manensem  qui  vocatur.  —  J.  Bergman^  Neue 
Prudentiushandschricften  von  hohem  Wert 
und  Alter.=Números  3  y  4.  V.  Lundstrom, 
Emendationes  in  Columellam.— J^tsce/Zanea: 
V.  Langtet,  Columella,  R.  R.  I,  i.  =  =  i  897. 
Vol.  II.  Núm.  I.  V.  Lun</s/róm,  De  codici- 
bus  graccis  olim  Escorialcnsibus  qui  nunc 
Upsaliae  asservantur. 

EuPHORioN,  Zeitschrift  fCr  Litteratur- 
GESCHicHTE  (Leípzig  y  Vicna,  Fromme).  Vo- 
lumen V,  1898,  \.^^ íslsc.  Síiscellen:  Rosenbaum, 
Zu  Lessings  Emilia  Galotti,  Zur  Romanze  von 
Grafcn  Alarcos.  — /íecensíonen  und  Ref érate: 
Reutsch,  Lucianstudien  {Rosenbaum).=\  fase. 
Miscellen:  Hauffen,  Georg  Nigrinus  Papisti- 
che  Inquisition,  i5S2.—Bibliographie:  Schnei- 
der,  Spaniens  -\nthcil  an  der  dcutschen  Lite- 
ratur  des  XVI  und  XVII  Jahrhh.  (\VurKbach).= 
Id.,  viertes  Ergaenzungsheft.  Tropsch,  VVie- 
lands  Don  Silvio  und  Cervantes'  Don  Quixote. 
=VI,  1899.  fase.  I.  Recensionen  und  Referate:  E. 
MCller,  Schillers  Jugenddictitung  und  Ju- 
gendleben,  Studien  zum  Don  Carlos.— fiid/ío- 
graphie:  Farinklli,  G..de  Hunboldt  el  l'Es- 
pagne  (Leit^mann). 

LiTERARisc'.fES  Ckntralblatt.  1897.  Núm.  i. 
Florus,  publ.  RossBACH.  =  Núm.  3.  Zimmer- 
MANN,  Die  Kolonialpolitik  Portugals  und  Spa- 
niens.=Núm.  8.  Abubekr  Muh  mmed  Ibn  Za- 
karlya-al-Kazi,  'frailé  sur  le  calcul  dans  les 
reins  et  la  vessie,  trad.  KoNiNG.  =  Núm.  9.  Bou- 
don  DE  Muny,  Rclations  poliiiqucs  descDmies 


246 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


de  Foix  avec  la  Catalogne.=Núm.  17.  Diccio- 
nario anónyrao  da  lingua  gcral  do  Brasil,  publ. 
PLATZMANN.=Núm.  20.  CiCHORius,  Dic  RcUefs 
der  Trajanssaule.=Núm.  34.  Seybold,  Ibn  al 
Atir's  Kunja-Wórterbuch. — Gassner,  Das  all- 
rpanische  Verbum.=Núra.  35.  Fr.  de  Enzinas, 
Penkwürdigkeiten,  Malanchton  gcwidmet, 
übcrs.  BoEHMER.=Núm.  40.  Ehrenreigh,  An- 
tropologische  Studicn  über  die  Urbewohner 
Brasiliens.=Núm.  42.  Hanssen,  Miscelánea  de 
versificación  castellana. — Poreiovvicz,  Rcvi- 
.sioD  de  la  loi  des  veyelles  finales  en  espagnol. 
==1898.  Núm.  I.  HAbler,  Díc  Geschichte  der 
Fuggerschen  Handlung  in  Spanieo.=Núm.  3. 
V^^ADDiNGTON ,  La  Répubüque  des  Provinces 
Unies,  la  France  et  les  Pays-Bas  espagools 
i642-i65o.=Núm.  7.  Fuchs,  Hannibals  Alpe- 
nflebergang.=Núm.  8.  Pharsalia,  publ.  Franc- 
KEN,  IV-X.  —  Strommer,  Spanisch-deutsches 
WÓrterbuch.=Núm.  io.Chauvin,  Bibliogra- 
phie  des  ouvrages  árabes,  II,  Kalilah. — Gorra, 
Licigna  e  letteratura  spagnuola  delle  origioi. 
=Núms.  i5-i6.  De  Ruble,  Jeanoe  d'Albret  et 
la  guerre  civile,  I.=Núm.  17.  Buttner,  Der 
iflngcre  Scipix). — L.  M.  Hartmann,  Das  italia- 
nische  KOnigreich,  I  [historia  de  los  Visigo- 
dos].—  Graefenberg,  Pr.iktisches  Lchrbuch 
der  spanischen  Sprache.=Núm.  18.  Grossi, 
Nel  paese  delle  Amazzonif.  —  Abú  Zakariyya 
Yahya  ibn  Dawud  of  Fez,  known  as  Hayyug, 
The  wcak  and  geminative  verbs  in  Hebrew, 
the  Arabic  text  now  publi'^hed  for  the  first 
time  by  Jastrow.=N  ú  m.  21.  Hume,  Philipp  II 
of  Spain. —  Graesel,  Manuel  de  bibliothéco- 
oomie,  éd.  fran^aise  revue  par  lauteur  et 
considérablement  augmentée,  trad.  J.  Laude. 
=Núm.  22.  Clarke,  The  Cid  Campeador.— 
B1.ANCKENBURG,  Studien  über  die  Sprache 
Abraham's  a  Santa  Clara.=Núm.  23.  A.  Lun- 
wiG,  Lope  de  Vegas  Dramen  aus  dem  Karo- 
lingischen  Sagenkreise.=  N  ú  m.  27.  H.  Mu- 
LLER,  Les  origines  de  la  compagnie  de  Jesús, 
Ignnce  et  Lainez.  —  Hanssen,  Das  Possessiv. 
Pronomen  in  den  altspanischen  Dialekten; 
id.  Notizen .  =  Núm.  29.  Nagy,  Die  philos. 
Abhandl.  des  Jacub  bcn  Ishaq  AI-Kiodi. — Ibn 
is  Sikkit,  La  critique  du  langage,  p.  Cheiko. — 
Agricola,  p.  Furneaux.  —  Camínha,  poesías 
inéditas,  p.  PRiEBScn.=Núm.  30.  I/abrégédes 
merveilles,  p.  Carra  de  VAUx.=Núm.  31.  Chei- 
KHO,  Ilm  aI*adab.=Núm.  32.  HCmmerich,  Vas- 
co da  Gama  und  die  Entdeckung  des  Seewcgs 
nach  Ostenden  .— Martialis  epigrammata,  p. 
GiLBERT,  2.*  edic.  =  =  i899.  Núm.  7.  Chauvin, 
Bibliographie  des  ouvrages  árabes,  III. =Nú- 
mcro  12.  Fraisse,  Skizzen  von  den  Balear.  In- 
seln.=Núm.  17.  Hume,  Spain,  its  greatncss 
and  decay,=Núm.  18.  Wurzbacii,  Lope  de 
Vega  und  seine  Kom6dien.=Núm.  19.  Gesta 
Caroli  Magni  ad  Carcassonam  ct  Narbonam, 


lat.  Text.  und  provenz.  Uebers.  mil  Einleitung 
von  ScHKEEGANS.=N  ú  m.  24.  Senecae  ad  Luci- 
lium  epistoiae,  p.  HEN9E.=Núm.  25.  Buch- 
WALD,  Adrián  de  Vries.=Núm.  34.  Trevel- 
OAK,  The  American  revolution. — Le  Livre  des 
mille  et  une  nuits,  trad.  Mardrus,  I.=N  ú  m c- 
ro  36.  Canstatt,  Das  republikanische  Brasi- 
lien. — Reiss  und  Stubel,  Reisen  in  SOd-Amc- 
rika.=  Núm.  41.  Bonaparte  et  les  Bourbons, 
p.  Remacle. — AI-Mostatraf,  trad.  Rat.=N  1- 
mero  42.  Cappelletti,  Napoleone  I.=Nú- 
mero  48.  Uzielli,  Amerigo  Vespucci.== 
1900.  Núm.  I.  Ibn  Ganz'is  Manaqid  Omar  ibn 
Abd  el  Aziz,  p.  BECKER.=Núm.  6.  Audouin, 
De  la  déclination  dans  les  languesindo-europ. 
=Núm.  8.  Lope  de  Vega,  Los  Guzmanes  de 
Toral  ó  Cómo  ha  de  usarse  del  bien  y  ha  de 
prevenirse  el  mal,  p,  RE8TORi.  =  Núm.  10, 
Chauvet,  Folklore  catalán  .  =  Núm.  12.  A 
Tradiqao,  revista  mensual  d'etnografía  por- 
tugueza,  p.  Pitarra  y  Nunnes.=N  ú  m.i  3.  Ha- 
bib  Efendi  as-Zaiját  ad-Dimi<:qi,  Das  arabis- 
che  Weib  in  vorisislamischer  7eit.=N  ü  m.  14. 
Guillen  de  Castro,  Ingratitud  por  amor,  p. 
RENNERT.=Núm.  i5.  DouTTK,  Bulletin  biblio- 
graphique  de  l'Islani  maghribin,  I.  [Vid. 
nuestra  Revista,  año  1900,  pág  294l.=Núm.  19. 
Haebi.er,  Die  Religión  des  mittleren  .Ameri- 
ka.=Núm,  20.  Echeverría  y  Reyes,  Voces 
usadas  en  Ch¡le.=Núm.  21.  Haebler,  Prospe- 
ridad y  decadencia  económica  en  E^^paña  du- 
rante el  siglo  XVI,  versión  del  texto  alemán, 
con  un  prólogo  de  Fr.  de  Laiglesia  [Vid. 
nuestra  Revista,  año  1899,  P^g-  5581..— Chand- 
i.ER,  Romances  of  roguery,  I.  The  picare  ?que 
novel  In  Spain.=Núm.  22.  Mandonnet,  Siger 
de  Brabant  et  I  averroTsmc  latin  au  xiii^  sié- 
cle.=Núm.  23.  Documents  sur  les  relations 
entre  le  duc  d.Anjou  et  les  Pays-Bas,  p.  MC- 
Li.ER  et  DiEGKRiCK,  V.  —  PoRTER,  Industrial 
Cuba. — Strommer,  Deutsch-span  .  Wcerter- 
buch. — l^NDKRBii.i. ,  Spanish  literature  in  the 
Kngland  of  the  Tudors. — Núm.  33.  Propertio, 
Maisons  regnantes  d'Europe.  —  .\.  Tho.mas, 
Essais  de  philologic  fran<;aise.  —  Schneider. 
Spaniens  Antheil  an  der  dcutschen  Litcr.  des 
XVI  und  XVII  Jahrh.  — Núm.  36.  Patto.n,  .\h- 
med  ibn  Ilmbal  and  the  Mihna.=N  úm.  38. 
Basset,  Documents  géographiques  sur  IWfri- 
que  septentrionelle;  Les  m.inuscrits  árabes  de 
la  Zaouyah  dal  Hamel;  Le  Tablcau  de  Cebes. 
=Núm.  39.  Heyck,  Kaiser  Maximiliam  I.=N  ú- 
mero40.  Penakiki,  INomenclatura  geográfi- 
ca de  Méx¡co.=Núm.  41.  Zkissberg,  Elisabeth 
von  Aragonien.— N|úm.  42.  Rachfahi.,  Marga- 
rctlie  von  Parma.=N  ú  m.  4*3.  Saadia  ben^Josef 
al  Fayyoumi,  Traite  oes  succes>^ions,  p.  Jokl. 
=N  ú  m.  45.  Morris,  Hannibal.=N  ú  m.  47.  Ou- 
mara  du  Yemen,  sa  vic  cl  son  (tuvre,  p.  H.  Dp- 
renbol'rg,  t.  I,  autobiographic  ct  rccits  sur 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 


247 


les  vizirs  d'Egypte,  choix  de  poésics.=N  li- 
meros.  5l-52.    MULLER    et  DiEGERICK,  DCCU- 

mcnts  sur  le  duc  d'Anjou  et  les  Fays-Bas,  IV. 
=1=1901.  Nú m.  2.  DziALowsKi,  Isidor  und  II- 
defonsus.=N  úm.  3.  Chronica  minora,  saec. 
IV-VII,  p.  Th.  MoMMSEN.— Lucas,  The  aonals 
of  ihc  voyages  of  ihe  brothers  Nicolo  and 
Antonio  Zeno.  —  Lk.vz,  Esludios  araucanos. 
=^Núm.  4.  Vcnture  ae  Paradis,  Algér  au 
xvín^  siécle,  p.  Fagnan.=  N  úm.  ó.  Mertz, 
Dic  Paedogogik  der  Jcsuiten  nach  dea  Que- 
llen. 

La  Nouvelle  Revue.  i5  Junio.  L. -Xavier  de 
Ricard,  Le  Pan-Latinisme. 

Revue  de  l".\,rt  CvHrétie.n.  Septiembre.  Les 
ancieQ!^  maitres  llam^nds  á  IKxposiiion  de 
Bruges,  par  M.  J.  llalbig. — Pcriodiqucs:  tíole- 
tin  de  la  Sociedad  Española  de  Excursiones, 
anace  1901  (E.  R.). 

Revue  d'Aupergne.  Mayo-Agosto  1901 .  ü. 
Desdevises  du  Déj^ert,  L'enseignement  public 
en  Espagne  au  xviii^  siccle. 

Reuve  chrétie.nne.  !.•  Junio  Fraak  Puaux, 
A  propos  du  Saint-Suaire  de  Turin. 

Revue  des  Deux-Mo.ndes.  i."  y  ib  de  Junio 
Le  duc  de  Bourgogoe  en  Elandre,  par  le  Comte 
D'Haussonville  [interesa  para  las  relaciones 
entre  el  Duque  de  Borgori ;  y  Felipe  VJ.— Bi- 
zerie,  par  Rene  Pinon. 

Revue  DES ÉTUDESAN'ciEN.NES.  Julio-Septiem- 
bre. P.  Perdrii^et,  Miscellanca:  IX.  Uae  recher- 
che  á  taire  a  Rosas  [acerca  de  un  d  ñero  de  Ju- 
das que  se  guarda,  según  la  leyenda,  ea  la  igle- 
sia de  Rosas,  Cataluña). —  Seymour  de  Ricci, 
Notes  sur  le  lome  Xlll  du  Corpus  inscrip- 
tionum  latinarum.—C.  Jullian,  .Notes  gallo- 
romaines:  XV.  Remarques  sur  la  plus  ancien- 
ne  relipion  gauloise  (2^  art.J. 

Revue  de  üascúose.  lyuí.  .Vbril.  liiblio- 
graphie:  A.  Degert,  La  Cascogne  ecclcsias- 
tiquc  dans  quelques  publications  recentes. 
:=:Mayo.  Charles  Samaran,  i;eux  registres 
de  la  chancellerie  d;;  Je.in  IV  d'Armagnac. — 
Bibliographie.=J  unió.  A.  Degert,  Le  cardi- 
nal Pierre  de  Foix  le  Jeune  tui-il  Frere  Ali- 
neur?=Julio-Agoslo.  A.  Deger/,  Liste  cri- 
tique des  evoques  d  Aire.  —  J,-F.  Blade,  Les 
duches-pairies  de  Gascogne. —  Varietés:  Nou- 
veau  testament  basque. =Sep  ii  em  br  e-Oc- 
tubre. L.  Batcave^  L'n  centénaire  basque. 
s=  Noviembre.  Ch.  Samaran^  La  croix  pre- 
cieusc  des  coimes  d  Armagnac  conserve  á 
Castelnau-de  Monimirail,  Torn  [cruz  que  ha- 
bía pertenecido  á  un  rico  barcelonésj.— — 1902. 
Enero.  C.  Jullian^  Bordeaux  et  Dax  .  u  X^ 
SíCcle  [dalos  de  la  cosmogratia  árabe  de  Qaz- 
winij .  =  Abrí  1.  T.  de  L.,  Dom  Bernard  de 
Sédirac  est-il  nc  dans  la  diocese  dWuch  (Dom 
Bernard  de  Scdirac  lué  Arzobispo  de  Tole- 
dol.=Juni  o.  Ch.  Samaran:  Charles d  Armag- 


nac, vicomte  de  Fezensaguet,  et  la  vie  de 
chateau  en  Gascogne  au  XV*  siécle. — A.  /)e- 
gert^  A  propos  de  l'iconographie  de  salnt  Vin- 
cent  de  Paul.  =  J  u  1  i  o .  Charles  d'.\rmagQac... 
(suííe).— L'abbé  Tau^in^  Les  Landcs  dans  les 
Roles  gascons  d'Edward  i^'' .  =  A  gos  lo- 
Septiembre.  Charles  dWrmagnac...  (fin). 
—  \.  Degert,  Le  Jansenisme  á  Dax.— iíraneí 
et  Lalague,  Société  hisiorique  de  Gascogne. — 
.V.  Degenf,  Bibliographie  hisiorique. 

Revue  d'IIistoire  et  dArchéologie  du 
RoussiLLON.  Agosto.  B.  Palustre,  Aecroisse- 
ment  des  .\rchives  depariementales(i90i-i902) 
[interesantes,  sobre  todo  los  fondos  del  anti- 
guo C>onsejo  Soberano  del  Rosellón  y  nueve 
pergaminos  (1305-1601)  relativos  á  Pons  en 
Cataluña). — J.  Sarréte,  La  Confrcrie  de  la  Mi- 
nerve  a  Vin^a. — Textes  et  documenls  inédits: 
Transaction  entre  Guillaume,  vicomte  de  Cas- 
tellnou,  et  Arnald  de  Saint-AVlarsal,  au  sujet 
desjustices  de  Belipuig  (2  mai  1282):  (P.  P[a- 
lustre]). 

Revue  d  iiistoire  ecclesiastique.  Abril.  G. 
Vüisin,  L  origine  du  Sygibole  des  Apotres. — 
C.  Callewaert,  Les  premiers  chrcliens  furenl- 
ils  persccutés  par  cdits  généraux  ou  pour  me- 
sures de  pólice?  IL  L'origine  de  la  législation 
persécuirice.  Coníir.n  tion  des  donnces de  Ter- 
tulien par  l'examen  des  auires  sources. — A/c- 
langes:  A.  C.  De  Schrevel,  Remi  Drieux,  évéquc 
de  Bruges,  et  les  troubles  des  Pays-Bas.  IV.  La 
Pacilicaiion  de  Gand  et  la  liberte  des  culte.> 
jugces  par  les  théologiens  catholiques  des 
Pays-Bas.  —  Comptes  rendus.  —  Chronique.  — 
Bibliographie. =^  u  1  i  o.  Les  premiers  chréliens 
furent-il  persecutcs...?  (suipe  et  fin). — Remi 
Drieux,  evoque  de  Bruges...  V.  Negociations 
des  Etals  gcncraux  avec  Don  Juan  [de  Aus- 
tri.ij.  L'nion  de  Bruxelles. — Comptes  rendus. — 
Chronique. — Bibliographie. 

La  Revue  de  París.  i5  Junio.  Ludovic  de 
Contenson,  Un  Regiment  sous  Louis  XIII  [el 
regimientodeiBourg:importa  para  las  guerras 
de  religionj.— Anatole  le  Brai^,  La  Légende 
de  la  Mort  en  Pays  celtiques. — Victor  Bérard, 
Queslions  extérieures.  La  Royauté  espagnolc. 

Revue  des  Pyré.nées.  1901.  Marzo-Abril. 
Ph.  Torrentes:  De  Barcelone  a  Valence  en  1819, 
d  aprés  Le  Journal  de  voy  age  d'un  roussi- 
llonnais  [Jaubert  de  Passa].— J.  Fontés,  (Vuel- 
ques maihémaiiciens  pyréneens  cspagnols  au 
seizieme  siccle  (2^  suite)  [Juan  Pardo,  Miguel 
Francés,  Juan  de  c^rtega,  Juan  Andrés,  Sar- 
zosa,  Juan  Gutiérrez,  Juan  de  Iciar,  Miguel  de 
Suelves,  Martín  Cortés,  DiversJ.— C/ironígu* 
du  Midi.  Basses-Pyrénées;  Eludes  basques.— 
Espagne:  Electra;  G.  Núñez  de  Arce.=Mayo- 
J  u  n  i  o.  G.  Clavetlier,  Essai  sur  l'ortographe 
de  la  langue  á'Oc, —Orotava,  Un  drame  sen- 
sationnel  en  Espagne.  Electra. — Chronique  du 


248 


REVISTA  DE   ARCHIVOS 


Midi.  Espaone:  Víctor  Balaguer;  Jacinto  Ver- 
daguer;  Aniceto  de  Pagés  de  Puig.— Bí¿>/io- 
graphie  méridionale:  Crónica  troyana,  códice 
gallego  del  siglo  xiv  [crítica  laudable:  á  nues- 
tro compañero  el  editor  *D.  Andrés  Martínez 
Salazar  se  le  llama  «archi viste  general  de 
l'Audiencia  (!!!)  de  la  Corogne];  Cuentos  an- 
daluces; Libro  de  Buen  Amor,  por  Juan  Ruiz, 
arcipreste  de  Hita.  =  Julio- Agosto.  P. 
d'Arellas,  Le  santc  Estelle  á  Pau  (F^tes  féli- 
bréennes,  25,  26,  27  mai  igoi).—Chronique  du 
Midi.  Espag.ve:  Verdaguer;  Joseph  Serra.= 
Septiembre-Octubre.  Aug.  Vidal,  L'Or- 
ganisation  municipale  á  Albi  au  Moyen-ágc.— 
Chronique  du  Midi.  Andorre:  Mission  scienti- 
fíque. — Roussillon:  Un  dictionnaire  catalán. — 
Espaone,  Les  Jcux  floráis  de  Saragosse.— Bi- 
¿>/igrapAiemérií<iona/e;Bibliothéqueespagno- 
Ic.  I.  Ambrosio  de  Salazar  et  l'Étude  oe  l'es- 
pagnol  en  France  sous  Louis  XIII;  II.  Le  dia- 
ble  prédicatear. — La  Illustració  llevantina.= 
Noviembre-Diciembre.  G.  Doublet:  Un 
mémorialiste  toulousain  du  dix-septiéme  sié- 
cle:  labbé  Jean  du  Ferrier  (1609-1685)  [un  dato 
más  de  la  influencia  de  nuestros  libros  de  ca- 
ballería en  Francia].  —  Chronique  du  Midi, 
Basses-Pyrenés:  Congrés  bascophile.==igo2. 
K  n  e  r  o-F  e  b  r  e  r  o.  Barón  Desas^ars,  La  légen- 
de  de  Virgile  á  Toulouse:  le  vrai  Virgilc  tou- 
lousain.—G.  Doublet,  Un  mémorialiste  tou- 
lousain... ísuiíe;.— Manuel  Irigoyen  y  OZon- 
í/ri<,  Les  agotes  de  la  vallée  du  Baztan  [tra- 
ducción al  francés,  aunque  no  se  dice,  del  tra- 
bajo publicado  antes  en  castellano  en  la  revista 
Euskal-Erria].— Chronique  du  Midi:  Nava- 
RRE  ESPAONOLE  Lcs  Étudcs  historiqucs  en  Na- 
varra .=  Marzo-Abril. C.  Barriere- F I avy. 
Le  costume  et  larmement  du  wisigoth  aux 
V^  et  VI^  siécles.— Barón  Desa^^ars,  La  lé- 
gende  de  Virgile  á  Toulouse...  (Suiteetjin).— 
G.  Doublet,  Un  mémorialiste...  (Suite). 

Rl  VISTA  DELLE  BlBLIOTECHE  E  OEGLI  ArCHIVI. 

igoo.  Abril-Junio.  Guido  Biagi,  Un  nuovo  tipo 
di  biblioteche  popolari  [bibliotecas  ambulan- 
tes de  los  Estados  Unidos].— Tavola  della  Rac- 
colta  bartoliniana.  —  Guglielmo  Volpi,  Una 
not¿i  di  libri  posscduti  da  Lorenzo  il  Magnifíco 
(entre  ellos  «Uno  libro  della  spaniain  rima»]. = 


J  u  1  i  o-S  eptiembre.  Demetrio  Picot^i^i,  SulP 
andamento  del  prestito  nelle  biblioteche  pu- 
bliche  e  governative.=  Octubr e-No viem- 
bre.  A.  Moschetti,  DelPincremento  da  aarsi 
nelle  biblioteche  alie  collezioni  cittadine.— 
Giusseppe  Lumbroso,  Documenti  per  la  storia 
di  (Trieste  nel  secólo  xvi  [registro  mixto  de 
castellano,  italiano  y  latín,  en  que  Antonio 
Parraguez,  ó  Parrague  de  Castillejo,  primero 
obispo  de  Trieste  y  luego  arzobispo  deCagliari 
transcribía  las  minutas  de  sus  cartas,  1549-1563]. 
Enrico  Rostagno,  De  Cavtelis  breviationibus 
et  punctis  circa  scrípturam  observandi.  Trat- 
tato  medievale  di  anónimo.  =  Dicie  mbre. 
Luigi  Piccioni,  Sul  prestito  dei  libri  e  sui  mezzi 
migliori  per  sempliílcarne  la  funzione.==igoi. 
F  e  b  r  e  r  o- A  g  o  s  t  o.  G.  Puliti,  A  proposito  del 
prestito  dei  libri  nelle  biblioteche  publiche 
governativc. — Eug.  Casanova,  Sulla  restitu- 
zione  dei  depositi  volontari  fatti  negli  Archi  vi 
di  St  to. — G.  Lando  Passerini,  In  memoria  di 
G.  Gutenberg.=Septie  mbre-Diciembre. 
A.  Moschetti,  Ancora  delTincremento  da  darsi 
alie  collezioni  bibliografíche  cittadine.  —  A. 
Lumbroso,  Dei  principali  repcrtori  bibligrafici 
per  la  storia  del  Direttorio,  del  Consolato  e 
deirimpero. — A.  Lan^a,  Sui  depositi  fatti  ne- 
gli Archivi  di  Stato. — Eug.  Casanova,  Ancora 
della  restituzione  dei  depositi  volontari  fatti 
negli  Archivi  di  Stato.==i  902.  Enero.  U. 
Morini  e  L.  Ferrari,  L'esposizione  di  storia 
della  medicina  a  Pisa.— B.  Canal,  Sui  depositi 
volontari  fatti  negli  Archivi  dello  Stato.= 
Febrero.  L.  Nobile-Lo  j acano.  Per  una  com- 
pleta bibliografla  medica  internazionale. — £. 
Vega,  Concetti  e  guidizi  d'altri  tempi  sugli 
archivi  notarili.— G.  Fumagalli,  La  tutela  dei 
cimeii  bibliograíici.=M  a  r  z  o.  Guido  Biagi,  La 
Biblioteca  circolante  e  la  Sala  di  lettura  della 
Federazionc  delle  opere  femminili  in  Roma. — 
Notizie  [de  la  revista  La  Ciudad  de  Dios].= 
Abril.  Guido  Biagi,  Una  proposta  americana 
per  un  Catalogo  Cooperativo. — E.  Rostagno, 
Nel  mondo  bibliografíco.  Rassegna  della  es- 
tampa spagnola  [artículo  muy  laudatorio  de- 
dicado á  nuestra  Re  vista]. =M  ayo-Junio. 
D.  Chilovi,  A  proposito  di  una  proposta  ame- 
ricana per  un  Catalogo  Cooperativo. 

Pedro  Roca. 


SECCIÓN  OFICIAL  Y  DE  NOTICIAS 


Por  Real  Decreto  de  17  de  Septiembre 
corriente,  se  ha  dispuesto  por  el  Minis- 
terio de  Instrucción  pública  y  Bellas 
Artes  lo  siguiente: 

Artículo  i  .°  La  oposición  como  me- 
dio único  y  exclusivo  de  ingreso  en  el 


Cuerpo  facultativo  de  Archiveros,  Biblio- 
tecarios y  Arqueólogos,  sancionada  por 
el  Real  decreto  de  4  de  Agosto  de  1^00, 
en  cuya  virtud  se  declararon  extinguidas 
las  incorporaciones  de  establecimientos 
con  personal,  se  verificará  en  lo  suce- 


BIB-LIOTECAS  Y  MUSEOS 


249 


sivo  á  plazas  de  la  última  categoría  y 
grado  de  dicho  Cuerpo,  sin  distinguir 
entre  Secciones  de  Archivos,  Bibliotecas 
y  Museos,  ni  entre  vacantes  de  unas  ú 
otras  Secciones. 

Art.  2."  Para  ser  admitido  á  la  opo- 
sición será  requisito  indispensable  estar 
en  posesión  del  antiguo  titulo  ó  certifi- 
cado de  aptitud  de  Archivero  Biblioteca- 
rio Arqueólogo,  ó  del  üe  Licenciado  en 
Filosofía  y  I-etras  del  antiguo  plan,  siem- 
pre que  se  tengan  aprobadas  en  la  supri- 
mida Kscuela  Superior  de  Diplomática 
ó  en  la  Facultad  de  Fil<;sot'ía  y  Letras 
las  asignaturas  de  «Paleografía)»,  «Bi- 
bliología», ^Latín  vulgar  y  de  los  tiem- 
pos medios»,  «Arqueología»,  y  Numis- 
mática y  Kpigrafía»,  ó  tener  aprobados 
los  ejercicios  del  grado  de  Licenciado  en 
Literatura  de  la  Facultad  citada,  siempre 
que  se  tengan  aprobadas  a'demás  en  ésta 
las  dos  últimas  asignaturas  de  las  cinco 
reseñadas,  ó  tener  igualmente  aprobados 
los  ejercicios  del  g ¡ado  de  Licenciado  en 
Ciencias  históricas,  siempre  que  se  ten- 
gan aprobadas  además  las  tres  primeras 
de  aquellas  asignaturas,  siendo  necesa- 
rio en  estos  dos  últimos  casos,  para  la 
toma  de  posesión,  que  el  opositor  pre- 
sente el  oportuno  titulo. 

Art.  3."  Fl  Cuestionario  de  temas 
para  la  oposición,  que  se  publicará  en 
¡a  Gaceta  al  hacerse  la  convocatoria, 
será  redactado  por  la  junta  facultativa 
de  Archivos,  Bibliotecas  y  Museos,  y 
aprobado  previamente  por  la  Subsecre- 
taría de  Instrucción  púb.ica  y  Bellas  Ar- 
tes, y  constará  de  igual  número  de  pre- 
guntas por  cada  una  de  las  Secciones  de 
Archivos,  Bibliotecas  y  Museos,  y  de  la 
cuarta  parte  de  dicho  número  en  cuan- 
to se  refiere  á  cada  una  de  las  materias 
de  Organización  administrativa  y  Pro- 
piedad intelectual. 

Art.  4."  Los  opositores  presentarán 
sus  solicitudes  documentadas  en  la  Sub- 
secretaría de  Instrucción  pública  y  Be- 
llas Artes  dentro  del  plazo  de  un  mes,  á 
contar  desde  el  día  en  que  la  oposición  se 
anuncie  en  la  Gaceta  de  Madrid,  debien- 
do verificarse  los  ejeicicios  en  esta  ca- 
pital, á  cuyo  efecto,  terminado  el  plazo 
de  la  convocatoria,  se  entregarán  al  Tri- 
bunal el  expediente  de  la  oposición  y 
los  personales  de  los  aspirantes. 

Art  5.®  La  oposición  consistirá  en 
tres  ejercicios,  uno  teórico  y  dos  prácti- 
licos. 

En  el  ejercicio  teórico,  el  opositor, 
deberá  contestar  en  tiempo  que  no  exce- 


da de  hora  y  media,  á  catorce  preguntas 
sacadas  á  la  suerte  del  Cuestionario,  en 
esta  forma:  cuatro  de  cada  una  de  las 
materias  referentes  á  Archivos,  Bibliote- 
cas y  Museos;  una  por  lo  que  concierne 
á  Propiedad  intelectual,  y  otra  por  lo 
que  atañe  áOrganización administrativa. 
Fl  primer  ejercicio  práctico  consistirá 
para  el  opositor  en  la  lectura,  traduc- 
ción y  análisis  de  un  diploma.  Además, 
en  la  clasiíicación  de  tres  objetos  ar- 
queológicos auténticos  ó  reproducidos. 
Y  por  último,  en  la  redacción  de  pape- 
letas para  la  catalogación  de  un  manus- 
crito, de  un  libro  incunable  y  de  otro 
moderno. 

Y  el  segundo  ejercicio  práctico  consis- 
tirá á  su  vez  en  la  lectura  y  traducción 
de  impresos  de  una  lengua  viva  y  otra 
sabia,  que  serán  designadas  por  el  opo- 
sitor al  solicitar  su  admisión  á  los  ejer- 
cicios. 

Art.  6.°  El  opositor  que  no  sea  apro- 
bado en  un  ejercicio  no  podrá  actuaren 
los  siguientes. 

Terminados  los  ejercicios,  el  Tribunal 
hará  la  votación,  consignándose  el  voto 
de  cada  Juez  en  el  acta,  y  formulará  por 
orden  riguroso  de  mérito  y  mayoría  ab- 
soluta la  propuesta  para  cubrir  la  plaza 
vacante,  entendiéndose  que  se  conside- 
rarán como  tales,  no  sólo  las  que  hayan 
sido  objeto  de  la  convocatoria,  sino  que 
también  las  que  vacaren  hasta  el  día  de 
la  votación,  prohibiéndose  en  absoluto 
toda  otra  ampliación  de  plazas,  así  como 
que  por  fuera  de  dicha  propuesta  se 
forme  en  modo  alguno  lista  de  aproba- 
dos ó  de  mérito  relativo. 

En  caso  de  empate  se  repetirá  la  vo- 
tación, y  sí  resulta  nuevamente  el  em- 
pate, decidirá  la  suerte. 

Llevada  la  propuesta  á  la  Subsecreta- 
ría de  Instrucción  pública  y  Bellas  Artes, 
serán  nombrados  de  Real  orden  los  can- 
didatos para  las  plazas  que  se  hayan  de 
proveer. 

Art.  y.°  El  Tribunal  de  oposiciones 
será  nombrado  de  Real  orden  y  se  for- 
mará de  un  Consejero  de  Instrucción 
pública.  Presidente;  un  individuo  de  nú- 
mero de  la  Real  Academia  de  la  Historia 
y  otro  de  la  de  Bellas  Artes  de  San  Fer- 
nando; un  Catedrático  de  la  Facultad  de 
Filosofía  y  Letras,  un  Inspectory  un  Vo- 
cal de  la  clase  de  Jefes  del  Cuerpo,  y  una 
persona  extraña  al  mismo  de  reconocida 
competencia  en  las  materias  á  que  la 
oposición  se  refiere,  actuando  de  secreta- 
rio el  Vocal  que  el  Tribunal  designe. 


35o 


REVISTA  DE  AKCHIVOS 


Abt.  8."  Qufdan  suprimidas  las  prác- 
ticas de  nueít;  meses  establccijas  para 
los  opositoras  á  quienei  se  conceda  in- 
greso en  L'l  Cuerpo,  que  serán  destina- 
dos forzosamente  á  losesiab.ccimicnios 
de  provincias  si  en  estos  hay  \  acames. 
f(ídcc/ii  de  Madrid,  n}  Septiembre.^ 

Por  real  orden  de  3i  de  Juüo  próximo 
pasado,  se  aprobaron  las  IusIiulcíuiil-s 
piirj  la  icdjíxion  di'l  caláloi^o aljabt-ti- 
cü  fíj  tas  bibliotecas publicdí  dd  ¡üudo. 
dictadas  por  la  Junta  Jacuitativa  de  Ar- 
chiVQs,  ¡iibliottMü  y  Miiscux,  las  cuales 
h;.n  sido  puhlicadus  en  la  GatUJ  di:  Ma- 
drid de  5   á  iij  (le  Aj^osto  ambos  inclu- 


I'or  real  orden  de  ao  de  Septiembre; 
publicada  en  la  (Jacda  del  jj  del  mismo 
mes,  so  declara  ampliado  pur  este  solu 
ano  el  plazo  de  la  c<,nvucalur¡a  nu  uIl- 
cial,  terminado  en  3i  de  Ayuslu  ulimo, 
con  objeto  de  que  los  l.icenciadus  en  !■  i- 
losolia  V  I.elrasdel  anti<^uo  plan  \  hisde 
Literatura  y  ciencias  histi.rit.as de  la  1-a- 
cultad  expresada,  puedan  iiiairicuiíirsey 
'cspoiidicine 


pres 


y  puner 


h  del 


diciones  de  liacer  oposicíi.n  a  plai 
cuerpo  lacultaiivr.  de  Archi\eros,  ni 
bhotecarios  j  ArqueúloBos. 

lian  sido  trasladados:  D.Jusé  Fiestas 
Uodrit;uez,oelArclLi\o  provincial  lie  I  l;i 
Cienda  de  Jaén  ai  Arcli.i.i  piovihcia,  d 
Hacienda  de  l.ii-..;  I).  i.,irlos  l.i-/ai,u 
lJi,ll,mi;Uez,  détele  lut.tliu  a  1..  L.bl.MU 
ca  uni\ersitana  de  Sai.iiafin;  1'.  tiie^u 
rio  (jarcia  Arista  y  l(i\etn,  de  la  Uil  li.ní 
ca  ur.iverMlana  o'l'  Zaraj.Hí.a  ai  .\nli.\ 


piíal:  D.  Pedro  Sánchez  Viejo,  de  ¿stc  á 
aquélla;  L).  Kamón  Kublcs  y  Hodri-uez, 
de  la  Biblioteca  universitaria  de  Saniiaso 
al  .Archivo  pruvincial  de  Hacienda  de 
(¡erona:  1).  Ayustin  de  la  Paz  Hueso  y 
i'ineda,  de  la  misma  biblioteca  al  Archi- 
vo provincial  de  I  lacienda  de  Soria;  don 
Francisco  .Navarro  y  Saniin.  del  Archivo 
geniTul  del  .Ministerin  de  ijracia  v  Jusü- 
eia  á  la  lÜbliolcca  Nacional;  y  1).  Fran- 
cisco Seyura  y  ,\t¡en/a,  de  la  Hiblioteca 
Nacional  á  este  archivo. 


Se  ha  ,c 

ncedido  licei 

cia 

reclámenla - 

ría  al».  A 

ton  ¡o  t.erraj 

vCabanilles 

val».  Kic 

ardo  Baroja  \ 

.N 

MI  que  pres- 

tabaii   sei 

ISibhoteca 

udaJ-Heal   e 

en  el  Arel 

vo  provincia 

d 

llaciendade 

F,l  dia  . 

de  Atiosto  1 

ó  en  .Madrd 

mpañero  de 

a  1 

Cional,  el 

)lKÍal  de  tcr 

er 

,;radoD.  A;.- 

vero.  Bibliotecario  y  Arqueolut;o,  mi 
tro  de  primera  enseñanza  v  Licenci 
en  .MeMicina  \  Cirujia;  Había  injires 
en  el  cuerpo  el  uu  de  .\layu  de  i  N.so. 


"  de  Septiembre  f.dleció  en 
nuestro  compañero  el  Üli- 
rio^r;id.)  de  aquella  Hiblio- 


NÜTA.     Fstundo  ya  hecha  la  lirada  del  aniculo  del  Sr   Mélid...   nos  cu 
éste  la  siguiente  ilota  que  .icaha  de  recibir  con  la-,  dimensliine?  exacta^  de  ii 
jetos  ante-romanos  de  la  Fdeíania: 
Torqiiis.  3o  centiiiieUOS  du  e.\tren-,o  á  cMivmo  y  los  pas.idores  unn  de  4  cei 

tros  de  laryo,  otro  de4.y  i/l;j  el  otro  de  5. 
í'ulsn\i.  73  cenlimeiros  de  lar-a,  tiene  cuatru  vuelta^. 
¡■"¡bula  ife  orí],  4  centímetros  de  diámetro, 

Ánjura  lOii  ciirll-i.  n  certimetros  de  alta  y  72  de  c  ■.  imlViViicia  en  su  ma..  -7  1 
Anjora  siiiiUíUu.  L-íceiilimelrosde  ,il:a  y  Ho  de  l.;i  .iimeiencia  en  su  m.iyor  1 


.MADUID..   Tip.  de  la  Sevista  de  Archivos,  Bibliotecas  7  Miijtioa,  (.H^d.  t>. 


REVISTA 


ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  V  MUSEOS 

(HISTORIA    T    CIBNQtAI    AUSIMAII)) 
ÓRGANO  OFICIAL  DEL  CUERPO  FACULTATIVO  DEL   RAMO 


TERCERA  ÉPOCA 


Número  10.         Ük!^^^íflíKSI  Octubre  1902 


MADRID 

TIP.  DE  LA  REVISTA  DE  ARCHIVOS,  BIBLIOTBCAS  T  MUSKoS 

Calle  de  Olid,  núm.  8. 
1903 


SUMARIO 


1.— El  primer  auUj  sacramtntal  del  teatro  español  y  noticia  de  %u  autor  el  BazJnller 
¡lemán  Lopeí  de  Yanguas^  por  D.  Lx.Iio  Cotafelo.  de  ía  Real  A¿«   :nii ^  L'spañcT.a. 

11. '-ídolos  bastitanos  del  Museo  Arquelógico  Sacional,  por  D.  Jg5C  r  «ni^n  Melíta. 
Direc:or  del  Museo  de  ReproJuccioaes  .rtisticas 

lll.^hoema  de  Yuguf.  Materiales  pare  su  estudio,  icon!:nuaciÓD'  por  l:.  Ramón  Mfní.n- 
LBZ  PfDAL.dc  la  Peal  Academia  Española.  Caiedráifco  de  la  L*:*.:*  er$idai  Cer.'.'i!. 

n*.— D-jccmentos:  Medallas  y  piedra^  grabad«s  que  la  Marque*a  d?!  «'enete  ie^^ó  en  >j 
úl'imo  les'.aTien:o  i  D.  Diego  Hurla  Jo  de  Mendoza;  por  la  copia.  A.  P.  t  M. 

V.— Notas  hibLzon^ áticas:  Federico //anssen,  Noras  *  la  versirícaci'jn  de  Juar.  M^^nei 
fMar:a  Ooth;.— L!  libro  de  Petronio  o  el  Conde  Lucaaor,  compuesto  por  el  Prin- 
cipe D.  Juan  Manuel,  reproducido  conforme  al  texto  de!  c*.  Jict:  del  Conde  de 
Puñonro'tro  (Mana  Gotpjj.— D,  G.  J.  de  Osma,  ATuleíos  seri.I¿nos  del  siglo  XIII 
r.j*  s.; 

VI.  — Bibmo'jfafm;  ÍAbrox  españoles,  por  1).  Pt  1ro  Poca  y  D.  A!var«j  G:;.  Albacete,  de 
la  Biblioteca  Nacional.— ¿idros  extranjeros,  por  D.  Pedro  Pt  a  y  D.  Alvaro  üil 
Ai.bA'jETE. —f<ey¿ttas  españolas,  por  l>.  Pedro  Roca— /{eviXtu  extranjeras,  por 
Ij.  Pedro  Poca 

VIL— Seccio.s  oficial  y  de  noticias:  Disposicioaes  oficiales.— Movimiento  de  pcrscnai  — 
I>.  José.María  Pío  Tejera,  por  I).  P.  R 

LÁMINA  sl'Elta:  VI.  ídolos  bastitanos:  Museo  Arqueológico  Nacional. 

Pliego  II  de  la  Bibliografía  hispano-l atina  clásica,  por  D.  Marcelino  Menéndez  t  Peí. 

Jefe  superior  del   Cuerpo  facultativo  de    Archiveros,    Bibhu*.ccir:os  y  Arqueólo 

Ijirector  de  la  Biblioteca  Nacional. 
l-í:*go3odvi  Catálogo  de  retratos  de  personajes  españoles  que  se  cvn servan  en  la  Secciñi 

Estampas  Y  de  Helias  Artes  de  la  biblioteca  Sacional,  por  I.\  .Xngcl  M>  de  Bai 

^   Pavón.  Jefe  uc  dicha  sección. 

Robamos  á  nuestros  lectores  que  se  fijen  en  las  advertencias  cuntenidas  ei 
parte  pusteriur  de  las  cubiertas,  cun  lo  que  se  evitarán,  y  ñus  evitarán,  niuiestiá 
oiiicultaJe». 


REVISTA 


DI{ 


ARCHIVOS,  BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS 

(HISTORIA    Y    CIENCIAS    AUXILIARES) 


Año  vi. — Octubre  de  1902. — Núm.  10. 


EL  PRIMER  AUTO  SACRAMENTAL  DEL  TEATRO  ESPAÑOL 

Y   NOTICIA    DE   SU    AUTOR 

EL  BACHILLER  HERNÁN  LÓPEZ  DE  YANGUAS 


I 

El  Auto  Sacramental. 

La  fiesta  del  Corpus,  aunque  una  de  las  últimas  establecidas  por  la 
Iglesia  (en  i263)  íué  celebrada  desde  el  principio  con  tal  esplendor  que 
sobrepujó  a'  las  demás,  especialmente  en  nuestra  patria.  Florecía  entonces 
en  todo  su  vigor  el  drama  religioso  y,  como  era  de  suponer,  una  de  las 
formas  de  solemnizar  este  día  íué  la  representación  de  obras  que  sirviesen 
de  complemento  al  oficio  litúrgico  debido  á  la  pluma  de  Santo  Tomás, 
procesiones  y  otros  actos  en  honor  del  sublime  misterio  de  la  Eucaristía. 

Consta  que  ya  en  el  siglo  XIV  se  hacían  en  varias  ciudades,  como  Ge- 
rona, estas  representaciones;  pero  no  que  en  alguna  de  ellas  se  ejecutase 
obra  que  tuviese  por  asunto  la  solemnidad  del  día.  Aprovecháronse  para 
ello  los  dramas  ordinarios  acerca  de  la  Resurrección,  la  Adoración  de  los 
Reyes,  episodios  de  la  vida  de  San  Juan,  San  Esteban  ú  otros  de  la  Sagra- 
da Escritura. 

Lo  mismo  ocurrió  en  la  siguiente  centuria  y  parte  de  la  décima  sexta; 
en  tales  términos,  que  D.  Eduardo  González  Pedroso,  erudito  y  profundo 
ilustrador  del  género  dramático  español  que  después  se  llamó  auto  sacra" 
mental,  vióse  obligado,  para  empezar  la  colección  formada  para  la  Biblio- 
teca de  Autores  españoles  á  hacerlo  con  uno  que  solo  tiene  de  sacramental 
el  haberse  representado  el  día  de  Corpus  de  1 504.  Es  un  fragmento  de  co-^ 

3.A  ÍPOCA.— TOMO  TU.  1 8 


252  REVISTA  DE    ARCHIVOS 

media  de  santos,  compuesto  por  Gil  Vicente,  (poeta  lusitano  pero  que  es- 
cribió la  mayor  parte  de  sus  obras  en  nuestro  idioma)  y  que  tiene  por 
asunto  la  aventura  de  San  Martín  con  el  pobre  á  quien  da  la  mitad  de  su 
capa,  paso  representado  en  Lisboa,  en  la  iglesia  de  las  Caldas,  durante  la 
procesión  ante  y  por  mandato  de  la  reina  D.*  Leonor,  hermana  de  nues- 
tro Carlos  V. 

Saltó  después  Pedroso  á  los  autos  contenidos  en  un  códice  existente  en 
la  Biblioteca  Nacional  de  esta  corte,  muy  conocido  y  estudiado  por  nues- 
tros críticos,  eligiendo  los  que  le  parecieron  más  antiguos,  (pues  dicha 
compilación  corresponde  á  diversos  periodos  del  siglo  xvi)  aunque  apenas 
bajarán,  los  de  asunto  sacramental  de  la  mitad  del  mismo  siglo,  si  bien 
dicho  códice  encierra  otras  piezas  algo  anteriores.  Y  para  explicar  esta 
carencia  de  obras  adecuadas  á  la  misma  institución  que  se  festejaba,  supone 
Pedroso  que  en  España  no  se  sintió  la  necesidad  de  explicar  ó  defender  en 
su  integridad  el  profundo  dogma  de  la  Transubstanciación,  hasta  el  mo- 
mento en  que  fué  negado  y  combatido  en  el  Norte,  viniendo  así  á  ser  una 
especie  de  contraprotesta  de  la  secta  luterana. 

Los  razonamientos  y  textos  aducidos  por  el  insigne  escritor  persuaden 
de  que  efectivamente  los  autores  de  dramas  sacramentales  del  siglo  xvi  te- 
nían siempre  delante  de  sus  ojos  la  nueva  herejía  y  á  ella  dirigían  sus  prin- 
cipales argumentos  y  sus  dardos  satíricos;  pero  que  haya  sido  la  causa  de  su 
aparición  no  resulta  tan  claro.  Por  lo  menos  en  el  presente  trabajo  inten- 
taremos demostrar  que  había  autos  sacramentales  verdaderos,  cuando  la 
protesta  luterana  no  debía  aún  haber  tenido  aquí  resonancia. 

Más  natural  y  fácil  parece  que  el  teatro  religioso  español,  se  limitase  en 
todo  tiempo  á  cultivar  el  género  ya  de  antiguo  admitido;  las  sencillas  na- 
rraciones de  la  vida  y  muerte  de  Jesucristo;  las  vidas  y  leyendas  de  santos 
y  los  pasajes  más  interesantes  del  Viejo  Testamento,  hasta  que,  fuera  ya 
del  templo,  introducidas  en  él  las  novedades  que  acusan  las  obras  de  Juan 
del  Encina,  Lucas  Fernández  y  Gil  Vicente  llegase,  por  natural  desenvol- 
vimiento, á  tratar  asuntos  nuevos  y,  entre  ellos,  el  propio  misterio  de  la 
Eucaristía  en  cuanto  saliese  un  autor  con  talento  y  estudios  bastantes  para 
cribir  con  pulso  sobre  tan  delicado  tema. 

Encina  y  Gil  Vicente  habían  sacado  á  escena  ángeles  y  personajes  mo- 
rales y  alegóricos:  el  camino  estaba,  pues,  abierto  para  llevar  al  teatro  toda 
clase  de  asuntos,  aun  los  de  carácter  más  abstracto:  el  público  los  entendía 
y  recibía  solaz  con  ellos. 


BIBLIOTECAS  y!mUSEOS  253 

De  tal  naturaleza  es  la  pieza  dramática,  hasta  hoy  desconocida  y  la  más 
antigua  »,  por  ahora,  entre  las  de  su  género,  de  que  ya  es  tiempo  de  hablar. 

Hállase  en  un  tomo  gótico,  adquirido  hace  algún  tiempo  por  nuestro 
ilustre  amigo  y  maestro  D.  Marcelino  Menéndez  y  Pelayo,  y  que  compren- 
de otras  varias  obras  impresas  en  i52o  2,  entre  las  cuales  sobresalen  las 
piezas  dramáticas  tituladas  Tres  pasos  de  la  Pasión  y  una  Égloga  de  la 
Resurrección,  también  desconocidas  y  de  las  que  tal  vez  trataremos  otro 
día.  Estos /?asos  llevan  el  colofón  siguiente:  nAqui  se  acaban  tres  muy 
deuotos  pasos  de  la  passjion  y  vna  Égloga  déla  Resurecion  nueuamen/te 
impressos  en  la  muy  noble  y  mas  leal  /  cibdad  de  Burgos  por  Alonso 
de  I  melgar  acabóse  a,  vj,  dias  del  mes  ¡  de  Abril  de  mili  y  quinienjtos  y 
veynte  añosty.  En  cuarto  y  de  letra  gótica.  A  continuación,  en  el  mismo 
papel  y  tipos  siguen  las  Coplas  de  vicios  y  virtudes  de  Juan  de  Mena, 
proseguidas  por  Fray  Jerónimo  de  Olivares  y  luego  el  auto  sacramental, 

I  Sólo  podría  disputarle  la  preferencia  otro  auto  sacramental  recientemente  adquirido  por  la 
Biblioteca  Nacional,  en  cuyo  departamento  de  manuscritos  se  conserva.  Corresponde  á  iSai;  y 
por  la  manera  de  tratar  el  asunto,  la  metrificación,  ciertos  pormenores  de  estilo,  y  hasta  el  ser 
obra  de  un  humanista,  como  lo  acredita  el  prólogo  en  latín  que  lleva  la  pieza,  creemos  que  se 
trata  de  una  nueva  y  no  conocida  obra  de  Yanguas.  No  tenemos  por  ahora  prueba  material  de 
ello;  mas  para  que  se  vea  la  semejanza  en  cuanto  á  conducir  la  acción,  copiaremos  el  extenso 
encabezado  de  la  obra  que  da  bastante  idea  de  su  contenido:  «Farsa  conpuesta  para  se  represen- 
tar el  dia  de  corpus  christi  en  presencia  del  Santísimo  Sacramento  en  cuyo  loor  se  compuso.  En 
la  qual  se  introducen  tres  pastores.  £1  primero  de  los  quales  que  Pelayo  se  llama,  entra  espan- 
tado de  ver  el  grande  regocijo  que  en  tal  dia  se  hace  y  hablando  entre  sí  viene  Pascual  admirado 
de  las  cosas  que  ha  visto  de  las  cuales  cuenta  á  Pelayo  remitiéndose  á  Justino,  que  luego  entra, 
que  en  la  materia  no  se  atreviendo  dexa  la  mano  á  la  fe  que  en  la  platica  sobreviene  la  cual,  sa- 
tisfaciendo á  lo  que  cada  cual  de  los  tres  preguntar  quiere,  introduciéndolos  á  la  veneración  y 
culto  del  Santísimo  Sacramento  en  que  concluyen  con  un  villancico  no  disimile  á  la  materia 
fenece.  Como  mas  latamente  en  el  progreso  de  la  materia  mirando  con  atención  cada  uno  ver 
podra.» 

Que  el  tema  es  el  sacramental  se  declara  ya  á  los  comienzos  de  la  obra,  desde  que  entra  Justino. 

Pelayo.    ^Qué  ñesta  es  aquesta  de  tanto  pracer, 
de  tanto  gasajo  y  tanta  alegría, 
que  vienes  acá  con  tal  agonía 
y  dexas  á  solas  tu  h  ito  pascer? 

Justino.    ^Y  quién  que  hoy  le  ose  ningún  mal  hacer? 
¿\  no  avis  vosotros  acá  nada  visto?  * 
sabe,  pues,  aue  es  fiesta  del  cuerpo  de  Christo 
de  quien  todo  el  bien  nos  suele  nacer... 

Hay,  como  en  el  auto  del  texto,  las  maravillas  de  los  campos  con  olores,  pájaros  con  trinos  mis 
suaves,  etc.  Hay  también  la  adoración  de  la  Hostia  con  oración  poética  y  una  especie  de  credo 
muy  semejante  al  de  la  Farsa  sacramental  de  que  hablamos  arriba.  Son  gS  coplas  de  arte  mayor 
y  un  villancico.  Lleva  dedicatoria  en  latín,  fechada  en  las  nonas  Octobris,  i52i. 

2  El  tomo  es  en  cuarto,  sin  principios,  impreso  todo  él  en  caracteres  góticos  y  comprensivo 
de  las  obras  siguientes:  Un  tratado  sobre  la  confesión;  la  Scala  Caeli  de  San  Juan  Clímaco;  una 
vida  dt  San  Amaro,  en  12  hojas,  que  al  fín  dice:  «Fue  ympressa  la  presente  (  vida  del  bienaven- 
turado sant  Ama  |  ro  en  la  ymperial  ciudad  de  Toledo  |  por  Juan  de  villaquirán.  Año  de  |  nues- 
tro señor  jesu  xpo  de  mil  z  \  quinientos  y  veynlc  años».  Sigue  otro  tratado  de  religión  en  8  ho- 
jas; la  Epístola  de  San  Bernardo  á  un  pariente  suyo,  en  cuatro  hojas,  y  al  fín  lleva  el  nombre 
del  traductor  Diego  Gumiel;  después  una  vida  de  Barlaam  y  Josafat,  en  8  hojas,  de  las  que  falta 
la  primera,  y,  por  fin,  las  obras  que  reseñamos  arriba. 


2^4  kEVIStA  DE   ARCHIVOS 

de  que  tratamos  y  al  que,  por  desgracia,  le  falta  el  principio,  aunque  solo 
el  título  y  los  primeros  versos  y  termina  con  estas  palabras:  (.(Finís, /Scri- 
bimus  indocti  dotique  pasim.  Yanguas»,  y  luego:  ((Demanda  que  hi^o  ¡  vn 
galán  á  Yanguas  accerca  de  la  di  I  visión  de  la  cosmografian). 

Comienza  la  obra  con  las  exclamaciones  de  asombro  que  al  pastor 
Hieronimo  le  arrancan  las  extrañas  señales  y  cambios  que  observa  en  la 
•naturaleza  y  en  todo  lo  que  le  rodea,  y  dice: 

Llamar  quiero  á  Ambrosio  si  aura  deslindado 

algún  quillotrijo  de  aquestas  señales, 

por  ser  ellas  tantas  tan  nuevas  y  tales 

que  nunca  se  han  visto  jamás  en  tal  grado. 

^Ambrosio?  ¿carillo? 
A.  Acá  so  aballado, 

i  .  J.     Abrázame,  hermano. 

A.  Par  Dios,  que  me  praz. 

J.     Salúdete  Dios  con  fe,  pan  y  paz. 

A.    Y  á  tí  todo  aquesto  te  venga  dobrado. 

J.     ¿Adonde  las  dejas? 

A.  Por  esos  oteros, 

Hieronimo,  quedan,  par  Dios,  retozando; 

que  nunca  en  mi  hato  después  que  en  ¿1  ando 

tan  hartos  he  visto  jamás  mis  carneros, 

ovejas  y  cabras  y  manso  y  corderos, 

ni  pacen,  ni  balan,  ni  curan  de  siesta, 

que  todos  los  hatos  están  praccnteros. 

Jerónimo  le  asegura  que  lo  mismo  ha  advertido  él  y  al  momento  llega 
•otro  zagal  diciéndoles  que  viene  pasmado  de  lo  que  ha  visto,  y  lo  refiere 
.  con  las  palabras  de  Virgilio,  autoridad  que  al  margen  saca  el  autor,  de 
que  podrán  pastar  juntos  corderos  y  lobos,  los  bueyes  andar  entre  tigres  y 
leones,  los  galgos  y  las  liebres,  las  aves  menudas  y  los  gavilanes  y  las  per- 
dices y  garzas  con  los  halcones.  Pero  no  los  puede  sacar  de  su  incertidum- 
bre  sóbrelo  que  tal  cosa  significa.  Esperan  que  lo  haga  otro  zagal  más 
instruido,  llamado  Gregorio,  que  se  presenta  vestido  de  fiesta.  Viene  con 
el  mismo  asombro  y  contento;  pero  las  señales  que  éste  vio  fueron  cambios 
en  los  signos  del  Zodiaco  y  en  los  Astillejos,  en  los  Triones  y  en  las  Ca- 
tretas.  Vio  danzar  á  Diana  (la  luna)  en  la  esfera  primera,  á  Mercurio  en  la 
segunda,  á  Venus  en  la  tercera,  á  Apolo  en  la  cuarta,  á  Mares  en  la  quinta 

Y  Jove  en  la  sexta,  sus  haldas  en  cinta; 
Saturno  bailaba  en  la  séptima  esfera. 

Por  fin  aparece  un  ángel,  que  ve  primero  Jerónimo,  añadiendo! 

KI  mismo  que  ogaño  nos  vino  al  ganado, 

con  lo  que  debe  aludir  á  uno  de  los  dos  autos  del  Nacimiento  que  también 
compuso  Yanguas,  como  veremos. 


BIBLIOTECAS  Y   MUSEOS  255 

El  ángel  les  habla  y  recomienda  que  no  se  turben,  y  Hostin  (Agustín), 
en  nombre  de  todos,  le  pide  les  declare  el  significado  de  aquellas  señales, 
á  lo  que  responde  el  ángel: 

Pastor,  lo  que  pides  decir  soy  contento, 
pues  tú  fo  procuras  con  tanta  efícacia. 
Aquesta  se  llama  la  Fiesta  de  gracia, 
do  el  cuerpo  de  Cristo  se  aa  en  sacramento. 
Tiene  esta  fiesta  principio  y  cimiento 
por  via  saludable,  divina  y  amena 
después  que  Dios  quiso  el  día  de  la  Cena 
darse  allí  mismo  al  santo  Convento. 

Entonces  ya  no  les  choca  á  los  pastores  que  la  naturaleza  hiciese  tales 
muestras.  Gregorio  le  pregunta  en  qué  manjar  pudo  Dios  darse  á  sí  mis- 
mo, y  el  ángel  le  explica  éste  y  otros  misterios  de  la  Eucaristía  en  un  diá- 
logo algo  pesado.  El  Bachiller,  según  costumbre  en  otras  obras,  intercala 
multitud  de  textos  de  la  Sagrada  escritura;  formula  por  boca  de  los  pasto- 
res una  especie  de  credo,  pues  empieza  algunas  coplas  y  aun  versos:  «Yo 
creo  que  tú  eres»  el  que  hizo  tal  ó  cual  cosa,  siempre  recordando  pasajes 
del  Antiguo  y  del  Nuevo  testamento. 

Viene  en  seguida  la  adoración.  Jerónimo  entona  el  Te  Deum  en  caste- 
llano; Ambrosio  un  Sancto,  sancto;  Gregorio  el  Cosli  enarrant,  así: 

El  cielo  y  la  tierra  muy  llenos  están 
de  la  majestad,  señor,  de  tu  gloria 
el  coro  apostólico  digno  de  historia 
con  mas  tus  profetas  mil  gracias  te  dan. 
Igreja  le  adora  so  forma  de  pan 
á  Tí  y  á  tu  Hijo  con  el  Paracleto; 
tú  entraste  en  el  vientre  púdico  y  perfeto 
para  liberarnos  del  fiero  Satán. 

Jerónimo  dice  también: 

Dichosa  la  madre,  señor,  que  te  dio 

las  tetas  beatas  con  pobre  endeliño;  .7 

dichosas  crepundias  en  que  cuando  niño 

tu  cuerpo  sagrado,  señor,  se  envolvió. 

Dichoso  el  buen  viejo  que  á  tí  te  sirvió 

en  el  portalejo,  mi  Dios,  á  do  estabas 

do  tanta  pobreza  desnudo  pasabas,  * 

titando  de  frío  por  mí  que  aquí  estó^ 

Después  de  estos  loores,  Ambrosio  pregunta  al  ángel  cómo  es  la  Jeru- 
salem  celeste  que  esperamos.  El  ángel  le  responde  con  un  texto  del  Apo- 
calipsis: 

Es  toda,  pastores,  bruñida  y  cuadrada, 
por  mino  divina  reglada  y  medida, 

de  muros  dorados  muy  altos  ceñida,  ,^ 

de  las  doce  perlas  que  sigo  esmaltada:  '  '  * 

Jaspe,  Zafiro,  Beril,  Esmarado,  .  '   .>v'*^ 

Sardónica  y  Sardio,  Jacinto,  Crisol, 
'     "  Calcedo,  Ametisto,  Cianeo,  Topazol 

la  cual  á  San t  Juan  le  fue  revelada.  %   *   .        .  a 


256  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

Y  respecto  de  los  premios  no  tienen  comparación  con  nada  de  lo  de 
aquí.  Cansados  de  preguntar  los  pastores,  determinan  volverse  á  sus  ca- 
banas; pero  antes  acuerdan  cantar  ante  el  Señor:  Agostín  los  tenores^ 
Jerónimo  y  Gregorio  la  cuentra  más  alta  (los  contraltos),  Ambrosio  lo 
baxo;  y  como  les  falta  el  tripe,  se  ofrece  el  Ángel,  diciéndole 

Agustín.       ¿Y  tú  cantarás  chillidos  mayores 

aquí  entre  nosotros? 
Ángel.  Yo  sí  cantaré. 

Jerónimo.     ^Y  di,  bailarás? 
Ángel.  También  bailaré. 

Ambrosio.    Suplan  discretos  las  faltas  y  errores. 

Cantan  efectivamente  el  villancete 

Pan  sagrado,  Dios  entero 

uno  y  trino 
eternal  verbo  divino 
conserva  el  hato  y  apero. 

Tantum  ergo  sacramentum,  etc. 

con  Otras  coplillas  en  el  mismo  consonante.  Son  64  coplas  de  arte  mayor, 
pero  faltan  unas  dos  ó  tres  al  principio. 

Como  acaba  de  verse,  la  obra  es  un  auto  sacramental  en  el  verdadero 
sentido^  pues  tiene  por  asunto  el  propio  misterio  eucarístico,  como  los  que 
después  se  compusieron  por  Timoneda,  Lope,  Valdivielso,  Calderón  y 
demás  grandes  poetas. 

Por  el  nombre  del  autor  y  la  impresión,  no  puede  dudarse  que  esta 
obra  es  la  misma  que  en  el  Registrum  ó  catálogo  de  su  biblioteca  (hoy  la 
Colombina)  anotó  D.  Fernando  Colón  en  esta  forma:  «12.229.  Ferdinandi 
López  de  Yanguas:  Farsa  sacramental ,  en  copiase,  obra  que  desde  hoy 
no  puede  considerarse  perdida.  Aunque  esta  impresión  que  hemos  descrito 
e^,  sin  duda  alguna,  de  i520  y  de  Burgos,  tal  vez  la  obra  habrá  sido  com- 
puesta y  representada  uno,  dos  ó  más  años  antes.  Y  esto  nos  lleva  á  dis- 
currir sobre  la  época  y  la  persona  del  autor,  que  es  uno  de  los  primitivos 
y  menos  conocidos  fundadores  de  nuestra  escena  nacional. 

II 
Hernán  López  de  Yanguas. 

"La  biografía  de  este  escritor  tiene  que  deducirse  de  sus  propias  obras, 
pu2S,  exceptuando  la  ligera  aunque  honrosa  mención  que  el  célebre  Juan 
de  Valdés  le  dedica  en  su  Diálogo  de  la  lengua  ',  ningún  otro  escritor, 

I    «Pacheco.  Y  de  Yanguas,  ¿qué  os  parece? — Valdés.  Que  muestra  bien  ser  latino.— Pacheco. 
E»o  basta;  ya  of)  entiendo.»  Este  era  á  los  pjos  de  Juan  de  Valdés  el  mayor  elogio. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS      ,  257 

que  sepamos  ^  parece  haberle  conocido.  Desgraciadamente,  aunque  po- 
seamos los  títulos,  no  se  han  hallado  la  mayor  parte  de  los  dramas  de  este 
poeta  que  empieza  4  escribir  en  i5oo  y  lo  hacía  aún  en  i53o,  y  que  pro- 
bablemente nos  darían  noticias  que  completasen  las  que  hoy  podemos 
ofrecer. 

Hernán  López  nació,  según  todos  los  indicios,  en  la  villa  de  Yanguas, 
provincia  de  Soria,  hacia  1470  ó  algo  después.  La  villa  de  Yanguas  for- 
maba entonces  parte  del  señorío  de  los  Cameros,  que  poseían  los  condes 
de  Aguilar,  protectores,  como  veremos,  de  Hernán  López.  Hizo  estudios 
literarios,  pues  él  mismo  nos  dice  que  era  bachiller.  Por  el  carácter  de 
sus  obras,  especialmente  las  no  dramáticas,  dedúcese  que  se  dedicó  á  la 
e.iseñanza  de  la  juventud;  tal  vez  después  de  recibir  las  órdenes  sacer- 
dotales. 

De  las  catorce  obras  diversas  cuyos  títulos  han  llegado  á  nosotros, 
compuestas  por  Hernán  López  é  impresas  con  su  nombre,  nos  son  desco- 
nocidas seis  de  las  más  importantes  2.  Las  demás  se  subdividen  en  dramá- 
ticas y  en  otras  que  no  lo  son:  las  estudiaremos  separadamente. 

(< Égloga  nueuamente  trotada  por  Hernando  de  Yaguas  en  loor  de  la 
natiuidad  de  nuestro  Señor.  Kn  la  qual  se  introducen  quatro  pastores. 
Cuyos  nombres  son.  mingo  sabido.  CjíI  pata.  Benitillo.  Pero  páza.  Los 
quales  informados  de  los  angeles  como  christo  era  ya  nacido  vienen  le 
adorar  y  ofrecen  sus  dones  y  nuestra  señora  da  las  gracias  y  llega  migo 
sabido  tañendo  una  gaita  y  dice».  Hemos  copiado  el  encabezado  de  la 

1  D.  Nicolás  Antonio  (liib.  .Vor,  p.  370)  le  consagra  estas  brevísimas  frases:  «Ferdinandus 
López  de  Vangi-as,  scripsit:  Triunfos  de  la  locura,  1542,  in  4.— Cioquenta  Preguntas,  Valen- 
tiae,  1 55o.» 

2  Son  las  siguientes,  según  las  papeletas  del  fundador  de  la  Biblioteca  C.olombina,  transmi- 
tidas á  nosotros  por  el  bibliógrafo  D.  Bartolo. né  José  (lallardo  y  que  de  letra  de  D.  José  Sancho 
Ravón  existen  en  la  bibliolec.i  del  Sr.  Menénde/  v  Pclavo: 

I.— FERniNANDi  LoPK/.  Vancíias.  Jomada  de  tres  peregrinos,  en  coplas.  i5(X). 
2. — 12.583.  Ferdi.n'a.ndi  Lope/  dk  Ya.nííi.'as.  Farsa  de  genealogía.  K  npieza: 

Yanguas  es  el  autor  mió; 

quiere  que  todos  me  (lean?) 
3. — 12.260.  Hernán  López,  Farsa  de  Satividad.  Kmp. 

Ksposa  de  Dios  y  mia, 

electa  para  ser  madre. 
4,-12.252,  pERDiNANni  LoPFZ  DE  Y.vNíiuAS.  Drama.  Kmp. 

Mas  h:i  que  guardo  rebaños 

por  todos 

5.— 15.138.  Fkrdixandi  López  de  Yanguas.  Farsa  turquesca.  Emp. 

Los  que  estáis  en  el  alarde 
Dios  os  ¿luarde, 
6,-14.500.  Hernán  López  Yan<íi"as.  Diálogo  del  moxquito  en  coplas.  Va  (Valencia)  i520.  Emp. 

Porque  sé  que  deseáis, 

venerable  señor  ti  o. 


258  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

obra  »  porque  da  idea  de  su  contenido,  tan  sencillo  como  en  las  de  Encina 
y  Lucas  Fernández;  y  muy  semejante  será  la  otra  farsa  de  Navidad  que, 
con  el  número  3,  queda  registrada  en  la  nota  de  la  página  anterior.  Deben 
de  ser  de  la  primera  época  de  Yanguas:  sabemos  que  la  Farsa  sacrameri' 
tal,  ya  estudiada,  la  compuso  después. 

Empieza,  pues,  esta  égloga  de  Navidad  diciendo: 

MINGO  SABIDO 
Las  gaitas,  guitarras,  rabes  repiquemos 
y  las  churumbelas  muy  huerte  tangamos, 
cordojos,  renzillas  de  nos  despidamos 
y  brincos,  corcobos  y  saltos  echemos. 
Los  hatos  y  migas  y  burras  dexemos 
quitemos  las  tristes  capillas  de  nos, 
que  nuevas  hay,  nuevas  ques  nacido  Dios:— 
¿Gil  Pata?  ¿Gil  Pata?,  ven,  ven  y  bailemos. 

Entra,  en  efecto,  el  pastor  tañendo  una  guitarra  y  sucesivamente  van 
llegando  Benito  que  toca  un  arrabe  y  Pero  Panza  que  suena  un  tamborín, 
recitando  cada  cual  su  octava  alusiva  al  fausto  suceso.  Conversan  entre 
sí,  intercalando  pasajes  de  los  Evangelios  y  del  Antiguo  Testamento,  que 
el  autor  señala  al  margen,  relativos  á  profecías  y  nacimiento'  del  Salva- 
dor. También  desahogan  su  odio  contra  el  diablo,  á  quien  llaman  Plutón. 
Es  cosa  algo  cansada  poner  en  verso  tantos  textos  bíblicos.  Proponen  al- 
gunos de  los  zagales  ciertas  dudas  sobre  el  Niño  recién  nacido,  y  Mingo, 
como  más  ilustrado,  se  las  resuelve  á  la  vez  que  Panza  les  refiere  toda  la 
generación  de  Jesucristo,  sin  omitir  cosa  alguna.  Convienen,  al  fin,  en  ir 
á  visitarle  y  llevarle  algunas  cosillas,  como  manteca  para  que  la  Virgen 
madre  le  haga  unas  migas.  Sigue  luego  la  genealogía  de  Nuestra  Señora, 
de  quien  hablan  poéticamente,  diciendo  Gil  Pata: 

Es  flor  de  hermosura,  de  santas  primor 
de  vírgenes  fuente,  de  gracias  dechad.0, 
estrella  del  Norte,  gran  huerto  cerrado, 
paloma  sin  hiél,  de  todas  mayor. 
Es  prima  de  todas,  de  todas  es  flor, 
de  quien  Salomón  escribe  sonetos, 
sus  hechos  y  dichos  en  todo  perfetos 
remedio  y  jarabe  de  nuestro  dolor. 

Y  por  el  mismo  estilo  siguen  parafraseando  pasajes  del  Cantar  de  los 
cancares,  aplicados  á  la  Virgen  María. 

I    Es  la  misma  que  D.  Fernando  Colón  anotó  así:  «15.141  Ferdinandi  de  Yanguas.  Égloga  en 

loor  de  la  natividad,  en  coplas.  Emp. 

Las  gaitas,  guitarras,  rabes  repiquemos 
é  las  churumbelas » 

Pero  esta  edición  seguramente  sería  anterior  á  la  que  se  conserva  en  la  Bib.  Imp.  de  Viena. 
cuya  copia  hemos  utilizado,  y  que,  aunque  de  letra  gótica,  es  impresión  de  mediados  del  si- 
glo XVI.  Está  en  cuarto,  en  ocho  hojas,  sin  lugar  ni  año.  En  la  Bib.  Nac.  hay  otra  copia  proce- 
dente de  la  Bib.  de  D.  Pascual  de  Gayangos. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  2^9 

Llegan  al  portal  y  ofrecen  sus  rústicos  dones;  les  da  gracias  la  Virgen 
y  se  disponen  á  tañer,  cantar  y  bailar.  Tiene  en  todo  esta  obra  sesenta 
octavas  y  un  largo  villancico  al  final. 

Puede  decirse  que  hasta  ahora  sólo  era  conocido  Hernán  López  por  su 
Farsa  del  mundo  y  moral,  de  la  que  existen  ediciones  de  ¡524,  i528,  y 
1 55 1  ',  estudiada  por  algunos  críticos,  como  Schaeffer,  que  halla  la  alego- 
ría bien  desenvuelta  y  hasta  acertada  la  indumentaria  de  los  personajes  2. 

Es  para  nosotros  importante  esta  pieza  por  las  dos  noticias  que  contie- 
ne relativas  ambas  á  la  persona  del  autor.  Hállase  la  primera  en  el  título 
mismo  de  la  obra,  como  hemos  de  estudiar  en  lugar  más  propio,  y  la  se- 
gunda en  la  dedicatoria  «á  la  muy  illustre  y  ansí  magnífica  señora:  la  se- 
ñora doña  Juana  de  Zúñiga,  condesa  de  Aguilar».  Al  empezar  la  Farsa  se 
expresa  en  estos  términos:  «El  auctor  á  quien  dirije  la  obra: 

Illustre  señora,  caudal  rio  sin  vados, 
en  quien  la  belleza  del  mundo  se  encierra, 
cuando  fortuna  me  tuvo  en  su  tierra 
solían,  por  servilla,  velar  mis  cuidados; 
mas  desque  quisieron  sacarme  mis  hados 
á  tierras  extrañas  cesó  mi  exercicio; 
pero  aunque  sea  tarde,  no  es  tarde  el  servicio: 
resciba  estos  metros  assi  dedicados.» 

¿Y  quién  era  esta  señora?  Doña  Juana  de  Zúñiga  y  Guzmán  era  her- 
mana de  D.  Alvaro  de  Zúñiga,  segundo  duque  de  Béjar,  como  hijos  de  don 
Pedro  de  Zúñiga,  conde  de  Bañares,  que  murió  sin  heredar  á  su  padre  el 
famoso  D.  Alvaro,  duque  de  Arévalo  y  Plasencia,  y  de  D.*  Teresa  de  Guz- 
mán, hija  del  primer  duque  de  Medinasidonia. 

Casó  dicha  señora  en  1491  con  D.  Carlos  de  Arellano,  segundo  conde 
de  Aguilar,  señor  de  los  Cameros,  Nalda,  Yanguas,  Cervera  y  otros  mu- 
chos lugares. 

La  familia  de  los  Arellanos,  de  origen  navarro;  no  obstante  su  ilustre 
abolengo,  hallábase  en  el  siglo  xiv  algo  abatida  cuando  á  Enrique  II  le 

1  Farsa  del  mundo  y  /  moral  del  actor  d'la  /  Real  q  esfernanlo/pe^  de  yaguas:  la  ql /va 
dirigida  ala  yllus  ¡tre  y  ansí  magnifica  ¡señora  la  señora  do  /  ña  Juana  d'guniga  /  codessa 
de  Aguilar.  I  yanguas.  1 1524.  4.®  s.  1.,  16  hojas,  de  letra  gótica.  Bib.  Nac:  ejemplar  de  la  biblio- 
teca de  Salva. 

Farsa  del  mundo  ¡y  moral  del  auctor  de  la  Real:  que  /es  Ferna  lope^  de  yanguas.  La  /  qual 
declara  como  el  mudo  con  /sus  cautelas  engaña  á  cada  uno  ¡  de  nosotros.  Y  en  fin  relata  la  / 
assumpcion  de  nra.  señora.  /  añO'i328.  4.**  S.  1.  1.  g.  16  h.  (Bib.  Gayangos). 

Farsa  del  mundo...  (como  la  de  1524)  M.  D.  L.  I.  (i55i).  S.  1.  4."  1.  g.  16  h.  (Bib.  Imp.  de  Munich). 

El  Sr.  D.  León  Rouanet  ha  reimpreso  esta  edición  de  Munich  en  la  Colección  de  autos,  farsas 
y  coloquios  del  siglo  xvi  (el  códice  de  autos  viejos  de  la  Bib.  Nac.  de  Madrid),  tomo  4.*,  p.  398. 

2  «El  Mundo  se  ha  de  vestir  como  rey;  el  .\pctito  como  pastor;  el  Hermitiño  como  lo  es;  la 
Fe  como  dama  y  un  ramo  verde  en  la  mano.»  (Encabezado  de  la  obra.) 


200  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

plugo  levantarla  al  nivel  de  las  mayorías  del  reino  en  premio  de  la  fideli- 
dad de  uno  de  sus  individuos,  llamado  D.  Juan  Ramírez  de  Arellano. 
Concedióle  el  señorío  de  los  Cameros,  uno  de  los  más  ricos  de  España, 
patrimonio  en  otro  tiempo  de  una  rama  de  los  Háros,  y  luego  D.  Juan  I, 
la  villa  de  Aguilar  de  Inestrillas,  hoy  del  Río  Alhama,  en  la  provincia  de 
Logroño,  con  su  tierra  en  que  iba  comprendida  la  villa  de  Cervera.  Agui- 
lar tenía  entonces  «una  gran  fortaleza»,  según  un  escritor  de  aquellos  días 
y  ella  misma  estaba  amurallada.  Allí  residieron  mucho  los  condes  de 
Aguilar. 

Vivieron  en  tiempo  de  los  Reyes  Católicos,  á  quienes  D.  Carlos  sirvió 
como  general  en  la. guerra  de  Navarra,  y  procrearon  seis  hijos  y  siete  hi- 
jas. De  los  varones  dos  fueron  ya  capitanes  en  la  guerra  de  las  Comunida- 
des; el  mayor,  D.  Alonso,  mandaba  en  la  batalla  de  Villalar  800  infantes 
y  200  caballos,  á  las  órdenes  del  conde  de  Haro.  De  las  hijas,  una  llamada 
también  D.*  Juana  de  Zúñiga,  fué  mujer  de  Hernán  Cortés  y  madre  del 
único  heredero  legítimo  del  gran  conquistador  de  Méjico. 

El  conde  D.  Carlos  había  muerto  en  Marzo  de  i5i4,  y  su  mujer  doña 
Juana  de  Zúñiga  otorgó  su  testamento  en  21  de  Octubre  de  i3i9,  y  por  en- 
tonces debió  de  haber  fallecido.  La  obra  de  Yanguas,  aunque  impresa, 
como  hemos  visto,  en  1524,  fué  compuesta  con  anterioridad,  aunque  no 
mucha,  pues  á  juzgar  por  los  últimos  versos,  había  fallecido  ya  el  Rey  Ca- 
tólico (i5i6). 

Por  los  versos  transcritos  se  ve  que  Yanguas  estuvo  al  servicio  de  los 
condes  mucho  tiempo  antes  y  en  su  propia  tierra;  de  seguro  en  Aguilar, 
donde  se  retiró  la  condesa  para  estar  más  cerca  de  su  esposo  cuando  gue- 
rreaba en  Navarra,  y  donde  Yanguas  habría  sido  probablemente  precep- 
tor de  sus  hijos  K 

Una  de  las  últimas  obras  de  Hernán  López  fué  la  Farsa  sobre  la  con- 
cordia del  Emperador  con  el  Rey  de  Francia  2.  Como  esta  pieza  es  tam- 

1  En  e\  índice  expurgatorio,  \m^TQ?íO  Qn  Valladolid  en  i559,  se  rcLÍsira  una  obra  dramática 
impresa  con  este  título:  Acaescimiento  ó  Comedia  llamada  Ürphea,  dirigida  al  muy  ilustre  y 
asi  magnijico  Sr.  D.  Pedro  de  Arellano,  conde  de  Aguilar.  La  forma  de  hacer  la  dedicatoria  csi 
como  se  ve,  la  empleada  por  Yanguas  en  otras  dedicatorias  y  la  persona  (que  probablemente  será 
otro  D.  Pedro,  4.°  conde  de  Ajiuilar,  hijo  segundo  del  D.  1  edro  tallecido  en  i5i4),  está  también 
relacionada  con  nuestro  poeta.  ¿Será  obra  suya  la  desconocida  Comedia  (h'fea? 

2  Farsa  nueuamente  compuesta  por  Hernán  lopes  de  ¡  Yanguas:  sobre  la  felice  nueua  de  la 
concordia  y  pa^z  I  concierto  de  nuestro  felicissimo  Emperador  I  semper  augusto:  y  del  xpia- 
nissi  I  mo  ^Rey  d'Fracia.  /  Farsa  llena  de  alegrias  /  por  la  pa^  de  nros.  dias  /  Yanguas. 

(Á  la  vuelta):  «Farsa...  (repite  el  titulo  y  sigue):  En  la  qual  se  introducen  ocho  personas:  un 
Correo,  el  Tiempo,  el  Mundo,  la  Paz,  la  Justicia,  la  Guerra,  Descanso  y  Placer.  Dirigida  al  illus- 
tre  y  muy  magnifíco  señor:  el  señor  don  Francisco  de  la  Cueva:  mayorazgo  y  primogénito  del 


BIBLIOTECAS  Y    MUSflOS  ¿Úi 

bien  casi  desconocida  hasta  el  presente,  daremos  idea  de  su  contenido,  am« 
pilando  el  encabezado  que  va  en  la  nota. 
Empieza  el  Tiempo  con  estos  versos: 

¿Qué  bozina  c%  la  que  sícntoP 
^quién  la  toca  tan  aprisa? 
^si  tañen,  por  dicha,  á  misa 
ó  si  zurre  cuaique  viento?* 
Yo  no  veo 

por  todo  aqueste  rodeo 
ningún  zagal  que  la  taña: 
juraré  que  viene  a  Hspaña 
por  aquí  cualquier  correo. 

Viene,  en  efecto,  uno  de  parte  del  Emperador,  que  se  halla  en  Genova, 
y  le  dice  al  Tiempo  de  secreto  que  ya  están  concertados  los  dos  monarcas 
Alégrase  el  Tiempo  y  canta  con  voz  cascada  y  tos  y  baila  formulando  á  la 
vez  su  deseo  y  esperanza  de  que  se  recobre  el  sepulcro  de  Jerusalén,  que 
era  una  aspiración  general  en  aquella  época.  Aparece  el  Mundo  y  se  burla 
de  la  excesiva  alegría  del  Tiempo,  hallándose  tan  viejo;  pero  luego  con- 
versan amigablemente  sobre  los  sucesos  del  día.  Aludiendo  al  Emperador, 
dice  el  Tiempo  al  Mundo: 

Ya  tú,  hermano, 
sabrás  como  este  verano, 
fíesta  de  la  Magdalena, 
embarcó  en  hora  buena 
á  ver  el  mundo  italiano,  i 

El  Mundo  le  responde  que  ya  lo  sabe  y  que  se  halló  en  la  flota  que  salió 
de  Barcelona  y  no  lejos  del  Monarca.  Refieren  otras  circunstancias  del 
viaje  y  volviendo  á  la  concordia,  añade  el  Tiempo: 

Porque  es  «ama 
que  el  rey  toma  á  su  madama 
rein  i  de  valor  sin  fin 
y  casa  con  su  delfín 
á  la  hija  de  esta  dama 

ilLustrissimo  señor  el  señor  don  Beltrán  de  la  Cueva,  duque  de  Alburquerque.  Las  personas  en- 
traron desta  manera  Kl  correo  como  correo  t  .ñendo  su  corneta;*  el  cual  enfa  en  tres  partes  de 
la  obra;  cada  vez  muy  de  prisa;  el  Tiempo  y  el  Mundo  como  viejos  y  en  hábitos  de  pastores, 
salTO  que  el  Tiempo  llevará  un  instrumento  para  tañer  cual  él  quiera.  La  Paz  entrará  muy  bien 
ataviada,  como  gentil  dama  y  la  Justicia  también;  salvo  que  U  Paz  llevará  un  ramo  verde  de 
oliva  en  la  mano,  ó  de  laurel;  y  la  Justicia  una  vara.  La  Guerra  entrará  en  hábito  de  romera,  coa 
sus  veneras  y  su  bordón  en  la  mano.  Descanso  y  Placer  entraran  como  pastores  mancebos  muy 
regocijados.  El  argumento  y  suma  deua  obra  no  es  más  de  dar  descanso  á  los  lectores  y  audito- 
res, diciendo  el  bien  que  de  la  paz  al  mundo  viene  y  los  daño^  que  de  la  guerra  se  siguen.  Fué 
tomada  la  materia  del  Salmista  de  unas  palabras  que  dicen:  Justitia  et  pax  osculate  sunt  y  de 
UQ  verso  de  Virgilio  que  dice:  Jam  redit  et  virgn  redeunt  saturnia  regna.  Y  porque  todo  raya 
declarado  los  nombres  de  las  personas  se  entenderán  por  estas  letras  (pone  las  siglas).  Va  divi- 
dida en  cinco  actos  como  en  ella  paresCw*.  Entra  cada  copla  con  el  pie  quebrado.»  (Bib.  Nac.) 

1    Efectivamente  embarcó  Carlos  V  en  Barcelona  para  Genova  en  22  de  Julio  de  1629,  en  una 
Vmada  de  60  buques  con  8.000  soldados  españoles. 


262'  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

MUNDO 
Grandes  bienes 
DOS  vienen  de  los  rehenes 

TIEMPO 

A  mí  pens.illo  me  espanta 
también  casan  nuestra  infanta 
con  el  gran  Duque  de  Orlienes. 

En  el  acto  segundo  se  presentan  la  Justicia  y  la  Pa¡(  con  el  Correo  que 
pasa  tañendo,  como  antes,  su  trompeta.  Interrógale  la  Pa^^  acerca  el  punto 
de  donde  viene;  le  dice  que  de  Italia  y  le  entrega  una  carta.  Repítese  el 
lance  cqn  la  Justicia  y  entonces  se  oyen  los  lamentos  de  la  Guerra  por  su 
falta  de  empleo.  En  el  acto  tercero  la  Justicia  tiene  presa  á  la  Guerra  que 
trata  de  exculparse  de  sus  horrores  diciendo  que  también  produce  algunos 
bienes  y  que  por  ella  se  han  hecho  famosos  varios  personajes  que  cita  (ju- 
díos y  romanos)  entre  ellos  los  españoles  Juan  de  Urbina,  Hernando  de 
Alarcón  y  Antonio  de  Leiva.  La  Justicia  le  echa  en  cara  el  saco  de  Roma 
enumerando  los  excesos  cometidos  en  él  y  unida  á  la  Paí{  tratan  de  casti- 
garla aunque  ella  invoca  el  auxilio  del  Mundo  y  del  Tiempo.  En  el  acto 
cuarto  la  pobre  Guerra,  en  vez  de  socorro,  recibe  nuevos  ultrajes  de  am- 
bos, tanto  que  exclama: 

Estos  deben  ser  los  viejos 
que  acusaron  á  Susana. 

Y  dispuesta  á  no  morderse  la  lengua  satiriza  á  la  Justicia  que  dice  se 
dobla  por  un  par  de  perdices.  Al  fin  la  sueltan  y  emprende  su  marcha,  no 
sin  tropezar  antes  con  el  Descanso  y  el  Placer,  que  también  la  maltratan 
al  oirle  decir  que  va  vestida  de  romera  porque  hacía  poco  que  estuviera  en 
Roma.  En  el  acto  quinto  se  juntan  todos;  prométensc  grandes  beneficios 
con  la  paz,  incluso  que  «será  siempre  verano»;  que 

nadie  querrá  las  monedas; 

las  espadas  serán  carcomidas  de  orín;  las  demás  armas  se  tornarán  en 
hoces  y  los  otros  lugares  d^  los  clásicos,  sobre  que  el  milano  andará  con 
las  palomas,  el  gallo  con  la  raposa,  etc.  y,  por  fin,  se  determinan  á  bailar. 
Le  mandan  al  Mundo  que  les  taña,  no  la  morisca,  sino  el  «villano  de  an- 
taño». Dan  vivas  al  Emperador  y  al  «príncipe  Filipe»,  á  la  Emperatriz  y 
á  la  Infanta  «con  lo  que  está  por  nacer». 

Termina  con  un  villancico  y  al  final  va  la  dedicatoria  de  la  obra. 
Confiesa  recibir  alimento  y  otras  mercedes  del  Mecenas  y  concluye  que  él 
protejerá  su  farsa 

que  ninguno  ose  mordella. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEX)S  263 

Tal  es  la  obra  que  ya  en  su  edad  madura  compuso  Yanguasi  La  paz  á 
que  alude  es  la  de  Cambray,  celebrada  en  5  de  Agosto  de  1629,  por  Luisa 
de  Saboya,  madre  de  Francisco  I  y  D.*  Margarita  de  Austria,  tía  de  Car- 
los V  K  Va,  como  se  ha  visto,  dedicada  la  farsa  á  D.  Francisco  de  la  Cueva, 
primogénito  de  D.  Beltrán,  tercer  duque  de  Alburquerque.  D.  Francisco, 
que  debía  de  ser  entonces  muy  mozo,  no  heredó  á  su  padre  hasta  iSSg;  fué 
cuarto  duque;  se  había  casado  dos  veces,  una  en  1549,  pero  no  dejó  suce- 
sión masculina. 

Entre  las  obras  no  dramáticas  de  Yanguas,  debe  mentarse  en  primer 
término  una  composición  lírica,  titulada  El  «Xunc  dimittisi)  trovado,  es- 
pecie de  diálogo  entre  un  galán  y  una  dama  en  coplas  que  terminan  siem- 
pre con  algunas  palabras  del  texto  sagrado  hasta  que  lo  repite  todo,  en  esta 
forma 

¿A  quién  mirarán,  señora, 
mis  ojos,  pues  tú  te  vas? 
¿(Jue  haré  yo  desde  agora, 
pues  mi  mal  siempre  empeora 
con  la  pena  que  me  dasP 
Hazme  saber,  si  querrás, 
señora,  de  tu  ventura; 
ya  que  en  tan  grave  tristura 
como  en  mi  gesto  verás. 
Sunc  dimitís. 

Son  en  todo  diecisiete  coplas  y,  no  obstante  su  extravagancia,  fueron 
muy  leidas  á  principios  del  siglo  xvi,  á  juzgar  por  las  veces  que  se  han  im- 
preso; una  de  ellas  en  Burgos,  hacia  i32o,  al  fin  de  la  célebre  Égloga  de 
Plácida  y  Vitoriano  de  Juan  del  Fncina.  Quizá  fuese  Yanguas  el  editor 
de  esta  obra  publicada  algún  tiempo  antes  en  Roma,  pues  ya  sabemos  que 
en  dicho  año  imprimió  en  Burgos  su  propia  Farsa  sacratnentaL 

En  Valencia,  dio  á  luz,  quizá  por  vez  primera  en  i52i,  otra  obra  entre 
docente  y  satírica  titulada  Triunfos  de  locura  2,  imitación  de  la  Stulti- 

1  No  puede  ser  la  paz  de  Madrid  hecha  en  i52(),  entre  otras  razones,  porque  habla  del  saqueo 
de  Roma  y  del  nacimiento  de  Felipe  II,  sucesos  ambos  ocurridos  en  1627,  ni  la  tregua  de  Aigues 
mortes  de  1538,  porque  no  c  >inctden  ninguna  de  las  circunstancias  que  expresa  la  pie^a:  la  sa- 
lida de  Barcelona  para  Genova  de  Carlos  V  un  22  de  Julio;  el  hallarse  en  dicha  laudad  italiana 
cuando  comunicó  á  España  las  nuevas  de  la  paz;  no  haber  todavía  recibido  la  corona  imperi.kl 
(lo  cual  se  verificó  en  24  de  Febrero  de  1330),  sin  embargo  de  que  iba  á  realizarse  en  breve;  ser 
reciente  el  asalto  de  Roma:  ningun.i  de  estas  circunstancias,  repetimos,  concurre  más  que  tra- 

.  tándose  de  la  Paí^  de  las  Damas. 

2  En  el  Registrum  de  1).  Fernando  (>ülón  se  anota  así  esta  obra:  «14.783.  Ferdinandi  López 
.  DE  Yanguas.  Triunfo  de  locura,  en  copias.  Va.  (Valencia)  i52i.  Emp. 

Pensando  como  es  ra/ón 
en  estos  casos  mundant)s... 

•  Dufán  poseyó  un  ejemplar  de  esta  pieza  impresa  en  pliego  suelto,  sin  1.  ni  a,  en  4.°,  de  K  gót.  á 
'  dos coiuoinas.  Don  Nicolás  Antonio  cita,  como  hemos  visto,  una  de  1642  en  4.^  y  anterior,  tal  vez 


264  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

ftra  napis,  poema  latino  de  Brandt,  aunque  Yanguas  dice  haberlo  com- 
puesto «sobre  un  dicho  latino  del  sabio  que  dice:  Stultorum  infinittís  est 
numerusf),  siendo  su  propósito  «mostrar  qué  cosa  es  locura  y  cuál  pruden- 
cia.» La  locura  va  enumerando  al  autor  las  victorias  que  ha  logrado  sobre 
los  hombres  de  todas  edades  y  condiciones;  los  enamorados,  los  holgazanes, 
los  escuderos  pobres,  los  cantores,  los  jugadores,  los  parásitos,  las  viejas, 
los  gramáticos,  los  retóricos,  los  astrólogos,  los  rústicos,  los  juristas,  los 
médicos,  los  grandes,  los  perlados,  las  monjas,  y  otras  muchas  castas  de 
gentes.  En  el  Triunfo  de  los  teólogos,  á  quienes  dispara  seis  coplas,  dice 
en  una: 

El  Evangelio  sagrado 
que  Dios  manda  declarar, 
déjaaselo  eatrevcrado, 
no  lo  saben  bien  mascar 
porque  nunca  lo  han  usado. 
Es  su  más  principal  voto 
nombrar  al  subtil  Escoto 
y  luego  á  Santo  Tomás 
y  muchos  doctores  más. 
No  hablo  yo  en  varón  doto, 
porque  lleva  otro  compás 
que  los  de  mí  banda  noto. 

El  carácter  pedagógico  de  los  estudios  y  ocupaciones  de  López  de  Yan- 
guas se  revela  mejor  en  otras  dos  obras  suyas  escritas  en  sus  últimos 
años. 

Versa  la  primera,  titulada  Problemas,  aunque  también  le  puso  otro 
titulo  en  verso  »  sobre  cosas  y  fenómenos  de  la  naturaleza,  que  el  autor 

á  ella  será  otra,  que  fué  de  Salva,  también  sin  1.  ni  a.  en  4.",  1.  gót.  y  12  hojas  con  el  título  de 
Triumphos  de  locura  |  nueuamete  compue  \  stos  por  Hernán  \  lope^  de  yan  \  guas.  Trae  una 
curiosa  viñeta  con  la  barca  en  que  van  á  los  remos  dos  jóvenes  mancebos;  en  el  medio,  de  pie, 
una  dama  con  un  espejo  en  una  mano  y  uo  peine  en  la  otra  y  en  la  popa  un  hombre  vestido  de 
loco,  con  cascibeles  en  la  caperuza,  ayuda  á  entrar  en  la  barca  á  una  mujer  también  vestida  de 
loca  y  á  la  que  siguen  otras  varias  con  igual  atavío.  Modernamente  se  ha  reproducido  tipoiito- 
gráficamente  este  poema.  La  obra  original  de  Brandt  fué  traducida  en  el  siglo  XV  al  francés  con 
el  título  de  La  grand  nef  des  fols  y  »\  inglés  con  el  de  The  Shyppe  offooles. 
I    Dentro  de  una  orla  historiada  y  debajo  de  dus  figuras  vestidas  caprichosamente  este  título 

Aqui,  lector,  peras  juntas, 
por  hernan  lope¡{  copuestas, 
cinquenta  bivas  preguntas 
con  otras  tantas  respuestas 

y  otra  obra  hecha  del  mismo  yanguas. 

(A  la  vuelta:)  «Obra  nuevamente  compuesta  por  el  bachiller  Hernan  López  'de  Yanguas,  lia- 
niada  Problemas;  que  quiere  decir  Preguntas  con  sus  respuestas.  La  qual  por  no  estar  ocioso 
compuso  á  imitación  del  .Arisiotiles  y  de  Plutarcho  y  de  .\lejandro  Aphrodiseo,  de  cuyas  entra- 
ñas manó  para  provecho,  utilidad  y  pasatiempo  de  los  lectores,  no  poca  parte  de  lo  que  en  ella 
se  trata.  Finge,  porque  l.t  obra  va  á  manera  de  diálogo,  que  dos  personas  estando  ociosas  en  las 
largas  noches  de  invierno,  la  una  se  llam  1  Deseo,  la  otra  Reposo,  para  pasar  tiempo  acordaron 
que  el  uno  preguntase  y  el  otro  respondiese,  todas  las  preguntas  y  respuestas  aue  aquí  se-  tra- 


BIBLIOTECAS  Y    MUSE:)S  265 

va  explicando  en  coplas  respondiendo  á  las  preguntas  que  otro  interlocu- 
tor le  dirije.  Compuso  este  poema,  según  él  mismo  nos  informa,  cuando 
tenía  52  años  de  edad. 

De  carácter  educativo  es  igualmente  otro  librillo  que  dio  á  luz  con  el 
título  de  Bocadillos  de  oro,  al  que  también  puso  rótulo  en  verso: 

Kilos  bocadillos  de  (tro 
me  plug.)  cscrcbir  en  temos, 
porque  los  niños  mis  tiernos 
los  p-edan  saber  de  coro,  i 

Esta  obrilla  parece  escrita  á  imitación  de  la  que  desde  1495  corría  de 
molde  con  el  título  d^  Bocados  de  oro,  atribuida  á  un  supuesto  Bonium 
rey  de  Persia,  con  la  dii"-*rencia  de  que  Yanguas  se  limitó  á  poner  en  verso 
los  dichos  atribuidos  á  los  siete  sabios  de  Grecia,  prescindiendo  de  las  sen- 
tencias y  máximas  de  otro  género  que  atesora  aquella  célebre  compilación 
oriental. 

tan;  en  las  quílc>  h.iy  muchos  secretos  y  bi  vezas  tocinles  á  la  natural  íllusofia,  según  el  benigno 
y  docto  lector  podrá  vor.  V  primero  que  entren  en  la  dispala  habla  Deseo  con  Reposo  y  dice: 

Kstas  noches  de  deciembre 
son  tan  lar¿ias  de  sosiego... 

Y  sigue  la  obra  que  termina  con  un  villancico.  A  continuación  va  la  «Demanda  que  hizo  un 
galán  á  Yanguas  accca  de  la  división  de  l.i  Clo.>ino^rafiu^  que  principia 

En  todo  y  por  todo  discreto  y  facundo 
prudente  poeta,  gentil  trovador...» 

Son  diez  coplas  de  arte  mayor  que,  como  hemos  visto,  imprimió  ya  con  su  Farsa  Sacrameti' 
tal.  Sin  I.  ni  a.  4.**.  I.  gól.  y  8  hoj.is  en  tod  ). 

Posterior  á  ésta  es  la  edición  que  describe  Salva,  la  misma  mencionada  por  D.  Nicolás  Anto- 
nio, que  dice:  ¡mpresso  en  Valencia  ¡  en  casa  de  Joan  de  Mey.  M.  I).  L..  en  8.®,  16  hojas. 

Lorenzo  P.ilmireno  en  Hl  estudioso  de  la  aldea  ensalza  este  libro,  cuya  lectura  recomienda 
á  los  jóvenes,  añadiendo  que  lo  podrán  adquirir  por  seis  dineros. 

I  Los  dichos  o  sen  tencias  de  los  siete  sabios  de  Grecia:  hejchtts  en  metrtts  por  f  el  bachiller 
Hernán  f  lope^  de  yanguas.  /  Estos  bocadillos  de  oro  /  Me  plugo  screuir  en  temos  J  Porq  los  niños 
mas  tiernos  /  Los  puedan  saber  de  coro,  f  M.  D.  -v.w.xi.x. 

(Ala  vuelta:)  *Frohemio.  Loidic'ios  ó  por  mejor  decir  las  flores  y  sentencias  de  los  siete 
Sabios  de  Grecia.  Los  más  principales  son  Bias,  Feriandro,  Pítico,  (>leóbulo.  Chilon,  Solón  y 
Tales,  sacados  nuevamente  por  el  Bach  ller  Hernán  López  de  Yanguas  de  latin  en  romance, 
hechos  en  lernos,  que  quiero  decir  que  ei  cada  dicho  tres  pies,  para  que  más  bien  se  le  puedan 
quedar  al  lector  en  l.i  memoria,  dirigidos  á  1).  (iabriel  de  la  C.ueva,  hijo  del  Kxc.  Señor  Duque  de 
Alburquerque.  con  el  cjal  h  bla  el  autor  en  estos  metros  presentes  dedicándole  esta  presente 
obra.»  Sigue  la  dedic  itoria  en  siete  coplas;  y  en  la  hoja  tercera  empiezan  los  dichos.  Son  en  todo 
quince  hojas  en  8."  fótico.  \\  Un:  «Fue  impressa  la  presente  obra  en  la  muy  noble  ciudad  de 
^arago<;a.  .Vcabóse  á  x.xx  de  Kncro  año  de  M.  D.  xxxxix  (i54y)  (Bib.  Nac.) 

Debe  de  haber  ediciones  anteriores.  Posteriores  son  de: 

Salamanca  á  la  Plazuela  de  San  Isidro.  (  \.l  íin:)  Fue  impreso  en  Salamanca  en  casa  de  Aíi- 
guel  Serrano  de  Vargas,  año  de  ¡5Hy.  4.",  1.  gót. 

Madrid,  por  Francisco  Sam;,  impresor  del  reino.  Véndense  en  su  casa  en  la  calle  de  la  Pai^. 
Sin  a.  (hacia  íi.ies  del  ^ig!o  xvi  ó  principi  >s  del  siguiente).  Lleva  al  íin  en  redondillas  sentencias 
de  otros  autores. 

Sevilla,  en  la  imprenta  Real  de  Don  Diego  Lopc^  de  llaro,  calle  de  Genova.  Sin  a.  (siglo  xviii), 
4.",  8  hojas. 

Córdoba.  En  la  Imprenta  de  D.  Juan  Rodrigue ¡^  de  la  Torre.  Sin  a.  (fines  del  s.  xviii) 8.^ 30  pp* 


206  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

Así  como  los  Problemas  interesan,  más  que  por  la  forma,  por  la  curio- 
sidad de  las  materias  que  en  sus  preguntas  y  respuestas  toca  nuestro  Her- 
nán López  y  el  buen  juicio  y  no  escasa  instrucción  que  acusan,  así  los  dís- 
ticos de  los  Bocadillos  agradan  por  la  manera  concisa,  graciosa  y  hasta 
impregnada  de  candor  con  que  expresan  la  sentencia,  que  nada  tienen  de 
profundas,  como  se  puede  juzgar  por  estas  muestras: 

Por  las  cosas  imposibles 
no  te  mates  ques  locura: 
tú  las  posibles  procura. 

Si  fortuna  te  es  adversa 
no  te  aflijas,  que  muy  presto 
suele  mostrar  otro  gesto. 

Guárdate  de  prometer;   • 
mas  si  prometer  quisieres 
cumple  lo  que  prometieres. 

De  tu  mujer  sey  señor, 
porque  si  ella  señorea 
mal  te  irá  por  bien  que  sea. 

Dedicó  Yanguas  este  opúsculo  á  D.  Gabriel  de  la  Cueva,  hermano  me- 
nor del  D.  Francisco,  á  quien  había  consagrado  la  Farsa  de  la  Concordia, 
y  á  quien,  por  no  dejar  varones,  vino  á  suceder  D.  Gabriel  en  el  título, 
siendo  quinto  duque  de  Alburquerque.  Debía  de  hallarse  entonces  en  edad 
juvenil,  puesto  que  en  i564  aún  vivía  y  era  virrey  de  Navarra.  Probable- 
mente Yanguas  compondría  este  tratadillo  para  enseñanza  del  joven  mag- 
nate. En  la  dedicatoria  se  expresa  de  este  modo: 

Así  que,  claro  nascio, 
rccebid  esta  labor 

por  ser  nueva, 
solo  en  señas  que  Dios  quiso 
hacerme  tan  servidor 

de  la^Cueva.  í 

Porque  tan  clara  y  tan  Duena, 
an  ilustre  y  tan  subida 

que  concluyo, 
que  aunque  estoy  en  tierra  ajena, 
mientra  durare  la  vida 
seré  suyo. 

Y  aquí  acaban  nuestras  noticias  directas  sobre  Hernán  López  de  Yan- 
guas. No  sabemos  si  iría  á  exhalar  el  último  aliento  á  su  tierra,  por  la  que 
parece  suspirar  de  continuo,  ó  si  la  muerte  le  sorprendería  antes  de  lo- 
grarlo. Veamos  ahora  otras  especies  menos  claras,  aunque  no  menos  cu- 
riosas, sobre  nuestro  personaje. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  267 

HI- 
ÉL Bachiller  de  la  Pradilla. — ¿Es  Hernán  López  de  Yanguas? 

Por  los  mismos  años  en  que  escribía  Yanguas  hac'alo  igualmente  otro 
autor  dramático  que  se  firmaba  El  Bachiller  de  la  Pradilla.  También 
carecemos  del  texto  de  algunas  obras  suyas  que  consta  fueron  impresas, 
como  unas  coplas  españolas  y  latinas  á  la  venida  de  los  reyes  D.  Felipe  y 
D.*  Juana  ^  que  desembarcaron  en  la  Coruña  el  28  de  Abril  de  i5o6,  ni 
las  castellanas  sobre  la  elección  del  obispo  de  Calahorra,  D.  Juan  Fernán- 
dez de  Velasco  en  i5o8  2;  pero  sí  poseemos  una  muy  curiosa  pieza  dramá- 
tica que  vamos  á  analizar. 

Titúlase:  Égloga  Real  compuesta  por  el  Bachiller  de  la  Pradilla,  ca- 
tedrático de  Sto.  Domingo  de  la  Calcada,  sobre  la  venida  del  rey^  D.  Car- 
los 3,  y  se  La  presentó  al  futuro  Emperador  en  Valladolid  á  fines  de  Di- 
ciembre de  1 5 17. 

Después  de  un  monólogo  en  que  el  pastor  Telefo  explana  el  argumento 
de  este  ditirambo,  ya   indicado  en  la  nota,  sale  su  compañero  Guillermo, 

1  En  la  parle  impresa,  en  el  Ensayo  de  Gallardo,  d¿l  Registrum  de  D.  Fernando  Colón,  se 
anotan  las  siguientes  (p.  526  del  t.  II): 

«3.001.  La  obra  del  bachiller  de  la  Pradilla,  en  coplas  latinas  y  españolas,  de  la  venida  del 
rey  D.  Felipe  y  D."*  Juana. 

Latine  I.:  uPIaudiic  jam  plaudite».— D.;  «Respiriat  benigne». 

Hispanice.  /.;  «Aunque  en  loor.^ /ií  est  prosa  pulgaris  Jnserta  conclusio:  «Ksta  obreciila» 
Costó  3  mrs.  en  Toledo,  anno  i3i  i.  Es  en  4.^ 

«3.002.  Coplas  en  español  del  bachiller  de  la  Pradilla  sobre  la  elección  del  obispo  de  Ca- 
lahorra. /.;  «.\  rústico  dormidor*.— D.;  «Cuelga  las  vidas».  Est  in  4°.  2  col.  Costó  en  Toledo,  i  mr. 
Anno  i3i  i.^  En  ambas  obras  se  llama  también  al  autor  Ferdinandus  Pratensis. 

Una  papeleta  de  H.  José  Sanrho  Rayón  que  utilizó  D.  Manuel  Cañete  menciona  esta  otra: 
«Bachiller  de  la  Pradilla.  Obra  real  del  nacimiento  del  Principe  D.  Felipe,  en  coplas.  Fáltale 
la  mitad,^ 

2  D.  Juan  Fernández  de  Velasco  fué  hijo  bastardo  del  segundo  conde  de  Haro  y  Condestable 
de  Castilla  D.  Pedro  Fernánaez  de  N'elasco.  Primero,  obispo  de  Cartagena  en  Marzo  de  iSo.^,  pasó 
en  i5o8  á  regir  la  diócesis  de  Calahorra,  que  gobernó  cinco  años,  siendo  trasladado  en  13  de  Fe- 
brero de  i5i4  á  la  de  Palencia,  donde  no  fué  á  residir,  muriendo  en  Castroverde,  pueblo  de  su 
obispado,  el  i5  de  Marzo  de  1620.  Fué  sepultado  en  su  villa  de  Casa  de  la  Reina  (Rioja),  y  con- 
vento de  dominicas  de  la  Piedad,  por  él  fundado. 

3  £1  verdadero  titulo  de  esta  pieza  es: 

«Égloga  Real  compuesta  por  el  Bachiller  de  la  Pradilla,  catedrático  de  Santo  Domingo  de  la 
Calzada,  sobre  la  venida  del  muy  Alto  y  muy  poderoso  Rey  y  Señor  D.  Carlos,  Rey  de  Castilla, 
de  León,  de  .\ragón,  de  las  Sizilias,  de  Jerusalem,  de  Navarra,  de  Granada,  de  Toledo,  de  Va- 
lencia, &.  al  cual  Dios  n.  S.  haga  Emperador  Monarca;  la  cual  compuso  primeramente  en  latín, 
y  por  más  servir  á  S.  Alteza  la  comvertió  en  lengua  castellana  trobada.  Presentóla  en  la  muy 
Noble  villa  de  Valladolid  en  fin  de  mes  de  Deziembre  del  año  próximo  dequinientos  y  di«se  siete. 

Iniroducense  quatro  Pastores,  Telefo,  Guillermo,  Crispino,  y  Menedemo,  los  quales  después 
que  han  hablado  algunas  cosas  en  alabanza  de  S.  A.  provocan  á  los  estados  de  los  Hispanos  á 
que  vengan  á  besar  las  manos,  como  vienen,  y  el  Infante  primero.  Engerense  ciertas  Coplas  en 
loor  de  la  muy  esclarecida  S.*  Infanta  Mad.  Leonor  Rey  (sic)  de  Portugal.  Sigúese  el  Argumento 
que  contiene  la  suma  de  toda  la  Égloga.  Va  en  pastoril  estilo.  |  Fue  tasada  en  un  real.» 

3.^  ¿POCA.^TOMO  Til.  19 


268  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

que  en  un  parlamento  con  mucho  lujo  de  comparaciones  mitológicas,  le 
pide  versos  para  el  Rey.  También  con  gran  erudición  clásica  le  contesta 
Telefo  diciendo  atemorizarle  la  idea  de  ensalzar  dignamente  cosa  tan  gran- 
de como  el  rey.  Guillermo  le  replica  que,  no  obstante  eso,  con  reverencia 
le  diga  su  embajada, 

Porque  son  muy  sabidores 
desto  muchos  que  labraste 
1 1  obra  que  empreseniasie 
á  los  sus  progenitores 
en  Vitoria, 
en  latín  y  castellano 
do  tornaste  muy  ufano 
con  gran  groria. 

Y  si  entonce  tu  no  fueras 
tan  bobo  como  has  contado, 
vivieras  en  otro  estado 
y  aun  mejor  capa  trujcras. 

Telefo  pide  favor  á  la  musa  Melpómene  para  componer  en  alabanza 
del  Príncipe,  y  por  si  esto  no  basta,  invoca  también  c(á  la  Virgen  sobera- 
na». Guillermo,  siempre  erudito,  le  arguye  que  no  necesita  una  multitud 
de  cosas  de  la  mitología  griega,  que  enuijiera.  Telefo  pide  el  concurso  de 
otros  compañeros,  y  entre  vienen  ó  no,  van  ellos  tejiendo  las  alabanzas 
del  rey  Carlos  y  de  su  hermana,  á  quien  comparan  con  Lucrecia,  con 
Yocasta  y  la  reina  Hipsicratea.  Luego  cantan  un  villancico. 

cíEstando  trabados  los  pastores  y  cantando  este  villancico,  viene  el 
Sr.  Infante,  también  farsado,  y  con  él  los  estados  españoles»,  y  recitan 

Lleva  una  estampa  en  el  frontis,  y  al  folio  46  la  explicación  de  ella,  en  verso,  de  esta  manera: 

Aquella  persona  Real  que  en  la  silla 
primero  se  pinta  con  sceptro  imperioso 
es  el  muy  alto  y  muy  poderoso 
simpar  excelente  Rey  de  C  islilla. 
I. a  otra  que  ante  su  Alteza  se  humilla 
sigue  el  Consejo  que  hobo  examinado 
por  su  mandado  el  presente  tratado 
que  hora  presenta  el  Br.  de  Pradilla. 

La  hoz  que  la  planta  encina  llamada 
cortaba  por  mando  del  sumo  Tonantc 
son  armas  de  nuestro  glorioso  triunfante 
Santo  Domingo  el  de  la  Calzada, 
cuya  gloriosa  virtud  tan  famada 
está  de  Tarteso  fasta  el  Oriente 
que  no  hay  hoy  persona  en  toda  la  gente 
si  á  ¿1  se  encomienda,  no  remediada. 

£1  argumento  en  verso  priiKipia: 

Dios  salve  acá  quien  salvó 

todo  el  mundo  de  pecado. 

¡Soncas!  ¿no  sabéis  quien  so, 

ni  por  qué  causa  aballado 

á  la  corte? 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  269 

unos  en  pos  de  otros  varias  coplas  de  arte  mayor;  dicho  Infante,  el  Presi- 
dente, los  Consejeros,  los  Oradores  y  los  Defensores,  que  empiezan  así: 

En  campo  gran  Héctor,  Fcbo  en  saber, 
en  munificencia  un  largo  Alexandro, 
en  honras  gracioso  no  menos  que  Evandro, 
muy  más  que  Camilo  en  favorecer. 
Más  que  aquel  Tulio  en  siempre  tener 
la  clara  verdad  que  fué  gran  ejemplo; 
un  Constantino  en  las  cosas  del  templo, 
en  fe  religioso  como  él  pudo  ser. 

Llegan  después  los  Labradores  que  dicen  sus  cuatro  octavas  y,  aunque 
le  vienen  á  pedir  que  alivie  sus  trabajos,  no  dejan  de  citar  á  los  argivos,  á 
Aquiles,  á  Julio  César  y  al  rey  Aristeo.  Luego  c<hace  el  Poeta  una  ficción» 
que  es  invocar  en  dos  octavas  á  las  Parcas  para  que  conserven  la  vida  de 
D.  Carlos,  y  en  otras  dos  le  ofrece  su  obra.  Es  bastante  pesada  y  pedan- 
tesca, pero  curiosa  por  la  época,  la  ocasión  y  las  personas. 

De  todo  lo  dicho  se  deduce  que  un  bachiller  de  la  Pradilla  (lugar  en  la 
parte  alta  de  la  provincia  de  Burgos)  llamado  Fernando,  que  en  i5o6  ó 
siguiente  fué  á  Vitoria  á  presentar  á  los  reyes  D.  Felipe  y  D.*  Juana  unas 
coplas  en  su  loor,  por  cobardía  ó  torpeza  no  supo  aprovecharse  del  agrado 
que  á  los  reyes  causó  el  agasajo  poético  y  tuvo  el  autor  que  seguir  en  su 
cátedra  de  Santo  Domingo  de  la  Calzada. 

Era  ésta  una  cías  i  de  latinidad  que  de  antiguo  había  fundado  el  cabil- 
do de  la  catedral  y  estaba  dotada  con  i6o  fanegas  de  trigo  y  otros  gajes 
para  el  ayudante.  Como  entonces  los  obispos  de  Calahorra  residían  en 
Santo  Domingo,  cuando  en  i5o8  vino  á  tomar  posesión  de  la*mitra  el  elec- 
to D.  Juan  de  Velasco,  le  dirigió  otras  coplas  en  celebración  del  suceso. 

Calló  la  musa  del  Bachiller  algunos  años,  hasta  que  en'  iSiy,  al  venir 
Carlos  V  á  encargarse  del  gobierno  de  España,  compuso,  primero  en  latín 
y  luego  en  castellano,  una  obra  dramática  que  quizá  se  representó  y  que 
entregó  al  rey  en  Valladolid  á  fines  del  mismo  año. 

Otros  diez  pasaron  antes  de  que  nuestro  Bachiller  escribiese  una  nueva 
pieza,  acaso  dramática,  al  nacimiento  del  príncipe,  después  Felipe'II;  y 
luego  nada  se  vuelve  á  saber  de  aquel  personaje. 

'Nació  la  idea  de  fundirle  con  Hernán  López  de  Yanguas,  suponiendo 
el  dictado  de  Bachiller  de  la  Pradilla  una  especie  de  pseudónimo  de  Yan- 
guas, de  que  éste  en  el  encabezado  de  su  Farsa  del  mundo  y  moral,  añadió 
estas  palabras:  «del  autor  de  la  Real,  que  es  Fernán  López  de  Yanguas». 
Y  como,  según  acabamos  de  ver,  el  Bachiller  de  la  Pradilla  compuso  una 
égloga  Real  á  la  venida  de  D.  Carlos,  no  necesitó  más  D.  José  Amador  de 


Í70  REVISTA  DE   ARCHIVOS 

los  Ríos  para  deducir,  con  buena  lógica,  que  el  tal  Bachiller  y  Yanguas 
eran  una  misma  persona  ^ 

Pero  D.  Manuel  Cañete,  en  el  Prólogo  á  las  Farsas  y  églogas  de  Lu- 
cas Fernández,  por  él  reimpresas  (p.  lxviii),  impugnó  este  dictamen,  sos- 
teniendo que  Yanguas  se  refirió  á  su  otra  Farsa  de  la  concordia,  que  es 
también  real  por  referirse  á  personas  reales.  ^Escrita  (la  de  la  concordia} 
hacia  i526  ^  con  ocasión  de  un  fausto  suceso,  debió  tener  el  éxito  de  toda 
pieza  de  circunstancias  que  halaga  las  pasiones  del  auditorio.  <Qué  cosa 
más  natural  sino  que,  al  imprimir  ó  reimprimir  dos  años  después  la  Farsa 
del  mundo  procurase  Yanguas  advertir  al  público  de  quien  era...?» 

No  conocía  entonces  Cañete  edición  más  antigua  de  la  Farsa  del  inun- 
do que  la  de  i528  que  poseía  Gayangos,  y  por  eso  creyó  que  la  de  la  con- 
cordia  era  anterior.  Pero  en  1872  publicó  D.  PeJro  Salva  el  Catálogo  de 
su  insigne  biblioteca,  y  en  él  reseñó  una  impresión  de  la  Farsa  del  inundo 
hecha  en  i524,  con  lo  cual  venía  á  resultar  que  las  cosas  habían  pasado  al 
revés  de  como  suponía.  Cañete;  esto  es,  que  mal  podía  en  1524  aludir  Yan- 
guas á  cosas  y  sucesos  que  sucedieron  mucho  después. 

Ca  lete  comprendió  el  desliz,  y  al  reimprimir  en  i885  este  estudio,  supri- 
mió el  pasaje  que  hemos  transcrito  3;  pero  por  una  ceguedad  inconcebible, 
después  que  se  había  tocado  este  punto,  mantuvo  su  opinión  en  esta  otra 
forma:  (í^Farsa  del  mundo  y  moral  del  autor  de  la  Real,  dice  el  ejemplar 
de  1 328  que  tengo  á  la  vista.  Si  Rios  hubiera  observado  que  Pradilla  aplica 
este  calificativo  á  más  de  una  producción  cuyo  argumento  se  refiere  á  su- 
cesos relacionados  con  personas  de  regia  estirpe,  como  lo  prueba  su  desco- 
nocida Obra  real  del  nacimiento  del  Principe  D.  Felipe  en  coplas;  si  hu- 
biese caído  en  que  por  entonces  se  consideraban  églogas  y  farsas  reales 
cuantas  trataban  de  aquel  género  de  asuntos  4,  no  habría  dado  en  este  que 
me  parece  grave  error»  5. 

Ahora  bien;  como  el  nacimiento  del  príncipe  D.  Felipe  no  ocurrió  has- 
ta i327  y  la  Farsa  del  mundo  ya  aparece  impresa  en  ¡524,  resulta  que 
tampoco  pudo  Yanguas  en  ella  referirse  á  la  primera.  Esto  dejando  á  un 

1  Ilist.  crit.  de  la  lit.  esp.,  t.  VII,  p.  497. 

2  Ya  he  demostrado  más  atrás  que  la  Farsa  de  la  concordia  no  es  de  i526,  sino  de  1529,  pues  en 
ella  se  habla  claramente  del  príncipe  D.  Felipe,  que  nació  en  1527;  del  saqueo  de  Roma,  que  su- 
cedió en  el  mismo  año;  del  viaje  de  Carlos  V  de  Barcelona  á  üénova,  de  su  próxima  coronación; 
etcétera. 

3  Teatro  español  del  siglo  XVI.  Madrid,  i885;  p.  64. 

4  Esto  no  nos  parece  exacto;  al  menos  nosotros  no  recordamos  ningún  otro  caso  más  que  los 
del  Bachiller  de  la  Fradilla;  y  si  Cañete  conociera  alguno,  creemos  que  no  lo  hubiera  callado. 

5  Teatro  esp.  del  siglo  XVI,  p.  64. 


BIBLIOTECAS  Y  MUSEOS  27I 

lado  que  si  tal  alusión  fuese  posible  tendría  razón  Amador  de  los  Ríos,  pues 
la  nueva  Obra  Real  figura  como  del  Bachiller  de  la  Pradilla,  y,  por  tanto, 
si  Yanguas  se  declarase  verdadero  autor  de  ella,  es  claro  que  Yangúas  y  el 
Bachiller  serían  una  misma  y  sola  persona. 

Tampoco  hay  necesidad  de  embrollar  cuestión  que  es  tan  sencilla  y 
clara.  Yanguas  en  i524  imprime  su  (.(Farsa  del  mundo  por  el  autor  de  la 
Real  QUE  ES  Fernán  Lópe^deYanguas>^.  Es  evidente  que  se  refiere  aquí 
Yanguas  á  una  Farsa  Real  que  se  publicó  anónima  ó  con  nombre  supues- 
to; y  no  puede  aludir  á  ninguna  qu3  llevase  ya  el  suyo  propio,  como  pre- 
tendía Cañete,  porque  eso  sería  una  redundancia  innecesaria.  Si  la  Farsa 
Real  fuese  la  de  la  Concordia  ú  otra  de  Yanguas  con  su  nombre  en  la  por- 
tada, ¿á  qué  conducía  el  repetirlo  en  la  del  Mundo? 

Hay,  pues,  que  buscar  una  Farsa  Real  anterior  á  1524  que  se  haya  im- 
preso con  un  nombre  falso  ó  sin  él;  y  en  este  punto  la  averiguación  está 
hecha.  En  todo  el  primer  tercio  del  siglo  xvi  no  hemos  hallado  más  piezas 
de  esta  clase  que  las  dos  del  Bachiller  de  la  Pradilla:  la  de  la  venida  de 
Carlos  V  y  la  del  nacimiento  d^  Felipe  II.  Esta  no  puede  ser  porque  es 
posterior  á  1624;  luego  tiene  que  ser  la  otra,  que  fué  compuesta  á  fines 
de  1 5 17.  Esta  es  la  que  reclama  Yanguas  como  suya,  y  ésta  hay  que  otor- 
garle, mientras  no  se  demuestre  que  hay  alguna  otra  pieza  que  lleve  aquel 
dictado  ó  la  existencia  real  del  Bachiller  de  la  Pradilla. 

Veamos  ahora  otras  coincidencias  y  semejanzas  entre  ambos  autores 
que  harán  más  fácil  su  resolución  en  una  sola  persona.  Ambos  se  llama- 
ban Fernando,  como  queda  dicho;  eran  ambos  bachilleres;  latinos  muy 
profundos  (uno  celebrado  por  Juan  de  Valdés  y  otro  que  presentaba  á  los 
reyes  versos  en  aquel  idioma);  ambos  se  dedicaron  á  la  enseñanza;  ambos 
escribieron  obras  dramáticas  del  mismo  corte  y  gusto  y  erudición  clásica; 
viven  en  la  misma  época  (Pradilla  escribe  entre  i5o6  y  1627  y  Yanguas 
entre  i5oo  y  i53o);  y  en  el  mismo  país  (la  Rioja);  no  hay  aglomeración  de 
producción  literaria  en  términos  que  parezca  difícil  que  una  sola  persona 
escriba  mucho  en  tal  momento  y  poco  ó  nada  en  otro  espacio  mayor;  an- 
tes al  contrario,  se  observa  un  singular  concierto  en  la  cronología  de  las 
obras  de  ambos  de  tal  suerte,  que  parece  que  cuando  uno  escribe  descansa 
el  otro. 

Queda  sólo  explicar  por  qué  Yanguas  tomó  tal  pseudónimo,  y  hasta 
creemos  posible  que  no  lo  fuese,  sino  otro  nombre,  cosa  entonces  muy 
usual,  y  en  todo  tiempo,  con  el  que  también  se  le  conociese,  como  sucedió 


272  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

con  el  Arcipreste  de  Talavera,  el  Arcediano  de  Ronda,  el  Arcediano  del 
Alcor,  etc.  Vasco  Díaz  Tanco  nos  dice  él  mismo  que  usaba  nombres  di- 
versos según  los  lugares  en  que  residía  y  con  ellos  era  conocido,  y  así  ha- 
ría nuestro  Yanguas. 

Resumiendo  ahora  todas  las  especies  biográficas  sembradas  en  lo  que 
va  dicho,  parece  seguro  que  Yanguas  nació  hacia  1470  en  la  villa  de  su 
nombre  ó  quizá  en  el  lugar  de  la  Pradilla;  hizo  sus  estudios  en  Santo  Do- 
mingo de  la  Calzada  hasta  ordenarse  de  sacerdote.  En  su  juventud  fué 
preceptor  de  los  hijos  del  segundo  conde  de  Aguilar,  D.  Pedro  de  Arellano. 
Pasó  luego  á  Santo  Domingo  de  catedrático  de  latinidad,  donde  compuso 
versos  en  latín  y  castellano  que  dedicó  en  1 5o6  á  los  reyes  D.  Felipe  y  doña 
Juana,  á  quienes  saludó  en  Vitoria,  y  al  obispo  de  Calahorra,  D.  Juan  de 
Velasco.  Compuso  además  varias  obras  dramáticas  que  se  representarían 
en  la  catedral  de  Santo  Domingo,  y  tal  vez  en  Burgos,  de  carácter  religio- 
so, y,  entre  ellas  un  verdadero  auto  sacramental.  En  1 517  festejó  la  venida 
del  Emperador,  esperando  merced  por  su  Égloga  real;  quizá  le  serviría 
para  entrar  al  servicio  de  los  Duques  de  Alburquerque,  fuera  de  su  patria, 
cosa  que  él  deplora.  Allí  educó,  entre  otros,  á  los  dos  hijos  mayores  del 
Duque,  á  quienes  dedicó  obras  diversas,  á  la  vez  que  componía  otras  rela- 
tivas á  los  sucesos  públicos,  como  la  Real  al  nacimiento  de  Felipe  II  y  la 
Farsa  de  la  concordia,  alusiva  á  la  paz  con  Francia  en  1529.  Murió  antes 
de  mediar  el  siglo  y  acaso  antes  de  1640. 

Si  resultase  que  el  Bachiller  de  la  Pradilla  tuvo  existencia  real  y  ver- 
dadera, cosa  que  no  esperamos,  esta  biografía  tendría  que  sufrir  grandes 
modificaciones:  otras  más  radicales  se  han  hecho,  en  las  que  parecían 

asentadas  en  terreno  bien  firme. 

Emilio  Cotarelo. 

ÍDOLOS  BASTITANOS 

DEL  MUSEO  ARQUEOLÓGICO  NACIONAL 

En  estas  páginas  señalamos  á  su  tiempo  *  los  tres  ídolos  de  bronce  que 
hoy  ofrecemos  á  la  consideración  de  los  arqueólogos  en  la  lámina  VL 
Vinieron  á  enriquecer  nuestro  Museo  formando,  con  otras  piezas  inte- 
resantes, entre  ellas  un  centauro  arcaico,  también  de  bronce,  que  publi- 
camos 2,  el  legado  de  D.  Eulogio  Saavedra,  coleccionista  de  Lorca  (Mur- 

1    Tomo  I  '1897),  pág.  519.— 2  Id.  id.,  513. 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  ayS 

cia).  Proceden  de  la  región  S.  E.  de  nuestra  Península,  llamada  Bastetanía, 
cuyo  trazado  hay  que  hacer  sobre  el  de  las  provincias  de  Murcia,  Albacete, 
Jaén,  Granada  y  Almería.  Según  las  notas  que  nos  entregaron  en  el  Museo 
con  la  dicha  colección,  los  ídolos  i  y  3  fueron  recogidos  en  puntos  de 
aquel  suelo  secular  que  no  pudo  ó  dejó  de  precisar  el  colector,  acaso  por- 
que adquiría  tales  piezas  de  segunda  mano,  y  el  núm.  2  fué  descubierto  en 
La  Luz.  (Murcia).  Verdaderamente,  aunque  ignorásemos  estos  datos  de 
procedencia,  y  estas  curiosas  figuras  se  hallaran  en  el  caso  de  tantas  que 
llegan  á  los  gabinetes  de  los  coleccionistas  ó  á  las  vitrinas  de  los  Museos 
sin  que  se  sepa  de  donde  vienen,  son  tales  sus  caracteres  y  rasgos  típicos 
que  ningún  mediano  conocedor  puede  dejar  de  descubrir  bien  luego  por 
ellos  el  inmediato  parentesco  de  estos  bronces  con  las  famosas  esculturas 
del  Cerro  de  los  Santos,  paraje  famoso  cercano  á  Yecla.  ídolos  llamamos  á 
esas  figurillas,  mas  no  porque  pretendamos  reconocerles  una  representa- 
ción divina;  empftamos  esa  voz  como  valor  entendido  entre  los  arqueó- 
logos. 

La  figura  núm.  i  es  un  bronce  rojizo  de  pátina  negra,  que  mide  o"^  0,87 
y  que  por  su  forma  general  y  por  estar  hueco  pudiera  pensarse  si  fué  he- 
cha para  servir  de  mango  á  algún  objeto,  como  vaso  sagrado  del  género 
de  la  patera  ó  de  puñal,  por  más  que  nos  faltan  términos  de  comparación. 
Se  trata  al  parecer  de  una  mujer,  velada  con  un  amplio  manto  que  se  per- 
fila por  encima  de  la  cabeza  cual  si  cubriera  una  mitra  redonda;  los  bordes 
del  manto  caen  por  delante  formando  pliegues  regulares  y  simétricos,  á  la 
manera  griega  arcaica;  la  abertura  permite  ver  por  el  cuello  una  prenda 
inte/ior,  cerrada  hacia  el  lado  derecho,  y  el  borde  que  llega  hasta  los  pies 
descubre  los  dedos  desnudos.  Todos  los  detalles  indumentarios,  manto 
cumplido,  modo  de  llevarle,  pliegues,  ropa  interior,  tocado  ó  mitra  redon- 
da que  se  adivina,  son  otros  tantos  caracteres  típicos  de  varias  estatuas  del 
Cerro  de  los  Santos,  cuyo  arte  no  hemos  de  definir  ahora,  pues  que  tan 
claramente  se  distingue  con  los  particulares  rasgos  de  un  arcaismo  forma- 
do de  elementos  griegos  y  orientales,  como  á  su  tiempo  señalaron  en  1873 
el  Sr.  D.  Juan  de  Dios  de  la  Rada  y  Delgado  »  y  en  1891  Mr.  León  Heu- 
zey  2.  El  rostro  de  la  figura,  de  boca  pronunciada,  un  poco  como  en  algu- 
nos rostros  egipcios,  pero  de  nariz  recta  revela  desde  luego  una  interpre- 

1  Antigüedades  del  Cerro  de  los  Santos  en  término  de  Montealegre,  Discursos  leídos  ante 
la  R.  Academia  de  la  Historia,  en  la  recepción  pública  del  Sr.  D.  Juan  de  Dios  de  la  Rada  y 
Delgado.— 2  Statues  espagnoles  destyle  gréco-phénicien,  Revue  d'Assy riólo gie  el  d'Archéologie 
oriéntale,  lll,  pág.  96.  * 


274  REVISTA  DE  ARCHIVOS 

tación  indígena  ó  por  lo  menos  loca!,  puesto  que  se  trata  de  un  objeto  de 
la  Bastetania  y  tal  vez  de  mano  bastitana,  de  un  tipo  griego,  én  el  que 
apuntaba  ya  por  lo  visto  la  gravedad  clásica.  Lá  simétrica  caída  de  los 
pliegues,  que  es  el  rasgo  más  saliente,  acentuado  con  el  festón  que  orla  el 
manto  ó  velo,  es  marcadamente  griego  y  típico  en  mármoles  atenienses  del 
siglo  VI  y  principios  del  v  antes  de  J.  C,  de  los  cuales  por  citar  uno  men- 
cionaremos el  conocido  relieve  de  la  figura  de  mujer  subiendo  á  un  carro. 

Idéntica  á  la  de  este  bronce  es  la  caída  del  manto  en  la  estatua  grande 
y  en  otras  pequeñas  del  Cerro  de  los  Santos  existentes  en  el  Museo  Arqueo- 
lógico Nacional.  La  mitra  redonda  es  de  ver  en  algunas  estatuas  sentadas 
unas  y  de  medio  cuerpo  otras,  pertenecientes  á  la  misma  colección. 

El  ídolo  núm.  2,  es  un  bronce  de  pátina  verde  oscura  y  de  o""  0,87  de 
alto.  Como  queda  dicho  tiene  procedencia  determinada,  La  Luz,  punto  de 
la  provincia  de  Murcia,  pero  ignoramos  detalles  del  hallazgo.  Es  también 
una  figura  de  mujer,  que  viste  túnica  muy  ceñida,  como  las  egipcias;  un 
pequeño  manto  cruzado  sobre  el  pecho  como  llevan  aún  hoy  el  pañuelo  de 
talle  en  muchos  pueblos  de  España,  inclusive  en  las  huertas  de  Valencia  y 
de  Murcia,  las  mujeres;  mitra  puntiaguda,  que  recuérdala  atef  egipcia  y 
qua  es  la  misma  característica  de  otras  estatuas  del  Cerro  de  los  Santos, 
llevando  como  éstas  sobre  la  mitra  y  el  cuerpo  un  manto  ó  capuchón, 
cuya  caída  termina  en  dos  picos,  que  aquí  están  separados  del  cuerpo  por 
estarlo  los  brazos  y  las  manos  abiertas  presentando  las  palmas  hacia  fuera; 
posición  idéntica  á  las  de  otras  figuras  de  bronce  procedentes  en  su  mayo- 
ría de  la  provincia  de  Jaén  v  de  las  cuales,  tres  muy  notables  de  la  co- 
lección Vives,  publicamos  en  estas  páginas  bajo  los  números  19,  20  y  21  ^ 
siendo  de  notar  que  visten  cruzado  sobre  el  pecho  el  manto  que  aquí  seña- 
lamos, y  una  de  ellas  el  capuchón.  Citamos  entonces  el  presente  bronce 
del  Museo,  añadiendo  f<que  tan  extraña  prenda,  cuya  característica  es  la 
capucha,  parece  estar  más  cerca  de  la  lacerfia,  que  se  cree  tomaron  los  ro- 
manos de  los  galos,  que  de  \a  pcefiiilá,  y  recuerda  el  inánto  con  capuchón 
que  los  griegos  pusieron  á  Telesforo,  el  genio  que  figura  junto  á  Esculapio 
como  imagen  de  la  convalecencia,  dando  que  sospechar  si  en  estos  bron- 
ces, verosímilmente  simulacros  votivos  de  devotos,  adorantes  y  oferentes, 
debemos  ver  una  costumbre  practicada  por  los  convalecientes,  con  un 
traje  apropiado,  en  los  santuarios  de  las  deidades  más  ó  menos  relaciona- 

I    Tomo  IV  (1900),  f  ágs.  i55. 


•  • 


•  ••ti 


BIBLIOTECAS  Y    MUSEOS  ^7^ 

das  con  el  gran  beneficio  de  lá  salud,  que  del  cielo  recibieron  los  hombres 
en  todo  tiempo». 

En  cuanto  á  la  postura  de  esta  figura  ya  dijimos  al  hablar  de  otras  que 
los  griegos  bajaban  las  manos  para  invocar  á  los  dioses  infernales.  Tam- 
bién hicimos  notar  que  esa  costumbre  de  ponerse  el  velo  sobre  la  mitra  es 
oriental  como  se  demuestra  por  monumentos  asiáticos  ^  Añadiremos  ahora 
que  esta  figura,  como  las  demás  ibéricas  que  conocemos  tiene  los  pies  des- 
nudos; pero  que  en  vez  de  estar  rectos  para  prestarle  estabilidad,  como 
acontece  en  muchas,  están  por  el  contrario,  como  en  otros  ejemplares,  in- 
clinados hacia  delante. 

Fn  cuanto  al  arte,  este  bronce  y  el  siguiente  difieren  del  señalado  con 
el  número  i,  que  es  de  un  estilo  seco,  el  cual  busca  tanto  en  las  facciones 
del  rostro,  como  en  las  del  plegado  del  vestido  una  regularidad  que  pudié-r 
ramos  llamar  ornamental,  y  en  cuya  factura  hay  algo  del  procedimiento 
del  grabador.  Por  el  contrario  en  los  otros,  y  particularmente  en  el  nú- 
mero 2,  el  estilo  es  más  libre  y  pintoresco,  dentro  del  arcaismo,  de  mar- 
cado sabor  oriental,  á  que  pertenecen  todas  las  obras  ibéricas  que  vamos 
citando;  la  ejecución  de  nuestra  figura  revela  el  modelado  y  los  recursos 
del  escultor  que  valiéndose  de  un  palillo  señaló  los  dedos  de  manos  y  pies 
y  con  dos  bolitas  de  barro  hizo  en  su